Trazo

por Mie Ame


Sin realmente notarlo, convivir con Taichi durante el tiempo que duró nuestra aventura en el Digimundo me fue abriendo los ojos en cuanto a la forma en la que lo veía. De pronto, pude ver más allá de esa cubierta de coraje y valentía que se posaba suavemente sobre su centro de sensibilidad y preocupación por los demás. Esas ganas infinitas de quedar bien y tenernos a todos a salvo, bajo su protección.

Dejé de pensar en él como un rival y comencé a verlo como mi igual. Él también tenía a alguien a quien proteger, de quien era responsable y quien contaba con él. Me sentí identificado.

¡Sabré yo cuándo nos hicimos amigos! Lo que sí sé es que mi vida no sería igual sin él. Pasó de ser un chico irritable del cual hacía lo que fuera para mantenerme alejado, a un amigo inseparable al cual recurro tanto en mis mejores, como en mis peores momentos. Incluso esos golpes que a veces asestamos en la mejilla del otro son prueba de nuestra inquebrantable amistad. ¿De qué otra manera se puede hacer ver a un par de chicos testarudos sus errores?

Durante mis primeros años de vida, creí que estaba solo, que era al único al que le sucedían las cosas que me pasaban a mí y el único que debía cargar con las responsabilidades que yo tenía. Al conocer a Taichi, encontré a alguien que estaba enredado como yo, comprometido con el bienestar de alguien más. Me sorprendió su actitud y su forma de enfrentar dichas responsabilidades. Él siempre ha sido más positivo, alegre y audaz que yo.

Con el tiempo, ha logrado contagiarme un poco de esa energía, irradiando esa luz que posee, tan característica de él, semejante a la del mismo sol.

Sí, Taichi Yagami es una de las luces que iluminan mi camino. Ya no puedo imaginar la vida sin él caminándola conmigo.

Muchas veces no coincidimos en nuestros puntos de vista. Otras tantas simplemente parecemos querer llevarle la contraria al otro. Lo cierto es que es tan indispensable en mi vida, como yo lo soy en la suya. ¿Cómo lo sé? Simplemente lo hago. No sé cómo explicarlo, pero es una certeza que no hemos tenido que poner en palabras para que el otro la entienda. Siempre estaré ahí para él, así como sé que podré contar con Taichi, pase lo que pase, en cualquier situación.

En un principio, no imaginé cuánto llegaría a significar ese escandaloso moreno para mí, pero he llegado a apreciarlo tanto como a un miembro de mi familia y, viniendo de mí, ¡es mejor que lo tome como un gran alago!

Fin


¡Ok, aquí está mi segundo aporte a la actividad!

Creo que me seguiré con el punto de vista de Yama-chan, es divertido explorarlo nuevamente. ;)

Tuve que estar recordándome durante toda la redacción, que aún no llega el momento de explorar sus sentimientos amorosos. xD

En fin, espero que lo estén disfrutando.

¡Dejen sus comentarios! :D