Vidas pasadas
Capitulo 16
"Miedos"
No puedo dejar de sentir que algo se contrae en mi estomago al escuchar cómo se reconciliaron Endymion y Bridget, quizás nunca me acostumbre a su pasado…Quizás me estoy equivocando.
- ¿estás bien?- le escucho decirme
- Claro, estoy bien- miento intentando sonreír, aunque sé que él me descubrirá en seguida.
Con sus dedos eleva mi barbilla para enfrentar su mirada con la mía, esos ojos me derriten.
- Luces triste…
- ¿de verdad tu padre fue así de cruel contigo, Endymion?
Él asintió y pude ver el dolor en su rostro, veo su cara descompuesta y d inmediato me arrepiento por haber preguntado…
- Ya cerraron, Rei…- parece leer mi mente
- ¿cómo?
- Las cicatrices que Duncan Moncrieff dejó en mi sanaron hace mucho…aunque no dejo de sentir esa amargura en la boca cada que lo recuerdo.
- El tiempo cura todo ¿no es así?
- Te equivocas…no es el tiempo el que me curó, Rei…
- Bridget…
Endymion asintió sonriendo con ternura, aunque estoy siempre celosa de esa mujer no puedo dejar de agradecerle haber sido tan buena con él, quizás si ellos no se hubieran encontrado en aquel entones, Endymion no sería hoy el hombre que es…el que tanto me gusta
- Estas molesta.
- No. Estoy agradecida…muy agradecida con Bridget por haber cerrado esas heridas en ti…
- ¿ya no la odias?
- Hoy no- minimizo con una sonrisa cuando por fin llegamos al hotel, él me abre la puerta con toda la galantería y entro al hotel de su brazo, se siente muy bien.
Lo veo relajarse mientras caminamos por el Lobby y yo creo ver a alguien conocido entre tanta gente, debo estar equivocada, no conozco a nadie en Escocia.
- ¿todo bien?
- Si, es solo que…creo que me confundí. Creí ver un rostro conocido- respondo mientras vamos en el ascensor
-¿y no lo era?
- Claro que no, Endymion…mis conocidos no suelen venir a Escocia y menos aun hospedarse en hoteles como este.- le digo pero él no sabe cómo responderme y luce apenado. - cosa que me da gusto porque así no tengo que saludar a nadie.
- ¿se avergüenza de que la vean con un anciano, Señorita Hino?
- Solo un poco, Señor Mocrieff…aunque debo decir, Usted no luce como un hombre de su edad- le digo seductoramente y él sonríe- luce de apenas unos…ciento ochenta años.
- Golpe demasiado bajo, Señorita Hino. Creo que esta no la puedo dejar pasar.
- ¿qué pretende hacer?- digo sonriente mientras una sonrisa seductora se cuelga de mirada, el brillo siniestro lo detecto de inmediato y apenas se abren las puertas de la habitación corro hacia la habitación, él sale detrás de mí y me persigue entre risas por todo el cuarto hasta que entro a mi habitación y sé que no hay salida, luego de una larga batalla me tira sobre la cama y está sobre mi. Escucho su respiración agitada- cuide su corazón, Señor Moncrieff, ya no es tan joven como antes…
Endymion sonríe y me dice seductor al oído mientras mordisquea mi lóbulo.
- Puedo asegurarte que mi falta de juventud puedo compensarla de mil maneras distintas…
- me encantaría conocerlas, Sir Endymion- Lo reto y él sonríe llevando sus dientes al primer botón de mi blusa, pero el timbre del teléfono lo detiene.
- Diablos…- gruñe pero se dirige al segundo botón.
- debes contestar
- estoy en algo más importante, linda…
- pero ese sonido me está matando…
Escucho un gruñido y luego se incorpora para tomar el teléfono de mala gana
- ¡Diga!- brama de mala gana pero su rostro se pone serio y luego me mira- ¿ahora?... bien… te veo abajo…
Me incorporo sin decir nada y no puedo evitar mirarlo con reproche.
- Rei…yo…debo bajar un momento….
- ve.
- En verdad es importante y….
- Endymion. Ve al maldito Lobby- le digo de mala manera- no me importa
- ¿en verdad?- me interroga sorprendido y eso hiere mi orgullo
- ¡por supuesto que no! Largo de aquí, tengo mejores cosas que hacer que verte, fuera, fuera
Él sonríe y besa mi frente agradecido para luego correr a la puerta.
- Te prometo que tardaré lo menos posible, linda…
Lo veo desaparecer por la puerta y me extraño, parece tener prisa ¿con quién irá a encontrarse? Una parte de mi me pide que lo siga, pero esa no soy yo. No espiaré a Endymion Moncrieff como si fuera una chica de secundaria…además tiene oído de tísico y dudo no ser descubierta…deberé descubrir por otros medios con quién se ha reunido Endymion…
Me siento al tocador y me decido por peinar mi cabello, luce algo despeinado y seguramente en cuanto Endymion vuelva deberemos tomar el vuelo de regreso a los Highlands.
Estoy perdida en mi reflejo, analizando todo lo que me ha pasado en las últimas semanas, en lo que he visto y lo que he sentido, no me percato de que el reflejo del espejo ha dejado de cepillar su cabello, aunque yo sigo haciéndolo, el reflejo me mira inmóvil y eso consigue llamar mi atención.
Cuando miro mejor, me percato de que esa no soy yo, sino alguien muy parecida a mi ¿Bridget tal vez? Debo estar alucinando…no…no se siente como si durmiera, esto es real…demasiado real.
Clavo mi mirada amatista en la suya y cuando ella se da cuenda de que tiene mi atención total sonríe y extiende sus manos, las veo salir del espejo, luego abre los labios…va a decir algo.
- No…no…. lo lastimes…- me pide casi en un susurro eso me altera pero prefiero lucir como si no fuera así
- ¿qué?
- A Endymion…. no lastimes a Endymion, Rei….por favor…-me suplica sincera, a mi me sorprende
- Tu eres un producto de mi imaginación, eso es todo. Tu no eres real- le digo mientras me doy cuenta de lo ridícula que debo verme hablando sola con mi reflejo.
- Soy real y lo sabes….lo sabes de sobra, Rei…
- ¿cómo puedo creerte?
- Porque te mostraré….te mostraré lo que él no quiere decirte…
- ¿qué tu qué?- su promesa me sorprende y me asusta un poco.
No dice más pero sus muñecas tiran de las mías y siento una inmensa descarga eléctrica recorrer mi cuerpo, de repente la obscuridad, una terrible obscuridad…
Moncrieff Camp 1820
Moncrieff Camp volvió a ser un lugar divertido para todos los habitantes de la propiedad, las peleas entre ellos no cesaron, pero eran peleas mucho menos impactantes y peligrosas para l os empleados y siempre terminaban con una disculpa sincera, la mayoría de las veces de Endymion y siempre con risas y bromas al respecto, nadie se quejaba de ello, al contrario, lo disfrutaban.
La joven de ojos amatista disfrutaba de un merecido descanso en su risco favorito desde donde podía ver las tierras de Moncrieff Camp, Endymion apareció instantes después y a pesar de que Bridget lo vio aparecer no dijo nada, solo esperó a que él se sentara en silencio a su lado, como cada día.
- no era necesario que vinieras hasta acá, Endymion
- Claro que lo era, no trajiste a Lady Mars contigo ¿cómo se supone que ibas a volver?
- Sabes que no la he visto bien los últimos días, creo que lo mejor será llamar al doctor para que la vea.
- Lo hice yo, por eso estuve ocupado por la mañana, acaba de retirarse de las caballerizas
- ¿y qué es lo que tiene Lady Mars?
- nada grave
- ¿nada grave? ella ya no quiere salir a cabalgar, está demasiado extraña
- Eso es porque parece que ella y Tuxedo la han pasado bastante bien….
- ¿cómo dices?- intrigada murmura la joven que no acaba de comprender el comentario pícaro del pelinegro.
- la población de nuestra caballeriza aumentará dentro de varias semanas y…necesitarás usar otra yegua por un buen tiempo.
- no puede ser… ¿Lady Mars y Tuxedo?- interroga la chica con los ojos increíblemente abiertos- mira quién fue a traicionarme.
- A las chicas de Elgin parecen agradarles los chicos de los Highlands
- no a todas, Endymion. No te sientas tan importante, tu no me gustas tanto
- "¿tanto?"- interroga con agrado el alto muchacho y esa mirada hace que Bridget se torne color escarlata
- nada, quise decir "nada" tu no me gustas "nada", solo me agradas
- así que… "te agrado"- se interesa él recargándose en un árbol
- no lo digas de esa forma, no es un agrado especial o importante, me agradas como me agrada un gato…o un galgo…o un cardo, si ¡me agradas de la misma forma que me agradan los cardos!
- pero los cardos son espinosos y feos- se queja Endymion
- y tu eres gruñón y malhumorado
- como tu
- pero también eres feo, como un cardo- completa orgullosa la muchacha de ojos violeta.
- pues creo que no soy tan feo, Bridget, al menos si no te gusto "tanto" quiere decir que si te gusto "algo" ¿no lo crees?
- tal vez yo sea la que juzga mal, Endymion. Al parecer las mujeres de Drumnadrochit no piensan igual que yo, Victoria Romans por ejemplo
- ¿ Vicky?- se ríe el pelinegro- ¡claro! tú te pusiste celosa cuando me viste charlando con Vicky
- ¡Pues no! Yo no me puse "celosa" cuando estuviste hablando con esa mujerzuela de "Vicky" por mi pudiste quedarte toda la noche con ella, es más, a ella es a quien debiste traer a Moncrieff Camp de regreso, eso te hubiera puesto muy feliz ¿no?
- Bridget…no es lo que tú piensas- intenta abogar el joven.
- Endymion. Tu y esa mujerzuela estaban coqueteando pero ya te lo dije, a mi no me importa, por mi puedes quedarte con ella o con cualquiera de esas finas rubias artificiales.
- ¿rubias artificiales?- ríe a carcajadas el alto joven haciendo que ella frunza el ceño y se ponga de pie, de verdad parece enojada y luce dispuesta a irse- ¡Ella vivió en Edimburgo!
- ¿cómo?- se extraña la joven.
Endymion insistió en que ambos se sentaran y ella luego de un par de negativas aceptó sentándose a su lado.
- La noche del baile Vicky…-Bridget miró con ojos fulminantes al hombre ante ella y tras toser un poco corrigió- Victoria…la noche del baile Victoria se acercó a mi para hacerme plática mientras tu charlabas con las mujeres con las que te llevó Isabella. A mí no me interesaba charlar con ella, la verdad es que charlar no es lo suyo
- Revolcarse contigo si- murmura dolida la chica de cabellos negros intentando contener sin éxito su coraje- ¿verdad?
- Bridget…-intenta calmar él pero ella no luce del todo feliz- Si te interesa saberlo…Vic…Victoria se interesó porque le dijeron que mi esposa estudió en Edimburgo, por cierto que en un colegio para señoritas, el mejor de la ciudad…¿en cuál dices que estudiaste tu?
- Bue….bueno pues… ¿qué te importa? Siempre has dicho que debe ser un mal colegio porque yo no se hacer nada de la casa.
- Y sigo pensando igual, nuestra hija no irá al mismo colegio que tu, te lo advierto. Creo que debería presentar mis reclamos…
En aquellas palabras hubo una frase que hizo que el rostro de la muchacha se tornara rojo de nueva cuenta, luego tosió desesperada y tardó un rato en recuperar la compostura.
- ¿nuestra hija?
- Bueno, si llegamos a tenerla algún día. Si no…no importa
- Eso no pasará, Endymion- asegura la muchacha- Tu y yo jamás dejaremos de ser buenos amigos, lo entiendes ¿verdad?
- Claro…Claro que lo entiendo- responde con pesar el atormentado muchacho- en fin…Victoria estaba interesada por tu pasado, Bridget
- ¿en serio? ¿y por qué habría de importarle mi vida?
- Pues…no es exactamente tu vida, sino la de tu hermano sobre la que estaba interesada- dice con naturalidad el muchacho notando la palidez y el silencio en el rostro de su joven esposa- Le interesaba saber sobre Raymond De Byres…ese guapo muchacho que conoció un día en un baile y que tenía tu color de ojos, querida.
Bridget no dijo palabra alguna y tras una tos nerviosa siguió en silencio, un terrible silencio que confirmó a Endymion lo que ya sabía.
- Por eso continué charlando con ella, al parecer ese chico de ojos amatista y cabellos negros le robó el corazón
- Es una coincidencia, eso es todo
- Tal vez el apellido De Byres si, tu color de ojos…no lo creo. Y me puse a investigar….
- ¿qué está pasando por tu mente, Endymion?
- Si hay una Bridget de Byres registrada en un colegio para señoritas, aunque no al mismo al que asistió Victoria, pero cuando mandé a indagar…esa bella señorita de Byres no tiene parecido alguno contigo, querida…al menos que seas castaña de ojos azules. Mientras que Raymond de Byres es un muchacho bajito con cabellos negros y ojos amatista ¿conoces a alguien así?
- ¿lo sabes desde ese día?
- Lo sospeché desde hace mucho tiempo, pero lo fui confirmando poco a poco.
- Creo que has descubierto mi secreto- sonríe apenada la muchacha de cabellos negros
- tal vez sería buena idea dejar de guardarlos ¿no lo crees?- ofrece él, pero Bridget toma un aspecto defensivo al instante- los amigos no se guardan secretos y tu y yo somos amigos ¿no es así?
- Si, es verdad. Somos amigos- se relaja ella- pero ahora tu sabes un secreto mío y yo no sé nada de ti
- sabes más de mi de lo que conoce cualquiera, Bridget….Pero si deseas saber algo pregunta, nunca te mentiría.
La sinceridad de Endymion hace estremecer de pies a cabeza a la salvaje muchacha de Elgin, había algo en Endymion que podría poner a temblar entera a esa joven que solía no temerle a nada ni a nadie.
- olvídalo…así está bien
- No, Bridget. No está bien, pregúntame lo que quieras…no quiero que tengas dudas, no de mi.
- Endymion…el otro día cuando me molesté contigo fui muy dura…no lo merecías…del todo. De verdad lo lamento
- Si lo merecía, Bridget. Tienes razón, yo soy un egoísta que solo piensa en mí y solo en mí. Tenías toda la razón en molestarte y en hacerme ver mi error.
- Debí usar otro método, sé que no estaba bien la forma en que se estaban llevando las cosas en Moncrieff Camp pero tú no sabías que existían otros métodos.
- Te lo han contado- se apena Endymion cual niño pequeño, ella asintió en silencio- Bridget, yo…
- me siento orgullosa del hombre que eres, Endymion- confesó sincera ella mientras la incredulidad aparece en la mirada zafiro de él- lo digo en serio, no eres tan malo ni tan insoportable, ni tan cabeza dura ni tan terrible como pareces.
- ¿es eso una forma de cumplido?
- Si, justo eso. Es un cumplido- apoya orgullosa ella - ¿te gusta?
- Creo que es lo más dulce que me has dicho desde que nos conocemos
- Escucha, sé que aun te duele, pero…tal vez algún día te gustaría hablar de tu pasado.
- Te prometo, Bridget… que si algún día quiero reabrir ese capítulo en mi vida, serás tú la primera con la que hable al respecto. Pero no ahora…por favor. Creo que ahora soy lo suficientemente feliz al tener una amiga como tú, jamás había tenido alguna amiga antes.
- Está Lady Romans o Lady Allisten
- No, ellas jamás fueron mis amigas, Bridget- explica intentando ocultar una risa el joven de cabellos negros- antes de ti jamás tuve una amiga
- ¿y Andrew?
- Andrew es diferente, él ha sido mi único amigo y tu mi única amiga. Contigo hablo cosas que con él no, me agrada.
-Creo que tu también eres mi único amigo.
- No, está tu primo: Sir Alexandre MacDougall ¿no es tu amigo?
- Más bien mi amiga- corrige la chica entre risas ganándose una mirada confundida de su esposo.
- No entiendo
- Alex no es mi primo, es mi prima- cuenta ella- cuando ella nació mi tía Rose murió. No tendrían más hijos y mi tío no deseaba volver a casarse, necesitaba un heredero varón.
- Pero tuvieron una niña
- así es, ella fue criada como un hijo, como el heredero que algún día sería. ¿quién crees que me enseñó a esconder mi cabello y a disfrazarme para parecer un chico?
- ¿de él fue la idea de inscribirte a la universidad?
- No, fue mía. Cuando mis padres me enviaron a Edimburgo con mi tío y con ella para estudiar el cómo ser una perfecta esposa casi muero; le conté a Alex mis deseos de estudiar la universidad y entre ambas ideamos un plan para que pudiera estudiar. Tomamos los papeles de mi hermano Raymond prestados y ayudamos a una pobre chica que moría por aprender a ser una señorita de sociedad quien gustosa aceptó tomar mi lugar en ese aburrido colegio.
- Todo un plan
- somos listas.
- Siempre dije que tenías más talento para dirigir a Moncrieff Camp que para ser una ama de casa
- ¿te molesta?
- me encanta, ahora entiendo bastantes cosas y yo también me siento orgulloso de tener a una amiga como tú. Me gusta que seas diferente, justo es lo que me gustó de ti
- ¿ ah sí?
- Te dije que contigo nunca me aburriría- recuerda divertido el muchacho de ojos azules
- ohh y ahora vas a aburrirte menos- dice con voz malicioso la chica que sin esperar respuesta se pone de pie y se monta a Tuxedo gritando desde unos metros de distancia- ¡te veo en casa!
Endymion solo pudo reír mientras veía a su joven esposa alejarse de donde estaba él. Había algo en Bridget que siempre despertaba sentimientos extremos en él: coraje, alegría, celos, amor ¿amor?...quien sabe…
Endymion tardó un buen rato en poder alcanzar a Bridget y luego de que esta se burlara de él por un par de kilómetros accedió a compartir a Tuxedo para volver a las caballerizas, todo el camino estuvo acompañado de risas y burlas de parte de ella y tenues sonrisas en el rostro de él, ninguno lo aceptaría, pero los dos eran muy felices en ese momento.
Los dos se quedaron en silencio cuando él al ayudarla a bajar de Tuxedo se quedó extremadamente cerca de ella, pudieron cruzar sus miradas y casi rozaron sus labios pero no lo hicieron, no se besaron y no dijeron nada aunque en silencio fueron conscientes de que algo se estaba desarrollando en lo más profundo de sus corazones, algo con lo que no contaban.
- ¿qué crees que nos haya preparado la señora Sinclair de cenar?- Interroga Bridget cuando salen de las caballerizas luego de dedicarle un tiempo a Lady Mars y dirigirse hacia la casa principal.
- no importa, luego de correr todo lo que me hiciste correr muero de hambre, me comería a una vaca entera si me la pusieran en la mesa
- te estás haciendo viejo, Endymion, no puedes comer tanto, te dará una congestión.
- tienes razón ¿una papilla de manzana tal vez?
- si, tal vez sea lo adecuado, aunque no debes olvidar que soy un anciano, deberás darme cuidados especiales- coquetea el alto joven - ¿un baño de esponja tal vez?
- ¡estás loco!- reclamó entre risas la joven corriendo hacia la casa, Endymion corrió detrás de ella- Jamás pasará
- ¡anda, se amable con este pobre anciano!
- No eres un anciano aun, Endymion Moncrieff
- Pero acabas de decirlo, anda se amable con un pobre anciano
- ¡jamás!- grita ella corriendo al interior de la casa, entra deteniéndose en seco y con el rostro pálido, Endymion entra justo detrás de ella y se queda al igual detenido en el arco de la puerta en silencio- mamá…papá…
- ¡Briss!- grita su joven hermana corriendo a abrazarse a la señora Moncrieff que la recibe sorprendida
-¡maldito animal!- gritó el señor de Byres lanzándose sobre su yerno incómodo y derribándolo para propinarle más de un golpe en el rostro que hicieron brotar la sangre de su rostro.
- ¡papá, detente!-grita la hija mayor intentando detener la furia de su padre
- ¡No! Este hombre y yo arreglaremos cuentas, Bridget.
- ¡lo vas a matar!
- ¡eso quiero, Matarlo!
- ¡papi, suéltalo!- suplica la más pequeña de los de Byres
Solo el grito de la pequeña Danna consigue que Logan de Byres se detenga y se incorpore de mala gana.
- Bridget, recoge tus cosas, volvemos a Elgin- murmura entre dientes el serio padre
- ¿qué, qué dices?- se sorprende la joven
- Digo que no permitiré que vivas un día más con esta bestia. Nos cruzamos en Londres con la familia Alliston y nos contaron la forma tan vergonzosa como Endymion te trata y no voy a permitirlo. Éste puede ser el hombre más rico del mundo pero no permitiré que te trate de esa manera.
- Señor De Byres….- apenas logra articular el pelinegro por la sorpresa- yo quiero explicarle que…
- No hay nada que explicar. Usted prometió cuidar de mi hija y hacerla feliz pero no hizo ni una cosa ni otra. Bridget, tus cosas, nos vamos
- No- interrumpe Endymion interponiéndose entre la joven de ojos amatista y su padre, a la de ojos amatista la sostiene por la muñeca como si la vida se le fuera en ello.
- ¿cómo dice?- se indigna el señor De Byres
- Bridget no se irá de aquí. Ella es mi esposa y esta su casa, si ella no desea marcharse no lo hará. Usted no puede decidir por ella
- Ni usted tampoco- grosero responde el padre de la joven y es en ese momento que Endymion descubre de dónde viene el carácter férreo de su mujer- Bridget…
- ¡ya le dije que no permitiré que ella se vaya!
- Endymion…-nombra la joven a sus espaldas con una voz que hace temblar lo más profundo del ser de aquel hombre que siempre se juró ser rudo hasta ese momento- por favor, déjanos a solas.
Él se gira encontrándose con el rostro apenado de la muchacha que le evita la mirada y de repente los De Byres y el mundo entero dejan de existir para él.
- ¿te irás?- pregunta en un tono tan bajito que apenas y puede escucharlo ella. Son dos palabras pero en ellas se esconde tanto miedo y dolor que aunados a la mirada zafiro de él apenas y puede soportar de reojo.
- Necesito hablar con mi familia…a solas. Por favor….
- Como tu digas…
De mala gana el muchacho soltó la muñeca de su mujer y salió golpeando puertas y cuanta cosa se atravesaba en el camino, salió de la casa a contemplar la noche estrellada y a hacer lo que tal vez nunca había hecho: Rezar, rezar por que Bridget no eligiera marcharse de Moncrieff Camp. Aunque ¿por qué no lo haría?
Ellos discutían todos los días, no había día en el que no pelearan, no había punto en el que no discreparan y aun así, aun a pesar de tantos problemas y gritos, Endymion no podía imaginarse cómo sería su vida sin Bridget a su lado.
¿qué sería de él si esa muchacha remilgada aceptaba seguir las órdenes de su padre? ¿qué haría con su vida? Antes de ella, de Bridget; Endymion conseguía arreglárselas para estar bien. Nunca tuvo a una mujer a su lado que la amara pero nunca estuvo solo…solo…¡claro que estaba solo! ¿a quién quería engañar?
Antes de Bridget su vida era más que miserable pero no podía ni querría admitirlo. Si, tal vez tenía a su lado a cuanta mujer quisiera, tal vez podía darse el lujo de escoger a su amante en turno con facilidad, tal vez podía pagar con dinero o con joyas y vestidos por un sinfín de amantes dispuestas a hacer en la cama cosas que una muchacha decente jamás haría, pero eso no era estar en compañía, eso no era ser amado ¿ser amado? ¿acaso Bridget lo amaba?
- Sir Endymion..
- Alfred…
- Mi señor ¿está todo bien?- interroga preocupado el anciano al ver a su amo sentado al pie de la propiedad.
- Claro que si, Alfred…Es solo que mi mujer quiso estar un momento a solas con su familia, no los ve desde la boda.
Endymion era el peor mentiroso del mundo, tal vez sus palabras eran lógicas pero su mirada…su mirada reflejaba el peor dolor del mundo, el mayor de sus miedos…
- Descuide, mi señor. Le puedo asegurar que Lady Bridget no podría dejarle, le quiere demasiado…
Alfred se retiró en silencio, Endymion no dijo más. ¡ Cuánto le gustaría que el anciano tuviera la razón! aun así se quedó mirando al cielo que comenzaba a lucir violeta, violeta….como los ojos de ella.
En el interior de la propiedad las cosas no estaban mucho mejor que afuera. Frente a la chimenea de la sala se llevaba a cabo una discusión bastante delicada entre dos de los miembros de la familia De Byres.
- ¡no, no, no y no! ¡no voy a dejar que te quedes aquí!- grita enfurecido el patriarca de los de Byres
- ¡no puedes obligarme!
- ¡soy tu padre, Bridget!
- Un padre que me enseñó a pensar por mi misma y a tomar mis propias decisiones. ¡no puedes ahora pedirme que siga tus ordenes!
- Pero no te eduqué para que fueras tan estúpida- se enfurece el padre- no puedes quedarte al lado de un hombre que te trata tan mal como lo hace Endymion Moncrieff, por más que le hayas dado tu palabra.
- precisamente por que di mi palabra no puedo marcharme, padre. ¡es el honor de los De Byres!
- ¡Me importa un comino nuestro honor cuando está de por medio la integridad de mi hija! Ya te lo dije, prefiero perderlo todo antes de perder a otro hijo….
- Padre…
- Bridget, por favor…sé prudente.- interviene por primera vez la madre de la joven- Nos hemos encontrado en Londres con los Alliston.
- Mina…- deduce molesta la joven de ojos amatista imaginando de dónde venía el coraje de su padre
- Si, ella y Lady Romans también. Las pobres chicas te aprecian mucho, hija y les preocupa tu seguridad, nos contaron de la discusión que tuvieron Endymion y tu hace unas semanas y…
- oh no, no…no es lo que ustedes piensan, Endymion no es un monstruo- defiende la joven
- ¡Claro que lo es! ¿cómo llamas a un hombre que trata a su esposa con tan poco respeto?
- Eso fue un incidente aislado, padre, solo fue un malentendido
- Estas defendiéndolo ¿por qué, Bridget?
La joven guardó silencio y agachó la mirada, no deseaba responder a esa pregunta
- Nos iremos…nos iremos de regreso a Elgin y Sir Endymion deberá de comprender…
- ¡no!- grita la muchacha de ojos amatista con la mayor de las decisiones
- ¿por qué eres tan terca? ¿qué puede tenerte tan atada a estas tierras, Bridget, a él? ¿por qué no quieres irte?
Un silencio de la joven que continua con sus labios sellados.
- ¡¿por qué, Bridget?!
- ¡ porque lo amo!
Logan De Byres jamás esperó escuchar esa respuesta de boca de su hija, nunca imaginó ver a esa muchacha rebelde pronunciar dichas palabras, menos aun sobre aquel hombre.
- ¿qué dijiste?-aun dudoso el padre
- ¡que lo amo! Amo a Endymion Moncrieff y no voy a dejarlo, No voy a irme a ningún lugar.
Todos callaron ante aquellas palabras, los padres de Bridget e incluso la misma Danna no tenían nada que decir, nadie sabe qué decir cuando Endymion irrumpe en la sala con desesperación, incapaz de poder seguir esperando el destino de su vida y su felicidad.
La muchacha desvía la mirada de todos y el padre luego de comprender la reacción de su hija dice de mala gana.
- Mi esposa y yo volveremos a Elgin mañana por la mañana, Danna necesita descansar un poco antes de viajar, así que…buscaremos una posada en Drumnadrochit
No se necesita decir más para conocer la decisión de Logan De Byres y la agradece en silencio por su cambio de opinión.
- papi, a mi me gustaría quedarme con Bridget…no la veo hace tanto- interrumpe la niña con mirada suplicante.
La mirada de Logan De Byres es indescribible cuando pone sus duros ojos en su hija mayor y luego en su yerno ¿qué estará pensando ese hombre?
- Briss ¿verdad que puedo quedarme?- interroga la niña tan parecida a su hermana con la más dulce de las miradas- ¿verdad Sir Endymion que si?
Los Moncrieff intercambian un diálogo de miradas, solo ellos son capaces de comprender lo que intentan expresarse pero es notorio que se entienden perfectamente.
- Claro que si, pequeña. La familia de mi esposa es mi familia y ustedes son bienvenidos- dice con la mayor de las cortesías el hombre de ojos azules- Igual ustedes, Sir Logan, Lady Margaret, Sientan a Moncrieff Camp como suya.
- Le agradezco, pero la verdad es que deseamos volver cuanto antes a Elgin, tantas semanas en Londres fue….agotador.
- mamá, por favor…quédense al menos esta noche.
- será en otra ocasión, querida, pero te acompañaré a instalar a tu hermana mientras tu padre y tu esposo charlan- sonriente comenta la mayor de las De Byres. - Sirve que te explico los cuidados que debes tener con Danna.
- El doctor Sweeney dice que estoy curada- se queja la muchachita
- no, querida. Dijo que estabas bastante mejor, no que estabas curada
- Me lo explicarán arriba, creo que alguien muere de sueño- interrumpe Bridget al ver a la joven Danna bostezar un par de veces
Logan De Byres no intentó mantener la compostura cuando por fin se quedó a solas con Endymion Moncrieff, no le agradaba y no le interesaba disimular lo contrario pero Endymion se sentía incomodo ante esta situación e intentó congraciar las cosas.
- ¿puedo servirle un Whisky?
- ¿cree que con un Whisky olvidaré la forma como trata a mi hija?
- Señor De Byres, yo….
- escúcheme bien, porque solo lo diré una vez. No me importa el acuerdo que tenga usted con mi hija o los medios de los que se haya valido para convencerla de quedarse con usted. Pero si yo vuelvo a saber que maltrata a Bridget de cualquier forma, de cualquier manera…vendré y me aseguraré de que ella vuelva a Elgin, así tenga que ser como mujer viuda… ¿me ha entendido?
- Creo que lo que a usted le han dicho no es del todo…
- No soy estúpido. Tal vez no soy un Moncrieff pero puedo distinguir las miradas de las personas. Tal vez esas muchachitas pudieron exagerar su comentarios sobre los hechos en el baile de Lady McLaren pero sé que algo había de cierto y lo sé por la forma en la que se miraron mi hija y usted. Sabe que yo jamás estuve de acuerdo en que mi Bridget se casara con usted, pero ella es terca y no pude evitarlo; pero de eso a que usted la maltrate…no voy a permitírselo
- No me atrevería, Señor. Además, Su hija es lo suficientemente terca y tiene el brazo lo suficientemente pesado para defenderse sola.
Una media sonrisa se coló por los labios de Logan De Byres, al parecer Endymion ya había conocido el gancho derecho de los Moncrieff y eso lo relajó bastante, sabía que su hija no necesitaba que la defendieran, desde muy pequeña demostró que podía hacerlo sola.
- Aun así, se lo advierto. Mi esposa me convenció muy a mi pesar de no venir hasta aquí el mismo día que sacó a Bridget de Elgin tan salvajemente, ahora ha sido mi hija quien ha insistido en que no haga nada contra usted, pero no habrá una tercera vez, se lo advierto.
- Le doy mi palabra, señor…
- Ahora iré a buscar a mi esposa, deseo Marcharme de los Highlands cuanto antes.
- Si lo desea…
- Ni siquiera intente ofrecerme su casa, no la aceptaré mientras este matrimonio siga siendo una farsa.
- ¿disculpe?
- Sabe a lo que me refiero. No sé que acuerdo tengan ustedes dos, pero sé que lo de ustedes no es un matrimonio. Es una farsa bien montada de la que espero algún día mi hija termine desistiendo.
Si no hubiera sido Logan De Byres el suegro de Endymion no se hubiera detenido a decirle un par de cosas al hombre frente a él, pero Endymion recordó que ese individuo, por más que le desagradara, era el padre de su esposa, esa chica que por algún motivo desconocido había decidido quedarse a su lado y no se atrevería a arruinar eso con un ataque de cólera de los que estaba tan acostumbrado a tener, no si el riesgo era perder a Bridget…
- iré a buscar a su esposa…- apenas y contesta Endymion con voz baja, cómo le gustaría que ese hombre no fuera su suegro, cómo le gustaría decirle un par de verdades.
Escaleras Arriba la pequeña Danna se había quedado dormida casi al tocar la almohada, aquel fue un viaje agotador y aunque la pequeña niña estaba mucho mejor de salud aun se cansaba con los viajes largos, pero dormía tranquila bajo la mirada dulce y amorosa de su madre y su hermana mayor.
- Briss…
- Dime, madre…
- ¿de verdad fue cierto lo que le dijiste a tu padre? ¿en realidad estas enamorada de él?
Ahora escuchar esas palabras de boca de alguien más la sorprendía, y la apenaba ¿por qué había dicho eso? ¿de verdad amaba a Endymion?
- ¡Claro que no, madre! Solo lo dije para que no puedo regresar a Elgin, le di mi palabra a Endymion y voy a cumplirla. Los de Byres somos gente de palabra.
- Bridget, ¿estás diciendo la verdad? ¿de verdad no sientes nada por ese muchacho?
No hubo respuesta a esa pregunta, una más a la que la joven no estaba dispuesta a responder, ni siquiera a hacerse esa pregunta.
- Madre, deberían de quedarse, solo hay una posada en Drumnadrochit y me han dicho que no es muy acogedora.
- Solo dormiremos, Bridget. Además…. tu y yo sabemos que lo más posible es que tu padre y Sir Endymion terminen provocándonos un mal momento si siguen un momento más juntos. Si no amas a ese muchacho tarde o temprano tu padre terminará dándose cuenta y esto no acabará nada bien.
La puerta se abrió de un solo movimiento, Endymion Moncrieff apareció de golpe en la habitación su rostro era serio y tal vez algo dolido ¿acaso habría escuchado su conversación?
Evitaba mirar a los ojos a su esposa, cosa que no era muy común en él, en él que siempre buscaba la mirada amatista de la ruda chica de Elgin para sentirse feliz.
- Lady Margaret, Su esposo le espera…
- Claro, muchas gracias, Sir Endymion
- llámeme solo Endymion, por favor- pide el pelinegro besando el dorso de la mano de su suegra.
- muchas gracias, Endymion.
- ¿puedo hacer algo para convencerles de pasar la noche en Moncrieff Camp?
- no queremos dar molestias
- Claro que no dan molestias, son la familia de mi esposa y por lo tanto mi familia también, Moncrieff Camp es su casa también.
- Gracias, Endymion. Quizás en otra ocasión…Ahora Logan está bastante cansado y Malhumorado. pero de momento lo mejor será retirarnos
- comprendo- dice apenado el alto joven de ojos de cielo.
La bella mujer de Elgin se acerca a abrazar a su hija y besar sus mejillas, luego susurró en su oído.
- Bridget, piensa muy bien las cosas, querida. Siempre será mejor asegurarnos de saber lo que sentimos…todos serían más felices…
- Buen viaje mamá Te acompaño a la puerta
- No te molestes, Bridget. Yo lo haré- apenas y le dirige la palabra el muchacho de ojos azules, que ni siquiera la ve a los ojos, eso la inquieta aunque no lo demuestra- también ha sido un día pesado para ti y seguro quieres descansar.
- Son mi familia, Endymion. No me molesta acompañarles a la puerta, tengo meses que no les veo.
- pequeña, tu esposo tiene razón, luces agotada por el trabajo del día. Mejor será que descanses, además. Danna a veces tiene pesadillas, quizás deberías quedarte cerca por si despierta…
- escríbeme pronto, madre.
- En cuanto lleguemos a Elgin, tu haz lo mismo…cuéntanos como está mi pequeña y también como estás tu.
- Te lo prometo…
La bella muchacha de ojos amatista caminó hasta sentarse a la cama de su hermana que dormía . Danna lucía feliz, sonriente y sana, todo eso se lo debía a Endymion que había cumplido su palabra y pagado los médicos de su hermana menor ¿cómo no pensar en quedarse para pagar su deuda con Endymion? Si, justo eso era lo que sentía por él agradecimiento… ¿agradecimiento?
¿el agradecimiento se sentía así? ¿el agradecimiento podía acelerar el corazón? ¿el agradecimiento podía robar sonrisas? ¿qué era lo que realmente sentía por Endymion Moncrieff? ¿acaso amor?
- tus padres se han ido ya- interrumpe sus pensamientos el hombre de cabellos negros.
- ¿todo bien?- interroga ella pero Endymion solo asiente, ni siquiera la mira a la cara, es raro que él desvíe la mirada.
- imaginé que querrías pasar la noche junto a Danna, ella no conoce Moncrieff Camp así que creo que lo mejor es que te quedes a su lado, ¿no lo crees? Te traje tu camisón.
Una opresión en el pecho de la joven de ojos amatista y un enojo que intentó ocultar lo mejor posible con una tenue sonrisa, posiblemente no lo logró del todo.
- Si, tienes toda la razón, es una gran idea. Me quedaré a su lado- apoya Bridget tomando su ropa de dormir de las manos del pelinegro- Tal vez deba dormir con ella durante toda su estancia. Dulces sueños, Endymion.
Si, esa fue una noche más en la que dos personas bajo el techo de Moncrieff Camp no durmieron durante toda la noche, vendrían muchas otras más, pero por fortuna menos desafortunadas, pero esa noche…esa noche terribles ideas venían a la mente del matrimonio Moncrieff.
Bridget no dejaba de preguntarse una y otra vez "¿habrá escuchado algo Endymion?" "¿qué exactamente?" El imaginarse una y otra vez todas las posibilidades alejó el sueño de su cama y Endymion no la pasó mejor, a pesar de estar acostumbrado a dormir solo ,desde que Bridget estaba en su vida no había podido conciliar el sueño cuando ella no dormía a su lado, esa noche tampoco pudo, sobre todo luego de haberla escuchado charlar con su madre. "¿de verdad no amas a ese muchacho?" Si…era verdad, Bridget no lo amaba, ella jamás lo amaría, ella….ella jamás dejaría de verlo como "alguien a quien le había dado su palabra"
¡Holaa!
Chicas, les traigo el nuevo capitulo de "Vidas pasadas" No es una novedad lo que ocurre aquí, creo que todos teníamos idea de que algo así estaba pasando pero... ya lo aceptó, ahora... ' lo aceptará ante él? Tan tan taaaaan
Gracias por leerme, chicas. Estos momentos son los que me hacen feliz, escribir y transportarme a otros mundos
Saludos
La maga
