Vidas Pasadas

Capitulo 31

La boda de Danna

La niña de ojos azules se encontraba sentada junto a una delgada muchachita rubia de largas coletas, ambas observaban en el suelo un montón de hojas secas, la rubia puso su mano sobre las hojas y la levantó, luego las señaló con su dedo haciendo círculos, las hojas comenzaron a girar como si existiera un hilo que las atara.

- Serena, es fascinante ¿puedes hacer flotar algo más?

- Si, claro- sonrió la joven- dame tu muñeca

La niña dudó pero le entregó la muñeca y esta comenzó a flotar en el aire pretendiendo bailar, nadie la sujetaba.

- ¡qué divertido! ¿me enseñarás?

- quizás cuando seas más grande, pero mientras tanto debes prometerme que serás una buena chica y me obedecerás en todo.

- ¡te lo prometo, te lo prometo…pero has otro truco más para mi!

- claro, lo que la señorita pida, pero tu me harás un favor, el que yo te pida…el que yo necesite y cuando lo necesite ¿lo prometes?

- Lo haré…

- Ahora…la sorpresa- sonríe la rubia abriendo su mano empuñada

- ¡caramelos! Gracias, Serena…

- Sé buena chica y ve a jugar al lago

- ¿lago? pero el hielo es delgado

- Yo podré hacer algo para eso ¿no lo crees?

- Iré por mis patines

La joven rubia sonrió y vio alejarse a la niña corriendo, ella sonrió y abrazó a la muñeca.

- No sabía que habías aprendido a hacer esas cosas, Serena…

- ¡Madre!

- ¿dónde aprendiste?

- No importa

- Si, si importa. Yo jamás te enseñé a hacer esas cosas, jamás he estado de acuerdo en que practiques la magia ¡lo sabes!

- ¡tú la usas!

- Eres demasiado joven para usarla, no tienes la conciencia suficiente

- ¿la tienes tu acaso, madre? He visto cómo pasas tiempo con Lady Moncrieff y esa anciana encerradas, veo cómo cuidas de Lady Moncrieff y como muchas veces tus atenciones no son solamente los cuidados de una criada normal.

- Nada inofensivo, Serena…Nada que pueda afectar a los demás.

- Jugar con la niña no tiene nada de malo

-podrían enterarse de tu magia

- Lo resolveremos

- No quiero que uses tus poderes

- ¡serena, Serena, traje mis patines!

- Danielle ¿pretendes patinar sobre el lago? Apenas y está un poco congelado

- Es que Serena…

- ¿ibas a dejarla patinar sobre el lago?

- Está bien, madre…

- No, no está bien…Danielle ¿podría convencerte de no patinar? Puedo hacerte una deliciosa tarta de chocolate…

- La tarta suena mucho mejor- sonríe la niña y arrebata su muñeca de manos de la joven rubia- Nos vemos luego, Serena

- No te atrevas a lastimar a nadie de esta familia, Ellos son los primeros que nos dan un hogar en demasiado tiempo, no lo arruinarás.

- Solo pretendo ganarme a la niña, madre

- pues no lo hagas, no si la vas a poner en riesgo

- tú siempre piensas lo peor de mi- Se enoja la rubia mientras se aleja entre lágrimas.

En el interior de Moncrieff Camp una muchachita pelinegra se encuentra ante un enorme espejo, se prueba un hermoso vestido de novia uno blanco y vaporoso que su hermana arregla con cuidado.

- quedará precioso, Danna

- quizás deberías de ponerle algunas perlas al vestido, ¿no lo crees?

- Ni se te ocurra- interviene la castaña señora Ferguson- dicen que las perlas son lágrimas y no querrás que existan lágrimas en la vida De Danna. Mi vestido de novia no tuvo una sola perla y mira, no he llorado jamás por Andrew.

- Una perla no definirá mi matrimonio con Helios, además, viviremos aquí ¿qué podría salir mal?

- Tengo algo mejor para ese vestido…

Bridget sacó de su alhajero un hermoso collar de amatistas y oro blanco, era precioso, del mismo color que las pupilas de ambas.

- Briss…

- Lo mandamos a hacer hace algunos meses, tenías que lucir algo hermoso ese día, pequeña

- me encanta, de verdad…me encanta

- hay unos pendientes a juego

- serás la novia más hermosa de Toda Escocia

- Tu cabello no es tan largo como el de Bridget, pero algo haremos para que luzcas hermosa- anima Isabella Ferguson

- ¿tienen las flores listas? ¿la comida?

- Las están arreglando, incluso la señora Sinclair y Lucille se esfuerzan en hacer el mejor banquete para tu boda

- yo te prepararé un delicioso pastel, te encantará.

- ¿me prepararás una muestra?

- claro, linda…es su fiesta, agradezco no haber estado en la fiesta de la boda de Bridget y Endymion

- Ellos no estaban tan nerviosos, Lita- cuenta la muchacha- Bridget solo se la pasaba empacando, lo último que le importaba era saber cómo sería su vestido o cómo luciría ese día. Briss estaba más interesada en hacer equipaje que en nada, ella no estaba nerviosa

- ¡claro que estaba nerviosa!- se defiende la joven- A diferencia tuya no conocía a mi prometido

- Claro que lo conociste, lo abofeteaste el primer día que se encontraron- ríe la pelinegra

- No sabía cómo sería mi vida en Moncrieff Camp, estaba llena de dudas

- y también de sueños, debiste de ver la cara de esta chica cuando llegó a Moncrieff Camp, aunque no lo aceptaba, claro que ya sentía algo por Endymion

- Shh… ese es mi secreto, así que no pueden compartirlo con nadie

- ¿cuándo empezaste a enamorarte de Endymion, Briss?

- no lo sé.

- vamos…- refunfuña la castaña señora Ferguson

- Es en serio. Me interesó que se acercara a mí con esa seguridad, también que fuera tan decidido a casa a ofrecerme aquel trato.

- A mi también me impresionaría su oferta. Secuestrarme en las montañas en una inmensa casa…si…suena interesante

- no fue eso. Fue la promesa de ser libre aquí lo que me convenció. Yo deseaba hacer de mi vida lo que quisiera, eso fue lo que Endymion me ofreció, el mundo a mis pies

- él a tus pies, quiso decir

- él es mi mundo. No mintió al respecto.

- Briss ¿seré feliz con Helios?

- Claro que lo serás. Ustedes tienen más en común que lo que tuvimos al conocernos Endymion y yo. Tienen mucho a su favor… solo no mientan. Nunca se mientan, Danna

- Si. Te prometo que no lo haré

- Tu boda será este fin de semana, tus maletas ya están hechas. Creo que solo falta saber el destino de su luna de miel

- Solo espero que no tarde tanto como tardó la tuya, hermana. Endymion tardó diez años en llevarte de luna de miel

- pero no por eso fue menos divertido, pequeña. Además, nosotros no éramos un matrimonio normal, primero nos odiamos, luego peleamos luego hicimos crecer Moncrieff Camp, nos enamoramos

- se embarazó y entre eso, los negocios y disfrutar a Endymion no les quedó mucho tiempo para viajar al extranjero, te recomiendo te ahorres la parte del odio y las peleas, así te quedará más tiempo para viajar- recomienda la castaña

- Lita…

- es verdad, ustedes perdieron mucho tiempo negando lo que tenían. Endymion te adora y tu, aunque no lo digas abiertamente, también lo adoras desde hace mucho.

- es verdad, lo adoro, pero… eso no está a discusión

- ¿por qué no le das algunos consejos para la noche de boda, Briss? Creo que podría servirle

- ¡Lita!

- Es verdad, Briss, quizás algo puedas contarme, quizás…

- pequeña…para el amor no hay trucos, solo es necesario dejarse llevar, cuando dos se aman, el amor te hace, así es de que deja de preocuparte por esas cosas

- gracias, Briss…

-te dejaremos para que te cambies, ya casi es hora de comer

- las veo en el comedor

- Si, Briss

La muchacha de ojos amatista se quedó sola para vestirse, pudo ver el reflejo de alguien moverse a sus espaldas

- sé que estás ahí, Serena.

- es muy lista, Señorita

- ¿qué vienes a hacer aquí?

- Me dijeron que se estaba probando su vestido de novia. ¿puedo verlo?

- No voy a dejarte verlo ni tocarte, solo…sal de aquí

- No entiendo porqué me trata así, yo solo quiero llevarme bien con usted

- pues no lo hagas. No necesito nada de ti, solo vete.

- ¿por qué se pone así?

- Ya te lo dije, mi familia no puede verlo, pero yo si. Eres un ser Siniestro, Serena y tú llevas contigo la desgracia de mi familia

- Pero….- solloza la rubia

- Ojalá jamás hubieras regresado a Moncrieff Camp…

La joven pelinegra azotó la puerta de su habitación en la cara de la rubia, esta se quedó boquiabierta al ver el trato de Danna. Se hizo una promesa interior, Danna le pagaría todas y cada una de las humillaciones que le cometía.

La boda de Hotaru se organizó con la mayor elegancia, era quizás la boda más esperada de toda Escocia. Todo Moncrieff Camp estaba decorado con rosas y listones de seda, las mejores creaciones culinarias de la señora Sinclair y Lucille estaban en el jardín y la novia, la más linda que hubiera pisado aquel suelo en una década, tan parecida a su hermana y a la vez tan diferente…

- Brisss ¿no crees que Helios se está tardando mucho?

- Tranquila, Danna. Él estará sufriendo con el nudo de su corbata, recuerdo que Endymion llegó tarde a nuestra boda porque no podía anudar su corbata

- era un nudo especial, Bridget…por eso tardé tanto- se defiende el escocés

- Bueno, si, pero nadie tarda tanto tiempo en anudarse una corbata, querido. Acepta que estabas nervioso

- mucho, ¿cómo no estarlo? Iba a casarme contigo…

- Endymion…- se conmueve ella

- Iré a buscar a ese muchacho, seguro está sufriendo con su arreglo

- gracias, Endymion…- se alegra la novia

El pelinegro caminó hacia la casa principal y encontró al Doctor Sweeney rumbo a la capilla

- Doctor Sweeney, ¿dónde está Helios?

- ¿Helios? Salió de su habitación hace media hora, dijo que quería ser el primero en llegar a la capilla

- él no ha llegado, vengo a buscarlo

- dios… eso no está bien

- eso no es normal, ese chico hubiera perdido un brazo antes de llegar tarde a su boda con Danna. Y si no es nada grave yo mismo me encargaré de arrancárselo

- Señor Moncrieff… Helios no haría algo así

- Iré a buscarlo, tranquilice a todos

- creo que le seré más útil si le acompaño

- Conozco Moncrieff Camp como la palma de mi mano, no necesito ayuda

- quizás mi hijo sí . Así que iré con usted

- necesito tranquilizar a Danna y a Bridget, me matarán si solo desaparecemos

- ¡Alfred!- nombra el Doctor Sweeney- ¿podría avisar a todos que tenemos un pequeño retraso con mi hijo pero que iremos en un segundo?

- Cla…claro

- ¿lo ve? ¿suficiente paz?

- Si, suficiente- se encoge de hombros el pelinegro

- ¿a dónde pudo haber ido ese muchacho?

- A donde haya querido ir tuvo que ir primero a las caballerizas, no puedes ir a ningún sitio sin un caballo

Los dos hombres fueron hasta las caballerizas y encontraron al joven novio tirado en el suelo sobre un charco de sangre

- Rayos, muchacho. Más vale que no estés muerto o yo te mataré, no vas a dejar a Danna viuda antes de tiempo, ¿Helios?

- está inconsciente- se preocupa el padre

- vamos a llevarlo a la casa

- No, será mejor no moverlo… ¿cómo pudo lastimarse de este modo?

- quizás cayó de un caballo

- todos sus caballos están en su sitio, ¿cómo podría haber caído de uno?

- pues…el golpe en la cabeza fue muy fuerte, debió ser una caída, su brazo está roto

- ¿qué demonios habría de estar haciendo este muchacho aquí?

- Señor Moncrieff….-Nombra aturdido el muchacho- ¿qué hora es?

- muy tarde, niño. ¿qué demonios haces aquí y no en la capilla?

- Yo…quise ir a cortar unas flores para Danna, unos cardos del acantilado, pero…algo me golpeó y…no recuerdo más

- ¿qué pudo golpearte, muchacho? No hay nada aquí que hubiera provocado tu golpe

- No importa, lo resolver luego de la boda- dice él para ponerse en pie pero se dobla al sentir dolor en el brazo que se apoya

- No puedes ir así, Hijo. Tu brazo está muy mal

- claro que no, solo…Sir Endymion ayúdeme a atar mi brazo

- pero..debe dolerte mucho

- Danna espera por mi… No puedo preocuparla, no quiero que piense que la dejé

- Hijo, no creo que aguantes, ese brazo está muy mal

- Te prometo que lo trataremos después de la boda, por favor, padre, no quiero herir a Danna

- bien… como quieras, pero si lastimas a mi pequeña…

- No lo haré, señor Moncrieff

- el que podría salir lastimado si sigue así eres tú, Helios. Podemos cancelar la boda

- no . No la cancelaré. Señor Moncrieff, ¿va a ayudarme o me tendré que atar yo mismo el brazo?

-Deberías hacer caso a tu padre

- ¿usted hubiera faltado a su boda con Lady Bridget si hubiera estado en mi caso?

- No, ni muerto…entiendo tu punto, vamos a atar ese brazo, pero si mueres y arruinas la boda de Danna….

- pretendo vivir, Señor Moncrieff

- así será, muchacho. Así será.

La joven de ojos amatista sonrió de oreja a oreja cuando vio aparecer a su novio por la puerta de la capilla, Endymion jamás había admirado a ningún otro hombre, pero ese día Helios se ganó toda su admiración, sabía que el muchacho estaba sufriendo un dolor físico terrible, aun así se mantuvo de pie y con la sonrisa más grande que hubiera visto jamás en ese pálido rostro, incluso soportó casi toda la fiesta sin quejarse, hasta que la sangre comenzó a aparecer por debajo de su ropa, inmediatamente después ella insistió en que lo llevaran a su habitación para ser curado.

- ¿cómo pudiste quedarte callado por tanto tiempo, Helios? debiste estar sufriendo mucho

- es solo que no quería arruinar la boda, Danna. No quería perderte

- ¿por qué ibas a perderme? te amo

- ¿puedes decirlo de nuevo? Eso me hace más feliz.

- No exageres, solo es un raspón

- Endymion… se fracturó el brazo y su cabeza no luce bien- reprende Bridget que se encuentra observándolos desde un rincón junto a su esposo

- Bridget no es para tanto

- Yo sé de alguien que casi muere cuando le dio un pequeño resfriado

- Bueno es que…fue una neumonía, linda, no un resfriado

- estás exagerando

- No hay de qué preocuparnos con Helios, aunque… La luna de miel tendrá que esperar, chicos. Él debe reposar varias semanas

- tampoco puede moverse mucho, de momento deberías de quedarte en tu habitación, Danna

- Endymion no seas exagerado con los chicos. Ellos ya están casados

- es la salud de nuestro cuñado, Briss

- Deja de decir tonterías

- Iré abajo- se excusa el doctor Sweeney

- He traído algo de té para el señor Sweeney- Interrumpe la rubia muchacha de ojos azules

- No quiero nada que venga de tí

- Danna…

- No, no insistan, la quiero fuera

- Serena… ven conmigo- Pide Bridget- vamos a la cocina

- Danna, sé que estás tensa, pero deberías ser más amable

- Lo seré, Endymion… pero no con ella

- Iré abajo, Doctor Sweeney ¿quiere tomar algo?

- Le agradezco, Sir Endymion

- Danna, ¿no crees que eres algo ruda con Serena?

- No, Helios. Créeme, hay algo siniestro con esa chica. No la quiero aquí

- no te preocupes…yo cuidaré de ti de ahora en adelante

- No creo que se atreva a hacerme nada, sabe que desconfío de ella

- temes por Briss ¿verdad?

- si, ella solo tiene ojos para Endymion…temo que algún día Briss le estorbe y…

- ¿la crees capaz?

- nadie me quita de la cabeza de que ella tuvo todo que ver con la pérdida de mi pequeño sobrino…

- ¿tanto así?

- no tengo pruebas, Helios… pero fue ella, puedo jurarte que fue ella

- creo que algo podremos hacer, Danna- sonríe Helios y abraza a su ahora esposa haciéndola recostarse a su lado en la cama- todo estará bien…

- Lady Bridget, yo… de verdad me gustaría que Lady Danna me entendiera.- llora la muchacha rubia

- Calma, Serena…ella solo…es una chica desconfiada

- Es que, me duele. De verdad me gustaría que Lady Danna me aceptara

- creo que tenemos la solución a eso- se escucha la voz del muchacho de cabellos plateados

- Helios, no deberías de estar levantado, han pasado apenas un par de días desde que se casaron

- estoy bien, Lady Bridget… no se preocupe

- deberías acostarte de nuevo

- hemos recibido una carta de mi padre, dice que debo volver a Londres cuanto antes- explica el muchacho- debemos regresar, tiene mucho trabajo allá.

- Pero tu brazo aun no está bien

- por eso Helios insistió en que busquemos ayuda y opinó que Serena era una buena opción

- Pero usted me odia…

-No te odio, es solo que no nos conocemos bien y…quizás solo es eso

- Danna ¿estás segura?

- necesitaré algo de casa cuando esté en Londres

- Danna, me siento tan orgullosa de ti- sonrió la señora Moncrieff has madurado tanto

- no, no quiero, no quiero ir- chilla la joven

- Helios se ofrece a pagarle clases para que una institutriz la ayude con su educación. Seamos sinceras, Briss, no has podido enseñarle mucho a pesar de tus esfuerzos, los Ingleses se caracterizan por ser buenas dando clases.

- Lo sé. Pero… ¿por qué?

- Ha llegado la hora de madurar- sonríe la muchacha

- Iré a contarle a Endymion…estoy orgullosa de ti

- Arreglaré nuestras maletas- dice Helios luego de besar la mejilla de su esposa y salir en silencio.

Las dos muchachas se quedaron solas, una tenue y triunfal sonrisa lucía en el rostro de la pelinegra señora Sweeney.

- ¿qué es lo que trama?, usted me odia

- tienes razón, no confío en ti. Pero si debo elegir entre vigilarte de cerca y dejarte quedarte sola en mi casa con mi familia…. elijo la primera… no vas a dañar a mi familia y yo me aseguraré de ello…

- Usted lo que quiere es arruinar mi vida

- Tendrás que comprobarlo cuando lleguemos a Londres, pero debes saber algo…no vas a librarte de esta y no vas a lastimar más a mi familia

- usted cree que yo lastimé a su esposo para evitar la boda ¿verdad?

- No, no lo creo. Estoy segura pero no tengo pruebas y no te atacaré sin las pruebas suficientes…al contrario, me aseguraré de vigilarte muy muy de cerca

- Pero…

- Has lo que quieras, así es como pasarán las cosas y si te rehúsas me sentiré tan…tan…tan triste y eso afectaría a mi familia y creo que no les gustaría, arregla tus maletas…

La muchacha pelinegra se alejó Sonriendo de la cocina, la rubia soltó una maldición y arrojó al piso las tazas que había sobre la mesa.

- ¡Maldita idiota!- gruñó la joven- Me las vas a pagar, en mis manos está que no seas feliz mientras yo viva

- Ni se te ocurra cumplir con tu palaba, Serena- amenaza Lucille a sus espaldas que aparece por la puerta trasera y la ha escuchad

- ¡madre! Yo…

- No quiero que lastimes a nadie de esta familia y no lo harás ¿me entendiste?

- Pero…madre…

- Te conozco, Serena. Sé que lo que eres capaz, con ellos no. ¿has escuchado?

- Si, escuché, pero…

- sin trucos, Serena. Irás a Londres y servirás a Los Sweeney como si fueran parte de tu familia

- ¡no quiero!

- Vas a querer. Si le tocas un cabello a ella o a quien sea, te juro que voy a hacer que te arrepientas

- ¿vas a abofetearme?

- No. Voy a hacer que pierdas eso que conseguiste, y desearás que tu vida termine y sabes bien que no podrás…

- Eso es injusto

- Esta familia nos ha dado un hogar finalmente, no voy a dejar que lo arruines de nuevo por un capricho y me aseguraré de que así sea, ahora ve a llevar el té a Lady Neris

- Si, madre…

Serena terminó partiendo junto con el matrimonio Sweeney a Londres, no hubo cartas de ella en todo ese tiempo, algunas veces Danna les contaba sobre ella en las suyas, pero no demasiado.

- Y Danna cuenta en su carta que ella y Helios se mudarán a una nueva casa pronto, luce emocionada ¿puede creerlo, Lady Neris?

Rei leía la carta a su suegra con Lucille en la habitación que se encontraba haciendo algo de magia para curar a la antigua señora Moncrieff.

- ella debe de estar feliz- comenta Lucille

- Lo está. Ella está disfrutando de su tiempo con Helios

- Seguramente pronto le dará la noticia de que un pequeño Helios viene en camino

- Al parecer no quiere tener bebés aun, está disfrutando mucho estar con Helios, no la culpo, hace bien en divertirse

- Usted también se ha divertido mucho y los pequeños no han sido impedimento

- Lo se, pero para ella decidirá su momento.

- Usted tenía su edad cuando se embarazó de Raymond

- Bueno…no era precisamente el plan, planeaba disfrutar mi tiempo con Endymion un poco más

- pero yo arruiné sus planes- interrumpe el pelinegro entrando a la habitación de su madre y abrazando a su esposa por la espalda- Los Moncrieff Somos hombres fuertes y fecundos, creo que no puedes rebatírmelo, ¿verdad, Briss?

- No, al menos no en este estado…pero en unos meses podré decir algo al respecto- refunfuña la señora Moncrieff llevándose las manos al vientre

- ¿No luce hermosa así, madre?- interroga el orgulloso hombre y la madre solo sonríe

- Lady Bridget siempre es hermosa, pero hay algo en ella cuando está embarazada que la hace lucir aun más linda

- Lucille, tu siempre me halagas

- eso es verdad, mi señora luce muy linda siempre

- ¿opinas igual, Endymion?

- Si…totalmente de acuerdo, más ahora.

- ¿tanto como para traerme algunas manzanas?

- ¡manzanas! pero tu siempre me pides chocolates

-ahora quiero una manzana

- madre…apostataría todo Moncrieff Camp a que este bebé es una niña- susurra Endymion al oído de su madre y luego besa la mejilla de su esposa- iré por tu manzana

- madre…¿cuándo va a contarle a Endymion que ya está mejor?

- El día que pueda caminar, hija

- Ese día no está muy lejos, Lady Bridget. No se preocupe, hemos esperado tanto…

- Madre, espero que lo logremos pronto porque si Endymion nos descubre creo que no le va a ser divertido y es posible que tus nietos se queden huérfanos de madre

- Eso no pasará, aun si nos descubre, mi hijo te ama

- Iré a buscar a los chicos, han estado callados demasiado tiempo, me preocupa que algo estén planeando

Bridget se alejó con ese gracioso caminar que adquiría cada que estaba encinta, para el matrimon Moncrieff fue sorpresivo que Bridget quedara embarazada poco después de que Danna y Helios partieran a Londres y había sido también un secreto que había que guardarle, quería ver su rostro de sorpresa cuando volviera a Moncrieff Camp en unas semanas.

- Lady Neris…Deberá guardarme el secreto, Lady Bridget y Sir Endymion ha apostado sobre el sexo del bebé.

- Descuida Lucille, pero definitivamente mi hijo está condenado a vivir rodeado de chicas lindas

- será una chica muy sana. Y descuide, me estoy encargando de protegerlas a ella y a Lady Bridget, nada impedirá que esta pequeña nazca.

- ¿cómo te asegurarás de que nada le pase?

- De la única manera que tengo, Lady Neris, con magia, pero descuide, ella estará bien

- gracias por haber atendido a mi pedido, me preocupaba que ella enfermara

- cuidaré de ella como lo prometí, mi señora…

- ¿por qué nos cuidas tanto?

- Pasé toda mi vida sin un hogar, sin una familia, con frío, hambre y miedo. Cuando Serena llegó a mi vida las cosas no fueron mejor, tuve miedo por dos, hambre por dos y eso fue muy doloroso. Sir Endymion y Lady Bridget han sido nuestra familia, cuidaré de ello y de ustedes con mi vida

- Gracias…

- ¿seguimos con su tratamiento?

- Si, sé que mi hijo y Bridget no van a volver ahora

- ¿por qué lo dice, Lady Neris?- se interesa Lucille que comienza a acunar en sus manos una bola de energía púrpura

- porque mi hijo no fue a la cocina, subió las escaleras, Bridget también…

- Ellos nunca dejarán de jugar ¿verdad?

- Lo dudo, Lucille…ellos jamás van a cambiar, hay un magnetismo especial entre ellos…

- espero que nunca cambie, mi señora…eso es lo que los hace fuertes.

- ¿apostamos por la fecha de parto?

Una leve risa de la mujer morena

- quizás después de su terapia…no antes

- aun así ganaré

- bien…pero usted hace trampa, Lady Neris…

- A ningún Moncrieff le gusta perder, a ninguno, Lucille

Las dos mujeres continuaron charlando sobre el futuro de la próxima heredera Moncrieff, esa pequeña era esperada con todas las ansias del mundo y con todo su amor, sus padres y toda su familia afinaban los preparativos. Nada los prepararía para el futuro que se avecinaba y para el dolor que llenaría Moncrieff Camp en muy poco tiempo.

¡Hola!

Chicos, aquí les dejo el nuevo capitulo de "vidas pasadas" me tardé más de lo que me imaginaba. Lo lamento T_T pero aquí está, estamos a nada nada nada de terminar esta historia.

Gracias a todos los que aun me leen a pesar de haberme tardado en publicar y por sus porras, a Irais por recordarme que debo publicar y darme ánimos :)

¡nos vemos muy muy pronto!

La maga