Free! no me pertenece.
Advertencia: El capitulo no tiene historia, es un lemon Makoharu. Disfruten.
Todos los sentidos.
Entraron a tropezones a la habitación perfectamente conocida por Makoto, no sabía en que momento Haru había perdido la mitad de su ropa, El moreno mordía su cuello clavando con demencia sus dientes, Makoto respondía jalando la melena oscura con fuerza, - Mhhh - gemía el moreno mientras sentía la enorme mano hacer con violencia el cabello.
-No muerdas tan fuerte, tenemos práctica mañana - el cuerpo de Haru lo guiaba hacia su cama, haru pareció ignorar el comentario, quitó la camisa, mordió los pezones, cuándo Makoto se había convertido en alguien tan grande? Era fascinante, la sensación de sentir los duros músculos del más alto sumado con su aroma lo volvían loco. Haru se quitó por cuenta propia lo que restaba del uniforme escolar quedándose en el conocido traje de baño que ansiaba ser retirado por los dientes de Makoto, se colocó colocando sus piernas una a cada costado de las caderas, el mas alto parecía excitado y un poco avergonzado, pellizcó con fuerza los pezones, un ronco gemido salió de la boca de Mako.
-Mhh parece que te gusta - Makoto lo admiraba con excitación ¿Cuándo Haruka Nanase se había vuelto tan atrevido? Admiró el gesto lascivo que se formaba en su rostro cuando enterraba las uñas en sus muslos. El moreno mordía su labio inferior. -Quítate la ropa – Ordenó Haru que no hizo otra cosa que estremecer a su amigo de la infancia. -Párate, desnúdate para mi - susurró, Makoto se puso de pie, con lentitud quitó la camisa, el pantalón, -Date la vuelta – espetó Haru desde la cama, un suspiro sonó en la habitación cuando vio la fuerte espalda de Makoto, -Agáchate mientras te quitas el bóxer- el tono nuevamente fue intimidante, los glúteos duros y redondos de Mako quedaron al descubierto, admiró fascinado la entrada de Makoto, virgen, intacta, "será mejor que asi se quede durante un tiempo" pensó el moreno o tal vez no?. Haru comenzaba a tocarse excitado. -Ven Makotito.- sonrió seductoramente al ver como Makoto se acercaba como un tímido cachorro, como si todo fuera nuevo, quería grabar esa imagen para siempre, el más alto quedó recostado sobre la cama, -Eres tan hermoso – susurró Haru a su oído, su dedo índice se deslizó sobre el pecho dejando a su paso un camino de piel erizada, Haru se paró un momento de la cama, del suelo tomó las corbatas que minutos antes se habían quitado. Con delicadeza colocó una sobre los preciosos ojos verdes, Makoto estremeció, eran el y Haru, en la misma habitación, la falta de visión incrementaba su sensibilidad, quería verlo, quería ver los hermoso ojos azules, estaba a punto de decir algo, el delgado índice de Haru se colocó sobre sus carnosos labios -Shhh no digas nada Makoto - la grave voz de Haru sonaba a una invitación. -Demonios estás durísimo Tachibana- dijo mientras hacia presión sobre su miembro con su mano, la húmeda lengua del moreno se contraba besando y mordiendo desde los pies, pantorillas, muslos "Oh no" gimió Makoto cuando el caliente aliento de Haru se acercaba a su entrepierna.
-Será mejor que me quites la venda – suplicó Makoto, sintió la necesidad de ver el bello rostro de Nanase degustándose con su piel. Haru mordió la pierna con fuerza.
-Será mejor que te quedes callado - contestó el moreno, sintió la barbilla de Haru hundirse en sus muslos, sentía el calor de la boca que depositaba suaves mordidas al miembro . -Mhh Makoto, hueles muy bien - Haru hundió el rostro en el miembro de Makoto, aspiró profundamente llenándose del aroma. Makoto se retorcía avergonzado, el moreno admiraba el enorme cuerpo retorciéndose y ruborizándose, expresando vergüenza antes sus palabras, el solo verlo hacía que la entrepierna del moreno ardiera, le gustaba verlo así, en desventaja, gimiendo
-Haru – gimió Makoto cuando sintió que su ropa interior era retirada con los dientes del moreno quien aprovechó a dejar mordidas a lo largo de las fuertes cadera de Mako. Subió por el torso apoyándose de las manos en los muslos de Mako, beso mordió, succionó, los duros pezones. Nuevamente el cuello, encajó los dientes en la barbilla, mordió el lóbulo,
-Quítate la corbata de los ojos - los ojos verdes lo contemplaron, seguía siendo más frágil que él, pero la actitud que le mostraba en ese momento era muy diferente a lo diariamente mostraba Haruka Nanase. Besó los labios de Makoto, disfrutó de la boca nuevamente con demencia, "Maldición MAKO hasta tu saliva es dulce" pensó el pelinegro, tomó su mano guiándola hacia el ceñido traje de baño negro, él dirigía las caricias. Los ojos verdes seguían las manos con expectación.
-Makoto ponte de pie- ordenó, el más alto obedeció inmediatamente -Quítame el traje de baño - su dedo apuntaba a su entrepierna, se acomodó a lo largo de su cama, con delicadeza Makoto bajó la delgada tela. Su sonrojo fue obvio cuando contemplo el miembro erecto de Haruka frente a sus ojos, un brillo similar al miedo se apareció en la orbes verdáceas. Haru sonrió con Malicia. -Te gusta lo que ves? – un movimiento en su cadera hizo que su miembro golpeara el rostro de Mako.
-Haru, no digas este tipo de cosas – Las manos de Makoto acariciaban sus duros muslos, el moreno recogió sus piernas, aún no había probado el duro miembro de Makoto, esto apenas era el calentamiento. Nuevamente se colocó sobre Mako, -Demonios eres precioso – clavo sus dientes. Bajó al vientre dejando marcas a su paso. Primero un beso al glande, con su mano acariciaba los testículos. Makoto lo miraba fascinado, engulló el miembro de Mako "eres un monstruo" pensaba Haru cuando sentía llenarle la boca, la garganta, su lengua apresaba el duro miembro envolviendo en cálida saliva, los ojos azules estaban llorosos y un brillo peculiar le hacía saber a Makoto que disfrutaba que lo viera, sintió las enormes manos sujetar su cabellera con violencia "con que te gusta duro Mako" pensó el moreno, contrajo la garganta, mejillas y movía la lengua , Makoto avergonzado terminó en la pequeña boca del pelinegro.
-Sabes delicioso – haru se lamías los dedos y los labios mientras cerraba los ojos, La respiración agitada de Makoto era el mejor soundtrack para la noche. Oh! Ese gesto que hizo Nanase al lamerse el semen de sus dedos casi despierta en su totalidad la virilidad de su amigo. El pelinegro arqueó una cerca. "tienes mucha energía Mako " el miembro latente de Makoto volvía a erguirse ante sus ojos, una sonrisa retorcida apareció en el rostro de Nanase.
-Y bien que haremos ahora? - Makoto tragó duro.
-Haru… yo quiero… - no alcanzó a terminar la oración el moreno selló sus labios con un ardiente beso.
-Mirame - dijo sentándose en las piernas de Makoto, Haru se retiro el cabello que se adhería a su frente con ayuda de sus dedos, mordió sus labios mientras deslizaba su mano por el cuello -sólo mírame a mi Makoto - el tono fue suplicante, Makoto absorto contemplaba al sensual moreno prodigándose caricias a lo largo de su menudo cuerpo, la delgada mano pellizcaba sus pezones, mordía sus labios ahogando algunos gemidos, recostado en la cama las orbes verdes solo podían ver a Nanase y fuera de la cama también, trató de retener la imagen de Haruka tocándose, el moreno tomó una pequeña botella que había sacado minutos antes del buró, vertió generosamente el liquido de dulce aroma sobre el miembro de Makoto, sobre sus dedos también. La humectada mano derecha de Nanase se dirigía con calma hacia su entrepierna, naturalmente el dulce Tachibana seguía el movimiento hipnotizado. Observó fascinado, como ahora, Nanase introducía sus dedos en su estrecha entrada, los gemidos no se hicieron tardar, comenzó, para deleite de Tachibana a gemir tan fuerte como su voz se lo permitía siguiendo el ritmo de su mano, un tercer dedo se incorporaba al frenético movimiento, arqueaba la espalda por el exceso de placer, su mano libre tocaba la entrepierna de su amante. Makoto sentía que se iba a venir por el simple hecho de observar semejante escena, haru no dejaba de tocarse y cada vez su rostro se tornaba tan rojo como las manzanas que habían comido ese día por tarde. El movimiento cesó, -Ya estoy listo – dijo el moreno en voz alta, sus glúteos hacían contacto con al entrepierna de Makoto, volvió a verter lubricante ante esa "monstruosidad", levantó sus caderas apoyándose del pecho del más alto, en un solo movimiento ingresó el duro miembro en su cuerpo, "Adiós a la virginidad de Makotito" rió con un poco de dolor por la idea, un ronco ruido similar a un gruñido salió del pecho de Makoto cuando sintió el interior de Nanase, ardía, el calor invadía su cuerpo, sus manos se encontraban en las caderas del moreno, se dedicaron una mirada que iba más allá del deseo y la pasión, tal vez era amor?, es probable. Le costó al moreno un par de minutos adaptarse al semejante tamaño, una vez hecho esto, comenzó a mover las caderas, despacio, las enormes manos de Makoto lo sujetaban con propiedad.
-Haru, es tu primera vez? – preguntó con algo de inocencia el más alto. El moreno no respondió se limitó a sonreír con la mitad de la boca. El movimiento de Nanase aumentó en velocidad, gemidos llenaban la habitación y un ruido indecente se creaba al choque de sus glúteos con el cuerpo de Makoto, el primero en terminar fue Nanase, sin pudor alguno terminó sobre el abdomen de el amigo de su infancia, el cuerpo tenso de Nanase al momento del orgasmo envolvió a el más alto, acelerando así la hora del clímax, Makoto tuvo un orgasmo con todo el cuerpo, cerrando los ojos, arqueando la espalda, clavando sus uñas en el cuerpo de su buen amigo Haruka.
- Dos contra uno - dijo con malicia Nanase, a pesar de la falta de iluminación Makoto apreció el destello en esos preciosos ojos. Besó los labios de Nanase con gratitud, jamás había pensado compartir con el buen Nanase este tipo de intimidad. Respiraban Agitados, tener sexo era tan cansado, casi como los entrenamientos despiadados a los que Goro los sometía, Nanase se encontraba recostado, contemplando a Makoto, un gruñido se escuchó en el estómago del más alto, enseguida sus mejillas se pusieron coloradas. Haruka rió descontroladamente. Se colocó el traje de baño y bajó hacia la cocina, regresó después de algunos minutos con un plato con fruta y una botella grande de agua.
-No te hubieras molestado –
-Yo te traje aquí, no es una molestia. – poco a poco regresaba el Haruka que todos conocían, colocó una fresa en sus labios, la llevó directamente a la boca de Makoto. Makoto estaba estupefacto, recibió la fruta, cerró los ojos y la disfrutó con gusto. Ese gesto inocente hizo que Haruka agradeciera al universo por tener a alguien como Makoto.
Les Saluda Clawiss Nuevamente, gracias infinitas por leer este fanfic, espero que este lemon le haya gustado, Gracias a las personas que dejaron Review. Les mando muchos abrazos.
