Primeras Impresiones
Capítulo 8
En solitario
No sabía la cantidad exacta de problemas amontonados en su soledad. Eran cosas que un hombre jamás se confiesa.
No peleo aun pudiendo hacerlo, tan pronto tomaron como rehenes a la familia que viajaba en el auto contra el que choco no tuvo más remedio que rendirse.
Colocando sus manos detrás de su nuca, escucho el llanto de la madre, de cabellos rubios esparcidos por su espalda, aferrándose a sus dos pequeños niños, demasiado jóvenes para saber su género, tan asustados que ningún sonido escapaba de sus labios.
La comunicación con kingsman se había cortado, no recibirá ayuda inmediata.
No lo ejecutaron de inmediato, eso era un gran alivio, podía torturarse mentalmente el mismo, quizá acepto demasiado rápido la misión, dejo que sus problemas personales afectaran sus decisiones, si eso le costara solo la vida a él sería diferente, pero no era el caso, fue metido en una camioneta que recién llegaba junto con la familia.
Pronto perdió todo sentido de orientación, fueron llevados a una gran bodega, en lo que se podía pensar era una zona rural lejana, el frio de la noche descendía durante la penetraba hasta los huesos.
De lo alto de unas escaleras que seguramente llevaban a las oficinas del edificio, descendió un hombre, por su previa investigación sabía que era Anatoli Belicov, el jefe, supuestamente.
Toda su ropa era de color negro, desde las botas hasta el abrigo realmente acogedor, acentuando mas su piel albina, camino hasta estar frente a Eggsy arrodillado en el piso con las manos atadas a la espalda, solo bastaba verlo, aun de lejos para saber que era un alfa, uno de los peligrosos.
Observo en silencio al kingsman, sus ojos azules le miraban como si pudiera ver hasta su más oscuro secreto, esbozando una fría sonrisa llena de satisfacción_ y pensar que un omega me costó tanto.
Un escalofrío recorrió la espalda de Eggsy, no quería admitirse a sí mismo que este hombre le infundía pavor puro, respiro profundamente, ni un solo error más, no podía permitírselo, las cuerdas alrededor de sus muñecas estaban tan apretadas que estas se sentías frías por la falta de circulación le costaría cortarlas, pero de ser necesario podía pelear sin ellas, siempre llevaba una pequeña navaja en la parte trasera de su cinturón, aprovecho el punto siego que le daba su traje para comenzar liberarse.
-No me fue difícil _ cargo toda prepotencia con la que contaba su voz, ensanchando una sonrisa orgullosa, mellando no solo en Belicov, sus hombres alrededor reaccionaron ofendidos, apuntándole y gritando palabras insultantes, que de no ser porque las gritaban en ruso abrían molestado a Eggsy.
Sin recibir advertencia alguna Belicov le golpeo, podía sentir como escocían un par de heridas en su pómulo además del sabor metálico de la sangre en el paladar_ yo no me mostraría tan arrogante en tu lugar, considerando que solo tienes dos opciones_ un gruñido salió de sus garganta al sentirse tan inofensivo, las risas se escucharon en todas partes_ la primera es simple, me dices donde están las ojivas, dejo ir a estas personas y mis chicos se diviertan contigo, cuando ellos se cansen te dejamos ir todos ganan_ Eggsy podía sentir las miradas sobre su cuerpo, la irritación le aumentaba cada vez más dentro del pecho, Belicov se colocó en cuclillas mirándole a solo unos centímetros de distancia_ o la segunda, te torturo hasta que me digas lo que quiero, en ese punto me suplicaras que te mate y dejo que los chicos se diviertan con ellos_ sujeto la barbilla de Galahad obligándolo a ver a la mujer rubia con sus dos hijos con pánico puro en cada una de sus facciones.
La cuerda cedió justo en ese instante, retiro la navaja con cuidado de no separar las mano a modo de que vieran como si siquiera atadas, el agarre en de Belicov sobre su barbilla no disminuyo aun cuando este lo obligo a verle a los ojos_ olvidas la tercera opción_ antes de escuchar una gélida risa del hombre, en un perfecto arco desde su espalda Eggsy le corto la garganta, tomando el arma que se asomaba de su cinturón, disparando inmediatamente a los hombres cerca de la mujer, un solo disparo para cada uno, directo a la frente.
Los demás después de salir de su asombro, iniciaron la cacería, de forma un tanto desorganizada, Galahad grito a la mujer que se alejara con los niños, esta no lo pensó dos veces antes de tomarlos y esconderse detrás de una gran pared, tomando las armas de los caídos Eggsy se deslizaba entre los hombres, que en su afán de herirlo disparaban a sus compañeros.
El numero bajo rápidamente a cero, su respiración irregular le quemaba la garganta por el aire frio de la noche que anunciaba el inicio del invierno, su adrenalina disparada le bombeaba el corazón dolorosamente.
Por la gran cantidad de sangre derramada en el lugar no presto atención al peligro acercándose a su espalda_ lo admito, eres fuerte, pero se necesita más que una navaja para matarme, me pregunto, cuanto resistirás tú?_ apunto directamente a su nuca retirando el seguro del arma, arrebatándole la que Eggsy sujetaba_ pero lo cierto es que ya no me interesa averiguarlo, si no me dices donde están las ojivas en este mismo instante, te volare la cabeza.
Una caída honorable, es la que te trae una muerte hermosa, esta, pecaría de no serla para muchas personas, era el resultado de un error, se habían implicado a civiles inocentes y fallado en cortar la maldita carótida de un alvino.
Para Eggsy tampoco era hermosa, pero siempre se podía encontrar la belleza donde menos lo esperas, como un chiste privado antes de tu propia muerte.
Durante todo el transcurso la misión, trato de aprender ruso, con resultados no muy gratificantes, solo una palabra se quedó grabada en su mente, le parecía adecuada en este momento.
-Yebat' (vete a la mierda)_ la furia de Belicov llego a sus oídos, antes de que una bala le volara la cabeza.
El sonido de una bala al impactarse contra un cuerpo humano es diferente a como lo ponen en televisión, es hueco, rápido, húmedo, asombra más el salpicar de sangre con materia gris, semejante a un globo de agua explotando en tus manos.
Sabe que no está solo al impactar el cuerpo del alfa de piel blanca sobre el suelo, está cubierto de sangre salpicada por el disparo tan certero, un francotirador apuntaba desde lo alto de las ventanas de segundo piso, distinguió el reflejo de la luz contra la lente de arma.
Todo se tornó borroso después de eso, ninguna bala le dio, solo había recibido un golpe, pero todo su cuerpo gritaba por desplomarse, fue consiente de la sangre que salía de su hombro, olvido la herida reabierta por otro disparo, empeorada por el choque y la pelea.
Respiro sudor frio, recostándose en el piso, sobre un mar de sangre, derramada por su mano, con los ojos azulmente inquietantes de Belicov viéndole perder la conciencia.
…_..._..._...
Respiraba pesadamente, abriendo los ojos, estaba recostado en un catre, la débil luz del sol entraba por la ventana en una esquina, estaba nevando, ligeros copos caían grácilmente, pero no hacia frio, un buen fuego crepitaba en la chimenea, trato de levantarse pero el dolor del hombro lo detuvo. Estaba vendado, no llevaba puesto su traje.
-Se abrirán los puntos si te levantas tan rápido, perdiste mucha sangre, además, solo han pasado diez horas desde toda tu gallarda aventura_ Una mujer omega de origen asiático, probablemente china, entro en la habitación con una bandeja tomada con una mano y en a otra una bolsa de plástico.
Coloco la bandeja en la mesa frente la cama, lanzando la bolsa en dirección a Eggsy, está al caer sobre las cobijas dejo ver que dentro había ropa, no era un traje sastre, pero lo cubriría, la observo confundido como preparaba te, poniendo hiervas secas en la tetera, mesclando en círculos suaves antes de dejarla reposar.
-Quien eres tu?_ la mujer se dio vuelta para verlo de cara, no era mayor que él, debían de tener aproximadamente la misma edad, su cabello negro caía laciamente sobre sus pechos, sus pequeños ojos negros lo estudiaban meticulosamente, solo recordaba haber conocido a otro omega que desprendía la misma fuerza que esta frente suyo, apostaba su brazo izquierdo a que no eran parientes.
-Mi nombre es Yuang Thea, creo que para ser quien te salvo la vida me diriges la palabra con un tono inadecuado, según tenía entendido los ingleses erran la personificación en persona de los modales, ahora bebe esto _ le extendió la tasa con te recién preparado, lo sujeto a regañadientes, no despedía ningún olor, el calor en sus manos era gratificante, pero no se animaba a beberlo, ya una vez intentaron envenenarlo _ tómalo, te ayudara con los calores, es un remedio casero de mi país, nosotros no dependemos tanto de los fármacos de laboratorio, si no lo ingieres entraras en calor en menos de un ahora, en tu estado no durarías ni con el alfa más débil y mediocre.
Trato de no tomárselo personal, porque era más o menos cierto, era amargo él te, sintió el líquido caliente bajar por su garganta, el dolor de su hombro desapareció, su migraña de la que ni era consiente hasta que no estuvo, también, respiro libre de todo malestar, era como ser niño de nuevo.
-Gracias, no sé qué decir, porque me has ayudado?_ Thea se cruzó de brazos con una mueco en los labios burlonamente.
-Solo estaba pagando un favor_ Eggsy no terminaba de entender, ella lo comprendió solo con verlo _ en un momento vendrá alguien a hablar contigo, vístete rápido y termínate la taza de té, regresare cuando se haiga marchado, se educado, el decidió tu destino.
Salió de la habitación, no desconfiaba del todo, ella era muy parecida Gazelle, pero donde esta infundía miedo a su paso, Thea desprendía un aura calculadora, como un depredador que solo ataca para defenderse.
Se vistió deprisa, era ropa abrigadora, botas de nieve, todo lo que ocuparía con la nevada de afuera, tan pronto termino su tasa de té entro un hombre también de origen oriental, nuevamente Chino a su parecer.
Solo que este era un alfa, alto, muy alto, de cabello negro costado de forma elegante pero de estilo militar.
-Me alegra que la selección de Thea fuera acertada, siéntese por favor_ Galahad permaneció de pie en su sitio, imito la pose de la omega mencionada.
-Thea dijo que hablaría con migo, porque me salvaron la vida? Quien es usted? _El lo observo tan semejante a Thea, como si compartieran ojos.
-Ella también le aconsejo que fuera educado, yo no soy tan paciente, pero si desea ir directamente al grano con gusto le complaceré, en nombre de mi gobierno le agradezco que recuperara nuestras ojivas nucleares, en pago a nuestra deuda me tome la molestia de decidir interferir en su pelea con Belicov, me pareció oportuno, mi nombre es Yuang Kuan-yin.
Permaneció callado un minuto asimilando todo, era difícil de imaginar, pero no imposible.
-Como saben lo de las ojivas? Ustedes saben para quien trabajo?_ no quería pensar que algún gobierno que no fuera el británico estuviera al corriente de kingsman, o peor, que fuera el mismo quien lo rebelo.
-No nos interesa su organización, no es la primera vez que nos topamos con un hombre de traje sastre, pero si la primera que nos es de utilidad, en cuanto a las ojivas, nosotros ya las teníamos localizadas al momento de su incursión en el panorama, era mi misión recuperarlas y regresarlas sin que nadie se enterara.
-Entonces las ojivas eran de China, usted trabaja para el gobierno Chino?
-No, no trabajo para el gobierno Chino, solo compló con mi deber de buen ciudadano, desde el Día V , no podemos seguir siendo egoístas y ajenos a las necesidades de nuestras patrias, supongo que usted comprende esto.
Deseo poder tomar otra taza de té, porque su migraña estaba creciendo de nuevo, el hombre cuyo nombre era demasiado difícil para recordad, lo observaba seriamente.
-Por lo que confió en que si usted no revela nuestra participación en este asunto, nosotros no compartiremos nada sobre los hombre de traje sastre_ si sabían algo estaban dispuestos a callar po su propio anonimato, Eggsy asintió en silencio recibiendo la misma acción en respuesta_ Thea lo llevara a una zona donde le será más fácil llegar con sus compañeros, que según tengo entendido aterrizan justo ahora, retrasados seguramente por la primera nevada de invierno.
-Las ojivas ya fueron tomadas por mas agentes_ recordó que estas fueron trasladas fuera de Omsk, donde un par de agentes las pondrían en custodia.
-Ya fueron interceptadas, antes de que sus agentes las obtuvieran, no sufrieron ningún daño_ el kingsman dejo salir un pesado suspiro_ es todo por mi parte, tenemos que partir lo antes posible, Thea le escoltara, espero cumpla su palabra.
-Gracias, lo hare_ sin despedirse, así como entro, salió, para alguien que pide modales no los estaba usando.
La omega regreso abrigada, lista también para marcharse, le llevo a un coche viejo de color rojo, dirigiéndose a, alguna parte, realmente ya ni sabía dónde estaba.
Logro enterarse, que la madre omega y sus dos hijos estaban ahora a salvo, fueron sacados sin que vieran la masacre, estaban en un hospital, según Thea, serian indemnizados de alguna forma, la mujer pidió le dieran las gracias a Eggsy, aunque este no estaba seguro de merecerlo.
Le dejo cerca de una cafetería, tampoco hubieron palabras de despedida, tardo lo que le tomo al viejo coche desaparecer el darse cuenta que eran hermanos, Thea y el sujeto de nombre difícil de recordar.
Entro a la cafetería para calentarse, convenció al encargado de dejarle hacer una llamada, media hora después tenia a Roxy sobre el abrazándolo y gritándole.
Ella y Percival habían llegado para rescatarlo, pero el veterano estaba ocupado descubriendo como habían desaparecido tres ojivas supuestamente ya aseguradas, Eggsy prometió explicarlo todo cuando estuvieran en la sede, el equipo forense se quedó revisando las escenas para los informes y limpieza, ellos regresaron en uno de los jets.
Durante el vuelo de 7 horas, Roxy intento hablar con Eggsy, pero el omega estaba tan cansado que prefirió posponer la chara, alcanzo a ver la mirada preocupada que se compartía con Percival. Se refugió en el pequeño privado del avión, miro por la ventana las nueves, los rayos de luz que cambiaban a sombras de noche con forme se alejaban.
Por primera vez desde hace mucho se sentía feliz, nada como una experiencia al borde de la muerte para superar las cosas.
Sintió que por fin estaba avanzando.
Estaba superando a Harry Hart.
Recuperándose que le dejara solo.
Porque era curioso que su problema con la soledad era que la compañía de otros nunca fue una cura para ella, pero con Harry era diferente, no llego a enamorarse, pero estuvo en peligro de hacerlo, si ese hubiese sido el caso, otro destino tendría esta historia.
Juraría que todos le miraban raro en los pasillos, perdió a Roxy y Percival en algún punto, deseaba que Merlín le gritara en privado, después iría con la doctora Foster por sus pastillas, los efectos del té no duraría para siempre.
Entro sin tocar la puerta, sorprendiendo a Merlín que se levantó de su silla de un salto_ Eggsy!
-Me temo, que el reporte de mi muerte, fue exagerado_ sonrió extendiendo los brazos teatralmente como un niño mostrando su travesura a espera de una reprimenda materna, pero Merlín no dijo nada _ hay no seas exagerado Merlín, solo estuve técnicamente muerto un día.
No respondió nada de nuevo, cruzo los brazos dando un paso a un lado, dejando ver a alguien detrás, a quien Eggsy no vio al entrar.
-Sigues sin saber tocar la puerta antes de entrar_ sus brazos cayeron de golpe, detrás llegaron Lancelot y Percival, el silencio hizo presencia.
Eggsy redujo la distancia entre ambos a grandes zancadas, Harry abrió los brazos, que iluso al pensar que correría a sus brazos a llorarle.
-Hijo de puta estas vivo!_ Nadie esperaba esa reacción, ni Eggsy, solo pudo golpearle una vez antes de que Percival, Merlín y Roxy se lo quitaran de encima.
…
