Vidas pasadas

Capitulo 30

Decisiones

Cuando abro los ojos a la mañana el peor sentimiento me embarga, siento vacío y soledad. Siento el dolor de Bridget al perder a su hijo. Me siento desolada y me doy cuenta de que he estado llorando, ¿yo llorando?

El dolor es real, tanto físico como emocional, me siento vacía y las lágrimas no paran de fluir de mis ojos.

Endymion no está por ningún sitio y decido darme un baño, un baño cálido me tranquilizará un poco…pero demasiado pronto me doy cuenta de que no es suficiente, la desolación sigue. Cuando cierro los ojos revivo las escenas de ese sueño tan real, a veces pienso que no es un sueño porque puedo sentir cómo Bridget se sumergió en esta misma tina, como Endymion entró a esta misma habitación y como se sumergió en la tina junto a Bridget, pero no es un sueño, cuando abro los ojos me encuentro con la mirada preocupada de Endymion que me sujeta entre sus brazos, aun está vestido y sus ropas están empapadas.

- Endymion…pero… ¿qué?

- Shhh…tranquila, todo está bien

- ¿qué haces aquí?

- Te escuché. Escuché tu llanto y vine a ver qué te ocurría

- Yo…no lo sé..tuve un sueño y…siento mucho dolor… mucha tristeza

- Solo fue un sueño, linda… todo está bien- me susurra al oído mientras me saca de la tina y me envuelve en una inmensa toalla, ese sueño fue agotador, me siento muy cansada y él lo sabe, se recuesta a mi lado en la cama.

- soy una idiota…estoy llorando por un sueño

- Creo que todo este asunto de mi inmortalidad te ha estresado mucho ¿verdad, Reiko?

- no…si…no es por eso

- ¿no me contarás de qué trató tu sueño?

- todo es muy confuso, Endymion… solo recuerdo la sensación de dolor y soledad ¿te ha ocurrido?

- Luego de vivir tantos años las cosas se vuelven confusas…

- lo imagino, ¿no tienes cosas que hacer?

- Quizás… pero hoy me quedaré contigo, en estos días he estado muy distante por el trabajo

- Lo entiendo, no necesitas estar pegado a mi todo el tiempo, yo también tengo cosas que hacer

- ¿y puedo saber qué tipo de cosas tiene usted que hacer, señorita Hino?

- Debo tomar algunas fotos, sacar algunos números sobre Moncrieff Camp ¿olvidas que vine a hacer un artículo?

- claro… pero si es eso prefiero que sigas en cama, mandaré a Andrew a que te consiga lo que necesites…quédate aquí

- No es el fin del mundo

- Jamás te había visto llorar así…

- bueno…es que jamás había llorado así, pero… estaré bien, debo estar sensible, quizás solo sea que necesitaré una almohadilla caliente y una caja de chocolates…

Él sonríe con mi comentario

- Me aseguraré de que los obtengas, pero tú te quedas en cama… junto a mi

- esa última parte me agrada…me agrada mucho

- Si te quedas…podríamos pasarlo muy bien aquí, tu y yo- creo que no habla solo de esta tarde.

- el frío no es muy grato para mi

- no paso todo el año aquí, linda. Podemos ir a Londres, necesitaremos ir a algunas convenciones a Hawai, a Dubai… el Whisky es internacional y aunque no es mi trabajo favorito, alguien tiene que hacerlo.

- pobrecillo de ti, tu vida debe ser tan triste…

- puede ser igual de triste si lo deseas.

- voy a pensarlo, te lo prometo

- Me haría muy feliz que aceptaras, ya no imagino mis días sin tenerte entre mis brazos

- Pero Bridget…

- solo tú… - me tranquiliza mientras besa mis labios con delicadeza.

- estas empapado, lamento que te tuvieras que meter a la tina así

- lo haría con gusto, siempre...

- Endymion ¿estás ahí?- escuchamos el grito de Andrew del otro lado de la puerta

- rayos…es Andrew

- abre- le pido

- quiero estar contigo

- ¡Endymion, sé que estás ahí!

- no se rinde...

- si no abres tumbará la puerta…y podría verme…así

- ni en sus mejores sueños.

Endymion se pone de pie y me cubre lanzándome una cobija encima, no podría evitar su gesto celoso y protector.

- ¿qué quieres, Andrew?

- amigo, tienes una llamada que considero debes atender

- diles que llamen luego

- no…no puede esperar, de verdad necesitas tomarla

- hoy lo pasaré solo con Rei, ella no se siente bien

- serán solo un par de minutos, Rei…lo entiendes ¿verdad?

- Claro que lo entiendo. Ve con él, Endymion. Yo me quedaré aquí

- pediré que te traigan lo que necesitas, no salgas de cama.

- estoy bien, no estoy muerta

- tendré un oído puesto en usted, señorita Hino…

- eres terrible. ve a atender tu llamada.

Endymion se aleja intentando parecer serio, pero me causa gracia la forma en la que lo hace, sé que solo está preocupado. A mi también me preocupa tener todo esto en la cabeza.

- Señorita Hino ¿se encuentra despierta?- es la secretaria de Endymion, esa mujer morena y desagradable

- es usted…

- Luce decepcionada, el señor Moncrieff me ha pedido que la auxilie y…

-no necesito nada, gracias

- Creo que no le agrado en absoluto, a pesar de que el señor Moncrieff le ha explicado ya que…

- sé que no eres su amante. Pero aun así no me agradas

- señorita Hino…

- ¿a ti debo llamarte Lucille? No has cambiado mucho ¿qué edad tienes en realidad?

- ¿cómo lo sabe? ¿acaso?

- Puedo sentirlo…puedo sentirlo todo y quiero que me expliques porqué. Endymion no lo hará pero juro por mi vida que tu si lo harás.

- No tenemos la seguridad de nada, mi señora

- Entonces dime porqué demonios puedo sentir el dolor de Bridget, porqué tengo esos sueños y porqué…- la herida en mi hombro comienza a arder como si tuviera fuego en ella.- y porqué tengo esta herida que duele tanto.

- todo lo que usted puede ver…son cosas que vivió Lady Bridget. El porqué no lo comprendo… y es lo que estoy queriendo investigar.

- Necesito que me lo digas en cuanto lo sepas

- Si Sir Endymion sabe de esto, él…

- Si vas a tenerle a un inmortal de doscientos años o a una mujer furiosa, créeme…deberías temerme más a mi.

- mi señora, por favor…sea prudente, no le diga nada.

- explícame qué son todas esas visiones, he visto a los hijos de Endymion en esta casa, la he visto a ella y he visto a Endymion en muchas vidas, una y otra vez.

- Ustedes son…muy parecidas

- ¿crees que soy su reencarnación?

- usted no luce como una reencarnación, usted…es diferente a todo lo que he visto, señorita Hino. Es por ello que no puedo decir de que se trata

- ¿por qué la he visto? Endymion no la ha visto

- Quizás…ella solo intenta recuperar lo que es suyo

- ¿crees que el espíritu de Bridget intenta poseerme? ¡por el gran Kami! ¡qué locura!

- No tengo aun un veredicto, ya se lo he dicho…pero…en cuanto lo sepa se lo diré

- ¿podrías dejarme sola? me siento cansada

La joven camina hacia la ventana y saca de sus ropas una bolsita con algo blanco y lo coloca alrededor de la ventana, eso es extraño

- ¿qué es eso?

- Es sal, mi señora, Sal pura. Si se trata de un fantasma o un demonio…créame que no le permitiré hacerle nada

- ¿gracias?

- Le mandaré traer algo de comer…le hará bien

- no tengo hambre

- Usted sabe que Sir Endymion se molestará si usted no come

- y tu sabes como le irá a Endymion si intenta molestarse conmigo

- Lo sé… Voy a traerle el desayuno, usted elegirá si lo come o no

La mujer de piel morena se aleja y me deja a solas. Tengo mucho en qué pensar… ¿un fantasma? ¿estoy siendo poseída por un fantasma? Esto es una locura.

- Si estás intentando poseerme, Bridget…eso no pasará. Te lo advierto

Me incorporo un poco y tomo mi computadora, tengo un correo de la universidad, me piden que confirme mi asistencia a la ceremonia de graduación…

- Rei Chan ¿me prestas tu chaqueta? La negra con franjas rojas- me interrumpe Makoto entrando a la habitación como en los viejos tiempos- ¿aun estás en cama? Ese Endymion si que es incansable ¿verdad?

- Sh… cierra la boca, te va a escuchar

- pues parece ser cierto. Tienes unas ojeras terribles y luces agotada

- No es por lo que tu piensas… me siento muy cansada, amiga, he tenido sueños terribles

- Lo imagino. Yo me sentiría igual…o peor- me explica- ¿qué haces?

- Nada… solo… voy a enviarle algunos avances a Diamante

- ya veo. ¿quieres ir con Andrew y conmigo? Iremos por un helado y me llevará a recorrer la tierra de sus ancestros

- ¿te molesta si me quedo a dormir un poco?

- Supongo que no.- se encoge de hombros mientras va al closet a tomar mi chaqueta- Rei cha… ¿de verdad estás bien?

- Si… estoy bien. Solo necesito dormir un poco

- Sabes que puedes platicar conmigo ¿verdad?

- Lo sé, y lo haré.. pero dame tiempo de asimilar todo lo que estoy descubriendo, aun no sé lo que hago.

- sabes que aunque Endymion sea un inmortal le patearé el trasero si te hiere ¿verdad?

Eso me hace reír..

- Lo sé. Pero no será necesario que nadie pateé el trasero de ese inmortal, si es necesario yo misma lo haré

- Aun así me ofrezco.

- ve a pasear con tu hombre.

- Lo haré. Te lo prometo, pero… procura no agotarte tanto, Se que el inmortal es Sexy, pero tu no eres inmortal, sé cuidadosa.

-¿ a qué te refieres con eso?

- ¿acaso no fuiste a tus clases de educación Sexual? Una abejita, una florecita…tu sabes

- ¡Makoto! ¿cómo dices esas cosas? Sal de aquí

- No digas que no te lo dije- se ríe ella mientras me deja a solas

- Pero que insolente…

Eso es lo último que pasa por mi cabeza. Además… es imposible, Dudo que un inmortal pueda reproducirse, aunque… nunca lo hemos hablado… Genial, como si no tuviera cosas en qué pensar.

- No puede ser posible…

¿o si?

- Sería el colmo

- ¿qué sería el colmo?- escucho la voz de Endymion que me saca de mis pensamientos, trae una charola con comida, no es raro

- ¿por qué nunca haces ruido? Eres igual a un gato

- Amo sorprenderte y te traje el desayuno

- no tengo hambre, "tu secretaria" debió decírtelo ya

- Otra vez ese tono- sonríe él mientras se sienta en la cama dejando de lado la charola, consigue envolverme en sus brazos con suavidad- Ella y yo no somos nada

- Cuando sea una escritora famosa me contrataré un secretario guapísimo y sexy que use trajes elegantes para que me entiendas

- ¿puedo ser tu secretario?

- No lo creo…

- puedo preparar un delicioso café…-susurra en mi oído mientras besa mi cuello y mi clavícula, ese hombre si que puede hacerme estremecer

- aleja tus inmortales y ardientes manos de mi, Moncrieff, respóndeme algo

- mmhhmm… que seria ¿qué ocurre?

- ¿eres un…hombre completo?

Él me mira como si tuviera un elefante en el rostro y luego sonríe con picardía

- creo que eso te consta a ti más que a nadie en este lugar…- responde con voz aterciopelada mientras me tira en la cama y se acuesta sobre mi, mi cuerpo reacciona en un microsegundo- pero puedo confirmártelo…

- no me refiero a eso- digo apartándolo de mi y sentándome en la cama, interpongo un brazo entre nosotros para evitar que se me acerque…me hace dudar

- Veamos, Señorita Hino… ¿qué es lo que ocurre?

- Makoto acaba de irse…y…me dejó pensando

-¿puedo saber qué?

- Bueno…tú y yo…hemos estado juntos varias veces

- más que "juntos" diría yo… ¿ocurre algo malo con eso?

- No hemos sido muy cuidadosos que digamos y ella me lo hizo ver

- Estoy limpio, Reiko. No estoy enfermo de nada, si eso es lo que te preocupa. Los inmortales no nos enfermamos

Yo lo miro y no se como decirlo

- Pero no estas preocupada por alguna enfermedad, ¿te preocupa quedar embarazada de mi?

- Comprende, no está en mis planes y tu y yo nos acabamos de conocer

-Y sería terrible quedar embarazada de alguien que solo es una aventura para ti ¿no es así, Rei?- deduce molesto- Lamento que pienses así, pero voy a tranquilizarte. Estoy maldito, no puedo morir y tampoco puedo dar vida, no puedo reproducirme, así que estas a salvo. Si eso es lo que te preocupaba… Iré al estudio

Él se pone de pie y yo lo detengo

- espera…no te pongas así, por favor…no quise herirte…y debes estar consciente de que es rara la vez que pido perdón.

- escucha, comprendo tu nerviosismo. Pero… no deja de doler

- No es por ti… es por mi, Endymion… Justo ahora soy un desastre y…para mi no sería el mejor momento para ponerme a pensar en temas tan delicados. No tengo duda de que fuiste el mejor padre del mundo y de que si pudieras, volverías a ser el mejor, pero justo este momento…

- Suerte o maldición, nunca podremos averiguarlo, Rei…

- No me interesa averiguarlo- lo interrumpo en seco- estoy contigo por ti. No por tu dinero, no por un nuevo heredero, no por tu inmortalidad, solo por ti, Endymion… así que no importa

- Rei

- ¿si?

- Si fuera posible… si pudieras elegir…

- Te elijo a ti. Como sea, en las circunstancias que sea, Endymion Moncrieff… lo demás no es importante…

Él sonríe aliviado

- Te amo…- le confieso y él sonríe como si le hubiese dado la mejor de las noticias

- ¿es verdad, Rei? ¿me amas?

Yo asiento y él me abraza con necesidad y desesperación, siento latir ese corazón con tanta velocidad que siento que se saldrá del pecho

- me has hecho tan feliz…¿te quedarás conmigo?

- Aun no lo sé..pero ahora quiero estar contigo… de muchas maneras…- le confieso con un tono lujurioso que sale de mis labios sin siquiera ser consciente de ella, casi como si no fuera yo.

- Tengo muchas ideas…te puedo enseñar…

La idea me agrada bastante pero mi vista comienza a nublarse y de nuevo un fuerte dolor de cabeza hace que mi vista se nuble.

- Reiko… ¿estás bien?

- maldito e inoportuno dolor de cabeza… -refunfuño con los ojos entrecerrados, las imágenes del fuego y la sensación de dolor me nubla todo

- no más diversión para usted, señorita Hino- me amenaza Endymion mientras me recuesta en la cama resignado y me cobija, una parte de mi se siente defraudad, pero no hay mucho que puedo hacer, siento como si algo me hubiera arrancado la energía de mi cuerpo.

- lo lamento…

- habrá más tiempo, para lo que necesitemos…Ahora descansa

- No me refería a eso… me refería a… tu hijo…el que ibas a tener con Bridget y perdiste

-yo no te conté eso…Lucille…¿Lucille lo hizo?

- ¿acaso importa? De verdad lamento que hayan pasado por eso. Debió de ser doloroso…

Él suspira y pasa su brazo por detrás de mi hombro para recostarme contra su pecho

- Lo fue… Bridget y yo casi morimos cuando eso pasó, quedamos devastados con eso. Briss quedó devastada, pero a mi casi me mata el verla así, jamás la vi desplomarse como aquella vez. Jamás la vi sufrir como aquella ocasión.

- Tuviste que soportar tu dolor y el dolor de verla sufrir a ella a la vez y la adorabas…

- Mis hijos también sufrieron mucho, también lo hizo su abuela y Danna. Esperábamos con ansias a ese pequeño y no por ser nuestro heredero, sino por ser nuestro hijo… Así de pronto lo perdimos todo

- Bridget…

- quedó destrozada, la alegría prácticamente se esfumó de Moncrieff Camp y una sombra cubrió nuestro hogar.

- ¿Serena?

- ¿La hija de Lucille? No volví a saber nada de ella en mucho tiempo.

- Danna la odiaba

- claro que la odiaba, jamás la quiso. Danna era muy sensible, siempre supo quien valía la pena y quién no.

- A ti te adoraba

- siempre tuvo buen ojo para las personas, te lo dije. ¿ha disminuido tu dolor de cabeza?

- si…

- Aunque no lo quieras, conseguiremos un doctor. Obligaré a Lucille que te consiga un médico

Eso no me causa gracia

- está bien… ¿y si le digo a Andrew?

- No me agrada que me revisen los médicos

- a mi tampoco, te conseguiré una doctora

- ¿doctora? ¿alguien te ha dicho que eres un psicópata celoso?

- claro que sí. Me lo han dicho un par de veces…Aunque creo que son palabras infundadas

- preferiría que me revisaras tu

- Nada de eso, señorita Hino, no si no hay autorización del doctor y yo soy un doctor que tiene intereses por que estés bien.

- Solo es estrés por entregar el artículo

- si es eso entonces creo que le hablaré a tu jefe para pedirle que lo cancele. Yo solo quiero que estés bien, al diablo con todo lo demás.

- Esto es lo que hago para ganarme la vida, Endymion

- Pues ya te dije que no es necesario, yo me encargaré de eso por ti.

- ¡no soy una damisela en peligro!- me enojo pero eso parece empeorar las cosas, mi cabeza comienza a dar vueltas de nuevo y debo estar pálida porque Endymion se ve aterrado

- Bien…bien… se hará como tu digas…calma

- tu me haces enfurecer hasta marearme

- Lo lamento, si quieres terminar el artículo, termínalo… no importa… ¿está bien si le pido algo de tiempo extra a Diamante?

- No lo he necesitado nunca, siempre entrego mis cosas a tiempo y…

- nunca te habías encontrado con un inmortal… ¿crees que puedas justificarte un poco?

- si…quizás… pero aguardar no es lo mío. Sabes que me gusta controlar todo y…

- por favor… tranquilízame un poco, no sé que hacer por ti, Rei…no quieres ver a un médico, no quieres que te ayude con tu trabajo, no quieres que intervenga y yo… me siento frustrado.

Frustrado como debió de sentirse cuando Bridget perdió a aquel bebé y él no pudo hacer nada por ella… tanto poder, tanto por hacer y tanta impotencia…

- Bien… Si no consigo terminarlo a tiempo… llamarás a Diamante, pero solo si no lo consigo y…

- no intervendré. Pero permaneceré cerca…muy cerca y te mantendré vigilada.

- puedo soportarlo- sonrío

- No quiero que nada malo te pase, linda… moriría si eso ocurre

- Nada me ocurrirá ¿quién se atrevería a lastimar a una mujer que está siendo vigilada por un inmortal?

- tienes razón…mientras estemos juntos…todo estará bien

Él me abraza cariñosamente y yo me pierdo en ese abrazo, no me es fácil aceptar que es en estos brazos donde finalmente siento haber encontrado un hogar…

- ¿necesitas una almohadilla? ¿una taza de cocoa? ¿algún analgesico?

- estoy bien…solo quedémonos así, me gusta estar así…

Endymion me hace perderme entre aquellos brazos, me gusta sentir el calor de su corazón inmortal latir por mi.

- ¿cómo es que todo se arruinó? ¿cómo es que tu y yo estamos aquí ahora?

- Fuimos ingenuos… Bridget y yo creímos…creímos en alguien y… nos equivocamos…

- ¿quién te hizo inmortal?

- yo… mi ira…mi mi sed de venganza. Me convertí en un monstruo…

Me pierdo en sus ojos, esos ojos azules tan dulces ¿cómo es posible que alguna vez tuviera odio en ellos? No lo imagino

- No eres un monstruo, no creo que jamás lo hayas sido

- Tú siempre ves lo mejor de mi

- es verdad, pero también ve lo peor y nada de eso me asusta

- te amo, Reiko…

- Cuéntame qué pasó...

Moncrieff Camp, muchos años atrás:

Los años habían pasado y los Moncrieff habían aprendido a sobrevivir con el dolor de perder al pequeño heredero Moncrieff. El dolor era soportable, pero seguía estando allí.

- supuse que estarías aquí- dijo el pelinegro cuando se acercó a su esposa que se encontraba sentada junto a una pequeña cripta en un rincón de Moncrieff Camp.

- Se cumple un año más…de su partida

- Lo sé

- Si tan solo me hubiera cuidado… Si tan solo hubiera estado en casa…

- Hey… no fue tu culpa y lo hemos hablado cientos de veces, linda. Solo… fue un accidente, eso no estaba en nuestras manos…

- Me mantengo fuerte, pero este día…este día es muy difícil para mi…

Él abraza a la mujer de cabello negro contra su pecho

- Lo sé… pero no sufras sola. Yo estoy aquí… para ti

- Solo necesito un poco de espacio…

- No, nada de espacio, linda. Nada de espacio entre tu y yo- sonríe él- Eso jamás me lo pidas, porque será lo único que no te de

- Eres terco

- Lo sé. He preparado algo especial para ti y para mi…

- ¿puedo saber qué?

- Un viaje…tu y yo…solos

- ¿solos? ¿qué te ocurre? Los chicos

- Tu madre y la señora Sinclair se quedarán en casa con ellos, estarán bien. También Danna volverá en un par de días… Ellos no estarán solos, Será como una segunda luna de miel

- ¿segunda? Jamás me diste una primera, Endymion Moncrieff ¿ya lo olvidaste?

- Te llevé a Edimburgo…

- ¿Edimburgo? Fuimos a un asunto de negocios…Eso no es una luna de miel

- bueno.. si mi memoria no me falla tu me odiabas y no era estar conmigo precisamente lo que querías hacer, si en aquel entonces hubiera llevado a mi amada mujercita a una luna de miel… quizás no tendríamos a nuestros pequeños…

- si…quizás no tendrías ciertos atributos que hoy amo de ti… eso hubiera sido una lástima…

- ¿viajarás conmigo?

- Si… un viaje nos hará bien, Endymion…

- ¿a dónde quieres ir?

- Sorpréndeme…

- Eso haré mi linda, señora…se lo prometo- asegura él besando el dorso de su mano

- muero por verlo…

En menos de una semana el matrimonio Moncrieff se embarcó en un solitario viaje, se negaron a llevar consigo a cualquiera de sus herederos o a sus amigos, los Ferguson.

- ¿Paris? ¿de verdad…París?- se sorprende la joven cuando finalmente se llegan al hotel Crillion a su habitación.

- Andrew me contó que es una ciudad muy romántica… Siempre quise traerte aquí

- ¿y esperaste más de una década para traerme aquí?

- Quería que fuera un momento especial…

- Pudiste esperar ese momento especial hace años…

- Lady Bridget Moncrieff…. usted siempre tan desesperada…

- ¿quieres saber qué es ser desesperada? voy a enseñártelo, Endymion Moncrieff…

- esa…mirada…

- ohh si…. esa mirada…

La de ojos amatista sonrió y tiró sobre la cama al pelinegro, colocándose a horcajadas sobre él, clavó sus dientes en el cuello del muchacho.

- mmhhmm Lady Bridget, creo que he traído a un vampiro conmigo…

- a un vampiro hambriento, majestad…

- me encantan los vampiros tan seductores, Milady…Creo que París fue una excelente elección…

- La mejor… la mejor de todas, Endymion. Paris me pone tan…

- Ardiente…

- ¿ardiente?...iba a decir feliz…Aunque Ardiente suena más divertido

- mucho más divertido- sonrió él cuando vio la lujuria en los ojos de esa muchacha, colocó sus enormes manos en los glúteos de la chica- me alegra cuando te pones así.

- cuide esas manos, Sir Endymion- susurra la joven quitando las manos de él de sus caderas y clavándolas sobre la cama- usted quería saber lo que es estar ansioso…Ahora lo sabrá….

- Estoy ansioso…

Ella se desató la cinta que le sujetaba el cabello y aprovechó para atar con ella las muñecas del joven a la cama.

- Lady Bridget… ¿dónde aprendió usted esas malas maneras?

- ¿malas? Yo no las llamaría de esa forma…- Bridget desabrochó la camisa del pelinegro y desató su cinto, desatando los pantalones.- creo que son muy…muy…muy buenas maneras

La muchacha se puso de pie alejándose de la cama

- Bridget, vuelve a la cama en este mismo momento.

- oh, vamos… no sea desesperado, Sir Endymion…

- Bridget…hablo en serio, vuelve aquí

- ¿sabe? Hace…tanto…tanto….tanto calor en París…- ella fue hacia el espejo y comenzó a desatar lentamente su vestido, comenzó por los tirantes y pudo ver por el reflejo que Endymion tenía la mandíbula totalmente abierta.

- Briss…

- Adoro este vestido ¿sabes? Me encanta que me lo hayas obsequiado

- quítatelo

- uh… que demandante es usted. Creo que luce algo… ansioso

- muy…. muy ansioso, señora… venga acá, Lady Bridget- ella levantó la ceja- por favor…

- ¿sabe qué es lo que adoro, Sir Endymion? La ropa interior francesa… Lita me hizo el favor de regalarme unos modelos en su último viaje

El vestido resbaló por el cuerpo de la chica de ojos amatista revelando un corsett negro con medias a juego y listones rojos como pequeños detalles, Endymion estuvo cerca de morir de un infarto.

- ¿me sienta bien este color?

- ma…maravillosamente…

- ¿de verdad lo cree, Sir Endymion?- sonríe ella mientras da una pequeña y lenta vuelta para modelar la ropa.

- vuelve a la cama… por favor…

- Ahora suplica, interesante.

- Bridget, ven aquí ahora mismo

- si nos estamos divirtiendo, mi señor… ¿qué es lo que ocurre?

- No es divertido para mi. Ven aquí…A…ho…ra

- ¿es eso una orden?

- Si

- Que pena… no recibo órdenes de nadie

- Bridget…ven aquí, ahora. Vas a matarme

- sería tan terrible quedar viuda… tengo planes más divertidos, mi señor…

- jamás me llamas así

- París me pone… juguetona

- ¿puedo ser tu juguete?

- eso sería tan…tan…tan…divertido- sonríe ella subiéndose a la cama y caminando a gatas sobre el colchón para detenerse cerca de los labios del muchacho, pero sin tocarlo- hueles a…desesperación

- Bésame

- No.

- pero que…

- sin palabrotas, mi señor…sea paciente

- Este juego comienza a desesperarme, Bridget. Quiero tocarte

- Lo sé

- Briss…

- Sabes lo mucho que amo tener el control

- Lo se, linda… el control es tuyo, lo que no soporto es que no me toques, necesito tenerte cerca

- estoy cerca… ¿me quiere más cerca?

- Si.

- no tan rápido…

- Bridget….detente

- ¿quiere que me…detenga?- sonríe ella maliciosa intentando levantarse de donde se encuentra, el serio pelinegro doblo las piernas para hacer caer a la muchacha sobre su pecho. Eso hizo que sus labios chocaran automáticamente, el beso continuó con la electricidad ante ellos. cuando el aire les faltó ella separó su rostro- eso fue jugar sucio

- no te alejes de mi nunca, Bridget…

- me gustas ansioso…aunque me gusta más tener el poder- explica la joven incorporándose, pero las piernas de él se entrelazan con las de ella en una forma de cadena, Bridget no puede levantarse y termina sintiendo el corazón acelerado de su esposo.

- El poder es suyo, Lady Bridget…- cede él y ella sonríe, justo en ese momento él se libera de los amarres y consigue sujetar con fuerza la delicada cintura de la muchacha.- Pero usted es mía…

- ¿suya?

- su dedo lo dice- explica él señalando la argolla de matrimonio

- el de usted dice lo mismo…

- supongo que nos pertenecemos…

-supone bien, Mi señora…pero le recuerdo que usted me hizo desesperar bastante

- ¿yo?- Dice ella fingiendo inocencia- Solo quise mostrarle mi ropa nueva…

-¿en serio?- sonríe él girando y dejando a la chica de espaldas a la cama

- ¿qué crees que haces?

- Revancha…- explica él elevando las muñecas de la chica y atándolas a la cama- La desesperación… no es agradable, Lady Bridget…se lo demostraré

- ¿intentas aplicar el mismo juego conmigo?

- no, Lady Bridget… solo tomaré su idea.

- ¿qué estás pensando, Endymion?

Una sonrisa macabra en el muchacho. Sus manos juguetonas comenzaron a recorrer el cuerpo de ella, la piel se estremecía al tacto.

-hmm…. te gusta

- Lo sabes…

- a mi me gusta esta ropa…se ve linda sobre ti, pero… se vería más linda en el suelo

El joven soltó lentamente el corsett liberando el talle y los senos de la muchacha

- esto me agrada aun más- la muchacha se retorció al sentir los labios húmedos del muchacho, sus besos recorrieron su clavícula, su cuello, sus pechos su ombligo, a cada beso la piel se erizaba, los labios traidores dejaban escapar un gemido de ellos descubriendo lo mucho que ella lo deseaba- así es como yo te deseo, Briss… te deseo a cada centímetro….

- ya basta, Endymion…

- ¿me detengo?

- deja de jugar…

- usted adora jugar, Lady Bridget…juguemos un poco- El joven de ojos azules comenzó a besar a la joven por todo el cuerpo descorchó una botella de vino tinto para beber un poco, dejo caer un chorrito en el abdomen de la pelinegra.- está helado ¿verdad? mmhhmm…. sabes delicioso…

Ella dejó escapar un gemido y una risa cristalina al contacto del vino helado en su piel y los labios calientes de él

- también estoy sedienta, Sir Endymion…

- no me gustaría que te deshidrataras…

Él dejó caer un pequeño chorrito de vino directamente en los labios de la chica de ojos amatista

- suficiente… te quiero sobria y muy…muy…. muy consciente

- si sigo más consciente me volverás loca… ya esperé suficiente

- ¿Suficiente para qué…Lady Bridget?

- Sabes para qué, Endymion… Sabes lo que necesito

- oh, claro que lo sé, linda… necesitas lo mismo que necesito yo, pero… a ti te gusta jugar, juguemos entonces…

- Endymion…

- ¿si, mi amada?

- Bésame…

- A sus órdenes, mi señora…

Los labios de él tocaron los de ella con suavidad, el beso aumentó de intensidad y las manos de Endymion comenzaron a recorrer el cuerpo sudoroso de la muchacha de ojos amatista, él se perdió en aquellas caricias que su cuerpo provocaba, caricias que lo hicieron no notar que la muchacha se zafó de sus cadenas, cuando estuvo libre se giró para hacer rodar al pelinegro y quedar ahora ella sobre él.

- así que…usted pretendía privarme de algo que me pertenece, Mi señor

- Jamás la privaría de algo, Lady Bridget…

- Tú me perteneces, Endymion- gruñó ella- no intentes privarme de algo que es mío

- mmhhmm, nunca lo intenté, solo quería que jugáramos un poco

- ¿jugar?

- Jugar…

Endymion sonrió y se giró para quedar de nueva cuenta sobre la muchacha y de un solo movimiento convertirse en uno solo.

- justo este…es mi lugar favorito en el mundo… justo aquí

- bésame

Ambos se perdieron en un beso apasionado, la intensidad de su baile cadencial subió conforme la intensidad de los besos crecía, las uñas de Bridget se clavaban en los gluteos de Endymion, sus cuerpos se negaban a dejar guardada un poco de la pasión y el amor que contenían dentro, hasta que no pudieron contenerla más y se perdieron en la intensidad del todo.

- vas a matarme… juro que vas a matarme un día de estos, Briss…

- lamento los aruños en tu…todo

- no importa, lamento las mordidas en tu cuello…- se disculpa él

- ¿en verdad?- se sorprende ella y él asiente apenado

- fue la lencería…en ti me vuelve loco…

- creo que no soy la única a la que París le volvió juguetón…

- Si se trata de París juro que venderé Moncrieff camp y me dedicaré a producir vino tinto, ¡al diablo el whisky!

- si… calma galán…estaremos bien… podemos llevar esta lencería a Escocia y estaremos bien… muy bien

- Briss ¿sabes que eres mi vida?

- si.. me daba una idea…

- quiero verte feliz…como ahora

- me haces feliz. no necesito más.

- Lo sé, pero…

- Sin peros… Sé que no somos perfectos, sé que tenemos y seguiremos teniendo momentos difíciles… pero contigo… no necesito más.

- Aun hoy… luego de tantos años de estar juntos… no comprendo cómo decidiste quedarte conmigo

- me gusta el peligro…y tu eres la decisión más peligrosa que he tomado

- ¿te arrepientes?

- Ni en toda la eternidad… Estoy feliz de que viniéramos aquí….

- ¿quieres quedarte a vivir aquí?

- No. Solo disfrutemos de la ciudad Luz mientras estemos aquí… luego volvamos a casa, con nuestra familia…

- ¿sabes? Quizás tengamos suerte…

- ¿suerte?- se interesa la pelinegra

- ¿sabes? que hay quien dice que los bebés vienen de París y justo estamos aquí…

- ¿en París? Endymion… Tu sabes que el doctor Sweeney dijo que…

- Ya sé… dijo que era casi imposible que volviéramos a tener un bebé… dije que quizás…quizás tengamos suerte, sino no importa…

- ¿de verdad no te importa?

- Solo puedo decir que… me divierte que nos esforcemos en intentarlo…

- eres un enfermo- se ríe la joven golpeando el pecho de él

- tu eres mi medicina…

Ella sonrió y besó al joven de ojos azules, de verdad que era una gran idea haberse ido a descansar a París un tiempo, era la mejor para ellos…

Recorrer aquel país diferente les hizo bien, los Moncrieff la pasaron varias semanas disfrutando del teatro, recorrer viñedos, pasear por los campos Eliseos y el Sena, olvidar sus penas y luego de descansar…

- ¡Por fin volvieron a casa!- refunfuña la castaña señora Ferguson- ¿acaso pretendían quedarse a vivir allá?

- París es hermoso, amiga…Endymion y yo lo pasamos bastante bien allá.

- poco me faltó para convencer a Briss de quedarnos allá, luego llevaremos a los chicos

- ¿nos llevarán a París?

- Claro que si, princesa… para el próximo verano quizás…

- si, tu padre prometió llevarme a Venecia en primavera, en verano podremos ir a donde sea- decide Bridget

- ¿y por qué no nos llevan a Venecia?

- es que…a Venecia tenemos que ir tu madre y yo solos…

- ¿y por qué solos?

- Porque tus padres necesitan tiempo a solas- dice la castaña

- ¿y para qué a solas?

- Danielle… no seas tan curiosa….- regaña la madre tras una tos nerviosa

- ¡Mi señora, han regresado!- se emociona Lucille que entra con una bandeja de té a la sala, no puede evitarlo y abraza a la mujer

- Lucille… también me da gusto verte

- que hermosa luce, mi señora… cuánta vida trae en sus pupilas…que alegría

- bueno, si…lo pasamos muy bien Endymion y yo en París

- ya veo… mi señora, Lady Neris está en su habitación, quizás debería de verla.

- Claro, la veré en seguida, Endymion… muéstrale sus obsequios a todos, creo que les encantarán

La chica de cabellos negros caminó junto a Lucille hasta la habitación de Lady Neris con una bolsa entre sumanos.

- ¿Lady Neris?- pronuncia la joven al abrir la puerta de la habitación de su suegra- Hemos vuelto

La mujer mayor en su cama sonrió al ver a la muchacha que corrió a besar a la mujer mayor

- Volvimos a Moncrieff Camp, madre. Te trajimos un pequeño obsequio- dice la muchacha a la mujer mayor sacando del bolso una manta tejida color crema- Te la hicieron las monjas a las salidas de París, te la bordaron especialmente. ¿te gusta?

La mujer mayor sonrió y tomó la mano de la chica, Bridget se sorprendió

- Madre, tienes más movilidad.- abraza Bridget a la señora Moncrieff, ella corresponde al abrazo- ¡pudiste abrazarme!

- bienvenida…hija…

- madre…hablaste…- se emociona hasta las lagrimas la chica- pudiste hablar

- La señora Moncrieff consiguió volver a hablar hace unos días. Los estuvo nombrando a ustedes

- ¿alguien más lo sabe?

- Solo usted y yo, mi señora…Lady Neris no quiere que lo sepa nadie más

- ¿ni Endymion?

- No de momento…Ella quiere estar completamente bien

- Entiendo, madre… entiendo. Será nuestro secreto

- Creo que el viaje les hizo bien a ambos, mi señora, la veo feliz

- Endymion y yo estamos muy bien. Mucho muy bien. El alejarnos de todo y de todos nos hizo muy felices, pero extrañamos nuestro hogar

- Eso nos alegra mucho, mi señora. Los chicos les extrañaron bastante

- y yo a ellos, A Danna incluso con su mal humor, por cierto… ¿dónde está esa chica?

- planeando su boda, mi señora. Usted sabe como es eso

- si, es verdad. Ellos planean tirar la casa por la ventana

- La señorita fue a Elgin. Necesitaba unos papeles para la ceremonia

- Hoy en día todo es más complicado, cuando Endymion y yo nos casamos lo hicimos en una semana

- Cuando ustedes se casaron, mi señora… El señor Endymion presionó a medio Escocia para acelerarlo todo

- es verdad…Ahora parece querer todo lo contrario

- Para él la señorita Danna es su hija más que su cuñada y aunque ha aceptado al joven Helios… dudo que le agrade el hecho de verla casada.

-Si, es verdad, pero confío en él.

- Lo sé, mi señora… ¿desea comer algo? Le prepararé algo delicioso

- no, no tengo hambre, gracias, Lucille

- No importa, le prepararé algo delicioso, estoy segura de que le dará hambre

-¿Endymion te paga un extra cada que me convences de comer más?

- si, y me paga un poco más si come el postre

- deberá de ser un muy buen postre, mi apetito está arruinado por el viaje

- Lo haré, no se preocupe. Me encargaré de alimentarla muy bien, mi señora

- No vayas a exagerar, Lucille, compré muchos vestidos nuevos en París y pretendo usarlos todos

- claro, mi señora…Descuide

- ¿has sabido algo de Serena?

- No… Nada desde aquel día que se fue

- Es una lástima. ¿no te sientes preocupada por su bienestar?

- No, no en realidad. Ella podrá cuidarse sola. Lo que me preocupa es el hecho de no saber que cosas tan terribles pueden estar pasando por su cabeza…

- ¿de Serena? Es solo una chica

- Ella es muy inteligente, descuide.

- ¿sabes a dónde pudo haber ido?

- A cualquier parte…eso es lo que más me inquieta

- Ojalá y un día no muy lejano vuelva

- No estoy segura de que eso sea una buena idea… solo pido que ella encuentre la paz…

- La encontrará, Lucille… descuida

- Descanse un poco, mi señora… deje de preocuparse por cosas que no están en su destino

- ¿puedes creerlo, madre? - dice la joven a la mujer mayor- todo mundo me manda a la cama

- Yo me uniré a ellos- dice Endymion Moncrieff irrumpiendo en la habitación de su madre- hora de descansar, querida

- Endymion…

- Madre, luces hermosa- saluda el muchacho besando el dorso de la mano de su madre- creo que estas semanas sin nosotros te hicieron bien ¿verdad?

- Lucille cuidó bien de ella ¿no luce hermosa?

- Madre siempre luce hermosa

- Mañana podrás charlar con madre. Hemos viajado mucho y es tarde, linda

Ella negó con la cabeza y él se acercó tomando entre sus brazos a la joven que se aferró al cuello de él.

- debo persuadirte de otro modo entonces

- Endymion, bájame, puedo caminar

- así es más divertido, linda

- tu no estás intentando llevarme a la cama precisamente para descansar ¿verdad?- refunfuña la muchacha de ojos amatista

- bueno…al final descansarás…te lo prometo

- Buenas noches Lucille, buenas noches, madre…

- hasta mañana, señores…dulces sueños

Un comentario en el oído de Bridget y la joven rió a carcajadas, ¿ alguna broma, quizás? ¿una promesa? Solo ellos lo sabían

A la mañana siguiente la joven pareja se despertó demasiado tarde y Bridget aprovechó que era demasiado tarde para salir a los campos, así que ella y Danna decidieron ir al pueblo

- Seguramente la señora Mcdreamy ya tiene la tela de tu vestido, Danna.

- Que alegría. Quiero un vestido tan lindo como el tuyo, Briss

- Danna, mi vestido fue demasiado improvisado. El tuyo será aun mejor

- Recuerdo que eras una novia preciosa, quiero verme así de linda

- te verás, aun más. Yo siempre fui una chica más ruda, tu te verás como una flor…

- Helios también se verá muy guapo, le mandé comprar una tela especial para que le hicieran una corbata.

- se verá muy guapo.

- ¿de verdad Endymion aceptará que tengamos la boda en Moncrieff Camp?

- eso te lo aseguro. Incluso él terminará usando su mejor traje para acompañarte al altar

- Eso me hace tan feliz, Briss…

- No olvides que iremos a ver las flores después de esto

- De acuerdo ¿y nos comprarás un helado terminando?

- Claro que si, mi apetito es muy fuerte a últimas fechas

- Eso es porque trabajas mucho, no paras jamás

- Pararé cuando esté muerta…quizás

Las mujeres no se dieron cuenta de que alguien las observaba desde lejos, alguien que seguía sus pasos uno a uno.

- Briss, ¿me regalarías un segundo? He pedido al señor Johnson que me elabore algo para Helios

- Y no quieres que te acompañe…

- No. Es mi secreto…

- Está bien, sé que puedes tener tus secretos… Te veré en la tienda de telas

- No tardaré

Bridget siguió caminando cuando alguien se atravesó frente a ella y la hizo caer.

- Lo lamento, soy tan tonta…- dijo la otra voz

- Serena…

- Mi señora, usted…

- ¿dónde habías estado, muchacha? Tu madre tiene años sin saber de ti

- Lo lamento, mi señora…. lo mejor era irme, dejarles vivir…

- Que cosas dices, niña tonta- regaña Bridget- Vuelve ahora mismo a casa

- No, no puedo hacerlo, señora…. Yo no puedo estar cerca de ustedes

- Claro que si, regresa a casa ahora mismo. James… Lleva a la señorita Serena a casa

- Pero…

- Hablaremos cuando vuelva a casa, ve a visitar a tu madre, ella te extraña

La joven rubia entró a la cocina sigilosamente, estaba callada y observaba de espaldas a su madre que cortaba unas verduras.

- Serena, quizás te fuiste por un par de años, pero puedo olerte a kilómetros

- madre, yo…

- Creí que habías decidido no volver

- No me extrañaste, madre…

- No es sobre extrañarte o no… es sobre… deberías alejarte de esta casa, tus sentimientos por Sir Endymion…te haría bien alejarte…

- Me alejé, madre… ¿no fue suficiente?

- ¿te sirvió para olvidar?

- He madurado…si eso es lo que te preocupa

- Serena… no te traje al mundo, pero eres mi hija. No quiero que te empeñes en algo que jamás pasará.

- Volví por ti, madre… no por Sir Endymion

- gracias, hija…- abraza la mujer a la muchacha.

- Tú aquí- interviene la señora Sinclair

- Señora Sinclair, gusto en verla

- Espero que no des tantos problemas, niña

- No lo daré, señora Sinclair

- ¿en qué le ayudo?

- En nada, sal de mi cocina

- Hija, ve a tu habitación a descansar, debes descansar luego del viaje

- si, lo haré.

El alto pelinegro se encontraba cargando bultos de paja en las caballerizas. En ese día en especial había mucho trabajo, ya utilizaría a Helios como manos de trabajo cuando llegara a Moncrieff Camp, de verdad lo estaba esperando con ansias.

- Luce cansado, mi señor…

- Serena…¿qué haces aquí?- dice el pelinegro cuando observa a la chica ensartada en un vestido color rosa

- He vuelto, mi señor… ¿está sorprendido?

- No supimos nada de ti en mucho tiempo, luces idéntica…

- conocí a personas que cuidan mucho de la piel… ¿quiere limonada?

- ¿mi esposa sabe que estás aquí?

- Ella misma me mandó, mi señor

- está bien…ve a descansar- pide el hombre mientras se gira para seguir cargando bultos

- ¿puedo acompañarle?- Interroga la chica sujetándolo por los hombros y abrazándose a él

- No, Serena… ve a casa a descansar

- Mi señor, he crecido, soy una mujer madura…

Endymion ríe

- Pequeña… no digas tonterías…Ve a ayudar a tu madre en la cocina entonces…

- mi señor… yo…. preferiría estar con usted.

- Servirás más dentro de casa

- ¿es que acaso no ve lo mucho que he cambiado? ¿no se da cuenta?

- Para mi siempre serás una pequeña…

- Mi señor… ¿usted jamás me verá como algo más que como una niña?

- A Danna nunca la veré de otro modo, siempre será mi niña

- Y Lady Bridget…

- Ella siempre será el amor de mi vida…

- Usted jamás amará a nadie más…

-Ni en esta vida ni en ninguna otra…

La chica de ojos azules caminó hacia la salida sin mirar atrás, de haberlo hecho, Endymion Moncrieff se hubiera dado cuenta de las lágrimas que corrían por los ojos de la joven, Endymion no tenía idea de que esa decisión acababa de cambiar su destino para siempre…

¡Hola!

He aquí el nuevo capítulo de "vidas pasadas" se acerca la parte que está a punto de ponerse bieeen fea la historia, lo advierto :p

Muchas gracias a todas por sus Reviews y sus animos, creo que el próximo capitulo que publicaré será el año que viene. Y de ahí nuevos proyectos que ya se cocinan aunque todo va despacito

¡felices fiestas, chicas!

Con cariño

La Maga