vidas pasadas

capitulo 11

"Ecos del pasado"

Una hermosa mujer de largo cabello negro duerme sobe una cómoda cama. Su sueño ha sido perturbador y tal vez aun se encuentra teniendo algún sueño intenso por que se revuelve entre las sábanas mientras su gesto es turbado y preocupado.

Una caricia sobre su larga cabellera la hace quitar ese gesto y ahora luce tranquila. Luego un par de palabras en su oído la hacen revolverse en la cama "mami, despierta" le dicen un par de voces, se lo repiten una y otra vez hasta que ella abre sus ojos amatista y se encuentra con dos pares de ojos, unos son amatista como los suyos y otros son zafiro, como la noche estrellada…

- Mami, volviste- dice un pequeño de ojos amatista con voz emocionada

La mujer luce perdida en aquellos ojitos y estira su mano para acariciar el rostro de él que es muy similar al de alguien más, no necesita decirlo. Sabe a quién se parece.

- te extrañamos mucho- cuenta la más pequeña de ambos niños que se recuesta en el regazo de ella.

- Mi pequeña….- nombra cariñosa la joven que acaricia aquella negra cabellera tan similar a la suya.- Yo también los he extrañado

- mamá…¿papá y tu pelearon?- pregunta preocupado el chico que no tiene más de ocho años

- No vas a irte ¿verdad?- se preocupa el chico- no vas a dejarnos

La joven niega con la cabeza mientras sonríe a los niños y los abraza.

- no nos dejes, por favor- suplica la niña que esconde su rostro en el regazo de ella- no queremos estar solos, no queremos que nos lastime….

- ¿quién? ¿quién los lastima?- Interroga preocupada la joven

- Ray… ¿quién los lastima?

El chico luce perturbado con la pregunta y solo frunce el ceño

- Ray…Danielle

Ambos chicos se desvanecen poco a poco de sin dar respuesta a la pregunta de la muchacha, ella intenta retenerlos entre sus brazos, pero ellos se evaporan como el agua. Solo un susurro en el aire "no te vayas" se repite una y otra vez

- ¡Raymond!

Me levanto de la cama. He tenido una pesadilla y estoy sobresaltada. Ya es de día pero desconozco la hora. Hay un arreglo de rosas rojas sobre mi tocador y en el arreglo una tarjeta. Me levanto de la cama, hace frío afuera y me enredo en las mantas para tomar la tarjeta.

Rei:

Por favor, no te vayas… Necesitamos hablar, estaré fuera un par de horas. Espérame

Endymion

Endymion es un hombre de pocas palabras, cada día lo confirmo más. No puedo irme, no por que él me lo pida, sino por que afuera aun llueve, no la tormenta de anoche, pero si lo suficientemente fuerte como para que no pueda salir caminando de Moncrieff Camp.

Paso la mañana editando mi reporte, ya en días pasados Andrew me había permitido algunos libros sobre la historia de Moncrieff Camp, obviamente solo la historia del lugar; Nada sobre Bridget ni nada sobre el pasado de Endymion.

Hoy es un día más en el que no se nada de Makoto. Mi amiga no contesta los correos y parece que la tierra se la hubiera tragado. Es algo poco común en ella así que con riesgo de ser corrida por Sir Endymion Moncrieff por hacer uso y abuso de su teléfono me dispongo a ir al estudio para llamarle. Es el único lugar de la casa donde he visto un teléfono ¿qué puedo decir? éste hombre es muy raro ¿pero qué esperaba? Es inmortal.

Bajo las escaleras y la casa está extrañamente sola. Enid no está aquí y tampoco veo a Andrew, no acabo de comprender como es que todos se la arreglan para desaparecer del panorama ¿será orden de él? Lo más posible es que si.

Camino hacia el estudio, pero justo cuando estoy abajo escucho un par de risas y algunas pisadas en el pasillo del segundo piso. Corro para ver de que se trata, pero nadie está ahí. Juraría que eran las voces de niños… niños… ¿tendrán algo que ver con los niños de mi sueño? Los sentí tan míos, los sentí tan parte de mi ser…

Me acerco al estudio y me encuentro con que no estoy sola, puedo escuchar los gritos de Endymion hasta afuera, cuando presto atención lo escucho hablar.

"No me digas que no lo sabes. No me digas que necesitas más tiempo ¡no lo tengo! No…no me importa lo que tengas que hacer, ella sospecha y yo necesito saberlo….No puedo mentirle…bien….pero no te aseguro nada"

Veo a Endymion llevarse las manos a la frente. Luce desesperado y una parte de mi quisiera consolarlo ¿por qué Endymion provoca estos sentimientos encontrados en mi? A veces quisiera asesinarlo, otras como esta quisiera abrazarlo y calmarlo mientras otras tantas quisiera solo perderme entre sus brazos…

- Rei…se que estas ahí- Me dice sin levantar la cabeza- pasa, por favor…

El tono en el que me habla me hace recordar a mis días en la escuela cuando el director me llamaba a la dirección por violar alguna regla del colegio.

- Es de mala educación escuchar detrás de las paredes.

- También lo es gritarle a la persona del otro lado de la línea- Le respondo sin preocuparme por sus palabras. Como siempre él me sorprende y termina por sonreír de lado e indicarme que me siente, lo hace de un modo tan encantador que no chisto y tomo mi lugar frente a él ¿por qué me mira de esa forma? hace que mi corazón se acelere y que olvide por un segundo que justo ayer quería quemarlo vivo.

- Tienes razón…a veces soy un poco grosero

- ¿a veces?

- a menudo….

- deberías disculparte con la pobre persona a la que le gritaste por teléfono. El pobre chico se habrá quedado aterrado por la forma en la que le hablaste.

- Está acostumbrada, no te preocupes

- ¿acostumbrada?- ¿ella? ¿cuál "ella"?

Endymion sonríe y me mira divertido ¿qué es lo que está mirando?

- Si…"ella" Mi secretaria, Rei. No pensarás que Moncrieff Camp es solo lo que ves. Hay oficinas en Edimburgo y otras en Londres y Norteamérica que necesitan ser manejadas. Mi secretaria me ayuda a poder coordinar todo eso.

- No te oías como si estuvieras hablando de negocios. Además, creí que era Andrew quien te auxiliaba con eso

- Suena como una novia celosa, Señorita Hino- Se burla Endymion y yo frunzo el ceño. No he de reconocerlo, pero si… estoy celosa.

- Por supuesto que no. Para ser un inmortal es usted demasiado malo para distinguir las emociones humanas, señor Moncrieff.

Una risa divertida en él que toma unos papeles del escritorio y les da una hojeada. Luego los vuelve a dejar en su sitio.

- Soy demasiado bueno en reconocer los sentimientos humanos, Rei… Pero creo que no es de lo que has venido a hablarme.

-vine a pedirte el teléfono…. Hay alguien en Tokio a quien no encuentro y que…me tiene muy preocupada.

-¿ Ese tipo del que no quieres volver a saber nunca más?- Me cuestiona con seriedad

¿son esos celos?

- No. Es mi amiga Makoto…Tengo días que no sé de ella. Me preocupa… no contesta mis mensajes ni he sabido nada de ella…

La seriedad de su rostro desaparece y me extiende su teléfono con una sonrisa.

- Adelante…

Marco el número de Makoto, el de su casa pero es el contestador el que suena. Luego marco a su celular pero me manda directo al buzón ¿dónde está Makoto? En ningún sitio me contesta.

Me pongo de pie y doy vuelta al escritorio para colocar el teléfono en su sitio, estoy muy cerca de Endymion. Lo suficiente para que él se percate de la preocupación en mis ojos.

-¿ ocurre algo?

- No contesta…

- Lo intentaremos más tarde- me dice con dulzura- Puedes llamarle cuando lo desees. Le pediré a Andrew que te instalen un teléfono en tu habitación.

- No es necesario. Volveré a Japón en cuanto se quite la lluvia- Le digo con seriedad. Me es difícil seguir siendo dura cuando se porta así de encantador.

- Rei…

- Endymion. Será mejor que me vaya…-sé que ya se lo he dicho una y otra vez en estos días. Pero en el fondo sé que es verdad, algo me dice que tengo que escapar de Endymion Moncrieff cuanto antes aunque esa misma parte me suplica que no me vaya.

- Rei, por favor…te lo suplico. No te vayas…no aun. Creí que tu y yo ya lo habíamos hablado…

- Me siento usada, Endymion…Sé que te gusto- digo directa cosa que lo deja boquiabierto- Pero siento que todo eso es por el parecido que tengo con tu mujer.

Él me mira sorprendido y no sabe qué decir.

- No quiero ser un sustituto a Bridget… Prefiero alejarme

- Tu no eres un sustituto, Rei- Me dice serio pero sincero- Si, te pareces a ella…pero no es eso lo que me atrae de ti. Eres toda tu…tu personalidad, tu forma de ser…tu forma de retarme, de enfrentarme sin temerme…hace muchos años que nadie me hablaba de la forma en la que tu lo haces….

- Tu me lo has dicho varias veces…no puedes amar a nadie que no sea ella- le recuerdo. Las palabras me duelen más de lo que quisiera aceptar.

Endymion hace algo que no esperaba. Enreda sus brazos en mi cintura y tira de ella tumbándome sobre su regazo, una parte de mi, una que no está en mi control le permite hacerlo. Luego él acaricia mi mejilla de la forma más suave y dulce haciendo que mi piel se estremezca por completo.

- Tu, Rei Hino…haces que mi mundo cambie por completo, que gire del lado opuesto… no sé qué es lo que tienes pero haces que todo lo que creo, que todo lo que he creído o sentido alguna vez no tenga sentido…

- Pero y Bridg….-él calla mis palabras besando mis labios. Lo hace de una forma suave y dulce que termina con mis argumentos haciéndome perderme en sus labios con sabor a Whisky, a Escocia…a él…

- No me dejes, Rei… No te vayas….por favor…

- Endymion…es que todo esto es….demasiado- le explico preocupada- Yo no sé si…

- Confía en mi…por favor….Sólo quédate un poco más…hay mucho que no puedo explicarte aun…pero te juro que lo haré, solo necesito que confíes en mi…

No soy la persona más confiada del mundo, creo que soy todo lo contrario pero hay algo en los ojos de Endymion, algo en su voz que me hace creerle. No sé si sea mi intuición o mi curiosidad o incluso esos sueños que he tenido últimamente pero le creo, quiero creerle, quiero confiar…

- Me voy a quedar…me quedaré un poco más. Solo te pido algo

- Lo que quieras…lo que tu desees, solo pídelo y será tuyo.

Muy a mi pesar me separo de él y me pongo de pie acariciando su mejilla.

- Hasta que no sepas lo que sientes por mi….deja de besarme…deja de hacer estas cosas…me haces difícil permanecer en paz…

- Pero…-veo confusión en su mirada

- Ya me han lastimado bastante, Endymion. No quiero volver a sufrir…No podría soportarlo viniendo de ti.

- ¿qué no podrías soportar, Rei?- pregunta confundido

- Que me lastimaras….

- Yo jamás lo haría

- Tal vez no intencionalmente….pero me lastimaría saber que no logré ganar ese espacio en tu corazón…que solo fui una sombra de ella…

- Rei, no….

- prométemelo- le suplico mientras coloco la mano en su pecho- prométeme que hasta que sepas lo que pasa aquí dejarás de portarte como si fuera un sustituto de Bridget, que dejarás de tratarme así. De mirarme de ese modo…

- No puedo…Puedo prometerte que no volveré a besarte, aunque me cueste demasiado. Te prometo darte tu espacio…pero no me pidas que no te mire como si fueras el sol de mis mañanas, porque es lo que eres. O que te proteja de todo lo malo, por que yo cuido lo mío, cuido lo que me importa y en este momento…. lo que más me importa eres tú

Él sí que sabe dejarme sin habla.

- Endymion…

- ya…ya…no dije nada- me dice como un niño caprichosos haciendo un mohín- anda…no has desayunado, vamos a que comas algo. Yo te cocinaré

¿cómo sabe que no he comido nada?

- No tengo hambre

Una sonrisa divertida en él que lleva su mano a mi abdomen, el solo toque hace que mi piel se estremezca.

- Tu estómago no dice lo mismo. Vamos a la cocina

Endymion es un buen cocinero, no como yo que fácil podría incendiar la cocina si me propusiera hacer unos huevos estrellados.

En Japón siempre es Makoto la que se encarga de la comida. Mi amiga sabe de mi nulo talento en la cocina y ella suele preparar comida en tamaños industriales para toda la semana, siempre me separa las raciones de la semana, fuera de eso como fuera o preparo cosas simples.

Makoto… ¿dónde Rayos se habrá metido? ¿le habrá pasado algo?

- ¿estas bien?- Me interroga Endymion al ver que me he quedado callada mientras disfruto de mi yogurt griego con frutos del bosque.

- si, claro. Estoy bien- Respondo mientras le sonrío, él no me cree.

- Rei…Sin mentiras

- ¿en serio me lo estás diciendo tu?

- Yo no te miento, solo te pido que me des algo de tiempo…cuando pueda hablar te lo diré todo ¿de acuerdo? - Yo le pongo mala cara y no le contesto- Rei. Sé que algo te está preocupando ¿qué pasa? No me gusta verte así.

No solo es Makoto, son esos sueños, esas visiones que tengo desde que llegué aquí. Siempre he soñado cosas raras, pero desde que estoy en Moncrieff Camp todo se hace más palpable, pero no es algo de lo que quiera hablar con él.

- Es por mi amiga. Somos muy unidas…me parece raro que no me responda, temo que algo malo le haya pasado…

Él coloca su mano sobre la mía y la sujeta con fuerza, siento una corriente eléctrica recorrerme ¿por qué me hace sentir así con un simple toque?

- Ella está bien. No te preocupes- dice seguro

- No puedes saberlo

- No. No puedo saberlo…pero algo me dice que así es

¿qué hay en ti, Endymion Moncrieff? ¿qué llevas dentro que me transmites esa calma?

- ¿huele a comida?- escucho la voz de Andrew que entra a la cocina buscando en la estufa algo que comer, termina por tomar algo de carne y servirlo en un plato para ponerla sobre un pan tostado- delicioso

Andrew se sienta junto a nosotros, no le preocupa mucho traer las botas llenas de lodo y estar totalmente empapado, lo único que le preocupa es devorar todo lo que se encuentra a su paso.

- Andrew, estas empapado- evidencio mientras él no deja de comer.

- Si, los caminos están horribles. El coche se atascó en el camino a Moncrieff Camp, la dirección se ha arruinado, pero no te preocupes. Yo estoy bien

- Dime que te llevaste el auto todo terreno.

- ¿ese? ah, claro que no. No me veo bien en esa monstruosidad, me llevé el cádilac

- Entonces el cádilac está…

- varado. Ya llamé a la grúa, vendrán en uno o dos días…cuando los caminos sean accesibles

- pero tu estas bien- lo cuestiono y veo el rostro de Endymion turbarse con mi pregunta pero lo ignoro

- Si, un poco empapado y sucio, pero sobreviviré- me tranquiliza el rubio

- Endymion…podrías prestarle algo de Ropa a Andrew

- Nada le pasará si se queda así- bufa él

- El inmortal aquí eres tú, no nosotros.

Endymion me pone mala cara pero termina por ponerse de pie y salir de la cocina. Yo me pongo de pie y pongo algo de agua en la estufa a calentar.

- Un té te hará bien- Le digo

- Gracias, Rei. Si yo fuera tu no saldría de Moncrieff Camp, los caminos están inaccesibles

- Pensaba ir al pueblo- le cuento al rubio

- No es una buena idea, Rei. No quise decirle a Endymion…pero el coche necesitará más que un cambio de transmisión. Los Highlands están furiosos, casi no la cuento

- ¿de verdad?

Andrew asiente

- No llovió tanto. Me parece increíble que estuvieras en tal peligro

- Así son los Highlands. Tal vez parezca que todo es paz, pero cuando una tormenta llega siempre afecta hasta el último rincón de Moncrieff Camp.

- Como Endymion- me divierto

- Y como Bridget… esos dos podían hacer una tormenta de una simple llovizna.

Clavo mis ojos en los suyos y él agacha la cabeza, veo que se ha arrepentido de lo que ha dicho y su rostro palidece.

- ¿cómo lo sabes?

- Pues…porque él me lo ha contado

- Lo dijiste como si lo hubieras visto.

- No, no ¿cómo dices eso?- murmura nervioso el rubio ante mi- Yo…¿cómo podría haberlo visto?

- Andrew, tu sabes más de todo esto ¿verdad? tu sabes lo que le ocurrió a Bridget

- Rei…

- Dime, por favor ¿qué fue de ella?

- No puedo decirte nada, perdóname- me dice mientras se pone de pie.

- Andrew, Endymion dice que ella murió

- Es verdad. Ella murió, Rei…Endymion no te mintió

- ¿cómo murió? ¿qué le pasó?

- Eso debes preguntárselo a Endymion. Yo ya me metí en demasiados problemas al hablarte de ella.

- Tu sabes más….

- Tal vez, pero no puedo defraudar su confianza. Solo confía en mi

- Y en su secretaria- corrijo

- ¿su secretaria?- repite Andrew que me mira como si trajera un tercer ojo en la frente y barba.

- Endymion dice que su secretaria le ayuda mucho a llevar los negocios de Moncrieff Camp

- Ahhh si, Claro… ¡su secretaria! Qué tonto soy, casi la olvido

- ¿y cómo se llama?

- ¿cómo se llama quién?

- Su secretaria…

- ¿no escuchas un teléfono? Iré a contestar

Antes de que pueda decir nada Andrew desaparece de la cocina dejando un rastro de agua por todo el piso ¿qué es lo que esconden estos hombres?

- Bien, Andrew…te he traído algunas prendas, espero que…¿y Andrew?

- Escapó más rápido que un cohete- le cuento mientras yo también camino hacia la puerta pasándolo de largo.

- ¿por qué haría eso?- me interroga- ¿pasó algo?

- No lo sé…pregúntaselo tu. Parece que todo en torno a ti es secreto y prohibido

Salgo de la cocina azotando la puerta. Me molesta en serio solo poder saber lo que él desea que sepa. Sé que hay algo más, mi cerebro, mi corazón y mi alma entera me dicen que hay más por saber y que es importante, pero él tiene un muro de concreto alrededor de él, uno que me es imposible derribar.

- ¡Rei!

- ¿qué?- Respondo sin dedicarle atención alguna y siguiendo mi camino fuera de la propiedad. En este momento estar en Moncrieff Camp me asfixia, quiero estar en cualquier sitio, menos junto a él.

- Detente- me ordena pero yo no le escucho y salgo de Moncrieff Camp, la lluvia que prácticamente había desaparecido vuelve a arreciar y me empapo, el agua es helada pero a mi no me importa. Yo sigo y camino hacia las caballerizas, Endymion sigue detrás de mí, me alcanza y me abraza con fuerzas impidiéndome avanzar- Alto

- ¿qué?- le grito desesperada pero él no me contesta y solo tira de mí empujándome dentro de las caballerizas- ¿estás loco?

- ¿yo? La que no está bien eres tu- me refunfuña Endymion mientras señala por una de las ventanas, veo como pasa justo por donde estábamos parados segundos antes un caudal de agua, cinco segundos más y me hubiera visto en apuros.- No debiste salir de casa, Rei. No conoces el lugar y podrías tener algún accidente.

- Bridget tampoco lo conocía y pudo arreglárselas sin problemas.

- No es lo mismo, Rei…no es igual

- ¿por qué no es igual, Endymion? ¿Por qué ella era perfecta? ¿Por qué todo lo que Bridget hacía estaba bien hecho? ¿Por qué ella jamás se equivocaba?

- No, Rei. No es igual por que Bridget sabía montar, porque ella era Escocesa, sabía lo que ocurre cuando llueve en las montañas y sabía hacer sus pataletas en lugares seguros.

- ¡pataletas!

- Si, pataletas, Rei- me reclama- Minutos antes estaba todo bien, te dejo y estas hecha una fiera y yo no sé por qué. Eso es una pataleta y no puedo hacer mucho si no me dices que te ocurre. No puedo hacer nada si me guardas secretos

- JA, Tu hablándome de secretos ¡tú quejándote de que yo te guardo secretos ¡es el colmo!

Un destello en sus ojos y una leve sonrisa.

- Así qué es eso….¿tengo que adivinar o me dirás de qué hablas?

- ¿qué te parece si hago una cita con tu secretaria para hablarlo? -refunfuño dándole la espalda. No lo veo pero sé que está divertido con lo que le digo.

- Rei…¿son celos los que escucho en tu voz?- interroga caminando cuidadoso hacia mi- ¿es eso? ¿estás celosa?

Yo no le contesto, yo no veo nada divertido en todo esto. Parece que él si

- ya te dije que la mujer con la que hablaba es mi secretaria. No hay nada entre ella y yo.

Yo me giro molesta y me encuentro con él a escasos centímetros de mi

- En primera: a mí no me interesa si tienes algo con esa mujer o no, no es mi asunto. En segunda, que curioso que "tu secretaria" sea uno de esos secretos de los que NADIE quiere hablar. Para ser una mujer sin importancia hay demasiado misterio alrededor de ella.

Endymion está a dos pasos de soltar una carcajada.

- Pero no estás celosa…

- ¡no! Deja de ser tan egocéntrico. ¡el mundo no gira alrededor de ti, Endymion! Lo que me molesta son los secretos ¡todo es un misterio en Moncreff Camp! Solo puedo saber lo que tu quieres que sepa, quieres que vea únicamente lo que te convenga ¡odio que hagas eso!

- Rei…-me nombra intentando buscar en su cerebro las palabras adecuadas, no sabe como reaccionar ante mi molestia- Si es tan importante le pediré que venga. Ahora está fuera del país, pero si tanto te importa le pediré que tome el primer vuelo, estará aquí mañana para la cena.

- No me interesa conocer a tu "secretaria" Gracias

- Noto incredulidad en tus palabras…

- No me interesa hablar de ella o de cualquiera de tus "mujeres" Endymion. Ella no es tu secretaria y lo sabes.

Él niega con la cabeza y sonríe, eso me molesta aun más.

- ¿te causo gracia?

- Es que tuve un deja vu…eso es todo- me cuenta- Rei, yo no tengo "mujeres" La mujer con la que me escuchaste hablando es una empleada mía. No es mi secretaria, en eso tienes razón…pero si trabaja para mí.

- ¿y tiene nombre?

- ¿te serviría de algo saberlo ahora?- me cuestiona yo me cruzo de brazos- Lo supuse…ella vendrá pronto, te la presentaré cuando llegue a Escocia.

- No me interesa

- Entonces podemos cambiar de tema ¿de qué quieres hablar?

- Contigo de nada. Quiero ir a mi habitación- murmuro pero me doy cuenta de que el agua a aumentado su nivel y no será tan fácil llegar a la casa principal así.- estamos encerrados

- al menos hasta que baje la corriente, dos o tres horas, no es muy alta.

- Tendremos que matar el tiempo

- Tu no luces muy molesto por estar aquí encerrado.

- La verdad es que éste lugar me trae recuerdos, Rei….Unos muy buenos

Un brillo malicioso en sus pupilas que me hace sonrojarme y esa sonrisa.

- ¿me contarás qué pasó cuando te recuperaste de tu estadía en las caballerizas?

- Será un placer, si eso te calma

- No soy una fiera, Endymion- me indigno mientras él se sienta en el suelo, sobre la paja y me invita a hacer lo mismo.

- No estoy tan seguro de eso

Endymion me abraza y recuesta mi cabeza sobre sus piernas, puedo ver el azul de su mirada sobre mi, es como ver el cielo de la noche estrellada, luego comienza a hablar

Moncrieff Camp 1820

Tal como Bridget lo había amenazado, Endymion no salió de cama al día siguiente y fue ella quien salió a los campos muy de madrugada para revisar la cebada, así fue durante un par de días más, Andrew le fue de mucha ayuda al hablarle del manejo del lugar, aunque ella aún sin saber mucho del negocio de la cebada lo había hecho de maravilla, dicho por el mismo señor Ferguson.
A pesar de la quejas de Endymion este se vio confinado a su habitación, el doctor Nevon le impidió salir de cama por dos o tres días, aunque amenazó con extender su orden a una semana más si Endymion se seguía negando a beber las infusiones que le había recetado, Bridget prometió que de su cuenta correría que Endymion tomaría sus medicinas, luego el doctor se fue.
Como Lady Bridget prometió, luego de ese día y no sin una discusión apocalíptica previa, Endymion tomó todas y cada una de sus medicinas, cosa que la señora Sinclair le agradeció en silencio como era natural en esa casa, pero para la cena una tarta de frutos del bosque la esperaba como agradecimiento.

Luego de darse un baño, Bridget bajó a recibir a Andrew que había estado fuera para resolver algunos asuntos de impuestos de la finca.

El Rubio y Rei revisaron las cuentas de Moncrieff camp, para sorpresa de Andrew, la esposa de su amigo se las había podido arreglar bastante bien en esos días, cosa que Andrew no dejó pasar por alto. Sabía que incluso su amada Lita no podría manejarse tan bien con las cuentas de los Ferguson, y eso que su finca era por mucho más pequeña que Moncrieff Camp.
Cuando Bridget se quedó callada, Andrew supo que algo no andaba nada bien.
-¿ocurre algo, Bridget?
-Andrew... Tu me dijiste que conoces a Endymion de hace años, ¿verdad?
-si, desde niños.-responde el Rubio sospechando lo que viene después.
-conociste a la madre de Endymion.
-si, su madre y la mía fueron Amigas. Parece casi como un decreto que las señoras Moncrieff y Ferguson se agraden mucho. Siempre fue así y algo me dice que siempre será así.
- ¿ lo crees?
- si, en definitiva. Mi abuela y la de Endymion se agradaban mucho, tal vez mi futura hija y la de ustedes se lleven bien también.
-¡nuestra hija!- se escandaliza la joven poniéndose nerviosa
- claro, claro. Bueno, nada asegura que su primogénito sea una niña, pero quizás el segundo o el tercero si lo sean.
- ¿ no vas muy rápido?
- bueno, mi estimada Lady Moncrieff. Sólo es cuestión de tiempo para que esta casa esté llena de risas de pequeños. Ambos son jóvenes y sanos. Los hijos no tardarán en llegar
Un sonrojo en las mejillas de porcelana de ella y luego una tos nerviosa.
- bueno, Andrew, yo de lo que quería preguntarte era de la infancia de Endymion. ¿Cómo fue de pequeño? ¿Siempre fue así de...especial?
Un silencio del Rubio que medito sus palabras para luego decir.
- Bridget, luego de lo que él vivió...me sorprende que no sea peor.
-¿qué pasó, Andrew? ¿Por qué tanto misterio alrededor del pasado de Endymion?
-Lady Bridget, todo eso es algo que usted tendrá que preguntarle a Sir Endymion. Su pasado es muy delicado, y él es el único que tiene el derecho de contarlo, por que sólo a el le pertenece. Sólo puedo decirle que Luego de...la ausencia de su madre, Endymion tuvo la infancia más cruel y miserable, que cualquier chico pudo tener. Sir Duncan no le tenía compasión.
-sin formalidades, Andrew. Sólo llámame "Bridget"
El Rubio asiente
- Endymion cuenta que a tu madre le debe mucho.
- no hizo más de lo que cualquier mujer haría por un chico que es dejado a su suerte.
- no cualquiera, tu madre le dio cariño cuando nadie más lo hizo, explica Bridget colocando su mano sobre la del Rubio.- eso salvo la poca humanidad que le quedaba a Endymion.
-créeme, Rei. Si tu hubieras visto como trataba Sir Duncan a Endymion...como lo veía...entenderías
- quiero entender, Andrew...-dice ella deteniendo la mano del rubio
- sólo puedo decirte que Duncan descargó en Endymion todo el dolor y la frustración de perder a la mujer que amaba.
- eso es demasiado cruel...
-lo es…
-¿interrumpo? -se escucha la voz de Endymion desde la puerta, tiene la mirada clavada en la mano de Bridget que está sobre la de Andrew
- Endymion, no deberías estar levantados - regaña la joven
- Bridget, déjame a solas con Andrew…por favor.
- pero el doctor dijo que...
-ahora…-insiste él-por favor...
Bridget lo mira molesta y camina hacia la puerta del estudio, luego se gira para observar al Rubio joven
-Andrew, por favor que no se altere mucho, el doctor Nevon ordenó que no se agitara ni se levantará de cama. Iré a traer sus medicamentos.
No tenía que ser un genio para saber que a Endymion le había molestado encontrarla con Andrew. Detestaba que ese hombre fuera tan inseguro, ella le había hecho una promesa y Bridget era una mujer que cumplía sus promesas.
¿Cuál sería ese misterio que giraba en torno a la madre de Endymion? ¿Por qué nadie quería hablar claro sobre su pasado, sobre su infancias ?

Sus pensamientos fueron interrumpidos por el azote de la puerta del estudio y luego la puerta principal de la finca, posiblemente de mano de Andrew, y luego los gritos de Endymion desde el estudio que la llamaban a gritos, cosa que puso los nervios de la joven de punta.
-¿se puede saber por qué gritas?- refunfuña Bridget indignada-¿y se puede saber por qué me llamas de esa forma? No estoy sorda, Endymion.
Endymion mira sorprendido a su mujer, no está acostumbrado a que fuera alguien más quien le gritara, a veces lo hacia Isabella, pero eso jamás le molestó, al contrario, le divertía.
- no deberías gritarle a tu esposo ¿no te lo enseñaron en Edimburgo?
- lo lamento, iba a aprenderlo el próximo otoño, pero me casé
El coraje desapareció de los ojos zafiro de Endymion que luego de la sorpresa rió a carcajadas divertido hasta las lágrimas, aunque luego vino la tos. A él le divertía mucho ver las reacciones de su mujer, generalmente todos le temían, pero Bridget jamás. Lo que a cualquiera hubiera molestado, a él simplemente lo encantaba y claro, lo descontrolaba.
Así eran las cosas con esa mujer de ojos amatista, con ella nunca sabía donde estaba pisando.
- ¿ves? Justo por eso no debiste levantarte y menos gritar de esa forma, harás que retrocedamos todo lo avanzado, podrías recaer. Te enfermarás de nuevo, vamos, debes volver a la cama.
Ordena Bridget tirando del brazo de Endymion, forzándolo a levantarse, él lo hace muy a su pesar y sigue cual niño regañado a la mujer de ojos amatista, no chista, no pelea, sólo obedece y se limita a ir escaleras arriba junto a ella.
Cuando están ahí, Bridget cobija al hombre de ojos azules sin decir nada. el sol había caído ya y un extraño silencio inundaba el cuarto.
- ¿de qué querías hablar con Andrew en privado?
-no me gusta que sea tan "amigable" contigo, sólo quería decírselo
-¿amigable?¿de qué hablas?
- vi como te tenía tomada de la mano cuando entré y eso no me gusta nada.
-¿qué? ¿Cómo puedes tener la cabeza tan dura, Endymion?
La sorpresa apareció en los ojos de noche de Endymion que se quedo mudo por un segundo
-¿qué clase de personas crees que somos Andrew y yo? ¡Por favor, él es un hombre casado! Y yo...
- ¿y tu?- interroga interesado el pelinegro notando el sonrojo en las mejillas de Bridget
-y yo me siento muy enojada de que me creas ese tipo de mujer. No soy una de tus muchas mujeres y no voy a faltar a mi palabra.
- así que es sólo por eso...
La decepción en el dueño de Moncrieff camp que luego de escuchar esas palabras lucía como sí le hubieran arrojado un cubo de agua helada.
- Iré por tu cena y más te vale no salir de tu cama o tendremos problemas y muy serios, Endymion.
- yo soy el que debería estar enojado contigo, y tu eres la que me regaña.
- eso es por que actúas como un niño berrinchudo, Endymion. ¡Ni Danna hace semejantes pataletas! No soy un objeto de tu propiedad y no me gusta que me reclames de esa manera
-¡eres mi esposa!-reniega Endymion-eres mía
- sólo ante los demás, no lo olvides. Bastante hiciste con sacarme de ese modo de Elgin el día de nuestra boda. No voy a tolerar que te portes de esa manera conmigo. No soy un objeto, Endymion y si sigues así...
Un silencio en la joven de ojos amatista y el terror en las pupilas azules del joven aparentemente fuerte y duro.
- ¿me dejarías?
La pregunta fue respondida con otro silencio. De alguna extraña manera, por la cabeza de Bridget no había pasado la posibilidad de dejar Moncrieff Camp y preguntarse el por que aterró a la chica de Elgin.
- Bridget, contéstame, ¿serias capaz de dejarme? ¿Te irías?
- evítame pensarlo y deja de actuar de ese modo. Iré por tu cena.
Antes de que él pudiera decir nada, Bridget salió de la habitación. No quería seguir manteniendo esa charla, no estaba lista para explorar lo que se escondía en el fondo de su alma, así que fue escaleras abajo, a la cocina.
Le sorprendió no encontrarse con la señora Sinclair en su cuartel general y aún más hacerlo con Alfred que preparaba la bandeja con la cena de ambos.
- Alfred...
-mi señora, buenas noches, la cena está lista, sólo daba los últimos detalles.
-¿y la señora Sinclair?

- Salió un momento, pero me pidió que le tuviera lista la cena a usted y a Sir Endymion ¿cómo o sigue él?
- creo que va mejorando, Alfred, ya tiene humor para gritar. Seguro muy pronto lo veremos aquí refunfuñando por todo
- si, pude percatarme de su discusión hace unos instantes, mi señora y me disculpo por ello.
-no se disculpe, Alfred. Cualquiera que tenga oídos a cien metros a la redonda seguro pudo escucharnos...
- mi señora. ... Sé que no debería meterme...pero
- hable, Alfred…
- .mi señora...se que Sir Endymion puede llegar a ser insoportablemente terco y posesivo, pero le aseguro no es malo.
-no creo que sea malo, Alfred...sólo terco e inseguro.
-mi señora, ¿sabe usted como llegué a Moncrieff Camp?
Bridget negó con la cabeza
- usted me dijo que había estado aquí siempre, creí que había nacido aquí
Alfred se encogió de hombros y negó con la cabeza apenado
-yo era un vagabundo, un hombre que lo perdió todo alguna vez, apostando. No tenía nada por perder, a mis hijos y mi esposa se los había llevado una rara enfermedad, yo estaba solo. Buscaba en los restos de comida en la calle en Edimburgo cuando su esposo me encontró, unos policías me molestaban cuando el apareció. Nadie daría la contra a un gran señor, en cuanto les pidió que se fueran lo hicieron.
Mi señor me invitó a comer a un restaurante delicioso, era el primer plato de sopa caliente que comía en años, yo le conté mi historia y él me pidió que lo acompañara a Moncrieff Camp. A él le acababan de entregar oficialmente los títulos De propiedad de Moncrieff Camp, hacia poco tiempo que Sir Duncan había muerto y me pidió que fuera parte de su personal. Yo le dije que era un viejo ¿de qué podría servirle un anciano en el campo? Pero a él eso no le importó, yo sé que lo hizo por ayudarme, de ello o tengo duda
- ¿cómo dices eso?
-¿cree sinceramente que Sir Endymion necesita un mayordomo? Con excepción de su enfermedad, él jamás está en casa y cuando lo hace la señora Sinclair se ocupa de todos sus cuidados, aún así, trabajando aquí, con ustedes es que me siento de nueva cuenta útil...
-Alfred...-se conmueve la joven
-mi señora, Sir Endymion puede parecerle malhumorado y a veces hasta cruel, pero él es bueno, y usted le importa...tal vez más de lo que él quiere aceptar y se que a usted él no le es indiferente.
Las pupilas amatista de la joven se abrieron desmesuradamente, pero ninguna palabra salió de su boca. Bridget tomó la bandeja y caminó hacia la puerta de la cocina, luego se detuvo para mirar al anciano
- Alfred...¿por qué crees que te eligió a ti de entre tantas personas para ayudarte?
El hombre mayor dudó un poco intentando recordar. Luego sonrió
- no tengo una respuesta exacta, pero yo le hice la misma pregunta y él solamente me contestó que entendía perfectamente lo que era tener hambre...
Un nudo se formó en la garganta de Bridget que no dijo nada más. Dio media vuelta y subió las escaleras, ¿cómo había sido la infancia de Endymion? ¿Qué tanto lo hizo pasar Sir Duncan?¿sería tan cruel?
- ¿por qué estás tan sería?- pregunta Endymion preocupado al ver el rostro inexpresivo de su esposa al entrar a la habitación -¿pasa algo?
-nada. Sólo come. ... A la señora Sinclair le queda delicioso todo lo que prepara.
- es verdad -apoya Endymion al tomar su plato de sopa frente a Bridget,- le queda delicioso, adoro como cocina
- Endymion...
- ¿si?
Bridget desea preguntar mil cosas, sobre el pasado de Endymion, sobre su infancia...sobre él, pero sabe que hacerlo lo lastimaría y no desea hacerlo, elige callar...
- ¿ qué ocurre, Bridget?
- creo que sería buena Idea construir un nuevo granero, el que tenemos luce demasiado dañado en algunas partes y me preocupa que eso pueda darnos problemas más adelante, además ... Según mis estimaciones, nos será insuficiente para almacenar la cebad de esta temporada.
El orgullo surgió en los ojos de Endymion que sonrió al escucharla hablar así.
- Me gusta escucharte hablar así, Bridget.-dice emocionado el pelinegro- tienes razón, tal vez lo mejor sea construir uno nuevo, aunque habrá que arreglar el actual
-¿lo crees?
- claro, tal vez para almacenar ya no nos sea adecuado, Pero algo me dice que tu le encontrarás un uso adecuado, así que será mejor que lo arreglen y que quede seguro. ¿ dónde consideras que sea buena idea construir el nuevo? ¿ cerca de la destilería?
- no...no lo creo adecuado
-¿ por qué no? Tendríamos la cebada a primera mano para la fabricación del whisky
-y también sería un peligro. Un descuido y ardería la destilería junto con toda la cebada para la producciones venideras... No, yo creo que la parte oeste de la finca podría servirnos, hay mucho espacio ahí y no hay corrientes de agua, ya lo comprobé- dice divertida la muchacha haciendo referencia a última tormenta en Moncrieff Camp.
- si, tienes razón, es un buen sitio. Mañana buscaremos a alguien que nos pueda hacer los planos.
La sonrisa apareció en el rostro casi siempre inexpresivo de Bridget y eso alegró a Endymion más que nada en el mundo. Algo había en Bridget Que era capaz de manejar sus emociones a placer.
-me gusta verte sonreír - confiesa el pelingro provocando un sonrojo en las mejillas de la joven frente a él, más por lo que le hacía sentir aquellas palabras que por el significado en sí
- ahora debes dormir. Necesitas recuperar fuerzas y eso solo lo harás durmiendo- ordena Bridget mientras recoge el plato de él
- ¿tú no dormirás?
- quiero revisar algunos números antes de dormir, pero tu hazlo, te sentirás mejor.
Endymion acarició el rostro pálido de la joven frente a él, acercando su rostro al de ella.
- lamento que tuvieras que hacerte cargo de Moncrieff camp por mi culpa .No me gusta que te preocupes tanto por cosas innecesarias, te prometo recuperarme pronto para hacerme cargo.
Ella alejó de prisa su rostro del de él, la cercanía era preocupante, algo había en torno a ellos que la cercanía la hacía perder el control de sí misma.
- ¿bromeas? Me encanta hacerlo, es más... Deberías considerar la posibilidad de dejar Moncrieff Camp en mis manos. Lo hago mejor que Andrew y que tu juntos
Endymion parpadeo con la respuesta de Bridget y luego sonrió, no tuvo tiempo de contestar ya que ella salió de prisa de la habitación, en definitiva era muy diferente a cualquier mujer que hubiera conocido jamás.
Para Bridget fue el pretexto perfecto, estar cerca de él le nublaba los sentidos y terminaba con su cordura.
Aún cuando pasaron algunos días más para que el doctor Nevon diera de alta a Endymion ese día finalmente llegó, al menos parcialmente él tenía autorizado levantarse y andar dentro de la casa.
Bridget salió a recorrer los campos mientras Endymion se quedaba en casa revisando los planos del nuevo granero, a la joven de ojos amatista le extrañó encontrar el coche de los Ferguson en Moncrieff camp, aún más le sorprendió ver a Andrew, Lita y Endymion charlar en la sala sin gritos, con rostros serios.
- hola, Bridget- saluda amistosa la castaña señora Ferguson. De inmediato se percata de la tensión en la sala.-te estábamos esperando
-¿qué ocurre? ¿Le pasó algo a Danna?
-no, en absoluto, por favor, toma asiento...-pide Endymion señalando un asiento junto a él
- ¿ qué pasa entonces?
- pasa que este par de exagerados se escandalizan por nada. Te han invitado a una reunión de sociedad con las mujeres de
Drumnadrochit
- ¿y eso es todo?
- bueno, si. Eso y que tu marido no cree que sea buena idea, y Andrew y yo opinamos que si lo es, él no lo cree tanto
-¿ cuándo es?
- mañana, por la tarde
-¿ y cuándo tengo que dar una respuesta?
-mañana por la mañana a más tardar.-responde el Rubio
-pues.. Creo que lo pensaré y mañana envió mi repuesta
-¿ estas segura? ¿de verdad estas meditando la idea de ir?- se sorprende la castaña
- si, lo pensaré, mañana les confirmo- responde serena la joven de ojos amatista
- pero...- intenta argumentar el Rubio.
El silencio se hizo en aquella sala, un duelo de miradas silencioso entre Endymion y Bridget era más que notorio.
-esta bien, si decides aceptar házmelo saber para enviar tu respuesta a esas mujeres- pide Lita- ahora creo que nos vamos...hay mil cosas por hacer en casa, ¿Andrew nos vamos?
- pero es que yo creí que...
- Andrew... Querido,..a casa...
El Rubio pareció entender la mirada de su esposa y argumentó u pretexto para dejar a solas a la pareja que residía en Moncrieff Camp, ninguno de los dos dijo nada hasta que estuvieron totalmente a solas.
-¿de verdad estas considerando ir?- preocupado cuestiona Endymion
- ¿existe algún problema?
- supongo que Isabella te ha hablado de ese grupo tan selecto de mujeres
-si, lo ha hecho- minimiza Bridget tomando una galleta de la bandeja frente a ella- me contó de tus aventuras con varias de ellas.
Los ojos de Endymion brillaron asustados ante tal confesión
- no es un secreto, Endymion. Y si eso es lo que te preocupa, no haré una escena de celos ante ellas. Para eso tendrías que interesarme y no es así
- no es eso lo que me preocupa, Bridget. Ellas son mujeres demasiado...especiales y no me gustaría que te hicieran pasar un mal rato.
- descuida, Endymion. Eso no pasará
Ella tomó otro par de galletas caminando hacia el arco de la sala
- Bridget...¿por qué lo haces?
- no necesito darte explicaciones, pero lo haré. Sé qué esas mujeres pueden ser bastante poco agradables, pero también sé que sus esposos y padres manejan
Drumnadrochit, tal vez de esa reunión podría salir algo benéfico para Moncrieff Camp.
- lo haces por Moncrieff Camp...- se duele el alto pelo negro poniéndose de pie para caminar hacia Bridget
- todo lo que pueda hacer lo hago por Moncrieff Camp, Endymion...¿acaso creías que era por ti?-se burla ella.
- ¿es eso tan descabellado?- cuestiona el alto hombre acortando aún más la distancia entre ella y él
- su ego es inmenso, sir Endymion...-responde nerviosa la muchacha intentando alejarse de él, que le toma de la cintura aprisionándola entre sus brazos y tomándola de la barbilla para forzarla a mirarlo
- hay algo que también es inmenso, Bridget...
-¿y qué es?- interroga nerviosa la joven intentando desviar su mirada hacia otro lado pero no lo logra.
- mis ganas de hacer esto...
Sin qué ella se lo espere sus labios son aprisionados entre los posesivos labios de Endymion que los reclaman como suyos, aquel es un beso hambriento del que en un principio ella intenta separarse pero sus deseos se lo impiden y se rinde a aquellos labios entreabriendo más los suyos, dejando que aquella lengua ansiosa la recorra por completo y se entrega a aquel beso que nunca antes había sentido; tal vez en ocasiones anteriores él la había besado, pero no de esa forma tan desesperada y tan pasional, no con la misma intensidad, intensidad de la que ella se asusta y termina por separarse del él cuando se da cuenta que está perdiendo la voluntad no sin antes propinándole una bofetada al apasionado dueño de Moncrieff Camp.
- le recomiendo, sir Endymion que se abstenga de volver a hacer eso, recuerde que usted y yo tenemos un acuerdo.
Bridget desapareció escaleras arriba dejando a solas a Endymion doliéndose la mejilla, Brigdet si que tenía la mano pesada, pero aquel beso había válido esa y mil bofetadas más...
La reunión de mujeres en
Drumnadrochit se llevaba a cabo todos los jueves por la tarde, ese día luego de mucho tiempo, el auto de los Moncrieff salió de las montañas en compañía de Isabella Ferguson. A diferencia de los últimos días, Bridget iba enfundada en un vestido púrpura ceñido a su figura al igual que Lita quien vestía uno en rosa pastel, ambas mujeres lucían radianes con aquellos arreglos, aunque Bridget se sentía cómoda prefería usar sus ropas de trabajo, se sentía más natural, más libre.

Aquella tarde, la casa de los McLaren estaba lleno de mujeres de sociedad, Bridget nunca imaginó que hubiera tantas familias de ese nivel social en Drumnadrochit, pero vaya que las había.
Desde el primer momento en que Lita y Bridget atravesaron aquella puerta, las miradas curiosas de las damas de
Drumnadrochit se posaron en la hermosa señora Moncrieff. Algunas murmuraban a su paso, pero ella no le prestó la mayor importancia.
-descuida, no ven chicas lindas a menudo- explica Lita en voz baja que su amiga.
- Isabella Ferguson-saluda sonriente una mujer de edad avanzada y cuerpo robusto.
- Lady McLaren, gracias por invitarnos. Le presento a mi amiga Lady Bridget...
-Moncrieff-termina la frase la mujer mayor-pero mira nada más que chica más linda encontró sir Endymion como esposa. Debes tener una paciencia de santa
- no precisamente...-responde la joven con una sonrisa divertida.
-¿disculpa?
- Mi amiga insiste en decir que Endymion tiene un lado dulce y agradable- completa la castaña
- así es el amor, ¿no es así?- completa la anciana - así pasa cuando uno es joven, todo es perfecto. Aún recuerdo cuando Sir McLaren y yo nos conocimos...hace tanto tiempo de eso. Me da gusto que Endymion encontrara a una chica linda. Su madre estaría muy feliz.
- ¿ usted la conoció?
- claro que sí, todos aquí conocimos al matrimonio Moncrieff. Duncan la hacía feliz y él a ella...tal vez tu seas el cambio que a él le hacía falta...tal vez tu puedas curar todas sus cicatrices...
- Lady McLaren, el té está servido- interrumpe una de las sirvientas de la casa.
- en seguida vamos- Lita, Bridget querida, Acompáñenme.
Ambas mujeres se tomaron del brazo de la anciana y esta las condujo a la sala donde aguardaba una decena de mujeres, cinco de ellas era. Mujeres mayores como Lady McLaren, las otras cinco no parecían tener más de treinta años.
- bien, creo que estamos ya todas completas. Señoras, señoritas...les presento a Lady Bridget Moncrieff. A Lady Isabella Ferguson la conocen ya. Bridget, estas mujeres mayores son:Lady Margaret Hepburn, Lady Lisa Gilmor, Lady Edna Fairey, Lady Grace Usher, Lady Marry Gowen.
El grupo de mujeres mayores la miraban sonrientes pero interesadas. No perdían detalle de ella aunque las mujeres jóvenes parecían tener otra opinión de ella.
-si me permite, Lady McLaren...yo presentaré. La chicas -dijo una rubia muchacha de vestido amarillo que observaba a Bridget de pies a Cabeza
-Mi nombre es Guillermina Alliston, puedes llamarme "Mina" ella es Lady Victoria Romans, una de las chicas más lindas de Escocia al igual que yo. Ella es Lady Katherine Allen- presentó a otra rubia de cabellos ondulados y ojos azules como el mar- Lady Molly O'Donell y finalmente y algo menos agraciada que todas nosotras...Lady Amy McDonald...en un rincón de la sala se encontraba una chica de aproximadamente dieciocho años de edad ensartada en un recatado vestido azul cielo a juego con su miradas y su corta cabellera.
- encantada...- dijo Bridget sosteniendo la mirada a todas y cada una de esas mujeres. Las jóvenes sobre todo con excepción de Molly y Amy retaban. Con sus pupilas a la altiva muchacha de mirada amatista que tomaba asiento junto a Lita al tiempo que aceptaba una taza de té negro.
- ¿y qué le ha parecido vivir en Moncrieff Camp, Lady Bridget? Es un lugar bastante apartado y solitario del pueblo- interroga Lady Marry Gowen
- es un lugar encantador. Nunca podría aburrirme.
-¡ imposible no aburrirse en Moncrieff Camp! Sólo hay cebada y animales salvajes- frivoliza Lady Katherine.
- creo que es justo por eso que Bridget jamás se aburre... Con Endymion cerca dudo que ella se aburra alguna vez - bromea la castaña.- Andrew y yo jamás nos aburrimos en casa...
-claro...esa es la forma de pensar de una mujer francesa...-dice cortante Lady Victoria ...
- más bien la forma de pensar de cualquier mujer con sangre en las vena...
- señoritas...relajémonos...me encantaría mostrarles a todas mi jardín, los cardos están floreciendo en esta época del año.
- Lady McLaren me encantaría, pero mi doctor me ha impedido asolearme a estas horas del día, es terrible para mi migraña- se disculpa Lady Katherine.
-¿qué le parece si nos quedamos a hacerle compañía a Lady Katherine mientras ustedes ven el jardín? Nos ayudará a conoce mejor a Lady Bridget ¿o no lo crees así, querida?- reta la rubia muchacha de vestido amarillo.
-me encantaría- responde la joven de cabellos negros sosteniendo la mirada y la sonrisa a la rubia.
Cuando Lady McLaren se ha ido junto con las demás mujeres mayores, todas las demás se sientan en torno a Bridget. Ninguna de ellas puede evitar demostrar su interés.
- y dinos, Bridget...no te molesta que te hable de "tu" ¿verdad?
- en absoluto, Mina, no tengo ningún problema en eliminar formulismos...
- perfecto- sonríe complacida la rubia- y dime, Bridget...¿qué tal tu vida de casada con Endymion?
-¿cómo dices?- pregunta sería la joven de ojos amatista, no ha podido dejar de darse cuenta de la familiaridad con la que llama a su marido- ¿a qué te refieres?
- a lo que te imaginas, querida...-explica Katherine- ¿cómo te trata Endymion en la cama?
-¡Katherine! Esa pregunta es totalmente inadecuada.-regaña Molly
- no es correcto hablar de esas cosas- se escandaliza la chica de cabellos azules.
- vamos... Todas sabemos que Endymion es algo así como la atracción turística de los highlands. Toda chica casadera ha pasado por él- dice con total tranquilidad la seria Victoria.
-¡ victoria ! No deberías hablar así. Tienes un nombre que guardar. - reprende la de cabellos azules- imagínate que pasaría si la gente se enterara de tus aventuras.
- Amy, Amy, eres tan Ingenua. Sólo es cuestión de aparentar ante las personas adecuadas, como Lady McLaren. Ser discreta y estar atenta a un buen partido.
-¿olvidas un pequeño detalle?- se burla Molly- ¿olvidas tu prueba de doncellez? ¿Qué pasará cuando descubran que es inexistente?
- es que ustedes son un par de ingenuas. No tienen que hacer las cosas como se las indican. Hay trucos para todo, señoritas...
- eso es demasiado cinismo y es incorrecto, victoria.
-no seas tan anticuada, Amy- reprende la rubia
- pero volvamos al tema- interrumpe Katherine - cuéntanos...¿ qué tal Endymion? ¿ sigue siendo tan apasionado?
- ohhh si, lo recuerdo -agrega Victoria- él casi cae en lo salvaje...pero era estupendo
- ¿cómo es contigo, Bridget?- se interesa Mina- ¿ disfrutas que sea así de brusco?
- eso es algo muy privado, Mina- interrumpe Lita notando la sorpresa en el rostro de su amiga- ella no tiene por que hablarles de esas cosas.
- en fin - agrega Mina- una cosa es lo bueno que Endymion pueda ser en la cama y otra que alguien pueda soportarlo más de dos horas y vestido.
Todas las mujeres de la sala con excepción. De Bridget y Lita asintieron ahí.
- sólo están molestas por que Endymion no quiso jamás nada serió con ninguna de ustedes, chicas.- se divierte la castaña notando los rostros molestos de ellas, menos de Molly y de Amy.
- lo que pasa es que él necesitaba a la chica adecuada - interrumpe la de ojos de jade- debían de ver lo bien que se llevan esos dos.- cuenta orgullosa la señora Ferguson.
- claro, he escuchado que las mujeres de Elgin son demasiado salvajes, ideales para él.
- dicen que en Elgin las mujeres montan como hombres y que andan por ahí actuando sin modales algunos y que...- comenta Mina pero su comentario es interrumpido por un grito desesperado al sentir el té caliente de la taza de Bridget caer sobre su vestido.
-¡idiota ! Es un vestido nuevo, con la seda más fina traída de París
- oh, lo siento tanto- se disculpa la muchacha de cabello negro- descuida, Mina. Estoy segura que encontrarás un vestido adecuado para ti. La señora Sinclair tiene bastantes vestidos como el Tuyo. No creo que le moleste venderme uno, te lo repondré
-¡estúpida!¿cómo te atreves?
Mina se puso de pie para abofetear a Bridget, pero ella hizo lo mismo. Justo en ese momento entraron Lady McLaren y las demás señoras mayores, Mina sentó de inmediato.
- ¿qué pasa aquí?- cuestina la anfitriona-escuchamos gritos
- una disculpa, Lady McLaren... Es mi culpa. Accidentalmente vacié mi taza de té sobre el hermoso y fino vestido amarillo de Lady Guillermina. Estoy realmente apenada- miente la pelinegra
- si claro...-Duda la chica rubia
- Lady Alliston...Lady Moncrieff se ha disculpado ya. No debería de tomarle tanta importancia.
- me ofrezco a pagar por él
- descuide, Lady Moncrieff... No es necesario. seguro Lady Alliston tendrá más prendas en su guardarropas...¿ no es así, Lady Alliston?
- por supuesto...- responde forzada la chica rubia.
- le agradezco, Lady Alliston...ahora debo retirarme...Endymion aún está algo delicado de salud y no me gustaría dejarlo solo mucho tiempo...
- descuide, Lady Bridget... Comprendo que quiera ver por Sir Endymion...visíteme pronto ¿quiere? Es usted una persona bastante agradable.
- encantada. Le enviare con nuestro chofer una carta para confirmar la fecha y hora...Lita...¿ nos vamos?
-Claro...-apoya la castaña con voz sonriente- Lady McLaren...mil gracias por todo...
- la espero pronto, Lady Ferguson
- claro que sí... Le traeré mis magdalenas. Con arándanos para compartir...
En el camino Bridget no habló prácticamente nada, estaba absorta en sus pensamientos hasta que Lita decidió romper el silencio.
-no les prestes atención a esas mujeres. Todas ellas sólo están celosas...- tranquiliza la castaña
- Lita…yo no estoy...
- descuida...yo estaría ,mucho peor que tu. Pero no les prestes atención. Victoria se acostó con Endymion buscando que él la desposara... Pero eso no ocurrió, al igual que Katherine, incluso Guillermina estuvo muy insistente para que él la cortejara... Pero a Endymion jamás le interesó. Ella o una chica de burdel le daban exactamente lo mismo. A Endymion solo le interesaban las mujeres para una cosa...hasta qué te conoció a ti...
Bridget volteó a ver sorprendida a la chica ante ella, no tenía idea de qué responder a aquella declaración.
- si, tal vez no me agrade. Pero reconozco que tu le interesas y bastante. Me atrevería a decir que lo suyo por ti es quizás...amor.
-¡Lita… ¡que cosas dices! Por supuesto que Endymion y yo...
- querida. No veo otra razón por la que siendo quien es no te haya puesto un dedo encima, aún más deseándote como te desea, se le ve en la mirada...
- ¿cómo sabes que Endymion y yo...bueno que nosotros aún no...?
- tu rostro lucía igual de escandalizado que el de Amy y Molly. - dice la castaña- descuida. Nadie más se dio cuenta. Aquellas mujeres estaban tan sumidas en su propio veneno que no repararon en tu rostro...y descuida. Yo no diré nada.
- gracias...
- aún así, si en algún momento tienes alguna duda o quieres hablar...soy materia dispuesta.
- no creo que ese día llegue, pero ¿gracias?...
- ¿intentas decirme que Endymion y tu acordaron?- el coche de los Moncrieff llegó a la propiedad de los Ferguson y se detuvo en la puerta de entrada.- demonios... Hablaremos después... Me he quedado intrigada, un placer salir contigo, Bridget...
-nos veremos pronto- se despide la pelinegra.
-de eso no tengas duda, querida...
Bridget siguió en silencio hasta Moncrieff Camp, incluso entró en silencio a la casa, yendo directo al estudio de donde podía verse una luz encendida.
Como ella lo sospechaba, Endymion se encontraba allí, revisando algunas cuentas, el rostro de Endymion se iluminó al ver a la joven llegar al estudio.
-Bridget, regresas temprano ¿cómo te fue?
La única respuesta de la joven fue arrojar el primer florero que encontró cerca contra el rostro de Endymion que estuvo a dos dedos de ser el destino final de éste al lograr esquivarlo
-¿ qué rayos te pasa?-interroga él aún aterrorizado.
-¿qué rayos me pasa? ¿ de verdad quieres saber qué me pasa, genio? ¡Me pasa que no me da la gana pasar la tarde entre todas tus amantes tomando el té como gente civilizada! ¡Tal vez a ti te parezca gracioso, para mi es de lo más grotesco!
- ¿pero de qué demonios hablas?
- de todas tus amantes de la alta sociedad. Ya veo de donde venía tu preocupación. Debo decirte, querido, que ellas no son nada discretas, ni agradables.
- Bridget...ellas no...
- no te molestes en explicarlo, no me importa escuchar nada. Si me disculpas, yo a diferencia de todas esas sanguijuelas tengo un millar de actividades mañana por la mañana, me voy a la cama.

Las palabras de su esposa dejaron al pelinegro más que sorprendido, jamás había visto a Rei de ea forma, acaso estaba ¿celosa?Daría su vida si así fuera, porque eso significaría que Bridget estaba comenzando a sentir algo por Endymion, aunque fuera un poco...

¡Hola!

Aquí luego de muuuucho esperar les dejo un capitulo más de "Vidas pasadas" ¿qué les ha parecido?

De antemano una disculpa por la tardanza, he trabajado mucho últimamente y no había tenido tiempo de nada, ni de actualizar. Pero me he revelado y he aquí mi capitulo nuevo de "vidas pasadas" gracias a todas las que no han olvidado esta historia y a las que han preguntado porqué no actualizo, bueno...no fue por falta de ganas, sino de tiempo T_T pero verán que me doy mis escapaditas, no prometo semanal pero si más a menudo.

¡gracias por seguir leyendome, chicas!

La maga