Capítulo 3

Tony Stark era inteligente, además de intuitivo. Por eso cuando Pepper llegó con esa sonrisa y comenzó a hablarle sobre cómo le haría bien a la empresa un poco de buena publicidad, él ya se estaba preparando para dar una cortés negativa a cualquier caridad a la que lo quisiera amarrar.

Desafortunadamente, Pepper también era intuitiva - incluso más que él- y antes de que pudiera decir algo cortó todas las posibles escapatorias que pudiera usar con esa otra sonrisa suya.

La vida no era justa.

Resultó que la caridad ya venía en camino, y lo que debía hacer no le quitaría mucho tiempo, no incluiría entrevistas ni anuncios en los periódicos. La misión era fácil: ayudar a una chica a encontrar a sus padres.

¿Le parecía extremadamente cursi? Sí. ¿Podía relegar la responsabilidad a otro? No.

Así que sólo le quedaba esperar a que llegara el Cap y la chica llamada Hermione Granger. Decidió que adelantaría la tarea.

-Jarvis.

- Buen día señor Stark.

- Quiero que busques toda la información referente a Hermione Granger.

-En seguida señor. Resultados encontrados, 12 Hermione Granger en los registros históricos del planeta ¿parámetros para reducir la búsqueda?

- De veinte años, viva.- dijo Tony mientras caminaba hacia su taller para que Jarvis le mostrara los resultados en la pantalla.

- Búsqueda terminada. Hermione Granger. Nacida en Yorkshire, Inglaterra. 19 de septiembre de 1987. Hija de dos dentistas: David y Marianne Granger. Acudió al jardín de niños St. Claire, y a la primaria hasta los once años de edad con notas extraordinarias, fue adelantada un año. Después de salir de la escuela a los once años sus registros son inexistentes. Sus padres se mudaron a Nueva York hace un año y medio. Fin del reporte.

Tony se extrañó de la poca información que Jarvis había conseguido, normalmente Jarvis habría podido conseguir hasta los ex-novios que la chica hubiera tenido. Cuando las cosas no eran normales significaba que algo no andaba bien ¿qué ocultaba esa chica?

-Señor, Steve Rogers ha entrado con una mujer cuyos rasgos faciales concuerdan con Hermione Granger, la señorita Potts está recibiéndolos. Le sugiero que oculte los resultados de la búsqueda.

-Excelente idea Jarvis.

Tony dejó la habitación de apariencia inocente, con pensamientos cruzando por su mente más rápido de lo usual. ¿Quién sería Hermione Granger? ¿Una espía de clase mundial como Romanoff? ¿Alguna mutante?


Hermione no podía creer su suerte, ¡Steve conocía a Tony Stark! De todas las personas que podrían ayudarle él era el indicado, sin lugar a dudas él podría encontrar a sus padres. Y no era solo por el hecho de que fuera un experto en básicamente todo, sino que aparte de eso tenía recursos, muchos. Eso era lo que necesitaba en caso de que no lograran dar con ellos a la primera.

Por lo general a ella no le gustaba pedir favores o ayuda en general por dos razones: que no soportaba la idea de que hubiera algo a lo que no pudiera enfrentarse ella sola y, porque odiaba la idea de deberle algo a cualquiera. Pero en esta ocasión una tercera razón apareció por su cabeza; eran muggles, se suponía que no se deberían estar involucrados en algo relacionado con el mundo mágico -aunque fuera remotamente-.

Sin embargo, esa voz fue callada casi inmediatamente, Hermione quería encontrar a sus padres más que nada en el mundo y si eso significaba arriesgarse a romper el estatuto de secreto... Bueno, había salvado el mundo, no debería de ser difícil hacer que le perdonaran un pequeño desliz.

Ahora, eso no significaba que no tuviera un plan o una coartada. Sabía que no iba a ser capaz de cubrir todo, sobretodo la falta de documentos para respaldar su historia pero por otro lado tampoco podrían desmentirla. Solo resultaría muy extraño, o al menos, eso esperaba Hermione.

Steve estaba en la puerta de la Torre Stark, esperándola para acompañarla. Ella le había dicho que no era necesario pero él había insistido. En realidad había sido un gesto muy dulce y parte de Hermione estaba agradecida de no tener que enfrentarse a ello completamente sola.

Sonrió, otra cosa de las que Ron y Harry se reirían pero nadie más lo haría. Resultaba gracioso que después de luchar en una guerra, ser torturada y montar un dragón –entre otras cosas- todavía pudiera temblar ante la perspectiva de otra desilusión. Como si no estuviera ya acostumbrada.

-¿Lista?

- Estoy nerviosa - confesó Hermione.

- Tranquila, todo saldrá bien.

Hermione esperaba que así fuera. Se alisó las ropas, se armó de todo el valor Gryffindor que tenía y entró al edificio. Steve se encargó de hablar con la recepcionista y guiar a Hermione con Tony, francamente la pobre estaba hecha un manojo de nervios. En el elevador Steve trató de mantener una conversación pero ella seguía retorciendo la esquina de su blusa, en un gesto nervioso; al final dejó de intentar hablar con ella.

Din. La puerta del elevador se abrió.


Era igual de común que en las fotografías, estatura mediana, cabello castaño con frizz, jeans, una blusa suelta. Todo en ella era normal.

Excepto sus ojos. Ellos dejaban ver el cansancio que la aquejaba, veía más años en sus ojos que en todo su cuerpo. Granger le sonrió tímida y nerviosamente, el Cap parecía querer apoyarla pero se mantenía a distancia, probablemente porque era algo que ella debía enfrentar sola.

Pepper se aclaró la garganta y les dio su más brillante sonrisa para romper el hielo.

-Tony, te presento a Hermione Granger, Hermione, Tony Stark.

- Un placer - dijo Tony, ofreciendo su mano.

-Igualmente - dijo Granger estrechándola.

Ahora venía la hora de la verdad, Tony miró a Pepper antes de decir, con una gran y fingida sonrisa, lo que Hermione estaba esperando.

-Steve me dijo que tiene un problema, ¿en qué puedo ayudar?

Tal vez fue imaginación suya pero Tony podría jurar que los ojos de la chica resplandecieron como otro por un segundo y el cansancio se desvaneció. Casi como si fuera magia.


Hermione le había dado los datos a Tony y él se había puesto a trabajar de inmediato, como si estuviera ansioso por acabar. Ella le había ofrecido su ayuda pero él se rehusó alegando que trabajaría más rápido solo, así pues, Hermione se encontraba sentada, golpeando la mesa con su dedo impacientemente.

Steve se encontraba a su lado, comiendo un sándwich mientras averiguaba una forma de hacer que Hermione se relajara un poco.

-Hum… ¿Hermione?

-¿Hm?

-¿Por qué estás buscando a tus padres? ¿Cómo es que los perdiste?

Hermione, estaba preparada para ese tipo de preguntas así que respondió con la perfecta cantidad de nostalgia y tristeza en la voz para que resista creíble su historia.

-No los perdí exactamente, - suspiró- verás, yo crecí en un orfanato. -Las cejas de Steve se alzaron casi imperceptiblemente ante la declaración. - No me adoptaron y ahora que soy mayor de edad quise encontrar a mis padres. Después de investigar descubrí que mis padres biológicos estaban más cerca de lo que creía así que fui a buscarlos pero por algún motivo decidieron mudarse aquí, a Nueva York. Y... aquí me tienes.

Hermione se sentía muy satisfecha con su historia, claro que distaba mucho de ser perfecta, sin embargo, era lo mejor que se le había ocurrido para explicar el tener el mismo apellido que sus padres y no estar con ellos o que los registros no mostraran que los Grangers tuvieran una hija.

Al mismo tiempo que daba iba mordida a su sándwich y veía de reojo a Steve supo que todo había sido en vano, que él no le creía.


Tony quería acabar con eso rápido, así que hizo a un lado a la chica cuando trató de ayudarlo y se puso a trabajar. Diecisiete Grangers en todo el mundo, tres en América y unos en Nueva York.

¡Tada! Misión completa, ahora solo tenía que ir y decirle los resultados. No podía esperar a que se fuera para poder seguir trabajando en las mejoras de su traje. Además, podría consultar los resultados que Jarvis había preparado para él sobre Granger sin que Pepper le dijera que era grosero investigar a gente mientras está en el edificio.

Salió de su estudio dramáticamente y con las noticias en la lengua, listo para gritar "¡eureka!" pero no lo hizo por la extraña y tensa atmósfera entre el Cap y la chica de pelo de puercoespín.

-Hum, odio interrumpir en su intensa conversación,- Granger y Steve voltearon a verlo, él sonrió- bueno, no realmente, pero… - casi podía sentir la irritabilidad de la chica cobrando vida.

-¿Pero? – Lo urgió.

-Los he encontrado.

Steve estaba un tanto nervioso por el hecho de que Hermione no le hubiera dicho la verdad respecto a "sus padres", mil escenarios habían cruzado por su cabeza, tal vez en realidad no era su hija y solo quería estafarlos. Sin embargo, todas sus dudas desaparecieron cuando vio su cara iluminarse con una alegría uly alivio tan inmensos que no le habría sorprendido por comenzara a llorar de la emoción.

Hermione trató de hablar pero las palabras no le salían. Steve lo hizo por ella.

-¿Tienes una dirección? - Preguntó.

Tony sonrió.

- La tengo.

Y le entregó a Hermione un post-it con algo que ella ya daba por perdido: la dirección de sus padres.


Muchas gracias a los que comentaron el capítulo anterior geme 1, Clarissa Darcy, florperlachiquis52, Kutzi Shiro, Pauli Jean Malfoy, y Lili Ann Snape. Gracias por su paciencia por esperar este capítulo, también agradezco a los que han dado follow o agregado a favoritos :D

El mini-fic está apunto de terminar, no creo que para cuando termine el año ya esté listo pero tal vez para febrero O.O

En fin, si les gustó háganmelo saber ¡por favor! Amo los reviews, siempre me levantan el ánimo.

Y una nota, Hermione realmente nació en el 79 pero por cómo Whispering Darkness puso que Hermione está buscando a sus padres después de la guerra cambié un poquito las fechas para que coincida, por tanto el fic esté ocurriendo en 2007. Solo para aclarar.

To the English fans, the chapter will be posted once my beta has sent the corrections to me :D