Vidas pasadas

Capitulo 29

tortura

Me despierto envuelta en sudor, he tenido una pesadilla, la tormentosa imagen del fuego envolviéndome hasta morir me hace despertar. No entiendo de dónde ha salido ese miedo al fuego. Jamás he sido una mujer temerosa a nada pero de un par de días para acá, el solo hecho de tener una pequeña flama de fuego me hace erizar la piel.

- ¿estás bien, Rei?- escucho la voz de Endymion a mi lado, olvidaba que la noche anterior él durmió a mi lado

- si…fue solo una pesadilla

- ¿pesadilla? ¿puedo saber qué soñaste?

- No…no lo recuerdo- miento- Algo sin importancia

- Todo lo que tenga que ver contigo para mi es importante, Reiko.

Él me abraza contra su torso desnudo y siento una paz a la que me sería muy fácil acostumbrarme

- Endymion…pronto debo volver a Tokio…quizás sea eso lo que me tortura

- ¿regresar? ¿en realidad estás pensando en volver a ese lugar?

- Allá está mi vida…

- ¿y no has considerado hacer una nueva vida aquí, conmigo?

- ¿aquí? ¿a tu lado?

Él asiente con una sonrisa infantil

- al menos quedarte un poco más a mi lado- suplica besando mi cuello

- En un par de días debo volver, no puedo perder mi boleto de avión, Endymion

- Te llevaré a Tokio en el mío, no tardaremos mucho allá

- ¿de qué hablas?

- No quiero separarme de ti, Rei…

- Escucha, Endymion- lo nombro separándome de su abrazo- Debo volver a Tokio a vivir...no de paseo

- Odias tu trabajo

- Corrección, odio a mi jefe. Amo mi trabajo. Voy a graduarme, Endymion. Ya tengo todos mis cursos hechos. Solo debo ir a mi graduación, trabajé muy duro por todo eso para perderlo- le explico, él se ve decepcionado- ven conmigo, quédate conmigo...

- ¿de verdad te gustaría que fuera contigo?- Yo asiento- Tengo décadas sin salir de estas tierras más que para un par de visitas relámpago por negocios

- Podrías hacer una excepción por mi ¿no? Y así tendría más invitados a mi graduación

- ¿cómo?

- Solo está invitada Makoto. No tengo más amigos ni familia…sería lindo tenerte allí.

-Entonces iré, definitivamente iré. ¿puedo ser tu invitado de Honor?

- A menos que tengas algún otro plan

- Eres lo más importante en mi vida. Si para ti eso es importante, yo estaré allí.

- ¿en verdad?

- No puedo faltar al primer logro importante de mi mujer

- ¿tú mujer?

- Si, mi mujer.

- Eso es demasiado…fuerte, ¿no lo crees?

- ¿qué soy entonces yo para ti, Reiko?

- pues…¿mi amigo?

- ¿amigo? ¿acaso los amigos hacen lo que nosotros?

- No somos una pareja, Endymion. Las parejas no guardan secretos….

- Es verdad…- dice con tristeza- aun no puedo…yo no…

Lo veo respirar con frustración

- ¿quizás mi novia?

- novia no suena mal

- De momento- dice él con una sonrisa maliciosa- Creo que es buena idea que mi novia baje conmigo a desayunar. Ya es un poco tarde

- Es verdad. Ya es tarde…debo mandar un par de correos.

- te veré abajo entonces, Yo también debo cambiarme- me dice mientras se pone de pie y camina a la puerta de mi habitación envuelto en una sábana de cintura para abajo- Rei..

- ¿si?

- Me haces muy feliz…

No le respondo nada, pero aun tratando de evitarlo, sonrío como una tonta al escuchar esas palabras, él sabe lo que siento…solo sonríe de regreso y se marcha, gran Kami…cómo quiero a este hombre…

Un fuerte dolor de cabeza me atraviesa entera y no puedo evitar dolerme. Es demasiado fuerte y me siento aturdida, por un momento creo ver a Bridget Moncrieff y a sus hijos del otro lado del espejo, luego no veo nada más….

Moncrieff Camp, muchos años atrás:

- es que no entiendo nada, señora Moncrieff- chilla una muchacha rubia de coletas sentada ante el escritorio del estudio Moncrieff.

- Es que es muy difícil

- Son las mismas clases que está viendo Danielle, no puede ser tan difícil

- pues si lo son. No comprendo nada de esto

- Serena, si quieres llegar a ser alguien en esta vida debes de esforzarte. Sé que no es fácil pero… si lo intentas estoy segura que lo lograrás

- Lo que quiero aprender es a ser una mujer de sociedad, Lady Bridget. Usar vestidos hermosos, joyas caras…

- Lo que necesitas es cultivarte, esas cosas son lo menos importante

- Yo quiero lucir como una chica bella, Pasemos a esa parte mejor.

- No hasta que pongas atención a tus demás lecciones. Sociedad sin inteligencia es un mundo que no quiero enseñarte.

- ¡pero!

- ¿ocurre algo?- se escucha la voz del señor Moncrieff

- Discusiones ideológicas, querido- explica la pelinegra poniéndose de pie y saludando con un beso en los labios al joven de ojos azules- Dime qué prefieres…¿una chica bella o una inteligente?

- Soy afortunado. Tengo a ambas en una sola. Si me dieran a elegir…Creo que a pesar de que eres la mujer más hermosa del mundo elegiría tu inteligencia. A fin de cuentas eso es lo que me enamoró de ti. ¿pero a qué viene eso?

- Intento convencer a Serena de que la inteligencia es mejor tesoro que la belleza

- en eso tiene mucha razón mi esposa, Serena. Las mujeres bellas sin inteligencia no son nada interesantes. Al final la belleza se evapora y no queda nada así que pon atención a tus clases ¿quieres?

- Si, señor Moncrieff- acepta la chica que sale de prisa del estudio dejando a solas a la pareja.

- ¿cómo vas con esta chica?

- No es muy fácil. Le cuesta mucho aprender

- Sé que puedes hacerlo. Tienes experiencia con Danna, los chicos y todos los trabajadores de Moncrieff Camp. Tú te has asegurado de enseñarles a leer y escribir y enseñarles un poco más que eso.

- Lo sé. Pero a esta chica les es tan difícil digerir todo. Requerirá el doble del esfuerzo del que imaginé. Además ella solo desea lucir linda y vestir bien.

- Encontrarás la forma de hacerla comprender, de verdad creo en ti, harás cosas grandes por esa chica y eso bendecirá a nuestra familia.

- Sé que así será, Endymion. Hiciste bien en salvarla, aunque…Danna no la soporta

- Creo que mi madre tampoco, de vez en cuando la mira de formas poco agradables.

- quizás sea por su voz. Los ruidos agudos pueden desagradarle bastante

- si, quizás sea eso, linda…¿vamos a cenar?

- si, muero de hambre. Iré por tu madre en este momento, te veo en el comedor

- es una cita

Lejos habían quedado los tiempos en los que Endymion Moncrieff y Bridget de Byres no podían soportarse. Ahora se entendían de maravilla y salvo por algún ataque de celos de parte de alguno de los dos y su ardiente reconciliación que nunca pasaba de la tarde todo iba bien.

- Lady Neris, con esta crema que le ha enviado el doctor Sweeney le aseguro que se sentirá mejor, a sus piernas le hará muy bien

- Yo puedo hacerlo por usted, Lady Bridget

- No, Lucille. Me gusta hacerlo yo. Me ayuda a charlar con ella. Siento que quizás en algún momento ella me contestará.

- Mi señora…quizás….quizás existe una forma de ayudar a Lady Neris a ser la de antes

- ¿lo dices de verdad, Lucille? ¿crees que ella podría llevar una vida normal?

- Si, mi señora. Aunque no estoy segura si Sir Endymion lo autorizaría

- ¿le haría daño?

- Ninguno

- Entonces vamos a intentarlo, ¿está de acuerdo, Lady Neris?- la mujer observó con unos ojos tiernos a la joven muchacha que parecían darle autorización. Era evidente que Lady Neris creía en ella- Entonces hagámoslo Lucille

- Iré a traer mis cosas aunque…mi señora

- será nuestro secreto, Lucille.

- lo entiendo

La mujer de larga cabellera oscura y piel morena salió de la habitación de Lady Neris y dejó a solas a la joven y a su suegra.

- Lady Neris. Sabe que yo no haría nada que le hiciera daño ¿verdad? Quiero que usted sea una mujer sana que pueda hacer lo que le venga en gana. Eso haría muy feliz a Endymion y a sus nietos, aunque…también quiero confesarle algo. Mi deseo tiene algo de egoísmo. Acabo de darme cuenta de algo que solo usted sabrá en este momento….estamos esperando a nuestro tercer heredero...

Los ojos de Lady Neris se llenaron de lágrimas y la joven sonrió al notar la alegría en ella.

- Es un secreto aun. Quiero esperar un poco y confirmarlo con el Doctor Sweeney cuando venga aunque todo me demuestra que así es. Lo más seguro es que para el otoño usted tenga un lindo nieto o nieta.

Un fuerte ruido se escuchó en la puerta. Fue Serena quien podía verse en la puerta con el rostro pálido y una jarra con té rota en el piso.

- Serena ¿qué te ocurre?

- Perdón, mi señora. Es que…creo que vi un ratón y me asusté.

- Dudo que haya sido un ratón. Danielle se ha encargado de meter a la casa a media docena de gatos que no dejarían ni pararse por la puerta

- quizás fue una sombra. Disculpe mi estupidez, Lady Bridget… limpiaré en seguida.

-Deja eso, creo que será mejor que vayas a dormir.

- Si…si mi señora- apenas pudo decir la joven en tanto desaparecía de la habitación. La mirada molesta de la madre de Endymion no se hizo esperar

- Sé que no le agrada, Lady Neris. Pero es solo una muchacha. Solo necesita madurar un poco, pero es buena, se lo aseguro. No me mire así. Usted podrá conocer mejor a Serena y se forjará su propia opinión.

- ¿ocurre algo con las mujeres más importantes de mi vida?

- Endymion…¿qué haces aquí?

- Es tarde linda, deberías ir a la cama a dormir

- Endymion…no es tan tarde

- Debo insistir, Lady Bridget- susurra él al oído de la joven, ella sonríe al detectar las intenciones de él- Madre… ¿no sería buena idea que mi esposa fuera a dormir? Ha sido un día agotador para ella. ¿si? ¿lo ves? Mi madre me apoya. A dormir, Lady Bridget.

- Eres un chantajista

- Lo sé…A la cama- dice tajante el de ojos azules mientras toma en sus brazos a la muchacha de cabellos negros.- Últimamente te da mucho sueño durante el día. Necesitas dormir más.

- Si, tienes razón. Necesito dormir más

- ¿de cuándo a acá me das la razón en algo, Bridget?

- fue un día pesado, querido…

- No se diga más…hora de dormir

- preferiría un baño antes

- La tina está lista

Aquella noche el baño fue demasiado largo, pero fue relajante. Poco conscientes estaban de cual cerca se encontraba el fin de esa felicidad.

Bridget no era una mujer que acostumbrara tener detalles con Endymion, incluso en sus aniversarios él era quien solía organizar cenas románticas y hermosas sorpresas para hacer sonreír a Bridget, por ese motivo le pareció extraño volver a casa luego de una reunión con los Mcdonallds para descubrir la casa silencia y tranquila. Con sus hijos el silencio no era algo que esperar al llegar a casa.

- ¿Briss?- llamó él- Briss ¿dónde estás?

El de ojos azules vio una pequeña luz en el comedor y se sorprendió al encontrar a su mujer vestida con un vestido nuevo de encaje color vino, una cena deliciosa estaba a la mesa, él no recordaba la última vez que había pasado algo así.

- Bienvenido

- gracias…pero… ¿qué es todo esto?

- tu comida favorita, querido.

- ¿hice algo bueno?

- quizás…quizás solo estás de suerte

Él sonrió y acomodó la silla de la joven para tomar su lugar después.

- ¿tú lo hiciste?

- Le dije a la señora Sinclair y a Lucille que me ayudaran, yo solo corté algunos vegetales, pero me aseguré de que sepan delicioso, lo probé muchas veces.

- eso es suficiente para mi

- ¿te fue bien con los Mcdonalds?

- Hicimos buenos acuerdos, no puedo creer que no fueras con nosotros.

- tenía cosas que hacer, querido.

- Me parece increíble. Nunca te has perdido una junta de negociación

- quise pasar tiempo con tu madre y con los chicos.

- Algo le ocurre a mi aguerrida esposa

- ¿lo crees?

- Definitivamente no eres la misma mujer…

- la carne está deliciosa

- eso tenemos que celebrarlo- sonríe él tomando una botella de Whisky.- tu favorito…

- Solo tomaré agua.

- ¿agua? Bridget… este es tu favorito. Jamás lo habías rechazado.

- no me apetece

- Solo una vez antes de esta has rechazado un buen whisky…eso fue cuando Danielle venía en camino- recordó el pelinegro ante la sonrisa de la muchacha de ojos amatista- no fuiste a la junta…has dormido mucho… no quieres tomar tu whisky favorito…

- ¿cuál es su diagnóstico Doctor Moncrieff?

- ¿es cierto lo que estoy deduciendo, Briss?

- necesitamos conseguir las tierras para nuestro tercer heredero, Endymion…El doctor Nevon me confirmó que tenemos siete meses para ello, no pude esperar al doctor Sweeney pero...seguro estará de acuerdo.

- ¿es verdad, Briss? ¿después de tanto tiempo?

- Si, después de tanto tiempo, Endymion. No creí que fuera así…pero es una realidad

- te amo tanto- dijo él poniéndose de pie para abrazar y besar a la mujer frente a él- me haces tan feliz…

- Yo también estaba sorprendida, pero es un hecho, la señora Sinclair necesitará más paciencia

- mucha más paciencia de la que podamos imaginar. Pero eso me hace muy feliz. Yo espero que también tenga tus ojos…Mañana mismo mandaré a arreglar su habitación, le construiré su cuna y mandaré traer al Doctor Sweeney, no podemos estar aquí sin un médico que cuide de tu salud todo el tiempo y…

- shh…calma…no hay prisa

- tú me haces inmensamente feliz…contigo siempre tengo toda la prisa del mundo

- calma..tenemos toda la eternidad para nosotros…

- no por ello pienso disfrutar menos mi tiempo a tu lado, Bridget.

- bien.. Solo no exageres tanto esta vez

- Ser padre me hace feliz, ver esas sonrisas con gestos tuyos y míos… es lo mejor. no puedo esperar a que eso pase

- falta mucho aun.

- Lo sé y… no puedo esperar

- por eso decidí estrenar el vestido que me regalaste, dentro de poco ya no lo podré usar

- te verás muy linda aun así. Para mi siempre luces linda

- que tierno- sonríe la pelinegra- guarda espacio para el postre

- ¿cuál será el postre? ¿tarta de moras?

- No… Yo…

- mi favorito

El matrimonio Moncrieff celebró por lo grande el futuro nacimiento de su próximo heredero. Los futuros hermanos mayores se pusieron como si fuera navidad y las felicitaciones llegaron por todos lados. Danna apareció en Moncrieff Camp un par de días después de haber recibido la carta con la afortunada noticia, Helios Sweeneyy su padre aparecieron un par de días después.

-Me niego a que me excluyas de las actividades de Moncrieff Camp solo por estar embarazada, Endymion

- Bridget, no vas a montar un caballo, te lo advierto

- ¡puedo ir caminando!
- ¡No!

- Doctor Sweeeney, ¡Dígale que estoy embarazada no a punto de morir!

- ¡y usted dígale que tiene que ser cuidadosa con su salud!
-¡Endymion!

- bueno…ciertamente la señora Moncrieff no está enferma- habla el médico cuando la pareja luce a punto de gritarse- pero también es cierto que debe ser extremadamente cuidadosa con su embarazo, sobre todo en esta etapa tan temprana.

- Pero mi salud es perfecta.

- lo es, pero es mejor cuidarla, no queremos que un descuido ponga en riesgo la salud del pequeño y la suya, señora Moncrieff.

Bridget se cruzó de brazos

- Si me dice que recomienda que me ponga a tejer…de verdad tendremos problemas, doctor Sweeney.

Una risa nerviosa brotó de los labios del médico

- bueno, no sería mala idea, pero para mí será suficiente que no se esfuerce mucho, Lady Bridget

- Entonces…solo no puedo montar

- ni hacer labores pesadas, ni estresarse….

- Entonces iré a revisar las destilerías, no están tan lejos para agotarme y me mantendré ocupada. Si me permiten

- ¡Briss, no puedes hacer eso!

- te veo en la cena, querido.

- ¡diablos! ¿no pudo inventar algo para mantener a esa mujer en calma? Bridget nunca está en paz y creo que ese es el motivo por el cuál Danielle jamás se detiene.

- Sir Endymion. Ella es una mujer de fuego, estará bien. Así evitaremos una depresión y la mantendré a una vista.

- El único que mantendrá a mi esposa a una vista seré yo, Doctor Sweeney. Usted asegúrese de vigilar su salud

- si… lo comprendo, Sir Endymion.

- excelente.

- Sir Endymion ¿a dónde va?

-a resolver asuntos de familia

- Por favor, no perturbe a su esposa, eso puede afectar la presión de Lady Bridget

- por supuesto.

El alto pelinegro salió azotando la puerta, habían pasado varios años desde que esas batallas se escuchaban en Moncrieff Camp. La felicidad suele venir acompañada del miedo.

- Trabajas mucho, Endymion- susurra una voz femenina- aun es muy pronto

- Danna, ¿a qué hora llegaste?

- tengo rato observándote trabajar ¿qué es lo que fabricas?

- La cuna de tu futuro sobrino, apenas y tengo tiempo suficiente

- Estas feliz ¿verdad?

- Mucho. Siento como si fuera mi primer hijo

- ahora definitivamente perderé mi lugar en tu corazón- se lamenta haciendo un puchero la muchacha de ojos amatista

- Claro que no, Danna. Tú siempre serás mi pequeña, siempre velaré por ti.

- Lo sé. Helios está muy feliz de que lo aceptaras, yo también lo estoy.

- Creo que ese chico puede llegar a ser digno de confianza…pero lo seguiré manteniendo vigilado.

- No creo que sea necesario, pero…gracias por cuidar de mi.

- Siempre lo haré, pequeña.

- Bridget te manda llamar para la cena.

- ¿cocinó ella?

- ¿alguna vez lo ha hecho?

- entonces podemos cenar tranquilos- respira el de ojos azules arrancando una risita de la muchacha

- si te escuchara te mataría

- lo sé. Será nuestro secreto

- hecho

- ¿vendrás ahora?

- en un par de minutos, adelántate.

- no tardes o me matará.

- no me atrevería a jugar con nuestros destinos de esa forma.

La jovencita se alejó sonriendo y Endymion continuó esculpiendo la madera, sudaba a mares pero lucía feliz.

- Luce cansado, Sir Endymion…

- Serena…- susurra el pelinegro sorprendiéndose al ver a la muchacha vestida con uno de los vestidos de encaje de Bridget, su esposa- ¿qué haces aquí?

- creí que querría tomar algo refrescante ahora que trabaja tanto

- ¿por qué usas esa ropa?

- Lady Bridget me la regaló. Dice que no los usará por un buen tiempo.

- Bueno… en eso tiene razón. Creo que necesitará ropa nueva, luce tan hermosa cuando sube ese par de libras, ya la verás. Es todo un espectáculo.

- Pero…no lucirá tan delgada como luce ahora, ella engordará y…

- amo todas las versiones de Rei, esa principalmente, luce tan llena de vida, tan feliz

- Es verdad. Pero quizás usted podría sentirse solo y…

- no divagues, pequeña. Mientras tenga a Bridget nunca me sentiré solo ni necesitaré otras compañías. Solo es Bridget, Bridget y nadie más.

- entiendo…yo…debo hacer unas cosas que me pidió mi madre…lo veré después, Sir Endymion- susurró la muchacha con voz bajita. para luego marcharse

- que extraña es esta chica…a veces pienso que Danielle tiene razón y le falla alguna parte del cerebro ¿yo? ¿engañar a Briss? Ni por todo el oro del mundo..

La joven de ojos amatista se encontraba en la destilería donde revisaba las futuras producciones de Whisky, le gustaba revisar paso a paso el proceso del "agua de vida" como decía el origen de aquella palabra. Bridget adoraba estar en las nuevas destilerías, eran resultado del arduo trabajo que Ella y Endymion habían llevado a cabo durante una década ¿una década? ¿tanto tiempo había pasado desde que ella y Endymion se habían casado? Ella no sentía que hubiera pasado tanto tiempo.

Endymion tenía razón. Ella jamás estaba quieta y tener el abdomen un poco más abultado de lo que esperaba tampoco se lo impedía, menos lo hizo el tener las bitácoras del whisky en un estante alto de la destilería, subió a una silla y se estiró para alcanzarle, estuvo cerca de caer, pero no lo hizo.

- que suerte… si hubiera caído Endymion no habría callado hasta año nuevo…

Sus palabras parecieron traer un mal augurio porque la silla se trozó en dos partes y Bridget cayó de la silla sin poder sostenerse de nada, la caída le provocó un golpe en la cabeza y ella perdió el sentido, para su suerte no pasó mucho hasta que Endymion apareció en la destilería para encontrarla desmayada sobre el suelo, no tardó prácticamente nada en llevarla a la casa principal y sacar al Doctor Sweeney de cualquier lugar donde estuviera para que atendiera a Bridget, el tiempo de espera le parecieron horas hasta que el médico de ojos verdes apareció.

- ¿por qué demonios no sale el Doctor Sweeney?

- Endymion, tranquilo, no tiene tanto tiempo desde que entró a revisarla

- me estoy volviendo loco, Danna.

- Lo sé, pero ella va a estar bien, Briss es muy fuerte

- es cierto, Sir Endymion. Lady Bridget es muy fuerte, ninguna mujer ha dado a luz con tanta entereza como ella, verá que esta caída no es nada.

- Le dije que fuera cuidadosa

- Sir Endymion…- Llama el Doctor Sweeney

- ¿cómo está Bridget?

- Lady Bridget está bien. El desmayo fue por un golpe en la cabeza y afortunadamente su salud y la de su pequeño no se comprometieron

- ¿entonces ella está bien?

- si, ambos están bien, Sir Endymion

El pelinegro no escuchó más y corrió al interior de la habitación. Su esposa se encontraba en cama y la Señora Sinclair a su lado, ella salió discretamente cuando vio la emotividad del dueño de Moncrieff Camp.

- Briss…mi amada Briss- dijo mientras cubría de besos a la joven que aun lucía aletargada

- No exageres, Endymion… estoy bien

- casi me matas del susto ¿por qué subiste a esa silla?

- necesitaba una bitácora

- ¿y tuviste que subir tu a la silla? ¡Pudiste matarte, Bridget!

- ¿de verdad vas a gritarme ahora? aun me siento muy adolorida

- Briss… si a ti te pasa algo…yo…yo….me muero

- Entonces mejor ven y abrázame… eso es lo que necesito ahora

El alto gruñó un poco pero terminó abrazando a la joven y besando su frente, de verdad estaba aterrado

- prométeme que serás más cuidadosa…si algo les pasa al bebé o a ti yo…me muero…

- Endymion…

- En esta ocasión coincido con Sir Endymion, Lady Bridget- interviene el médico- si bien es cierto que ambos están fuera de peligro, también lo es que debe guardar más reposo que nunca y esforzarse y tensarse lo menos posible…

- ¿de verdad cree que deba ser así, Doctor Sweeney?

- debo insistir en que así sea, Lady Bridget. Usted es una mujer extremadamente saludable, pero…no me gustaría arriesgarnos luego de ese accidente…

- si ambos se sienten mejor…me quedaré en casa. Aunque me aburra como una piedra…

- Serás una piedra muy linda…

- deberás conseguirme muchos chocolates, Endymion…

- todos los que quieras, Briss…. solo sé cuidadosa, si algo les pasa… yo me muero…

- No morirás, no exageres. Estaré bien, tenemos mucho trabajo que hacer con dos pequeños en casa, así que… tomaré esto como unas pequeñas vacaciones.

- Pediré que te suban la cena

- ¿ni siquiera cenar en el comedor, Doctor Sweeney?

- No por ahora, Lady Bridget…

- cenaré contigo, Linda….

- que frustrante es esto…

- Le mandaré traer algunas medicinas de Edimburgo también.

- Salgan todos de aquí- gruñe la muchacha girándose sobre su cuerpo para recostarse, en silencio el doctor Sweeney y la señora Sinclair que estaban en la puerta salieron sin decir nada- tu también, Endymion…

- No. Yo me quedo… Yo siempre me quedaré…

El de ojos azules se quedó al lado de su esposa recostándose alrededor de ella para abrazar su cintura protectoramente. Ella no dijo nada más y solo respiró en silencio. Odiaba saber que en un día como ese todos tenían la razón menos ella, pero le hacía feliz saber que la tuviera o no, Endymion siempre estaría ahí…

Bridget siempre cumplía su palabra, habían pasado semanas desde su caída y no había hecho más por regresar a su agenda de todos los días, Bridget optó por pasar las tardes haciendo compañía a la madre de Endymion y leyéndole un poco, Danna y Lita se ocupaban de los pequeños niños Moncrieff para procurarle algo de paz a la joven madre aunque esto lejos de tranquilizarla la desesperaba, lo suyo no era estar tranquila, jamás lo sería…

- ¿puedes creerlo, madre? Todos aquí me tratan como si no pudiera hacer las cosas sola, es desesperante

La muchacha peinaba el largo cabello de la mujer mayor que lucía una sonrisa serena mientras escuchaba a la joven, la mujer movió su mano y acarició a la joven a su lado

- madre…moviste tu mano- sonríe Bridget-es genial, creo que lo que Lucille está haciendo contigo funciona, pero es nuestro secreto, no puede saberlo nadie más ¿de acuerdo? ojalá y estés bien para cuando tu nieto nazca, estoy segura que se trata de un niño, un chico hermoso como tu hijo, aunque no le digas nada… no voy a aceptar ante él que me parece guapo, aunque lo es de verdad, es guapísimo…

-Lady Bridget… ¿está usted charlando con la señora otra vez?

- estoy segura de que puede oírme, Serena.

- No se esfuerce, mi señora…ella no puede escucharle más de lo que le escucha su arpa

- quizás algún día me des la razón…

-espero equivocarme, mi señora. Pero ahora debo darle su té

- ¿té?

- calmará sus nervios, sé que para usted no es nada agradable pasarla encerrada en casa

- tienes razón. El encierro me está volviendo loca, gracias por ser tan considerada

- debe beberlo todo, mi señora.

- descuida, lo haré ¿tiene miel?

- tal como le gusta

- gracias por ser tan considerada, Serena.

- ¿considerada? Deberías de alejarte de esta mujer, Briss

- Danna ¿qué es lo que ocurre?- Interroga la joven señora Moncrieff-¿por qué eres tan grosera con Serena?

- Briss, esta mujer intentó matarte

- ¡no es cierto!- se defiende la muchacha rubia

- Serena…déjame sola con mi hermana, por favor…

- Pero, señora…

- por favor

- Si… como usted diga- responde con lágrimas en los ojos la muchachita de ojos azules

- ¿cómo puedes decir algo así? Sé que ella no te agrada, pero hiciste una acusación muy seria, Danna

- fui a la destilería luego de tu caída, la silla ya no estaba

- seguramente Endymion mandó tirar todas las sillas de la destilería, se molestó mucho y remató con todo el mobiliario de allí.

- encontré todas las sillas, menos esa…hasta hoy

- fue un accidente, resbalé, Danna… no hay nada de especial en el mueble, solo que caí de ella

- No, la silla se rompió, Briss

- Era una silla vieja, por eso se rompió

- se rompió porque estaba cortada, Bridget. La silla donde subiste estaba cortada ¿lo entiendes?

- ¿y Serena es la culpable de todo en Moncrieff Camp?

- ¿quién más tendría un motivo?

- Debes de dejar de leer tantas novelas de misterio, señorita

- ¡detesto que no me hagas caso!

- y yo que seas tan inmadura. Deja de acusar a esa pobre chica solo porque no te cae bien

- ¡algún día me darás la razón, Bridget! Esa chica quiere quedarse con Endymion y con Moncrieff Camp y tu le estorbas. Espero que no sea demasiado tarde

La muchachita de cabello negro se alejó molesta dejando a Bridget a solas con su suegra

- ¿cómo es posible que Danna no vea que Serena solo es una muchachita con deseos de superarse? ¿cómo podría existir ese grado de malicia en ella? Creo que Danna está un poco celosa, Madre- La joven sonrió con tristeza y dio un trago a su té, la mujer la tomó de la mano y la miró con rostro preocupado- ¿también tú vas a dudar de ella? No ocurre nada… no te dejes influenciar por los celos de Danna. Creo que solo quiere llamar la atención…

- ¿dónde están las mujeres más hermosas de Moncrieff Camp?- se escuchó la voz de Endymion

- Creo que se refiere a nosotras, madre…

- No sé por qué cada que te veo…luces hermosa

- me viste esta mañana…

- entonces en un par de horas te has vuelto más linda…

- adulador…

- te extrañé…

- ¿le crees, madre?

- claro que me cree, una madre conoce a sus hijos. Ahora vamos a cenar, linda. Necesitas comer

- prefiero dormir…tengo sueño

- Briss, quizás mejor deberías comer

- cama…dormir, muero de sueño, Endymion.

- El doctor Sweeney dijo que debes comer

- El doctor Sweeney no está embarazado. muero de sueño

- ¿puedes creer lo terca que es? Está bien, pero le pediré a la señora Sinclair que te prepare algo de comer por si te da hambre en la madrugada

- me siento muy cansada, Endymion, quizás fue por mi discusión con Danna

- ¿peleaste con Danna?

- Si. Ella cree que Serena es la culpable de mi caída

- ¿ahora ella te tiró de la escalera?

- cree que la cortó intencionalmente

- hablaré con esa chica, así que deja de preocuparte. La haré entrar en razón

- no la regañes. Estaba muy molesta hace un par de horas

- deja eso en mis manos y vamos a la cama ¿me disculpas, madre? alguien aquí debe ir a dormir

Endymion tomó en brazos a la muchacha y caminó hacia la puerta

- ¿qué haces?

- servicio a la cama, linda.

- puedo caminar sola, no necesito que me cargues

- puedes, pero adoro hacerlo yo… déjame mimarte

Bridget sonrió y se quedó dormida en los brazos del pelinegro, de verdad debía de sentirse muy cansada, Bridget nunca se quedaba dormida tan pronto.

Su sueño fue intranquilo, a mitad de la noche se había despertado envuelta en sudor, Endymion se despertó al sentirla removerse en la cama, no tuvo tiempo de decir nada, la imagen hablaba por si sola. la cama estaba empapada, pero no era sudor, era sangre

- Llama al doctor Sweeney…-pidió con voz bajita la de ojos amatista cuando pudo susurrar algo.

Lo que el doctor Sweeney pudo hacer fue poco o nada. Ni siquiera el mejor médico de Escocia pudo haber evitado lo que ocurrió esa noche, el futuro heredero Moncrieff Moriría y jamás podría ver la luz del sol, ni conocer la mirada amatista de su madre o los ojos zafiro de su padre, jamás habría de jugar con sus hermanos mayores ni correr en los campos de Moncrieff Camp, en algo Bridget tenía razón… se trataba de un pequeño niño…

- Ya estarás contenta ¿verdad?- dice la joven de ojos amatista cuando todos se encuentran afuera de la habitación del matrinonio Moncrieff

- No es momento de eso, Danna.

- ¿no es momento de eso, Endymion? ¡Serena mató a tu hijo! y hubiera matado a tu esposa si el doctor Sweeney no estuviera aquí

-no digas tonterías

- Doctor Sweeney, dígame si no es verdad que lo que le ocurrió a Bridget no fue causado por envenenamiento

- es una posibilidad, Danna… pero aun no puedo asegurarlo

- ¡lo último que tomó Bridget fue ese maldito té que le diste, Serena

- Solo fue un té que me dio mi madre para sus nervios

- ¿qué contenía ese té, Lucille?- Interrogó Endymion

- Solo pétalos de flores, mi señor. Yo lo consulté con el doctor Sweeney y dijo que estaba bien…que no dañaría a Lady Bridget- interviene la mujer morena- créame, mi señor

- Nadie está dudando, Lucille. Es solo que Danna está nerviosa y…

-no estoy nerviosa ¡estoy furiosa! ¿cómo no pueden ver lo que yo veo? Escucha, Lucille, no dudo de ti, pero si de ella. No confío en tu hija.

- ¡Danna!

La joven de cabellos negros se alejó furiosa, esperó a que la joven rubia saliera de casa y la abordó sin que nadie más las viera

- escúchame niña

-Señorita Danna…

-a mi no me engañas con tu cara de tonta. Tú fuiste la culpable de que mi hermana casi muriera

- Yo le juro que…

- no me jures nada. A todos podrás engañar, pero a mí no.

- pero…

- Desaparece en este mismo momento de la vida de mi familia o me encargare de convertir tu vida en un infierno ¿me entendiste?

- es usted muy injusta

La muchacha sacó de sus ropas una bolsa con monedas y se las dio la muchacha rubia

- con esto será suficiente. No quiero volverte a ver cerca de mi familia

- le juro que va a arrepentirse de lo que acaba de hacer

- de lo único que me arrepiento es de no haberlo hecho antes, quizás así mi sobrino estaría vivo...

La muchachita rubia se alejó con lágrimas en los ojos, no pudo despedirse de su madre ni pudo tomar ninguna de sus pertenencias. Se alejó con una promesa en la mente, regresaría y tarde o temprano se vengaría, se vengaría de esa chica que acababa de humillarla, costara lo que costara…

¡Hola!

De algo sirve tener tantos días de incapacidad, chicas, he aquí el nuevo capítulo de "vidas pasadas" Lo sé...fue terrible.

Gracias, a tooodas y todos por sus reviews, me emociona saber que siguen esta historia. Estamos en la recta final, algunos capitulos más y se termina ¿hay apuestas? ¿algun final sugerido? Tan tan taaaan.

p.d. Odio a la rubia

La Maga