Oh siiiii. Ya es marteeeeesss BD Día del capítulo 7. Creo que este capítulo es de los larguitos :3 Bueno, aquí está.

Pero antes

Respuestas a reviews:

skarlett northman: Pronto lo sabraaaaaasss. Como en uno o dos capítulos, creo. Lo sabraaaaaasss. Disfruta el capítulo ;)

Kumori Seki: KYAAAAAAAAA! x333 Niña te extrañabaaaaaa. Siiiii, todavía le gusta la historia :') Paciencia, paciencia, prometo que pondré mas de esos dos ;) (pero en este todavía no) hehehe se me hace que te das una idea de la mitad de las cosas. Y siiii, hace que quiera ser pirata (?) bno es bueno volver a oír de ti, y ojalá te guste el capítulo.

Ora sí.


Capítulo 7:

Karlheinz - Reiji

o

Cada quien busca lo que quiere.


Barvikha hotel & spa (Moscú, Rusia)

Martes, 18 de Junio

3:37 a.m.

Cualquiera que hubiera leído ese informe, se habría aliviado de leer que todo iba tan bien. La sirvienta se estaba adaptando de maravilla y haciendo un excelente trabajo, la niña no había vuelto a ser atacada desde que ella llegó, se estaba llevando mas que bien con dos de sus hijos, e incluso ella y su segundo hijo habían recabado datos muy útiles sobre la recuperación de Ayato. Al parecer, todo era paz y tranquilidad en casa.

Karlheinz estaba en un viaje de negocios, y a la vez camino a una visita familiar. La verdad, se encontraba de paso en ese hotel, pues al día siguiente debía estar en Siberia para una cita con uno de sus suegros.

Pero esa noche se encontraba en la mejor suite de uno de sus hoteles favoritos en todo el mundo, en una cómoda pijama, bien fresquito con el aire acondicionado del cuarto. Acababa de regresar del fabuloso spa del hotel, no sin antes hacer una paradita al bar y pedir una bebida preparada. Y ahora tenía dicha bebida en una mano, y en la otra, un informe bien detallado de las vidas de sus hijos biológicos durante esa semana.

Karlheinz estaba molesto.

Porque Karlheinz no era cualquiera.

En lo que a él respectaba, Salomé se estaba llevando demasiado bien con esos dos. En menos de una semana había conseguido domar a, y casi hasta entablar amistad con, el salvaje y huraño Subaru; además de conseguir el favor del estricto Reiji. De estos dos, era mas impresionante lo que logró con el primero, pero le preocupaba mas el segundo. Subaru sería un escandaloso, pero seguía siendo un niño necio. Reiji también podía ser bastante infantil a ratos y estaba tan falto de afecto como cualquiera de sus hijos, pero por otro lado, ya era un hombre mayor de edad, y manejaba toda la casa y parte de los negocios del propio padre. En las manos correctas era el arma perfecta.

Aún abstorto en la carta, dió un trago al ruso blanco que traía en la otra mano. El asco fué inmediato, ya estaba rebajado por el hielo derretido. Volcó el vaso sobre el inodoro y jaló la palanca. Ni siquiera era muy adepto a los tragos dulces, sólo lo pidió por molestar al bartender con un mal chiste.

Saliendo del baño, una idea interesante comenzó a germinar en su mente. Y en cuestion de segundos, esa idea evolucionó en una divertida intriga para arreglar el problema. Y a ponerlo en marcha cuanto antes; siempre es mejor cortar las malas hierbas de raíz antes de que hechen semillas.

Primero, hacer una llamada.


-¿Diga?

-Reiji, querido hijo ¿Cómo estás?

-Tratando de dormir. Por favor, habla rápido.

-Sólo quería saber si te interesaba venir a hacerme compañía, hijo ¿Qué dices? Unos tragos y buena plática nocturna.

-¿Tienes idea de qué hora es aquí? No voy a dejar todo a medias para buscarte en...

-Moscú.

-Oh, por todos los... No. Gracias.

-¿Estás seguro? Porque sería una oportunidad perfecta para hablar el patrocinio de tus últimos exp...


El muchacho se apareció frente a él

-Deja se darle vueltas al asunto, por favor ¿Qué hago aquí realmente? Y sé que no vamos a hablar de patrocinio.

-No seas así ¡Aprovéchame mientras me tienes! No sabemos cuantos años le queden en este mundo a tu anciano padre...

-Considerando que tienes más de 2000 y apenas estás entrando en la mediana edad, yo no me preocuparía por eso. Repito; sin rodeos, por favor.

-Tú nunca me vas a hablar mas que de negocios ¿Verdad?

El padre descartó la carta en un cajón del tocador y se dirigió a los sillones.

-¿Qué es eso?

-¡Un brillante relato erótico de bestialismo y cropofagia! ¿Te va esto?

-No.

-¿Enserio? Porque he leído que estas cosas son excelentes vínculos padre/hijo...

-POR. QUE. ESTOY. AQUÍ.

-Pues para hablar de negocios. Ya que no hablas de otra cosa.

Por alguna razón, no podía creerle.

-¿Enserio? No me digas ¿Y qué deseas hablar?

-Es de lo más sencillo.- Le indicó a su hijo que tomara asiento en el sillón frente a el, esperó a que así lo hiciera y luego prosiguió -Consigue que Komori Yui te escoja a ti para beber de ella, y te declararé mi heredero oficial.

Reiji se quedó de una pieza. El heredero oficial ¿Sería cierto? ¿Por fín iba a desheredar al perezoso mimado inútil y él recibiría su justo lugar como el sucesor al imperio Sakamaki?


Mansión Sakamaki

Miércoles 19 de Junio

9:52 a.m.

¡Pero qué pesadilla! ¿Es que su padre no se había dado cuenta de la diferencia de horarios? Llamar a alguien en medio de su ciclo de sueño daba una imagen terrible de uno, sin mencionar que puede resultar terriblemente contraproducente a la hora de negociar ¿Rey de los vampiros? ¡Bah! Bien decían que el título no era mas que un chiste, aunque...

Todo el poder de Karlheinz, todo el imperio Sakamaki, era bastante real. Y eso sí que le interesaba. Pero ¡Maldición! Maldito ese hombre y sus impulsos infantiles. Ahora resulta que, si quería conseguir todo eso, tenía que convencer a una niña humana, llorona, mimada y remilgada; de que le entregara su sangre y el resto de su vida sólo a él.

Se sentó en la orilla de su cama, con la puerta abierta y la vista perdida hacia la puerta de la habitación de enfrente. Estaba molido ¿Qué rayos iba a hacer?

Como si el universo quisiera echarle una mano, la puerta que había estado viendo sin ver se abrió de golpe, y un chico a medio vestir salió de ahí. El chico también lo vio, y se paralizó por un momento; pero reaccionó en un segundo y se disparó escaleras abajo, seguido de Laito, también a medio vestir. El extraño era ajeno a esa casa; y sin embargo,su rostro se le hacía muy familiar...

Pero esos ojos...

-¡Jarimu-kun, espera!- Oyó desde abajo.

Jarimu-kun... Jarimu... ¡Jarimu! ¡Claro! Si no hubiera estado tan cansado, probablemente se habría dado cuenta apenas lo vió. Ni siquiera se explicaba cómo no se dio cuenta todas esas veces que le oía a Laito decir su nombre ¡Ese chico, todo este tiempo había sido el famoso Jarimu, el sirviente de la casa Mukami!

Ese chico, era Jarimu-kun.

Y ahora sería su as bajo la manga. Pues sabía de alguien que haría lo que fuera por información así.


10:07 am (en otra parte de la mansión)

La sirvienta estaba demasiado confundida

"Oh, Salomé. Podemos seguir hablando de esto, pero no estés tan segura de quién sacará la mecha corta de todo esto ¿Vale?"

Tenía que estar alardeando. No había manera de que ella pudiera salir afectada con la situación. Y definitivamente, no más que él. Pero sus palabras no la dejaban en paz ¡Rayos! ¿Por qué podía meterse así bajo su piel? ¿Por qué ella no podía hacer nada para evitarlo? ¡Cuánto más sencilla sería su vida si no hubiera un Sakamaki Laito!

POOM

Había chocado con algo. No, con alguien. Con... ¿El jóven Subaru?

-Ho... Hola.

-Buenas noches, joven...

-Disculpa... No te ví y...

-No se disculpe. Fuí yo la que no vió por donde iba...

-Y... También... Disculpame por... Bueno, ya sabes...

-¿Qué cosa, joven?

-Bueno... Disculpa lo que te dije. Lo de Reiji y...

Y entonces lo recordó. Su berrinche de hacía media hora. En todas sus vivencias, Salomé nunca había sentido el rostro tan caliente. De pronto sentía que no podía ver al joven a los ojos ¿Pero qué le pasaba? Fué un juego de lo más tonto, y nada más ¿Por qué había perdido así la compostura?

-No... De nuevo, perdóneme usted a mí. Fuí infantil e imprudente.

-¡Oh, basta! ¡Los dos hemos sido unos críos! ¿Ya?- Exclamó el muchacho, irritado como siempre.

Si, el era el de siempre, y ella tambien. Todo era como siempre ¿Por qué no? Nada había cambiado.

-Heh, vale.- Dicho esto, lanzó un largo suspiro. Definitivamente, todo era normal.

-Oye... ¿Puedo preguntarte algo?

-Por supuesto, joven.

-¿Te dijo que venías a trabajar para seis vampiros cuando te contrató?

-¿Habla de su padre? Si, sí me lo dijo.

-Pero habiendo vivido lo que viviste ¿Por qué aceptaste?

-Creo que no estamos viendo las cosas desde el mismo punto, joven. Este trabajo, y su padre, son la razón por la que pude salir de ese tormento. Vampiros o no, estar aquí es una bendición para mí. Además, yo ya tengo un pasado tormentoso, realmente no tengo mucho que perder.

Algo en esa respuesta no convencía del todo al vampiro. No que no le creyera, más bien estaba en desacuerdo con ella.

-Bueno, pero ¿Por qué te quedaste? Lo que él quería era gastarnos esa broma y ya. Si hubieras intentado huir, dudo que te hubiera perseguido.

Bueno, claro que la habría perseguido. Todavía tenía que hacer las veces de su espía. Pero ella tenía sus razones personales.

-Es que... Vine a buscar a alguien.

-¿Eh?

-Tengo un hermanito ¿Sabe? Su padre me dijo que podría encontrarlo aquí.

-¡Eh! Entonces me mentiste. Sí tenías a alguien a quién pedir ayuda.

-No, joven. Se lo dije, fuí separada de toda mi familia. Eso fue lo que desató Lo desagradable.

-¿Lo desagradable?

Ah, cierto, nunca lo había llamado así en voz alta.

-Es así como llamo a todo eso que le conté. Ayuda a no pensar tanto en todo eso.

-Si, eso lo sé.

-¿Ah si? ¿Cómo lo sabe?

Ah, mierda.

Bueno, si ella le había abierto su alma, supuso que él también podía sacar sus trapitos al sol.

-Mi madre... también sufrió mucho... Y a veces llama por nombres a quien la hizo sufrir.

-No me diga ¿Qué sucedió?

Subaru dudó un momento antes de seguir. A veces la manera tan refinadita para hablar que usaba Salomé le hacía sentir que le estaba tomando el pelo. Pero al verla a los ojos, lo notaba. Empatía. La expresión de un alma que ha sufrido y sabe comprender el dolor. Un alma que no juzga ni quiere ser juzgada.

El chico frío y violento, tambien se abrió.


-Joven... Subaru...

Subaru tenía el rostro empapado. No sabía cuándo comenzaron a escapar las lágrimas, y no dejaban de salir.

-Pues ¡Ya lo ves! Todos sufrimos algo en esta puta vida.-Dijo el chico, con una sonrisa forzada -A mí mi propia madre me odia, y a...- Salomé no lo dejó seguir. Lo atrapó entre sus brazos, y lo apretó fuerte. -¡Oye...!

-Una madre no odia a sus hijos, joven. Y no toda la que da a luz es madre ¿Entiende?

La verdad, Subaru no quería entenderlo. Sonaba a una verdad dolorosa. Pero si sí era una verdad...

-Si he de creerte, tu tienes que escucharme a mí- Dijo, y se separó de ella para verla a los ojos. Porque esto se lo tenía que grabar en la cabeza. -Tu pasado no te define, y mientras queda vida, todo puede pasar.

Salomé estaba sin palabras. Ese chico hablaba con una sabiduría y seguridad mayores a sus años. Vampiro o humano.

-Lo sé. Nadie tiene su destino perfectamente escrito. Ni usted, ni yo, ni la señorita, ni su madre...

-No te adelantes. De mi madre ya sé que nunca se recuperará.

-¿Y... Si le dijera que yo se una manera de curarla, sin importar la afección?- No estaba segura si debería hablar con el jóven Subaru de esto, pero ya no podía echarse atrás. Podía verlo en la mirada del chico, le había dado una esperanza.

¡Bah! Ya los dos se habían dicho demasiado esa mañana ¿Qué mas daba?

-Joven, dígame... ¿Cree en la magia?


Todos tienen sus metas y sus vías para conseguirlas.

¿Qué planea realmente Karleinz? ¿Qué planea Reiji con el misterioso amante de Laito? ¿Quién es realmente ese Jarimu-Kun? ¿Llegará Salomé a encontrar alguna vez a su hermano? ¿Será que realmente puede curar a Crista? y Súbaru ¿De cuándo acá le agarra confianza a la gente tan rápido? ¿Laito es heterosexual? ¿Homosexual ¿Bisexual? ¿Asexual? ¿Arañitassexual? ¿Y a dónde rayos se metió Yui?

No se perdan el capítulo 8 de Salomé, el viernes :3

~Matta nee.