Horas
POV OLIVER
Tenía horas para detener el plan de Ra´s Al Ghul. Lo había arriesgado todo…y estaba a horas de que todo acabara...y no con el final que yo esperaba. Había lastimado a la mujer que amaba, a mi familia, con la esperanza de alejarlos del objetivo de la Liga de Asesinos…y ahora ellos eran la única posibilidad para que la ciudad sobreviviera. Tenía que traerlos a Nanda Parbat y tenía que hacerlo cuanto antes...
En cuestión de horas el Alfa y Omega sería arrojado sobre Starling City. Necesitaba estar solo para poder planear lo que debía hacer. No pude evitar pensar en Felicity ante mi necesidad de inventar una excusa que me permitiera alejarme. ¿Cuántas veces ella se había reído de mí por mi pobre capacidad de inventar historias creíbles? Cuando estuve en la ciudad evité a toda costa tener algún tipo de contacto directo con Felicity. Si alguien podría haber descubierto mi engaño, era ella. El descontento de Nyssa me proporcionó la oportunidad que esperaba. Ni ella ni yo estábamos felices con la decisión de tener que casarnos, lo que no había pasado desapercibido para Ra´s. "Aún estoy asumiendo lo del matrimonio. Tal vez un paseo pueda despejar mi cabeza". Obviamente, La Cabeza del Demonio no iba a hacerme las cosas más fáciles: - Enviaré un guardia para que te acompañe- dijo inmediatamente, siempre intentando ir un paso adelante de mí. Afortunadamente, sabía cómo lidiar con eso. Tomé un cuchillo de la mesa, y mirándolo directamente a los ojos le contesté: -si no puedo cuidarme sólo, no merezco heredar tu manto.
Dejé las instalaciones de la Liga. La oscuridad de la noche me amparaba .Aún así, sabía que tenía poco tiempo. Cuando sentí a alguien tras de mí, reaccioné como cualquier miembro de este lugar haría: arrojando al suelo a la persona a mis espaldas.
El hombre se sacó su máscara antes de contestarme desde abajo: -Lo siento. Nanda Parbat no es exactamente el lugar más fácil para infiltrarse.
-No bromees Malcom. Las cosas están peor de lo que pensábamos.
Antes de que todo se precipitara, sólo planeaba resolver esto con la ayuda de Malcom. Si bien, mi relación con él jamás podría considerarse como amistosa, ambos teníamos un enemigo en común: Ra´s Al Ghul. Además, nos unía el interés de mantener a la Liga lo más lejos posible de Thea. Por un tiempo, creí que juntos tendríamos alguna posibilidad de detener a Ra´s. Me equivoqué. Olvidé que las grandes batallas a las que tuve que pelear, las enfrenté con Digg, Felicity y Roy. Recordé las palabras de Felicity al despedirnos de Roy, cuando me dijo que estaba tan concentrado en proteger a la gente que quería, que a veces olvidaba que yo también necesitaba ayuda…Y Dios sabe que la necesitaba más que nunca…
Le expliqué a Malcom lo que había sucedido. Él también estaba sorprendido por el giro de los acontecimientos. Ambos creíamos que tendríamos meses para desbaratar a la Liga desde el interior. Había hecho todo lo que Ra´s me había pedido con el fin de ganarme su total confianza… y ahora teníamos solamente veinticuatro horas para intentar salvar a Starling City.
-Te advertí que sería difícil- dijo Malcom
Difícil era el eufemismo del siglo. Ambos sabíamos que las únicas personas que podrían ayudarnos no serían tan fáciles de convencer debido a todo lo que había sucedido en los últimos días. Malcom no perdió la oportunidad de hacer notar este hecho.
-Desde luego, fuiste demasiado bueno convenciendo a tus amigos de que te habías aliado con Ra´s…y no creo que yo tenga mucha credibilidad con ellos.
Iban a necesitar pruebas para creer en mi palabra y en la de Malcom. Que mejor prueba que mostrarles directamente lo que el Alfa y Omega podía causar.
-Conozco a alguien en quien confiaran. Además, debo hacer una parada en Central City.
-¿Qué hay ahí?
-Nuestro plan de respaldo.
Malcom tuvo que irse repentinamente, ya que como supuse, Maseo llegó a buscarme. Hablamos brevemente. Tenía la esperanza de poder encontrar al hombre que había sido mi amigo, pero la oscuridad había consumido toda la luz de Maseo...Me dí cuenta de que Sarab era quien estaba frente a mí. Él había nacido en el mismo momento que Maseo perdió a su hijo. Lo único que la Liga había hecho por él, fue colocarle un nombre a esa oscuridad.
Quería salvar a mi amigo tal y como él lo había hecho por mí, pero ahí, frente al fuego, descubrí cuál era la diferencia entre ambos: cuando Ra´s me arrojó por el acantilado dándome por muerto, Maseo se arriesgó para salvar mi cuerpo. Mi alma por el contrario, permaneció intacta. Si yo hubiese muerto en la nieve, lo que yo era, lo que anhelaba lograr, permanecería para siempre en Felicity, en Thea, en Digg y Roy. Ellos seguirían adelante. Maseo en cambio, conservó su cuerpo, pero el daño estaba en su alma. Él dejó de existir en el mismo instante en que Akio murió en los brazos de Tatsu. Ahí fue cuando Sarab ocupó su lugar.
No podía salvar a quien no quería ser salvado.
Usando como excusa mi matrimonio, le pedí a Ra´s que me dejara salir un par de días de la Liga.
Le dije que necesitaba reflexionar, además de buscar un presente para mi futura esposa. Después de todo, eso es lo que se espera de cualquier hombre de honor. Él accedió a dejarme marchar, por lo que preparé todo para salir inmediatamente, ya que sabía que en cualquier momento podría cambiar de opinión.
Afortunadamente, pude salir de Nanda Parbat sin incidentes y encontrarme con Malcom. Lo primero que hicimos fue ir al monasterio en donde estaba recluida Tatsu. Sólo necesitó escucharme decir "Es el Alfa y Omega nuevamente". . . para que accediera a venir con nosotros.
En la memoria de ambos aún estaba demasiado fresco el recuerdo de todas las personas que murieron a causa del virus.
-Debes hacer que te escuchen Tatsu-le pedí a la mujer que había perdido todo, pero que aún así había hecho tanto por mí – No confían en Malcom y mucho menos en mí. Eres mi única esperanza.
-¿Qué fue lo que hiciste Oliver? ¿Por qué crees que confiaran en mí, si ni siquiera me conocen?
-Renuncié Tatsu. Renuncié a lo que más quería para intentar salvarlos. Pero si yo fallo, ellos son los únicos capaces de detener esto.
-intenta no morir esta vez Oliver. Tienes que arreglar lo que hiciste. No renuncies para siempre…
Nos despedimos. Malcom y Tatsu partieron a Starling. Yo fui directo a Central City con Barry. Él había intentado contactarme, ya que por fin había descubierto la identidad del hombre que había asesinado a su madre y planeaba enfrentarlo. Me gustaría decir que me sorprendió saber que el Flash reverso era el doctor Wells, pero no fue así. Tal vez fue mi instinto, o el hecho de que mi propia oscuridad me hace reconocer el mal en los demás, pero jamás confié en Harrison Wells.
Cuando llegué a Star Labs la pelea estaba por iniciar. Había alguien más junto a Barry, un chico completamente envuelto en llamas. Sabía que el Flash reverso tenía los mismos poderes que Flash, pero verlos a ambos en acción...era increíble. Lo único que podía distinguir eran rayos rojos y amarillos que pasaban tan rápido ante mis ojos, que no podía hacer nada por miedo de lastimar a Barry.
Repentinamente, Wells arrojó violentamente al otro chico. Barry salió tras él, por lo que por unos minutos fuimos sólo Wells y yo. Comenzamos a pelear. Pude darme cuenta de que tanto Flash como el Flash reverso compartían una debilidad importante: ambos confiaban demasiado en su velocidad, y ambos creían que podían patear mi trasero…
Por un minuto, Wells casi lo logra. Logró arrojarme al suelo, intentando atravesar mi pecho con su mano que se movía a gran velocidad: -Los libros de historia dicen que vive hasta los 86 años señor Queen. Al parecer la historia puede equivocarse…
La sorpresa que me produjeron sus palabras fue inmensa. ¿86 años? ¿Significaba eso que todo acabaría bien? ¿Tal vez Felicity y yo…?
Debía enfocarme. Logré liberarme por u n minuto de su agarre, tiempo que aproveché para disparar. Cuando su velocidad se detuvo de golpe, compartí un poco de información con él, tal y como había hecho conmigo.
-Nanobots. Cortesía de Ray Palmer.
Barry y el metahumano volvieron. Con la misma velocidad con la que todo había empezado, de pronto terminó. Harrison Wells se encontraba inconsciente en el piso, derrotado. Esperaba que todo tuviera un buen final y esto sirviera para que el padre de Barry pudiera salir de la cárcel.
-Veo que abandonaste el verde tradicional-me dijo Barry con una mirada casi divertida
-Necesito un favor- fue mi única respuesta.
-Cuándo quieras y dónde quieras
-¿Has oído hablar de Nanda Parbat?
