"El peor sentimiento es pretender que no te importa algo, cuando en realidad es lo único en lo que piensas".

Capítulo 3.- La realidad.

-¡AAAH!

El terror invadía a los transeúntes, el edificio comenzaba a colapsarse rápidamente llevándose a varios pacientes y docentes del lugar, pronto seria mas bien recordado como un cementerio.

-¡Yugi, ¿que es eso?!- Tea había descubierto un enorme y espantoso monstruo con forma grotescamente humana. Sus músculos morados no eran protegidos con piel y su rostro era cubierto con una máscara salida del mismo infierno. Muchos predijeron enseguida el apocalipsis del mundo y comenzaron a rezar mientras la policía llegaba y otros servidores de salvar vidas los apoyaban.

-¡eso parece ser el Invasor de Poder!.

-¡¿Qué?!, ¿una carta de monstruos de duelo?!, ¡no puede ser!-Duke tenía razón, si se supone que eran hologramas ¿porque esa escena de horror se veía tan real?, sudó al tratar de alejar la idea de ser verdad.

-¡¿Qué se supone que haremos?!-Tristán mordió su labio mayor.

-¡miren allá hay otro!-la castaña señaló hacia el segundo edificio, un guerrero alado con piel grisácea, atuendos romanos y una gran lanza destruía lo que se le atravesaba en el camino.-¡es una pesadilla!-se quedó atónita.

El tricolor menor corrió despavorido hacia dentro del edificio, todo era caos por lo que ni siquiera la autoridad le prestó atención.

-¡Yugi, vuelve!.

¡Faraón, Faraón….!-su corazón dio un vuelco y palideció pensar solo en su pesadilla que daba fin al amor de su vida-… ¡Atemu!

Dentro la historia se complicaba más, la gente no sabía como su vida salvar. Grandes pedazos de loza caían sobre ellos llevándose sus sueños y deseos con ellos. Las alarmas no dejaban de sonar y el piso de sangre se comenzaba a pintar.

-¡parece ser un terremoto!- el veterano hizo su observación.

-¡¿siempre tienes que ser tan simple?!,¡si fuera cuestión de la naturaleza, la tierra estaría moviéndose!.¡Esto viene desde arriba!.

-¡miren! –Joseph alzo la cara al techo imitado por los demás. Una gran grieta se abrió sobre ellos y el cemento los iba a aplastar.

Sin pensarlo dos veces Kaiba tomó al ojimiel alejándolo y cubriéndolo con su cuerpo, algunas piedras lo golpearon en la espalda e incluso fragmentos de vidrio se clavaron en su piel.

-¡Kaiba!- sus ojos melados se acongojaron y sus manos se apoyaron en el pecho del mayor.

-como siempre tienes que ser un despistado Wheeler.-contuvo su gesto de dolor reemplazándolo forzosamente por uno calmado. Joey se acercó a milímetros del mayor hipnotizado por la azulina mirada y a pocos segundos de degustar esos labios.

-¡no tenías que…

-¡Joey!,!¿estas bien?!.-el faraón se acercó tratando de apartar al entrometido empresario de tocar el rostro de su rubio y lo consiguió llamando por completo su atención.

-si, faraón.

-¡¿de verdad?, ¡¿no te….- su soberana mano estaba a punto de acariciar la mejilla del poseedor de Ra pero Kaiba detuvo su brazo y lo empujó haciendo que casi perdiera el equilibrio.

-¡Kaiba!.

-¡mira arriba!, tenemos compañía- endureció el semblante pasando por alto lo acontecido por esa vez.

A través del agujero que hizo la enorme grieta en el techo aquel guerrero alado los vio con ojos penetrantes, endurecido el semblante y ajeno a cualquier sentimiento, levantó su lanza y concentró su aliento en una especie de energía.

-¡es el ángel eclipse de oscuridad!-Yami sudó por la sorpresa.

¡Eso quiere decir que alguien esta jugando con el aro de Shimura!

La criatura chilló y la energía pronunciada lanzó con objetivo a darle al suelo para que cayeran y se separasen.

-¡Sal maga oscura!-llamó con voz firme.

La colorida rubia saltó a su llamado y contraatacó con magia oscura, fue terriblemente doloroso cuando la energía primeramente lanzada atravesó la cintura de la chica y la sangre los empapó.

Las pupilas del egipcio se dilataron y por un momento su respiración se trabó, no sabía que sus emociones se pudiesen debatir en cual dejarse sentir ante lo acontecido.

La alegre rubia había muerto al instante dejando su vista fija en un lugar perdido y estaba cayendo poco a poco ensangrentada y ante la atenta mirada de todos.

-¡maga oscura!.-reaccionó por fin y soltó la carta que empezó a arder en llamas hasta hacerse ceñir.

-¡no puede ser, es sangre real!

-jajajaja- dieron atención al que llegó flotando dentro de una esfera lucida, parecía una especie de campo de energía.-siempre has tenido lealtad y respeto a tus cartas faraón, pero debes darte cuenta, mientras el aro de Shimura este activo todos los monstruos son reales y con reales me refiero que sus muertes también lo serán.

-¡Dartz!-afiló la mirada amatista.

-¡no puede ser, ya habíamos peleado con él antes!, ¡¿Cómo es que…

-¿regrese?, veo que te he sorprendido mi joven y pronta adquisición, me tomaré la molestia de explicarte querido Joseph…

Al escuchar esa palabra "adquisición" tanto Kaiba como el Tricolor se pusieron frente al rubio con los puños bien apretados y las mandíbulas tensas ya que lo estaba marcando como de su propiedad.

-cuando ustedes me derrotaron y el faraón salvó mi alma, regrese a Atlantis con mi familia y por un tiempo todo estuvo bien, pero pronto me di cuenta que algo en mi interior no lo estaba del todo, comencé a oir voces en mi cabeza y a ver criaturas demoniacas por todos lados, me volví violento y puse todo de lado, estaba a punto de enloquecer. Supe de inmediato que algo me estaba llamando insistentemente y al final cedí. –pausó para asegurarse que captaba toda su atención- fue cuando lo vi, mi destino, mi perdición, el Leviatan era solo una parte de la verdadera criatura de la oscuridad, de mi oscuridad porque yo soy el único vinculo que hay con el mundo espectral y este, solo yo puedo hacer que este mundo parta nuevamente desde cero, solo yo, aunque pierda la cordura en eso debo entregar este mundo a la verdadera criatura del mal.

-¡¿Qué estas diciendo Dartz?!-reclamó el veterano-¡la ultima vez dijiste que venias a alimentar al Leviatan para liberar este mundo del mal y vuelva a renacer Atlantis!, ¡ahora dices que quieres entregarle la vida de las personas de este mundo a una total criatura del mal!

- no me sorprende tu ignorancia faraón, la imponente criatura de la oscuridad Nefilim me ah elegido para gobernar este mundo, yo les enseñare a amar y respetar a su prójimo, a vivir como se debe, a crear una nueva Atlantis con los poderes de la criatura Nefilim y la fuerza de los Dioses Egipcios.-miró al protegido rubio con interés- y ahora que lo pienso todo gran rey necesita de su reina, ¿no lo crees joven Wheeler? Jajaja

Ese comentario hizo que ambos rivales apretaran los dientes mientras que el despistado Wheeler trataba de entender lo que estaba pasando.

-¡entréguense Dioses egipcios y juntos creemos un mundo perfecto!.

-¡¿Dioses egipcios?- Joey había sentido que todo encajaba y que aquel sueño en verdad lo revelaba.

¡Entonces yo soy…!

-¡usar los poderes del mal para hacer el bien, ja no me hagas reír!-Seto sacó sus cartas de duelo.-¡el mal no se elimina con mas mal!, ¡te voy a enseñar que no te debes meter con Seto Kaiba!, ¡ven a mi Criatura de Humedad!-a pesar de que había podido al dragón oji azul invocar no lo quería arriesgar.

-me temo que no es tan fácil mi estimado Kaiba; parecido al sencillo duelo de monstruos, aquí las criaturas que tienen un poder de 2550 o màs deben ser invocadas sacrificando dos monstruos de tu baraja a menos que tengan un efecto especial y se puedan invocar. Pero tu sabes lo que les pasa a las criaturas que son jugadas dentro del aro de Shimura ¿Qué pasaría si se sacrifican?, ¿te arriesgaras a mirar como tus preciadas cartas son eliminadas para siempre? Y lo que es mejor aun, ¿podrás soportar mirar como se retuercen de dolor por su muerte? Jaja esto no es un holograma Kaiba.

-¡maldición, mi criatura tiene 2800 puntos de ataque!

¿pero entonces por que pude invocar a mi dragón la ultima vez?-pensó el castaño vacilante.

-mi ángel eclipse de oscuridad tiene 2550, ¿Cómo crees que la invoque Kaiba?

Los tres chicos sudaban desesperanzados, algo se les debería de ocurrir rápido o sus vidas podrían darse por finalizadas, mientras tanto los gritos de las personas sonaban a lo lejos y para la criatura destructora sonaba como festejo.

Yugi corría por los pasillos, agitado y sin preocuparse de su propia seguridad con un único objetivo en mente: a su amado faraón salvar. No pudo hacer nada por las personas que pedían ayuda, aunque se hubiera detenido nada podría hacer, si tan solo hubiese sabido del efecto de Shimura habría mandado a Kuriboh en su ayuda.

¡Atemu ¿Dónde estas?!.

Y siguió con algo de miedo esquivando el edificio cayendo.

-¡ustedes me pertenecen Dioses egipcios!.

-¡esto no acaba aquí!-aclaró el mas alto de todos y su voz dirigió a los demás. -¡escuchen par de tontos, solo tenemos una oportunidad, podemos invocar solo a tres monstruos de nuestra baraja con puntos de ataque menores a 2550.!

-¡eso ya lo sabemos!

-¡silencio Wheeler!, podemos usar nuestras cartas de trampa y magia así que usemos buenas cartas de monstruos y después –miró al oji violeta- tu harás el resto, esto no me gusta pero si no lo hacemos juntos ese papanatas hará lo que quiera con nosotros, siéntanse afortunados de contar con mi ayuda.

-¡muy bien, lo intentare!.

-¡asegúrate de no echarlo a perder Wheeler!.

-¡aysh Kaiba, un poco mas de respeto!.

Le encantaba molestarle a pesar que sentía algo muy fuerte por él, sonrió de lado y su baraja comenzó a ver.

Cuando terminemos con este payaso tendré que arreglar las cosas contigo Wheeler.

-¡invoco a mi dragón lustre!

-¡yo al dragón Des Volstgalph!

-¡y por ultimo caballero Hayabusa!

Dartz levantó una ceja en intriga-¡¿acaso no lo ven?, sus patéticos monstruos son inferiores a mi ángel eclipse de oscuridad!.

-individuales sí, pero que te parece juntos, ¡fusiónense!-eso lo logró con su carta de polimerización (en el verdadero juego así no funciona jaja)

Así una nueva criatura formaron, "Caballero des lustre" lo llamaron y con ese gran poder en juego desaparecieron al ángel de Dartz en un parpadeo.

-vaya, de nuevo se turban mis planes caballeros, pero no festejen, aun me queda el monstruo que tengo atacando afuera llevándose todas las vidas que se están perdiendo.

-¡detente ahi!-alzo la voz Joey- ¡podemos atacar dos veces gracias al efecto de nuestro caballero!, !haber que te parece esto!.

Y al otro monstruo lo hizo desaparecer sin vacilarse y sin poder perder.

-¡eso, así se juega!- se emocionó con bulla pero la risotada del ojos bi-color lo callo de golpe.

Sus caras se pusieron más exacerbadas sin encontrar el por qué Dartz no se había podido alterar. Por instinto Kaiba se acercó más al chico atolondrado, definitivamente algo no le estaba gustando.

-ya cállate, ¿Por qué la risa?

-jajaja Kaiba, ¡ya has presenciado el grandioso poder del aro de Shimura!, como puedes ver, todo es real y los monstruos no desaparecen hasta que ganen o pierdan para siempre, ahora veamos, ¿por qué no hacemos un experimento?, ¿te atreves?, ¿que pasaría si destruyo, esta carta?.

El oxigeno había dejado de entrar en sus cuerpos, sus pupilas se dilataron desorbitantes y sus músculos se tensaron al momento, había algo que no los dejaba pensar y ese algo era que a Joey ya no verían mas. Dartz la carta de Ra sostuvo firmemente, mostrándolas a todos arrogantemente.

-¡Oh, no!

-¡oh sí, jajaja!. Como ven Ra esta en mi poder y es momento de tomar lo que me pertenece. Anda Dios Ra, ven conmigo y ocupa el lugar que tu destino a marcado a mi lado, ¿o prefieres morir lentamente delante de ellos?.- su mano estiró hacia el rubio petrificado.

Con esa última oración había afirmación todas sus sospechas, lo habían llamado Dios Ra de nuevo, tal ves era bastante despistado pero sabía cuando no estaban bromeando.

¿y ahora que se supone que deba hacer?-ninguna salida venia a él.

-¡infeliz!-Yami tragó saliva, lo ultimo que había querido es que el codiciado rubio supiera que el poder de Ra dormía en su interior, quería decírselo en su momento para no alterarlo pero ahora de seguro lo odiaría por no habérselo dicho antes, o al menos confirmárselo en la realidad. Le sería mas difícil ganarse su confianza.

-Ra, por lo visto te gustan los hombres humildes, de seguro reencarnaste asi para no llamar la atención, pero ahora que te he descubierto no tienes opción ya que poseo la llave a tu poder, mejor apresúrate y ven conmigo de una vez.

-¡¿Qué te hace pensar que diré que sí, engreído?!- Joey gritó con algarabía.-¡prefiero morir!.

-vaya ¿eso quieres?, no me dejas otra opción, parece que tendré que obligarte.

Todos prestaron atención a las palabras de su boca en ese instante.- Poderoso protector del Sol y del cielo…

-¡aaaaah!-Joey calló al suelo sujetándose la cabeza.

-¡Joey!-ambos acudieron a sus gritos.

- …te suplico que escuches mi llamado. Transfórmate en una orden de luz y manifiéstate ante mi victoria. Desata tus grandiosos poderes desde la profundidad para que se cumpla mi voluntad. Aparece en este mi deseo al escuchar tu nombre ...

-¡Dartz, ya basta!-pero el faraón fue ignorado.

Los melados ojos comenzaron a brillar y una energía divina empezó a irradiar, aquellas dos orbes perdieron su brillo y su mente hipnotizada por el canto antes dicho. Solo faltaba terminar aquel recito y Joey caería en su poder -¡NOO!.

Yugi entró inesperadamente y se aventó contra Dartz fulminantemente. Había saltado con todo su espíritu hasta romper la esfera y el hechizo que procesaba.

-¡Yugi!

El rubio dejó de brillar e inconsciente de nuevo al piso fue dar, fue donde Kaiba lo tomó en brazos, puso sus orbes azules detenidamente por todo el lugar fijando por fin un desesperado plan y sin importarle la hazaña del tricolor menor salió corriendo con Joey.

-¡Kaiba!- el faraón corrió tras de él pero sus pasos frenó a la vez, Yugi estaba en problemas, chasqueó los dientes viendo como su rubio desaparecía en la oscuridad y regresó su vista para la pelea afrontar, no podía abandonar al oji violeta menor.

-¡entrometido!-arrojó al pequeño Mouto a unos metros del faraón.

-¡Yugi, ¿estas bien?!-levantó levemente su cabeza sobre su regazo.

-si porque pude encontrarte Atemu, me alegra que estés bien, eso era todo lo que quería saber.. ah-la caída lo había aturdido y sus reflejos había perdido.

-¡Yugi!-lo zarandeo un poco.

-¡vaya que oportuno!, Yugi el héroe aparece, pero es una lástima que solo haya venido a entregarme su poder de Dios egipcio, ¿no crees faraón?.

-¡¿Qué quieres decir?!.

-El poder de Slifer le corresponde a ese muchachito pero como tú decidiste venir hasta esta época el poder del dragón se dividió en dos. Tu tienes la llave pero Yugi el poder ya que corresponde a este tiempo. Y ahora que están juntos no podrás resistirte en traer el poder de Slifer ante mí esta vez.

-¡antes tendrás que atraparme!- sacó una carta- ¡ve Kuriboh!.-y la pelusita café apareció tratando de intimidar a aquel señor.

-jajajajaja,!¿que crees que vas a hacer con esa bola de pelos?!, ¡¿noquearme con su lindura?! Jajaja.

-no, pero puedo hacer esto, ¡combino a mi Kuriboh con la carta mágica multiplicación!.

Miles de Kuriboh llenaron el pasillo y más y más aparecían tapando la visión del ojos bi-color, algunos Kuriboh lo mordieron y nuevamente hizo su campo sobre de él, destruyó algunos que estorbaban su visión pero fue inútil ya que aparecían mas y mas dándole tiempo al faraón de llevarse a Yugi y escapar.

Tea y los demás miraron al castaño salir del hospital en ruinas con su amigo problemático en sus brazos.

-¡Joey!, ¡¿Qué le pasó?!-Duke y Tristan preguntaron en coro.

-¡¿y Yugi y el faraón?!.-la única chica se asustó.

-¡quítense estorbos!, si yo fuera ustedes me iría de este lugar antes que ese loco de Dartz venga.

-¡¿Dartz?!

-¡¿pero a ese demente lo derrotamos hace tiempo?!-la voz del moreno se hizo presente.

-si quieren no me crean, no me interesa fenómenos –Mokuba traía el mercedes benz ante él, puso al durmiente rubio en el copiloto y subió al volante.

-¡espera!, ¡¿A dónde te llevas a Joey?!

-con suerte lejos de ustedes- y pisó a fondo haciendo un rechinido con las llantas.

Segundos después llegó el faraón con el pequeño sobre su espalda alcanzando ver la partida del auto.

¡No, no te lo permitiré!

-¡amigos sigamos a Kaiba!.

-¿eh, pero que pasó?-Tristán pregunto.

Tea pronto se percató de su amigo caído-¡Yugi!, ¿Qué le pasó?.

-no se preocupen, él esta bien. Ahora debemos irnoso Dartz nos atrapará.

-esta bien, pero tienes mucho que contar.

-¡vamos rápido a mi auto!.

Subieron al auto de Duke a la persecución del presidente que encabeza el imperio corporativo tecnológico del duelo de monstruos.

La mansión resplandecía con la majestuosidad y el lujo que presume cualquier megalómano ricachón, jardines bien cuidados, estatuas exóticas y un gran portón, todo eso sumado a la colección de autos y el impecable comportamiento y desempeño de los empleados, un paraíso entre los humildes.

Estaciono sin preocuparse donde lo dejaba, pronto sabía muy bien que un sirviente lo acomodaba. Tomó a Wheeler entre brazos y lo llevó dentro de la soberbia estructura seguido del menor de los Kaiba.

-Seto, ¿Por qué lo trajiste?

-ese psicópata de Dartz lo quiere en su poder y si cae en sus manos habrá mucha destrucción en el mundo y si no hay mundo no hay una corporación que manejar.

-¿entonces todo esto lo haces por la corporación?

-asi es.

Entraron a una espaciosa habitación, grandes ventanales dejaban apreciar la vista desde arriba del pomposo jardín, las cortinas claras y sedosidad al tacto, un piso marmoleado perfectamente pulido que incluso se podría comer en él.

Asi, entre las acogedoras sabanas de una gran y deliciosa cama fue que acomodó al rubio delicadamente esperando que sus sueños no se pudieran turbar.

Lo contempló entre castos suspiros, su hipnótico encanto había podido cambiarle ese perfil duro e impenetrable que tanto lo caracterizaba, esa lucida piel deseaba ser tocada y la complacería sin duda alguna o al menos eso era lo que a él le daba a entender. Su mano por inercia se acercó al bello rostro y acarició con sutileza aquella suave mejilla, delineo los labios y acercó algo su rostro, lo que siguió no lo esperó, unos brillantes y dorados ojos lo observaban haciendo que el corazón de Seto diera un brinquito por la sorpresa, esa posición tampoco ayudó, se había quedado estático por la vergüenza.

-Seth.-los brazos de Joey lentamente tomaron su rostro y le plantó un tierno beso cargado del mas puro amor a los labios del mayor.

Seto nunca pensó que su cerebro dejara de razonar, sus ojos en un principio se quedaron anonadados pero conforme sentía esa calidez fue suavizando su mirada.

Aquello le era familiar, ya lo conocía, si, reconocía ese sabor, esa textura, no podía equivocarse, aquellos labios ya le había pertenecido y los conocía muy bien. Relajo todos sus músculos y se dejo llevar por esa extasíes, cada vez más profunda, cada vez mas suya.

Pero al destino le gusta jugarnos bromas pesadas. El beso prosiguió por un largo rato y de un momento a otro, en un instante fuera de ese tiempo, los anteriores ojos enamorados del rubio se tensaron y su boca se detuvo en seco.

¡Kaiba me esta besando!