Nota: Los personajes son de Marvel, y como ya mencioné esta historia puede contener imprecisiones, OoC, clichés y muchas cosas malas. Muchas gracias a los que se toman un poco de tiempo para leer esta historia.

Leipzig 2

—Ya que nos vamos a dedicar al pillaje y como estamos en Alemania me gustaría un Mercedes, o un BMW –Decía Sam mientras caminaban entre las calles de una población con casas de estilo rural donde varios automóviles estaban aparcados.

—Dudo que consigas algo así –le explicó Steve —, además no debería ser un coche muy llamativo.

—¿Qué tal un Audi? –dijo Sam mientras intentaba abrir la puerta de uno plateado.

—No, muy vistoso, otro automóvil más pequeño sería mejor.

Y así ante todas las sugerencias de Sam, Steve negaba su aprobación. Finalmente llegaron al final de la calle donde un escarabajo azul estaba parado.

—Creo que es eso lo que buscamos –dijo Steve.

—¿Esa cosa? —Protestó Sam —Está cubierta de polvo y dudo que camine.

—Servirá.

—No lo creo, yo pienso que mejor volvemos por el Audi, es más bonito y creo que el color plateado va bien con mi traje de Falcon.

—Que seguirá confiscado si nos descubren y no llegamos con Sharon. Si tomamos este coche dentro de diez minutos tendrás a todos, incluido Tony detrás de ti. No, esto es más apropiado para pasar desapercibidos.

—Desapercibidos sí, pero no creo que podamos pasar de una milla con este cacharro.

Steve ingresó al Escarabajo y buscó los cables para darle contacto.

—No es ese cable, es el otro, el verde –Corrigió Sam —. No, haces todo mal, bájate del asiento del conductor, yo encenderé esta cosa.

Steve se bajó y Sam tomó su lugar.

—Solamente hay que unir estos dos y ya está.

—Pensé que no sabías como robar un automóvil.

—Hay cosas que aprendes en la calle –explicó viendo la mirada de reproche de Steve —, es solo que no me gusta que presuman cosas sobre mí por mi color.

Para fortuna de ambos el automóvil caminaba todavía y por eso regresaron al lugar donde habían dejado a Bucky.

—Bucky, ¿conseguiste las indicaciones? –preguntó Steve por la ventana del coche.

Barnes vio el escarabajo y su lacónica expresión cambió a otra de disgusto

—¿Para esto demoraron tanto? –Reclamó –No creo que lleguemos muy lejos.

—Eso fue lo que le dije – Sam le dio la razón, pero pronto se dio cuenta de ello porque no le gustaba la idea.

—Pero Bucky, tú habías dicho que era mejor pasar desapercibido –Steve le explicó.

—Yo no me refería esto.

—No seas tan remilgoso y sube de una vez –le dijo Sam sin perder la oportunidad de darle una orden al Soldado de Invierno.

—¿Dónde voy a ir yo?

—Pues, yo tomé el coche –dijo Sam, porque la palabra robar no le gustaba —, así que yo conduzco. Puedes lanzar la moneda con el Cap si quieres.

—Antes que digas algo Bucky, es mejor que recuerdes que a ti te buscan por toda Europa y que si vas adelante reconocerían tu cara más fácilmente.

—Ustedes también cuentan como criminales internacionales.

—Sí, pero no es una noticia que se hubiese divulgado globalmente, todavía.

Bucky refunfuñó un par de veces y luego subió al asiento trasero del escarabajo con los brazos cruzados haciendo un puchero.

—No lo tomes tan a pecho –dijo Sam sonriendo por esta victoria —, ahora dinos ¿conseguiste un mapa?

—No, pero obtuve esto –dijo sacando un móvil de su bolsillo.

Steve sacudió la cabeza, sus consignas morales y las de sus amigos estaban por los suelos.

—Según esta cosa parece que estamos en una ciudad llamada Potsdam –Decía Sam mientras buscaba en el mapa de móvil con una mano y con la otra llevaba el volante —. Leipzig no está muy lejos de aquí.

Lastimosamente para Falcon, esta actitud fue captada por un policía. Que ordenó se detuvieran.

Guten Abend Herr. Kann ich Ihren Führerschein ein paar Minuten ausleihen? (Buenas noches señor. ¿Me presta su licencia de conducir unos momentos?)

—Ah… verá usted… rayos, si hubiese sido blanco nadie me habría hecho detener el coche.

—Dice que le enseñes tu licencia de conducir en este mismo momento, si no quieres meterte en problemas –dijo lacónicamente Bucky que ni siquiera le dirigió la mirada a Sam.

—Aquí tiene usted –Sam le alcanzó su licencia. Afortunadamente a él no le habían confiscado ni su pasaporte ni su licencia de conducir.

Es tut mir leid, aber ich muss Ihnen mitteilen, dass Ihr Mobiltelefon und Antrieb zugleich verwenden, ist verboten. (Lo siento mucho, pero debo informarle que utilizar el teléfono móvil y conducir al mismo tiempo está prohibido)

—Dice que cómo te atreves a jugar con el móvil en lugar de poner atención cuando conduces –siguió Bucky.

Es ist meine Pflicht, Ihnen ein Ticket zu geben. (Es mi deber entregarle una boleta de infracción.)

—Ahora estarás suspendido un mes y no podrás volver a conducir otro coche en Alemania.

Haben Sie einen guten Abend Herr. (Tenga usted una buena noche señor) –dijo el policía devolviendo la licencia y entregando a la vez la boleta..

—Ni siquiera un coche tan feo como éste.

Fue el momento en que Steve se dio cuenta del ardid de Bucky. Miró a su amigo por el retrovisor y vio un cierto brillo familiar en sus ojos, y una leve curva en el extremo de sus labios, justo como era antes de ir a la guerra. Por un lado sintió como si recuperase de nuevo a su amigo, pero por otro lado estaba Sam, que pareció haber creído todo cuanto Bucky había dicho. Decidió que si no quería lastimar a ambos debería tomar cartas en el asunto.

—Bueno, ya que no puedes conducir más –dijo Bucky con una expresión más viva en su mirada—, supongo que yo conduciré hasta Leipzig

—Pero si nos vuelven a detener, ¿qué licencia de conducir enseñarás? –Intervino Steve antes que Falcon iniciara una discusión —No Bucky, tendré que conducir yo, porque a mí tampoco me confiscaron la licencia de conducir.

Barnes resolló, todo lo había colocado en su mochila, hasta los pasaportes falsos que recuperase de Hydra.

—Y como yo he sido el que ha conseguido el automóvil yo iré a lado del conductor –Se adelantó Sam antes de que Bucky pudiese decir algo más.

Él se cruzó de brazos y no dijo nada más.

—Es bueno tenerte de vuelta –le dijo Steve viéndole desde el retrovisor.