Capítulo 5
-Tienes que estar bromeando. – Steve le dijo a Tony.
-Nop, lo digo muy en serio, Hermione Granger es una mutante.- Respondió sonriendo auto complacido.
-¡Algunos reportes no son prueba suficiente que es una mutante!
-¡Vamos Cap! No quieres ver razón solo porque estás embobado con ella.
-No lo estoy Stark.- Steve replicó molesto, ¡él podría ser su abuelo por el amor de Dios!
-¿Estás seguro? –Stark dijo maliciosamente. –Porque he oído que tienes algo por el acento británico.
Steve sintió como si alguien lo hubiera apuñalado, siempre se sentía así cuando algo o alguien le recordaba a Peggy. Tony notó el cambio y mentalmente se abofeteó por crear una situación incómoda; él odiaba eso así que se aclaró la garganta y continuó.
-Al menos debes de admitir que es posible ¡hemos luchado con un dios!
-Está bien, digamos que tienes razón, ¿qué hay de malo en ello?
-Nada. –Stark contestó sorprendiendo a Steve.-Pero es sospechoso que esté buscando a sus padres y que diga que es huérfana cuando no hay registros de Hermione Granger en el Sistema de Acogida Británico. Y de eso sí tengo pruebas.
-Entonces si estaba mintiendo tan obviamente ¿por qué le diste la dirección de los Granger?- Steve preguntó incrédulo, ¿realmente puso a civiles en riesgo?
-Para ser honesto, cuando Pepper empezó a hablar sobre la trágica vida de Hermione dejé de prestar atención, yo solo sabía que tenía que encontrar a sus padres y que estaba obligado a ayudar.- Se encogió de hombros.- Acabo de enterarme por ti de que se supone que es adoptada hace cinco minutos, y eso trae más preguntas que respuestas… Como parece ser siempre con ella.- Tony murmuró para sí mismo.
-Así que… ¿ella no es su hija?
-No, ella sí es su hija pero según los registros ellos se la quedaron, nunca estuvo en un orfanato."
-Entonces ¿por qué habrá mentido? –Steve era la personificación de la confusión.
-No sé, es por eso que te llamé a ti para echar luz en este macabro asunto.-Steve rodó los ojos pero dejó que Stark continuara con su melodrama.- Después de todo, tú la conoces mejor que yo, debes de saber algo o haber notado algo.
Steve comenzó a pensar y se dio cuenta de que no la conocía para nada, él simplemente había confiado y ayudado a Hermione sin pensar que tal vez había algo más de lo que se veía a simple vista.
-Dime todo lo que has encontrado hasta ahora sobre ella, especialmente lo raro.- Él ordenó.
Stark obedeció feliz, había estado esperando eso toda la tarde.
-A parte de las cosas que ya te dije los otros tres extraños incidentes en la escuela son muy diferentes entre sí pero todos ocurrieron cuando Hermione estaba enojada o se sentía amenazada, así que sus poderes deben de ser activados por esas emociones. Sin embargo, los resultados no me dan más información sobre cuál podría ser su poder.- Steve asintió y Tony prosiguió, su emoción creciendo a cada palabra que decía.- Primero está el niño que salió volando, luego una niña más grande que Hermione la humilló y en la siguiente hora su piel era como la de una cebra (desapareció pronto no te preocupes); y al final pero no menos importante un niño que la estaba insultando de pronto se volvió mudo.
-¿Algo más?- Steve preguntó.
-¿De verdad necesitas algo más? Algo sospechoso pasa aquí y tú lo sabes.
Steve tenía que admitir que todo era extraño y sospechoso. Hermione Granger era un misterio pero ¿eso era un problema? ¿Podría ser una amenaza? Él recordaba el dolor y la desesperación que adornaban sus ojos miel la primera vez que la conoció. No, ella no podría ser una amenaza, al menos para los Granger.
-Tal vez estaba en protección a testigos.
Stark rodó los ojos.
-Entonces ¿por qué está buscando a sus padres? Si ella estuviera en protección a testigos, agentes la habrían llevado a ellos en vez de que estuviera deambulando por Nueva York sin ningún plan, ni idea de dónde sus padres podrían estar; sin mencionar que los encontré rápidamente y si ellos estuvieran escondidos debería de haber llevado un poco más de tiempo.- El Cap abrió su boca y Tony continuó.- Créeme, cualquier otra posibilidad se me ha ocurrido y cada una trae su buena cantidad de imposibilidades.
-Entonces ¿por qué me llamaste? Si de todos modos soy inútil.- Steve sabía que había más que el primer motivo que le dio.
-Imaginé que la chica británica seguiría en contacto contigo, tal vez puedas usar tus encantos para que escupa todos sus secretos.
Era realmente muy infantil pero Steve Rogers no pudo evitarlo –y tampoco quería hacerlo-, y le dio una fuerte palmada en la cabeza al multimillonario, Stark sólo sonrió más.
-Sabía que me amabas.
La reacción de su padre fue mucho más contenida que la de su madre, de cualquier manera él le mostró que tan enojado y aliviado estaba en su propia manera. Hermione los acompañó a su casa y todo el camino su madre se la pasó hablando de lo que habían hecho el año que estuvieron separados. Hermione solo escuchó y de tiempo en tiempo agregaba algo, su padre le estaba dando el tratamiento silencioso y todavía no le había hablado. Dolía, sin embargo, ella entendía. Había ido muy lejos, había interferido con la posesión más preciada que alguien podría poseer: su mente. Hermione no pidió permiso, y se había justificado pensando que era lo mejor para ellos –y estaba bien-, pero si era honesta consigo misma era porque no había planeado salir de la guerra viva y al final sus acciones no habrían importado.
-Aquí estamos.- Dijo Marianne.
Habían ido a la casa caminando y Hermione comenzó a inspeccionarla. Era adorable, lo suficientemente pequeña para ser considerada modesta pero tan grande como para satisfacer sus necesidades y poder proveerse de un poco de lujo. Un jardín frontal lleno de hermosas y coloridas flores les sonreía y Hermione recordó con nostalgia cómo su madre había ansiado un jardín como ese pero nunca había tenido tiempo en Londres. Era genial ver que había hecho su deseo hecho realidad. Había un caro estacionado, pequeño y un poco viejo, sin embargo ella podía decir que era perfecto para ellos. Todo era perfecto.
Marianne abrió la puerta y dejó entrar a Hermione primero. El interior estaba decorado casi igual a su antiguo hogar en Londres, encima de la chimenea estaban algunas de las fotografías de las que se había quitado a sí misma. David cerró la puerta y habló por primera vez.
-Bienvenida a casa.- Dijo, su voz plana y vacía.
Pero él no podía engañar ni a Hermione o a Marianne, ellas lo conocían demasiado bien y podían leerlo más fácilmente que a un libro abierto. Hermione se arrojó a sus brazos y lo abrazó con una fuerza que sorprendió a David, su pequeña niña se había convertido en una mujer fuerte.
-Lo siento, lo siento tanto.- Repetía una y otra vez. -¿Pueden perdonarme?
David y Marianne estaban tan abrumados por el colapso de su hija que no pudieron responder de inmediato. Marianne ya la había perdonado, ni siquiera había sido una decisión consciente, había venido tan fácil que ni siquiera pensó que para David no lo fuera. A su esposo nunca le habían gustado la idea de Hermione en peligro, y eso es lo que pasó desde que entró a Hogwarts, no importaba cuánto Hermione o el director Dumbledore trataran de endulzar la verdad, los Granger no eran tontos. Y aun así ella lucía tan feliz que no tuvieron el corazón para quitarle la única cosa que la hacía sonreír, incluso tenía amigos.
Y ahora estaban ahí, con su hija llorando y sollozando tan fuerte que les rompía el corazón. David besó la frente de Hermione y susurró su canción de cuna favorita, él no tenía una buena voz para cantar así que solo la recitó. Lentamente Hermione se calmó y Marianne decidió que era tiempo para un abrazo familiar y se les unió.
-Nunca nos vuelvas a dejar Hermione. –Dijo.
-No es como si fuéramos a dejarte de todos modos.- David agregó y Hermione rio feliz.
-No estaba planeando hacerlo, están atorados conmigo.
-Entonces… -David se aclaró la garganta y terminó el abrazo. -¿Cuáles son tus planes? ¿Quieres regresar a Inglaterra?
Hermione miró a sus padres y luego a su alrededor… y negó con la cabeza.
-No, solo quiero estar en casa. –Respondió.
No podía quitarles la felicidad a sus padres, sabía que estaban en paz ahí, en América, lejos de la guerra y de cadáveres… y de Harry y Ron. Hermione se encogió un poco ante el pensamiento, los extrañaría demasiado.
-¿Y cómo nos encontraste? – Su madre preguntó mientras preparaba té.
Hermione sonrió, recordando sus inesperados aliados Tony Stark, Pepper Pots y Steve Rogers.
-No me creerían.
-Inténtalo. –Su madre respondió.
-Y mientras estás en eso puedes contarnos qué hiciste el año pasado. –David agregó, dedicándole una mirada que claramente decía "yo sé".
Hermione dudó, ¿realmente quería incluir a sus padres en todos los horrores que ella había tenido que atravesar? Los miró y se dio cuenta de que no importaba lo que ella quería, se los debía, al menos eso era lo que podía hacer. Y así, Hermione se preparó para contar una historia llena de guerra, batallas perdidas y sacrificios.
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Les agradezco -de nuevo- a los que han agregado a favoritos, dado follow o simplemente leyeron la historia. Y un agradecimiento maaaaaás grande a los que comentaron: redeginori, florperlachiquis52, Pauli Jean Malfoy, Kutzi Shiro y sapphire97. Muchas gracias de verdad, siempre me alegra leer comentarios y opiniones de los lectores :D
¡Hasta la próxima!
P.D. Más informes sobre la secuela en el epílogo.
