AU Moderno

Editado: Enero 31, 2019


You'll always be my son

::


Luego del éxito de su primera hora, las siguientes dos antes del receso tampoco estuvieron tan mal como se las había imaginado o como Camicazi predijo, con la ayuda de Thuggory, para solo molestarlo. Ingles II y Filosofía las compartió también con Snotlout y sus amigos, así que no se sintió tan incómodo en ser el chico nuevo.

Ahora que finalmente llegó el receso, los seis estaban sentados en la cafetería conversando y comiendo tranquilamente. Camicazi va a estar orgullosa en saber que hasta ahora todo marcha bien...

Al menos hasta así era hasta que Snotlout decidió comenzar con el infame juego de las veinte preguntas.

―Todavía no puedo creer que tengo un primo por parte de mi tía Valka―dijo Snotlout provocando que todos los demás dejaran de hablar y prestaran atención hacia ellos dos―¿Cómo es que nunca supe de ti?

Hiccup tragó fuerte. Oh no, no le gusta hacia dónde va esto.

―Buena pregunta―comentó el castaño con sinceridad―La verdad, no lo sé. Para ser justos, yo tampoco sabía de ti o de mi tío hasta que te vi ese día.

Maldición. Snotlout era su opción para averiguar un poco más del por qué tanto misterio por parte de Valka, ya que ella no se veía muy cooperativa sobre el asunto.

―¿Cuánto tiempo llevas en Berk? ―cuestionó nuevamente Snotlout.

―Una semana.

―¿Enserio? ―dijo Astrid interesada, metiéndose completamente en la conversación

―¿Por qué te mudaste a Berk? ―le preguntó Fishlegs.

Hiccup tragó de nuevo y luego sonrió nervioso.

―Cosas de la vida, supongo.

―Entonces no querías venir a Berk, ¿verdad?

Maldita Astrid, hasta en este aspecto de astucia se parece a Camicazi.

Hiccup no respondió y le dio otra mordida a su sándwich.

Entre tanto, Snotlout tenía mucha curiosidad sobre todo este asunto. Su padre, Spitelout, debe saber de la existencia de este chico, ¿no? Y si la sabe, ¿por qué nunca lo mencionó? No es como si su familia fuera tan grande, como de esas que ni siquiera saben cuántos familiares tienen en total.

¿Por qué ni Hiccup ni él sabían de la existencia del otro?

―Oh, ¿cuándo conoceré a mi tío? ―dijo Snotlout mirando a Hiccup.

Hiccup tosió un poco y dio un largo trago a su soda.

―¿Qué?

―Sí, mi tío. ¿Tu papá? ¿Está aquí también en Berk?

Mierda.

Hiccup mostró una sonrisa tensa que todos pudieron apreciar.

Desde aquel acontecimiento, Hiccup no le gusta discutir asuntos familiares, menos hablar de su padre, a no ser que se trate de Camicazi o la tía Bertha, y todo también dependía del humor en que se encontraba.

Sintió sus mejillas arder un poco y movía su pie sin control alguno como un escape de su ansiedad.

―Vine yo solo a Berk―fue lo que dijo finalmente y luego dio otra mordida a su comida.

Snotlout miró confuso a Hiccup y con una expresión de insatisfacción por su respuesta, si a eso se le puede considerar una respuesta.

Siendo un experto en evadir preguntas cuando se trata de sus calificaciones, Snotlout pudo detectar sin problema alguno que eso era lo que Hiccup estaba haciendo en este momento. Entendía que son primos recién conocidos, Hiccup no le va a tener la suficiente confianza desde el día uno para contarle toda su vida, pero su pregunta no era tan difícil de responder.

Astrid fue la que mejor notó que Hiccup se mostraba incómodo por la conversación y decidió que era momento de cambiar de tema, después de todo, parecía que esto era algo delicado y que debía tratarse solamente en familia.

―¿Cómo fue que terminaste el examen de matemáticas tan rápido? ―le preguntó la rubia curiosa―Muy a penas logré recordar el teorema de Pitágoras.

―Cierto, chico―siguió Ruffnut cruzando sus brazos―Los exámenes de ese maestro son toda una leyenda y lograste sacar un cien. Debes de ser un cerebrito.

―¿Cerebrito? Más bien debe ser un genio en física nuclear.

―Tuffnut, exageras―comentó Fishlegs con burla―Que no recuerdes las matemáticas básicas es una cosa pero tampoco es para ser considerado un genio de física nuclear.

Hiccup rió un poco.

―Soy bueno en matemáticas―fue lo que Hiccup respondió―Realmente no me gustan.

―Pásame entonces tu cerebro por favor―Tuffnut se puso de pie y abrazó a Hiccup por detrás, poniendo al castaño más incómodo―Ya que no te gustan las matemáticas a mi si me puede servir tu mente.

―Dije que no me gustaban, no que no voy a esforzarme.

Tuffnut entonces soltó a Hiccup y se mostró ofendido, provocando que Hiccup se riera.

―No lo entiendo―le dijo Hiccup a Fishlegs con una sonrisa.

―Ni nosotros tampoco, no te preocupes.

―Tendemos a ignorarlo cuando se pone así―continuó Astrid mientras miraba su reloj de mano―Ya casi termina el receso.

―Ugh, ¿por qué el tiempo no puede pasar así de rápido en las clases? ―se quejó Snotlout y los gemelos aprobaron su pensamiento.

Hiccup recordó entonces cuál era su siguiente clase y sacó su horario.

―¿Alguno de ustedes tiene Química II como siguiente hora?

Los chicos sacaron su horario y comenzaron a comparar. Astrid, Fishlegs y Ruffnut tenían artes mientras que Snotlout tenía Literatura.

―Yo tengo Química II―dijo Tuffnut levantando su mano

El resto de los chicos, menos Hiccup, gruñeron molestos.

―¡No! ―dijo Snotlout dramáticamente―¡Yo quería esa clase contigo!

―¿Será muy tarde para hacer un cambio de horario? ―continuó Fishlegs preocupado.

―¿Cómo se supone que pase química ahora? ―lloró Ruffnut.

Hiccup se quedó mirándolos confundido y luego volteó a ver a Astrid.

―Tuffnut es realmente bueno en química―le dijo la rubia sonriendo―En realidad, es la única materia en la que es bueno.

―¿De verdad? ―preguntó Hiccup sin creerlo.

―Hasta yo quisiera compartir esa hora con él―confesó Astrid―Procura sentarte junto a él antes que todos los demás lo intenten.

Dicho eso, la campana sonó y todos se despidieron y se marcharon a sus respectivos salones. Hiccup y Tuffnut iban juntos al aula de química y tan pronto como entraron, fueron recibidos por muchos alumnos.

Todos le pedían a Tuffnut que se sentara con alguno de ellos. Hiccup escapó del tumulto de alumnos y los veía incrédulos. Tuffnut realmente debía ser bueno para tener a todos vueltos locos. Estaba incluso él mismo tentado a preguntarle si no quería sentarse con él, siendo química una de las materias con las que más batallaba.

Suspirando derrotado, Hiccup prefirió mejor sentarse en la última parte del laboratorio. Tal vez le pediría a Thuggory ayuda en línea cuando no entienda algo, el maldito que también él es bueno en química. El maestro entró y para su sorpresa, Tuffnut se sentó a su lado.

―Los primos de Snotlout también son mis primos―dijo Tuffnut con sentimiento―No, espera... los primos de Snotlout son mis amigos. Sí, eso suena mejor.

Hiccup sonrió y soltó una carcajada.

―Gracias.

La maestra dio su introducción y comenzó a explicar lo que verían durante el curso. Entre lo que Hiccup tomaba notas, se fijó que Tuffnut se había puesto unos lentes rectangulares tan grandes que le hacían ver su rostro pequeño y eso le provocó una pequeña risa.

―¿Algo que desee compartir? ―le preguntó la maestra molesta mientras

Hiccup negó con su cabeza y la maestra retomó su clase. Al final de la hora, tenían tarea que hacer y reacciones que sacar.

―No te vez el tipo de chico que use lentes―le confesó Hiccup una vez que todos estaban guardando sus cosas listos para dirigirse a su siguiente clase.

―Sólo los uso aquí―confesó Tuffnut―Esta materia es la única en donde puedo hacer una explosión y obtengo puntos por eso, así que más vale hacerlo bien.

Con curiosidad, Hiccup extendió su mano y Tuffnut le prestó sus lentes. Cuando Hiccup se los puso, sus ojos sufrieron.

―Woah, realmente estás ciego.

Hiccup se quitó los lentes y vio el rostro ofendido de Tuffnut.

―... Lo siento.

―Neh, está bien.

Las siguiente hora la compartieron con Snotlout y la última con todos nuevamente, siendo solamente Tuffnut con quien Hiccup compartía el horario completo.

Al final del día todos estaban reunidos en la entrada de la escuela y compartieron números de teléfonos, correos y redes sociales con Hiccup, quien estaba sorprendido de sí mismo por tan bien que le había ido en su primer día de clases.

Sí, en definitiva Camicazi lo va a felicitar.

―¡Chicos!

Todos giraron ante un grito femenino. Corriendo hacia ellos, una chica de cabellera negra se acercó y los saludó a todos con alegría.

―¿Dónde te habías metido? ―le preguntó Astrid a la chica―Te perdiste de todo un descubrimiento.

Astrid entonces señaló a Hiccup.

―Un placer, me llamo Heather―se presentó la pelinegra amablemente―¿Por qué eres un descubrimiento?

Hiccup se rió nerviosamente.

―Hiccup Haddock, mucho gusto.

―¡Oh! Tu apellido es el mismo que la veterinaria más famosa de Berk―puntualizó Heather.

Hiccup apretó sus dientes y sonrió forzadamente.

―Es mi madre.

―¡¿Qué?! ―exclamó Heather sorprendida―¿Eres primo de Snotlout entonces? ¡Oh! Por eso eres un descubrimiento

―Sí, es mi primo.―afirmó Snotlout.

―Lo siento mucho

Los chicos se rieron con lo dicho de Heather mientras que Snotlout maldijo.

―No lo siento tanto como yo―contradijo Snotlout, pero nadie le prestó atención

―Es una lástima que no compartas clases con nosotros―le dijo Fishlegs con pena.

―Yo siempre tengo la suerte de estar separados de ustedes.

―Uy sí, la señorita popular―se burlo Ruffnut―Pero míralo de este modo, nos salvas de ver a tu hermano.

Hiccup detectó cómo el ligero ambiente se tornó un poco tenso.

―¿Tienes un hermano? ―preguntó Hiccup curioso.

Heather torció un poco sus labios.

―Medio hermano, en realidad. Su papá se casó con mi mamá hace tres años―explicó la pelinegra―Mi padrastro es un muy buen hombre. Su hijo, eh, no tanto.

―Es un demente―siguió Snotlout―No he conocido a persona tan cínica como él.

―Incluso para nuestro gusto por la destrucción, él tiene una forma de destruir que no nos agrada―dijo el gemelo.

Ruffnut asintió con la cabeza.

―En pocas palabras, él intimida―dijo Hiccup intentando llegar a una conclusión

―Una vez me amenazó con dejarme amarrado a un poste si no lo ayudaba con un proyecto.

Heather simplemente cubrió sus ojos con pena, siempre que oía lo que su hermano y sus amigos hacen le producía una vergüenza.

―Este es su último año chicos―recordó Heather.

―Si es que no lo repite de nuevo―dijo Astrid.

―Encenderé velas y haré rituales para que eso no suceda.

Tuffnut se rió de su propio comentario y todos los demás igual.

―Entendido, no acercarme al hermano de Heather. ¿Cómo se llama?

―¡Heather!

Hiccup sintió un escalofrío en su espalda.

Un joven de cabello rojizo se acercó hasta ellos. Tenía unos ojos saltones de color verde y una extraña marca que recorría su ojo izquierdo que parecía una rasguño de una garra de algún animal. Era más alto que todos y lucía más intimidante. Se acercó hasta Heather y la abrazó de lado, a lo cual la chica no se sintió muy cómoda.

―Necesito que me prestes un billete de cien.

―¿Otra vez? ―se quejó Heather―Creí que papá te dio dinero en la mañana.

―Lo hizo y lo dejé en casa. Te prometo pagarte.

Heather sabía que si le iba bien, le daría al menos la mitad.

Hiccup no pasó por desapercibido como todos los demás fingieron entretenerse en otra cosa y evitaron mirarlo de frente. Cuando el hermano de Heather recibió el billete y estaba a un paso de irse, notó la presencia de Hiccup.

―A ti no te había visto antes―dijo él prestándole atención al castaño.

―Es nuevo―dijo Heather en un intento de evitar que lo comenzara a molestar―Por favor, ya vete.

Su hermano no le hizo caso y se puso frente a Hiccup.

―Ojos verdes, cabello castaño, pecas y delgado como niña... Eres un pescado parlanchín.

―¿Qué me dices tú? ¿No te cansas de pintarte todas las mañanas con marcador lo que tienes en la cara?

Todos jadearon y aguantaron la respiración. Hiccup lucía como el típico chico que pasaba desapercibido en la escuela e incluso al que llegan a molestar, no esperaban que tuviera una contestación tan... firme.

Snotlout talló su cara con su mano. Su primo estaba jodido. Nadie le hablaba de esa forma a él sin recibir un castigo.

Pero lo más raro de todo, lo que terminó de sorprender a todos, fue que el hermano de Heather soltó una carcajada divertida y casi alegre. Y en lugar de golpearlo, ahora abrazó a Hiccup de lado.

―¡Hiccup! ―dijo contento cargándolo un poco.

―¿Quién diría que te iba a encontrar en Berk, Dagur?―comentó Hiccup mientras se intentaba quitar a Dagur de él.

―¡Lo mismo digo yo! ―Dagur bajó a Hiccup y ahora lo tomó de los hombros―¿Y tu amiga de pechos grandes?

Hiccup rodó sus ojos molestos. Todavía no tiene respeto por Camicazi.

―Estoy solamente yo en Berk.

―¿Tú solo? ¿Stoick no vino contigo?

¿Stoick? ―pensó Snotlout. ¿Será ese el nombre de su tío?

―Solo yo―continuó Hiccup ahora sonriendo forzadamente―Vine a vivir con mi madre

Dagur soltó una carcajada burlona.

―¿¡Tú madre!? ―rió el mayor y cuando notó que Hiccup no reía, se calmó―¿Hablas enserio?

―Desearía que no.

―¡Dagur! ¿Vas a venir o no?

Desde lejos, varios chicos llamaron por Dagur, quien alzó su mano y les hizo una señal de espera.

―Me encantaría seguir hablando, Hiccup, pero ya me tengo que ir. Pero no será la última vez que nos veamos, hermano. Hay mucho que hablar.

―Ajá... ―dijo Hiccup sin mucho ánimo―Que no te metan a la cárcel de nuevo.

―¡Sólo fue una vez! ―se defendió Dagur.

Con eso, el mayor se marcho.

Cabe decir que todos los chicos estaban más que confusos por el modo en que la situación se desarrolló. Snotlout era el principal interesado. Logró detectar ese sentimiento negativo al momento en que Hiccup dijo madre y también esa respuesta de 'desearía que no'.

¿Exactamente por qué Hiccup vino a Berk?

―¿Tu madre se casó con Oswald el agradable? ―le preguntó Hiccup a Heather.

―¿El agradable? ―repitió la pelinegra confundida.

―Sí, es así como mi amiga y yo le pusimos. Era vecino nuestro y es hombre más paciente y bondadoso que he visto.

―¿Y por qué Dagur parece faltarle un tornillo?

Hiccup se rió un poco.

―Eso mismo nos preguntamos nosotros.

―Te llamó hermano―puntualizó Astrid.

―Digamos que lo conozco lo suficiente para llevarnos de ese modo―confesó Hiccup―Él decía que éramos como hermanos.

―Te lo regalo si quieres.

―No gracias.

Un vehículo color plateado y muy moderno se estacionó enfrente de la entrada y ninguno se movió.

―Creo que ese es el carro de mi tía, ¿no? ―le dijo Snotlout a Hiccup.

―Ah, claro―comentó el sin muchas ganas―Nos vemos mañana entonces.

Todos se despidieron de él con entusiasmo haciéndolo sonreír genuinamente. Subió a la parte trasera del vehículo tan contento por cómo había ido su primer día y de los amigos que había logrado hacer que olvidó por ese momento algo muy importante.

―Papá, no creerás a quién...

Y se detuvo ahí mismo al encontrarse con Valka mirándolo desde el retrovisor. Esta era la segunda desde que estaba con ella que creía que se trataba de Stoick.

―¿Decías? ―dijo ella animándolo a continuar hablando.

Valka no era Stoick, pero Hiccup debía tenerle la confianza de contarle todo.

―Olvídalo―fue lo que dijo él agachando la cabeza―No es importante.

Esa felicidad se esfumó tan rápido haciéndolo sentir mal.

¿Qué tanto tiempo tendrá que pasar para que se deje de sentir así?


Notas de la autora: No resultó exactamente como lo visualizaba, pero se acercó más o menos. Que tal a todos. El anterior capítulo lo subí cuando terminé mi semestre y ahora subo este cuando voy a comenzar el siguiente, lo que significa que las actualizaciones serán algo largas a partir de ahora, mi horario es una pesadilla junto con las materias que me tocaron.

Pregunta: ¿Qué creen que ha pasado con Stoick aquí?

En fin, espero que les haya gustado. Muchas gracias nuevamente a todos por leer, por sus reviews y favoritos.

Gracias a: Esther Coutoi, Cathrina Frankenstein, LaRojas09, fanatico z, Jonavis F.D, arace-chan, Guest.

Que tengan todos una muy bonita semana.

Saludos~