Vidas pasadas

Capitulo 27

"una tormenta de fuego"

Hoy es un día más en que Endymion se ha escabullido diciendo que tiene algunas cosas por hacer. Yo he aprovechado para salir con Makoto en el coche a dar una vuelta al pueblo. Hemos comprado unos helados pero decidimos tomarlos en un pequeño parquecito y no en la heladería, me estremece ese lugar y sus dueños. Ya no quiero más confusiones ni comparaciones con Santa Bridget.

- ¿de verdad no vas a quedarte con el coche?

- Claro que no, Mako-chan. No puedo quedarme con un regalo tan costoso

- ¿costoso? Ese hombre seguro se limpia el trasero con euros en lugar de papel higiénico, ¿qué tanto puede significar para él un pequeño cochecito?

- ¿cochecito? Este auto vale más que todo lo que tengo en mi departamento y más que tu propio departamento. Es una edición especial de fabricación bajo pedido. No puedo permitir que él gaste eso en mi.

- Endymion se muere por regalártelo ¿qué más da?

- Solo he decidido que no deseo eso y punto. No quiero que se quede con el concepto de que solo me interesó por su dinero.

- Bueno, seguramente eso lo hace mucho más sexy, pero imagino que ese trasero tan redondo tuvo algo que ver en tu decisión de ceder a los encantos del Escocés.

- Fue más que eso, Mako- Chan. Jamás sentí esta conexión con nadie, me siento como unida a él de un modo…único

- ¿de verdad no has contemplado quedarte?

- Él no me lo ha pedido y además, mi vida está en Tokio, mis sueños, mi mundo. Además, hoy le envié el borrador de mi artículo a Diamante, espero su respuesta

- Entonces ya tienes que volver

- Quizás si. Es cuestión de que él me responda.

- ¿se lo has dicho?

- Aun no

- ¿por qué?

- No ha surgido la oportunidad

- Quizás anoche mientras cenabas con él, o en el paseo de la tarde…o esta mañana…no sé…

- No quiero arruinarlo aun.

- Deberás hacerlo en algún momento.

- Lo sé. Solo quiero disfrutar del tiempo que me queda aquí.

Veo a un pequeño niño acercarse a mí con un ramo de lirios casa blanca y sonrío ¿acaso en algún momento le conté a Endymion que me gustan estas flores? Quizás si. Tomo las flores y busco con la mirada a Endymion pero no lo veo por ningún sitio, adoro que me sorprenda, pero la sorprendida soy yo al ver solo una nota en el ramo "Siempre tuyo" y eso me hace sentirme mareada.

- Mako- Chan. Volvamos a Moncrieff Camp

- ¿qué te ocurre?

- Solo volvamos ¿quieres?

- ¿de verdad tan poco te gustó el detalle del cuñado? Si están lindísimas

- vámonos

Me pongo de pie y tiro el ramo en el primer cesto de basura caminando hacia el coche, Makoto apenas y me sigue el paso. No tardamos mucho en llegar a Moncrieff Camp.

- Rei, luces como si hubieras visto a un fantasma ¿qué te puso así? ¿qué decía la nota?

- necesito hablar con Endymion- Apenas y consigo decir mientras entro a la casa, pero el mundo se me viene a los pies cuando encuentro a Endymion en la sala con Andrew y otro hombre más, uno que reconozco en seguida.

- ¡Reiko!- escucho que me llaman y el visitante se pone de pie para abrazarme y levantarme en peso haciéndome girar en el aire, yo estoy sorprendida y apenas soy consciente de lo que ocurre después: él me besa en los labios- Te he extrañado tanto

- Zaf….Zafiro ¿qué haces aquí?

- He venido a buscarte, amor. No puedo creer que mi hermano te hubiera mandado a un lugar tan lejano solo por una discusión entre nosotros. Debiste llamarme.

Sigo muda. ¿qué hace él aquí?

- ¿Entonces si conoces a este hombre?- Escucho a Endymion interrumpirnos, está pálido y molesto, veo sus ojos llenos de ira e instintivamente alejo a Zafiro de mi.- No los interrumpo entonces. Creo que tiene muchas cosas que hablar con su prometido

-¿prometido?

- Espero que no te moleste, Reiko. Le he contado al señor Moncrieff sobre nuestros planes de casarnos mientras no estabas. Él me inspira mucha confianza.

- Los dejo Solos.- Apenas y es capaz Endymion de pronunciar para ponerse de pie y caminar escaleras arriba.

- Pero, Endymion...

Él no dice nada y solo desaparece por las escaleras. Andrew y Makoto se desaparecen un par de segundos después de Endymion. Cuando nos quedamos a solas mi primera reacción es abofetear al pelinegro frente a mi.

- ¿qué demonios te pasa, Zafiro?

-¿por qué te pones de ese modo, Reiko?

- Tú y yo no estamos comprometidos, no soy tu mujer y no tienes ningún derecho a ir diciendo esas cosas por el mundo.

- ¿por el mundo o específicamente a ese magnate?

- ¿qué?

- ¡No está loco!

- No vas a decirme que tienes algo con él. Yo pasé años para que aceptaras salir conmigo y vas a decirme que este tipo en un par de días se ha robado tu corazón? No intentes engañarme, te conozco, amor.

- No soy más tu amor. ¡entiéndelo!

- Amor, sé que discutimos muy fuerte la última vez, sé que no debí de irme, pero…vine por ti…te extraño.

- No, Zafiro. Lo nuestro quedó decidido hace mucho, no hay nada por hacer.

- ¿cómo puedes decir eso, Rei? Vamos a casarnos, tenemos planes.

- No. Ya no los tenemos, no lo olvides. Terminamos

- Fue solo un momento de confusión y…

- No, Zaf…no fue un momento de confusión. Fue la decisión correcta… Solo sal de aquí ¿quieres?

- Creo que estás algo inquieta, voy a dejarte para que pienses un poco, volveré mañana.

- Mejor no regreses

- Claro que volveré, Linda "siempre tuyo" ¿lo olvidaste? Porque yo no…Nunca.

- Zaf….-siento pena por él

- Hasta mañana, Amor…

No lo respondo y lo veo alejarse con la misma tranquilidad que quien dice un "hola" Si supiera el problema que acaba de ocasionar…

Camino escaleras arriba e intento tocar la puerta de la habitación de Endymion, pero no lo hago, entro directamente y me topo con Endymion en su habitación bebiendo un trago de whisky, la botella está a su lado y es evidente que no es la primera.

- Endymion…

- no quiero hablar ahora, señorita Hino

- ¿señorita Hino? ¡Vete al demonio, Endymion! ¿cómo puedes llamarme así?

- ese es su apellido ¿no es así?

- ¡Déjate de tonterías! Tenemos que hablar

-¿hablar, Reiko? ¿ahora eres tú la que quieres hablar? ¡maldita sea, tienes un prometido y jamás me lo habías dicho!

- ¡tuve un prometido, Endymion, Tuve!

- ¿tuviste? ¿te he confesado los secretos más obscuros de mi vida y jamás te pasó por la cabeza contarme que te comprometiste con una muy mala copia mía?

- ¿mala copia tuya? Endymion ¿qué rayos te pasa?

- Ese tipo tiene mis estatura, color de cabello y ojos azules ¿cómo conseguiste un novio de ojos azules en Tokio?

- ¡Eres un egocéntrico!

- ¡y tu una mentirosa, detesto que me mientan y tú lo hiciste descaradamente!

- ¡mentirte!

- ¡me ocultaste totalmente que ese hombre existía!

- ¡Y tu me ocultaste la existencia de Lucille!

- ¡pero yo me estoy muriendo de celos!

- ¡Y yo también!- reconozco demasiado tarde, las palabras han salido de mi boca.

Endymion comienza a reírse nervioso, yo estoy demasiado confundida para decir nada.

- Lo lamento…

- ¿cómo?

- No debí reaccionar así, linda. Es solo que…no soporto la idea de que hayas amado a otro hombre antes que a mi.

- ¿amado? ¿Cuándo dije algo de eso? Jamás dije que amara a Zafiro

- Pero vas a casarte con él

- Iba a casarme con él….pero no pude

- ¿no…pudiste qué?

Esto es vergonzoso

- tu sabes…

- no. No sé…- me dice él realmente intrigado, yo me siento en la silla más cercana sin darle la cara

- Zafiro y yo nos conocimos en la universidad. Él siempre estuvo a mi lado, fue un gran amigo y a mi me fue difícil tener citas, nadie cumplía mis expectativas. Zaf me hacía sentir en confianza y terminé aceptan salir con él luego de mucha insistencia.- le cuento, se que le duele- me sentía cómoda a su lado y creí que jamás encontraría al hombre de mis sueños, ¿cómo iba a existir alguien que me hiciera sentir lo que ese hombre misterioso?

- ¿Hombre misterioso?

- Toda la vida he soñado con un hombre misterioso, uno que me hace sentir el más profundo amor y deseo, pero jamás me había topado con alguien que me hiciera sentir así, por lo que acepté su oferta de matrimonio, debía dejar de ser tan soñadora y ser realista, Zaf es un buen chico ¿sabes?

Lo veo arder de celos, pero se controla

- Todo marchaba bien, hasta que caí en cuentas de algo: Jamás habíamos tenido sexo…jamás habíamos dormido juntos- confieso apenada- un día lo intentamos, pero me fue imposible, entonces lo supe: No podía casarme con él, no iba a funcionar.

- oh- aunque no lo dice veo felicidad en su rostro

- No era normal. Entonces supe que debía terminar. Yo ya había llevado mis cosas al departamento de Zafiro y estaba todo listo para la boda, luego de mi decisión Zafiro se fue del país y no supe más de él, Diamante, su hermano lo tomó como algo personal y ya que trabajaba en su empresa…

- Maldito infeliz.

- No importa, es su familia y lo comprendo.

- Me gustaría romperle la cara

- No es necesario. Diamante solo intentaba proteger a su familia.

Endymion se acerca a mí y toma mi mano para hacerme poner de pie, me estrecha entre sus brazos.

- Lamento haber sido un idiota…Debí de confiar en tí

- Lo eres- lo acepto- Pero por primera vez te comprendo… Detesto ver mujeres rondando a tu alrededor

- "¿mujeres?"

- Si, esas mujerzuelas

- Las únicas mujeres que me rondan son Lucille y la mujer de la limpieza

- La mujer de la limpieza es sospechosa, solo ve tu trasero

- Es mayor, como Lucille y ninguna me interesa- me dice entre risas- solo tu

- Estoy harta de los secretos, quisiera no tener que ocultarte nada nunca y que tu no me lo ocultaras a mi…ahora entiendo lo terrible que se siente

- creo que ahora comprendo que no siempre cuando omitimos algo es para engañar a las personas que amamos…a veces lo hacemos para protegerlas- me resigno, el maldito tenía razón

-te prometo que llegará el día en el que no tendremos que ocultarnos nada- me ofrece abrazándome contra su pecho.

- ¿ya no estas celoso?

- siempre lo estoy…pero ya no estoy molesto…creo que incluso siento lástima por ese tipo

- ¿por Zaf?

- si, imagino que debe de ser un buen tipo, pero por más que se esfuerce jamás conseguirá tener tu corazón…ese es mío

-Eres demasiado egocéntrico…

- soy realista, porque conozco lo que hay en tu corazón…es justamente lo que hay en el mío…

este hombre me derrite

- Usted está muy seguro de sus palabras, señor Moncrieff…

- de nada he estado más seguro en este mundo que de eso…

Nos perdemos en un beso tan nuestro, tan prohibido que soy egoísta y deseo que todo alrededor desaparezca, deseo que solo seamos nosotros, no juzgo a Bridget, yo también desearía a este hombre solo para mí.

Moncrieff Camp, muchos años atrás

Los chicos pelinegros jugaban en las caballerizas con Tuxedo. El pobre caballo tenía una decena de vendas por todo el cuerpo, Ambos niños se habían propuesto a fingir que a Tuxedo le dolía algo.

- ¿qué ocurre con ustedes dos?- Interroga Endymion cuando encuentra a sus hijos riendo a carcajadas

- Nada, papi…solo jugamos

- ¿juegan? El pobre tuxedo está lleno de esas cosas

- Son vendas, papi. Lo vamos a curar

- ¿curarlo? Seguramente muere de calor con todo eso

- ¿calor? ¡pero si hace mucho frío!

- ¿entonces por qué no usan sus chaquetas?

- Porque…hace mucho frío para un caballo, no para un niño

- Qué ideas las de ustedes…Anden, vayan a casa y dígan a la señora Sinclair que les de algo de sopa

- Si…-se resignan los niños

-Chicos… ¿dónde está su madre?

- Salió, junto con Lady Mars

- ¿a dónde dijo que iría?

- No dijo. Solo se fue. Dijo que volvería para la cena

- Shh, dijo que no dijeramos nada

- Pues si no dije nada, Ray

- Ay Danielle….Vamos adentro

- ¿a dónde habrá ido esa mujer?

Endymion se rascó la cabeza. Bridget siempre podía mantenerlo en suspenso, le gustaría no tener que vivir así, pero era la naturaleza de su esposa, nada podía hacer contra ello.

- Señor Moncrieff

- Serena ¿qué haces aquí?

- Yo…estudiaba un poco. Sobre las lecciones que me enseñó su esposa

- Mi esposa…Serena… ¿acaso tu sabes dónde está ella?

- Lady Bridget salió.

- Eso lo sé. ¿sabes a dónde fue?

- Ella nunca dice nada. Pero ha salido misteriosamente las últimas tardes, siempre que usted sale ella lo hace también, pero jamás dice nada.

- Debe ser grande el secreto ¿qué podrá ser? Aun no es mi cumpleaños ¿qué tramará esa mujer?

- No lo sé, mi señor. Solo sé que alguien la espera a las afueras de Moncrieff Camp en cada ocasión

- Cuántos secretos puede guardar mi mujer.- se divierte Endymion- tendré que esperar a ver su sorpresa

- mi señor…si usted lo desea, yo podría…

- no. No importa, la curiosidad me mata. Pero confío en mi mujer, Serena… No la mandaría a espiar nunca.

- Nunca se lo hubiera propuesto, mi señor…

- solo vamos a olvidar esto ¿quieres? ve a buscar a Danna, por favor. Muero de hambre

- si, mi señor…

- Serena…

- ¿si?

- De todo esto ni una palabra a nadie.

- tiene mi palabra…

La joven de ojos amatista examina unos papeles en el estudio mientras la puerta se abre con discreción.

- aun cuando no haces ruido sé que eres tu

- Amo que puedas sentirme

Te sentiría a miles de kilómetros, a cientos de distancias…

- Eso es porque me amas

- Eso es porque eres mío. Así de simple- responde la pelinegra sin despegar los ojos de las hojas en sus manos.

-¿y tú, Bridget? ¿ eres mía?

La joven despegó su mirada amatista de los papeles y la clavó en el hombre de cabellos de noche ante ella, su rostro era serio y aquellos ojos amatista parecían examinar a milímetro por milímetro al hombre ante ella.

- Es la primera vez en una década que me lo preguntas…Creí que lo sabías

- Quizás solo quiero escuchar la respuesta.

- ¿qué es lo que te ocurre, Endymion?

- ¿no podrías solo responderme?

- No voy a responderte, algo extraño te está pasando y no voy a seguir tu juego, Endymion.

- ¿tan difícil te es responderme?

- No voy a seguir tu juego, Endymion- Se molesta ella se pone de pie para salir del estudio- Consúmete en tu propio infierno de celos, porque eso es lo que te está pasando en este momento.

- ¡Bridget!

No hubo respuesta, la muchacha de ojos amatista dejó a solas al pelinegro que se quedó perdido en su propia ira, en sus propios celos.

- No puedo creer lo que me dices, Briss- dice la castaña mientras bebe una taza de té en la sala de Moncrieff Camp- ¿cuántos días llevan así?

- Una semana

- ¿no piensas perdonarlo? Seguro se ha disculpado ya

- No pienso hablarle

- Briss, Endymion es así: Celos

- ¿y por eso tengo que soportar sus niñerías? ¿sus inseguridades? ¿solo porque es hombre?

- No te estoy diciendo eso, pero…quizás si el supiera la verdad

- No.

- No se cual de ustedes dos es el más terco.

- Quizás ambos

- No entiendo porqué Darien se está comportando así. Hace años que no te montaba una escenita de celos como la que me cuentas. Celos si, siempre..pero como esa…

- No entiendo qué le ocurre, pero es problema suyo

- Señoras…buenas tardes- saluda una voz grave desde la puerta, es Endymion Moncrieff que porta entre las manos un inmenso ramo de lirios casablanca

- ¡pero qué tonta soy! Olvidé que tengo visita en casa. Debo dejarlos, chicos.

- Lita, prometiste que…

- mañana será, querida amiga. Debo irme ahora, Endymion lindas flores

- Gracias

- Briss…yo…

- Ahora que has llegado iré a las destilerías a resolver unos asuntos

- Briss…regálame un momento, por favor

- Eso no va a pasar

- Yo…lo lamento- dice el de ojos azules extendiendo el ramo de flores a la joven- Lamento haber sido tan tonto

- Esto no se resuelve así, Endymion. No puedes desconfiar de mi de esa forma y venir con un ramo de flores a compensarlo todo.

- Sé que soy un idiota. Pero tú lo sabes mejor que nadie…Eres mi vida, Briss…Me aterra que algún día puedas amar a alguien más…

-Eres demasiado tonto, - Responde Bridget con seriedad- ¿es que acaso no me conoces?

- Te conozco demasiado bien. Sé que no hay sobre la tierra mujer más perfecta que tu, Briss y sé que cualquier hombre intentaría con gusto arrebatarme tu corazón.

- ¿y acaso no sabes lo que hay dentro del mío?- dice dolida la joven- No me agrada que dudes de mi

- Briss… no es de ti de quien dudo

- ¿ah no? ¿vas a salirme con la vieja excusa de que "no dudo de ti, dudo de todo el mundo"? Por favor, Endymion

- Soy un total idiota ¿verdad?- se apena él acercándose a la muchacha frente a sus ojos

- Completamente

- ¿me perdonas? - pide Endymion con la mejor de sus caras

- No. Deberás de ser creativo…quizás entonces te perdone

- ¿cómo?

- No te la pondré tan fácil. Deberás de encontrar la forma- explica Bridget- Te veré en la cena.

- Pero, Briss…

- Ve por los chicos. Me darás tiempo de revisar los pendientes.

- ¿entonces me perdonarás?

- Sabes que no- Sonríe con malicia la de ojos amatista para desaparecer entre las sombras- Y no olvides poner las flores en agua

Si. Esa era Bridget, quizás comprendía lo que estaba en el corazón de Endymion, quizás lo amaba con todas sus fuerzas. Pero su orgullo era mayor, así que aunque su corazón lo había perdonado ya…estaba dispuesta a hacerlo sufrir un poco más.

-¿hasta cuándo vas a perdonarlo, Briss? ¿aun no fue suficiente tortura?

-No. Aun no

- Al menos castígalo de otra manera. El pobre se está muriendo.

- Me sirve para proseguir con mi plan, Lita.

- Llevas semanas muy misteriosa. ¿ni a mí vas a contarme qué está pasando por tu cabeza?

- No. Es completamente confidencial. Lo sabrás cuando debas saberlo- dice ella- antes no.

Un pequeño niño entró corriendo a la sala de Moncrieff Camp y entregó un pequeño trozo de papel a las manos blancas de la joven.

- Cubre mis espaldas… Finge que iremos de compras

- Odias las compras.

- Lo sé, pero necesito una coartada. ¿me ayudarás?

- Si Endymion nos descubre…

- No lo hará. Anda…se buena amiga.

- Nunca se le puede negar nada a alguien como tú, pero si mis cinco hijos quedan huérfanos… tendrás que cuidar de ellos.

- Descuida, voy a evitar que eso ocurra a cualquier precio

- ¿de verdad?

- Claro. Apenas puedo sobrevivir con dos chicos….cinco más sería el mismo infierno.

- Eres terrible, Bridget.

- No te preocupes. A tus hijos los criará su madre, nadie más. ¿de acuerdo?

- Bien… ¿qué necesitas que haga?

- es simple, mira…

Las voces dejaron de escucharse. Pequeños murmullos y uno que otro reclamo ¿qué estaría orquestando la señora Moncrieff? Más de uno hubiera dado su vida para averiguarlo.

El hombre de ojos azules se encontraba recorriendo Drumbledichth en su inseparable tuxedo. Era raro para Endymion Moncrieff recorrer aquel pequeño pueblo, todo lo que amaba se encontraba dentro de sus propiedades, pero ese día no. Ese día su principal motivo no estaba en casa, podía darse un poco de espacio para pasear.

- Endymion Moncrieff- escucha a alguien nombrarle a sus espaldas

-Señor McDonald…qué sorpresa

- Sorpresa es encontrarle aquí, Sir Endymion. Usted no suele visitar estos lugares

- Generalmente porque mi universo está en Moncrieff Camp. Ahora mi universo está en Elgin, con su hermana y su madre.

- ¿Lady Bridget no está? Debe extrañarla muchísimo

- No tiene idea de cuánto.

- Debería ir a cenar a casa con mi familia. Les gustará recibirle

- Me encantaría pero temo que mi pequeña hija incendie su casa o mi hijo momifique a todos sus animales.

- ¿los pequeños se han quedado en su casa?

- Si, era un viaje muy pesado para ellos. Solo salió mi esposa.

- Debe sentirse terriblemente solo sin ella.

- Lo único que me hace feliz es que la veré dentro de muy poco.

- Lo compadezco en su pena…Visíteme en cuanto su humor sea mejor o mejor dicho cuando Lady Bridget esté de regreso.

- Cuente con ello.

Endymion sonrió y se alejó del anciano. Le sería más agradable superar el día con un poco de helado.

- ¡Endymion!

- Danna…¿qué haces aquí?

- Helios me trajo de sorpresa desde Londres. Iremos a Elgin y de paso quisimos venir con ustedes.

-¿y Briss?

- Aun no vamos a casa. Quisimos llegar al pueblo a comprar algunas golosinas

- pe…pero…no has hablado con Briss

- al menos no en las últimas semanas. Recibí u carta de ella hace un mes. Muero por verla ¿sabes?

- Ella…no estaba contigo

- No. no estaba conmigo ¿qué pregunta es esa? ¿me comprarás un helado?

- Lo lamento, linda. Debo ir a resolver un par de asuntos ¿Helios te llevará a casa?

- Si. Eso hará. Pero…

- te veré más tarde.

Endymion se alejó en silencio dejando a una confundida joven de ojos amatista. Él estaba demasiado pálido, demasiado serio. ¿qué le ocurría?

Bridget llegó por la noche a casa, todo estaban dormidos ya, así que entró en silencio a la habitación esperando encontrar a Endymion dormido, no lo estaba.

- Me has asustado- dice la joven de ojos amatista sobresaltándose al encontrar a su marido sentado en un sillón frente a la cama.

- ¿tienes motivos para asustarte, Bridget?- dice con voz seca el de ojos azules

- ¿Bridget? ¿Tienes una semana sin verme y me llamas Bridget? No esperaba ese tipo de recibimiento

- ¿qué tal la pasaste con Danna y tu madre?- Interroga con voz seca el pelinegro

- Muy bien, Danna se pone cada vez más linda. Mi madre lamentó no ver a los chicos, me ofreció venir pronto a pasar una temporada aquí.

- ¿en serio?

- Si. Danna me dijo lo mismo. Espero que pase este verano con nosotros, me dijo que le sería imposible venir antes

- ¿de verdad?

- Es una chica ocupada

-Lo imagino

- Estas demasiado serio ¿qué te ocurre?

- Nada, nada en absoluto..Iré a revisar unos papeles, por cierto….tu hermana llegó esta tarde de Londres…supuse que querrías saberlo.

- ¿Da…Danna está aquí?

- Si. Dijo que moría por abrazar a su hermana Briss después de tantos meses de no verla

Ella lucía sorprendida

- Si…supuse que esa sería tu reacción. Te dejo sola

- En….Endymion

- ¿qué vas a decirme, Bridget? Lo que tengas que decir…me sería difícil creerlo.

- Endymion, espera…

- ¡Me mentiste, Bridget! Sabes que la única cosa en el mundo que no te podría perdonar es una mentira ¡Me mentiste! ¿con quién estabas? ¿a dónde fuiste en realidad? ¿qué hiciste?

- Espera. ¿estás dudando de mi?

- Dímelo tu.

- Escucha, sé que te oculté cosas, pero… ¿estás pensando mal de mi? ¿qué diablos pasa por tu cabeza?

Endymion lucía confundido

- Creo que será buena idea después de todo ir a Elgin- Se molesta la muchacha- ni siquiera te preocupes en dudar de mi. Le diré a Danna que vaya conmigo y me llevaré a los chicos

- ni se te ocurra salir de Moncrieff Camp o de esta habitación, Bridget- amenaza el de ojos azules pero ella sigue su camino y él la toma de la muñeca para impedir que sus pasos se alejen.

- y a ti ni se te ocurra intentar detenerme- ruge la pelinegra. Endymion se hubiera amedrentado en cualquier otra situación. Pero no ese día.- Suéltame

- No.

- no voy a quedarme

- No irás tampoco a ningún lado. No así

- No voy a hablarte

- entonces ódiame, pero en Moncrieff Camp. Estoy acostumbrado a tu odio y a tu amor, pero no a tu ausencia.

- No voy a dormir bajo el mismo techo que tu.

- Entonces me iré con Tuxedo. No será la primera vez, pero tú te quedas

- no te atrevas a decir qué puedo y qué no puedo hacer.

- no olvides que soy tu marido

- y no olvides que toda la vida he hecho lo que me ha venido en gana, tú estuviste de acuerdo y me lo prometiste desde que nos conocimos.

Una sonrisa malévola en Endymion al escuchar esas palabras.

- Es verdad, te prometí que harías de tu vida lo que quisieras, pero siempre "Dentro de Moncrieff Camp" así que…buenas noches Lady Bridget.

El alto hombre salió de la habitación, ella intentó hacerlo segundos después pero la puerta estaba cerrada por fuera. Esa noche al menos tendría que dormir en Moncrieff Camp.

Una semana había pasado desde que Bridget y Endymion tuvieron aquella discusión. Una semana donde dejaron de hablarse, una semana donde ninguno de los dos se cruzó en el camino del otro.

- ¿en serio, Bridget? ¿cuánto tiempo más vas a ignorar a Endymion?

- No lo sé, pero no será pronto. Se merece lo que le está pasando

- Briss…tú le mentiste

- él dudó de mi

- Pero tú le ocultaste cosas y te fuiste de Moncrieff Camp una semana y sabrá dios a dónde te habrás ido.

-¿también vas a dudar de mi?

- Nadie duda de ti,Briss. Pero… ¿a dónde fuiste? Tú no sueles desaparecer solo porque sí.

La joven se puso pálida

- Briss…¿qué ocurre?

- Debo irme, Danna. Tengo que ir a los campos. Te veré en la cena

- Pe…pero, Briss…

El alto pelinegro se encontraba en uno de los riscos de Moncrieff Camp. El más alto, el más frío, el más solitario. Era raro que él fuera a aquellos sitios tan alejados, pero aquel como muchos otros días anteriores a ese, necesitaba pensar.

- Endymion Moncrieff ¿es acaso que no has perdido tus viejas costumbres?

- Andrew ¿qué rayos haces aquí?

- Te he buscado por todo Moncrieff Camp. ¿por qué te da siempre que tienes problemas por esconderte como los gatos, en lugares lejanos y solitarios?

- Quizás porque quiero estar solo

- ¿solo? ¿cómo querrías estar solo? Nadie quiere estar solo, amigo.

- Yo si. Vete

- Endymion Moncrieff, deja de hacer tonterías.

- ¿ya investigaste con quién se fue de viaje?

- No, amigo…aun no

- Debes hacerlo

- Endymion ¿de qué te serviría saberlo?

- Debo de saberlo, es todo

- ¿y si la respuesta no te gusta? ¿y si cambia tu vida para siempre?

Endymion mira sorprendido al rubio a su lado

- ya lo sabes ¿verdad?

- no… Pero si lo supiera…creo que es mejor que dejes las cosas así

- ¿cómo pretendes que viva con la duda? ¿tú estarías tranquilo si Isabella hubiera desaparecido una semana entera con sabrá dios quién?

- Bridget sería incapaz de engañarte con nadie, te ama

- ¿tú podrías vivir con esa duda? ¿tú podrías vivir con la duda de si tu mujer te fue infiel?

- Yo puedo responderte esa duda

- Damon…

- Endymion, necesito hablar contigo

- Andrew…vete

- Pero, Endymion..

- déjanos solos

De mala gana el rubio aceptó, se le vio alejarse molesto y en silencio, los dos pelinegros se quedaron a solas.

- Habla

- Supe por Bridget que no tomaste de la mejor manera su ausencia la semana pasada

- No es asunto tuyo

- No deberías dudar de ella, esa mujer te ama

- No voy a hablar de mi matrimonio contigo

- Deberías, Briss es mi amiga y…

- Si no vas a resolver la duda que tengo, entonces..

- Sé la respuesta a tus preguntas, pero es Bridget y nadie más que ella quien debe de responderte

- ¿acaso tú?

- ¿acaso yo qué?

- ¿fuiste tú quién acompañó a mi mujer a ese viaje?- pregunta molesto el pelinegro- ¡Confiesa, tú siempre has deseado a mi esposa!

- Necesitas habla con Bridget, Endymion. Hay cosas que ella debe contarte

- ¡Habla, maldito! ¿a dónde fuiste con mi esposa?- grita muerto de celos el pelinegro que toma por el cuello al extranjero

- ¡Endymion, suéltalo!

- No te metas en esto, Bridget. Voy a matarlo

- ¡Suéltalo, Endymion!

- ¡No! Voy a matarlo para que no quede prueba de su romance

- ¿Romance? ¿acaso eres estúpido, Endymion? ¿qué rayos te hizo pensar que Damon y yo tenemos un romance?- se molesta la mujer de ojos amatista- ¿sabes qué? ¡haz lo que quieras! Me largo de Moncrieff Camp

La joven pelinegra se alejó molesta y el de ojos azules soltó inmediatamente a su visitante para correr detrás de Bridget, no si antes soltarle un golpe directo a su abdomen

- No vuelvas a mirar siquiera a mi esposa- amenazó el de ojos azules que corrió a alcanzar a Bridget- ¡Bridget, Detente!

Ella no lo hizo pero él consiguió detenerla antes de que Bridget pudiera alejarse

- No irás a ningún lado

-Ni siquiera intentes detenerme. Jamás creí que fueras capaz de dudar de mi

- ¿y qué pensarías tú, Bridget? ¿qué pensarías tú si yo desapareciera una semana con otra mujer y no te dijera nada? ¿no te volverías loca de celos?

- ¡ese no es el punto, Endymion! Dudaste de mi- dice herida la de ojos amatista- dudaste de todo lo que hemos construido

- Briss, yo….No puedo vivir sin ti, no podría soportar que…

- ¿te engañara? ¿eres idiota?

- Me mentiste

- Siempre te miento. Te miento sobre las decisiones que tomas y pides que las cumpla y jamás hago, te miento sobre tu comida cuando digo que la hice yo y te miento sobre noventa cosas más todos los días. Lo sabes ¿eso qué tiene que ver?

- ¿por qué me ocultaste a dónde ibas?

- porque no hubieras querido que hiciera nada, te conozco, Endymion. Eres tan tonto, tan terco

- Lo sabes desde hace diez años, Briss. Soy un idiota, celoso, posesivo que no puede vivir sin ti y que no soporta la idea de que otro te vea, menos te toque o te posea, esa es mi peor pesadilla y…

- ¿quién está hablando de eso, Endymion? No tiene nada que ver con Damon

- ¿qué hacías tu sola viajando con ese maldito extranjero?

- Encontré a tu madre…

- ¿qué?

Continuará...

¡Hola!

Aquí les dejo un nuevo capitulo de "Vidas pasadas" prometo que trataré de actualizar en medida de lo posible :D espero les guste esta historia, pronto se irá descubriendo todo y si, me voy a tomar mi tiempo en resolverles sus dudas jijijijiji. Lo sé, soy mala. Gracias a todas por sus reviews, chicas :)

Hasta pronto

La maga