Ann: o.o

Ro: o.o

(Turba enfurecida por la milenaria espera que ya vive en la casa de Ann —o para abreviar TEPLMEQYVELDA xDDD— ): ù¬úXXXXXXXXXXXXXX

Ann: Shhhh no te muevas, su visión se basa en el movimiento o.o

Ro: Eso es para los tiranosaurios TT¬TT

Ann: Ok en mi defensa yo estaba….y el fantasma de las no actualizaciones….y santa y…y…

TEPLMEQYVELDA: Ò.ÓXXXXXXXXXXXXXXXX

Ro: TT¬TT….

Ann: TT¬TT….

Ro: Es la primera vez que l s veo tan molest s TT¬TT

Ann: Con mis últimas palabras quiero dedicar este capítulo a Sairen, por ser tan linda (cofcof-yalgoacosadora-cofcof), además por animarme y estar ahí *¬*

Ro: Yo preferiría no morir TT¬TT

Ann: TEPLMEQYVELDA, prosigan u¬u

Transmisión interrumpida.

De acuerdo, gente este es un Fic raro e inverosímil u.u. BeyBlade no nos pertenece bla, bla, bla, no ganamos ni un peso con esto, y bueno todas esas cosas que siempre toca repetir -.-

También es una situación inusual que no nos hace responsables de pérdida de neuronas oO. Homo fóbicos ¡HUYAN! YuriyxKaixBryan, luego no digan que no se los advertí u.u, Kai hace de uke.

CAPITULO SIETE: EMPEROR'S NEW CLOTHES (Panic! At The Disco)

La vida no siempre ha sido amable con Yuriy. En realidad, estaba a un paso de pensar que su equipo de verdad tenía una maldición encima. No sólo porque la cordura en la abadía era un tema debatible, sino porque el más reciente incidente ha puesto su mundo de cabeza.

Yuriy no es estúpido, quizás es terco y obstinado, pero no estúpido. Es una cualidad que comparte con los demás Blitzkrieg Boyz. Aunque, pensar en ello hizo que se llevara una mano a la nuca para aflojar la tensión. A su lado, Wolborg trotó con calma, sin prestarle demasiada atención.

Habían pasado tres días. Tres cochinos y jodidos días, desde el incidente del tráiler. Se negaba a llamarlo "El día que Bryan beso a Kai" porque no sólo era demasiado largo, sino porque siempre terminaba frunciendo el ceño y gruñendo entre dientes. Tampoco ayudaba que Hiwatari hubiera desaparecido sin más aviso que un "Iré a entrenar", que recibió en un mensaje de texto.

Él desconocía el paradero Kai y a juzgar por la tensión en Bryan, su amigo tampoco sabía. Que lograra ocultar su presencia, empeoró todo el asunto. Desde que Wolborg adoptó forma humana ha sentido al bicolor 24/7. Pero ahora es como si se hubiera evaporado, desvanecido del mundo y el pensamiento lo tenía casi al borde. En realidad, estaba seguro que las cosas con Bryan hubieran estado extrañas si ambos no se sintieran tan inquietos con la ausencia del ruso-japonés.

Obviamente no es algo de lo que hablaran. En realidad apenas y habían hablado; cosas que además de ser estúpida como el infierno, le mostró que quizás ninguno estaba preparado para tener la conversación.

—Hn.

Yuriy "casi" sentía simpatía, por la manera distraída de Kuznetzov. No era algo muy notable, pero incluso Ian y Spencer sabían que algo no iba bien. Lastimosamente, los que pagaban el precio, eran los blade luchadores que durante las prácticas enviaba a la enfermería. Sin embargo, la verdad es que una parte traicionera se sentía aliviada.

—Tks.

Distraída, Wolborg lo miró de reojo. En circunstancias normales, el lobo resoplaría con diversión, pero estaba enojada por la distancia entre Kai y ellos. Es como si lo culpara de la situación y eso era injusto.

Yeb (Maldición)

Tal vez lo que le molestaba, es que no sabía qué hacer. Yuriy se negaba a ponerle nombre a lo que sucedía y eso, se sumaba a la lista de cosas que hacían enojar a Wolborg. Ella todavía era un lobo gigante. Su comunicación se basaba en gruñidos, resoplidos y gestos que gracias a la sincronización, podían ser traducidos como una segunda lengua. Sentir la desaprobación viniendo de ella era fácil, venia en forma de olas que pretendían ahogarlo. La niña no iba a dejar pasar lo que sucedía y Yuriy iba a ignorarla tan fuerte como pudiera. Ambos eran tercos y tan obstinados, que resultaba estúpido.

—Cállate —áspero cuando Wolborg le gruñó.

En cuanto lo golpeó con la cola, Yuriy la fulminó con la mirada, pero fue ignorado por su bestia bit, que miró convenientemente a otro lado. Ella ni siquiera le prestó atención cuando él le gruñó en un sonido más animal.

La situación no ayudaba con su temperamento; el pelirrojo estaba inquieto, impaciente y molesto. Ni siquiera había sido él quien hizo que Kai desapareciera, ¡Fue Bryan el que lo beso!

Demonios.

Con la mirada afilada, Yuriy siguió su camino hacia el comedor. Era medio día y tenía hambre. Más, en el instante en que su celular sonó con la llegada de un mensaje de texto, respiró hondo en busca de paciencia.

Sinceramente no era el mejor momento para pertenecer al equipo ruso. Ian y Spencer, intentaban evitar tanto como pudieran los despliegues de poder, que a veces se les escapaban a su capitán y el pelilavanda. Los demás blade luchadores no tenían tanta suerte. Los novatos estaban condenados a vivir en la enfermería.

Pero, como no quería otro sermón sobre poner sus problemas en orden y actuar como el capitán que debería ser, sacó el condenado aparato del bolsillo. Nunca llegó a darse cuenta en que momento dejó de caminar, sólo lo hizo cuando el lobo lo miró con curiosidad. Wolborg debió volver sobre sus pasos para saber que lo distrajo. Ella era lo suficientemente grande, pero tuvo que alzar un poco la cabeza para ver.

"¿Dónde estás?"

Kai.

Era de Kai.

Yuriy estaba… ¿Dónde estaba?

Descolocado, miró a todas partes en busca de alguna referencia. Estar en medio de un desértico y solitario pasillo no le decía nada. Por instinto respiró hondo, pero no percibió el aroma del ruso-japonés, así que frunció el ceño antes de responder.

"En la salida norte"

No estaba ni cerca, pero podría estarlo si se lo proponía. Por ahora esperó durante lo que parecieron mil años, mientras Wolborg miró el celular como si pudiera hacer que las palabras aparecieran mágicamente, o lograra comunicarle telepáticamente a Kai que escribiera más rápido.

"Te veré en cinco minutos"

Ivanov sólo tuvo medio segundo para procesar el mensaje. Luego abrió grandes los ojos y desapareció como una sombra. En la salida, patinó en la nieve antes de detenerse. No le había tomado ni 1 minuto llegar, en realidad, hubiera podido ir caminando, pero no era momento de pensar en eso. No cuando había actuado por instinto.

Kai no estaba ahí todavía y a cambio, Wolborg resopló impaciente. Fue algo estúpido, por lo que Yuriy debió llevarse dos dedos al puente de la nariz quizás en busca de paz interior. De hecho ignoraba porque de repente estaba tan inquieto, incluso la molestia que sentía lo hizo gruñir una maldición una vez se paseó por el lugar.

Con descuido sacó el celular y miró la hora. Seguían faltando cinco minutos, por lo que rodó los ojos y fue a sentarse cerca de un árbol.

Vagamente se dio cuenta que había salido sin su chaqueta, aunque el detalle resulto tan intrascendente como cualquier otro. El frio no le molestaba, no con el poder de su bestia bit. Tal vez sus compañeros de equipo no lo mencionaban mucho, pero para evitar que las personas ajenas a sus amigos la vieran, ella creó una ilusión. Desde un principio, los extraños que acompañaban a los Blitzkrieg Boyz eran un recuerdo pasajero, algo que podía ser fácilmente olvidado sin pensarlo dos veces. Así de grande era la influencia de la niña. Así de grande era el poder de Yuriy.

Cuando perdió casi todo su poder gracias al jodido libro, el pelirrojo tuvo que compartir su energía para que el lobo no desapareciera. Eso hizo que las demás bestias bit fueran visibles y recordadas, pero Wolborg seguía y seguiría siendo invisible.

Yuriy estaba mejor, no 100% recuperado, pero era mejor que nada. Distraído, observó de reojo a Wolborg, que se sentó con las orejas en alto, atenta a cualquier sonido que delatara la posición del bicolor. Yuriy no mencionó nada, aunque estaba seguro que ella podía sentir el poco agrado hacia su faceta de stalker profesional.

Fue un pensamiento que ambos olvidaron, porque apenas el aire cambio, terminaron sonriendo.

Cuando Kai apareció, los miró desde arriba sin ninguna emoción en particular. Fueron Dranzer y Black Dranzer quienes fulminaron a Yuriy con la mirada. Sin embargo, hubo algo curioso, algo que el ruso desconocía pero que lo obligó enarcar una ceja.

—Entren —dijo Kai al mirar a los gemelos.

—Si claro —ironizó Black.

—No vamos a dejarte —apoyó Dranzer con los brazos cruzados.

Sin prestarles demasiada atención, Yuriy se incorporó mientras intentó ubicar ese "algo" que lo puso inquieto. Fue cuando los ojos carmín del bicolor tuvieron un destello peligroso, que finalmente se centró en los demás.

—Pero…—se quejó el fénix negro.

—¡Estamos bien! —insistió Dranzer.

—Vayan —ordenó Kai una última vez. No había inflexión en su voz, ni ninguna esperanza de que cambiaría de opinión. Por ello, los gemelos resoplaron igual que un par de niños.

Ivanov tuvo que suprimir el pensamiento, porque a pesar de ser dos de las más poderosas entidades que conocía, siempre se comportaban de esa manera con Kai. Tan complacientes e indulgentes, que hubo un molesto golpe en su pecho que no quiso clasificar.

—Tks —Black chasqueó la lengua antes de dar media vuelta con su hermano, que frunció el ceño en desacuerdo.

Su partida, vino acompañada de un breve silencio donde Hiwatari esperó hasta que ya no pudo verlos más. Su momentánea distracción, le permitió a Yuriy observarlo con poco disimulo. No lograba entender lo que sucedía, así que respiró hondo. Kai olía a fuego, cansancio y algo de angustia. Seguía siendo embriagante y adictivo como siempre, pero así como cualquier droga, su desbalance hizo que se quedara en blanco sin saber muy bien que lo golpeo. Lo único en lo que pudo pensar, fue que el bicolor estaba herido de alguna manera.

"Herido. Proteger. Complacer. Cuidar. Abrazar. Resguardar"

La sincronización con su propia bestia bit casi lo hace tambalear, cuando los pensamientos de Wolborg lo invadieron.

—Necesito que me ayudes con algo —dijo Kai cuando giró para verlo.

Eso cortó su tren de pensamientos y a cambio, el lobo y Yuriy vieron como Hiwatari les dio una última mirada, antes de internarse entre los árboles.

Antes de seguirlo, el pelirrojo miró a Wolborg. Un movimiento con la cabeza le dio a entender que quería que volviera a la abadía, al igual que los gemelos. Al principio ella no se movió; quería estar con Kai y acurrucarse a su lado para proveerle todo el confort y comodidad que necesitara. Pero cuando los ojos de su blade luchador brillaron en rojo, sólo pudo resoplar de mala gana y dar media vuelta.

A medio camino giró y le mostró los dientes. No era una amenaza, únicamente le recordó que no metiera la pata. Ivanov hizo lo mismo, porque entre ambos, él era el Alfa y no iba a aceptar reclamos. No ahora que el ruso-japonés finalmente volvió. Más tarde retomaría el ritmo de locura constante en el que vive, pero ahora Wolborg lo iba a escuchar, retrocedería y le dejaría averiguar qué demonios sucedía. Gracias.

Aun así, Wolborg sonrió en un gesto medio insolente, antes de finalmente dar media vuelta y caminar hacia la abadía. Yuriy gruñó ante la actitud malcriada que ella adoptaba en temas concernientes a Hiwatari. Pero más tarde pensaría más en ello, por el momento metió las manos en los bolsillos de la chaqueta para seguir a Kai.

10 minutos de absoluto silencio, fueron rotos únicamente por el crujir de la nieve y el viento que silbaba un poco entre los árboles. Desde su posición, Yuriy intentó no mirar fijamente la espalda contraria, pero aun cuando desvió la mirada un par de veces, su aroma lo atraía una y otra vez, hasta que se encontró apretando los puños.

—Hay algo mal contigo —señaló con el ceño fruncido, incapaz de ignorar el asunto por más tiempo. De hecho estaba algo molesto, por no poder descifrar lo que era.

—Que amable. Yo también te extrañe.

—¿Qué es? —presionó sin importarle su sarcasmo.

Esta vez Kai giró. Se había detenido en un lugar sin nombre. Sólo eran un grupo de árboles, que carecían de algún detalle en particular. Aun así, Ivanov no pudo evitar notar que el otro lucia más tranquilo. En realidad, casi parecía resaltar entre la nieve.

—¿Y? —preguntó Yuriy al detenerse a una distancia prudente. También fingió analizar el terreno, para no mirarlo fijamente.

—Tú sabes —resopló tras rodar los ojos.

—¿Yo sé qué?

—¿Cómo funciona?

—¿Qué cosa?

Yuriy podía tener la expresión más estúpida que pudiera existir, pero no había manera en que pudiera evitarlo. Kai era difícil de entender la mayor parte del tiempo, pero ahora le estaba hablando en otro idioma.

—Wolborg, Ivanov, ¿Cómo funciona? ¿Cómo la controlas? ¿Qué te ha dicho ella? —señaló despacio, como si su capitán fuera particularmente lento.

Lo estaba insultando, por lo que obtuvo un gruñido. Yuriy sabía que le había prometido información, pero la demanda y el tono de voz no fueron apreciados, por lo que abrió los labios para insultarlo. Las palabras nunca salieron, porque algo en su mente hizo "click". La situación y lo que Hiwatari decía sin hablar, logró que ladeara la cabeza con curiosidad. La reacción fue inmediata, Kai frunció el ceño y retrocedió cuando lo vio olfatear, como si eso bastara para esconder su olor.

—Perdiste el control.

Esta vez sabía lo que buscaba, por lo que lo miró de arriba abajo, para asegurarse que no estuviera herido. A cambio, el otro chasqueó la lengua y rodó los ojos.

—No estamos aquí para hablar de mi —señaló arisco.

—En realidad, si —devolvió Yuriy— .Todo está relacionado, así que sería más fácil si me explicas lo que sucedió.

Con una mirada desconfiada, Ivanov pensó que se alejaría y cerraría como siempre. La idea que Kai empezara a buscar otro de esos libros malditos fue tan inquietante, que apenas lo vio retroceder, se acercó.

Hiwatari lo miró de reojo antes de sentarse en el suelo, contra el tronco de un árbol, donde apoyó la cabeza en la madera y respiró hondo. Se veía cansado y seguía oliendo a angustia; por lo que el capitán ruso no dudo en acomodarse a su lado.

—No hay mucho que contar —comentó— .Dos bestias bit son difíciles de controlar cuando están alteradas.

Eso explicaría porque el olor a fuego era tan fuerte. Casi cubría su esencia y a Yuriy no le gustaba. Kai siempre olía a fuego, es parte de lo que lo conforma, pero esta vez es como si fuera a consumirlo.

—¿Sabes porque se descontrolaron?

—Tengo una idea —respondió— .Por eso vas a hablar conmigo.

Él estaba evitando convenientemente dar información. Y no es como si le sorprendiera, pero por alguna razón Yuriy terminó resoplando.

—Te has sincronizado con ellos un par de veces, debes saber que el nivel emocional es un factor detonante.

El pelirrojo no mencionó que si la sincronización salía mal, había consecuencias, porque es algo que Kai ya debía saber. Tal vez su ausencia estos tres días, se debía a su propia confusión y el desequilibrio que creó en los gemelos. Si era así, pensar en el detonante logró que afilara la mirada.

—Sí, eso ya lo sé —dijo el bicolor con un ademan para restarle importancia al asunto— .Eso no es lo que quiero saber. ¿Qué paso contigo y con Wolborg cuando tomaste su poder?

El breve silencio que los rodeó, fue tenso e incómodo, incluso Yuriy carraspeó antes de responder.

—Tome demasiado. Ella estaba desapareciendo.

—Ambos lo estaban haciendo —corrigió Kai.

—Sí, nuestras esencias se estaban fusionando.

—¿Qué hubiera pasado si lo hacían?

Esta vez, Yuriy se encogió de hombros, mientras Hiwatari se acomodó para verlo de frente.

—Probablemente hubiéramos muerto y nos hubiéramos convertido en otra cosa.

Ambos eran humanos, tenían límites con mortales consecuencias. La sincronización es tomar el poder de la bestia bit, pero para eso ambos tienen que querer lo mismo. Cuando Wolborg le dio su poder, todo en lo que Yuriy estaba pensando era en Kai. Sólo tres letras y su mundo se desequilibró. Ambos estaban asustados y lo único que querían, era protegerlo.

Sin embargo, por el largo suspiro del bicolor, Ivanov supo que no había dicho nada que él ya no hubiera pensando con anterioridad. Quería ayudarlo, quizás así dejaría de oler a angustia, pero la indecisión hizo que se mordiera los labios.

—Hay algo —empezó sabiendo que iba a abrir una puerta que no iba a poder cerrar. Y sólo con esos, los bonitos ojos carmín lo miraron fijamente. Siempre había algo placentero en poder atraer la esquiva atención de Hiwatari— .Wolborg creé que hay algo que me hace falta. Por eso se volvió humana.

La mirada de Kai brilló con la nueva información. Casi podía ver los engranajes en su cabeza intentando atar cabos sueltos. Todavía era una frase muy vaga, pero tarde o temprano iba a entender lo que quería decir.

—Hay algo que no está bien contigo —repitió Yuriy quizás para buscar alivio en su propio misterio— ¿Qué es?

—¿Cómo puedes saber eso?

—No puedo olerte como antes.

—¿Cómo puedes olerme? —devolvió Kai al alzar una mano para buscar su aroma— ¿Siempre estas sincronizado con Wolborg?

—Es mientras recupera su poder —respondió en lo que podría ser la mitad de una verdad— .Pero no evadas la maldita pregunta, ¿Qué es lo que está mal?

—Nada está mal.

Estaba mintiendo. Podía saberlo por el ritmo de su corazón que saltó ligeramente con la mentira, era la única cosa entre su estoica expresión que lo delataba. Kai no solía mentir, decía lo que pensaba con cruda indiferencia o no hablaba. Yuriy gruñó con un sonido más animal, que consiguió que el otro lo mirara con especial cuidado. Cuando sus ojos se tiñeron de rojo, el bicolor desapareció tras un parpadeó. El problema quizás, es que correr con un lobo cerca no es lo más recomendable del mundo. El instinto de cazar y reclamar a su presa fueron tan grades, que Yuriy lo siguió sin pensarlo dos veces.

Su aroma no era igual, pero esta vez sabía lo que estaba buscando. Aun así, fue un poco sorprendente derribarlo. Yuriy todavía no recuperaba su energía, por lo que esto no hablaba muy bien de la estabilidad contraria.

Ambos parecieron pensar lo mismo, porque Ivanov lo miró desde arriba, con las piernas a cada lado de su cadera y las manos presionando sus hombros con fuerza. Durante un momento de confusión, se miraron antes que Kai se lo quitara de encima. Luego de eso, hubo un par de minutos en los que rodaron en el suelo, hasta que Yuriy quedo de nuevo arriba. Fue casi doloroso, debido a la ferocidad con la que terminaron luchando. Incluso el suelo alrededor se cristalizó una vez el ruso creó un par de ataduras de hielo alrededor de sus muñecas, para que se quedara quieto.

A cambio, una fiera mirada lo fulminó sin piedad. Cuando los ojos de Kai cambiaron, uno se volvió azul y otro negro, por lo que el bicolor negó la cabeza un par de veces. Su control parecía inestable. De hecho, si Yuriy lo pensaba, sus movimientos eran repentinos e impulsivos; podía decir que no era su intención tomar el poder de sus bestias bit.

—Sabes que no voy a dejarte ir hasta que respondas —comentó un poco agitado por la lucha y la persecución.

—Eres un idiota —se quejó Kai al golpear su cabeza contra el suelo, en señal de frustración.

También estaba sonrojado, con la respiración desecha y los labios entreabiertos. Fue un detalle que Yuriy se negó a aceptar. Se dijo que si se perdió en esa imagen, fue porque con la escasa distancia y la sutil presión de sus cuerpos, era difícil mirar a otro lado. Por fortuna, cuando el bicolor chasqueó la lengua. Supo que se había rendido. La única manera en que él pudiera escapar, es luchando con la idea de lastimarlo de verdad y esa no parecía ser su intención en ese momento.

—No me mientas o lo sabré —advirtió Yuriy, aun mientras sus ojos seguían rojos.

El hielo alrededor de sus muñecas no podía lastimarlo. El poder de fuego de Kai lo protegía, pero hacían su trabajo para mantenerlo quieto.

—Dranzer y Black Dranzer están cubriendo tú esencia ¿Por qué?

No era el aroma de tres personas, era algo nuevo y extraño. Como alguien totalmente diferente. Aun así, Hiwatari tardo en par de tercos minutos en responder, hasta que resopló de mala gana.

—Están peleando por el dominio.

Tal vez no le debía nada a Ivanov, pero mentir no tenía sentido si ambos estaban en el mismo barco. Quizás esto sería de ayuda o sería una pérdida de tiempo, podrían ser ambas cosas y aun así, Kai no pudo evitar pensar que no tenía nada que perder.

—Estabas intentando mantener el control —divagó Yuriy al aflojar un poco el agarre, como si estuviera formulando una idea que no tenia del todo clara— ¿Para no perderlos?

Para nadie era extraña la rivalidad entre los gemelos, por lo que Kai sólo pudo asentir. Con el poder fuera de control, fue todo un reto hacer que ambos conservaran su forma humana. Que Ivanov y Kuznetzov no pudieran encontrarlo, se debía al fino revestimiento que había a su alrededor. Era como una barrera que creó para contener a los fénix. Debía hacerlo, o la mitad Rusian perecería con una explosión semejante a una bomba nuclear.

Y si, sabía que pudo haber muerto. Su cuerpo no podía soportar la descarga de energía, pero haría lo que estuviera a su alcance para proteger a Dranzer y Black Dranzer, aun si eso lo acababa.

—Todo está bien ahora —dijo Kai— .Sólo quería estar seguro que una vez tuviera el control, todo volvería a la normalidad. No necesito ninguna otra sorpresa.

Yuriy podía divagar sobre porque los gemelos perdieron el control, pero siempre iba a terminar pensando en lo mismo. El beso era un detonante. Algo que quizás los hizo pensar que todo sería mejor si sólo uno de ellos cuidaba a su blade luchador; así al menos, ese tipo de cosas no volverían a pasar. Pero, pensara en lo que pensara, no iba a tener ninguna validez a no ser que lo preguntara.

Casi podía oír a Wolborg gruñir molesta en alguna parte de su mente, por no poder cuidar de Kai. La necesidad de protegerlo y proveerlo de lo que necesitara, fue tan intensa que debió negar la cabeza para concentrarse y no ceder al impulso que le dictaba agacharse para abrazarlo.

—Puedo enseñarte a controlar tú poder.

…eso no era del todo cierto y Yuriy se odio cuando las palabras escaparon de sus labios. Con ello, la atención contraria recayó en él como si nada más en el mundo existiera.

—¿Cómo? —pregunto dudoso cuando su capitán lo soltó. Romper el hielo fue fácil, pero mientras Yuriy se sentó en su regazo, el ruso-japonés esperó paciente por su respuesta.

—Siéntate.

Curioso, obedeció. El otro no se movió ni un centímetro para darle espacio, pero Kai estaba tan distraído que no le importó.

—Es sólo una teoría ¿de acuerdo? —advirtió su capitán— .Algo simple. Vas a concéntrate para no llamarlos por accidente.

El bicolor no iba a fingir que los fénix no lo estaban vigilando. Cualquier alteración en su flujo de energía, los atraería sin dudar.

—Cierra los ojos —instruyó Yuriy. A cambio obtuvo una mirada incierta— .Confía en mí. Pon tú mente en blanco y suceda lo que suceda, vas a mantener la respiración estable ¿Si?

—Voy a golpearte si algo sale mal.

—Ya lo sé —sonrió— .Sólo, no hagas combustión espontánea.

El idiota tuvo el descaro de sonreír arrogante; pero Kai seguía sin tener nada que perder. Antes de cerrar los ojos, se dio cuenta de la leve distancia que los separaba, cuando una fría aura lo envolvió. Se sintió como una caricia, algo suave y sutil que logró que viera a Yuriy como si apenas se diera cuenta de la posición en que se encontraban.

—¿Qué? —preguntó debido al repentino silencio y la curiosa expresión.

—No es nada —aseguró Kai tras cerrar los ojos.

Hiwatari confiaba en él. Yuriy lo sabía, pero ese despliegue, siempre ponía a prueba sus emociones.

—De acuerdo —dijo Ivanov más para sí mismo que para otra persona— .Sólo respira.

Debió esperar un momento, hasta que la respiración y los latidos de su corazón se estabilizaron. Kai sabía que Yuriy no iba a lastimarlo (no de manera intencional), por lo que no tomó mucho tiempo para que hubiera un ritmo constate.

—Tranquilo —susurró al tocar su brazo— .Todo está bien.

Aseguró cuándo lo sintió erizarse. Casi se sintió satisfecho de poder afectarlo con tan poco. Mas, reprimió cualquier impulso que tuviera, mientras se concentró en los latidos de su corazón. Con cuidado, trazó un lento camino por su brazo. Fue un roce en realidad. Con la punta de los dedos delineó la piel descubierta, y descubrió que podía quemarse con su suavidad. El corazón de Kai volvió a saltar con el toque, pero se estabilizó casi de inmediato.

—No veo el punto en esto —dijo en voz baja— .Ya he practicado la estabilidad.

—Yo sé que sí. Pero esto es diferente.

De repente, Yuriy estaba muy cerca. Murmuró las palabras en su oído y sonó condenadamente orgulloso. Por ello, Kai frunció el ceño pero no abrió los ojos.

—Tranquilo —repitió al rozar su oído con los labios.

—¿Cuál es exactamente tú teoría? —preguntó el bicolor al colocar las manos en los brazos de Ivanov, para mantener su peso. Yuriy estaba tan cerca, que si no lo hacía, ambos terminarían otra vez en el suelo.

—Alterarte.

Eso realmente era una respuesta muy vaga. Kai estaba a punto de preguntar que quería decir, cuando el pelirrojo jaló su bufanda. La prenda se deslizó por sus hombros y reveló más piel para tocar. Apenas sintió los labios en su cuello, se obligó a mantenerse centrado y no como si tuviera a Yuriy Ivanov en su regazo.

—Tú encantadora presencia ya lo hace. Esto es innecesario.

Le estaba mintiendo de alguna manera, pero Yuriy no estaba seguro de que forma. Si Hiwatari no se movía, es porque esto no era una pérdida de tiempo. Y Yuriy…él se convenció que lo hacía para probar un punto, si lo olfateó era porque hacia parte del asunto. No era su culpa que su aroma lo embriagara, o que pudiera oler bajo el fuego y la preocupación.

—Tranquilo.

En este punto no sabía si le hablaba a Kai o se lo repetía a sí mismo, porque mientras sus labios rozaron su cuello, su mano subió para posarse en su nuca. Ahí lo acarició con suavidad, mientras enredo los dedos entre los mechones de cabello que tuvo al alcance.

—Vas a llamarlos —advirtió en un murmulló, debido a los latidos desiguales.

—Púdrete —masculló Kai, hasta que la mano en su nuca lo sujetó con fuerza, para obligarlo a ladear la cabeza.

La respiración de Yuriy y la presión entre ambos fue inquietante. Pero con la primera lamida, los ojos carmín se abrieron de golpe. Fue una única y húmeda presión, pero Kai entreabrió los labios sin saber exactamente qué decir, mientras ese húmedo toque subió lentamente por su cuello.

Para Ivanov no fue igual. El sabor de su piel y la cálida presión que compartían, logro que suspirara complacido. Quería más. Quería morder, chupar, lamer, besar y volverlo loco. Quería destruirlo y volverlo a armar.

…quería a Kai.

—I-Ivanov —llamó una vez los colmillos se hundieron lentamente en su piel.

Fue como una explosión para sus sentidos. Sentía tanto del bicolor, que Yuriy cerró los ojos. Kai se mordió los labios y apretó los brazos contrarios, una vez el pelirrojo colocó la otra mano en la base de su espalda y lo acercó. Considerando la posición, ser jalado implicó que los colmillos se incrustaran más.

—Iv…Yuriy... —intentó suavecito, debido a la demandante proximidad.

Él no respondió, pero el detalle dejó de ser importante. Sin ser consiente, la mirada de Kai se apagó un poco y un leve rubor tiñó sus mejillas, gracias a la lengua que cada tanto tocaba su piel. Cuando Yuriy gruñó entre dientes, un pequeño gemido escapó de sus labios, debido al sonido que hizo vibrar su cuerpo.

Cuando el pelirrojo se alejó un poco, su concentración flaqueó en el mismo instante en que escuchó al otro gimotear con un sonido algo roto. Era como un imán, incluso tuvo que ladear la cabeza como si así pudiera escuchar mejor.

—Ivanov —jadeó Kai por acto reflejo, debido a la húmeda lengua que lo acarició lentamente, quizás a modo de disculparse por la herida.

—¿Nh?

El pelirrojo respiró con fuerza. Casi pudo jurar, que sus orejas caninas aparecieron en respuesta a ese sonidito tan placentero. Sin pensar, lo abrazó posesivo; lo envolvió en ese tipo de gestos donde no había espacio y lo sentía tan endemoniadamente cerca, que terminó mordiendo suavecito el camino hacia el cuello.

Hiwatari de verdad intentó concentrarse, ponerle orden a la situación, sin embargo lo único que pudo hacer abrir y cerrar los labios sin saber qué demonios sucedía. Su poder estaba tambaleante y entre intentar mantener el control y los suaves besitos en su cuello, su cordura pendía de un hilo.

—Yuriy…—murmuró.

Yeb (maldición)

El pelirrojo tembló un poco. Su mente prácticamente dibujo la forma en que los delgados contornos se movieron. Sin dudar y atraído por ello, alzó la mirada. Kai estaba sonrojado y lucia algo desorientado, pero sus labios estabas rojos por lo que fue imposible no mirarlos. Él quería esa boca de fuego, para perderse en ella y hacer que su dueño jadeara sin aire. Pero sobre todo, quería que Kai Hiwatari gimiera su nombre.

La sensación fue abrazadora, casi intoxicante pero cuando algo cambió en el aire, una brisa golpeó a Yuriy tan fuerte, que lo mando de espaldas contra la nieve que el mismo había creado.

Dos segundos después, Hiwatari se encontró de pie, entre los fuertes brazos de Bryan que apareció con la fuerza de un tornado y lo aturdió hasta el punto en que no sabía quién era, ni donde estaba. A su lado, Falborg frunció el ceño con una expresión casi predadora. No fue sino hasta que Yuriy se incorporó, que Wolborg junto a Dranzer y Black se materializaron en la escena, quizás por sentir el desequilibrio en sus blade luchadores.

Los gemelos no parecían entender lo que sucedía, pero no tuvieron que hacer nada, cuando el mismo Kai empujó a Bryan y miró a sus compañeros de equipo de mala gana.

—Púdranse.

Estaba enojado, si acaso la acidez en sus palabras les decía algo. Sin embargo, no dijo nada más ni volvió a mirarlos, ya que desapareció junto con los fénix.

El silencio que surgió entre Bryan y Yuriy fue tenso y molesto. Kuznetzov tenía el ceño frunció y sólo se movió, para meter las manos en los bolsillos de la chaqueta.

—¿Cómo lo encontraste? —preguntó Ivanov tan indiferente como siempre.

—No lo hice. Me di cuenta que estabas marcando a alguien —contestó Bryan. Sin ofrecer más explicación para describir la sensación. Por su expresión harisca, no debía ser algo muy agradable— .No fue muy difícil saber de quien se trataba.

Yuriy asintió, mientras lo imitó y metió las manos en los bolsillos del pantalón. De repente ambos parecían calmados y tan estoicos como siempre, de no ser por el brillo sobrenatural y la postura ofensiva de sus bestias bit, la escena podría lucir como cualquier otra.

—Somos amigos ¿cierto? —empezó Yuriy.

—Lo somos —concedió Bryan— .Hermanos diría yo.

—Eso no va a cambiar nunca.

—No lo hará.

No era una charla emotiva. Pero el repentino alivio que los invadió, logró que sonrieran de manera casi arrogante. Esto quizás era un pacto silencioso y una promesa. Iban a estar juntos hasta el final, pasara lo que pasara.

—Voy a destrozarte —dijo Bryan con un humor ligero y una sonrisa que nunca lo abandonó.

—No si yo lo hago primero —contradijo Yuriy con la misma expresión.

A cada lado, Wolborg y Falborg resoplaran. Con el reto establecido, ambos sabían que habían establecido el inicio de lo que podría ser una guerra. Una que llevarían hasta el final. Hasta que alguno perdiera.

Ninguno dijo la palabra, pero la recompensa era obvia.

CONTINUARA:

Ann (arrastrándose en el suelo, medio muerta): cof, cof, cof….¡Boom baby x¬x!

Ro (tirada a su lado, sin moverse): ¡Yay, actualización x¬x!

Ann: En realidad no hay una buena excusa para describir lo mucho que lamento la demora TT¬TT, sin embargo para compensar, tengo escrito el siguiente capítulo así que no debería tardar mucho en subirlo n¬n

Ro: Seria lindo si alguien creyera en eso x¬x

Ann: u/¬/u gomen nasai. No es intencional, yo también sufro cuando no puedo escribir TT-TT

Ro: Si alguien conoce de un exorcista para que el fantasma-de-las-no-actualizaciones nos deje tranquilas, lo agradeceríamos n.n

Ann: Hai TT¬TT

Ro: Ok, de nuevo, lamentamos muchisisisisisisimo la demora.

Ann: Antes de irnos, enserio, le rogamos a la Turba Enfurecida que dejen de repartir volantes TT-TT

Ro: Su campaña publicitaria sigue vigente n¬nUUU

Ann (Rincón oscuro): TT¬TT

Oks, por el momento nos despedimos n-n. Como saben el Fanfiction está colocando los anónimos como Guest oO, así que no sabemos quienes escriben. Por favor coloquen sus nicknames para poder responderles adecuadamente n—n.

De acuerdo como hay una estúpida norma en el FanFiction que impide contestar los Reviewer en el Fic ¬¬XXX, lo hare en mi profile n-n.

Para llegar al profile sólo tienen que ir a la parte superior donde dice Autor: Ann Saotomo. Bueno, ya saben PERSONAS ENCANTADORES QUE SE TOMARON LA MOLESTIA EN ESCRIBIRME VALLAN A MI PROFILE PARA VER SUS RESPUESTAS n-n

NOTA: QUIENES ESTAN REGISTRADOS EN EL FANFICTION, LES ENVIE LAS RESPUESTAS A SUS RESPECTIVAS CUENTAS oO, SI ALGUIEN NO LA RECIBIÓ POR FAVOR AVISAR! (Aunque si tienen bloqueada la opción para enviar mensajes o.o, entonces lo pongo en mi profil)

Para dejarme un Reviewer escriben dentro del rectángulo que está aquí abajo n.n, no hay necesidad de estar registrado en el Fanfiction para hacerlo u.u, o si prefieren me escriben a mis e-mails los cuales encontraran en mi Profile.

Se despiden:

Ann (happy dance): ¡Actualización ヘ(°¬°ヘ) (ノ°¬°)ノヘ(°¬°ヘ) (ノ°¬°)ノ!

Ro (happy dance): ¡Yay ~(°¬°)~!

¡Visiten nuestro Facebook, y el canal de Youtube°¬°!