Primeras Impresiones

Capítulo 6

El final, la caída y …

El licor quemaba su garganta, pero adormecía todo su ser.

Su mano sostenía temblorosa el vaso del que bebía, por su cabeza pasaban tantas ideas que se comenzó a marear, o tal vez era el alcohol.

Una en particular, le seducía con tanta intensidad que opacaba los efectos del contenido de su trago.

Arthur le observo desde la cabecera de la gran mesa, odiaba a esta persona, pero era la única con poder suficiente para regresarlo a kingsman.

Recordó con dolor, a Harry mencionar que Arthur nunca rompía las reglas, entonces la vio, la marca de la deshonra, encontró frente a si a la persona que traiciono a kingsman desencadenando en la muerte de su ser amado.

Disfruto personalmente de la expresión de sorpresa en su rostro al descubrir que había ingerido el veneno con el que pensaba matarlo, era algo que guardaría por el resto de su vida, pero aun no era suficiente.

Podía asegurar sin equivocarse que Merlín experimentaba su misma ira, lo veía en sus ojos, Roxy dejo de apuntarle pasado un momento, solo quedaban ellos tres.

Ella se encargaría de destruir el satélite con el que Valentine controlaba su arma ganando tiempo, mientras que Eggsy entraban en el bunquer situado en las montañas dando acceso a Merlín al sistema desactivándolo definitivamente.

Estaba tan concentrado en lo que pasaría dentro unos momentos que le tomó por sorpresa el paquete frente a el, era un obsequio.

El traje se ajustó a Eggsy como una segunda piel, admiro en el espejo lo parecido que estaba a un caballero, añoro el reflejo de Harry detrás de él.

Entrar fue sencillo, llego hasta el salón donde todos festejaban ignorantes del sufrimiento del mundo entero. En lo alto Valentine y su espeluznante mujer omega hablaban en su oficina.

Accedieron con facilidad al sistema, su trabajo estaba terminado, comenzaba a levantarse, deteniéndose al sentir el contacto frio de un cuchillo en su cuello.

-Que carajos haces aquí?_ Charlie sonrió ordenando que levantara las manos donde pudiera verlas, sabía que su familia era influyente, también supuso en ese mismo momento que dada su cercanía con Chester King el seria uno de los que estuvieran con Valentine.

-Es una grata sorpresa, pequeño omega, quizá antes de que te maten me divierta contigo_ no debió decir eso, Eggsy tiene un límite, pocas personas en su vida lo han colmado, era una lástima no poder hacerle más daño, tras una descarga y un puñetazo el imbécil estaba inconsciente.

Por otro lado Valentine sabia del intento de sabotaje en su contra, mandado a sus guardias tras de Eggsy, a pesar de derribar a muchos de ellos, más seguían llegando acorralándolo.

Creyó nunca haberse alegrado tanto de que Merlín estuviera de su lado, a todas y cada una de las personas que tenían un chip implantado en la nuca les exploto la cabeza en una elaborada coreografía de colores.

A pesar de haber destruido uno de los satélites de Valentine, este, que no era tan tonto como para llevar el mismo su creación, obtuvo uno nuevo, por lo que era necesario asegurarse de que Valentine despegara la mano del botón que la accionaba.

Para llegar a Valentine debía pasar sobre ella.

Le dio un nombre al rostro, Gazelle, era fuerte, más fuerte de lo que se imaginó, el omega más fuerte que había conocido hasta el momento.

Cuando la música que marcaba la maquina funcionando comenzó, Eggsy estaba en el piso, Gazelle le miraba desde lo alto, con una sonrisa poderosa en sus labios.

-Pensé que eras más fuerte, en la tienda hasta te creí como yo _ su largo cabello negro le enmarcaba el rostro ensombrecido por las luces disco a su espalda_ es decepcionante.

Cada ataque era igual de mortal, solo podía retroceder, defenderse sabiendo que mientras la música sonaba en el mundo las personas morían.

Un mundo donde aún había personas que amaba, por las debía de luchar.

-Ríndete, te daré una muerte rápida, así podrás estar con él, con tu alfa, como desprecio a los que son como tú, los que se arrastran detrás del primero que los olfatea, son una vergüenza_ una nueva marea de ira se apodero de Eggsy, como se atrevía a mencionar a Harry, siendo ella la que le dio el arma a Valentine, la golpeo tan duro que se escuchó algo romperse, ambos se miraron a los ojos y el final llego.

Una sola cortada basto, desplomándose, con una sonrisa enigmática en el rostro, sabiendo algo que Eggsy desconocía, aspirando con dificultad sus últimos segundos de vida, su mirada se dirigía en dirección de Valentine.

Escuchaba como le llamaba, con el dolor, con el sufrimiento, con la desesperación en los ojos de no poder responderle, pronto toda vida la abandono.

-Gazelle!_ bramo el beta, no hubo más contestación que la cuchilla que en su momento perteneció su Gazelle, clavándose en su pecho, a Eggsy le pareció poético, retirando la palma de la máquina, todo se quedó en silencio, solo se escuchó su cuerpo al caer desde la ventana.

Desde donde estaba tirado podía verla, con su piel verde por el veneno, Eggsy sonrió al saber que le dolía más saberla muerta, que su propio padecimiento.

-Duele cierto?_ Valentine le prestó atención, desfigurando su rostro en respuesta_ solo te envidio una cosa, y es que tú la veras antes que yo a él_ solo cuando contemplo el cuerpo sin vida pudo exhalar.

Todo acabo, el mundo está, por el momento, a salvo.

…-…-…

Lo que pensó desaparecería con la muerte de las personas que le arrebataron a Harry no se fue, permaneció hay, asechándolo silenciosamente, no dormía, no comía, solo con un arma en las manos estas dejaban de temblar.

No podía derrumbarse, no ahora, kingsman estaba siendo reconstruido, limpiándolo de traidores, cuando no estaba en una misión, estaba con los nuevos reclutas o en la nueva casa de su madre con proyectos.

Logro encarcelar a Deán y a su pandilla, era difícil para su madre, porque el lazo que tenían no se rompería a no ser que alguno musiera, pudo matarlo, ahora tenía la suficiente sangre fría, pero no lo hiso, su madre lo resentiría, aun siendo Deán de quien se hablaba.

Estaba tomando supresores cuando los necesitaba, tenía un nuevo trabajo en una pastelería cercana a su nueva residencia, Eggsy cuidaba a la bebe o lo hacia la amable anciana Collins, su vecina de enfrente.

Todos estaban avanzando, menos él.

Le dieron la casa de Harry por si quería mudarse con su familia a ella, Merlín aseguro que el así lo querría, pero Eggsy no pudo hacerlo, solo tocar la perilla de la puerta le costaba horrores.

Cuando llego el momento de empacar las pertenencias del alfa se ofreció voluntario, nadie le llevo la contraria, no en ese tema, no cuando se trataba de algo relacionado con Harry. Si el abrir la puerta principal le dolió en el alma, guardas sus cosas en cajas la resquebrajaba, más de una ocasión lloro con la bata roja entre sus brazos.

Llego al límite de pasar más tiempo en misiones, en su mayoría demasiado peligrosas para ir solo, que con sus amigos y familia.

No permanecía ajeno a las miradas de preocupación de todos, en solo cinco meses se hiso de un nombre en los bajos mundos, en el que le temían por su precisión, su frialdad y su falta de piedad, en kingsman le respetaban, el puesto de Galahad le fue ofrecido un mes después del día V, cuando se terminó la lista preliminar de los agentes activos que seguían siendo leales a la organización, aun no aceptaba oficialmente.

Necesitaba estar en el campo, para no prestar atención a su guerra interna, sabía que las cabecillas de kingsman se estaban impacientadas por su silencio, pero no podían presidir de él, era demasiado importante, su nombre ya pesaba.

Entendía que era absurdo posponer lo inevitable, pero le provocaba una culpa tal, que solo considerar tomar el puesto de Harry le daba asco de sí mismo.

Toco fondo el día que sus problemas personales afectaron su vida profesional visiblemente, recibió un disparo en el hombro.

Su madre fue quien pidió hablar con el primero, a solas, la tarde después de ser dado de alta miraba a su hermana jugar en su recién reconstruido jardín trasero.

Tomo asiento a su lado, mirándolo con la tristeza que solo una madre puede sentir, al ver a su hijo derrumbarse.

-Sé que estás pasando por algo muy difícil, no tienes que decirme nada, nada acerca de adónde vas todas las mañanas, de adonde desapareces por días, del por qué todas las noches despiertas gritando, a mí me basta con la versión que tengo, pero no pe pidas que permanezca sin hacer nada mientras de autodestruyes_ no recordaba cuando necesitaba de sus carisias hasta que su madre le paso su mano por la mejilla.

-Aun te duele la muerte de papa?_ Michelle tomo las manos de su hijo entre las suyas acariciándolas.

-Todos los días, mas desde que me equivoque, no sé si recuerdes los días posteriores a la noticia de su muerte, yo no podía hacer ni pensar en nada que no fuera mi propio sufrimiento, olvide que en la misma casa había un pequeño bebe que me necesitaba, que también había perdido a un padre, para cuando comencé a levantarme era muy tarde, nos condene a ambos a estar atados un monstruo, te veía crecer, dejando todo lo que amabas, preguntándome, como podías amar a una madre que te arrastraba consigo, aun lo hago, me has dado más de lo que yo a ti, por eso no quiero que te suceda lo mismo, lo veo en tus ojos, porque puedes sonreír, pero ellos no me mienten_ ambos lloraban, necesitaba hablarlo con alguien.

-Perdí, a al hombre que me ayudo a conseguir todo esto, todo lo que tengo y lo que soy se lo dedo a él, lo peor es que no tengo derecho de sentirme así, yo no era para el quizá más que un aprendiz, ahora él no está_ su madre apretó con más fuerza sus manos atrayéndolo mas contra si, abrazándolo.

-Todo aquel que llega a conocerte de verdad no puede más que amarte Eggsy, si el vio algo en ti, te puedo asegurar, que ese era su sentir, el no querría verte así, él te conoció fuerte, hijo, tienes que dejarlo ir, por tu bien_ podía sentir como le acariciaba la espalda, podía sentir las lágrimas mojar el hombro de su madre y podía sentir la razón que tenía.

Lloro tanto como pudo su alma, lloro tanto que su hermanita comenzó a llorar también.

Al día siguiente, más calmado entro en la oficina de Merlín, en ella solo estaba Roxy y Percival, quien estaba por aceptar el puesto de Arthur.

Ante ellos acepto de forma oficial su lugar como Galahad, el mayor le estrecho la mano, dándole la bienvenida, Roxy, por su parte fue más efusiva, a la partida del mayor se arrojó a abrazar a Eggsy llorando de alegría.

Fue entonces cuando se percató de la ausencia de Merlín.

-Donde esta Merlín?_ el chica limpiándose las lágrimas de las mejillas le miro por un instante con duda, para desaparecerla inmediatamente de su semblante.

-Tuvo una emergencia que requería de su presencia, pero le mandare un mensaje y seguro Percival comunicara a la directiva tu decisión, se está haciendo cargo en la ausencia de Merlín_ no tuvo razón para dudar de la palabra de su amiga, pero ella parecía querer seguir abrazándole.

Solo venía a decir eso, regresaría a casa, pero no pudo, al parecer, Merlín le tenía preparada una misión, por lo que llego en el momento justo, según Roxy, su primera misión oficial como Galahad.

Siberia, Rusia, muy lejos, era una misión sencilla, la cosa es que sentía algo raro en el ambiente, igual que antes.

Algo se estaba perdiendo.

Pero que era?