ACLARACIÓN: Los personajes de Sakura Card Captor no me pertenecen así como algunos otros nombres que tomé prestados para escribir mi historia

CAPITULO SIETE

SHAORAN

No podía creerlo, mi cerezo una gimnasta; deberá trabajar muy duro ya que a pesar de ser muy atlética esta disciplina requería mucho más que eso. Pero lo que si no podía soportar era la cara de los "Ken" o sea de Toya y sus amigos.

Yo sé que a los Tsukishiro y los Clow no les importó mucho, he visto como aprecian a Sakura, en especial Yukito, él es la única persona dentro de ese nido de sucios "tierrons" (personas que no poseen cualidades para la magia o algún don) incluso tenemos una relación de cordialidad. Pero lo que no puedo dejar de ver es la cara de Toya y Eriol. Sé que para Sakura debió ser una decisión muy difícil y vaya que lo pude ver, en ningún momento volteo a ver a su hermano; Eso me gustó de ella, y debo admitirlo aunque no quería hacerlo desviaba mi vista de vez en cuando para observarla.

Como no enamorarse de Sakura era la persona más trasparente, tierna y caritativa del mundo, aun con su despistades, no presentaba malicia alguna. Por eso cuando Hiragizawua la besó, sentí un hueco enorme en el estómago. Al pasar junto de ellos no pude evitar burlarme, no sabía porque, yo solo quería salir de ahí y aclarar mis emociones, mis sentimientos; yo debo odiarla, debo hacerle lo mismo que el imbécil de Toya le hizo a mi hermana, pero no puedo, no puedo….

Seguí a Sakura por todos los lugares posibles, era demasiado torpe y podría hacerse daño. Y así fue salió disparada del brincolin, esa niña debía practicar con casco, rodilleras y coderas, le ofrecí mi mano, cuando la toque pude sentir que era pequeña frágil, me di la oportunidad de burlarme un poco de ella y nos fuimos a sentar.

Vaya Shaoran Li nervioso por estar sentado al lado de una persona que mide menos de 1.60 y bien podría ser la hermana perdida de Barbie en versión hípster, la plática no duro pues mi prima las llamo a todas, no podía dejar de mirarla y termino de desarmarme cuando me miro haciendo con su mano la señal de hola!... debía salir de ahí me estaba volviendo loco de amor y odio.

Estuve casi una hora sentado en mi árbol preferido, sino ponía en práctica mi plan me acabaría enamorando perdidamente de Sakura Kinomoto, vi a los chicos Ken ir a la fuente de sodas mientras Sakura salía de las duchas; así que puse manos a la obra, tenía permiso de practicar magia así que ¡cabom! Le hice una ilusión óptica a Sakura, los carros y sus amigos estaban ahí solo que ella no los veía. La seguí sigilosamente hasta que la abordé, juro que esta niña es la más propensa a un rapto, su aerosol de pimienta y su pose anti maleantes hicieron mi día, pero para hacerlo más interesante la deje y pedí que Wey no se enterara de esto pero debía hacerlo, invoque al Dios del trueno y un rayo cayó sobre la rama del árbol que estaba justo frente a Kinomoto, y como buen chico malo me encontró fumando un cigarrillo, despreocupadamente.

Me ofrecí a llevarla a su casa, y aunque dudo término aceptando ya que mi magia surgía efecto en el clima; pero no la llevaría a su casa, quería estar un rato a solas con ella. –Li, mi casa está por haya- que bien se escuchaba mi apellido en su voz- y así fue como la lleve a "Nuca Jamás"

El pueblo de Tomoeda era muy popular por los arboles de cerezo y sus bosques; en el bosque de las hadas se encontraba "Nunca Jamás" un lugar sumamente exclusivo donde solo gente selecta podría entrar y no por ser un lugar de la elite, sino todo lo contrario era justo el lugar donde podía sacar mi lado oscuro; bastó con dar mi nombre para poder entrar, el recorrido de la entrada al lugar estaba adornado naturalmente con árboles de Cerezo.

-Son arboles de Sakura- dije con voz fría -¿quieres ver un truco?- le pregunte a lo que ella emocionada dijo que sí. Entonces chasquee mis dedos para que un sin número de luciérnagas aparecieran iluminando todo el camino. Sentí como poco a poco despegaba sus manos de mis caderas y cuando la vi por el retrovisor la observe parada sobre la moto disfrutando del aire caliente, el aroma de las flores y la luz que nos cubría.

-Shaoran Li ¡que sorpresa! El hijo de lucifer viene a visitarnos, mira que tienes varios asuntitos- dijo Bart un señor gordo quien era dueño del lugar – ha y no vienes solo, mucho gusto Bartolomé Bonis, pero dime Bart, pasen les daré el mejor lugar-

Una vez adentro las miradas sobre Sakura no se hicieron esperar, la mesera llego y ordenamos una cerveza XX y una coca, no podía quitar los ojos de ella me tenía hechizado, pero no podía flaquear.

-Lisito- una voz melosa rezumbo en mi oído, era Malala una chica rica del clan que deseaba casarse conmigo a como diera lugar- así que te conseguiste a una niñita para divertirte, hay pero mírala si es toda una ratita de qué lugar la sacaste- no fue necesario que yo dijera algo porque Sakura ataco

-Para empezar mí nombre es Sakura Kinomoto, no ratita… y si Shaoran de donde sacas a estas "amigas "del burdel de la esquina- estaba impresionado, con una sonrisa más grande que el gato rizón Sakura había dejado en su lugar a esa tipa

-vaya Kinomoto para ser tan frágil te sabes defender- dije riéndome con lágrimas en los ojos.

Cuando nuestras bebidas llegaron empezamos a platicar, fue una plática amena, sobre nosotros, por un momento olvide mi venganza, a Toya, olvide a todos. Sakura fue al tocador y aunque sé que era su privacidad algo me decía que siempre debía seguirla y tuve razón justo en la puerta se encontraba Joshua Hanna y estaba molestándola, no fui capaz de darme cuenta que tan rápido llegue pero al abrir los ojos Hanna estaba en el piso, Sakura me miro y le dije que saliéramos de ahí. Estaba espantada así que le agarre la mano para que no se sintiera sola.

En el estacionamiento la subí a la moto, tome sus mejillas que tenían lágrimas y las seque… -Te prometo que nadie nunca te va hacer daño…. Cerezo- rayos lo había dicho. Sakura me miro con los ojos tan abiertos que parecía caricatura japonesa, pero no llego a formular pregunta, ya que un grupo de chicos salió, Hanna venía con ellos, empezaron atacarme, fácilmente fui derribando uno a uno, al final Joshua metió a Rakim su hermano mayor. Lo que nunca espere fue que el duelo fuera mágico, Sakura no podía ver esto, así que, la desmaye.

-vaya, vaya con que Li protegiendo a su amada

-para de decir estupideces y saca lo que tienes o que ya no recuerdas quien gano la pelea de los clanes y quien es tu jefe de clan- dije con voz prepotente y autoritaria. La pelea no fue nada sencilla Rakim había subido su potencial, pero su defecto era dar todo al inicio y bajar la intensidad; gracias al dios del viento pude hacer un movimiento para poder acabarlo. Una vez terminado el duelo recogí a Sakura quien al tocarla despertó al instante.

-Li ¿estás bien? ¿Qué paso? ¿Estas herido? ¿Quiénes eran? ¿Qué me ocurrió a mí?- Kinomoto no dejaba de hablar hasta que respondí

-estoy bien, tuve una pelea, no, no estoy herido, eran unos tipos que estaban alcalizados y te desmayaste. Ahí está la respuesta a cada pregunta ahora nos vamos?- dije señalando la moto

Mientras íbamos en el camino me pregunto porque se llamaba "Nunca Jamás", pocas personas sabíamos porque pero aun no estaba seguro de querer decírselo a Sakura, así que le prometí traerla otro día y mostrarle todo. Cuando llegamos a su casa, baje de la moto para poder ayudarla, pero Sakura pecaba de torpe y tropezó, quedando nuestras caras muy cerca, podía sentir su aliento, ver sus ojos verde tan hermosos y sin querer hacerlo caricia su cabello; quería besarla, debía besarla, la tenía ahí con sus ojos cerrados. Pero no, con un gesto la fui bajando lentamente, sabía que me iba arrepentir pero Mitzuki, Toya, los engaños, mi orgullo hicieron que me separara de ella.

Me dio las gracias por la noche tan loca que paso y por defenderla, antes de irse me dio un beso en la mejilla… esto no lo esperaba, la vi caminar rumbo a su casa cuando me baje de la moto, la lanzase y con un susurro en mis labios dije - Adiós novata- mientras la besaba. Me sentía tan bien fue un beso sencillo lleno de cariño.

Cuando nos separamos Sakura dijo de manera infantil – me agrada más que me digas cerezo- luego se metió a su casa y yo me quedé mirando la puerta… la había besadme sentía feliz, pero estaba traicionando a mi hermana, por primera vez en mi vida no sabía si hacerle caso a mi corazón o a mi mente.

Entre al sport ron de la casa, debía sacar el beso de mi mente, debía fijar mi meta, tenía que vengar a Mitzuki ella sufrió mucho, pero porqué dientes no podía. Golpe la pera de box con todas mis fuerzas, lancé ganchos y trompadas al costal, realice cada uno de los aparatos de gimnasio, pero Sakura no salía de mi mente. Cuando decidí relajarme por un momento, Wey mi mayordomo pero al que veo como mi segundo padre entro con el teléfono en la mano.

Hola! Shao, ¿sigues intentado ponerte igual de fuerte que Cristiano Ronaldo?- esa voz la conocía tenía un año sin escucharla.

No, Mitzuki sólo deseo estar en forma para proteger a la familia, ya falle una vez y no lo volveré hacer- ella sabía perfectamente que me refería – inclusive muy pronto voy hacer pagar a Kinomoto por lo que te hizo

Hermano, el rencor no es bueno, yo… he perdonado a Toya y voy a regresar a Tomoeda a hablar con el

¿Qué?, Mitzuki piensa en lo que te hizo, como se burló, te enamoro y solo te quería para tirarte luego, y solo porque la resbalosa de su novia intento besarme a la fuerza, yo vengare lo que te hizo lo haré pagar por…- hubiera seguido hablando hasta que escuche lo jamás me hubiera imaginado

Eres tío Shaoran… Toya y yo tenemos un bebé…