Bien, después de semanas de no publicar, traigo ante ustedes el final de esta historia, que me llevó a mejorar mucho en mi forma de escribir, pues descubrí muchos secretos de la escriturta que plasmé en esta obra, fue agotador eso no lo niego, pero es gratificante ver el resultado que con ello conlleva.
Sin más preámbulos comencemos.
Capítulo 8: Resolución
Los líderes hicieron una junta secreta, en la cual dictaron una alianza política inquebrantable, previendo en un documento catástrofes como la guerra que se originó por un conflicto emocional, eliminando con ello el decreto que por obligación hacía que los maestros de wu shu sirvieran en conflictos bélicos.
Terminada la junta el emperador ordenó a Tigresa y Po escoltar al gobernante Shura Gremory de vuelta a Rusia, y a Víbora, Hee-Jing y Grulla trasladar a Temujin Baran, emperador de Mongolia sano y salvo a su territorio.
La prisión, cuyo nombre era "Templo de la Muerte", que servía para capturar a prisioneros de guerra, era una prisión fantasma, no se encontraron registros de construcción, y la ubicación no aparecía en el mapa, tiempo después se descubrió que Abaddon junto con otros asociados, tratado que hasta ahora es un misterio, edificaron esa prisión. Fue derribada y los presos liberados.
De Abaddon no se supo nada, fuentes cercanas afirmaban haber visto una gacela corriendo por el bosque, pero sólo fueron rumores, probablemente murió después de eso.
La economía se recuperó poco a poco, se reconstruyeron las ciudades que fueron afectadas durante el conflicto, Gongmen volvió a ser la capital del comercio y el punto central del Consejo de Maestros. A los maestros caídos en batalla y así cómo al maestro Shifu se les rindió un homenaje, se edificaron estatuas en su honor e inventaron cantos sobre ellos.
Po y Tigresa se casaron dos años después, la ceremonia fue organizada en Gongmen, aprobada por el Consejo, siendo presenciada por miles de ciudadanos, incluso de otras ciudades y valles, los fuegos artificiales estallaron sellando la unión de los más grandes guerreros de China. Un año después nació su pequeña Xing, nombre elegido por ella, Po estaba muy feliz, incluso cuando le dieron la noticia de que ella estaba embarazada nos invitó a una taberna y bebimos toda la noche celebrándolo. Ellos se quedaron en Gongmen por petición del mismo Consejo y nosotros regresamos al Valle a seguir protegiéndolo, Po asignó a Víbora para ser la encargada del Palacio de Jade, ella recibió ese honor y juró proteger a los ciudadanos contra todo, cómo antes lo hizo. Hee-Jing se volvió maestro y junto con nosotros se dedicó a proteger el Valle hasta el día de hoy.
—Que interesante historia padre —dijo un leopardo de unos quince años de edad con los brazos un poco más alargados de lo normal, pelaje naranja y motas cafés oscuras —, pero no me has contado cuando se casaron mamá y tú.
—Bueno…
—Tu padre y yo nos casamos tres años después de esos sucesos —interrumpió Sing quien vestía un shen-i rojo con blanco y cargaba un pequeño bulto en sus brazos, Mono sonrió divertido por la situación.
—Bien Cheng, tu mamá ya te lo dijo, ahora regresa a entrenar —el leopardo hizo el saludo del sol y la luna y se retiró del Salón Sagrado de los Guerreros.
—Nunca cambiaras Mono —mencionó ella para luego besarlo.
—Tú me conoces, pero algún día le contaré toda la historia —Sing le dio el bulto: era una mona con pelaje grisáceo, unos ligeros colmillos que le sobresalían y unas orejas puntiagudas con unas motitas negras, estaba dormida —es hermosa, mi pequeña Jiao —le besó la frente, la cría sonrió, Mono dejó salir una pequeña lágrima, estaba feliz, no podía decir otra cosa.
1
La tigresa blanca golpeaba el costal de arena con los nudillos, haciendo más de cien repeticiones, se parecía a Tigresa en esos aspectos, solo que ella no tenía ni colmillos, sólo unas pequeñas garras, vestía una Shen Keng* roja y un pantalón de seda blanco.
—Excelente hija, has progresado mucho —habló Po detrás de ella, lucía una larga barba que le llegaba al abdomen, vestía un Qi Zheng* de color verde jade con un símbolo del Ying y el Yang plasmado en la espalda y dos dragones en los brazos.
—Gracias padre —significa mucho, hizo una reverencia en señal de respeto.
—Bien, ya es hora de comer, ¿qué tal si me ayudas a cocinar? —ella sonrió feliz y lo abrazó.
—Claro padre, me encantaría.
—Bueno vamos —cortó el abrazo y se dirigieron a la cocina.
2
Pintaba el paisaje que había alrededor, mezclaba los colores azul y blanco para el tono del cielo, amarillo y azul para las hojas y rojo y azul para las montañas lejanas, era relajante, casi había olvidado la sensación durante la guerra, pero eso fue hace mucho tiempo.
—Bonito cuadro —dijo Víbora arrastrándose hacia él, el giro ligeramente la cabeza hacia la derecha para poder verla.
—Gracias —volvió a ver el cuadro para seguir pintando, era relajante y avivaba la llama del espíritu.
—Hee-Jing fue al otro Valle a detener a unos bandidos junto con Cheng —él sonrió orgulloso, demostraba mejorar día a día, perfeccionando las técnicas que ellos le enseñaban.
—Ya sabemos quién será el próximo encargado del Palacio en el futuro —ella asintió feliz —, ¿puedes posar enfrente para poder terminar está pintura?
—Con gusto mi hermoso pintor —le gustaba que ella le apoyara en el arte de la pintura, era motivador.
3
Comían en un restaurante del Valle del Bambú, habían logrado completar la misión, era gratificante y emocionante poder contarle a sus padres, Cheng comía de forma tranquila y relajada, su primera misión era cumplida, podía verse la alegría en sus ojos.
—¿Qué te pareció tu primera misión Cheng? —preguntó de forma casual.
—Entretenida —respondió de forma seria, eso lo extraño.
—¿Entretenida?
—Eran muy débiles, yo me esperaba un reto, no unas hembras lloronas —soltó una carcajada por su comentario, era muy enérgico, le recordaba cuando tenía su edad, sólo que en condiciones muy distintas, Cheng era afortunado por nacer tiempo después de la resolución de la guerra.
—Bueno, regresamos esta noche al Valle, mientras podemos pasear por los rincones de este, quizás quieras comprarte algo para llevarte de recuerdo.
—Claro Hee, nada me haría más feliz que eso —chocaron sus palmas de forma amistosa, eran buenos amigos a pesar de la diferencia de edad, eso perduraría por siempre, pero por ahora disfrutarían los momentos en ese Valle, pues mañana sería muy distinto a los demás días, de eso estaba seguro.
Fin
*Camisa tradicional que usan los maestros de wu shu.
*Es el nombre que se le da al uniforme de wu shu.
Se que es corto, pero eso es todo lo que tuvo que decir este final, me pongo a pensar que es la segunda historia que termino, pues todavía me faltan dos y una de ellas la he dejado pausada durante mucho tiempo, pero las retomaré, estoy decidido a concluirlas, claro, si la vida me lo permite, pero mientras este en este mundo me he propuesto a terminarlas. Espero que les haya gustado cómo yo al escribirla, agradezco a todos aquellos que me dejaron comentarios y aquellos que la leyeron, gracias de verdad, sin ustedes está historia sólo serían letras muertas. Los invito a leer mis otras historias y que comenten que les parecen.
Nos vemos, hasta la próxima, se despide su amigo y escritor:
CARPINTERO IMPERIAL
