Lo que queda de él.
Pov Felicity.
Regresamos al Laboratorio de Ray. Me sentía como en un trance. Creo que hasta este momento, ninguno de nosotros había asumido la realidad de nuestra pérdida. Habíamos peleado con todo lo que teníamos...y por primera vez me pregunté ¿Para qué? ¿Qué habíamos ganado durante todo este tiempo?... Sara estaba muerta, Roy, para todos los efectos que importaban, había muerto mientras estaba en prisión, condenado por haberse revelado como Arrow. Nuestra guarida, nuestro hogar, había sido tomado por la Policía a Cargo del Capitán Lance. Mi cabeza vagó al día en que le dí el helecho a Oliver...a su cara de felicidad ante este simple gesto. Yo quería darle todo. Y gracias a la maldita Liga, Oliver se había ido para siempre. Ya no me quedaba absolutamente nada. Al Sa Him se había encargado de acabar con el último trocito de mi corazón que mantenía la esperanza de que Oliver volviera a mi lado algún día
-Lo preguntaré por preguntarlo-dije- ¿No hay manera de recuperarle?
-Ya no está Felicity. Nadie quiere creer eso menos que yo. Pero ya no está...Sólo hay una cosa que queda de él-fue la triste respuesta que Digg me dio. A estas alturas, no sé si prefería la verdad o si hubiera agradecido una mentira...
-¿Y qué es?-preguntó Laurel
Digg respiró profundo antes de contestar, como si quisiera aliviar en parte el peso que sostenían sus hombros en estos momentos: -Nosotros-
Me había equivocado. No todo estaba perdido. Puede que Oliver ya no estuviera, pero se aseguró de dejar tras él lo mejor de sí mismo: su equipo. Teníamos que terminar el trabajo iniciado. Debíamos honrar el último sacrificio que Oliver había realizado. Debíamos proteger a la ciudad de La Liga. Todo se resumía en las palabras que Digg había dicho antes y que ahora Thea repetía: "Desaparecido, pero jamás olvidado…
Cuando salimos de ahí, me di cuenta de algo muy importante. Thea aún no sabía que Roy estaba vivo. Merecía saberlo, necesitaba saberlo Yo daría mi vida entera por una oportunidad de poder estar con Oliver otra vez, por poder decirle las suficientes veces que lo amaba, pero ya no podía hacerlo. Y si podía darle ese regalo a Thea, ese instante de felicidad...sería como seguir conectada a Oliver...Así que me armé de valor, y me dirigí a buscarla al ático que hasta hace unos días era su hogar y el de su hermano.
La encontré sentada sola...mirando hacia la nada. Con una expresión en sus ojos que sólo me hacía pensar más en él. El dolor había marcado a los hermanos Queen de maneras demasiado similares. Cuando Thea se enteró de lo que pasó realmente con Sara, y luego de lo que sucedió con Ra´s, sacó a relucir un síndrome de culpabilidad que solamente podía competir con el de Oliver.
-¿Thea? La puerta estaba abierta. Lamento interrumpir tu mirada al vacío-
-Debería haberme dejado morir...
Dios... ¿Cuántas veces escuché esa frase de Oliver? Puede que no haya podido hacer mucho por él, pero no iba a permitir que la culpa consumiera a Thea.
-Eso no fue nunca una opción. Por eso le quiero
-No sabía...lo de ti y mi hermano-
-Si, bueno...-intenté buscar una palabra que se ajustara lo suficiente-[i]era complicado.[/i]Pero le quería. A pesar de todo, aún lo hago
-Yo también- ¿Cómo es siquiera posible...después de en lo que se ha convertido?
-No lo sé- Pero creo que John tiene razón. Tenemos que recordar lo mejor de él, y tenemos que seguir adelante.
-¿Intentas convencerme a mí o a ti misma?
Dios...hablar con esta chica era como hablar con Oliver...así que lo que funcionaba con uno, necesariamente debía funcionar con el otro. Para poder ayudar a Thea, tenía que ser absolutamente sincera con ella. Así que no dudé en responder: - A las dos. No sé cómo, pero tenemos que seguir viviendo. Eso es lo que Oliver, lo que Ollie quería para ti. Seguir adelante, vivir, estar con la persona que quieras mientras puedas hacerlo.
-Roy ya no está, así que...
-Has tenido que lidiar con mucho, y he estado intentando buscar el momento adecuado para contarte esto. Roy está vivo.
Por primera vez Thea pareció abandonar su estado letárgico, y me miró de frente. Vi un leve destello de la Speedy de Oliver ahí.
-Fingimos su muerte. Es una larga historia, como la mayor parte de las historias de muertes fingidas. Íbamos a contártelo, te lo prometo, pero luego estabas ocupada estando casi muerta, y luego Oliver firmó para convertirse en Darth Oliver...
-No...
Saqué una carta de mi bolsillo, una carta que llevaba conmigo desde hacía tres semanas. -Está empezando una nueva vida. Una que espero te incluya...Si quieres.
Dejé a Thea a sola con sus pensamientos...y me marché al único lugar donde yo podría estar en paz con los míos.[i]La guarida[/i]. Cuando llegué ahí y vi el caos que quedaba, los destrozos a mi alrededor, sentí como se derrumbaba el poco control que había logrado reunir desde que había visto a Oliver esta noche. Los restos ante mi eran una metáfora demasiado acertada del estado de mi corazón. Necesitaba ser valiente por los que quedábamos para pelear, pero ahora lo único que quería era llorar mi pérdida. Había visto morir a Oliver dos veces... pero esta vez, estaba segura de que nada lo traería de regreso. Ésta vez lo había perdido para siempre...
