Gracias a las personas que leyeron la historia y en especial a y a whatsername1 que me animaron para poder continuarla y acá esta el segundo capitulo de este proyecto de adaptación. De ante mano les agradezco a todos y les pido que lean la historia y me digan que les pareció. Nos vemos abajo para decirles algo.


Triangle Story.

Si lo admito, si tengo que admitirlo, me rendiré en ocultarlo. Ahora me he enamorado de ti. No es confiado, no destaca, siempre corre lejos.

- ¡el solo verte me molesta!- sin saber que tú eres un chico con clase, yo te digo severas palabras. Ese encuentro fue horrible. Después de eso yo siempre te observo. Cuando nuestros ojos se encuentran tú eres el primero en sonreír. Esa inocencia tuya me molesta.

Un día me di cuenta que me enamore ¿después de cuánto tiempo? Oye, cuando nuestros ojos se encuentras… la cuenta regresiva se detiene. Si lo admito, si tengo que admitirlo, escondo mi voz temblorosa. Ahora me he enamorado de ti. Me hice muy cerca contigo, me he vuelto algo más contigo, he cambiado un poco. To se la razón, y realmente no se puede evitar.

He estado pensando en ti por mucho tiempo, no es algo muy bueno. Desearía que no te hubieses vuelto tan popular, después de eso nos distanciamos. Cuando nuestros ojos se encontraban, yo era la primera en voltear a otro lado. Me molesta pero tengo que hablar contigo.

Comparado con ayer, hoy nosotros dos… ¿Un paso más? Oye, si me acerco más… la cuenta regresiva continua. Si te digo, si tengo que decírtelo, eso probablemente nos distanciaría. Justo ahora, te entregaré esto. La sincronización es de lo peor. Escondo la carta que escribí, sin ser capaz de dártela me molestan tus "rastros de lágrimas".

La palabra –gustar – que yo termino diciendo. ¿Un paso más? Oye, si me acerco más… ¿llegará a ti? Ahora mismo. Por qué se desbordara, incluso si lo contengo. A pesar que he sabido todo acerca de esto. Oye, te veré después.

Ima Suki ni Naru-Honeyworks.

Triangle Story.

Todo había empezado ese día de primavera, tenía que limpiar el colegio junto con los otros estudiantes de este mismo, odiaba tener que hacer eso, siempre se arruinaba su esmalte de uñas cuando pasaba. Pero detestaba más tener que ir a llevarle ese tonto bento a su hermanastro; ¿por qué debía ser tan distraído para siempre confundirlo con el de ella? A pesar de eso igual lo quería.

- Sasori- llamo a su hermanastro desde la puerta del salón de clase el cual voltio a verlo.

- ¿qué pasa ahora Ino?- dijo el mencionado parándose de mala gana de su lugar, estaba charlando tan bien con el amor de su vida- dime rápido por favor.

- Solo traje tu bento tonto- lo miro de forma enojada- ahora pásame el mío por favor- estiro su mano.

- Pienso que debería darte igual el que confunda esto- le devolvió su respectivo bento.

- Sabes que odio el…- no pudo terminar su frase porque alguien había chocado con ella.

En ese momento todo ocurrió, ella cayó al suelo mientras la persona que había causado eso había caído sobre ella, ella identifico un delicioso aroma a loción masculina, con cuidado abrió su hermoso ojo azul que era visible dado que el otro era cubierto por su larga cabellera rubia. Lo primero que había visto fue un ojo azul viéndola con vergüenza a pocos centímetros de ella.

Todos en ese lugar habían visto ese accidente con asombro, pero decidieron no decir nada. Después de todo involucraba a la hermanastra de Sasori; el chico más popular de la escuela en ese momento. Pero lo que no pudieron callar fue lo que pasó a continuación.

- ¡¿Pero qué crees que haces?!- dijo alarmada Ino mientras se quitaba de enzima al rubio de larga cabellera y se ponía de pie.

- Lo siento muc…- no acabo de decir la frase cuando alzo la mirada para ver a la rubia. O no, estaba en una mala posición… le estaba viendo todo.

- ¿por qué esa…?- en ese momento la rubia se dio cuenta de todo- ¡AAAAAAH!

Lo siguiente que se vio por todo el plantel educativo fue a una iracunda rubia perseguir con una escoba en su mano a un rubio que parecía iba a orinarse en los pantalones. Y el gritar como era el color de la ropa interior de la rubia no ayudaba en lo más mínimo.

Todos en la escuela aparte de ver a ese par correr con expresión de gran impresión, también se divertían, esa imagen era demasiado entretenida a su parecer. Bueno no para todos, cierto castaño no estaba de acuerdo.

- Ahora que le pasa a Ino con ese estudiante mayor- suspiro el castaño mientras veía a la rubia pasar a su lado.

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Los días pasaban, el pequeño "problema" que habían tenido Ino con ese otro rubio había quedado en el olvido de todos los estudiantes, ella había aceptado las disculpas de ese tal Deidara. Con el paso del tiempo se dio cuenta que no era un pervertido como creía.

Él era en realidad un hombre muy dulce, con clase, era tierno y aunque no lo pareciera por su delicado aspecto él era todo un macho. Siempre que pensaba en él se sonrojaba, no era nada justo, a ella no le agradara tanto como para ponerse así.

- Este en definitiva es el día más aburrido de todos- dijo mirando por la ventana de su salón de clase mientras suspiraba. Era la hora de entrada y había llegado demasiado temprano gracias a Sasori.

- Vamos Ino no te quejes, puede ser genial- le hablo un castaño a sus espaldas asomándose por la ventana donde ella estaba recostada.

- Cállate Kiba, no sabes que dices- en ese momento por la puerta principal ella logro divisar como una larga cabellera riba parecida a la suya entraba. Se sonrojo, no esperaba verlo.

- ¿qué tanto miras?- dijo el castaño asomándose, en ese momento ese rubio de grado mayor los saludo con una sonrisa- no entiendo que vez en él para querer ser su amiga.

- No es tu problema- dijo mientras se apartaba de la ventana.

No le importaba lo que Kiba le dijera o no, él tenía algo en especial que muchos otros chicos no tendrían jamás. Incluido ese castaño amigo suyo. Él era el sueño de cualquier chica así como era, no desearía nunca que cambiara, no. Él simplemente era perfecto en todos sus aspectos, incluso cuando lograba encontrarla escondida en algún lugar; no entendía como hacía él.

Aunque pasaran los días, los meses y lo que fuera ese sentimiento de ternura que sentía por él aumentaba, se ponía cada vez más nerviosa cuando lo veía y si le hablaba… o si le hablaba para ella era como tocar el cielo.

Se había dado cuenta, lo sabía, ella se había enamorado de él en el momento menos esperado. Para ella él era su amor eterno.

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Aún faltaban treinta minutos para que cerraran la puerta principal del colegio. Su hermanastro a veces era fanático de la puntualidad, pero este año se estaba exagerando. La hacía salir incluso una hora antes sabiendo que ese colegio estaba solo a diez minutos de distancia.

- Si llego tarde será por tu culpa tonta- decía un pelirrojo de ojos cafés casi corriendo con una rubia tras él- apúrate tortuga.

- Cállate tomate con patas- la rubia iba cansada mientras corría tras él- no entiendo para que llegar siempre de primeros.

- Ese no es tu problema- dijo algo sonrojado mientras aceleraba más el paso.

- Sabes que adelántate, yo llegaré después – vio como ese pelirrojo salio corriendo aún más rápido dejándola a ella atrás – pero que loco puede ser.

La rubia siguió el camino a la escuela un poco más calmada, no tenía necesidad de seguir corriendo, prefería ir así. Dio la vuelta por una calle diferente para poder demorar un poco más, se sentía tan bien el poder hacer ese recorrido así, sin que el tonto de Sasori la acosara a que se apresurara… aunque de todas maneras era un buen hermano mayor.

Giro su mirada al frente y las sorpresas de la vida, pero si era el amor de su vida con… ¡¿ESA ES SAKURA?! Bueno no debe alterarse, tal vez solo hablaban de algo de su clase, después de todo van en el mismo grado… aunque es raro verla a ella sin Kiba, nunca se le despega para ir a clases.

El deseo de ir a saludarlos aumentaba cada vez más pero no podía, debía resistir… bueno al menos por ahora. No sería débil y haría una escena de celos, después de todo ella es su amiga. No le hablaría aun, esperaría que ella se alejara de él un poco… calma Ino solo es cuestión de esperar.

Estaba en la puerta del colegio, solo faltaban 15 minutos para empezar las clases y vio como Sakura se despidió del amor de su vida para ir corriendo con… ¿su hermano? Eso era raro, no sabía que esos dos tuvieran una relación tan cercana. Pero ese era el momento, le iría a hablar de una buena vez.

- Deidara- saludo al rubio quien se dio la vuelta- ¿Có…Cómo amaneciste?

- Amm ho…hola Ino- dijo el rubio de cabellera larga que le tapaba los ojos- espero que estés bien.

- Si gracias- dijo sonriendo con un pequeño sonrojo- es raro llegar al mismo tiempo.

- Tienes razón- le sonrio mientras dejaba al descubierto su ojo visible- pero me agrada, permite que pueda hablar con una buena compañera.

- Si… compañera- bajo la mirada triste, era feo el saber que ni siquiera la considerara una amiga—Deidara… quiero decirte algo.

- Adelante Ino- dijo con toda la inocencia- puedes decirme lo que quieras.

- Yo… yo…- se estaba sonrojando a niveles extremos- yo te admiro mucho.

- Oh… gracias- le sonrio para voltearse- me iré a clase, nos vemos.

- Soy una idiota- bajo la mirada al suelo.

Genial tenía la oportunidad perfecta para declarar su amor por él y lo desperdicia, no podía ser verdad, eso debía ser una broma. Si no era capaz de hacer en persona debería hacerlo de otra forma… pero cual, él es el chico más inocente que conoce, además de que el autoestima de él está en el suelo.

Tenía tan mala suerte de haberse enamorado del único hombre que lo consideraban una mujer más en todo el plantel educativo, pero de todas formas eso lo hacía perfecto a los ojos de ellas, al menos le permitía el no tener tanta competencia como en el caso de muchas otras con sus amores.

Pero volviendo al tema, ¿cómo le declararía sus sentimientos a él de una forma directa sin que él tome en broma? Vamos Ino piensa, tu puedes hacerlo no es tan duro… si le dedica algo no se daría cuenta, volverle a decir no sería capaz; solo le quedaba una opción para eso… Le escribiría una carta.

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Esta era otra oportunidad para ella, estaba en clase de arte, la única que compartía con Deidara afortunadamente, siempre intentaba hacerse al lado de él pero de cierta forma él nunca decía nada, era triste pero no se rendiría. Ella lograría que un día él le dijera que se podían sentar juntos.

- Este… ¿me puedo sentar acá?- le pregunto con el rostro demasiado sonrojado, tenía la esperanza de que ese fue el día.

- Amm… Emm...- lo vio bajar la mirada mientras se sonrojaba, así que esa era la respuesta de él, no lo podía creer, otra vez él hacía eso.

- Estaba bien me voy a otro lado- se fue con la mirada gacha a donde estaba sentado Kiba, al menos él no la rechazaba, no como Deidara que lo hacía de una forma un tanto especial.

No podía creerlo, era casi la millonésima vez que Deidara le hacía eso, esto se sentía tan triste, y lo más triste es que no decía nada si se le acercaba Sakura y se sentaba al lado de él. Esto era un rompimiento del corazón serio; podía ser la melliza de Kiba pero no podía creer que le pasara eso. Pero todo iba a terminar, esa clase no prestaría atención, si se atrasaba en alguna cosa Kiba le debía prestar sus apuntes. Ella se dedicaría a escribir su carta.

Sacó una de su cuaderno la cual decoro con esmero con muchos corazones y flores a los lado, hizo un pequeño oso blanco en una esquina y se le quedo viendo con su lapicero en mano y pensó… no se le ocurría nada. Volteo la mirada a su rubio amado y se inspiró para escribir.

"Para Deidara:

¿Te ha sorprendido esta carta tan repentina? A mí me asusta tanto que me mareo. Tú y yo nos conocemos desde hace mucho ¿verdad? Yo todavía recuerdo ese momento con mucho cariño y gracia, espero que tú también.

En ese momento estábamos en primero de y no sabes las veces que intente perseguirte, lo siento de verdad… pero ahora, quisiera mirarte a los ojos y decírtelo, puede que no tenga la sonrisa de la chica que te gusta pero… pero sé que puedo hacerte muy feliz. Y es que cada vez que nos vemos en el colegio me pongo bastante nerviosa.

¿Sabes la razón por la que me enojaba contigo antes? Porque mi hermanastro (Sasori Akasuna) dice que no es una tontería que nos veamos dado que tal vez podría repetir el accidente, pero es obvio que si hace falta porque somos compañeros. Supongo que es lo más natural dado que vamos en el mismo colegio. Sabes aún tengo la foto que nos hicimos una vez cuando nos encontramos en la salida, solo que la tengo enmarcada.

Tengo que decir, que estoy muy feliz de estar en el mismo colegio que tú y que ese corte de pelo te queda muy bien, no te debe hacer sentir mal ¡supongo que por eso eres el más popular! Bueno lo eres a mi parecer. Para ser sincera estoy un poco celosa, aunque todas no te consideren genial siento que todos pensaban diferente, me era imposible decirte estas palabras; así que creo que te alcanzarán mejor mis sentimientos si los escribo en esta carta.

Me gustas Deidara. Puede que no me creas, pero por favor, espero gustarte ya que eres una persona muy dulce y fuerte también.

Atte: Ino Yamanaka"

Está bien, estaba listo, es la primera vez que escribía algo así pero se sentía muy bien, suspiro y guardo la carta en su bolso, en su hogar lo pondría dentro de un sobre y se lo entregaría como es debido. Por ahora terminaría el día para irse a su hogar a descansar. Mañana sería un día importante.

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Había vuelto llegar algo temprano por su hermanastro, pero esta vez lo necesitaba, pero raramente esa vez estaba escuchando hablar de un supuesto nuevo estudiante muy guapo, no entendía que era lo que pasaba. Al parecer todas las chicas ya se decían enamorar de ese nuevo chico. Bueno al menos así dejarían de una vez en paz a Sasori.

En ese momento supo de quien hablaban, ella reconocería ese cabello y ojos donde fuera. Era Deidara pero esta vez tenía un peinado demasiado diferente. No lo negaría, él se veía genial con ese aspecto. Pero le gustaba más el chico tímido que siempre conoció, desde ese momento ya estaba extrañando al Deidara de antes. Pero aunque lo extrañara aun lo amaba y le daría esa carta.

- Vaya Ino es raro que llegues algo tarde en esta ocasión- le hablo un castaño mientras veía a la rubia entrar al salón de clases.

- No es nada Kiba, me distraje viendo algo- le sonrio a su mejor amigo- hiciste lo de historia.

- Claro que no- se rio mientras iba a su lugar- me lo prestas.

- Ya que- se rio mientras le entregaba el cuaderno al castaño. Aunque no lo notara estaba algo sonrojado- no es necesario que me esperes hoy después de clases.

- ¿Por qué?- la miro asustado, esa era su forma de estar cerca de ella- pero si eso quieres.

- Gracias Kiba- le sonrio- ahora me iré a mi lugar, ahora me pasas el cuaderno.

- Claro- le sonrio.

Aunque ella le dijera que no lo esperara él lo haría no importaba que tuviera que esperar 20 horas seguidas no le interesaría, lo haría hasta verla. Algo le decía que ese día ella necesitaría compañía de personas que la quieren.

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Las horas fueron pasando con lentitud inhumana, estaba demasiado nerviosa y triste, en el transcurso del día vio como las chicas se le acercaban a él… no era justo antes no lo veían, hasta lo tachaban de invisible.

En cambio a ella no le prestaba atención sabiendo que siempre lo vio, aún más cuando nadie más lo hacía; era de las cosas más tristes que ha enfrentado en todo el mundo. Pero no era momento de eso.

Llevaba mucho tiempo recostada sobre la pared esperándole. ¿Será que le habrá pasado algo? No imposible. Después de todo solo era un colegio. Pero era tan raro que aún no haya salido, sentía su corazón latir muy rápido mientras apretaba la carta contra su pecho. Si no se calmaba moriría.

Escucho pasos acercarse por la escala que daba para la salida del colegio, esa era su oportunidad. Vio como el rubio se percató de su presencia y vio rastros de lágrimas en sus ojos… ¿qué había pasado?

- Oh Ino hola- dijo Deidara mientras veía a la chica con tristeza- acabo de ser rechazado- lo escucho reír amargamente para su gusto.

- Deidara- dijo viéndolo y arrugando su carta con fuerza, no podía creer que le estuviera pasando eso.

Ella lo amaba pero sabía que ese no era el momento para declarar su amor por él. No aun ya que estaba sufriendo, pero no esperaba que él siguiera hablando.

- Sabes creo que esto me pasa por ser como una chica- la vio tristemente.

- Tú no eres como una chica- el rubio la vio con interrogación- tu eres el chico más genial y tierno que he conocido- y lo vio, obtuvo el valor y se lo dijo- tú me gustas.

- Ino…- la vio con impresión pero luego sonrio- es dulce que digas eso pero no necesito compasión, somos solo amigos- rio mientras le sonreía con dulzura.

- Si… solo amigos- bajo la cara disimulando todas sus lágrimas- te veré después.

Antes de que el rubio pudiera despedirse de la chica vio como esta salía corriendo por la puerta, ella en su mano aún tenía su carta que nunca entrego. Dio una vuelta por el jardín del colegio tratando de calmarse, no quería que nadie la viera así. Llego a la puerta de su escuela.

- Es hora de irnos a casa- escucho la voz de su mejor amigo- vamos Ino.

- Kiba- le sonrio aguantando las lágrimas que amenazaban con correr su maquillaje… si no es que ya estuviera arruinado.

Un escenario parecido ocurrió en su hogar, solo que esta vez fue Sasori quien la consoló. Después de todo él podía ser el mejor hermano mayor que alguien pudiera tener.

FIN…


Bueno esa fue toda la historia, perdón por las faltas de ortografía y el mal desarrollo de la trama; pero no sabía como hacerla bien. Además les pido que me comenten si sigo con ella o no y a demás de que si lo quieren así me digan con que canción de HONEYWORKS seguir y con que pareja les gustaría que se presentara en el caso de que la canción trate de otras personas.

Además de eso en estos momentos me encuentro trabajando con una adaptación de un libro que espero que cuando la termine ustedes me den todo el apoyo que puedan para continuarlo.

Eso es todo. Esperaré comentarios para ver como podemos continuar con esto entre todos.