ACLARACIÓN: Los personajes de Sakura Card Captor no me pertenecen así como algunos otros nombres que tomé prestados para escribir mi historia.

CAPITULO DOS

SAKURA

Shaoran Li… Shaoran Li… Shaoran Li

Su nombre, sus ojos, su aroma, esa sonrisa ladina que dejaban ver unos dientes perfectamente alineados y blancos. Cuando mis neuronas habían hecho click y me disponía contestarle, sentí las manos de Eriol posesivamente sobre mí, noté el rostro preocupado de Tomoyo y a Yukito de pie tratando de interponerse entre los dos.

-No te acerques a ella Li- escuche que Eriol decía en un tono celoso y extremadamente protector, jamás lo había visto así, fijé mis ojos en Shaoran quien lo retaba con la mirada mientras fruncía el ceño. Todo el salón estaba en silencio, mirando expectante la discusión que se llevaba a cabo, para mi gran suerte el profesor Tamaka decidió intervenir separando a ambos y pidiendo que tomaran asiento, la clase de historia transcurrió con normalidad, pero todo el tiempo pude sentir una mirada sobre mí, así que rogué a todos los ángeles que esto se terminara rápido; al sonar la campana Eriol me tomó de la mano y me condujo por los pasillos hasta mi siguiente clase.

Mientras iba saliendo del aula, noté que Shaoran me veía con una mirada profunda y seria, sentí unos escalofríos que me recorrían el cuerpo… -Discúlpame- por un momento había olvidado que Eriol me llevaba de la mano y en ese momento me solté de su agarre. Discúlpame Sakura no quise ponerme así, oí decir una vez más, a lo que sólo pude darle una sonrisa y decirle que no se preocupara. Cuando terminé de decir eso la campana sonó y tuve que entrar a mi clase de literatura, Tomoyo me tomó del brazo diciéndome con su sutil tono de voz -tienes al "bad boy" impactado- cuando dijo vi a Shaoran sentado en el último pupitre junto a la ventana, no pude evitar sonrojarme y mirar hacia otro lado.

-¡Buenos días alumnos! Soy la profesora Miroki seré su maestra de literatura- miré a la dama que estaba parada frente a mí, era pequeña, regordeta y gesticulaba más que un mimo. Toda mi sonrisa cambio cuando mencionó la palabra "Trabajo por binas", por un momento pensé que estaba en una montaña rusa, pues mi estómago dio un vuelco de 360°, y lo peor fue cuando mencionó "apellidos", no quería que me tocara con Shaoran, él me inspiraba sentimientos que jamás había sentido y eso me estaba empezando a dar miedo. –Señorita Kinomoto- levanté mi mano para que pudiera ubicarme –Usted trabajará con el joven…- mi corazón se detuvo y cerré mis ojos – Koga Kiyozo- miré a la parte trasera del salón, Koga era un chico alto de ojos dorados y cabello negro, vestía unos jeans de mezclilla, camisa negra pegada al cuerpo y unas botas jeep; cuando nos asignaron un lugar para ambos, miré con quien había quedado Shaoran, al parecer lo habían emparejado con un chico llamado Yamasaki, no pude evitar sentirme aliviada, aunque aún no me explicaba el porqué.

-No te preocupes por Shaoran, estará bien Yama es amigo nuestro- dijo Koga sentado despreocupadamente mirando a los susodichos. No sé porque hoy no podía ser un día normal y lo peor porque no podía decir ninguna palabra, así que solo lo miré y atendí a la maestra.

Al final de la clase, giré mi cara hacia el lado derecho y la mirada de Shaoran se encontró con la mía, y justo en ese momento la campanilla sonó. Tomoyo gritó mi nombre y salimos a nuestras siguientes clases. Física y química, pasaron demasiado rápido, cuando menos me lo esperaba la hora de almorzar ya había llegado. Salimos juntas hacia el comedor mientras Tomy me pasaba el brazo por el cuello y no paraba de hablar de lo emocionante que estaba siendo el día de hoy, entrando al gran salón ubique rápidamente a Toya quien nos hacía señas para dirigirnos a su mesa, dude por un segundo, pero no pude negarme pues sabía que sino iba mi hermano vendría por mí y eso sería vergonzoso.

Una vez sentadas en las mesas empezaron las presentaciones, nunca imagine que Toya tuviera un círculo de amigos tan amplio, siempre pensé que solo se llevaba con Eriol, los gemelos Tsukishiro y los primos Clow, pero hoy conocí a chicas que parecían salidas de la fábrica de Barbie y chicos que seguramente eran como un sueño salido de una película. Por un momento mire a Tomoyo y pude ver que ella encajaba perfectamente a ahí, mi amiga era hermosa, piel tan blanca que parecía porcelana, siempre traía el cabello perfectamente planchado, y su manera de ser tan segura hacia que fácilmente entrara en las conversaciones. Jamás me había sentido más fuera de lugar, este no era mi mundo y sin duda nunca lo iba a ser.

Estaba sentada entre mi hermano y Eriol, quienes platicaban muy amenamente cuando algo llamo mi atención, al principio no sabía quiénes eran pero no tuve que indagar mucho ya que enseguida divisé a Shaoran seguido de un grupo de chicos y algunas chicas, lo que hizo que mi cara se pusiera seria y tuve miedo que alguna de ellas fuera la novia de Shaoran.

–Ellos son los Li, pequeña Sakura- me dijo Yukito sacándome de mis pensamientos, las chicas son Mikomi, Dayla, Marcil y Meilin, son alumnas de segundo año, de los chicos está Ariel y Markos de primer año; Hoyo, Miles y Dariol son de segundo año y por ultimo Charly, Moily y el famosísimo Shaoran, todos ellos son familia una familia numerosa. A se me olvidaba Koga y Yamasaki también son del clan Li, Koga es novio de Meilin y Yamasaki de Dayla.

Mi mirada se posó en la mesa situada a unas cuantas de donde estaba, pero Koga se percató de ello y vi cómo le susurró algo al oído a Meilin a lo que ella volteo a verme y miró a Shaoran quien también me veía con una sonrisa en los labios. No sé porque sentí mi cara arder y como por arte de magia la felicidad llegó a mí, hasta que Toya arruinó mi momento.

-Eriol me dijo lo que sucedió en la mañana, Li no es una buena persona así que evita acercarte a él o a cualquiera de ellos-dijo con voz autoritaria, quería preguntarle porque me decía eso, pero en ese momento una oí una voz en mi mente que decía: -"¿Qué pasa cerezo?"- en ese momento mis ojos se abrieron como platos y mentalmente dije "¿Shaoran?", era la voz de Shaoran, sé que solo la había escuchado una vez pero estaba segura que era él, así que volví a mirar a la mesa de los Li.

Shaoran estaba mirándome con cara de sorpresa, no sabía lo que estaba pasando, pero debía averiguarlo. Así que me levante con la excusa de ir al tocador y justo cuando caminaba nuevamente la voz volvió a sonar en mi cabeza -¿A dónde vas Cerezo?- reí disimuladamente y sin mirar hacia atrás dije mentalmente –Si quieres saber, sólo sígueme Li-.