Bien, espero que esten muy bien, y se hayan tomado la molestia de leer el nuevo capítulo, que si bien mi cabeza estuvo dandome de martillazos para poder acabarlo, fue gratificante y emocionante, ustedes sabrán porque cuando lo lean... con este capítulo doy la bienvenida al nuevo semestre y con ello meses de tortura para luego regresar a las tan amadas vacaciones.
Cuando leo un fanfiction de pelea o veo una escena de alguna pelicual famosa es muy interesante ponerle ambiente musical, y raíz de eso les recomiendo que pongan estas dos:
1.- Def Jam Fight For NY (Fat Joe - Take A Look At My Life), (esta durante la pèlea de Tigresa e inicios de la de Po).
2.- Guile Theme (SNES), (está durante el climax de la pelea de Po).
Bueno, sin más preámbulos comencemos.
Capítulo 6: La gran pelea
El público estaba ansioso por que diera inicio el combate, Garra estaba listo para atacar, Tigresa extendió su pierna izquierda al frente con el talón levantado mientras la derecha sostenía el peso, formando una "L", el brazo izquierdo extendido a la distancia de la rodilla a la altura de dos dedos mientras el derecho estaba por encima de su cabeza doblado y con el puño cerrado.
—Comiencen —Garra comenzó a moverse por la arena, Tigresa no se quedó atrás y también se empezó a mover.
Garra embistió intentando taclearla, pero ella giró en un ángulo de noventa grados esquivándolo mientras le daba una palmada en las costillas doblegándolo, él retrocedió, tenía que tener cuidado. La gente gritaba emocionada por el combate, Grulla y Mono analizaban la pelea, y de pasó pensaban cómo sacarla de ahí.
Tigresa saltó y cayó en diagonal con la intención de conectar una patada con el talón directo a su cara, él la esquivo y saltó cayendo en su cuello golpeándole la cara para luego dar una voltereta hacia atrás elevándola en el aire, corrió con una velocidad impresionante hacia la maya y se impulsó para tomarla en el aire aferrándose a ella en un abrazo, giró sobre sí mismo impactando su cuello en la arena, Po sintió que un escalofrío le recorrió el cuerpo al oír cómo tronó el suelo con el impacto.
La gente estaba impresionada por la técnica que Garra utilizó, Tigresa seguía tirada en la arena, Garra observaba el cuerpo, esperaba que se levantara… ella comenzó a ponerse de pie, tenía dificultades, el golpe había sido muy duro, tenía que cambiar de estrategia. Garra corriendo de nueva cuenta hacia la maya se impulsó para caer sobre ella girando sobre su propio eje, antes de que llegara a estar unos centímetros cerca ella dio una voltereta hacia atrás propinándole una patada con el empeine rompiendo su técnica mientras él caía de cara y ella de pie. Mono y Grulla sonreían en sus adentros, Tigresa seguía siendo una gran guerrera, nada cambiaba aún, presentían que en cualquier momento el enfrentamiento se pondría más tenso.
Garra se levantó, su plan cambiaría, corrió hacia ella lanzando puñetazos que iban dirigidos a la cara, torso y cuello, ella bloqueaba con facilidad con palmadas hacia los lados, en un movimiento de esos Garra tomó su pata derecha y la acercó a él dándole un rodillazo en el tórax sofocándola, acomodó su cuerpo encima de sus hombros e impulsó hacia su lado derecho proyectándola de espaldas.
Retrocedió con cautela, saltó de nueva cuenta girando sobre sí mismo cayendo sobre ella aplastándola con las plantas de las patas haciéndola escupir sangre y colocarse en posición fetal debido a la falta de aire. Po se estaba preocupando, Garra era un peleador muy ágil y fuerte debido a su corpulencia, el asombro de Grulla y Mono crecía con cada minuto que transcurría el combate, en todos los años en los que protegieron a China nadie, a excepción de Tai Lung, había podido hacerle frente en combate, pero Garra lo estaba haciendo e incluso superándola.
—¡Te dije que aunque fueras una hembra te vencería! —le gritó, Po apretó los puños a tal punto que sus venas se saltaron y se podían notar en todo el pelaje de los brazos.
Estaba de vuelta en pie, estaba mareada, se tambaleaba, no estaba en condiciones para defenderse, era su oportunidad de terminar el combate, embistió con la intención de taclearla de nueva cuenta, pero sin esperarlo, ella se agachó y giró sobre si misma dibujando un gran círculo haciéndolo flotar por breve tiempo, con una rapidez increíble dio un rodillazo directo en su espalda doblegándolo formando una "U" invertida y aprovechando eso con las dos palma juntas impactó en su abdomen, retirando su pierna haciéndolo caer de espaldas golpeándose en la nuca.
Con ayuda de sus brazos y piernas se estaba poniendo de pie, meneó la cabeza con ligereza para volver en sí, dobló las rodillas y colocó sus brazos levantados formando un semicírculo.
—Vamos —le incitó Tigresa, corrió hacia ella, la felina atrasó su pierna derecha mientras extendía hacia el frente la izquierda quedando en posición de arco y flecha, retrocediendo sus brazos colocándolos a la altura de su costado derecho con las palmas juntas, haría el "Golpe de Fuego".
Pero antes de llegar hacia ella, se tiró al suelo tomando sus piernas para apoyarse, levantó las piernas aferrándose al abdomen, la levantó apoyándose con ambos brazos y cayó de panza impactando la cara de ella en la arena. Se alejó a una distancia favorable, se hincó y pego su cabeza al piso, comenzaba a hacer el ritual que utilizó en la pelea con Diego, Po debía detenerlo, pero no podría salir, la vida de Tigresa corría peligro, el aura verdosa lo rodeó, se puso de pie, al abrir los ojos estos brillaban. Tigresa apenas se levantaba, su cuerpo se meneaba debido al mareo, no estaba en sus cinco sentidos, el resultado se estaba previendo.
Garra corrió de nueva cuenta hacia ella y saltó girando sobre sí mismo, eso a una velocidad tan impresionante que apenas si se alcanzaba a notar, pero Tigresa giró a un ángulo de cuarentaicinco grados hacia la izquierda, lo pescó del cuello con su pata derecha y con la izquierda impacto varios golpes con la palma abierta directo a su abdomen, lo soltó y antes de que retrocediera, atrasó su pierna derecha y adelantó la izquierda, entonces impactó el golpe de fuego en su abdomen mandándolo a volar fuera de la arena, ya no parecía levantarse del suelo.
—La maestra Tigresa gana —indicó desde su plataforma el lobo. Pero Garra subió de nuevo a la arena, sangraba del hocico y tenía unas cortadas en el abdomen por los golpes que anteriormente le propinó, todos estaban boquiabiertos, se acercó a ella y le dio la pata en señal de respeto.
—Buena pelea.
—Tú también eres un gran guerrero.
—Gracias —bajó de la arena con rumbo a la enfermería.
1
Estaba limpiándose la sangre en los baños, miraba al vacío, la pelea fue impresionante, increíble y jamás la olvidaría, de eso estaba seguro. Pero todo había acabado, irían por él y se lo llevarían. Entraron dos gorilas, con sus cosas y se las aventaron a la cara, él las agarró.
—Vamos —él los siguió, lo transportaron al mismo terreno baldío a donde los enviaron a Channarong, Diego y Andriago, la noche era cálida, las estrellas iluminaban el lugar, estaba feliz, algo extraño en él, pero la pelea lo hizo sentirse completo al encontrar un rival digno de combatir. Le dieron una lámpara para que iluminara.
—Con esto te identificaran, bien, esperamos que hayas disfrutado tu estancia —él solo los miraba serio —, bien, nos retiramos —y se fueron despareciendo después de unos minutos, su oído captó unos pasos detrás suyo, volteó ligeramente, estaba una hiena con una ballesta apuntándole y riendo de una forma escalofriante, no tardó en comprenderlo y corrió intentando huir de su destino, pero la flecha se disparó atravesándole el corazón cayendo muerto al instante.
—Muy bien, espero que tu sepas mejor que los otros peleadores —dijo para luego comenzar a comérselo.
2
Mono y Grulla no dejaban de ver la arena, aún estaban congelados por el combate tan nivelado que presenciaron, Garra demostró ser un gran rival para la radical y gran guerrera que es la maestra Tigresa.
—Por un momento creí que Garra ganaría —comentó Mono rompiendo el silencio.
—Igual yo, el luchador era muy ágil y fuerte, pero no logro identificar que animal es, parece un leopardo, pero es más grande y por las perforaciones y tatuajes que tiene sospecho que no es de aquí ni de las naciones aledañas.
—Sí, pero que bien que Tigresa ganó, esa es nuestra amiga.
—Disculpe —habló una leopardo de las nieves, la mandíbula de Mono se le desencajó al ver que sólo vestía un shen-i abierto del torso dejando ver sus grandes pechos.
—¿Sí? —dijo casi babeando, Grulla negó con la cabeza por la actitud un poco degenerada e infantil de su amigo.
—¿Es usted el maestro Mono? —Mono le tapó la boca de forma rápida para no ser descubierto, afortunadamente la gente habla muy fuerte y los comentarios del lobo hicieron que no escucharan lo que estaban hablando.
—¿Cómo la sabes? —le susurró al oído.
—Porque me enviaron a buscarlo y a su amigo —ambos se vieron y después a la felina.
—¿Quién?
—Síganme y lo descubrirán —dudaron por un momento, pero accedieron, ella los guío por los pasillos de la prisión, la mayor parte estaban vacías, los prisioneros miraban el espectáculo.
3
Víbora no dejaba de arrastrase nerviosa, llevaban más de una hora haciéndolo, eso después de que se fueron a ver la pelea, temía lo peor, los guardias imperiales estaban en todas partes.
—Basta, me vas a marear —dijo Mantis intentando detenerla.
—No puedo, ellos podrían estar en peligro, incluso podrían ser descubiertos.
—Víbora está bien que te preocupes, pero reacciona, somos guerreros de wu shu, hemos combatido con ejércitos completos en otras ocasiones y salimos ilesos —su paso se detuvo un poco.
—Tienes razón —Hee-Jing se acercó a ellos.
—Oigan maestros, hay un problema.
—¿Qué? —preguntó Víbora.
—Cómo explicarlo…
—¡Dilo ya! —exclamó Víbora frustrada.
—El maestro… —de la nada cayó el maestro Buey Tormenta dentro de túnel.
—Nos descubrieron, rápido, corran, Mantis tú los guiaras, yo lo detendré —Hee-Jing estaba a punto de irse, pero Buey Tormenta detuvo la pantomima antes de que empezara.
—No vengo a arrestarlos —dijo, Víbora desconfió un poco.
—¿Entonces a que viene? —preguntó Mantis.
—A esto —enseñó un pergamino —, esto nos llegó al Emperador y a mí, contiene información muy útil y reveladora, que podría terminar con la guerra —Mantis y Víbora se vieron a los ojos y después posaron su mirada en el maestro.
—Continúe —el maestro abrió el pergamino y comenzó a leerlo.
4
Po abrazó a Tigresa feliz de su victoria, nunca dudo que ella ganaría, aunque le preocupo en ciertos lapsos, pero resultó vencedora, la besó con felicidad.
—Qué bueno que ganaste, yo sabía que lo harías —dijo con una sonrisa dibujada en su rostro.
—Gracias amor, voy a la enfermería y ducharme para quitarme las manchas de sangre.
—Bien.
—Es tu turno, demuéstrales que se equivocan y acaba con ese leopardo presumido y altanero —Po asintió con determinación.
—Lo haré —le dio otro beso y comenzó a dirigirse hacia la arena quedando a centímetros de la puerta, esperaba que el lobo anunciara el combate.
—Muy bien, la pelea no ha dejado sin aliento, fue impresionante, pero todavía tenemos más, así que no se desanimen que lo mejor está a continuación.
La gente tenía grandes expectativas de ganar sus apuestas, los reos sólo observaban por diversión esperando ver sangre y fracturas.
—Damas y caballeros, nuestra última pelea será entre el gran peleador Bon-Hwa —él salió de la puerta este alzando los brazos en señal de orgullo y prepotencia, estaba muy diferente a cómo llegó: sus músculos estaban el doble de marcados y el iris de sus ojos era de color rojo, vestía un pantalón blanco con una bandada blanca amarrada en su frente, la gente lo alababa, Po estaba preocupado por ese cambio físico tan radical, algo andaba mal —, en contra del Guerrero Dragón Po —salió de la puerta donde se encontraba hace unos momentos. Observaba la segunda planta, justo donde estaba Junko, sus ojos expulsaban rabia, ira, impotencia y furia. Subió a la arena colocándose frente a Bon separado a un metro de distancia.
—Tu derrota quedará marcada en la historia Guerrero Dragón —habló Bon-Hwa seguro de su victoria.
—Eso lo veremos —dijo con furor, todos estaban bien atentos a que el combate iniciara.
—Comiencen —dio el punto de inicio, Po comenzó por golpear a la cara intentando impactar en la nariz, Bon desviaba y contratacaba con patadas en las costillas y el abdomen, era rápido.
Po lograba conectar golpes a su mejilla, pero sólo lograba moverlo unos centímetros, Bon saltó dando una pata giratoria impactando con el talón en su cara haciéndolo girar cayendo de espaldas en la arena, era muy veloz y fuerte.
5
La información que el extraño encapuchado les dio fue devastadora, ¿la ambición podía llegar a ese grado de destrucción?, al parecer sí, la felina, cuyo nombre era "Sing", era una espía del encapuchado.
—¿Entonces descubriste el escondite de la rebelión? —preguntó aún incrédulo Mono.
—Así es —respondió sonriendo con cierto orgullo.
—Después de la última pelea iremos por Po y Tigresa, el plan ya está hecho —ella asintió y los condujo a las gradas de nueva cuenta.
—Bueno, ¿tú nos darás la señal? —preguntó otra vez Mono.
—Sí maestro.
—Bien —levantó su pulgar sonriendo.
—Pero antes de que se me pase —le dio un beso en los labios, el pico de Grulla se abrió a un ángulo de noventa grados, ella cortó el beso.
—¿Y eso por qué fue? —su corazón latía más rápido de lo normal.
—Si no lo descubres te lo diré más tarde —se retiró de ahí, Mono seguía sin salir de su impresión.
—Reacciona galán y vamos a sentarnos —dijo de forma burlesca.
—Búrlate todo lo que quieras, pero tengo suerte —ese punto no se lo iba a rebatir, hasta entonces era cierto.
—Está bien —se sentaron en las gradas y observaron a Po levantándose del suelo, ya eran tres aciertos para Mono esa noche, Grulla no sabía si felicitarlo o pedirle disculpas por dudar de él.
6
Estaba de nuevo en pie, tenía que cuidar bien los movimientos que efectuaría, debía acabar con el combate rápido, no tendría mucho tiempo.
Observaba cómo Junko, Harjeet y Abbadon veían el combate, apretó los dientes y frunció el ceño, empezó a lanzar patadas bajas y directo al torso, Bon sólo bloqueaba con facilidad, y daba unos cuantos puñetazos, Po saltó con la intención de conectar una patada voladora, pero el leopardo pescó su pierna derecha haciéndolo caer mientras la fracturaba, gritaba agonizando por el dolor, le dio una patada en la cara quitándoselo. Junko sólo podía mirar con seriedad.
—Ya lo tenemos —decía feliz Harjeet mientras lo abrazaba con su brazo izquierdo.
—No te emociones —mencionó negando con el dedo índice derecho —, no ha terminado —Po se arrastró por el suelo para luego levantarse, su pierna estaba tiesa, no podía moverla.
—Está lastimado —comentaba Harjeet emocionado por el dinero que ganaría.
Po se acercó a él y comenzó dar palmadas al frente directo a la cara, Bon las esquivaba con facilidad, dando patadas laterales rápidas a las costillas y la pierna doblegándolo, Po dio otros golpes, de nueva cuenta Bon los esquivó impactando golpes con los codos haciéndolo girar mientras saltaba dando una voltereta impactando una patada con el talón en la nuca haciéndolo a caer dando una vuelta, comenzaba a sangrar de la nariz y los hematomas surgían alrededor su ojo izquierdo. Junko hacia muecas cómo de frustración por el resultado que se estaba aproximando. Bon alzaba las manos ante la aclamación del público que repetía su nombre apoyándolo.
Po se levantó de nueva cuenta, el leopardo se acercó a él, Po dio otros golpes, pero torpes y lentos, entonces Bon lanzó una patada con el empeine directo al cuello mandándolo a estrellarse contra la maya.
Mono y Grulla no podían creer la fuerza y la corpulencia colosal del leopardo, parecía un monstruo, Po cayó frente a ellos, pero aún no lo notaba, parecía inconsciente, pero estaba moviendo los dedos, Bon recibía con orgullo sus ánimos, sentía que triunfaría. Harjeet y Abbadon aplaudían felices por el pronóstico que acertadamente se estaba cumpliendo.
El anunciador desde la plataforma veía moverse a Po, no podía anunciar a Bon cómo ganador al menos que el panda se rindiera o fuera noqueado.
—En vez de buscar un golpe, castiga sus músculos —se oyó una voz en tono susurrante —, debes hacerlo para terminar el combate de forma más rápida —alzó la mirada y vio a Mono que levantaba un pulgar apoyándolo y a Grulla al lado suyo, aún tenía la pierna fracturada.
—Cuando llegué a esta nación, recuerdo haber escuchado grandes historias sobre Xiao Po, el Guerrero Dragón… creí que era peligroso enfrentarse a ti.
—Hice un nuevo trato Po, lo siento, tú no podrás contra Bon, no en ese estado.
Los recuerdos fluían por su mente, vio un trapeador, le quitó la tela, se sentó y aplastó el hueso, tronó, pero se enderezó, se cubrió la rodilla con la tela, miró el bastón con la tela roja que perteneció a Diego, no se deshicieron de él, lo tomó. Se levantó y subió a la arena, Bon-Hwa seguía de espaldas, los gritos cesaron, el giró para ver de nuevo a Po con la tela del trapeador cubriendo su rodilla, sonrió de forma burlesca.
—Bravo —comenzó aplaudir de manera sarcástica mientras Po se acercaba a él, cuando estuvo lo bastante cerco impactó un golpe en su cara, estaba impresionado, pero el también dio un puñetazo, pero no lo movió ni un centímetro. Volvió a tirar golpes pero Po los desvió y dio una patada atrás de su rodilla tumbándolo.
—Voy con Po —dijo el más viejo de ahí —, Po… Po… Po —poco a poco los presos comenzaron a apoyar a Po pronunciando su nombre, el público estaba con él. Bon se levantó, y atacó corriendo hacia él, Po levantó la tela, puso su manta enfrente del rumbo de Bon, confundiéndolo mientras guiaba su camino atrasando su pierna izquierda, levantando la manta para luego dar una pata frontal sacándolo de la arena. El público estaba impresionado por la técnica utilizada, técnica que perteneció al oso de la noche anterior, Mono y Grulla no sabían cómo reaccionar no conocían ese estilo o no sabían si alguna vez Po lo entrenó. Bon subió, observó a Abbadon, Harjeet estaba nervioso.
—¡Acabalo! —dijo Abbadon en un ataque de frustración por el extraño cambio de resultados. Los gorilas miraban con impaciencia, el leopardo volvió a atacar pero Po seguía confundiéndolo con la manta, haciéndolo agotarse de forma rápida, Po arrojó la manta lejos y saltó encima de él, golpeando su cara, para luego aferrar sus piernas a su cuello y apoyándose con ambas patas en el suelo dio una voltereta hacia atrás lanzándolo al aire y después lo embistió tumbándolo fuera de la arena.
Tigresa sólo podía mirar cómo había logrado aprender las técnicas de ellos con sólo observar una vez. Bon estaba furioso, de ser el que estaba a la cabeza en el resultado, terminó siendo un pelele. Po se posicionó, colocando sus brazos a la altura del pecho y la cara separados por diez centímetros uno de otro, ligeramente extendidos al frente, la pierna derecha adelantada con el talón levantado, se adelantó saltando impactando un golpe con su rodilla izquierda directo a su pecho. Ese era el estilo de Channarong, la gente gritaba con más ánimo, la emoción era indescriptible, Mono y Grulla sonreían ante la gran golpiza que Po le estaba propinando. Bon saltó de nueva cuenta dando una patada giratoria queriendo impactar su talón izquierdo en la mejilla de Po, pero él fue más listo y se agachó para luego dar un derechazo directo a la mejilla dejándolo completamente indefenso para finalizar con una patada con la espinilla derecha en el tórax haciéndolo caer en posición fetal, saltó de nueva cuenta girando sobre sí mismo cayendo sobre él aplastándolo con las plantas de las patas, haciéndolo escupir sangre.
Se levantó de nueva cuenta, aún le faltaba mucha energía por explotar, embistió con la intención de derribarlo, de repente dio una patada de giratoria de uno ciento ochenta grados con su talón en posición semi agachada, haciéndolo caer de cara a la arena, no perdió tiempo y se paró, estaba harto de no lograr impactar un solo golpe, observo la rodilla envuelta en tela y dio una patada baja con la intención de fracturarla, pero la esquivó y se deslizo hacia él mientras comenzó a lanzar puñetazos laterales, era la técnica de Pisada, Harjeet apretaba los puños furioso mientras Abbadon no podía salir de su asombro. Po dio una voltereta impactando una patada con el talón en la nuca pero no lo derribo, Bon tambaleaba, ya no podía sostenerse de pie, los guardias cerraron un poco los ojos tristes por el resultado que ahora se aproximaba, atrasó su pierna derecha y adelantó la izquierda, entonces impactó el golpe de fuego en su abdomen mandándolo a volar fuera de la arena. El combate terminó.
—¡Maldito! —gritó Harjeet levantándose de su asiento —, esto se acabó —y se retiró de ahí, Abbadon explotaba mentalmente.
Po observó a Junko y apuntó su dedo índice señalándolo, demostrando su valor cómo artista marcial, Junko sólo hacia muecas de rabia.
—¡El ganador es Xiao Po el Guerrero Dragón! —todos los espectadores estallaron en gritos de celebración, bajó de la arena y se dirigió a la enfermería. Hatsu se levantó y se fue.
—Lo garantizaste, absolutamente lo garantizo —reprochó Junko a Abbadon —, anciano de mierda, me costaste cincuenta millones, me tragaré tu cerebro con una cuchara, ¡entendiste!, ¡me tragaré tu cerebro con una maldita cuchara! —lo agarró de su corbata pero los guardias lo separaron, se levantó igual que los otros y antes de irse le dio un cabezazo a una hiena que estaba de guardia noqueándolo.
Harjeet sacó de su sacó una ballesta dirigiéndose a la oficina de Hatsu, estaba frustrado y furioso, entró y le apuntó a la cabeza. Hatsu estaba acorralado.
—Te vas a morir —cerró la puerta, Hatsu se levantó de su asiento.
—No sé cómo paso esto.
—No me interesa cómo pasó esto, sólo sé que debo un montón de dinero que no tengo y tú me lo vas a dar —se abrió la puerta entrando una hiena y Abbadon, Harjeet disparó a la hiena asesinándola.
—Idiota —de pronto una flecha se disparó atravesándole el pecho muriendo al instante, dejando ver a Hatsu portando la ballesta.
7
Po estaba sentado en los baños con una tela húmeda en su intentando bajar la hinchazón. Tigresa estaba a su lado abrazándolo, eso es lo que necesitaba en esos momentos.
—Te dije que los vencerías —estaba feliz por el resultado.
—Me impresionó cómo lograste aprender las técnicas con sólo verlas una vez.
—Es una cualidad que me ha servido de ventaja todos estos años.
Entraron Hatsu, los dos gorilas y las hienas, ambos voltearon a verlos.
—Lo hizo bien Guerrero Dragón —dijo con seriedad y cinismo.
—No quiero sus asquerosas felicitaciones, sólo digame cómo salir.
—Sí, bueno, sobre eso…
—¿Sobre qué? —estaba enojado.
—Temo que tenemos un problema… verá el acuerdo que hicimos fue que un hombre tendría su libertad.
—¿Acaso hablará de acuerdos ahora? —preguntó con ironía.
—Por desgracia no recuperamos a Pisada… ya que fue responsable por su huida, temo que perdió la oportunidad de ser alguien completamente libre… pero podemos dejar que la maestra Tigresa se vaya sin problemas y usted será transportado a otra prisión.
—No acepto —dijo a la defensiva Tigresa.
—Debes hacerlo y proteger a los demás —rectificó Po —, yo hice lo que tenía que hacer.
Tigresa con todo el dolor de su corazón salió de ahí, caminando por el largo pasillo, hasta el final.
Po se levantó del lugar sin mirarlos, seguro de que su honor no sería manchado, nunca.
—A donde vaya ahora, no me interesa.
—Bien, entonces no opondrá resistencia.
Estaba en el terreno baldío cómo los demás, ya no le importaba morir, en eso tenía razón Bon "para morir nacimos" Hatsu y los demás guardias estaban atrás de él. Esposado de sus muñecas y con una pierna fracturada, ya no veía a dónde ir, pero con saber que su amada Tigresa estaba libre le reconfortaba en lo más profundo de su ser.
—Debo admitir, que es un buen peleador, y que mejoró mucho a la última vez que nos enfrentamos —sus recuerdos fluyeron de nuevo…
Peleaba contra el samurái, era hábil con la katana, no podría salir vivo de esta, debía protegerlos.
—Tigresa y Mono huyan, yo los detendré —ellos obedecieron y salieron del bosque.
—¿Quiere que vayamos por ellos jefe? —preguntó uno de los gorilas.
—No, derrotarlo será placentero, déjalos libres después los encontraremos.
La pelea estuvo reñida, hasta que al final los gorilas lo atacaron por la espalda y él le hizo una cortada con el filo de su nava en diagonal en todo el torso. Después de la pérdida excesiva de sangre todo se volvió oscuro.
—Así que por eso me conocías bastardo —dijo Po.
—Exacto, que mal que seas tan talentoso, ya me encargue de que vinieran por usted, perdió su libertad.
—Esta es mi libertad —dijo con orgullo, Hatsu le colocó la ballesta en la nuca, cerró los ojos esperando su destino. De la nada se dispararon flechas matando a los gorilas y hienas, Hatsu huyó al percatarse de ello. De entre las hojas salió Pisada aun con moretones y con la ballesta en las patas.
—Jodieron al animal incorrecto —Po estaba asombrado por su presencia, le liberó las muñecas y le indicó que lo siguiera —, vámonos.
—¿Por qué hiciste esto? —entraron hacia la vegetación. Hatsu salió justo detrás de ellos siguiéndolos son que se dieran cuenta.
—Ya deja de hacer tantas preguntas.
—¿A dónde vamos? —cuando llegaron a dónde Pisada indicó estaban sobre el Zhao Xiaoqiang largo: Junko, Tigresa, Mono, Grulla, una leopardo y Abbadon atado y amordazado. Tigresa lo besó y Pisada le dio un costal, que al abrirlo eran muchas monedas de oro.
—Es tu parte —dijo Junko —, aposté todo a su favor y al de la maestra.
—Ya te lo dije, estoy en deuda —Po lo miraba incrédulo —, y tú, agotado o lastimado eres un gran guerrero, y más, cuando estás enojado… eres hombre libre ahora, pero aún debemos solucionar algo.
—¿Y por qué está aquí esa escoria? —dijo hablando de Abbadon.
—Precisamente es parte de lo que hay que solucionar.
Espero que les haya gustado tanto cómo a mi al escribirlo. y he de aclarar un pequeño error que tuve en el otro capítulo, el sombre de Grulla se llama Nón-lá no shen-i, la última es una vestimenta, pero cómo no me acordaba me confundí, así que les pido disculpas. He de aclarar que puede que terminé la historia en el siguien capítulo o en dos, dependiendo lo que mi mente e imaginación me dicten, bien hasta aquí... espero que dejen sus reviews y los invito a que lean mis demás historias, se despide su amigo y escritor:
CARPINTERO IMPERIAL
