Como la vez anterior quiero agradecer a las personas que siguen esta historia. Tengo que admitir que tengo ganas de seguir esta historia como si fueran one short, pero no es nada seguro, todo depende de mi aburrimiento e imaginación. En fin, primero quiero agradecerles a Guest y Marilinn que parece que son los que están más atentos cuando actualizo. También me gustaría responder a sus comentarios, a los nuevos al menos.
Tapia: yo también espero seguir escribiendo, aunque tengo un blogspot donde actualizo más seguido que en esta pagina.
Anna: tengo que admitir que si lo dices así si suena psicópata pero vamos a entender a Tori, estuvo enamorada de Jade y tiene que haberla observada mucho tiempo, hasta que se aprendió sus horarios y su patrón de celular.
Dios17: como dije mas arriba tengo la idea de continuar la historia pero no es nada seguro. La historia ya esta lista por lo que no se va a agregar nada y por eso te digo que al menos en esta historia no habrá Jade celosa, en la siguiente quizás. Tienes un problema empotrando a la gente...XD
Les dejo de dar la paliza ;)
por si les interesa para que pasen a mi blog soloaficionados (es blogspot) ahí tengo al menos una historia terminada que no podría poner en esta pagina porque no sabría donde ponerla, ya que es un original.
Sentí como las lágrimas inundaban mis ojos. Lo había sentido tan real, me había sentido por primera vez amada por alguien y todo había sido una jugarreta de mi imaginación.
Tome lo primero que encontré a la mano y lo lancé lejos hasta que se estrelló justo a un lado de la puerta al tiempo que esta se abría.
-¡Wow! Jade, casi me vuelas la cabeza. ¿Qué te pasa? ¿Estás bien? ¿Te duele algo? –vi que dejaba sobre la mesa de noche dos tazas de café.
-¿Tori? –Sentía como mis lágrimas seguían cayendo por mis mejillas hasta perderse en algún lugar - ¿No fue un sueño?
-No, Jade. No lo fue. –Solo me lance a sus brazos y llore.
-¡No me vuelvas a dejar sola!
-Lo siento Jade, nunca más lo hare. No te dejare sola. –ella se metió en la cama y me abrazo de forma protectora.
-Dios, mira como me poner Vega.
-Lo siento –sentí como besaba mi cabeza y acariciaba mis brazos –traje café, no tenías café colombiano así que lo hice con el café instantáneo, pero usando el mismo método, el sabor no es igual, pero el aroma es intenso –tomo las tazas y me extendió una de ellas. Me lleve la taza a la nariz y aspire el aroma. Era intenso, justo como Tori había dicho.
-¿Qué hora es? ¿No vas a tener problemas o sí?
-¿Te estas preocupando por mí? –la sentí acomodarse en mi cuello mientras lo besaba y recorría con la punta de su nariz.
-Ni en tus sueños Vega –le di un sorbo a mi café y quede impresionada con su sabor.
¿Era el mismo café que tenía en la alacena?
-No te preocupes por eso. Mis padres se fueron de segunda luna de miel y Trina está dando una fiesta en casa y como no estoy invitada no tengo donde quedarme esta noche, ni a nadie a quien preocupar. ¿Puedo quedarme esta noche?
-No me digas que todo esto fue porque necesitabas un lugar para quedarte –la mire con ira fingida, pero como soy una excelente actriz se veía real.
-¡Cómo crees! Enserio te amo, Jade. No ocuparía un truco tan sucio solo para poder tener un lugar donde dormir –vi como ella tomaba la taza que tenía en mis manos y la volvía a poner sobre la mesa de noche junto a la otra –Todo lo que paso esta tarde era real, 100% real.
-No sé si creerte…
Antes de darme cuenta Vega me estaba besando. Poco a poco me fue recostando sobre la cama hasta que estuvo completamente sobre mí. Sentí como sus manos recorrían mi anatomía y se perdían en mis pechos haciendo que rompiera el beso para poder gemir.
-Pues créeme porque estoy a punto de demostrártelo otra vez.
-El café se enfriara.
-Te preparare todo el café que quieras, pero ahora tengo algo que demostrar.
Durante gran parte de la noche nos amamos y entregamos mutuamente una y otra vez hasta que volvimos a caer rendidas en el sueño.
A la mañana siguiente un ruido molesto me despertó. Luego de salir del delgado hilo que hay entre la conciencia y el subconsciente me di cuenta de que era una alarma, pero no era mía. Trate de moverme para poder apagarla pero no pude, alguien me lo impedía. Sentí una agradable aroma a vainilla inundar mis sentidos. Fue cuando todos los recuerdos de la noche y tarde anterior me atacaron.
Me había entregado a Tori en muchas ocasiones el día anterior y no me arrepentía.
Escuche como Tori gruñía y estiraba el brazo hasta dar con su pearphone y apagar la alarma.
-Buenos días –le dije para que por fin despertara.
-Uno de estos días estos sueños me van a terminar volviendo loca –vi como tomaba su mejilla y la estiraba -¡Auch!
-Es segunda vez que me confundes con un sueño Vega, ¿Cuántos sueños mojados haz tenido conmigo?
-¿No es un sueño? ¡Dios, qué pena! –me dio la espalda y se tapó el rostro. Solo en ese momento note las marcas que deje en su espalda.
-Lo siento –Suavemente acaricie las marcas, habían quedado muy feas, no eran simples marcas rojizas como pensé que eran, algunas habían sangrado.
-¿Por las marcas? No me arrepiento Jade, todo sana. Incluso esto. Por lo menos puedo cubrirlas, solo tengo que limpiar las heridas para que no se infecten. ¿Podrías hacerlo por mí?
-Ya que me lo pides así, lo hare -Salí de la cama y me encamine al baño, sentí su mirada en mi todo mi cuerpo, sabía que estaba desnuda, pero no me haría mal tentar un poco a Vega –Aunque no sirve de mucho si no te bañas antes ¿Vienes? –como su fuera un perrito faldero Vega me siguió hasta el baño.
Creo que el recibo del agua tendrá una pequeña alza. Luego de habernos amado nuevamente en la ducha nos vestimos; claro, le preste algo de ropa a Vega ya que el hecho de que se quedara no estaba en los planes de ninguna de las dos. Aunque la deje desnuda de cintura hacia arriba.
-Recuéstate boca abajo –tome el botiquín y comencé a ver qué era lo que podría usar, por suerte tenia crema cicatrizante, vendas y gazas.
-¿Ya te había dicho que me gusta cuando me dominas? –la vi acercar su rostro al mío y lo siguiente que sentí fueron sus labios contra los míos en un beso corto.
-Te voy a dominar con mis tijeras si no me haces caso.
-Ok, ok.
Tome un poco de alcohol y moje un algodón. Por un momento pensé en pasarle directamente el algodón sobre las heridas, solo para hacerla sufrir un poco, pero al final no lo hice. Pase por alrededor de las heridas el algodón para poder quitar cualquier tipo de mugre que pudiera infectar esas heridas. Luego de eso aplique una generosa cantidad de crema sobre mis dedos para pasarla sobre las heridas. Vi como tensaba su espalda, aunque quisiera ocultarlo sabía que sentía dolor. La había rasguñado mucho sin darme cuenta. Sentí como mi rostro enrojecía, estaba avergonzada. Una vez que cubre todos los arañazos con la crema volví a notar la cantidad de rasguños, no tenía la suficiente gaza pasa poder cubrirlo todo, tendría que vendarla, al menos hasta que sanen un poco y puedan tener contacto con la ropa sin riesgo a infectarse.
-Tori, siéntate. Te vendare, no tengo las suficientes gazas para cubrir tu espalda.
Ella obedientemente me hizo caso. Comencé desde arriba para luego bajar. La función del vendaje era solo evitar el contacto con la ropa, así que no había necesidad de hacerlo apretado, pero soy Jade West y aunque Tori me guste tengo que hacerla sufrir un poco.
-¡Agh! ¡Jade, no tan fuerte! Lo estás haciendo a propósito
-Tal vez –admití mientras volvía a jalar, apretando a un más las vendas.
-¡Auch! Duele, sabes.
-Esa es la idea, Vega –termine por soltar los vendajes –Eres una llorona, Vega.
-Claro, como la que se estaba quedando sin aire era yo. Dios, me sentí como Elizabeth de piratas del caribe –cuando el vendaje estaba listo ella tomo una polera de pabilo roja y se vistió –Se hace tarde, hay que ir a la escuela. Vamos. Te preparare el desayuno.
Me extendió la mano para la tomara y yo solo la tome. Sentí como una gran tranquilidad me inundaba. Miré nuestras manos, una muy blanca, otra muy morena, ambas delgadas, aunque mi mano era un poco más pequeña que la de ella. Por primera vez en toda mi vida me sentí protegida. Aunque con Beck nunca me paso nada, cuando íbamos por la calle nunca me sentí segura con su presencia, me sentía segura por las tijeras que tenía guardadas en mi cintura. Ahora que sentía su calor podía asegurar de que sí, me siento segura y protegida. Bajamos a la cocina para poder preparar algo para que pudiéramos comer, bueno Vega; no me dejo ayudarla. Así que yo fui a sentarme a ver algo de televisión.
Vi como Vega tomaba el café de la alacena y servía una cucharada de café en dos tazas, luego servía un poco de agua –fría, creo- y revolvía con la cuchara. Eso lo hizo como por un minuto y luego lo dejo y lo repitió con la otra taza. Cuando estuvo listo se volvió a la cocina y prendió un fogón y calentó un sartén. Luego de eso ya no pude ver nada, desde mi posición no podía y olía delicioso aroma. Apague la televisión, que no estaba viendo. Y me a ver qué estaba haciendo.
-Tostadas francesas, espero que sean de tu agrado Jade.
-¿Desde cuándo sabes cocinar? –Me acerque hasta quedar detrás de ella y la abrace –Huele increíble.
-Siempre he sido buena. Solo que nunca quisiste probar nada de lo que cocinaba cuando hacíamos reuniones en mi casa. ¿Por qué crees siempre se hacían en mi casa? No era solo porque nadie quería ir a casa de Robbie, o que la abuela de André este loca, o porque nadie quiere conocer el hermano de Cat, o porque no quepamos en el RV de…Lo siento
-Tranquila, no importa. Recuerdo una pizza y un atún picante que me hizo no querer probar tu comida.
-Eso es un tema aparte. Me gusta cocinar, pero solo hace poco empecé a ser buena en ello.
-También aprendiste a ser buena en otras cosas –estire la mano y apague el fogón.
-Oye, estoy usando eso.
-Si, ahora estás haciendo otra cosa.
Nuestros labios se encontraron pero el timbre nos separó. Yo solo la mire. No esperaba a nadie, mi padre estaba de viaje, nunca recibo visitas. Mire la hora y eran las 7:30.
-Beck. Es el único que llegaría a esta hora a mi casa.
-Le dije que no te buscara. Al parecer no aprecia tanto su rostro.
-Acabare con esto –me separe de Vega, pero esta me tomo de la mano –Escucha Vega, puede que por ahora no sepa que está pasando en mi cabeza, no sé qué es lo que siento o si siento algo. Solo el tiempo lo dirá, lo que si se es que no quiero a Beck cerca, pero si te quiero a ti.
-Estaré aquí en la cocina terminando el desayuno, tratare de que no se enfrié. Tomate tu tiempo.
