Capitulo 6

Despedidas sin decir adiós

Nunca fui completamente feliz con mi presente. Ni antes ni después de la isla. Siempre tuve la sensación de estar incompleto, de que algo me faltaba. Ahora lo entendía. Me faltaba Felicity. Mientras la veía dormir a mi lado me puse a pensar en cómo había cambiado mi vida desde que ella estaba a mi lado. Recordé la primera vez que la vi, cuando por una orden de Argus tuve que infiltrarme en mi empresa cuando aún estaba "desaparecido". Esa fue la primera vez que sonreí de verdad en mucho tiempo.-Eres lindo-había dicho mientras veía una foto mía-es una lástima que estés muerto-. Sin siquiera saberlo, estaba frente a la mujer que cambiaría mi vida para siempre. Recordé el día que entré a su oficina buscando ayuda con un ordenador baleado y mi sorpresa al verla nuevamente. Desde esa vez, ella se convirtió en la única persona que podía dejarme sin palabras ni razones. Yo era un asesino, pero jamás tuvo miedo de mí. Me enfrentaba incluso para defenderme de mi mismo. Felicity hizo que me encontrara nuevamente con mis emociones, con ella volví a sentir ternura, alegría, miedo, dolor. Volví a sentirmehumano. Nunca me dejó rendirme. Jamás iba a olvidar sus palabras en la torre del reloj cuando lo creí todo perdido con Slade: " estoy segura de dos cosas, no estás sólo...y creo en ti". Felicity me completaba, ella era la primera razón por la que quise ser un mejor hombre, un héroe ¿Cómo fui capaz de pensar que podría haber tenido una vida lejos de ella, cuando ella era mi vida entera?

Salí de la cama sin hacer ruido para dejarla descansar. A pesar de todo lo que estaba pasando, la noche en Nanda Parbat era hermosa. Era irónico, estaba a punto de perderlo todo, pero ahora, en este minuto, era un hombre feliz. Tenía a la mujer que amaba, y con eso me bastaba.

De repente sentí su presencia en mi espalda. No pude evitar poner una sonrisa tonta cuando la escuché hablarme...

-Así qué... pasó...

Si ella supiera en realidad por cuánto tiempo desee que esto sucediera...

-Me alegro que pasara-le dije

-Yo también-

Me acerqué a ella para besarla nuevamente. Quería poder quedarme con Felicity para siempre en este cuarto. Noté que llevaba dos copas en la mano. -¿qué es eso?-

-si existe alguna clase de Dios, algo... alcohólico. No hay mucho para brindar acá arriba ¿Verdad?

- Bien...hay un nosotros

Me llevé la copa a los labios antes que Felicity. Una vez que lo había bebido todo, ella me miró, aún tenía su copa en sus manos.

-Lo siento-me dijo de repente. Comencé a sentirme extraño...

-Mira, sé que no hay una forma de evitar esto...de salir de aquí. Ir a algún lugar donde Ra´s no pueda encontrarnos...

-Felicity, ¿Qué has...? -No pude terminar de hablar. La oscuridad comenzó a envolverme...Lo último que vi antes de perder el conocimiento fue el angustiado rostro de Felicity.

Pov FELICITY

-No voy a perderte, no lo haré...

Fue demasiado tiempo, años anhelando que Oliver se diera la oportunidad de vivir más allá de Arrow. Yo podía darle eso...e iba a pelear por lo que ambos nos merecíamos. Iba a pelear por Oliver. Fui a buscar a Digg y a Malcom...debo admitir tal vez mi idea de drogar a Oliver no haría para nosotros las cosas más fáciles, no iba a ser sencillo sacarlo inconsciente, de ahí pero tampoco me iba a detener a consulta con él su opinión sobre mi apresurado plan de fuga.

Cuando Digg me preguntó que había hecho, le confesé que había robado un poco del polvo con el que habían drogado a Thea. Nada mal...robar enfrente de toda la Liga de asesinos. Después de todo, tal vez mi madre tenía razón, y valía la pena tomar algunos riesgos, tal como había hecho mi padre. Vale, tal vez no todas las decisiones que tomó fueron las mejores, pero estaba dispuesta a llegar hasta las últimas consecuencias por salvar a Oliver. No iba a perderlo por culpa de Ra´s Al Ghul, no otra vez

Lo primero, necesitaba ayuda para sacar a Oliver inconsciente de ahí. Fui a buscar a Digg...y Dios me ampare...a Malcom. Estaba tan desesperada por sacar a Oliver de Nanda Parbat, que si tenía que recurrir a Malcom Merlyn, estaba más que dispuesta a hacerlo. Mientras le gritaba al tipo que fuera por Thea, recordé el día que Oliver volvió, cuando le reclamé cuando nos dijo que para derrotar a la Liga necesitaba a Merlyn...el día que le dije que no quería ser una mujer que amara. Y ahora, ese amor me empujaba a recurrir al mismo hombre con tal de no perder a Oliver nuevamente. Estaba dispuesta a venderle mi alma al diablo si era necesario, y en este caso no había que buscar muy lejos para encontrarlo.

-Las catacumbas -dijo terreno abrupto, no va a ser fácil

-¿Cómo llegamos ahí?

-A través del templo

-Ve a coger a Thea y nos encontraremos en cinco minutos. ¡YA!

Sabía que no iba a ser fácil, pero tenía la loca esperanza de poder lograrlo. Mientras corríamos, fuimos atacados por miembros de la Liga. Odiaba admitirlo, pero tal vez la habilidad de Malcom podría darnos una oportunidad de salir de ahí con vida. El tipo parecía ni si quiera sudar mientras desarmaba a los hombres de Ra´s. Logramos llegar al templo, para mi sorpresa, uno de los hombres de la Liga nos ayudó a escapar. Cuando se quitó la máscara, pude ver que era un hombre joven, de rasgos orientales.

-No hay mucho tiempo, deben darse prisa-

Salimos de ahí corriendo, no había tiempo para agradecer. Seguimos las indicaciones que el hombre nos había dado, pero Thea no estaba bien, comenzó a ser difícil poder avanzar rápidamente.

-Tenemos que avanzar, ¡ahora! -dijo Digg

Pero era demasiado tarde. Estábamos rodeados, indefensos. Oliver había arriesgado todo por salvarnos, y mi desesperado intento de no perderle iba a arruinar todo por lo que él había peleado contra Ra´s. Iban a matarnos, y por la expresión de Malcom, no era conveniente caer vivos en manos de la Liga.

Cuando de pronto, escuché una voz. Una voz que sabía era la de Oliver, pero no mi Oliver. Esta era la voz del nuevo Heredero del Demonio....

-¡Alto! Soy Al Sa Him Wahreeth Al Ghul, Heredero del Demonio...y obedecerán. Bajen las armas ¡AHORA!

Los asesinos obedecieron la orden sin dudar. La presencia de Oliver irradiaba tanto o más temor del que el mismo Ra´s podía generar.

-Díganle a Ra´s que volveré en un minuto-

Nos quedamos solos en el túnel. En mi corazón, supe que ya era demasiado tarde. Había perdido a Oliver, y esta vez, era para siempre.

-Oliver, por favor-

Cuando me habló, era mi Oliver, el hombre al que había amado por más de tres años...y el que increíblemente, también me amaba.

-Gracias por intentarlo. Te quiero aún más por ello. Pero esto acaba sólo de una forma...

Salimos de los túneles. Oliver se detuvo de pronto.

-Esto es todo lo lejos que puedo ir.

-Oliver, el avión está a más de kilómetro y medio de aquí-dijo Digg

Thea se acercó a Oliver: - Ollie, no entiendo

-Malcom va a llevarte a casa

-¿No vas a venir?

Podía ver como el mentirle a Thea estaba destrozando a Oliver...

-Ahora no. Continúa, te pondré al corriente.-

Cuando vi a los dos hermanos abrazados, entendí la inmensidad del sacrificio de Oliver. Por amor a su hermana, estaba renunciando a las únicas cosas con las que había descubierto, no podía vivir: a ella...y a mí. Nunca fue más un héroe que en este momento. Recordé cuando me dijo que la esencia del heroísmo era morir para que otros vivieran...Oliver estaba abandonando todo para que nosotros una vida que vivir. El problema era que al dejarlo, yo ya no tenía una vida que vivir, porque mi corazón se quedaría por siempre aquí con él. Sólo tendría el recuerdo de esta única noche, en la que por fin no tuve miedo de decirle que lo amaba...sólo que lo había hecho demasiado tarde.

-Te quiero Thea, nunca olvides eso ¿Vale?

Malcom se alejó con Thea. Sólo quedamos ahí Digg, Oliver y yo.

-Oliver, no sé qué decir-dijo Digg

-Yo sí. John, eres el mejor hombre que jamás he conocido. Y pase lo que pase, tú eres mi hermano.

Para ellos no hicieron falta más palabras. Se abrazaron como los hermanos que eran, y luego de eso Digg nos dejó solos. El pesar en Oliver era evidente. Por unas horas lo tuvimos todo, y ahora debíamos separarnos, tal vez para siempre.

-Me temo que nunca me perdonaré por dejarte aquí

-Me dijiste una vez que la vida es preciosa, y que querías más de ella de lo que yo podía ofrecerte...

Recordaba eso, se lo había dicho al día siguiente de la muerte de Sara...

-No renuncies a eso. La única manera en que voy a sobrevivir a esto es si sé que vas a estar ahí, viviendo tu vida, feliz...

No fui capaz de decirle que mi felicidad era él...sin Oliver sólo había un inmenso vacío en mi corazón

-Siempre nos decimos adiós. Pensarías que a estas alturas ya sería buena despidiéndome.

Oliver me miró, sus ojos, al igual que los míos estaban llenos de lágrimas que ninguno de los dos nos atrevíamos a derramar.

-Bueno, no digamos adiós esta vez...

Cuando me besó, recordé el día en el hospital. Sentí esa misma desesperación, porque sabía, que al igual que en ese entonces, al acabar de hablar, todo habría terminado. Pero también sentí todo el amor que Oliver sentía por mí, y esperaba desde lo más profundo de mi alma que él hubiera sentido lo mismo, que supiera que aunque nos separaran miles de kilómetros, yo seguiría ahí, como hasta ahora, como siempre.

Al separamos, no miré atrás. Sólo caminé, seguí adelante hasta alcanzar a Digg. Ni él ni yo dijimos nada. En el jet, me senté en el lugar que hace sólo unas horas ocupaba Oliver. Digg se sentó frente a mí, sin decir nada. Sólo me abrazó, mientras por fin me permití derrumbarme, por fin me permití llorar libremente por haber tenido que dejar en el infierno al hombre que amaba...