Epílogo

Regresar a la escuela era una de las cosas más emocionantes que Hermione había hecho en mucho tiempo, e incluso más porque era una escuela Muggle ¡La Universidad ni más ni menos! Hermione suspiró contenta y miró al mapa para encontrar su salón, eso no resultaría un problema, en sus años en Hogwarts y en los bosques había desarrollado un gran sentido de orientación. Encontró el salón en poco tiempo y no se sorprendió al notar que era la única ahí. La bruja sonrió y tomó asiento en el frente pero no en el medio, estaba determinada a no atraer atención a sí misma, en vez de eso se sentó cerca de la puerta en caso de que necesitara una salida rápida. Suspiró, ¿llegaría el día en el que dejara de pensar así?

Un chirrido la asustó y de inmediato sacó su varita y, al mismo tiempo, se giraba para analizar a la posible amenaza. Sólo eran unos estudiantes.

-Disculpa, ¿aquí va a ser la clase de Economía? –Una chica preguntó.

Hermione se calmó antes de responder.

-No, aquí será la clase de Física.

-Oh, claro, gracias.- Los estudiantes se fueron.

Hermione se sentó de nuevo y se preguntó cuándo se paró en primer lugar. Pasará algún tiempo antes de que vuelva a la normalidad. Pensó secamente para sí misma.

Abrió su libro y comenzó a leer, aun y cuando hubiera pasado sus exámenes con brillantes notas eso no significaba que pudiera holgazanear, después de todo siempre había cosas nuevas por aprender. Lentamente, pero no sin que pasara desapercibido para ella, el salón se llenó. Aunque "llenó" no era la mejor manera de describirlo, apenas había otros veinte estudiantes. Nadie se sentó junto a ella, Hermione mentalmente se encogió de hombros, tanto mejor.

La maestra entró al salón y las calladas conversaciones cesaron en un santiamén, Hermione levantó una ceja –o al menos lo habría hecho si pudiera-, al parecer la mujer tenía una reputación.

-Buenos días clase.- Saludó, su tono implicando que no iba a ser buena.- Soy la Dr. Rose Brooks y por las caras que tienen asumo que han oído hablar de mí y déjenme decirles que todo lo que les dijeron…- Sonrió cruelmente, disfrutando el terror que causaba en sus alumnos.- Todo es verdad.

Si Hermione no hubiera peleado en la guerra no tenido clases con Snape probablemente hubiera sentido el mismo escalofrío que corrió por el cuerpo de todos en el salón de clases. Pero no lo hizo, de hecho estaba comenzando a gustar de la maestra, estaba ansiosa por un nuevo reto.

- Así que preparen ese cerebro suyo porque no voy a ponérselas fá...

Un fuerte chirrido se escuchó en la puerta y ahí estaba un joven, luciendo apenado y maldiciendo por lo bajo. Hermione rio bajo, eso era algo que Ron haría.

La dr. Rose Brooks sacudió su cabeza en sigo de que ya se había dado por vencida con ese alumno sin haber siquiera intentado. Él entró al salón y se sentó a dos asientos de Hermione, cerca de la puerta pero dándole su espacio, ella se preguntó si también tendría algún tipo de complejo como ella pero lo descartó en seguida; solo era su paranoica mente tratando de ver enemigos donde no los había.

-Cómo iba diciendo…- Brooks continuó su discurso.

Fue una breve introducción a su manera de trabajar y de enseñar, y antes de que Hermione pudiera decir "Merlín" ya tenían una tarea. La mujer era intensa, eso se lo concedía. Brooks paró para escribir un problema en el pizarrón y luego barrió el salón con la mirada; definitivamente era una sadista pues pasó al muchacho más nervioso de toda la clase a resolverlo. Brooks no decía nada, simplemente esperaba al inevitable fracaso y eso hizo que a Hermione le agradara menos ya que ella estaba en contra de cualquier forma de humillación.

-Doctora Brooks.- Dijo fuerte y claro, varias cabezas giraron en su dirección.- Me gustaría intentarlo.

La doctora sonrió, todos los semestres había alguien que creía que podía confrontarla, tal parecía que era el turno de esa chica.

-Por supuesto que puede intentarlo señorita, señor Davies regrese a su asiento.

Hermione le sonrió a Davies quien la veía agradecido.

-Me temo que no escuché su nombre.- Brooks dijo.

-Hermione Granger.- Respondió confiadamente.

-Bien señorita Granger,- la burla en su voz hizo que el temperamento de Hermione se encendiera.- Ilumínenos.

Y vaya que lo hizo. El pizarrón pronto estuvo lleno de números, variables y ecuaciones, Hermione no apartó su mirada ni una vez, era increíble. Incluso Brooks estaba impresionada –ese era un problema de su examen de Ph.D.-, y ansiaba enseñarle a esa joven mente maestra que estaba enfrente de ella.

-Gracias señorita Granger.

-Cuando quiera doctora.

-¿Alguna pregunta?

Varias manos tímidas se alzaron y Brooks procedió a responder las preguntas, Hermione se dirigió a su lugar y el Señor Retrasado le sonrió.

-Bien hecho.- Dijo él mientras Brooks continuaba sus explicaciones.

-Gracias, pero deberías de prestar atención, no es un problema fácil. –Ella contestó.

-Estaba a punto de hacer lo mismo, me refiero a resolver el problema, me ganaste por un segundo.

-Deberías ser más rápido entonces.- Hermione replicó encogiéndose de hombros.

Señor Retrasado rio y ambos concentraron su atención en la doctora conforme empezaba a explicar algo nuevo. Al final de la clase Hermione se paró y recogió sus cosas, había sido una clase muy esclarecedora lo que hacía que estuviera muy contenta con el resultado de su mañana.

-¿Podrían venir ustedes dos acá, por favor? –Brooks dijo.

Hermione miró alrededor y notó que solo quedaban ella y Retrasado, ambos se acercaron a la maestra.

-Gracias, asumo que ambos oyeron que el proyecto final será en parejas.- Ambos asintieron.- Excelente, quiero que los dos trabajen juntos y espero grandes cosas de ustedes, los veré en la próxima clase.

Y solo así Brooks salió del salón dejando a Hermione y Retardado solos.

-Bueno, supongo que ahora somos compañeros. –Ella dijo tratando de romper el silencio incómodo.

-Sí…- Él respondió elocuentemente.- De todos modos, estoy seguro de que será increíble trabajar contigo.

Hermione miró al chico, ella realmente no quería terminar emparejada con alguien irresponsable, él lucía suficientemente normal, cabello y ojos cafés, delgado pero no al punto de llamarlo flacucho o medianamente musculoso, era más alto que ella –tal vez por un pie- y con una sonrisa amistosa en su rostro. Bueno, sí la doctora quería que trabajara con él ella lo iba a hacer.

-Me llamo Hermione Granger, es un placer.- Se presentó formalmente mientras le ofrecía su mano.

-Yo me llamo Peter Parker.- Respondió todavía sonriendo.


EL FIN

Espero les haya gustado el epílogo, ustedes ya saben que aquí no se acaba, habrá una secuela llamada Aventuras en Nueva York, gracias por su apoyo y comentarios :3

Un agradecimiento especial a sapphire97 (gracias por comentar tanto, y tenía que poner a Hermione entrando en acción :p), Aid4 (que bueno que te gustó, y sí, es desafortunado la falta de crossovers en español :c), florperlachiquis52 (mujer ya no tengo que ver cómo se escribe tu usuario de tanto que comentas ya me lo aprendí XD), y redeginori (el epílogo también está pequeñito ¡pero viene más!).

Oh y también gracias a los que dieron follow o favorite. Otro anuncio sobre la secuela, no será posteada pronto, estimo que será hasta verano porque quiero concentrarme en la escuela :C

¡Nos vemos! ¡Feliz San Valentín!