Perdiendo todo

Pov Oliver

Hace siete años, cuando estaba en Lian Yu creía que eso era el infierno. Estaba equivocado. Lo que estaba viviendo ahora, lo que Ra s me había dejado: esto era el infierno, no solo era mi vida la que estaba en juego, eran las vidas de las personas que de verdad me importaban, los que estuvieron dispuestos a quedarse, sin garantías de que pudiésemos volver a casa al terminar cada una de nuestras misiones. Si sólo hubiera sido yo el que estaba en riesgo, esto habría sido mucho más fácil de resolver, pero la Liga y Lance habían logrado acorralarme completamente. Cada persona que me había demostrado su lealtad, estaba en una inmediata línea de fuego.

Roy era la prueba de esto. No me di cuenta en qué momento se convirtió en un hombre dispuesto a defender a los suyos. Y yo estaba entre ellos. Siempre me preocupé por cuidar a los que me rodeaban, no me di cuenta de que los que me rodeaban también querían lo mismo para mí. La visión de él con un traje de prisión no dejaba de perseguirme...una parte de mi siempre lo vería como el chico de capucha roja irritado por tener que golpear tazones de agua. Por un minuto entendí a Felicity. Ella siempre veía lo bueno de mí, intentando mostrarme que las cosas malas que había hecho, que la oscuridad que me había rodeado era superada por las vidas que había protegido como Arrow. Roy estaba viviendo la misma encrucijada: el peso en su conciencia por haber matado al policía no lo dejaba apreciar la labor que realizaba peleando cada día por Starling City. Para él, la única manera de pagar por ese crimen era intercambiando su vida y su libertad por la mía. Sentía que era su turno de salvarme.

Sin una vida como Oliver y cómo Arrow ¿Quién era yo? ¿Que quedaba? Sabía que Dig y Felicity querían ayudarme, Dios, hasta Ray quería ayudarme, pero no era fácil. Cuando recién comenzó todo, creía que podría lograr proteger a la ciudad sólo. Ahora sentía que debía pelear con una mano atada en mi espalda. Peor aún, estaba impotente ante todo el caos que me rodeaba. Lance había encontrado la guarida, pero para mi sorpresa, Felicity se había encargado de que las únicas huellas que encontraran fuesen las de Roy. "No podíamos perderlos a los dos", fue su respuesta cuando la encaré por ello, Y cómo si no tuviera suficientes problemas, un meta humano atacó la ciudad, complicando aún más mis planes para sacar a Roy de la cárcel. No le quedaba tiempo, ya había sufrido un primer ataque. Era un peleador capaz, pero si consideramos que la mayoría de la población carcelaria fue puesta ahí por nosotros, necesitábamos sacarlo lo antes posible.

Finalmente, gracias a "la inteligencia de Palmer y mi intuición", pudimos resolver el problema de la meta humano. Ray se dio cuenta de que para pelear, hacía falta corazón. Yo, me di cuenta de que el corazón que motivaba a Palmer, era el mismo que me motivaba a mí, Ella nos daba la fuerza que nos convertía en héroes. Aunque intentara buscar excusas para que el tipo no me agradara, no podía encontrarlas. Era un buen hombre. Admiraba su deseo de proteger la ciudad, pero aún tenía un largo camino que recorrer. Esperaba, sobre todo por Felicity, que Ray pudiera llevar a cabo sus planes sin perder su vida en el camino.

Cuando regresé a casa...Thea estaba con Lance. Habían apuñalado a Roy en la cárcel... mi amigo estaba muerto.

Ni siquiera fui capaz de quedarme con mi hermana. Salí de ahí, y sin darme cuenta llegué a lo que quedaba de la guarida. No podía pensar, no podía sentir más que culpabilidad. Le había robado su vida a Roy, tal como paso con Tomy, Sara, mi madre, Shado. Me di cuenta de que había alguien más conmigo. No necesitaba voltear para saber quiénes eran.

-No debí escucharlos. Podría haber sido capaz de salvar a Roy, pero me sentiría mejor ahora mismo si lo hubiera intentado-

-Lo sabemos Oliver-dijo Dig. También sabemos que puede que nunca nos perdones.

-Tomo mis propias decisiones John. Tomé esta

-no quiere decir que nos perdones por eso-dijo Felicity. Quiere decir perdonarnos por esto...

Roy, Roy estaba ahí, VIVO

-¡¿Cómo?!

-No te enfades con ellos. Fue idea mía

Roy, Felicity y Dig lo habían planeado todo. Si Arrow moría en la cárcel, Oliver Queen era inocente. Y si Roy Harper era Arrow...debía continuar estando muerto.

Despedirnos no fue fácil. Había demasiados sentimientos involucrados. Tal y como Felicity me dijo, estaba tan concentrado pensando en la gente que quería, que me olvidaba de que yo también era querido.

A veces el cariño implica sacrificio, implica poner a los demás sobre uno mismo. Y eso era lo que Roy había hecho por mí.

Me apresuré en volver a casa. Tenía que contarle a Thea que Roy no estaba muerto. Todo estaba en silencio. Demasiado silencio.

-¿Speedy?... ¡THEA!

Mi hermana estaba tirada en el piso, en un charco de sangre, con una herida en su pecho. No tenía dudas de quien la había atacado. Yo tuve esa misma herida. Ra s había hecho algo peor que matarme. Atacó directo a mi corazón, matando a Thea.

Era el último Queen. Acababa de perderlo todo.

Mi hermana aún estaba viva. Pero no tenía mayores posibilidades. Era cuestión de horas. Volví a experimentar el miedo que sentí la noche que el Gambito se hundió, cuando creí que jamás volvería a verla. No pude estar en tantas cosas con ella, no la vi crecer, no la vi volverse la mujer que ahora, por mi culpa, yacía en una cama de hospital. Le fallé. Jamás creí que el ataque de Ra s sería tan directo. Mientras intentaba detener la sangre de su herida, no pude evitar notar la ironía de las similitudes de nuestras heridas. No pude protegerla antes y no pude protegerla ahora, no pude parar a Malcom, quien lloraba como si esto no fuera su culpa. Thea no podía dejarme. Si perdía a Thea... lo perdía todo.

Estaba en el hospital. Digg y Felicity como siempre estaban a mi lado, pero por esta vez casi no podía notar su presencia. Estaba entumecido...cuando de pronto vi algo que me sacó de mi estupor...Una señal de humo de la Liga...

-Cuiden a Thea- dije sin mirar atrás

Maseo me estaba esperando. Me fui encima de él antes de que pudiera reaccionar. -¡Tú hiciste esto!-

En ese momento, no sé qué hubiera pasado, si él no hubiera dicho las únicas palabras que podrían cambiarlo todo...-Ra s puede salvarla- Debes tomar tu lugar como Heredero del Demonio".

Ni siquiera lo pensé, sólo reaccioné. Cuando Dig, Felicity y Malcom me encontraron estaba casi listo para marcharme. Debí recordar antes lo que Felicity me había mencionado al despedirnos de Roy: "Te enfocas tanto en proteger a la gente que quieres, que olvidas que hay gente que te quiere". En menos tiempo del que me había tomado prepararme, ellos tenían todo listo para partir. Incluido el jet de Ray. "Gracias por dejarme estar aquí para ti", fue todo lo que ella dijo. No necesitábamos más palabras entre nosotros. Felicity sabía lo mucho que significaba que ella estuviera una vez más a mi lado. Puede que no apoyara mi decisión, pero ella jamás me abandonaría. Sólo que esta vez, sería yo, pese a la promesa que le había hecho de jamás dejarla, quien debería abandonarla. Para mí no había regreso. Sólo tenía clara dos cosas: haría lo que fuera por salvar a mi hermana, no vería morir a otro Queen, no me importaba el precio que tuviera que pagar. Y esta vez, debería decirle adiós para siempre a Felicity. Si sabía que ellas estaban bien, que las mujeres que más quería en mi vida estarían a salvo, podría soportar cualquier infierno.

Nada podría haberme preparado para lo que pasó llegando a Nanda Parbat. Cuando sumergimos a Thea en el Pozo de Lázaro...lo único en que pensaba era en recuperar a mi hermana pequeña. Pero cuando Thea salió del Pozo, y me atacó, con una mirada en sus ojos que jamás olvidaré, una parte de mi no pudo evitar preguntarse ¿Había hecho lo correcto?

Tuvieron que sedarla. Luego de algunas horas despertó, pero...no era ella misma...era como si estuviera perdida en el tiempo, preguntando por mamá. Ni siquiera me reconoció. Sólo tenía ojos para Malcom... "Te quiero Papá", dijo antes de volver a dormirse. Iba a perder a mi hermana y ella ni siquiera sería capaz de recordarme...