Hola, buenas noches a todos, disculpen que me aparezca después de dos meses. Pero es que escribir esta historia es demasiado demandante por lo que me quede sin ideas y aparte, poco a poco iré actualizando las demás novelas. La siguiente será el Llanto De La Diosa y así sucesivamente. (Heero: Al fin Milori nada como hacer sufrir a Milo, ya tengo planes para la siguiente táctica).
La verdad quiero agradecer los que dejan comentarios que me han estado dejado, ustedes saben que son la razón por la cual sigo esta historia. Que tengo un fuerte presentimiento que será una de mis mejores incluso que Aguijón Del Escorpión. Que su trama es parecida. Bueno ahora a contestar esos jugosos reviews.
Rolam: No tienes por qué disculparte todos deja review cuando pueden, pero aun así gracias por dejarlo. Y gracias por eso, en cuanto a tu deducción así es pero su especialidad lo sabrá un poco más adelante lo único que te puedo adelantar. Es que es algo extremista y religioso exacto es el trabajo de él. Es que es algo extremista y religioso exacto es el trabajo de él. Bueno Tiffany ella desafortunadamente está involucrada desde hace mucho tiempo por culpa de su hermana mayor. No es señuelo, simplemente conforma parte de la familia José. Así como le dijiste Sísifo jamás permitir que se involucre demasiado. Gracias esperó estar a la altura de tus expectativas.
Marde State: Gracias amiga te lo agradezco, me estoy esmerando. Si el Aspros siempre ha tenido su carácter pero aun así me sigue cayendo chévere es más me falto colocarlo en los filtros y lo colocare el siguiente capítulo hablaremos un poco sobre de él. Si lo se, con Youma tengo planes especiales con ese loco. Y muchas gracias por tus alientos. No creo que FFT te odie, solo no era su día buenas noches.
DaanaF: Hola Daana! No te preocupes me alegra que me dejarás tu comentario! Lo sé por lo ocurrido, espero que todo allá se esté levantando y vuelva a la normalidad. Jajajajajajajaja gracias bueno la verdad me he estado estudiando muchos sucesos, atentados parecidos para enfocarlos. Wow no sabía que te había perturbado entonces me preocupa que leas este capítulo. Bueno las torturas las busque en internet. Ah pensaste que Sasha estaría fuera no la verdad no, Tiffany es su representación y si así es pero es un poco más libre ya que Sísifo no carga la responsabilidad de ser caballero dorado. Aquí viene es un agente. Bueno Aspros habrá más de él no lo dudes. Si así es el gran Géminis.
Capitulo No3
Escenario Sangriento
900 Hyde St, San Francisco, CA 94109. Francis Memorial Hospital. Sala De Emergencias.
—Preparen camilla hay una paciente que está sufriendo un infarto. —hablo una enfermera, transfiriendo a la señora Elena en dirección a la sala de emergencias.
—Fany… suéltame que yo debo acompañar a mi abuela, tengo miedo ciento que se está muriendo. —lloro Bianca tratando de zafarse del agarre de Tiffany. —Déjame ella es mi única familia la que de verdad a parte del tío abuelo Gabriel, que me apoyo en estos años a raíz de la muerte de mi papá.
—Bianca… escúchame nada vas a resolver con ponerte nerviosa… lo mejor que podemos hacer es esperar allá afuera. Junto con el señor Sísifo y Aspros que se tomaron la molestia de cuidarnos en medio de todo este escenario sangriento. —prosiguió Tiffany, tomándole el rostro con cierta rudeza. —Otra cosa, ellos no son tu única familia... esta tu madre Seraphine y tu padrastro Degel cometes pecado al negar, eso no se hace.
La niña lloro más fuerte por los regaños de Tiffany. Tenía razón, en lo que decía ella aun contaba con el apoyo de su madre Seraphine José de Laforet y su padrastro el señor Degel Laforet, con quien ya llevaba más de cuatro años de casada.
En los cuales Bianca no quiso tener ningún trato con su madre, porque según ella había irrespetuosa la memoria de su padre. Ante la sola mención del ser que le dio la vida, la niña se separó con brusquedad del agarre de su amiga se logró zafar, se colocó delante de ella con una mirada que rayaba en lo endemoniado sorprendiendo a Tiffany que se estremeció.
— ¡No vuelvas a mencionar el nombre de esa señora aquí! —grito enfurecida Bianca—Una madre jamás actuaría como lo hizo ella, sabiendo que mi papá se murió no se hubiera casado al mes con el idiota ese… sin importarle lo que mi abuela le decía constantemente que no lo hiciera, porque estaría demostrando que jamás le importo mi padre. Los chismes se dispararon en la prensa, hablando horrible de sus acciones. Es que en verdad, no pensó en las cosas… se preocupó más por su felicidad que por mí que soy su hija. Actuó más como una mujer que madre.
—No hables así de tu madre Bianca, está bien no te voy a negar que se precipitó por eso se formó un problema que aun la gente de la alta sociedad sigue hablando. Pero no conocemos sus motivos, no es bueno juzgar en vez de criticarla deberías de hacer las paces con ella ahora más que nunca. Tu abuela siempre ha deseado eso, es lo que menos puedes hacer.
—Fany tú sabes que te quiero mucho, pero te voy a pedir que no te metas en asuntos que no son de tu incumbencia. —hablo molesta, con los dientes ligeramente apretados.
—Me meto porque yo también estuve involucrada en ese asunto, fui a su boda. —agrego firme Fany—. Perdóname que te lo diga de esta forma, pero te estás comportando como una niña caprichosa que no quiere comprender a su madre, cuando ella sufre por tu rechazo. Reacciona deja ese odio, piensa en ella y en el señor Degel.
La discusión se escuchó en toda la sala de espera captando la atención de varias de las personas que pasaban por ahí, como espectadores que en vez de intervenir preferían mantener un bajo perfil. Ya que el asunto no les incumbía, según el código protocolar de sociedad las personas no deben meterse en conversaciones ajenas.
—Lo dices porque no tienes madre, ¿Verdad? —con ese comentario fue suficiente para lastimar, el corazón de Tiffany. Que si bien era cierto cuando ella nació, su madre falleció de un paro cardiaco dejando huérfanas a tanto Andrea como a ella.
Fany simplemente se mordió el labio inferior ante el hiriente comentario, de ella.
—Si puede ser cierto, que la defienda porque no tengo una madre. Por eso te pido que hagas las paces con la tuya no tenías por qué ser tan cortante… —ella pudo seguir, pero desafortunadamente, se escuchó una horrible explosión destruyendo toda la sala de emergencias. Con la fuerza del impacto Tiffany y Bianca, fueron lanzadas en contra de una pared alertando a Sísifo y Aspros que corrieron hasta su encuentro.
En el agujero que se formó en una de las paredes de la sala de emergencias del hospital, dejando mostrar una maquina parecida a una capsula con un taladro incorporado en la cabeza de la misma. Horrorizando a todo el mundo, que no hicieron nada más que retroceder muy asustados jamás se imaginaron ver a la última persona… al ver que la puerta se abría dejando mostrar su peor pesadilla.
Al impotente Micheal Carter, en persona.
Un hombre de unos 1,87 metros, de contextura gruesa, piel de un tono bronceado. Con un traje negro que acentuaba su figura esbelta, de cabello castaño medio oscuro corto. De ojo azul grisáceo, con una sonrisa ladina en su rostro. No venia solo Kagaho y Aiacos como sus guardaespaldas. Varios soldados rasos que vestían igual portaban armas.
—Buenas tardes, veo que no me esperaban aquí—pregunto Micheal.
— ¿Abuelo Micheal? —y Carter se volteó para encontrarse a su nieta sobrina Bianca, en el suelo tendida que no dejaba de abrazar a Tiffany.
—Jum, Bianca cuanto tiempo… mira cómo has crecido te has convertido en una hermosa mujer… como tu madre Seraphine la perdida.
Afueras Centro Satelital, De San Francisco.
— ¿Dónde están Sísifo y Aspros? —pregunto Yania bajándose del coche, acompañada de dos guardias y de un esposado Youma que lo ayudaban a bajar. Con cierta rudeza ya que lo tenían controlado en todo momento.
— ¡Yania! —y Lica corrió hasta su encuentro, para abrazarla la niña estaba muy aterrorizada.
Ella se encogió de hombros. —Pero Lica. ¿Qué estás haciendo aquí? En vez de estar en la escuela.
Cuando termino el abrazo, Lica se mordió el labio inferior con cierta vergüenza era cierto que todavía era menor de edad. Por lo tanto, estaba sujeta al protocolo que a su edad, debería de estar en un aula de clases. Y simplemente respondió.
—Cancelaron las clases por los sucesos, que ocurrieron hace tres días. Como medida de seguridad. Bueno me dio por acompañar a mi hermano a su trabajo. —la castaña y Yania encontró sentido en sus palabras. —. Si hablamos de Sísifo y Aspros, ellos estaban en el lugar del siniestro en la Unión Square en una entrevista con la familia José. Pero escuche que se fueron al hospital. La señora Elena se puso muy mal con toda la presión que está sufriendo.
—Sabes a, ¿Qué hospital fue? —declaro Yania pero ella no supo responder.
Teneo se adelantó diciéndole a Yania, lo que quería saber.
—Teneo agente del equipo del FBI del señor Hasgard Taurus reportándose. —declaro realizando un saludo militar a Yania.
—Salo igual reportándose.
—Dígame… ¿Qué hospital esta Sagittaruis y Ares? —les ordeno que le dieran un informe. —Si fueron, al hospital Francis Memorial Hospital en su teléfono esta la dirección.
—Gracias. Me imagino que Heero, Dohko y Hasgard ya se fueron si es así voy directo al hospital para auxiliar a Sísifo ahora la preocupación es que Carter no intente atentar en contra de la señora Elena que está enferma del corazón.
—Yo tu bomboncito me iría ya, no vaya ser que el idiota de Carter vaya detrás de su familia y de la florecida Mugunghwa. No vaya a hacer que se la lleve, después de todo él siempre ha estado interesado en ella.
Todos voltearon a mirar con detenimiento a Youma, que no dejaba de verles con una expresión de impertinencia. Causando que Yania le pidiera a Lica que, por favor, entrara al coche porque la acompañaría en dirección, al hospital para sesionarse que Sísifo y Aspros estuvieran ilesos.
Yania se aproximó hasta su encuentro. Para tomarlo del cuello de su camisa blanca, jalarlo hasta su regazo le dedico una mirada muy frívola que estremeció al hombre. Nunca espero que aquella muchacha con una cara tan bonita y sensual, pudiera poseer una mirada tan penetrante.
— ¿Qué es lo que quieres decir? ¿Quién es flor Mugunghwa? —dijo ella quedamente —Será mejor que me respondas o si no vas a sacar mi lado, poco femenino créeme nadie sobrevive a mi ira. Ni siquiera Sagittaruis y Ares, han podido controlar mi mal genio.
— ¡Uwah! ¡Tú si das miedo, eso que eres mujer! —menciono Youma ganándose una patada en sus partes privadas, por parte de Yania.
— ¡Habla imbécil! —y el hombre que se sujetaba su miembro asintió varias veces.
—Owuh, en estos momentos Carter debe estar haciendo una invasión al hospital donde se encuentra su hermana en un estado delicado planea asesinarla a ella, y a su nieta sobrina. Bianca, no solo a ellas, sino a su hermano Carter… sin embargo se ha estado conteniendo pero desconozco la razón. —su relato solo hizo que todos se quedaran sin habla. —En cuanto a la florecita estamos hablando de la hermana de Andrea Hwang, ustedes deben conocerla muy bien. Es más y nada menos que la señorita Tiffany Hwang Park la protegida del arzobispo… ella es muy valiosa eso es lo único que sé hasta ahora.
—No Momo. —y Yania comenzó a dar órdenes de que volvieran a meter a Youma de nuevo a celda, dentro del carro. Que partirían de inmediato al hospital.
Millennium Tower Residencial, Piso 55.
—Señorita Calisto tenga. —hablo una de unas de sus mucamas entrando a su baño personal. Entregándole una copa del mejor Martini. — ¿Se le ofrece algo más?
—No Leticia gracias, puedes retirarte. —agrego una joven de unos 25 años de edad. De piel bronceada tono natural a la vez muy sensual, de facciones aniñadas y sensuales, de unos preciosos ojos verdes, un cuerpo escultural y media un 1,78.
Esta yacía completamente desnuda su espalda desnuda. Con su pecho pegado a la pared de la tina.
Degustaba con gusto su licor mientras observaba las noticias de último momento, a través de un tablero que se le incorporo a la tina. La joven no pudo hacer más que evocar una pequeña sonrisa.
—Esto tiene firmado Andrea Hwang. —menciono tomando de su copa.
No cabía duda que aquella mujer era de admirar por parte de Calisto, que siempre la considero una persona de cabeza fría. Para realizar este tipo de atentados, sin detenerse por unos segundos a pensar en las vidas humanas que se podían perder. También por haber creado un caos en toda la ciudad de San Francisco.
Ella entrecerró los ojos. —Me pregunto. ¿Por qué mi padre le tiene tanta confianza? Pero conociendo su lado seductor, de seguro le gusta tanto que no la quiere dejar ir. Eso no es respetar la memoria de mi madre, que descanse en el cielo.
Se acomodó en una posición más cómoda en su bañera, para seguir presenciando el lienzo de terror que se adornaba toda la cuidad.
Calisto sonríe mientras con un dedo dibujaba con las burbujas, la inicial de un nombre de una persona que conoció en un evento religioso. De pura casualidad, era alguien muy atrayente de un modo que tan desafiante y sensual que no tenía explicación alguna. Pero solo sabía, que ejercía una fuerza especial sobre ella.
Solo logro susurrar.
—No hay día, que no deje de pensar en ti. —dijo para sí misma. —Pero no puedo esperar para volverte a ver de nuevo, no he dejado de anhelar el día. De encontrarnos cara a cara… con usted mí querido agente. Sagittaruis.
—Entonces puedes unirte si quieres, a esta operación. —y Calisto entrecerró los ojos, al reconocer su voz donde quiera que fuera.
La mujer se mordió el labio se metió dentro del agua, cubriéndose totalmente. Evitando mostrar su virginal desnudez. — ¿Qué haces aquí maldito? Nadie te dijo, que en mi casa no eres bienvenida.
Apareció al frente de su gran puerta de cristal. Un hombre que no pasaba del 1,89 m. De cuerpo fornido, piel blanco lechoso, cabello rubio alborotado, de ojos de un color ámbar amarillento. Vestía un traje de mayordomo.
— ¿Te molesta que este aquí? —pregunto con rudeza, molestando cada vez más a Calisto. —Si vienes por sexo, no te lo pienso dar. No porque ahora me acabo de enterar que estas detrás de la socia de mi padre. Pandora Heinstien es obvio que nuestra relación terminó hace más de seis meses.
— ¿Te fastidia?
—Sí y mucho, lo que vengas a decirme poco me importa. —y la chica decidió ignorarlo, pero Radamanthys se molestó se acercó a ella, incorporándose a su nivel y tomándole del brazo sorprendiéndola.
Dándole un agarre muy rudo ejerciendo mucha fuerza en su brazo y la miro con mirada que mezclaba rabia y ternura, que solo se reservaba para ella. —Suéltame Rada, o voy a gritar que estás abusando de mí. ¿Qué es lo que te irrita? Que me haya enamorado del enemigo, te recuerdo que Sísifo me salvo la vida durante los atentados del 11 de septiembre del 2001. Me visitaba para saber, ¿Cómo estoy? A diferencia, de ti que me abandonaste… por ella.
—No permitiré que un hombre como él, te ponga las manos de encima. ¿Me entendiste? Tu solo eres mía Calisto José Carter. —declaro reclamando lo que era suyo, pero ella no dijo nada.
—En tus sueños imbécil. —le escupió en el rostro.
Chinatown.
Dohko caminaba por las calles del paisaje oriental construido a escala, como los turistas que visitaban todos los días. Pero eso no era lo que tenía a Dohko muy inquieto en todo momento, no comprendía por qué con sus ojos de un color marrón oscuro. Buscaba cualquier indicio de peligro, en este pacífico panorama.
Peor, cualquier relación con el terrorista. ¿Qué estaban buscando? En su lugar, observo que su compañero Heero le hacía señas tanto a él, como un distraído Hasgard que es dedicada a contemplar algunas artesanías importadas de China. Para su residencia, pero se enfocó en su trabajo de seguir al más joven del grupo.
Bajaron por una avenida en dirección hasta una pequeña tienda, de recuerdos chinos al final, de una fila inmensa de locales comerciales. Sin embargo, desde hace algún tiempo desde que entraron tanto Heero como Dohko sentían que alguien los estaba siguiendo a todos lados.
Dohko hizo un gesto con su mirada, indicándole a Heero y Hasgard que se separaran dejándola el camino libre a él.
Los dos asintieron se dispersaron a través de toda la multitud, de personas… mientras él se hacía caso del desconocido. A través de los cristales de sus lentes, pudo adivinar que era un joven que no pasaba de los 23 años de edad.
Francis Memorial Hospital. Habitación De Elena José.
— ¿Así que es la habitación de mi hermanita? —dijo Carter cuando las puertas automáticas se abrieron dejando mostrar a la paciente, y observando a su hermana. No venía completamente solo, sino con Kahago y Aiacos apuntándoles con un Fusil M16 en la cabeza. A Bianca y a Tiffany en la costilla.
Dos soldados más se encargaban de Aspros y Sísifo, manteniéndolos a raya… así evitando que se acercaran a su jefe.
Con un movimiento de mano, le pidió a Aiacos que trajera a Tiffany.
Así fue la jovencita coreana fue obligada a ir hasta su encuentro, por órdenes de su jefe.
—Por fin nos vemos, las caras. Tiffany Hwang. —mascullo Micheal admirando, el hermoso rostro de la chica.
— ¿Qué dice? ¿Cómo sabe mi nombre?
—Eso es lo de menos, ahora mismo lo importante es que quiero tener una conversación contigo. Claro, si gustas—insistió el caballero pidiéndole que tome asiento. —A no ser… ¿Qué quieras que mi asistente Kahago le dispare a Bianca en la cabeza?
Ella se mordió el labio inferior negándose ella jamás permitiría que a Momo le hicieran eso, no le quedo remedio que obedecer.
— ¿Qué es lo que quiere hablar? —refunfuño Tiffany molesta—¿Qué es lo que quiere hablar? Espero que sean negociaciones puede comenzar en decirme su propuesta, todo por el bienestar de mi tío Gabriel… otra cosa, ¿De dónde sabe mi nombre señor?
El tono era tan firme, que forzó a Carter a mantenerse al margen.
No muy lejos de ahí, la niña de cabellera castaño medio entrecerró los ojos, y susurro. —Qué horror que mi abuelo Gabriel, no le haya platicado a Fany. Que su hermana, mantiene relaciones de trabajo con él.
Kahago que se dedicó a contemplarla el obligo a callarse, apretando el arma en su cabeza.
—Definitivamente, eres una fiera… no eres tan dócil como me hablo mi querida Andrea. Aunque eso me agrada, no eres una chica tan sumisa que no posee un carácter alguno para defenderse. Tan parecida a mí amada Esperatta…aunque siempre conservaba esa alma tan pura. Una que he visto en ti, tu hermana no mentía para nada.
— ¿Cómo dice? ¿Por qué menciona a mi hermana? —insistió ella, sin darse cuenta que su luminosa mirada choco con la fuerte de Carter. —Usted está completamente loco. Se atrevió atentar en contra, del orfanato… ¿Se ensañó en contra de los niños y animales? No quiero ni mencionar, el avión que se estrelló. ¿Por qué lo hizo?
Micheal dedicó una mirada de detenimiento.
Esa niña le daba un aire, a Esperatta.
Todo era casi parecido en cuanto a las características, de su personalidad.
Toda Esperatta plasmada en ella, lo único que cambiaba era los rasgos, aquellos ojos marrones oscuro se enfocó en los de él dedicándole una mirada penetrante por unos segundos, buscando doblegarlo. De estabilizarlo. No estaba surgiendo efecto en él. Pero Tiffany mantuvo la mirada por unos segundos más esperando respuesta del caballero, que se negaba a emitir palabra alguna.
Poco a poco comenzó a obtener su objetivo, el semblante del terrorista se retrajo un poco. Desvió la mirada con sintiéndose regañado, esa mirada le acordaba tanto a ella… no era de extrañar, que su hermana quisiera mantenerla a margen de ese mundo tan peligroso al que ella pertenecía. No pudo hacer más que un gesto arrogante, desviar la mirada intentado controlar…sus expresiones faciales que lo delataban.
Después de meditarlo unos segundos, volvió a devolver el rostro para observarla fijamente. Con las expresiones más relajadas sin esa frialdad y amargura lo acompañaba.
Su acción impresionó a todo el mundo, que no esperaron dicha acción.
Fany se relajó, al ver que el terrorista ya no mostraba su máscara de frialdad. —Algo dentro de mí, me dice que usted no es maligno. Al contrario todavía descansa algo de bondad. Eso lo puedo admirar, porque si fuera un terrorista psicópata ya hubiera asesinado a todas las personas del hospital incluyéndonos. Señor Carter, por favor… acepte las condiciones de le imparte la CIA evítese más muertes innecesarias.
— ¿Qué estás diciendo mocosa? —se fastidió Aiacos sacando una pistola, dispuesto a volarle los sesos a Fany pero él se lo impidió.
—No le toques, por si lo haces Aiacos seré yo quien te vuele los sesos. A ella nadie al toque, es una orden mía.
—Sí señor.
—Mira niña eres bastante atrevida al decirme estas cosas, en otros tiempos yo mismo te hubiera volado los sesos sin inmutarme en nivel de brutalidad. Pero como estoy de muy buen humor el día de hoy, vamos a tener una plática. —dijo el tomando una silla virándola, para sentarse al frente de ella.
—No se haga el desentendido. Sabe muy bien a lo que estoy hablando, otra cosa no le tiene miedo si quiere matarme hágalo adelante… no tengo miedo de morir. —declaro altiva hasta incluso se levantó, colocando el rostro en alto. —Adelante enfrente de todo el mundo jale el gatillo, así cargaré en su conciencia una muerte mas no quiero ni pensar. ¿Cuántas personas han matado a lo largo de su vida? Si es así rezaré para que dios, le ayude encontrar el camino de la paz y el perdón.
—Eres valiente sin duda, pero eso no quita el rostro de dulzura e inocencia, que tienes te niegas a mostrarme. —y se levantó sacando de su cinturón. Un calibre 22.
—El sufrimiento no es para mí, sino para usted. —apunto lo que forzó a Micheal, morderse el labio inferior.
—Bien si eso es lo que quieres…—estuvo a punto de jalar del gatillo, cuando su pistola fue lanzada por los aires, por otro disparo. Todo el mundo volteó hacia el lado, derecho para encontrarse a Sísifo entrando con MG 34.
Carter frunció el ceño al ver parado frente a las puertas automáticas, a Sagittaruis que en esos instantes poseía la misma mirada que su hermano Ilias.
El de pronto sintió una extraña sensación, que le oprime el pecho le exigua que ese hombre representaba una amenaza. Una que ya se hacía muy molesta. Que de alguna forma, él se hallaba tan cerca de Fany colocándose descaradamente al frente de ella protegiéndola con su sola presencia.
—Hazte a un lado Sagittaruis, que no me importara disparate enfrente de ella…—eso fue suficiente para horrorizar a tanto a Tiffany y Bianca, y joder la paciencia a Sísifo.
—Quieres retomar la batalla que dejamos inconclusa, adelante, pero será sin armas. Por seguridad de Bianca y Tiffany, lejos de ellas… no quiero que sean testigos de tanto despliegue de brutalidad. —y a su lado llegaba Aspros dispuesto hacerle frente a Carter.
Fundación Carter. Cárceles de Torturas.
Gabriel luchaba por mantenerse a flote a pesar de tener todo su cuerpo cubierto de cadenas muy gruesas que le quitaban el aire, solo conseguían abrir un poco más la herida en el lado posterior de su cadera. Por castigo de sus verdugos no había recibido atención medica alguna, ni siquiera cuando lo trajeron a las instalaciones de la fundación Carter se dignaron revisar más a fondo la herida, dejándolo que se infecte. El líder, alguien… ¿Quién llamo hermano menor? No se acordó que él sufría de la diabetes.
Ya no le quedaban fuerzas para intentar patalear, sentía que poco a poco se hundía.
Las cadenas una vez más fungió su función de mantenerlo en la superficie, ejerciendo una fuerza impresionante sobre el… causando que este vomitara sangre. Pero sabía que este era solo un intento, de una de las socias de su hermano. Pandora Heinstein de doblegarlo para que cediera ante sus demandas.
Él demostró en muchas ocasiones que se mantendría fiel a sus ideales, sin importarle. ¿Cuántas torturas le hiciese? Nunca entregaría el poder, a unos lunáticos.
— ¿Sigue haciéndose el papel de fuerte? —menciono Pandora vestida en su democrático negro. Pero esta vez utilizaba un vestido entero sin mangas con escote recto. Delineando cada, una de las curvas de su cuerpo voluptuoso. Un cinturón pequeño del mismo color, y tacones altos de un color gris.
Se tiró todo su cabello negro hacia atrás, esperando respuesta del rebelde.
— ¿No piensa emitir palabra alguna? —volvió a preguntar, no obtuvo respuesta. —Entiendo, ya que usted no desea responder mis preguntas… se lo volveré a decir fuerte y claro. Mi señor quiere una audiencia con el padre Juan Pablo XXI, quien tiene la autoridad máxima en la iglesia. Pero antes de él, también señor Gabriel goza de un poder religioso y político muy grande incluso… más que el del senador de los Estados Unidos.
—Sí así fuera, ni que fuera yo la máxima autoridad de la iglesia católica… les entregaría el poder. Prefirió que me maten, es más… ¿Por qué no lo hacen? Se ahorrarían todas las molestias, no me torturarían para dejarme completamente al borde de la muerte. De todas formas, es que en este estado no voy a durar menos de 24 horas.
En ese caso, sería una alternativa tentativa—pensó Pandora para sus adentros. —. Un hueso muy duro de roer, pero esa fortaleza que tiene muy pronto se va a colapsar. De todas formas, creo que es suficiente tortura por hoy…
—Deja que yo me haga cargo, de ese viejo. —dijo Andrea, llegando en ese momento. Se quitó los lentes, de Armani. Y un bolso Bud Berry.
—Jum, ¿Qué haces aquí? No apoyando, a nuestro Carter en el hospital. Donde se encuentra tu hermanita menor.
— ¿Qué quieres decir? —inquirió ella desconfiada, puesto que jamás el cayo Pandora.
—Es irónico que tu guardaespaldas no te haya comentado nada, pero en vista que somos compañeras te lo diré. Tu hermana se encontraba en el lugar del siniestro, casi la mata… afortunadamente Sagittaruis la salvo de una muerte segura. Yo estoy segura de que cuando el señor Carter, llegue estarás en serios problemas por arriesgar la vida de tu hermana menor.
Eso impresiono a la castaña que nunca pensó que su hermana estaría cerca del punto, de colisión al escuchar eso inmediatamente le pidió a Pandora que la dejará sola con Gabriel. Que estaba perdiendo poco a poco el conocimiento, para hacerle un interrogatorio. Se incorporó, hacía la altura del cristal.
Pandora solamente se limitó a retirarse tenía asuntos, más importantes que resolver.
—Viejo del demonio, tú y yo tiene que hablar. ¿Por qué Tiffany estaba en el lugar del siniestro con tu familia? Ella no debía estar ahí, si mi jefe me reprende te juró que me importara un bledo el acuerdo con los CIA. Te mato aquí mismo. —le amenazo.
En respuesta, el arzobispo le escupió el rostro provocando que Andrea rabiara le propinara un golpe en el rostro. Destrozándole, el tabique de su nariz.
—Estúpido—se incorporó en una pose arrogante se retiró.
—Señor dame fuerzas para resistir, que mi familia obtenga las fuerzas necesarias para enfrentarse a estas duras pruebas que nos estás poniendo en nuestro camino. —suplico esperando, una señal del señor. Ya no le quedaba nada de fuerza, su conciencia se apagaba lentamente.
Chinatown, lugar central.
—Maldición se me escapo—se quejó Dohko saltando de tejado en tejado, siguiendo al enmascarado.
Realmente no tenía sentido seguir este juego, del gato y el ratón. Era fastidiaste, tener que perseguir a un encapuchado aun sin querer dar pelea por lo que buscaba la forma de separarlos a él, de Hasgard y Heero. Para buscar la forma de hacerle daño por separado, pero confiaba en el juicio de sus colegas podían defenderse completamente solos. Sin necesidad de la intervención de los demás, y entonces aprovecho la distracción del castaño al notar que un reflejo le molestaba al su rostro cubierto por la tela negra. Saco de su cinturón Muaser M712 Schnellfueuer y disparo dándole… en la pierna al joven que comenzó a perder el equilibrio.
Y Dohko aprovechó, esa era su oportunidad. Realizo un giro acrobático apoyándose de dos columnas rojas, con una mano lo tomo del cuello impidiendo que este buscara la forma de escapar aun estando completamente herido.
Los dos rodaron hasta caer, muy cerca de un pequeño local de frutas exóticas traídas especialmente de china. Para ser exactos de Shanghái.
El de cabellera negra se las ingenió para desviar su lugar de caída. Fuera en un sucio callejón lleno de desperdicios de comida, de un pequeño restaurante de comida, con un movimiento tomo por el hombro derecho al enmascarado cayendo juntos encima de un saco de arroz.
— ¡Uwahhhh! ¡Qué doloroso! —y Dohko reconoció esa voz tan intensa y chillona.
—Esa voz. ¿Será… posible? —se dijo sorprendido Dohko que incluso en un movimiento poco gentil, le quito la capucha al joven. Revelando a un joven japonés de cabellera castaño cobrizo rojizo y de ojos un marrón muy oscuro. —No puede ser… ¡Tenma eres tú!
Tenma palideció al reconocer esa voz, no podía estar equivocado. Y se incorporó con cierta rudeza alejándose completamente, olvidando el pequeño detalle que su pierna tenía una herida de bala forzando al muchacho a desmoronarse totalmente y no solo eso, se obligó a sí mismo a levantar la vista. Sus ojos chocaron con los de Dohko, eso fue suficiente para que Tenma solamente musitara.
— ¿Dohko Librus? ¿Maestro de Kárate que me enseño a pelear? —y si era él, su maestro Dohko cuando estaba en la secundaria.
—Es que no lo puedo creer… a mí me dijeron que te habías mudado a Italia, porque a raíz de la muerte de tu familia. Eso fue hace 9 años atrás cuando fui, a buscarte a tu casa en Los Ángeles. Los padres de Alone tomaron la decisión de adoptarte… ¿Qué estás haciendo aquí en San Francisco? —hablo Dohko como deseando, que Tenma le explicara las cosas puesto se sentía muy confundido.
—Este yo…—para alivio de Tenma, en esos instantes llegaba Heero acompañado de Hasgard quienes se encargaron del resto de la pandilla. —Con que aquí estabas Dohko, te estuvimos buscando por todos lados… ya Hasgard y yo nos hicimos cargo del resto de la pandilla. Supongo, ¿Qué este es el líder?
— ¿Quién es él? —señalo Hasgard con la vista.
—Una larga historia que ahora mismo no tengo tiempo para contársela, ahora mismo urge llevarlo al hospital tiene una herida de bala. —el grandulón alzó una ceja escéptico, sin embargo Heero le negó—. Lo siento, pero tu amigo va a tener que apañárselas, porque Yuzuriha me acaba de enviar un mensaje diciéndome que Carter está en el hospital atacando.
—Maldición lo tenía todo planificado. Vamos, sostente de mi Tenma más tarde tendremos una conversación para aclarar muchas cosas. —Tenma gruñó, no le queda más remedio que aceptar.
Plataforma De Aterrizaje, De La Fundación Carter.
— ¡Andrés! —y el pelirrojo dejó a un lado, lo que estaba revisando en la nave para enfocar su mirada en su jefa.
— ¿Dime Andrea?—la joven fastidiada propinó un golpe en el rostro, sorprendiéndolo totalmente— ¡Maldita seas Andrés! ¡¿Cómo pudiste dejar ir a mi hermana con la familia del arzobispo aun sabiendo que ella hoy tenía una reunión con mi jefe en la tarde!
Eso solo consiguió que el humor de la mujer empeorara, el joven se sujetó el área golpeada.
—Pues lamento decepcionarte Andrea pero ya sabes cómo es Tiffany, cuando se le mete algo en la cabeza es imposible que uno la haga cambiar de parecer. Ella se fue por su propia cuenta por más que le insistía que debía quedarse en casa ella quiso ir a esa reunión con los altos miembros ejecutivos de la CIA. Entre esas personas se encontraba, Sísifo. —con su declaración con respecto a Sísifo, el rostro de Andrea se vistió de colores—. ¿Qué estás diciendo que Sísifo está ahí? Hay no ese desgraciado no puede estar ahí me preocupa, que él reconozca que tanto Tiffany yo porto el apellido Hwang. Va a querer usarla, para llegar hasta donde mí eso no se lo voy a permitir… primero muerta antes que ese hombre pose sus ojos en Fany.
Andrea se alejó unos cuantos centímetros de su guardaespaldas y amigo, para pensar con cierto temor. Algo que desconcertó mucho Andrés que no estaba comprendiendo, para nada la actitud de su amiga. Que no dejaba de alborotarse el cabello como si con eso buscara la forma de soltar algo de estrés que cargaba en sus hombros. Se atrevió a preguntarle.
— ¿Qué está pasando? ¿Por qué de pronto temes que Sísifo se acerque a tu hermana? Que yo sepa ese sujeto tiene a su novia, eso lo sé por el portero del edificio. No tienes nada de qué preocuparte por el amor de dios… a no ser…—Andrea no le dijo nada, no necesitaba deducir nada era obvio, que algo su jefa escondía con relación a Tiffany. — ¿Qué le prometiste a tu jefe Carter? Responde o te saco, la respuesta a punta de entrenamiento matutino que hacemos por las mañanas.
Ella levanto su rostro, y se encogió de hombros le dijo algo que dejo estupefacto al hombre. —Yo vendí a mi hermana con Carter, le prometí que ella se convertiría en su esposa. A cambio, que me deje ayudarlo a realizar mi ideal que el tanto le fascina. La virginidad de Fany a cambio de poder.
— ¡¿Virginidad de Tiffany?! ¡¿Estás loca?! ¡¿Piensas que tu hermana es una mercancía que tú puedes subastar así por así?! —agregó consternado por lo que escuchaba, se negaba a creer que todavía en el siglo XXI. Existían esos horribles tratos donde la virtud, de una muchacha muy joven era puesta en venta.
No es que se negaba a creer lo que sus oídos escucharon, no pues esto era demasiado horrible. Incluso para Andrés que siempre había estado en contra, con el sistema tan ridículo que una mujer virgen vale más que una que no era. Sospechaba que el temor de su jefa, era algo más profundo, pero ella se lo estaba guardarse ese conocimiento para evitar que la juzgaran.
Cuando estuvo a punto de abrir la boca, en esos instantes apareció Pandora acompañada de dos de sus lacayos haciéndole una señal a los dos. Para que los acompañaran hasta la nave que los esperaba para partir en dirección a donde estaba su jefe. A los dos, no le quedó más remedio que seguir a la pelinegra.
Sala De Maternidad, Del Francis Memorial Hospital
—Fany tiene mucho miedo, temo que mis dos hermanos mayores puedan salir heridos. —lloro Bianca mientras, ayudaba a una enfermera y a Tiffany, para estabilizar a su abuela.
Fany comprendió los sentimientos de su amiga, solo puso no hacer más que pasar sus finos dedos alrededor de su cabello como una forma de darle algo de consuelo, a la niña. Ella sabía perfectamente el cariño que solo era para ellos dos los veía como a unos hermanos mayores, a los cuales ella se refugiaba cuando se sentía desprotegida.
La niña le guardaba a Sísifo un cariño de una hija a un padre, por lo tanto, no dejaba de angustiarse. Sin embargo, Fany no entendía en lo absoluto, porque sentía tanta preocupación por Sagittaruis y en su pecho crecía el miedo de perderle de quizás… no volverlo a ver como su guardián allá en Suiza.
La enfermera le pidió que le pasara una almohadilla y ella tendiéndosela. Para acomodar la cabeza de la señora sobre, la suave tela.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por los quejidos, de Elena.
—Bianca, Fany… ¿Dónde están? —se quejaba, a lo que Bianca y Tiffany se acercaron a la anciana.
—Abuelita aquí está, te vas a poner bien. —lloro Bianca, abrazándose de su abuela.
—Señora Elena creó que sea conveniente, necesita descansar. —hablo con dulzura dándole un suave beso en la frente, de la señora.
—Siento que la vida se me va. —ella lo sabía estaba en sus últimos momentos de vida, y ella necesitaba desesperadamente lo que llevaba adentro, le dolía porque dejaría a sus dos pequeñas solas. Sin la protección de nadie.
La castaña le negaba, no eso no podía estar pasando. De nuevo la dejaban sola.
Por su parte Tiffany lloraba desconsoladamente tapándose la boca, era evidente que a su adorada tía a la que llego llamar…mamá a falta de una. Su vida se le escapaba, la jovencita tomo entre sus manos la de Elena la frotaba para que sintiera sus lágrimas que eran como cristales.
—Qué bueno que estas aquí, necesito decirte algunas cosas…—Fany le negó con la cabeza dándole a entender, que no podía aceptar sus palabras.
—No señora Elena, no es necesario que se esfuerce demasiado en estos mismos instantes lo que importa ahora es que se debe reponer. —trato de persuadir, pero recibió una respuesta negativa.
Maldición me queda tanto solo unos cuantos segundos, de vida debo abrirle los ojos a Fany—maldijo la anciana, que no dejaba de respirar entrecortadamente, incluso una de sus manos callosas y algo desgastado se posó sobre la tersa mejilla de Fany.
—Fany quiere que me escuches atentamente. —Tiffany lloro se sintió derrotada, no le quedo de otra que asentir. —Quiero que mantengas los ojos abiertos, con tu hermana Andrea. Ella te ha estado engañado desde hace varios años, no creas ninguna palabra de lo que te dice… lo único que hace es manipularte.
— ¿No entiendo lo que dice? —una nube de confusión adornó el rostro de Fany.
¿No comprendía que tenía que ver su hermana en todo esto? Cuando estuvo tentada a preguntarle, sobre sus palabras. Su mano empezó a resbalar del pómulo de pelinegra que no pudo hacer nada más que ser solo una espectadora.
Elena José dio su último suspiro, ahora su alma era reclamada por el Hades.
Dejando con muchas dudas, que respuesta para una conmocionada Tiffany.
El llanto de Bianca se hizo más sonoro hasta el punto que grito.
— ¡Te odio abuelo Micheal! —el grito ahogado se escuchó, por todo el hospital.
Sala De Rayos X.
El grito se escuchó por todos los pasillos del hospital, eso en cierta medida distrajo a un concentrado Aspros que no dejaba de pelear en un combate físico en contra de Aiacos. La mano derecha de Micheal Carter que le impidió el paso para ir en dirección para poder auxiliar a su amigo.
En su interior se estaban gestando, los peores pensamientos con relación a la señora Elena, Momo y Tiffany.
—Maldición Momo, tengo que ir a buscarla—y Aspros intento ir pero Aiacos le impidió una vez el paso.
Sala De Operaciones.
— ¿Bianca? —se dijo preocupado Sísifo, entonces recordó que Fany estaba entre ellos. —Fany, tengo que ir por ellas.
No solo Sísifo había escuchado el grito ahogado de Bianca, sino Carter que estaba a punto de clavarle un bisturí al castaño por la espalda. En venganza por las dos costillas rotas, que le dejo por la patada que le propino en un intento desespero de zafarse de su llave.
Cuando escucho su nombre en el viento, supo que su hermana tenía que haber fallecido.
Sonrió amargamente. A pesar de todo lo que sucedió entre ellos, Elena siempre fue la que el más quiso con toda su alma. En cierta medida si le dolió su parte porque aun en el fondo quedaba algo de ese pequeño José que siempre le solía decir cuando era mucho más joven, pero lo que él no comprendía a ciencia cierta… ¿Por qué de pronto sentía la necesidad de ir donde estaba Tiffany?
Algo de compasión se afloró en su ser, no solo en el... intento ir a donde estaban las dos jovencitas.
— ¿A dónde vas bastardo? —le grito Sísifo tirándose encima de él, dispuesto acabar con su vida.
—La pregunta está de más, ¿No lo crees papanatas? —se burló con sarcasmo Micheal—. Buscar a mi nieta sobrina, estoy completamente seguro de que su madre también pagara una remunerada cantidad por ella, y el señor Hwang hará lo mismo por su hija menor.
—No es que, no me sorprende… que quieras usar a dos niñas inocentes como tus rehenes. Pero adivina te tengo, dos noticias una esas dos jovencitas ya deben estar fuera del edificio… y numero dos tendrás que cortarme la cabeza para poder ir detrás de ellas. —comento Sísifo devolviéndolo, su comentario sarcástico con ese humor tan ácido.
Y Sagittaruis se las ingenió para quitarse el bisturí de cirugía que adorno su espalda dejándolo una terrible herida profunda. Con muy poca delicadeza quitó, de un solo movimiento.
Logro sacárselo dejando que cierto líquido rojo saliera despedido. En instantes Carter intento aprovechar tomar una jeringa que estaba a unos cuantos centímetros de su rostro. Hizo un intento desesperado, por alcanzar la aguja para poder zafarse de Sísifo pero no logro ya que Andreatos pensó mucho más rápido que el…y a sangre fría olvidándose de cualquier protocolo que le enseñase cuando él estuvo al servicio del ejército en sus primero años, le clavo bisturí en el ojo izquierdo destruyéndole por completo su retina.
— ¡Aaaaaaght! —grito Micheal al sentir que el bisturí, se clavaba completamente en los músculos de su ojo izquierdo dejándolo completamente ciego del mismo.
—Esto es en venganza de la costilla rota, que me dejaste en Japón. —hablo Sísifo, que entonces se incorporó dejando al hombre tendido en el suelo estremeciéndose de dolor. En el frío suelo, ignorando completamente sus heridas comenzó a caminar en dirección a salida en busca de las niñas.
No vio el peligro exponencial que se acercaba a él, y Sísifo se paró en seco al sentir un rayo láser rojo alrededor de su cuello. Se volteó para quedar cara a cara con Pandora, que tenía un blaster de rayos infrarrojos en un intento de mantenerlo en línea.
El castaño se mordió el labio inferior, con ira.
Andrea entró en ese mismo instantes se espantó al ver a Carter convaleció, en el suelo con una horrible hemorragia en el ojo izquierdo, y Pandora también contemplo lo que le sucedió a su jefe se sintió tentada de disparar a Sísifo. Pero cuando estuvo a milésimas, de hacerlo se escucharon disparos que los alertaron a ellos. Eran los refuerzos, que provenían del FBI y la CIA trabajando en conjunto.
Eran demasiados, como para ellos poder hacerles frente en estos mismos lo más importante. Era llevar a Carter, a un hospital de la fundación. Y ordeno retirada, pero no antes dejarle un obsequio a Sísifo en recompensa de lograr herir a su jefe. Siendo el segundo hombre en lograr dejarlo fuera de combate, el primero había sido Ilias su hermano mayor.
Una horrible era en el pómulo derecho cortesía de Andrea, antes de desaparecer, pero Sísifo se encargó de dejarle un ojo morado.
Entonces se escucharon los gritos de Yania, que entro de una manera abrupta empujando soldado.
Fundación Carter. Cárceles De Máxima Seguridad.
Una fuerte explosión se detonó, en las grandes cárceles de máxima seguridad de la fundación para ser exactos en la cárcel del arzobispo. Se hallaba cautivo, casi llegando a la inconsciencia debido a todas las heridas que poseía su cuerpo, la pérdida de sangre que fue sometido gracias a las múltiples torturas a la que fue sometido sin descanso alguno en estos tres días.
Los sensores infrarrojos que resguardan las cárceles, se activaron no se hicieron esperar para mandar señales constantes, que dentro de sus interiores se hallaba un intruso que consiguió burlar los altos sistemas tecnológicos de seguridad que poseían dentro del mismo cuartel.
Y una mujer de atractiva figura, de cabellera rubia logro escabullirse sin ser detecta para colocar una contraseña muy parecida, a la que usaba la caja de cristal; Donde el anciano tenía su casa improvisada durante estos tres días que estuvo cautivo, el anciano no podía distinguir la figura femenina que se le acerco. Para darse el lujo, de trabajar en sus esposas.
Él reconocía esa fuerte voz femenina, donde fuera solo logro decir. — ¿Señorita Yuzuriha?
—Despreocúpese señor Salvatore nosotros, venimos a rescatarlo debo decir que los métodos pocos ortodoxos de Heero…sirvieron para que al pirata informático Chris nos diera un panorama de esta enorme fortaleza. —le explico terminado de abrir las esposas. —Miren en el estado en que lo dejaron, en verdad Carter es un hombre de temer. Pero eso no tiene importancia ahora mismo, lo primordial es sacarlo de aquí cuanto antes.
—Fany mi pequeña eye smile. ¿Dónde está? —lloraba Gabriel, recordando a su pequeña Fany.
Yuzuriha se preocupó un poco, por el estado mental del señor pero respondió—. Ahora mismo según le entendí a Yania, debe estar siendo traslada a otro hospital ya que el Memorial Francis Hospital, sufrió un atentado terrorista.
El anciano se sintió aliviado de saber de qué su pequeña niña de la sonrisa de los ojos, estaba lejos del loco de su hermano mayor y de seguro, de su hermana menor esperaba pronto verla para confesarle la verdad sobre el pasado de su hermana mayor. Que de una vez, se quitara la venda de los ojos que llevaba por varios creyendo que Andrea es una mujer respetable y digna.
La detonación de balas, no se hicieron esperar, pero Yuzuriha tenía el respaldo de dos escuadrones que se encargarían. De los mejores soldados, de Carter que pronto entrarían en acción. El escuadrón número los distrajo el tiempo suficiente para, hacerle tiempo a Yuzuriha para escapar con el anciano hasta la salida subterránea.
Llevando esta misión al éxito. Le habían dado un golpe muy fuerte, a la fundación Carter. A pesar de los atentados de los dos aviones, que sufrió toda San Francisco.
8 Días Después….
Las cosas poco a poco estaban tomando, un giro muy sombrío.
Las instituciones del gobierno estaban hechas ya un completo caos, a esta cadena de eventos desafortunados se le unió la junta investigación de accidentes aéreos de los Estados Unidos. NTSB. Y el peor de los casos, un vuelo internacional. El gobierno japonés le exigía a los Estados Unidos respuestas sobre el atentado ocurrido en el parque recreativo del Golden Gate, donde 423 pasajeros perdieron la vida. Mientras que en el vuelo de United Airlines el número de fallecidos fueron según los cálculos de Yuzuriha. Fue horrorizarte… 204 personas.
Mientras que en el edificio, se hizo un recuento de, ¿Cuántas personas lograron sobrevivir y quedaron heridas? ¿Cuántos perdieron la vida? Llegando… a la escalofriante numero de 1,098 personas que lograron salir con vida. Sin embargo, la horrible numeró de 3,089 muertos incluyendo los 4 terroristas que secuestraron los aviones.
Si se unían los números se soltaron las cifras y en total fueron… 4191. Si se agrega los dos aviones siniestrados, 627 vidas perdidas de una forma tan violenta.
Sumado el vuelo norteamericano que se estrelló en la unión square. Hubo un total de pérdidas humanas, que superaba la cifra esto era mucho peor, que los atentados del 11 de septiembre del 2001. No era sorpresa, que el general mayor de los Estados Unidos junto con un muy herido Sísifo y Aspros tuvieran una reunión privada para discutir sobre los problemas que se afrontaban. Idealizar un plan, aunque no dejo elogiar el plan secreto que tanto Sísifo, Sage, Aspros y Hasgard formularon en incógnito sin que ningún otro miembro se enterara hasta hace 6 días. Logrando rescatar de manera satisfactoria al arzobispo Gabriel Salvatore.
Luego de esa reunión. Sísifo y Aspros, fueron internados de inmediato en el hospital, y obligados a descanso forzoso.
En cuanto a la salud, del arzobispo. Gabriel Salvatore logró salvarse de milagro; Al ser rescatado fue llevado inmediatamente al hospital, fue llevado a la sala de operaciones para una cirugía riesgos a. Puesto, que la herida que presentaba sobre su abdomen no recibió cuidado alguno como se debía y anteriormente perdió mucha sangre dejándolo casi al borde de la muerte, es que… ni siquiera los terroristas se preocuparon por lo menos de atenderla como se debe.
La cirugía duró casi 7 horas muy largas, el cirujano por fin salió con la peor noticia de todas. Gabriel Salvatore no volvería a caminar jamás debido a que la pérdida de sangre, agregando que sufría de diabetes. Su columna recibió muchos daños, hasta el punto que colapso fue imposible repararla. Quedando postrado en una silla de ruedas, destrozando el corazón de Tiffany y Bianca que de por si estaban sensibles por la muerte de la señora Elena.
No se celebró ritos funerales, salvo inseminar el cuerpo y colocarlo en una cripta. Ya que no tenían cabeza para organizar un funeral digno, en esos mismos instantes.
Los miembros del escuadrón de Sagittaruis mostraron su apoyo, a la familia José.
St. Mary's Medical Center. Habitación De Sísifo Andreatos.
— ¿Se puede? —pregunto Yania y las puertas se abrieron automáticamente, vestía un pantalón negro con decoraciones blancas, camisa de color blanco, una chaqueta amarilla y tacones negros.
—Claro pasa. —hablo Sísifo que en ese mismo instante comía, algo por órdenes de las enfermeras —Acabo de pasar por la habitación de Aspros, no solo la del, sino también del señor Gabriel. Pobre Momo está muy triste por la muerte de su abuelita como también la señorita Hwang.
—Si lo sé, ella vino hace media hora para acá para conversar conmigo un rato. Con decirte que me dio de comer… es bien osada, claro, venia en compañía de Tiffany que por ahí viene de regreso. Sabrás… ¿Qué hace una ensalada griega? Como si ella hubiera vivido en Atenas.
Yania se burló ante el comentario de su amigo, y tomo asiento.
—Lo sé, pero es que no la puedes culpar no cuidas muy bien de tu salud. Por eso se ve obligada a darte de comer, debo decir que yo hubiera hecho lo mismo. Sin embargo, es irónico pensar que en estos ocho días la prensa no ha dejado de hablar sobre los sucesos e incluso ya están anunciando alerta nacional en todas las bases militares. La verdad… después de lo que me contaste que por cierto, fue muy brutal de tu parte dejar a Carter ciego de un ojo.
—Estoy consciente de eso, no solo eso la bastarda astuta de Andrea en venganza por lo que le hice a lunático ese me dejo esta cicatriz en mi mejilla derecha. El médico dice que con tres cirugías ya no la tendré pero eso no importa. Total eso no es lo que importa. —dedujo, entonces Yania por fin presta atención a la herida en el pómulo derecho de Sísifo, cubierta por una gasa.
—Oh, cielos, es cierto. Yo considero que si debes someterte a esas tres cirugías no por estética sino por salud Sísifo. —aunque pensándolo bien, esa cicatriz no disminuía la belleza masculina de Sísifo, al contrario lo realzaba más.
—A su debido tiempo amiga…—intento explicarle, cuando las puertas de su habitación volvieron abrirse automáticamente. Dejando mostrando, a Tiffany con unas mantas. Vestía un simple vestido negro con rayas grandes de color negro y azul, de tiras gruesas parecidas a un jumper escolar. Por dentro llevaba una suave camisa blanca, con ruchas con cuello alto. Su cabello recogido a una cola de caballo alta y su democrática galluza poblaba, bailarinas plateadas.
—Aquí traigo las mantas, y un poco de agua oxigenada para limpiarle la herida del pómulo. Ya la enfermera me enseño más o menos como hacerlo. —sonrío Tiffany caminando hasta su encuentro, colocándole la gruesa manta de lana. Y eso sorprendió un poco a Yania, pero no pudo evitar sonreír. —Oh, señorita Lombargo que bueno que la encuentro, mi tío Gabriel quiere hablar con usted. Es sobre Bianca, al parecer ella no quiere escucharnos… creo que a ti si te escuchara.
— ¿Ocurrió algo con Momo? —preguntaron al unísono Sísifo y Yania. —Si la señorita Seraphine llamó, desde Chicago. Ella desea que Bianca, se mudó con el señor Degel y ella a la cuidad donde viven. Por supuesto ranita, le tiro el teléfono.
Yania ya un poco más informada, sobre la situación de la niña se incorporó de su asiento se excusó y se retiró dejando completamente solos a Sagittaruis con Fany. Que no pudo evitar entristecerse, incluso sus ojos se cristalizaron un poco.
— ¿Qué ocurre? —y Fany se sobresaltó le negó con la cabeza, limpiándose las lágrimas.
—Nada solo estoy triste por ranita, somos amigas. Yo tampoco puedo superar el hecho que mi tío quedó paralítico y la tía Elena se murió, era cómo perder a mi madre. —comento con una voz algo quebrada. —Ya le comunique a mi hermana mayor, que a raíz del accidente de mi tío Gabriel me iré a vivir con él. Después de toda la enfermera no podrá hacerlo todo.
— ¿Cómo lo tomo?
—Muy mal, se enfureció y me agredió diciéndome que yo no tengo nada que ver con esa familia. Que mi lugar era estar con ella o con mi padre, sin embargo, mi papá me escribió la noche anterior me dijo… que desalojara esa casa que era lo mejor para mí que vivir con mi hermana correría mucho peligro. —sus manos empezaron a quitar con delicadeza, la gasa del rostro Sísifo. —El hermano mayor de la señorita Seraphine, el señor Unity me llamo por teléfono diciéndome que se mudaría de España acá a San Francisco para encargarse de adaptar la casa de mi tío.
—Yo creo, que tu papá tiene sus razones de desconfiar de tu hermana. Lo más sensato que te mudes con el señor Gabriel, es tu tío el cuido de ti… me imagino que tu padre también está de acuerdo. —sonrío él, pero de pronto sintió algo de dolor.
— ¿Lo lastime? Si es así por favor avíseme.
El castaño se lo negó con la cabeza, la jovencita coreana. Sonrío y siguió con su trabajo de limpiarle la herida con cierta delicadeza enfocando sus ojos marrón muy oscuro con cierta luminosidad. Algo que llamo poderosamente, la atención.
Por supuesto la chica dedicó una sonrisa dulce, a pesar de que en el fondo ocultaba toda su tristeza. Mostrándose como una joven muy fuerte. Sin darse cuenta, no dejaba de contemplar la belleza de la muchacha.
Sin darse cuenta quedo cautivado por su belleza e inocencia. Sin saber que no era el único.
Hospital De La Fundación Carter.
— ¡Malditos sean! —grito desde su habitación Micheal lleno, de furia.
— ¿Qué fue eso? —pregunto preocupado Cheshire tirando los platos del suelo.
—El señor Carter, está sufriendo la pena más grande de su vida. Acaba de quedar ciego del ojo derecho gracias a Sísifo Andreatos. O mejor conocido como Sagittaruis, como cicatriz por un suceso del pasado. —hablo consternada Pandora, escuchando el grito ahogado de su socio.
Cheshire no escondió su sorpresa, y comprendió a la perfección el dolor de su jefe.
…
Micheal estaba fuera de sus cabales en esos instantes al verse en el espejo que le tendieron, para darse cuenta que su ojo izquierdo quedó completamente irreparable. Hasta el punto que maldijo, muchas veces el nombre de Sísifo…por haberlo forzado ahora en adelante en toda su vida en usar un parche. No solo eso, por haberlo alejado de su pequeña florecida coreana. De su dulzura y su inocencia.
—Sísifo Andreatos has firmado tu sentencia de sangre, al dejarme tuerto de un ojo. Sino que yo tenía un maldito intercambio con Andrea.
Bueno aquí está el capítulo fue bastante difícil, pero aquí como siempre les dejo unas informaciones extras.
-Saint Francis Hospital está ubicado en la calle, CA 94109 uno de los principales hospitales del estado. Actualmente en la historia está siendo en reparación debido a los atentados que sufrieron.
- Mugunghwa, es la flor nacional de Corea Del Sur. El apodo que enuncia Micheal Carter hacía Tiffany Hwang.
- Millennium Tower Residencial, es un edificio residencia de 60 pisos muy parecido al One Rincon Will pero a diferencia, este es mucho más exclusivo que el anterior puesto que tiene bar, restaurante, spa. Es donde vive Calisto la hija de Micheal Carter. Un departamento, que su padre le compro…con el único propósito de mantenerla alejada.
-Calisto José Carter. Basada en la modelo brasileña Adriana Lima.
-Chinatown es una de las atracciones turísticas más visitas, del estado de California. En la ciudad de San Francisco. Es una adaptación de como son los barrios chinos de Hong Kong. Shangai y ect.
- Fusil M16: Es un fusil de asalto, es la designación de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos para el fusil AR-15. La compañía Colt compró los derechos del AR-15 a ArmaLite y actualmente solo usa esa designación para versiones semiautomáticas del fusil. El M16 dispara cartuchos 5,56 x 45 OTAN. Entró en servicio con el Ejército de los Estados Unidos y fue desplegado por primera vez para las operaciones de Guerra de Vietnam en Vietnam del Sur en 1963,1 convirtiéndose en el fusil estándar de la Guerra de Vietnam de las fuerzas militares estadounidenses en 1969,2 reemplazando en ese papel al fusil M14.
-MG 34: Arma de origen Nazi, es una ametralladora de propósito general. que comenzó a ser fabricada y aceptada para servicio en 1934. Las primeras unidades se distribuyeron en 1935. Era una ametralladora refrigerada por aire que disparaba cartuchos 7,92 x 57 Máuser y tenía un funcionamiento similar a otras ametralladoras medias.
-Esperatta: Su significado es esperado de origen latino. Esperatta es la difunta esposa de Micheal Carter quien falleció en el año 2002 a causa de un terrible cáncer de hígado dejando a su hija de 15 años de edad huérfana a su esposo. Resentido con la vida de origen brasileño-sueco anteriormente a su matrimonio con Micheal. Era una esclava sexual. De apellido Carter. Tiene un ligero parecido en cuanto a carácter con Tiffany Hwang por eso, el terrorista las relaciona a las dos mucho. La iglesia se negó a que una prostituta fuera convertida en una dama.
- M712 Schnellfueuer: Pistola semiautomática, viene del imperio alemán. ue fue producida originalmente por alemana fabricante de armas Mauser de 1896 a 1937. [5] copias sin licencia de la pistola también fueron fabricados en España y de China en la primera mitad del siglo 20. (Pero esta es una versión moderna).
-NTSB: Junta nacional de investigación aérea que se encarga investigar accidentes dentro del territorio americano, o con aviones fabricados del mismo.
-Los métodos de torturas que se ven eran usado en los tiempos del Lost Canvas, por diversas fuentes por el vaticano.
