Vidas pasadas

Capitulo 32

Dos pequeños niños de cabellos negros jugaban cerca de las caballerizas con un pequeño cachorro, la madre los observaba de pie contra un árbol, Sintió unos fuertes brazos rodear su cintura y unos cálidos labios besar su cuello.

-Hueles a Lavanda…

- Que silencioso te has vuelto, querido…

- ¿vigilas a los chicos?

- Ray y Danielle están felices con el cachorro que les conseguiste

- no es el único feliz ¿verdad?

- Danielle ha dejado de hacer travesuras desde que les conseguiste al cachorro. Lo que me hace muy feliz, no puedo correr detrás de ella como antes.

-Solo por un tiempo, querida-Sonríe la joven recostándose en el pecho de su esposo

- mis pies comienzan a hincharse…

- ¿quieres que los masaje por ti?

- Luego de un baño de espuma…si….

- Será un Honor…

- Más bien tu obligación, fuiste el culpable

- totalmente culpable- acepta el pelinegro estrechando el abdomen abultado de su esposa- Una culpa muy agradable debo decir

- ¿de verdad lo consideras agradable? Ha pasado mucho tiempo desde…

- Briss, no importa cuanto tiempo ha pasado, siempre seré muy feliz por saber que seremos padres y siempre tendré mucho miedo de que algo te pase a ti o a él

- Lo sé…pero esta vez seré más cuidadosa, no nos volverá a pasar…- dice con tristeza la muchacha

- Sé que no, Briss, pero…

- ¿qué?

- ¿no crees que estás siendo muy cuidadosa? Quizás de más…

- No seré tan irresponsable como la vez pasada, Endymion

- No fuiste irresponsable, solo pasó

- pues no volverá a "pasar"

- Briss, todos los médicos dicen que todo va bien

- lo mismo dijeron la vez anterior, no correré riesgos

- Briss… estaremos bien, no te preocupes

- No es como si tuviera mi vida en pausa por estar embarazada

- no has querido salir de Moncrieff Camp desde que supimos que estás embarazada y no le has contado a tu madre ni a Danna la noticia y ya han pasado seis meses…

- No quiero darles falsas esperanzas

- todo saldrá bien, linda….No hay nada que temer

- No has querido que arreglemos el cuarto del bebé y tampoco que compremos nada

- no es bueno apresurarse

- faltan dos meses para que el bebé nazca. ¿cuándo me dejarás fabricar la cuna? ¿cuándo harás las compras para su llegada? Dentro de poco el doctor te pedirá que guardes reposo y permanezcas en casa, es ahora cuando deberías hacer todo lo que quieras, Briss

- Lo que quiero es estar aquí

- Nunca has estado tan en calma

- quizás tu hijo será demasiado tranquilo

- Quizás. Iré por Danna a Inverness ¿quieres venir conmigo?

- La esperaré aquí

- Bridget…

- estoy cansada, prefiero quedarme en casa y descansar. Lleva a los chicos contigo ¿quieres?

El pelinegro se coloca de frente ante Bridget y besa sus labios con suavidad

- Debo ir por Danna y el rufián de su esposo pero te prometo que en cuanto tenga oportunidad te voy a secuestrar y no aceptaré un no por respuesta

La mujer de ojos amatista sonrió con alegría y robó un beso pasional de aquellos labios con sabor a los Highlands

- Mejor asegúrate de regresar pronto…tengo un montón de cosas interesantes por hacer cuando vuelvas

- entonces me aseguraré de volver pronto y traer chocolates conmigo….

- te esperaré con ansias.

- Yo estoy de acuerdo con mi hijo, Bridget- dijo Lady Neris con cautela- deberías de salir y hacer tu vida como siempre, hija…

- Lo haré cuando su nieto nazca, mientras tanto pienso ser todo lo cuidadosa posible, no arriesgaré a mi hijo al mismo destino que su hermano…

- eso fue una desgracia, Bridget pero no fue culpa de nadie

- No correré riesgos

- ni siquiera has ido a visitar a Isabella

- ella viene a verme, no es como si la ignorara. Me estoy alejando de todos, solo estoy descansando un poco, este pequeño es diferente a los demás, es demasiado tranquilo

- todos los pequeños son diferentes, Endymion nunca quiso que comiera nueces y cuando apenas las olía me sentía fatal oh pero las manzanas…solo bastaba oler una manzana para que Endymion comenzara a brincar

- Ninguno de mis hijos fue tan tranquilo nunca, este es tan tranquilo que me aterra

- Todo saldrá bien, Bridget…deja de temer

- quizás tenga razón, Lady Neris

- tengo razón

- ¿quiere que trabajemos con su recuperación?

- Si, pero después del chocolate

- Iré a decirle a Lucille que estamos listas para el chocolate

- y el pan…no olvides el pan

- por supuesto, Lady Neris…

La mujer de cabellos negros caminó hacia la cocina, no sin antes prestar atención a la ventana desde donde podían verse a sus hijos jugando aun con el pequeño cachorro, todo estaba en calma. Le sorprendió encontrar a la mujer morena de frente a un caldero hablando en un lenguaje que no había escuchado pronunciar jamás.

- Lucille

- ¿si, mi señora?

- ¿qué es lo que haces?

La mujer se voltea sonriente y entrega algo en las manos de la pelinegra

- Le tengo un regalo

- Es un pequeño amuleto, por favor, manténgalo dentro del bolso y conserve este bolso siempre con usted, entre sus ropas, les cuidará a usted y a su pequeña

- ¿pequeña?

- Es una niña, Lady Bridget… acabo de verlo, tendrá sus ojos y la sonrisa de Sir Endymion

- Rayos

- ¿pasa algo?

- Aposté con Endymion, él jura que es una niña… yo aposté a que era un niño

- ¿y qué es lo que perdió?
- El nombre del bebé, Endymion insiste en llamarla como yo.

- Bridget es un lindo nombre

- sabes que me encanta ser yo la que elija siempre

- Si, es verdad, solo una cosa más, mi señora. Este debe ser nuestro secreto, ni siquiera Sir Endymion debe saber que le he entregado esto

- ¿por qué lo dices, Lucille?

- esto no se supone que lo tenga, créame, será mejor así

- confío en ti, así que voy a guardar el secreto

- esto cuidará de usted y de su pequeña, mi señora, se lo prometo

- entonces gracias, Lucille.

- Sé que usted y Sir Endymion no creen en esto, pero basta con que yo lo haga, este amuleto y yo veremos por su familia.

- gracias por ver por mi familia, Lucille

- Ustedes nos dieron un hogar, no dejaré que nada ni nadie los lastime

- no sé quién podría lastimarnos

- hay personas malas rondando a su alrededor, mi señora, personas que envidian lo que usted tiene y harían lo que fuera con tal de quitarle lo que tiene

- tonterías, Lucille. Todo está bien, pero gracias por preocuparte tanto, no sé qué haría sin ti, me preocupa...

- No, mi señora…aquí la que se preocupará por ustedes soy yo, ustedes son lo más cercano que he tenido a una familia, así que cuidaré de ustedes.

- Eres parte de nuestra familia, Lucille.

- Mi señora, si para ustedes también soy parte de su familia, hágame un favor

- el que quieras, Lucille

- deje de temer y prepare las cosas para la llegada de la pequeña, no hay nada que preocuparse

- ¿de verdad lo crees, Lucille?

- estoy segura

Una sonrisa tranquila apareció en el rostro de la pelinegra

- Gracias, Lucille…

- vaya a la sala, mi señora, en un segundo les llevaré el chocolate y algo dulce para acompañar

Bridget sonrió y abrazó a Lucille como no lo había hecho nunca, luego se alejó sonriendo. La mujer morena sonrió y luego posó su mirada sobre el caldero, solo ella podía ver el futuro rostro de la próxima heredera Moncrieff, sería una pequeña con la belleza de su madre indudablemente, pero con la paz y la mirada de su padre aunque con los ojos de su madre, esa niña sería la dulzura en su máxima expresión.

- será una niña hermosa

La tarde siguiente el coche de los Moncrieff Apareció ante las puertas de la casa principal, al solo escucha el sonido del coche, los pequeños Moncrieff y Bridget aparecieron el primero en bajar fue Endymion quien ayudó a bajar a la ahora Señora Sweeney, la muchacha apenas tocó suelo fue a abrazar emocionada a su hermana.

- ¡Bridget!

- Danna- abraza la señora Moncrieff

- Briss, estás…enorme

- Si…no fue la cena de navidad- se sonroja Bridget

- Usted está…embarazada- se escucha la voz de Serena que ha descendido del coche en silencio con ayuda de Endymon

- Hola, Serena, si…lo estoy

- creí que el doctor le dijo que nunca más ocurriría de nuevo- dice en ligero tono de reproche la muchacha

- Pues ocurrió y estamos muy felices por eso, Serena- interrumpe Endymion que aprisiona la amplia cintura de la pelinegra entre sus brazos

- Claro…es una gran noticia, mi señor…me da gusto verlos

- ¿a mi no te da gusto verme, hija?- Interviene Lucille

- Madre…claro que si

- entonces vamos adentro a preparar la cena, sirve que me cuentas cómo te ha ido en Londres, no les molesta, mis señores ¿verdad?

- No, claro que no…

- pero, madre, yo quería…

- será después, vamos adentro

La muchacha rubia entró a la casa no muy feliz, pero terminó por obedecer a su madre, dejando a solas a la familia Moncrieff con la recien llegada

- No puedo creer que no me dijieras nada, Bridget, casi llego cuando mi sobrino va a nacer

- No quería darles falsas esperanzas

- ¿falsas esperanzas? ¿acaso hay algo mal?

- En absoluto, Bridget está bien, pero ella insiste en decir que no debemos adelantarnos, ni siquiera ha querido arreglar las cosas para el bebé

- tonterías, mañana mismo comenzamos, ahora vamos con mis sobrinos y a cenar ¿me prepararon algo rico?

- como siempre, hermana- abraza la señora Moncrieff a la joven

- perfecto, entonces vamos adentro. Briss

- ¿si?

- Deja de tener miedo…todo saldrá bien

- si…quizás tienes razón- asegura Bridget presionando con fuerza la pequeña bolsita de terciopelo que tiene escondida entre sus ropas, ¿sería verdad que todo saldría bien?

Moncrieff Camp Época Actual

Me despierto empapada en sudor sintiendo mi vientre arder como si el fuego emergiera de él, Endymion que está dormido a mi lado se despierta sobresaltado y se incorpora con una mirada aterrada.

- ¿qué ocurre, Rei?

- quema, quema- articulo removiendo mi ropa y descubriendo mi abdomen, mi bajo vientre está rojo y al costado izquierdo una pequeña marca como de un tatuaje recién hecho, es la figura de un ave, la reconozco bien…un ave fénix.- pero que demonios…

- ¿te duele?

- ya no tanto…-miento, sigue ardiendo horrores

- Te voy a cura- asegura mientras abre el ropero saca un maletín de doctor

- estoy bien, no exageres, Endymion

- ¿eres doctora?- me pregunta con autosuficiencia, seguramente si tuviera el medio milenio de vida que tiene él sería hasta bailarina de ballet

- ya me has dicho esa historia, estoy bien ¿de acuerdo?

- ¿es normal sufrir ese tipo de quemaduras?

- ¿es normal que aparezcan de la nada en mitad de la noche?- le digo en el mismo tono y él se desespera y abre el maletín sacando un botecito con un líquido y colocándolo en mi herida, la herida se calienta más y Endymion arroja su mano de mi abdomen como si él también se quemara

- pero que rayos…

- Endymion, esto no es normal…

Él me observa preocupado y sale de la habitación azotando la puerta, en el pasillo puedo escuchar un "Lucille" que podemos escuchar todos en Escocia. Yo me pongo de pie ante el espejo y vuelvo a levantar mi blusa para observar mejor la marca, luego me giro y veo mi hombro, la marca que había aparecido en mi hombro ya no está, ahora veo a dónde se ha mudado ¿cómo puede una marca desaparecer así de repente?

- ¿qué es todo esto?

Veo mi reflejo muy diferente, mis ojos son más violeta de lo que siempre son ¿por qué lucen así? Quizás es mi imaginación pero mi pulso comienza a latir más de prisa y todo gira; me siento en el banquito y agacho la cabeza, frente a mi está una pequeña bolsita de terciopelo, escucho abrir la puerta y por instinto escondo la bolsita en mi bata, Endymion aparece acompañado de Setsuna, ambos lucen preocupados.

- mi señora, muéstreme su herida, por favor

- ¿es en serio?- me enojo dirigiéndome a Endymion

- Rei, por favor…tu misma aceptas que eso no es normal

Me enojo y descubro mi abdomen bajo, Lucille lo observa y me mira preocupada. Coloca su mano sobre la marca y noto como se calma el ardor.

- ¿qué es, Lucille?

- Mi señor…debemos de hablar afuera

- ¡Al demonio! van a hablar frente a mí, es a mi cuerpo al que le pasa todo esto, al de nadie más.

Lucille mira confundida a Endymion que solo asiente con la cabeza

- Creo que la causante de todo esto puede ser Lady Bridget

- ¡Bridget!- me enojo- ¿acaso una muerta de hace siglos puede hacerle esto a mi cuerpo? ¡por favor!

- Rei, tranquila.

- Al demonio, Endymion. Bridget no va a decidir sobre mi vida y menos sobre mi cuerpo, está muerta ¿no puedes ser más racional?

- ¿toparte con un inmortal de doscientos años te parece racional?

Buen punto

- Entonces no la voy a dejar decidir sobre mi cuerpo, ella no va a asustarme

- Rei, vuelve a la cama- me pide acercándose sigiloso, como quien se acerca a un animal salvaje herido

- ¡No! No iré a ningún sitio, no soy una niña- me pongo de pie dando un par de pasos hacia la puerta para salir de aquí

Apenas pronuncio esas palabras noto como todo comienza a dar vueltas y siento como antes de que todo se ponga negro son los brazos de Endymion Moncrieff los que evitan mi caída. Dos segundos después todo es oscuridad y silencio, hasta que puedo percibir unas voces.

- ¿crees que sea ella?

- Todo parece apuntar a que si… ¿sabe lo que eso significa, mi señor?

- si… lo sé

¿de qué hablan?

- ¿tienes la seguridad?

- No, pero esa marca…casi podría jurar que si. Hay una prueba que puedo hacer

- no la vas a exponer

- es la única forma

-debe existir otra forma

- No la hay, mi señor.

- no. Encuentra otra

- si no lo hago quizás sea demasiado tarde, mi señor

- No lastimarás a Reiko, ella lo está pasando lo suficientemente mal como para hacerla pasar por algo así

- mi señor, comprenda, la prioridad…

- No, Lucille. Compréndelo tu. Cuidaremos de Rei pase lo que pase "esa" es la prioridad. La amo y no me importa lo que tenga que hacer, velarás por su bien, ¿entendido?

- Si, mi señor…

El escucharlo decir esas palabras hace girar mi corazón, me hace sonreír y quiero levantarme a abrazarlo a pesar de ser tan grosero y cabeza dura, pero aun con los ojos cerrados todo da vueltas y me quedo dormida de nueva cuenta…

Cuando vuelvo a abrir los ojos estoy sola y me siento aturdida. Veo que mi abdomen está cubierto por un vendaje, ¿en qué momento hicieron esto? Veo mi computadora sobre el tocador y la tomo para revisar mis correos, hace días que no enciendo la computadora y de repente todo está ahí. Diamante ha dado el visto bueno a mi artículo y me pide que regrese, otro correo de la escuela, debo de estar en Tokio desde hace días y yo sigo aquí.

- despertaste- escucho la voz de Makoto que me llama desde el marco de la puerta

- ¿cuánto llevas ahí?

- Un par de minutos, Andrew y yo nos escapamos anoche a la casa de sus antepasados, fue muy divertido debo decir, pero por lo que veo tu no la pasaste demasiado bien, ¿alguna novedad en tu correo?

- Ninguna. -miento- y no te preocupes, solo estuve algo…mal del estomago, eso es todo

- ¿tu mal del estomago? Si puedes comer un tornillo sin que te pase nada

- Hay algunos platillos es Escocia que son realmente fuertes para el estomago…

- En eso te apoyo. Pero me sorprende

- Conocí mi límite

- Te traeré un té ¿te parece?

- Iré por él contigo, no es como si tuviera que estar en cama todo el tiempo- digo intentando levantarme, pero me siento extraña

- Si, si es necesario, amiga. Tú nunca te pones así, algo te pasa

- estaré bien

- si, porque no vas a moverte, Reiko. Espera aquí, te prepararé algo rico

- ¿no debes ir con tu novio Escocés?

- no, él está discutiendo con tu novio malhumorado. Estarán ocupados un buen rato

- ¿Endymion está abajo?

- Si, él y Lucille estaban gritando cuando llegue, Andrew se les unió, para estas horas ya llevan un cuarto de hora discutiendo entre los tres.

- ¿pudiste escuchar de qué hablaban?

- No comprendí mucho. Gritos, Endymion Ordenaba, Lucille decía que estuviera en calma, Andrew la apoyaba y él enloquecía. No conozco mucho al hombre pero su voz iba más allá de ataque de coraje o de un mal día

- ¿entonces?

- se escuchaba desesperado, preocupado.

- Endymion…

- ¿tienes idea de qué es lo que le pasa?

- Está preocupado por mi… teme que Bridget pueda lastimarme

- ¿su esposa? ¿qué no está muerta?

- Lo está, pero las cosas se están poniendo raras aquí, Mako- chan

- Rei… ¿no crees que es hora de volver a Tokio?

- ¿cómo dices?

- no eres la misma que conocí. Tú siempre tienes energía, jamás estás en cama, nunca te he visto enferma de nada y desde que llegaste aquí eres otra… algo no está bien

- ¿estás diciendo que la casa está embrujada?

- Estoy diciendo que me preocupas, eres mi familia, no quiero que nada te pase. Escucha, sé que Endymion es atractivo y para ti es un tipo interesante, pero no te está haciendo bien y lo sabes. Creo que será mejor que regresemos a casa

- No tengo una casa ¿lo olvidaste?

- Lo resolveremos, amiga pero volvamos ¿quieres?

Yo guardo silencio, ella nota mi duda

- Reiko Hino ¿estás pensando en quedarte?

- No lo sé, Makoto, la verdad es que justo hoy…no lo sé

- ¿no lo sabes? Has tenido visiones de la ex de tu novio, has visto y escuchado cosas que no existen, Te liaste con un hombre inmortal que está demente, es posesivo y desesperado ¿vas a decirme que te gustaría ver esto el resto de tu vida? ¿vivir así?

- No lo sé, Makoto, no lo sé

- ¿qué pasará cuando tu envejezcas? ¿qué pasará cuando tu enfermes? él seguirá siendo el mismo Endymion Moncrieff que ves hoy aquí

- No voy a discutir sobre esto

- ¿no vas a discutir conmigo sobre tu futuro? creí que era lo que hacían las amigas…

- no voy a pelear, Makoto…

- ¿desde cuándo Rei Hino no pelea?

- desde que no quiero que me digas que esto es un maldito error porque lo sé, sé que es la peor decisión que podría tomar y no quiero escucharte decir lo que yo me he dicho mil veces…

- Rei…

- Saldré un momento- le digo saliendo de la habitación aun en pijama, ella no me sigue sabe que no estoy bien y respeta mi espacio.

Al bajar las escaleras me doy cuenta de que Endymion y Lucille siguen discutiendo, una parte de mi desea escuchar pero elijo no hacerlo. Ya es demasiado lo que llevo en mi cabeza para espiarlos, no hoy. Tomo el coche y consigo alejarme hasta aquel risco que tanto me gusta, me sorprende lo que el coche puede soportar, el viento de los Highlands me reconforta y no sé cuanto tiempo pasa, en los Highlands el tiempo se detiene.

- así que aquí estas…- escucho la voz cálida de Endymion llamarme a mis espaldas y luego sus brazos fuertes sujetar mi espalda

- No quería interrumpirte, escuché que discutías con Lucille. creí que no le gritabas a las mujeres y menos del modo en el que lo hiciste

- No lo hago, es solo que Lucille y yo…discutimos

- También discutes conmigo y nunca me hablas así

-a ti te amo…ella está poniendo en riesgo a la mujer que amo, no puedo menos que desesperarme

- No seas tan severo…

Algo comenzó a vibrar en mi chaqueta y saco el celular para contestarlo, instintivamente me alejo de Endymion para contestar la llamada, puedo escuchar un gruñido a mis espaldas

- ¿qué ocurre? Lo sé… sé que necesitamos hablar pero no ahora…no…si, estoy con él. No es asunto tuyo. No te metas, ¿me entiendes? No, ya te dije que no- me enojo- no discutiré contigo, adiós

Cuelgo la llamada y apago el teléfono frente a Endymion que me mira confundido

- Era Zafiro ¿verdad?

- ¿por qué preguntas si ya lo sabes?- respondo a la defensiva

- ¿cuándo va a marcharse?

- No lo sé, ¿vas a correrlo?

- Amaría hacerlo- confiesa feliz y una sonrisa se dibuja en su rostro, sé que disfruta la sola idea- pero no lo haré…debo respetar tu decisión

- ¿a qué te refieres con eso?- me confunde con la seriedad que veo en su mirada ahora, la sonrisa se ha esfumado, ahora luce demasiado serio

- Me encantaría correrlo, me encantaría quitarte de la cabeza esa idea de irte a Tokio de regreso, pero no lo voy a hacer porque es tu decisión. Yo te ofrezco el mundo, Reiko, mi mundo, pero no puedo obligarte a aceptarlo

- ¿insinúas que me interesa quedarme con Zafiro?- me ofendo

- En absoluto…sé que me amas tanto como te amo a ti…pero también sé que te asusta quedarte al lado de un inmortal

- no es por tu inmortalidad, Endymion- corrijo- es por el miedo a todo esto…es…demasiado…

- ¿hablas de mi fortuna?

- Hablo de todo: tu fortuna, los secretos, tu esposa fantasma demente que me acosa…¿no te sentirías igual?

- Si… creo que si- se apena

- Lamento que tengas que pasar por todo esto… Sé que lo más maduro y lógico sería dejarte ir…

- ¿lo dices en serio, Endymion?

- ¿no lo has pensado? Solo irte y olvidarte de mi

- Claro, yo solo soy una mujer más ¿cuántas más habrás conocido en estos dos siglos, Endymion? Claro que sería mejor que solo me fuera ¿por qué no solo lo dices?

- ¿qué?

- Que quieres que me aleje de ti. seguramente en uno o dos años te toparás con otra chica más a la cual seducir y con la cual liarte.

-Rei...

- Darien, escucha. Necesito pensar las cosas, dame mi espacio

- estas molesta

- lo estoy y ya no quiero discutir más, hoy he peleado con Makoto y no quiero hacerlo también contigo, debo irme.

No sé qué me tiene más molesta. Sé que su lógica es adecuada, yo misma hace un par de semanas opinaría así, pero algo en el fondo me lastima, me duele que él considere la posibilidad de que yo solo me aleje, aun cuando yo misma le dije que estoy considerando irme, porque…lo estoy considerando ¿verdad? ¡claro que lo estoy haciendo! ¿lo estoy traicionando? ¿pero qué estoy diciendo, él mismo está considerando la posibilidad de que me vaya de su lado, de que regrese a mi vida, porque los dos sabemos que es lo más lógico, porque los dos sabemos que es lo correcto.

Sin darme cuenta he llegado al pueblo y bajo a la Heladería que Endymion me trajera una vez. El chico pelirrojo que nos atedió la última vez está aquí.

- Lady Bridget….- me saluda el chico- perdón…señorita…

- Hino, Reiko Hino.

- Mi nombre es Samuel, Samuel Mcqueen. ¿puedo ofrecerle un helado?

- Claro- le digo sonriente- Samuel…

- ¿si?

- Me mostraste el cuadro de Lady Bridget una vez, ¿crees que pueda verlo de nuevo?

- Si claro… ¿pero para qué querría verla de nuevo?

- Solo… me gustaría revisar algo.

- puedo hacer por usted algo mejor- sonríe el chico- acompáñeme, por favor…

- ¿a dónde vamos?

- a la vieja casa de mi familia…

Acompaño a Samuel un par de calles abajo, entramos a una casa grande y vieja que se ve en su tiempo fue una casa costosa, ahora es una casa venida a menos..

- Madre, he llegado

- Samuel ¿pasó algo? Aun es temprano

- Si, pasó algo, madre. Debo presentarte a alguien

- ¿una novia?- Interroga señalándome

- no, no, madre…ella no es mi novia, no soy tan afortunado. Es la novia de Sir Endymion Moncrieff

- ¿novia?- se sorprende la mujer como si le hablaran de un león de cuatro cabezas, parece que el león tiene cinco cuando me mira de frente- Lady Bridget…

No me sorprende su rostro, así me ven todos los que alguna vez conocieron a Bridget así que solo sonrío.

- Reiko Hino…- me presento

- claro…. Usted no puede ser Lady Bridget. Ella murió hace mucho tiempo, pero aun así…es idéntica

- si… vi el cuadro

- venga conmigo, por favor- me pide tomándome de la mano y conduciéndome por un pasillo

Llegamos a la habitación más alejada de la casa y ella abre la puerta ante mi, es sorprendente…

- No sé si Sir Endymion le ha platicado de nosotros, pero… En sus tiempos de juventud, él y Lady Bridget fueron grandes amigos de mi bisabuelo, Damon Corbel

- Damon…

- Si. supongo que ha escuchado de él. Él era pintor y tenía cierta fascinación por Lady Bridget como puede ver…

Toda la habitación está llena de cuadros con Bridget, de verdad somos idénticas, yo misma no podría distinguirme de ella.

-No piense mal, ellos siempre fueron amigos, Lady Bridget no pudo ofrecerle nada más a mi bisabuelo, afortunadamente. Pero eso no quitó que él la adorara hasta el ultimo momento de su vida, aun después de la muerte de Lady Bridget y hasta su último suspiro…

- Me doy cuenta.

- La señorita Hino quería ver el cuadro de lady Bridget.. creo que si necesita saber algo de Lady Bridget, entonces seguramente aquí lo encontrará

- él de verdad tenía una colección de Bridget

- Todos los cuadros fueron pintados de memoria. Ella solo posó para un cuadro y ese es propiedad de Sir Endymion Moncrieff… todos los demás son recuerdos de él.

- Luce linda sonriendo…

- él contaba que en esta imagen ella se acababa de enterar de su embarazo, poco antes de su muerte, la noticia la puso muy feliz y él decidió hacer un cuadro de ello.

La sonrisa de Bridget es radiante, como en ninguna otra imagen, imagino que ella debió sentirse feliz al saber que un nuevo heredero llegaría a Moncrieff Camp, debe ser lindo pasar por la maternidad, pero sé que si me quedo al lado de Endymion eso es algo que nunca sabré…

- ¿qué es eso que ella lleva en la mano?- señalo en la mano de Bridget en otro de los cuadros

- Un amuleto. Se dice que ella temía que le pasara algo a su hijo, el que venía en camino. Seguramente ese amuleto era para evitar que algo malo le ocurriera a su pequeño…

- Endymion no me ha contado de ella

- lo imagino, ese tipo de cosas no eran muy comunes en aquel entonces, aun ahora siguen sin serlo, imagino que Lady Bridget era discreta con eso.

- un amuleto para cuidar de ella y de su pequeño…no la juzgaría luego de aquella pérdida.

- ella estaba asustada

- demasiado- acepto y ella me mira como si lo hubiera dicho la misma Bridget Moncrieff- digo…me imagino

- he pasado toda mi vida viendo estos dibujos, señorita Hino… casi podría jurar que usted es Lady Bridget si no supiera que ella murió hace mucho y que es casi imposible.

- No soy ella aunque acepto que nos parecemos, por eso quería ver las pinturas

- Entiendo que Sir Endymion se enamorara de usted…es como ver a la misma Bridget Moncrieff en persona

- Claro… ¿le importa si tomo prestado uno de estos?- intento cambiar el tema y tomo una de las pinturas de Bridget, lo devolveré…

- Claro que si, tómelo. Será un honor si esto le funciona para algo

- gracias…

- ¿la acompaño, Señorita Hino?

- no…gracias… estaré bien

¿estar bien? Claro que no. Todo mundo insiste en decir que soy idéntica a Bridget Moncrieff y es verdad, eso lo sé, aunque…no es agradable. Menos lo son las marcas que aparecen en mi cuerpo y tampoco lo son las visiones ni la bolsa que apareció en mi mano, que es la misma que la de la pintura…de eso no hay duda ¿qué es lo que pretende Bridget Moncrieff?

- ¿acaso no lo adivinas?- escucho una voz que habla en el interior del coche, cuando veo el espejo retrovisor es Bridget Moncrieff la que está en el asiento trasero.- Niña Ingenua

- ¿qué es lo que quieres de mi, Bridget?- interrogo desesperada pero es solo un risa malvada lo que sale de los labios de ella.

- Usa tu cerebro, niñita…

- ¡ya basta!- me enojo frenando en seco, estoy a dos puntos de chocar con un coche delante de mi y es el conductor del coche de atrás quien sale de su coche para llegar hasta mi, conozco a ese hombre.

- Rei… ¿estas bien?- me dice el chofer mientras sale del auto, por inercia yo hago lo mismo y de pronto estoy ante él.

- Si, estoy bien ¿qué haces aquí?

- bueno…yo iba pasando y…no te ves bien

- Estoy bien Zafiro…solo vete

- ¿vete? ¿vas a dejar en algún momento de correrme? Necesitamos hablar, Rei

- no hay nada que hablar, Zafiro. Todo quedó aclarado en Tokio, vete por favor…

- no…Rei, estuvimos juntos muchos años, no podemos solo perder todo lo que tuvimos por un malentendido

- Zaf…no fue un malentendido. Nosotros no podemos estar juntos.

- ¿es por ese hombre? Endymion Moncrieff

- Si, por Endymion Moncrieff

- ¿cómo pudiste enamorarte de él? Yo hice todo por hacerte feliz durante años, Rei…él solo apareció un día en tu vida

- No es cuestión de tiempo, Zafiro

- Sé que a Endymion Moncrieff lo envuelve el misticismo…que puede parecerte atractivo por su edad y el parecer que conoce el mundo al derecho y revés, es evidente que es un hombre de clase, pero… ¿y lo nuestro?

- Lo nuestro terminó aun antes de aparecer Endymion en mi vida, Por eso te fuiste de Tokio ¿lo olvidaste?

- Pensé que no había salvación a lo nuestro, que jamás podrías amarme…que jamás podríamos tener esos sueños juntos… pero si me esfuerzo lo suficiente por los dos…

- no, Zaf…escucha- le digo tratando de tranquilizarlo-las cosas no funcionan así

- pero funcionaron con él

- Si, funcionaron con él.

- Pero es mayor, no son compatibles, tu eres un alma libre, eso lo aprendí muy bien, él querrá encadenarte ¿imaginas a Endymion Moncrieff recorriendo el mundo solo porque tu quieres ir a algún lugar exótico a investigar algo para tus historias infantiles que te vienen a la mente?

Creo que dio en el clavo

- Casualmente Endymion no cree que mis historias sean infantiles, tampoco cree que yo sea alguien que deba estar entre cuatro paredes, pero sobre todo…confía en mi. Me ama, Zafiro…y yo lo amo a él…

- ¿lo amas? ¿en verdad? seguro estás confundida, deslumbrada por su encanto Escocés

- No…lo amo, lo amo como nunca he amado y estoy segura que como nunca amaré jamás

- Rei…

- Ya la escuchó,Señor Black…La señorita Tomó una decisión

- Endymion…- este hombre definitivamente tiene un sensor localizador en mi, casi puedo jurarlo.

- ¿y estás seguro de que podrás ser una pareja al nivel de ella?- Se gira Zafiro con rostro triste

- No sé si exista alguien que esté a su nivel, pero le aseguro, joven Black que he de esforzarme hasta el último aliento para hacerla feliz y darle lo que ella necesita

- Zafiro, por favor…

- bien…me iré…comprendo que estoy de más- se apena Zafiro- Endymion…

- ¿si?

- hazla feliz…

- por toda la eternidad…- asegura el hombre inmortal sujetándome contra su cuerpo, reconozco ese gesto protector y posesivo, ese que me provoca ganas de besarlo y matarlo a la vez

- No deberías estar aquí, Endymion- le digo cuando por fin estamos solos- te pedí que me dieras mi espacio

- me preocupó que te fueras así y decidí seguirte para asegurarme de que estuvieras a salvo

- así que escuchaste mi conversación con Zafiro

- cada palabra, lo siento…no fue mi intensión pero cuando se trata de ti…puedo escucharlo todo.. Por cierto…yo también te amo con cada célula de mi cuerpo

Lo golpeo en el brazo y él se duele

- no debiste escuchar

- me hace feliz escucharlo de tus labios, aunque hubiera preferido que me lo dijeras a mi y no a tu ex novio

- ¿estás celoso?- me divierto

- demasiado….-susurra en mi oído mientras da cariñosos besos a mi cuello

- sobrevivirás

- Usted es mi vida y mi muerte, señorita Hino, mi vida y mi muerte

- Y tú la mía, Endymion Moncrieff

- ven conmigo…

- ¿a dónde vamos?

- A darte una sorpresa , yo conduzco - dice mientras me abre la puerta del copiloto y toma las llaves de mi mano

- no. No vas a decidir mi vida, yo conduzco

- quiero darte una sorpresa… ¿no vas a permitírmelo?, no puedes conducir si sabes a donde vamos.

- no necesito sorpresas, Endymion…Lo único que necesito es….

- shhh…lo único que necesitas es relajarte

- ¿bromeas?

- por eso quiero sorprenderte… ¿aceptas?

- bien…veamos qué tienes para mi, Endymion Moncrieff- acepto tomando su mano y entrando al coche

- te sorprenderá…

Y de verdad me sorprende. Endymion se aleja de Moncrieff Camp y toma un camino diferente, a lo largo del trayecto no me dice nada, solo toma mi mano y la envuelve con sus dedos en silencio, es un gesto que tiene intimidad y complicidad extrema, mi piel se eriza al contacto.

- llegamos…

- ¿qué es este lugar?

- Luego de la muerte de Bridget no pude seguir en Moncrieff Camp. Andrew mandó construir este lugar mientras yo…me iba de viaje

- ¿y por qué me traes aquí?

-Porque este es el único lugar que Bridget jamás pisó y lo que quiere decirte no tiene nada que ver con ella, solo somos tu y yo…

La casa la verdad no tiene nada que ver con el Endymion que yo conozco. Es una especie de museo, Hay armaduras de diferentes épocas y diferentes lugares, infinidad de instrumentos musicales y artículos diversos, no tienen ningún tipo de sentido pero aun así son fascinantes.

- ¿viviste en todas estas épocas? creí que eras más joven…

- Soy un coleccionista. Esto lo conseguí de varios de mis viajes

- debieron costarte una fortuna

- con el tiempo te das cuenta que el dinero no es tan importante

Paso por una armadura negra con grabados rojos, es magnífica y me encanta

- ¿cómo conseguiste una armadura samuai?

- Una vez en Japón…

-es preciosa…

- es tuya…

- ¿en verdad?- Me emociono-¿me la obsequiarás?

- Dijiste que no a un coche que vale la décima parte de esto y aceptas una armadura Samurai, me confunde, Señorita Hino

- ¿Qué puedo decir? El negro me va bien

Endymion me sujeta contra su cuerpo y e besa con delicadeza pero de una forma posesiva a la que respondo de inmediato, es nuestro lenguaje secreto

- me gusta este lugar…es agradable

- tal vez deberíamos quedarnos aquí esta noche

- Me encantaría….-me emociona la idea de estar en un lugar que no pisó Santa Bridget

- espera un segundo

Camina escaleras abajo y yo me quedo a solas en la sala, ahí descubro viejas fotografías, en todas ella aparece Endymion, en diferentes épocas, en diferentes lugares, con diferentes ropas…mi cabeza comienza a doler un poco.

- ¿vino?

- me encanta…aunque no es whisky…

- imaginé que querrías probar algo diferente hoy

- gran idea…el Whisky me está causando algo de dolor de cabeza últimamente

- Rei...hay algo que quería preguntarte…

- ¿querías preguntar algo tan importante como para no hacerlo en Moncrieff Camp?

- En Moncrieff Camp siempre estorba alguien…aquí no vendrá nadie

- Me intrigas…

- Reiko Hino… ¿te….casarías conmigo?- me pregunta sacando un anillo con un diamante peculiar

- Endymion…

- es a ti, Rei a quien quiero hacerle esta propuesta…a nadie más… ¿te casarías conmigo?

- Endymion, yo…acepto…

más tardo en decir estas palabras que en sentir que todo estalla dentro de mi, mi piel…mi cabeza…todo…también todo da vueltas dentro de ella y una vez más, todo se vuelve oscuro...

¡Hola!

He aquí el nuevo capitulo de "vidas pasadas"

Hola, chicos. Yo aquí publicando de nuevo, les he de contar que los capitulos finales son los más difíciles de escribir en las historias y estos son los últimos, tan tan taaan.

Gregorioabel, mil gracias por tus reviews, los he leido todos y me hacen sonreir mucho :)

Irais :D gracias por los reviews y por seguir leyendo aunque me tardo mucho mucho en publicar.

Lector silencioso: ¿sigues ahi?

Chicos, esto se termina, espero publicar pronto :D

Feliz 14 de febrero para los que festejan

Con cariño

La maga