Nota: como ya se sabe los personajes le pertenecen a Marvel y el fanfic está basado en la película Civil War. No me queda más que agradecer a las personas que leen esta pequeña historia, porque yo suelo hacerme bolas con la trama cuando alargo mucho las cosas.
Leipzig 3
—Leipzig no está lejos –dijo Sam —, en dos horas podríamos llegar si tomamos la carretera F10.
—Entonces me indicarás por donde debemos ir –dijo Steve contento de ponerse finalmente en camino, pero al momento el coche perdió velocidad —, no puede ser.
—¿Qué sucede? –preguntó Sam.
—Creo que no tenemos combustible –respondió con preocupación Steve.
—De todos los automóviles aparcados en esta ciudad, tenías que robar uno sin gasolina –Le recriminó Bucky a Sam.
—¡Qué! Si por mí fuera estaríamos en un Audi plateado a medio camino de Leipzig –espetó Sam.
—No había forma de saber Bucky —dijo el Cap como forma de disculpa –. Lo que queda por hacer es buscar una es estación de servicio. ¿Voluntarios?
—Me reconocerían fácilmente –dijo Bucky recordándole a Rogers sus propias palabras y cruzándose de brazos.
—Te dije que tomáramos el Audi –Sam tampoco se mostraba muy cooperativo.
—Supongo que tendré que ir yo –dijo Steve resignado —, no se maten entre ustedes en mi ausencia –luego añadió —, y lo digo en serio.
Steve caminó por unos minutos, afortunadamente se llevó el móvil consigo y pudo encontrar una gasolinera y comprar el combustible que les hacía falta aunque al momento de pagar recién se dio cuenta de que no contaba con Euros, solamente dólares y de que Steve no entendiera bien el inglés del sujeto, por eso Steve tuvo la sensación de que se habían aprovechado de él, porque dio todo el dinero que traía encima y no recibió nada de cambio.
Cuando regresó la escena no era alentadora. Bucky tenía los parlantes del automóvil en la mano izquierda que salía por una ventana del escarabajo mientras que Falcon, desde el asiento delantero, intentaba quitárselos sin poder alcanzarlos.
—¿Qué en el nombre del cielo pasa aquí? –la voz d Steve sonó más como un reclamo que como pregunta.
—Que tú amigo no sabe nada de música –respondió Falcon
—¿Cómo puedes llamar música a esos ruidos? –Dijo Bucky – Es insoportable, me estoy volviendo loco.
—No son ruidos, se llama hip—hop y es lo que se escucha en estos días.
—Le pedí que bajara el volumen y no quiso hacerlo.
—No era motivo para arrancar los parlantes.
—Tú me dijiste que te obligara a callar ese ruido y lo hice.
Steve sacudió su cabeza. Bucky era su amigo más entrañable y Sam siempre le apoyaba en todo, que ambos se traían un mal rollito entre sí no parecía gran cosa al principio, pero las cosas parecían salirse de control. Si ambos no comenzaban a llevarse bien las cosas podrían terminar bastante mal.
—Sam suelta a Bucky. Bucky pon esos parlantes en su lugar –Ordenó Steve —. Me voy por cinco minutos y ustedes hacen todo lo posible porque los atrapen.
—Él comenzó –dijo Bucky
—Ha sí, disculpa porque a mí no me gusta el goth doom metal punk como a ti.
—¿Cómo sabes que me gusta el metal? –Barnes se mostró sinceramente extrañado.
—Con esa mirada asesina se nota.
—Bucky ¿te gusta el metal? –Le preguntó Steve con curiosidad
—Me parece que a los guardias de la base secreta les gustaba esa música –Explicaba recordando esos días —. No creo que fuese parte de convertirme en el Soldado de Invierno. No suena tan mal si lo piensas –Luego se puso a tararear para sí — …Twenty twenty twenty four hours to go, I wanna be sedated, nothing to do, no where to go o,I wanna be sedated
Steve y Sam le dieron una Mirada de extrañeza.
—Eso explica los ojos ahumados –dijo para sí Steve recordando ese encuentro sobre la azotea del edificio –. Bueno, será mejor que nos vayamos porque no quiero llegar tarde a mi cita con Sharon.
—Claro, estaría mal en tu primero cita –dijo Sam como cierta picardía.
—No es eso a lo que me refería.
—Por fin –dijo Bucky —, no sabes cuantas veces invité a varias chicas para que salieran con Steve, pero nunca dio resultado.
—Porque ellas parecían más interesadas en salir contigo. Además no es una cita cita. Ella nos va a devolver nuestro equipo.
Bucky y Sam intercambiaron miradas furtivas y Steve lo notó, cuando sus amigos comenzaban a coincidir en pensamiento, las cosas iban peor para él.
—Bueno será mejor marcharnos –dijo sin ocultar su molestia.
Steve encendió el automóvil, pero simplemente no caminaba.
—Algo anda mal, no es el combustible, parece que es el sistema eléctrico.
—Es tú culpa –Sam comenzó a recriminar otra vez —, tú lo arruinaste al arrancar los altavoces.
—Si apagabas esa cosa cuando te lo pedí nada de esto hubiera pasado.
—Chicos, no comiencen de nuevo.
—Bueno, si el coche no camina, tomemos otro –dijo Bucky.
—Sí, uno como el que yo quería –Siguió Sam.
—No vamos a robar nada más por hoy –respondió Steve —, ya tengo muchos cargos de conciencia.
—Pero en las otras confrontaciones –le recordó Falcon —, tú mismo dijiste que tuviste que hacer este tipo de cosas.
—Una cosa es robarles a los nazis, otra a gente decente.
—Es que tú no sabes si no son nazis –Le dijo Bucky.
—Les digo que no robaremos nada más por hoy –Steve se bajó del coche y revisó el motor para ocultar su enojo. No sabía qué era peor, si tener a sus mejores amigos peleando entre sí, lo que obviamente perjudicaba la misión, o si tenerles por fin de acuerdo, según su percepción, en hacerle la vida imposible.
Finalmente pareció dar con la respuesta, no sobre sus amigos, sino sobre el coche.
–Ya sé lo que sucede aquí –dijo cerrando portezuela trasera del escarabajo azul —. Es la batería. Muchachos necesito ayuda.
—¿Para qué? –preguntaron al mismo tiempo Bucky y Sam.
—Para que empujen el coche mientras le doy arranque y antes de que digan nada, recuerden que ustedes dos tienen la culpa.
Sam y Bucky se miraron entre sí. Conocían a Steve y el tono con el que les hablaba, sabían que no estaba bromeando. Refunfuñando los dos se bajaron del automóvil y comenzaron a empujar, mientras Steve intentaba conectar los cables verdes como Sam le había enseñado.
Dio resultado y pronto el motor comenzó a funcionar, el sonido del viejo motor en funcionamiento mientras se desplazaba por el camino. Steve dio un vistazo por el retrovisor y ahí estaban sus dos amigos de pie esperando a que detuviese el automóvil, y cuando vieron que Steve simplemente no frenaba se pusieron a correr detrás de él.
Fueron unos cuando metros más allá que Rogers piso el freno que los dos le dieron alcance.
—Si vamos a hacer esto tenemos que trabajar en equipo –les dijo mientras Sam y Bucky asintieron con la cabeza, e ingresaron al coche y una vez dentro continuó —. Espero entiendan que tenemos que estar unidos.
—Lo sentimos –dijeron Wilson y Barnes al mismo tiempo.
—Además no queremos que llegues tarde a tu primera cita –dijo Sam.
—Sí, yo creo que es la década correcta –añadió Bucky.
Steve solamente bajó la cabeza, y suspiró mientras pensaba.
—Serán solamente dos horas de camino a Leipzig, pero parecerán dos semanas.
FIN
Notas Finales: La canción que tararea Bucky es I wanna be sedated de los Ramones, por si alguien no la ha reconocido. Lo que pasa es que me parece que es una canción que le queda bien.
