Ann: ZZZZZZzzzzzzzzZZZZZZZZZzzzzzzzz =.=

(Turba enfurecida por los meses de espera: ¬¬)

Ro: Ann o.o

Ann: ZZZZZzzzzzzZZZZZZzzzzzzzZZZZZZzzzzzzz =w=

(Turba enfurecida por los meses de espera – con armas-: ¬¬XXXX)

Ro: Ann TT-TT

Ann: ZZZZZzzzzzZZZZZZZZzzzzzzzzZZZZZZZZ =0=

Ro: ¡Ann por Dios despierta TT^TT!

(Turba enfurecida por los meses de espera – con armas-: ¬¬XXXX)

Ro: ¡KYA!

Ann: ZZZZZzzzzzzZZZZZZzzzzzzzZZZZZZzzzzzzz =w=

Transmisión interrumpida.

De acuerdo, gente este es unFic raro e inverosímil u. no nos pertenece bla, bla, bla, no ganamos ni un peso con esto, y bueno todas esas cosas que siempre toca repetir -.-

También es una situación inusual que no nos hace responsables de pérdida de neuronas fóbicos ¡HUYAN! YuriyxKaixBryan, luego no digan que no se los advertí u.u, Kai hace de uke.

CAPITULO TRES: CAN'T STAY AWAY (Bella Thorne)

Hay muchas razones para creer que la vida no es fácil, después de todo está el karma, el destino, el fantasma, la maldición y/o el ente de turno que únicamente quiere fastidiar la vida, y obviamente las personas que se encargan de voltear tú vida de cabeza. Por eso y muchas otras razones, la vida es como una montaña rusa, una que de un momento a otro te hará vomitar sin avisar.

Pero aun cuando Yuriy se sintiera mareado por ese sube y baja, admite que en las noches todo es diferente. Pues el caos, los pleitos y cada maldita cosa desaparecen en el instante en que Wolborg lo envuelve en su abrazo.

No sabe si la "niña" se trasformaba en ese monumental lobo blanco, o si era otra de sus ilusiones. Pero como fuera, esta es una de las pocas cosas que le permite y que compensa cada endemoniado segundo que pasa en ese manicomio que llama hogar, (si es que la abadía puede ser llamada así)

Por eso, en ese momento se sumergía en un profundo sueño, envuelto en la calidez de un suave pelaje que hace que cualquier cama fuera a suicidarse de la vergüenza.

Sin embargo esta noche fue diferente, ya que por un momento la suave y afelpada sensación desapareció, y a cambio hubo un largo vacío que lo obligó a agazaparse en su puesto. No intentó moverse porque no pudo, además aun con la ausencia de su calidez se sentía lo suficientemente relajado, así que decidió que por el momento lo dejaría pasar. Ya luego investigaría que sucedía (si es que no se le olvida)

No obstante, debió quedarse dormido o algo, porque antes de siquiera imaginarlo la sensación volvió pero con algo que hizo que entreabriera los ojos; ahí intentó ver entre el pelaje blanco una mancha borrosa a su lado que no tuvo mucho sentido, ni tampoco fue lo suficientemente importante como para mantenerlo despierto, así que terminó ignorándolo.

Claro que pronto se dio cuenta que ese "algo" desconocido estaba más cerca de lo pensado, porque cuando se movió lo tocó sin culpa. Por eso se forzó a ver apropiadamente, hasta que distinguió una delgada figura que se acercó, quizás en busca de calor y la agradable sensación que el lobo blanco producía.

A Yuriy no le importo, ni siquiera se quejó cuando su espacio fue repentinamente invadido, porque de alguna manera esto también se sentía bien. Así que con descuido envolvió la pequeña figura en sus brazos, hasta que encontró una manera más cómoda de dormir. Pero, antes de siquiera imaginarlo, ese cuerpo extraño se amoldo al suyo como si ahí hubiera pertenecido siempre.

—Hmm.

Fue curioso, ya que sintió un hormigueo incierto en el pecho una vez volvió a abrir los ojos. Al principio lo único que sintió fueron unos mechones grises que le hicieron cosquillas en la mejilla, por lo que desistió y los volvió a cerrar. Dejarse llevar resulto ridículamente fácil, incluso suspiró complacido tras sentir un calor completamente diferente al de su bestia bit invadirlo.

Por ello, en momentos de lucidez encontraba sus manos recorriendo el cuerpo ajeno. Ahí sus dedos marcaban la delgada silueta con pequeños roces fantasmas, que bajaban por los brazos hacia la cadera. A cambio las sutiles caricias arrancaban suaves suspiros de aceptación. Por lo que delineó la estrecha cintura, alzó un poco la camisa y movió las piernas de tal manera que no hubo espacio entre ambos. Luego lo atrajo más cerca hasta que se dio cuenta que el otro se sentía pequeño entre sus brazos, así que lo sujetó de manera posesiva, como si así evitara que fuera a alguna parte.

Quizás su subconsciente sabía que si no lo retenía, cuando despertara se encontraría solo en un espacio que forzosamente acepto como suyo.

Claro que atraerlo de esa manera consiguió que la cabeza contraria quedara bajo su mentón, mientras una de sus manos subió por la espalda hacia la nuca, para enredar suavemente los dedos entre las hebras de cabello. Donde durante efímeros y discontinuos segundos despertaba de manera fugas, únicamente para suspirar al encontrarse acompañado. Así que antes de volver a dormir, lo acariciaba con gestos perezosos, hasta que sonrió una vez un brazo se deslizó entre los suyos para corresponder la apretada cercanía.

Estar abrazados de esta manera logró que su pecho quemara. Así que en medio de su adormecimiento intentó memorizar cada pequeño detalle, como quien tiene un sueño particularmente agradable y quiere guardarlo para no olvidarlo al despertar, aun cuando la parte más razonable sabe que es imposible, porque hay cosas que sencillamente están fueran de nuestro alcance.

Aunque eso no significaba que Yuriy no iba a intentarlo, así que se forzó a memorizar la calmada respiración, los latidos de su corazón y la manera como esa cálida presencia se amoldo a la suya, porque el calor era tan embriagante que respiró hondo.

Pero en algún punto entre el sueño y la realidad, todo se fue al diablo cuando se preguntó en qué momento terminó en esa situación ya que a las 6:30 AM de ese aburrido martes, estaba sentado en el comedor de la abadía como si acabara de cometer un crimen y esa era la sala de interrogatorio, donde intentarían sacarle (a golpes de ser necesario) la verdad.

En esta ocasión no había policías buenos o malos, sólo un par de molestos gemelos que lo fulminaron con la mirada, mientras Ian y Spencer (que dormían tan poco como ellos últimamente), luchaban por no caer dormidos en la mesa. Pero mientras sus amigos cabeceaban, Bryan arrastro sin dudar un silla y se dejó caer junto a Kai.

Por eso Hiwatari estaba entre el capitán ruso y el pelilavanda. Lo cual explicaría porque Dranzer y Black Dranzer lucían tan molestos. Aunque a cambio Wolborg sonreía complacida, tanto que su entusiasmo era evidente pues además de esa encantadora sonrisa infantil, unas bonitas orejas azules y una cola lobuna salieron sin aviso, y ahora las movía acorde a su estado de ánimo.

—Hn— resopló Ivanov, porque en realidad lo interesante era la distribución en la mesa, donde Ian y Spencer se encontraban en un costado y Dranzer y Black al frente de Kai, por lo que Wolborg permanencia junto a Falborg en la otra esquina.

Que estuviera con el halcón era extraño, porque Yuriy no sabía desde cuando se llevaban tan bien; después de todo ninguna de las bestias bit se despegaba de su Blade luchador (excepto la niña, que parecía tener cierta fascinación por el ruso-japonés) Así que verlos juntos era como…la cosa más extraña del mundo, del tipo de cosas que incluían a Boris bailando can-can.

Ewwww.

Cambio de tema, no necesitaba ese tipo de imágenes mentales a esa hora de la mañana. Mucho menos cuando lo único que quería, era recordar el sueño que estaba teniendo la noche anterior.

Desilusionado, chasqueó la legua una vez apoyó el rostro en una mano, y miró con indiferencia a los demás. Nadie lo notaba, pero los curiosos aditamentos de Wolborg no sólo eran por su alegría, sino que la chica hizo algo. Algo que implicaba tanto poder que estaba regresando a su forma animal. Aunque no es como si alguien pudiera saberlo, sólo él como su blade luchador era consciente de ello debido a su vínculo. Cosa que por cierto lo hacía inmune a sus ilusiones y del extraño contexto que la muchacha armo.

—Me voy— anunció Yuriy con un suspiro.

—Hn.

Apenas se puso de pie, sonaron varios asientos que se arrastraron apenas sus ocupantes lo imitaron. Pero eso no cambió su estoica expresión, así que sin mediar con el hecho de tener un pequeño escudaron tras sus pasos, salió del amplio comedor y comenzó a caminar por los solitarios pasillos de la abadía.

Tras la espalda Dranzer y Black Dranzer lo miraban de mala gana, porque ellos no habían tenido un muy buen despertar. Todo empezó a las 5 de la mañana cuando se dieron cuenta de la desaparición de su dueño, por lo que encontrarse solos únicamente los puso inquietos, (la compañía del gemelo contrario no contaba, ya que no era algo apreciado o siquiera agradable) Mas, no hubo necesidad de buscarlo demasiado, aunque Black primero se mordería la lengua antes de agradecerle a su hermano.

Porque Dranzer a diferencia suya, podía rastrear a Kai. Él es capaz de sentir el calor de su cuerpo y reconocerlo entre todas las demás personas. Quizás era debido a su vínculo y al privilegio de ser la primera bestia bit, pero como fuera, bastó con apartar el aturdimiento para que siguiera al pelirrojo hacia la habitación del capitán ruso. En ese momento ambos fruncieron el ceño al mismo tiempo, pero sin pensar en nada derribaron la puerta.

Lo que había en el interior desdibujo su mundo, pues encontrar a SU blade luchador abrazando a Yuriy Ivanov no es precisamente la experiencia más bonita de la vida. Claro que únicamente intentaron apartarlo de ese maldito lobo una sola vez, porque apenas lo jalaron lejos hubo un golpe de viento que forzó a Kai a regresar con un aturdido ruso, que no entendía muy bien de que iba el asunto.

Fue entonces, que vieron que el bicolor se despertó de repente no sólo porque el brusco movimiento, si no que el golpe del viento lo lastimo. Él quizás se quejó entre dientes, pero fue suficiente como para que incluso Yuriy se despertara y lo mirara en silencio, para intentar averiguar que le había hecho daño.

Obviamente nunca dijo nada en voz alta, pero los gemelos vieron que quiso buscar por sí mismo la manera de ayudarlo. Lo cual por cierto no les hizo mucha gracia. En especial cuando descubrieron que Hiwatari y el capitán de los Blitzkrieg Boyz estaban unidos mediante una cadena roja, que no podían romper sin hacerle daño a su dueño.

Pero ignorando a Dranzer y a Black, Yuriy observó al bicolor que estaba aparentemente tranquilo a su lado. Hiwatari había estado extrañamente calmado, pero el pelirrojo estaba lo suficientemente cansado como para pensar en ello. Después de todo el recuerdo de su despertar seguía siendo difuso, porque en realidad fueron los fénix los que irrumpieron en su habitación y le arrebataron a Kai como si fuera un violador en potencia, o acabara de secuestrarlo.

Hasta ahora no sabía cómo Wolborg logro quitarles al ruso-japonés (porque sabía que ella fue la responsable), pero no es como si el pensamiento importara mucho ahora.

—¿Cuándo demonios vas a explicarnos como romper esa maldita cadena?— rugió Black tras señalar la línea roja que brillaba con un tono sobrenatural, y aprisionaba sus muñecas.

—Tks— masculló Yuriy una vez se detuvo frente a una puerta doble, al final de un pasillo— El efecto pasara por sí solo al final del día, como ya lo he explicado mil veces.

—Necesito una hora, por si no has entendido estúpido lobo— gruñó el fénix negro.

—¿Cómo sucedió esto?— intervino Dranzer con una dura expresión en cuanto puso un brazo sobre los pequeños hombros de Kai, para separarlo todo lo que la cadena permitía.

—¡Es el destino!— cantó Wolborg con alegría, una vez alzó los brazos como si fuera un gran evento—¿No ven la línea roja que los une?

—Te refieres a la línea roja de los amantes ¿cierto?— divagó Spencer en referencia a la creencia japonesa.

—¿Amantes?— preguntaron a coro los gemelos descolocados por la palabra, así que primero miraron a su dueño y luego a Yuriy antes de abrazar a Hiwatari— ¡De ninguna manera!

Al final debieron mirarse ya que estaban extrañamente coordinados, pero sin ningún interés en el otro apretaron al bicolor de manera posesiva, mientras fulminaron al ruso con la mirada.

—Pero la línea va en el meñique— prosiguió Spencer al ignorar a los demás, porque francamente era la cosa más sana que podría hacer.

—¿El meñique?— dijo Wolborg pensativa al colocar una mano en el mentón.

—¿Por qué en el meñique?— intervino Ian curioso por el tema, así que terminó formando un pequeño círculo con los otros dos.

—Y-ya suéltenme— peleó Kai en su intentó por soltarse de sus tercas bestias bit, que no se movieron ni un centímetro.

Por dentro maldijo su monstruosa fuerza y el hecho de tratar con dos muchachos que tenían dos veces su tamaño, así que ahora estaba atrapado entre esa cálida sensación que era propia en ellos.

Pero mientras forcejeaba, Spencer le explicó a Ian y a Wolborg sobre el hilo rojo del destino, por lo que Bryan dio un aburrido vistazo antes de chasquear la lengua y mirar la tira roja que unía a su capitán con Hiwatari.

—A un lado, tenemos que entrenar— dijo Kuznetzov al empujar a las aves para sacar a Kai de su prisión.

De esa manera rodeó la estrecha cintura con un brazo, mientras la otra mano se apoyó gentilmente en su espalda. A cambio Kai gruñó, pero justo cuando el pelilavanda se movió un centímetro más lejos, sintió un leve empujoncito. Fue como si el viento lo golpeara y podía decir que era una sensación jodidamente familiar, así que terminó mirando a Falborg.

Su bestia bit fingió demencia al cruzarse de brazos y desviar la mirada, pero Bryan sabía que él estaba involucrado. Ignoraba de que manera, pero lo sentía cada vez que soltaba su poder para alejar a cualquiera del lado de Kai, y hacer que regresara con Yuriy.

Además, hasta ahora nadie había explicado porque ambos estaban encadenados, salvo por Wolborg y sus ridículas conclusiones. Es cierto que al principio se armo un escándalo, donde los gemelos se calmaron sólo cuando escucharon que ambos únicamente pasarían un día juntos.

—Yo hare el entrenamiento de Hiwatari— dijo Yuriy de repente al jalar la cadena, para que el bicolor quedara a su lado y se soltara definitivamente de Bryan.

Por eso Kai se alejó bruscamente gracias al nuevo golpe del viento. Aunque a Bryan no le importo que su bestia bit estuviera confabulando en su contra, ya que la curiosa actitud de Ivanov mando todo pensamiento a segundo lugar.

—Hoy es mi turno de entrenar a los novatos— señaló Bryan con el ceño fruncido y un deje de duda en la voz.

—No puedo tener a tres titulares en los entrenamientos— explicó el pelirrojo con firmeza, pero con el mismo tono apático de siempre.

Casi de inmediato hubo un extraño silencio y una sensación de que algo había cambiado, Kai no estaba seguro de lo que era, pero ambos tenían un brillo diferente. Cosa que resulto evidente porque cuando quedo junto a Ivanov, el otro afiló la mirada sin razón aparente.

—Ve a vigilar a los avanzados— instruyó el capitán ruso. Donde su amigo tardo un rebelde minuto en moverse.

—Hn.

Tal vez Kuznetzov maldijo entre dientes, pero cuando se alejó los demás lo siguieron con la mirada, hasta que Yuriy enarcó una ceja.

Fue como si preguntara qué demonios hacían todavía ahí, por lo que Ian y Spencer comenzaron a balbucear que tenían cosas que hacer, mientras las bestias bit resoplaron sabiendo que como cualquier día, debían esperar que sus amos terminaran sus deberes. Lo cual básicamente era tiempo para que ellos fueran a ver una película, como si tuvieran que ir a una guardería o algo parecido.

—¿Qué película vamos a ver hoy?— preguntó Wolborg con una actitud más despreocupada, en cuanto comenzó a seguir a los otros blade luchadores mientras su cola lobuna se meció perezosa.

Sin embargo, Dranzer y Black no se movieron. Sólo observaron a la pareja con una expresión recelosa y el ceño fruncido. Al parecer no estaban muy conformes, o siquiera un poquito contentos con la nueva "unión" de SU blade luchador. Aunque no es como si a Ivanov le importara, por lo que miró a los gemelos de manera desinteresada.

—Está bien— dijo Kai por lo que el pelirrojo lo observó de reojo, sin cambiar su estoica expresión— Los veo luego.

¿Qué era eso? ¿Un padre hablándole a sus hijos?

—Hn— gruñó Black.

—Tks— chasqueó la lengua Dranzer.

¡¿Y qué es eso?!

No importa que las aves se movieran de mala gana, porque lo importante es que lo hicieron. Y aun cuando no debería ser extraño (porque se trata de las bestias bit de Kai), de todas maneras es curioso que pueda controlarlos al mismo tiempo. Porque ahora no es como si pudiera elegir que Blade usar, sin mencionar que ellos eran dos muchachos con personalidades, gustos y gestos completamente diferentes. Así que…. ¿Qué tenía Kai de especial, que lo hacía capaz de controlar a dos fénix?

Yuriy medito la respuesta, por lo que metió las manos en los bolsillos del pantalón en un gesto más relajado, hasta que vio a Dranzer y a Black desaparecer por el pasillo. Sin embargo debió pasar un instante antes que girara sobre los talones, para abrir la puerta tras la espalda. Kai lo siguió de cerca, por lo que ambos tomaron unas plantillas de la pared para seguir el registro de cada jugador.

El entrenamiento de la mañana era en el interior, pero en la tarde Spencer e Ian harían la parte correspondiente al exterior. Aunque no es como si el detalle le importara mucho al ruso, porque sinceramente tenía otras cosas en la cabeza.

Pues además del problema de las bestias bit, había algo que le había estado molestando, algo relacionado con ese estúpido bicolor que estaba a su lado. Por eso lo miró de soslayo, sin entender qué demonios sucedía con todo el mundo últimamente. Podía pasar el comportamiento Dranzer y a Black porque al fin y al cabo estaban tratando de proteger a su dueño; tal vez con demasiado ánimo y hasta de una manera algo posesiva, pero ¿Quién era él para saber cómo pensaban los fénix? Ni siquiera entendía a su propia deidad, porque cada vez que lo intentaba terminaba enojándose. No sabía porque, ni tampoco quería pensar demasiado en eso. Gracias.

Aunque recordaba muy bien que ellos habían besado a Hiwatari y eso…ciertamente no podía ser muy normal, ni siquiera debería ser permitido y no es que le importara es…sólo que…era… ¿extraño? ¿Eso ya lo había dicho, cierto?

—Hn— gruñó mosqueado al rodar los ojos.

Como fuera, también estaban Bryan y Falborg que básicamente eran lo mismo, pero en diferentes fases. Aunque eso no le decía nada, porque no lograba entender a ninguno de los dos. Desconocía a que se debía la agresividad del halcón, casi tanto como el comportamiento inusual de su amigo. Porque Bryan últimamente molestaba a Hiwatari, hasta que llego Falborg para impedirlo.

—…

Además, Bryan…abrazaba al ruso-japonés, invadía su espacio personal cuando "discutían". De hecho discutían, cosa que nunca sucedía ya que el pelilavanda se limitaba a ignorarlo siempre y cuando no lo molestara, pero en algún punto eso cambio y ahora le escondía su café (aunque sabía que Hiwatari mataba por él en las mañanas), lo golpeaba si podía y no olvidemos la cantidad de veces que hizo algo estúpido, únicamente para que los intensos ojos carmín brillaran como el par de infiernos que eran.

Por eso Kai lo buscaba con la mirada, quizás para evitar que lo tomara con la guardia baja, pero ni que le importara.

—Tks, que estúpido pensamiento— murmuró entre dientes.

—¿Eh?— preguntó Kai al bajar su plantilla.

—Nada— mintió Ivanov tras alzar sus propias hojas, para fingir que estaba prestando atención.

No debería estar fingiendo, porque en verdad tendría que estar prestando atención. Pero, ¿a quién le importaba? Si los ignoraba luego los haría trabajar más, de esa manera vería lo que ahora no sabía. Lo cual en retrospectiva sería bueno para ellos, porque así practicaban más. Además él es el capitán y aquí se hace lo que dice.

Sin mencionar que esto era tan aburrido, que mantuvo una expresión inexpresiva hasta que bostezó y a cambio recibió un golpe en las costillas.

—No te duermas idiota, has tú trabajo— regañó Kai.

—No me estoy durmiendo— se quejó Yuriy, sin embargo alzó instintivamente la mano cuando su segundo al mando intentó quitarle la plantilla para revisar lo que había hecho.

—Déjame ver— pidió al intentar llegar a las hojas.

—Ocúpate de tus propios asuntos— insistió el ruso, aunque eso no pudo evitar la nota de diversión en su voz debida a la escena, donde Kai por ser más bajito no podía alcanzar su objetivo.

Eso no significaba que el bicolor no siguiera intentando, aun cuando comenzaba a enojarse claramente por la desventaja de estatura, la cual a pesar de todo hacia que el ruso retrocediera. Después de todo Ivanov no era idiota, podía ser más alto pero el otro lo golpearía si se enojaba lo suficiente.

—No voy a trabajar por los dos— amenazó Kai con un peligroso brillo en la mirada, ya que sabía que el imbécil se estaba burlando de él— ¿Por qué no eres un capitán responsable, y haces tú maldito trabajo?

—Soy responsable— contradijo con una sonrisa divertida por verlo empinarse.

Por el movimiento parecía como si ambos estuvieran bailando. Sin embargo cuando Kai afiló la mirada, Yuriy debió tomarlo como una señal de que iba a ser golpeado, porque soltó la plantilla al mismo tiempo que el otro dejó la suya.

—¿Señor?— dijo uno de los novatos con duda, ya que sus superiores estaban en una extraña posición, donde su capitán sujetaba las muñecas de Hiwatari como si estuvieran jugando.

Mas, apenas les habló recibió un par de frías miradas que le pusieron la piel de gallina. No es como si ellos estuvieran enojados, es sólo que así eran usualmente. Sin mencionar que cuando presencias tan intensas como esas se centran en alguien, hacen que ese alguien se sienta incomodo.

—Y-ya es…ho-hora de cambiar de ejercicio y yo…bueno…yo…

—De acuerdo— dijo Kai con poco interés una vez dio un paso hacia atrás.

Sin más, el pelirrojo aflojó la presión en sus muñecas hasta que lo soltó, por lo que todo brillo de diversión se extinguió en sus ojos, mientras Kai comenzó a dar órdenes y observaciones sobre cómo realizar el siguiente ejercicio.

No era nada en lo que estuviera interesado, por lo que paso un largo minuto mientras miró el reloj en la pared. Todavía faltaba una hora con cuarenta y cinco minutos, lo cual no debería sorprenderle ya que apenas habían empezado, pero se sentía como si ya quisiera irse.

Por eso resopló aburrido y a cambio consiguió un nuevo golpe en las costillas (nada disimulado), que le hizo gruñir por lo bajo y fulminar a Hiwatari con la mirada. Pero mientras se sobaba de mala gana, Kai siguió hablándole a su público que lo observaban casi con adoración (sabrá Dios porque)

La escena bastó para que rodara los ojos, antes de sumergirse en un largo y aburrido letargo, que amenazaba con hacer que se quedara dormido ahí mismo (¿De quién fue la brillante idea de entrenar a los novatos?). Claro que eso fue hasta que tocó casualmente al ruso-japonés. Apenas fue un suave roce entre sus brazos, pero consiguió que volviera a mirarlo.

El cabello bicolor se meció suavemente por alguna extraña corriente de aire, así que casi rozó su rostro justo cuando percibió ese llamativo aroma que casi lo hace respirar hondo. Se hubiera reprendido, pero ya había sentido esto antes; porque él olía bien.

—Hn— gruñó sintiéndose repentinamente mosqueado.

Pero a pesar de lo que pensara o digiera, Ivanov no se aparto, seguramente porque comenzó a sentir el calor de su cuerpo. Aunque no supo en qué momento empezó a buscarlo, pero parecía estar reaccionando a cada uno de sus movimientos con una facilidad aterradora.

—Tks.

—Ivanov…— llamó Kai para llamar su atención, dado que los novatos comenzaron a dispersarse para cumplir con sus respectivos ejercicios.

—¿Uh?— musitó Yuriy quizás demasiado rápido, ya que se alejó de él casi como si se diera cuenta que debía hacerlo— Tus ojos.

—¿Qué?

Sin embargo, lo que fuera a decir Hiwatari no importo porque cuando intentó recuperar los pasos que el ruso uso para poner distancia, su mirada tuvo un brillo plateado que desapareció tras un parpadeo. Esa era la marca de Wolborg, una que señalaba que Kai estaba parcialmente bajo su control, así como los miembros del equipo ruso y las otras bestias bit.

Pero desde que se despertó, el detalle únicamente hizo que frunciera el ceño. Además como ya dijo, Kai ha estado inusualmente calmado con todo el asunto. Al principio le reclamó apenas con algunos insultos, pero sólo ahora Yuriy contemplo algo que había omitido.

Wolborg lo estaba controlando más de lo que pensó en un principio. Porque ella creó una ilusión, donde mostraba una cadena roja que no existía, e implantó en la mente de todos la idea de que no podían ser separados. Por eso el bajito no se alejaba, aunque si rompía el espejismo podría hacerlo y nada se lo impediría.

—¿Ivanov?— dijo Kai luego de un largo silencio, pues por alguna razón el otro lo sujetó por los hombros y los miró como si buscara algo, incluso estaba tentado a preguntar si tenía algo en la cara, aunque se abstuvo cuando lo vio entrecerrar la mirada.

—Nos vamos— dijo de la nada, al tomar su mano para que lo siguiera.

—¿Qué….?

—¡Hey tú! Hazte cargo del entrenamiento— interrumpió.

—¡¿Yo?!— preguntó el tipo al azar, con cara de circunstancias, pero el capitán Blitzkrieg Boyz lo retó con la mirada a contradecir la orden, así que obtuvo un sonido estrangulado— ¡Si señor!

—Hn.

Ya con el asunto cubierto, Ivanov retomó su camino mientras ignoró por completó la manera como Kai intentaba soltarse. Donde considerando que el ruso-japonés estaba luchando contra dos órdenes contradictorias, (la de irse y la implantada por Wolborg de quedarse) no aplicaba la fuerza necesaria, de hecho esto apenas y era un pobre forcejeo.

En circunstancias normales Hiwatari lo habría golpeado y se hubiera ido, pero era la ausencia de su "yo-real" lo que consiguió que el pelirrojo lo mirara de soslayo, y luego chasqueara la lengua en fastidio.

—¡¿Podrías parar de una maldita vez?!— reclamó Kai—¡¿A dónde demonios vamos?!

En algún punto Yuriy lo sacó por una puerta diferente a la que entraron, de esa manera acorto su salida al exterior, hasta que la fría brisa de Rusia los erizó sin aviso, pero el más bajito se negaba a mostrar alguna señal de debilidad frente al imbécil que tenía a su lado.

—Quieres alejarte de mi lado ¿cierto?—dijo Yuriy un poco más alto de lo normal, para hacerse oír entre el viento— Sólo cállate y sígueme, esto debería funcionar.

—Dijiste que al final del día todo volvería a la normalidad— señaló Kai al trotar un poco para llegar a su lado, terminando así con cualquier tipo de forcejeo— ¿Cómo es que ahora hay una solución?

—No es una solución…más bien una suposición.

—Hn.

Desconfiado, pero sin nada que perder Kai le resto importancia y caminó a su lado. Aunque no pudo evitar notar que sus manos seguían juntas, eso fue curioso y lo suficientemente inusual como para que parpadeara un par de veces. Después de todo Ivanov lo sujetaba con fuerza y tenía un agarre hermético para no dejarlo ir, sin embargo cuando intentó soltarse, la endemoniada y estúpida fuerza de la cadena lo impidió, así que maldijo por lo bajo y desvió la mirada.

Claro que ignorando el detalle, Yuriy se encontró viendo cada cierto tiempo sobre el hombro para cerciorarse que nadie los seguía. Después de todo Wolborg debería saber que se habían ido; la chica así como cualquier can, tenía muy buen olfato y sabía de muy buena fuente que ella memorizó el aroma de Kai y el sonido de su corazón para encontrarlo,pero no iba a entrar en detalles.

—Hn.

Quizás porque eso la hacía sonar como una loca acosadora. Claro que la niña también aprendió a ubicar a su dueño, pero eso era normal, lo inusual es que incluya a otra persona, sin mencionar que su reciente (y algo insana) fascinación con Hiwatari sinceramente le molestaba.

Ella se le tiraba encima cada vez que eludía a los gemelos, lo abrazaba, lo cuidaba (básicamente de Falborg) y sobre todo, mostraba su más sincero interés hacia el bicolor. Y a cambio Kai no parecía afectarle demasiado, nunca fue rudo, grosero o siquiera un poco agresivo con su bestia bit. Aunque claro, no es como si tuviera tiempo ya que Dranzer y Black se encargaban de apartarla y regañarla antes que su blade luchador tuviera la oportunidad.

Si le había dicho a Yuriy que la controlara mejor, pero además de eso no hizo ningún reclamo en particular. Por eso, a pesar de que Wolborg hacia tantas en contra para hacer que al bicolor le fastidiara, (cosas como usar su velocidad, sus ilusiones y "secuestros") Kai seguía sin rechazarla. Así que…. ¿Qué se estaba perdiendo?

¿Es porque es mujer?

—I-Ivanov…

El pelirrojo no pudo pensar en la respuesta, porque luego de lo que parecieron 10 minutos de torpe caminata en la nieve, el tenue llamado lo tomó por sorpresa. Mas, antes de poder girar, el ruso-japonés que se había quedado rezagado por un par de pasos, de repente apoyó la cabeza en su espalda.

Fue un gesto extraño porque sintió un hormigueo incierto, ya que durante un breve instante compartió el calor de su cuerpo hasta que Hiwatari se fue a un lado. Por eso Yuriy giró de inmediato con una expresión de sorpresa, para encontrar al otro en el suelo.

Su piel lucia más pálida y mucho más delicada junto a la nieve. Además sus labios comenzaron a ponerse morados, donde ver el tono rojizo morir lentamente fue casi hipnotizante. Aunque no es si Ivanov estuviera mirando su boca, así que sin pensar demasiado en nada, se agachó para sujetarlo en brazos.

—Oye…Hiwatari— llamó en cuanto le dio suaves golpecitos en la mejilla, con la intención de mantenerlo despierto.

—Nhhh Tishe (Cállate)— masculló Kai con los ojos entreabiertos, y la respiración pesada.

No hubo resplandor plateado esta vez, pero Yuriy colocó una mano en su pecho para cerciorarse que la marca de Wolborg desapareció. Él podría determinar si ese era el caso, pero el enlace se rompió cuando salieron del rango de su poder. El cual por cierto no es muy amplio considerando todas las cosas que ella tuvo que hacer para mantener la ilusión.

Eran demasiadas personas, demasiadas versiones y sobre todo, demasiado control. Y aunque Yuriy supo que fue impulsivo de su parte intentar romper el vínculo por su cuenta, de alguna manera supo que no quería que Wolborg manipulara a Kai, quizás porque eso demostraba que no podía controlar a la niña.

O…porque no quería que ella marcara a Hiwatari como algo suyo.

—Uh…. ¿estás bien?— preguntó Yuriy sin saber que decir, mientras lo sostuvo mejor en sus brazos.

Que Kai estuviera semiinconsciente resultaba muy fácil de explicar, porque una vez roto el vínculo, la mente intenta acomodar la realidad y separar lo que es real de lo que no. Eso sin mencionar que Wolborg se compenetra tanto con la "victima" que su energía se mezcla, por lo que separarlos deja consecuencias.

Así que ambos estaban sentados en la nieve, no tan lejos de la abadía pero tampoco tan cerca como para que alguien los viera. No había carreteras cercas, salvo un rustico camino cuyos arboles alrededor crujieron con el viento. A ninguno le afecto demasiado el gélido clima, debido a su pasado tormentoso con Boris y su ridícula idea de entrenar con nada más que ropa normal.

—Da (si)— dijo Kai al cerrar los ojos, porque estaba aturdido, desorientado y casi seguro que apareció mágicamente en ese lugar, porque no tenía ni una maldita idea de cómo llego ahí— Voy a golpear a alguien.

Esto debía ser culpa de alguien, Kai no estaba muy seguro de quien era el pobre bastardo infeliz al que iba dirigida su amenaza, pero por el momento relego su importante tarea (porque era importante) a un segundo plano, ya que necesitaba que su mundo se detuviera, así que un ridículo problema a la vez. Gracias.

Claro que la respuesta consiguió que Yuriy sonriera, una vez lo acomodo entre sus piernas. Era más un abrazo que otra cosa. Pero sin mediar demasiado con ello, su sonrisa se desvaneció cuando de manera inconsciente, apartó algunos mechones rebeldes del rostro de Kai y los acomodó tras la oreja. El roce de su piel parecía grabada en sus dedos, y el calor de su cuerpo era increíblemente familiar. Y si, era consciente que habían dormido en la misma cama, pero durante los torneos o los entrenamientos también compartió su cama con los demás (culpa del poco presupuesto, gracias Boris) Y en ninguno de esos casos recordaba cómo se sentía estar con los otros.

Aunque ¿a quién le importaba eso? Así que sin pensar se inclino sólo un poco para dejar un suave besito en la cabeza del ruso-japonés. Fue un gesto suave, casto y completamente inusual a su ruda naturaleza. Pero se sintió como si algo quemara, por lo que una oscura mirada y una sonrisa predadora curvó sus labios.

—¡IVANOV!

—¡MALDITO LOBO!

Los gritos casi le sacan el alma del susto. Incluso se enderezo en su puesto, aunque no soltó a Kai; claro que tampoco hizo falta porque antes de siquiera imaginarlo una ráfaga de viento lo obligó a cerrar los ojos. Para cuanto los abrió, vio lo que parecía la escena cliché de alguna película, donde Wolborg los protegía de los malvados gemelos que querían separar a su dueño del bicolor.

—¡Kai!

Pero como si eso no fuera lo suficientemente surrealista, Bryan con Falborg y el resto del equipo ruso corrieron para llegar más cerca, sin embargo todos se quedaron quietos cuando vieron el inusual contexto. Pues el aire alrededor de ellos cambio, donde llamas azules y negras envolvían a Dranzer y a Black respectivamente, mientras una gélida aura rodeó a Wolborg. Porque ellos habían sido muy pacientes, pero no iban a tolerar más esto, querían a Kai de vuelta y si tenían que arrebatárselo a los lobos entonces lo harían.

—¡Yuriy suéltalo!— dijo Spencer entre el viento.

El pelirrojo frunció el ceño, porque no venia ninguna buena razón para hacer eso. Por el contrario lo apretó con fuerza, hasta que el mismo bicolor lo empujó despacio para alejarse. Fue como si ese pequeño gesto rompiera con toda la situación, porque Wolborg bajó la guardia casi tan rápido como su dueño miró al ruso-japonés.

Ahí Kai masculló una maldición e intentó ponerse torpemente de pie. Ivanov lo ayudo, pero lo soltó apenas estuvo seguro que no se caería. Sin embargo, mientras Hiwatari recobraba el equilibrio la niña llegó a su lado sin dudar, ni saber exactamente en qué momento todo salió tan mal. La idea es que pasaran el día juntos y así se conocieran mejor, pero nooooo, su dueño tenía que arruinarlo y poner al otro en esta situación tan incómoda como lo era lidiar con el aturdimiento de un enlace roto.

Francamente, si no estuvieran juntos en esto lo golpearía. Incluso estuvo tentada a rodar los ojos y resoplar en un gesto terriblemente parecido a Yuriy, pero se abstuvo cuando fue empujada bruscamente.

—¡A un lado !— áspero Dranzer al abrirse paso entre ambos.

—¡¿Qué demonios están haciendo aquí solos?!— dijo Black con el mismo tono tosco de siempre, mas sus amenazas quedaron a la mitad cuando un par de brazos lo rodearon por el cuello—…

Bueno….

…fue casi gracioso verlo sonrojarse cuando Kai lo jaló hacia abajo, para poder envolverlo en un apretado abrazo; incluso durante un torpe momento de inactividad al fénix se le olvido por completo porque estaba tan enojado, así que lo primero que hizo fue envolver la delgada cintura y mirar hacia abajo sin comprender.

—¡Hey!— se quejó Dranzer.

No hubo necesidad de que lo repitiera, porque Hiwatari alargó una mano para poder atraerlo, así que mantuvo los brazos alrededor de ellos, para que los tres compartieran un abrazo. Y por primera vez a las aves no les importo la cercanía, porque Kai escondió una sonrisa en sus hombros. Donde sin dudar, escondieron la cabeza entre la curvatura del cuello y el hombro de su dueño.

Y si no estuviera en esta circunstancia, el ruso-japonés se hubiera reído porque ellos en verdad parecían un par de mascotas. Las cuales mostraban abiertamente que lo había extrañado durante las escasas horas que habían estado separados.

—¿Kai?— llamó Bryan dudoso por su comportamiento.

—Alguien se metió en mi cabeza— áspero luego de un breve silencio, donde al final miró de reojo a los demás— ¿Quién fue?

Las miradas recayeron en Wolborg que de inmediato alzó las manos para descargar la culpa, así que a cambio el bicolor afiló la mirada mientras una oleada de fuego los golpeó a todos sin quemarlos. Básicamente para realizar una muda amenaza, que prometía tomar represarías contra el culpable.

—Cuando lo averigüe, alguien va a pagar por esto.

—Viejo, nosotros no tenemos nada que ver— dijo Ian al señalarse a sí mismo y a Spencer, para demostrar que ellos no tenían el poder ni la capacidad.

El bajito ni siquiera sabía que hacia ahí. Él y Spencer estaban escogiendo una película adecuada para las bestias bit, cuando de repente todos salieron corriendo sin avisar. Por eso salieron tras ellos, y en su prisa chocaron con Bryan. Porque si, así es su suerte, todos juntos en la desgracia.

—Hn.

—Fui yo— dijo Falborg con poco interés, incluso alzó la mano pero únicamente consiguió que Kai enarcara una ceja— Sal conmigo.

El halcón no tenía la capacidad de controlar la mente de nadie, no estaba dentro de su naturaleza a diferencia del lobo blanco. Pero la situación fue lo suficientemente llamativa como para que Hiwatari tanteara el asunto.

—¡De ninguna maldita manera!— respondió Black, quizás por verlo divagar.

—De acuerdo— accedió el bicolor, quizás porque sentía curiosidad por lo que quería, o porque estaba demasiado cansado y entre más rápido terminara con esto, más rápido podría ir a dormir.

—Pero…— dijo Dranzer.

Para callarlos, los apretó más cerca ya que necesitaba de su calor, después de todo el vacío de ser manipulado es demasiado frio. Donde quizás entendido la situación los gemelos guardaron silencio; además era obvio que tenía favoritismo hacia ellos, dado que no necesitaba de nadie más, así que Dranzer y Black le dieron una mirada altiva a ciertos blade luchadores.

Incluso el fénix negro les sacó la lengua, justo antes de ser envueltos en una bola de fuego. Mas, los tres desaparecieron justo cuando las llamas se extinguieron, sin embargo hubo un largo silencio seguido por el crujido de los árboles y el cantar del viento.

—¿Qué acaba de suceder?— preguntó Yuriy al final.

—No estoy seguro— respondió Bryan.

Ambos miraron al halcón que se cruzó de brazos, obviamente renuente a decir nada, y si para este punto Kuznetzov no ha podido hacer que le diga porque adoptó esa forma humana, no tenía muchas esperanzas en que le explicara que sucedía. Por eso el pelilavanda se encogió de hombros y Yuriy comprendió que no había nada que hacer.

—Iré a ver cómo esta ¿Qué?

Bueno…eso francamente fue curioso, incluso Ian enarcó una ceja y Spencer parpadeó un par de veces cuando los otros dos hablaron al mismo tiempo, sin embargo si Wolborg saltó emocionada con la idea, Falborg resopló y gruñó de mala gana. Pero como fuera, Yuriy y Bryan debieron mirarse con duda, hasta que afilaron la mirada.

—Haz lo que quieras— gruñeron a coro, una vez se movieron para ir en direcciones opuestas.

Ian y Spencer no se movieron, sólo vieron como Wolborg saltaba alrededor del pelirrojo para convencerlo de ir a ver a Kai, mientras Falborg apoyaba la decisión de Kuznetzov de mantenerse alejado. Y eso era jodidamente extraño, tanto que gimieron al saber que probablemente lo más sano es ir de vacaciones.

CONTINUARA:

Ann: ¡Actualización ~(°¬°)~!

Ro (golpeada): ¬¬

Ann: oO…Nani o.o?

Ro: Tks, si no fuera porque estaba esperando el capitulo estaría enojada u.u, pero actualizaste °-°

Ann: Hai, luego de meses de espera y de vivir como zombie T-T (malvado trabajo que me succiona la vida ¬¬) he aquí el capitulo °-°

Ro: En verdad lamentamos la demora o.o, sin embargo esperamos que disfruten del capítulo n-n

Ann: Los reviewers como siempre, los responderé esta semana n.n, muchas gracias a todos por sus lindos comentarios en verdad los aprecio °-°

Ro: Oks, por el momento nos despedimos n-n. Como saben el Fanfiction está colocando los anónimos como GuestoO, así que no sabemos quienes escriben. Por favor coloquen sus nicknames para poder responderles adecuadamente n—n.

De acuerdo como hay una estúpida norma en el FanFiction que impide contestar los Reviewer en el Fic ¬¬XXX, lo hare en mi profile n-n.

Para llegar al profile sólo tienen que ir a la parte superior donde dice Autor: Ann Saotomo. Bueno, ya saben PERSONAS ENCANTADORES QUE SE TOMARON LA MOLESTIA EN ESCRIBIRME VALLAN A MI PROFILE PARA VER SUS RESPUESTAS n-n

NOTA: QUIENES ESTAN REGISTRADOS EN EL FANFICTION, LES ENVIE LAS RESPUESTAS A SUS RESPECTIVAS CUENTAS oO, SI ALGUIEN NO LA RECIBIÓ POR FAVOR AVISAR! (Aunque si tienen bloqueada la opción para enviar mensajes o.o, entonces lo pongo en mi profil)

Para dejarme un Reviewerescriben dentro del rectángulo que está aquí abajo n.n, no hay necesidad de estar registrado en el Fanfiction para hacerlo u.u, o si prefieren me escriben a mis e-mails los cuales encontraran en mi Profile.

Se despiden:

Ann: ZZZZZZzzzzzzzzzZZZZZZZZZzzzzzzzz =¬=

Ro: oO… ¡Ann!

Ann: ehhh =¬=, estoy despierta. Y dice, 5, 6, 7, 8 (Happy dance xDD): ヘ(°¬°ヘ) (ノ°¬°)ノヘ(°¬°ヘ) (ノ°¬°)ノ