Buenas tardes, muchas gracias por esperar un mes para poder leer el siguiente capitulo.

No cabe decir que los personajes no son míos, si no de la obra Dragon Ball Z del autor Akira Toriyama. \(030)/

CAPITULO: 2 *Brotar~

Un nuevo día llega a la corporación capsula, pero parece que ninguno de los dos habitantes que se centran en ella despiertan aún y nuestro príncipe parece que tiene de nuevo aquellos recuerdos que no le parecían tan desagradables.

Bulma: ¿Y tu nombre pequeño, es Vegeta verdad?

Vegeta: ¿eh?... ¿me dijo pequeño?

Bulma: ¿Por qué no vienes? si no tienes un lugar a donde ir…Te serviré mucha comida, me imagino que comes igual que Gokú o ¿Me equivoco?, Pero no te permitiré que te enamores de mí, aunque me encuentres muy atractiva.

Nuestro príncipe despierta de golpe un poco asustado y confuso

Vegeta: ¿Pero qué demonios?, ¿Por qué estoy soñando de nuevo con esa terrícola?

-Tocándose su rostro decide levantarse para entrenar, mientras caminaba por los pasillos notaba lo cual tranquilo estaba sin ajetreo de todos los días. Se dirigió a la cocina solo por un energizaste, lo bebió y salió rumbo a la capsula de entrenamiento.

Vegeta: No tengo tiempo en pensar estupideces, tengo que ser más fuerte que el imbécil de Kakaroto, no permitiré que sobrepase mis poderes.

Sin más distracciones el joven príncipe se dispuso a entrenar, mientras el sueño de Bulma fue interrumpido por aquel sonido de su móvil.

Bulma: ¿Qué? ¿Quién? ¿Quién molesta a esta hora? –dijo algo dormida, tomando su móvil despertando para ver quien llamaba- ¿Qué?, es… es Yamcha….¿qué querrá? –No tan segura de responder la llamada hasta que este dejó de sonar- Que bien, ya dejo de sonar –bostezando y estirándose se levanta para ponerse una bata-

Sintiendo la tranquilidad de la corporación cuando de repente escucha la puerta

Bulma: ¿Quién será?

Mamá de Bulma: Hay ¿Pero qué paso aquí? ¿Por qué no hay nadie?

Bulma: Mamá ¿en dónde han estado ustedes dos?

Mamá de Bulma: Pues veras….Bulma, tienes que darle agua a mis plantas para que pronto broten y sean hermosas.

En eso entra el Sr. Brief

Papá de Bulma: Querida, apresúrate si no se nos hará tarde.

Bulma: ¿Se les hará tarde? ¿A dónde irán papá?

Mamá de Bulma: Pues veras, van a hacer una presentación de un nuevo invento, en el cual tu padre está invitado.

Bulma: ¿Qué?! ¿Y por qué no me invitaron a mí también?

Papá de Bulma: ¿Pero qué dices hija? Si yo te mandé la invitación con Yamcha o ¿no querida?

Mamá de Bulma: A si es amor, hija ¿no me digas que no vino Yamcha a entregarte la invitación?

Bulma puso una cara no muy agradable y solo dio vuelta para salir.

Bulma: Bien, diviértanse mucho, espero que les vaya muy bien en su viaje.

Papá de Bulma: Hija ¿En verdad no quieres ir? Podría hacer la reservación….

Bulma: No papá, gracias, de todos modos tengo que modificar unos robots y reprogramar unos otros.

Mamá de Bulma: Bueno, hija te dejo unos pastelillos para que comas al rato.

Papá de Bulma: Querida ¿No me digas que esos pastelillos son de la nueva tienda que pasamos?

Mientras se escuchaban los pasos alejándose Bulma se puso algo furiosa por no haber tenido esa invitación en sus manos.

Bulma: Ahora si te pasaste Yamcha.

Marcando desde su móvil molesta no conseguía respuesta de Yamcha, aventando furiosa un desarmador que se encontró.

Bulna: Eres un tonto Yamcha! El no ir a un evento tan importante me hace odiarte más, arg que coraje –agachándose lentamente- un evento importante….pero ¿Qué puedes saber tú de importancia? Solo buscas tu felicidad egoísta….-se levanta con una mirada decisiva- pero esto se acabó.

Mientras que en aquella cámara de entrenamiento se encontraba nuestro guerrero dando lo máximo, tanto que no se dio cuenta de que lanzó varias veces bolas de energía en donde unas si las esquivo pero por el humo causado no vio venir las otras que lo golpearon haciendo que callera bruscamente.

Bulma: Vegeta, estas vivo.

Vegeta: Por supuesto

Bulma: Oye ¿Qué intentabas hacer? Por poco destruyes mi casa, a ver si ya te comportas!

Vegeta: jajajajaja

Bulma: Vegeta

Vulma: Ni se te ocurre cometer una tontería, interfieres mi entrenamiento.

Bulma: ¿Aun piensas seguir entrenando? con ese cuerpo mal herido es imposible.

Vegeta: Estas heridas son insignificantes para mí, soy el saiyajin más fuerte de todo el universo y les voy a demostrar… que superaré a ese inútil de kakaroto.

Bulma: Si hombre, si, puedes superar a cualquier persona pero primero escucha lo que voy a decirte.

Vegeta: a mí ninguna mujer me va a dar órdenes.

Bulma: Vegeta.

Despertando de aquel mal golpe que produjo con su poder solo frunció el ceño tantas veces que decidió sacudir su cabeza pero aun en el suelo.

Vegeta: ¿Qué es lo que me pasa?, ¿Por qué no puedo concentrarme como antes?, ¿Qué cambio?

Dirigiéndose a la cocina se detuvo un paso antes de la entrada, escuchando a dos personas discutiendo.

Vegeta: son esos dos, en verdad ¿Cómo pueden seguir soportándose?

Pero algo estaba diferente a las otras peleas donde llego a estar presente.

Yamcha: Que bueno que me llamaste Bulma, me alegra saber que quieres aclarar las cosas.

Bulma: Si Yamcha, ya hay que poner orden en esta relación.

Yamcha: ¿A qué te refieres?

Bulma: Yo solo quería que en estos años que pase con tigo, me vieras solo a mí -Poniendo su mano derecha en su frente con preocupación- ¿Que paso?, antes ambos deseábamos con todas las fuerzas que alguien nos amara y cuidara.

Sin mirar al rostro a Bulma Yamcha: al parecer no lo hicimos con la fuerza del corazón.

La chica se quedó algo pasmada y sintió cada una de sus palabras lentamente como atravesaban su pecho.

Bulma: ¿Cómo puedes decir eso?, yo en verdad...

Yamcha: tal vez nos apresuramos mucho

La chica con temor y algo de enfado solo pregunto sosteniendo los brazos del chico que la veía con algo de lastima

Bulma:Y porque hasta ahora?

Yamcha: dame tiempo

Quedando algo confusa pero reaccionando que no era la primera vez, lo soltó con lentitud y solo agacho su cabeza

Bulma:¿Sabes? eso es lo peor que puedes decirle a una mujer.

Tratando de ver su rostro Yamcha: Bulma…

Bulma: ¿Quieres tu tiempo?... Date el tiempo que necesites. –tomando un vaso-

Yamcha: yo sabía que lo entenderías

Bulma: No es lo que piensas

Yamcha: ¿A qué te refieres?

Bulma: Date el tiempo que quieras Yamcha, por mi no hay problema, pero esto jamás se repetirá.

Yamcha: Prometo que la próxima vez no será así.

Bulma: No estas entendiendo, tu y yo jamás tendremos otra próxima vez. –Lo dijo dándole la espalda y mirando el vaso que tenía en sus manos-

Poniendo sus manos en la cintura de la chica Yamcha: vamos Bulma no seas tan dramática.

Bulma: No, Yamcha –Soltándose del chico- lo he soportado todo, pero no más –Giro para estar cara a cara con Yamcha- mi orgullo es lo más fuerte que tengo y lo que me sostiene ahora, tu deberías de entenderlo.

Poniéndose algo serio y preocupado Yamcha: Espero que esto se te pase, mañana hablamos.

Sin recibir el beso esperado de Bulma, Yamsha sintió el frio que despedía y opto por salir, ya que la joven Brief hablaba enserio, mientras el chico salía Bulma no pudo más y se le doblaron las piernas haciendo que callera al suelo con un poco de lentitud, poniendo sus dos manos en su rostro llenándose de lágrimas.

Vegeta: ...

Entra el príncipe sin importarle y solo se dirigió al refrigerador

Bulma: ¿Que rayos?...

Vegeta tomo un energizaste y lo bebió, Bulma levantándose solo camino a la salida, pero antes de que ella cruzara un paso más sintió un jalón.

Bulma: he?...

Seguía bebiendo hasta que en un punto se detuvo y la miro a los ojos algo serio, pero era una seriedad no de enojo, sino de una comprensión, la cual Bulma se sorprendió.

Bulma: Ve...

El príncipe la soltó y salió de la cocina sin entender porque fue ese arranque.

Bulma: ¿Qué…que habrá sido eso? –Salio a la misma dirección que el saiyajin-

Vegeta: ¿Por qué tengo tantas ganas de acercarme a ti? ¿Por qué te recuerdo tanto mientras duermo? … Maldita sea… –parando en seco apretando la ropa de su pecho-¿Qué demonios me está pasando?

El príncipe de los saiyajin no entendió ¿Qué era ese sentimiento? Que empezaba a brotar en él, pero mucho menos que era desde su corazón.