Gracias a todos por tomarse el tiempo de leer este fic, ya se que me tarde casi un mes en actualizar pero he tenido muy poco tiempo, ya se que no es excusa, pero ahora ya estoy acá y les traigo un poco más de esta historia, espero que les guste.


Capítulo 2: Un Huracán y una Mariposa.


Teo (pensamientos)

- Se duerme, es tan linda! Ahora ya sé porque Amadito solo se la pasa torrando, es como la madre. Dios, puede ser tan perfecta?! Huele a vainilla, no sé cómo lo hace pero cada vez que estoy cerca de ella su cabello huele a vainilla. No sé cómo una diosa así está dormida junto a mí, se cansó de hacerme caricias en el pecho, sé que le encanta que rocé mis dedos por su espalda dibujando círculos, la relaja, quizás por eso se quedó dormida.

Desde los dedos de sus pies, esas piernas infinitas, lo diminuto de su cintura tan frágil, estrecha, la rodeo con mis brazos y parece doblarse pero la miro a los ojos y lo enciende todo. Como es que esta mujer perfecta me puede amar tanto, necesitar mis labios, estremecerse como yo por los suyos. Es increíble todo esto, a veces me pregunto qué hago aquí, como termine 22 años en el pasado. Si existen otras vidas seguramente fui extremadamente bueno, porque no creo merecer todo lo bello que me está pasando.

No solo tengo el privilegio de fundirme en su cuerpo, de inundarla con mi esencia y de empaparme con su pasión, además compartimos el milagro de la vida, desde su interior desde mi esencia me da ese hermoso bodoque de ojos azules… Amadito; Estoy aquí por ellos, por esta inmensa bendición, para cuidarlos.-


-(Depto. de los Chicos)-


Nacho y Luca se fueron temprano esa mañana cada uno a sus asuntos sin dar mayores explicaciones. Teo se dio una ducha, disfruto al fin de un par de minutos de soledad poniendo un poco de orden en aquel tiradero, le duro poco, tocaron a la puerta, abrió era un paquete que Kika enviaba, lo tomo y firmo de recibido al mensajero, antes de cerrar la puerta Melody se interpuso – Profe me deja pasar un momento? – lo sedujo con una sonrisa.

- Dale pasa hermosa! Pensé que te olvidabas de Este que te trajiste del futuro – dijo mientras Mel lo llenaba de besos. Amadito soltó una risa encantadora y ruidosa tan angelical que de inmediato mato de ternura a los padres.

- Estas celoso vos eh! Bodoque?! Mamá es solo mía - dijo mientras le hacía caritas, Amado lo disfrutaba tanto no paraba de reírse.

-Pero mira el desastre que tiene Papá acá – dijo Mel al nene, mientras lo ponía sobre unas frazadas limpias que Teo acababa de sacar. Amadito se quedó tomando la mamadera.

Teo se sentó en el sofá, Mel a su lado, empezaron a revisar los documentos que Kika mando en aquel paquete. Eran las identificaciones y los expedientes con la información de sus nuevas identidades, los detalles, misceláneas que debían conocer con claridad.

- "Profesor Teo Gorki" te va bien el personaje, no vas te vas a levantar a las alumnas eh?! Mirá que un profe lindo es una tentación - dijo Mel mientras se sentaba en las piernas de Teo.

- No sé quién sabe, quizá una chica linda que requiera clases particulares - dijo con picardía al oído de la chica - Vos queres? –

- Mirá que esta Amadito, y acá apenas y tenes un sofá - Dijo Mel viendo alrededor.

- Eso no es problema, dame un segundo – mientras rápidamente se levantaba y buscaba algunas sabanas para improvisar su lecho de amor, las velitas de incienso y un vistazo rápido a Amadito que para variar se estaba quedando dormido en la habitación de al lado, que perfectamente podían ver desde donde estaban.

- Listo, dale tenemos tiempo los chicos no vienen hasta la tarde – dijo Teo con premura, sofocado se sacaba la camisa y el resto de la ropa. Desde que regresaron del Futuro no habían tenido acción.

- Pará, pará! De donde sacaste esos… - dijo Mel señalando la ropa interior de Teo.

- Eh? No sé, es de Nacho o de Luca, no sé! Dale hermosa – dijo Teo bastante insistente – Te recuerdo que vine acá tan solo con lo que traía puesto; y antes de que preguntes, si los desinfecte y los mande a la lavandería tres veces – Termino poniendo cara de niño bueno para ganarse un premio.

- Eh? Yo decía por que se te ven hermosos, pero se nota que no son tuyos…te quedan ajustados… recordame llevarte al shopping después – le decía con su sonrisa y voz más seductora. Con una mano le cubrió los ojos mientras que con la otra terminaba de desnudarse. Parece que la voz Mel tranquilizó un poco a Teo que esperaba con los ojos cerrados, para cuando los abrió sus manos seguían a las de Melody que lo guiaban para que acariciase su cuerpo.

Al principio todo fue lento era como un reconocimiento mutuo el uno del cuerpo del otro, con delicadeza. Trataban de no hacer ruido pero era imposible contenerse, ya la danza frenética de sus deseos los dominaban.

Así pasaron un par de horas y el rocanrol se repitió un par de veces y cada vez más parecía que la felicidad les desbordaba la sonrisa. Terminaron exhaustos.


-(Una amiga especial)-


* Doy la bienvenida a Mora Cousteau (interpretada por Ángela Torres) supongamos que la Historia de Solamente Vos existe o está basada en una familia Cousteau real; entonces perfectamente en 2010 un León Benítez y una Mora Cousteau podrían conocerse a sus 16 años y escribir una linda historia. Son algunas ventajas de la ficción.


Quien ayudo a Caridad, era una linda chica de 16 años llamada Mora Cousteau, Cari fue su maestra particular el verano pasado, desde entonces habían cultivado una linda amistad, solían verse a menudo en el Spa del Club, Mora se había convertido en la consejera de belleza de Cari, le aportaba un poco de coquetería a nuestra Paisa que siempre trataba de pasar desapercibida.

Cari logro contenerse y disimular un poco frente a los chicos (Monito, Cristóbal, Luz y Alelí) los llevo al Hogar Mágico, trato de fingir ante Justina y Feli, pero fue inútil, no quiso dar detalles solo les dijo que Nacho volvió a las andadas. Caridad quería estar sola, se refugió en la habitación que solía compartir con las chicas.


-(En el Club)-


León Benítez ahora vivía con sus padres Marcelo y Mercedes experimentando por primera vez una familia "normal". Sus días se dividían entre la Casa Benítez y el Hogar Mágico, Nico y Cielo eran sus padres de la vida, era una bendición tener ambas familias.

Marcelo entrenador en el Club, consiguió la chance para su hijo trabajando como encargado de las canchas voleibol del Club. León obviamente flasheaba que era el entrenador del equipo de las chicas que acostumbraban a jugar allí todas las tardes.


- Vamooo! Leonas Carajo! – alentaba León a su equipo, el equipo de voleibol que el entrenaba.

Las chicas se colgaron un poco con el partido y Lleca tenía que dejar libre el lugar para el mediodía, también había quedado con Nacho para ir al gym del Club a esa hora, se le hacía tarde y no quería ser ortiva con las chicas.

- Diosas, ya tengo que ir cerrando! – Les dijo, mientras veía la cara triste de las chicas, todas entre ruegos y coquetería trataban de convencerlo – En serio si viene mi supervisor y no ve todo cerrado me va a retar – se justificaba

- Dale León, deja que nos quedemos un rato – La que suplicaba era Mora una de las chicas – Esta bien, pero yo voy a dentro a cambiarme y a arreglar una cosas y en media hora vuelvo y cierro – dijo cediendo al final.

- Gracias Bombón ¡sos un Capo! - dijeron las chicas, León se sentía un winner.

Pasaron unos 30 minutos, Lleca corrió entre papeleos, cerrando la bodega, guardando el equipo, al final salió a los lockers a quitarse el uniforme de empleado y ponerse cómodo para ir al gym con Nacho.

- Ups! Perdón! – dijo Mora en un grito de sorpresa.

- Que haces acá! Como entras así Mora! Mira si nos ven van a pensar cualquiera! - decía León que estaba sonrojado de todas sus partes, completamente desnudo estaba por vestirse cuando Mora entró.

- De que te reís?!- León estaba molesto y Mora aunque intentaba disimular, se le dibujaba una sonrisita diabólica. El Rubio con ambas manos trataba de cubrirse popa y proa.

- Te parece gracioso, vos acostumbras a ver chicos en bolas! – la retaba el rubio, sonaba como Nico Bauer cuando se calentaba.

- No seas tan dramático León, dejaste las llaves en el campo, solo te las traje - dijo pretendiendo acercarse a colocarlas en el bolso que León tenía sobre la banca.

- ¡Pará! Que no ves que estoy en bolas - dijo león mientras se alejaba de la chica - No sé por qué te sonrojas, no tenes nada de qué avergonzarte… - dijo Mora, suficiente para que a León se le fueran los colores al rostro.

La chica puso las llaves en la banca y salió caminando de espaldas claramente para no perder de vista a León, mientras el chico respondía involuntariamente a la situación, cuando se percató de lo crecía en sus manos se sentó de inmediato y se cubrió con su remera. Mora quería estallar de risa pero se contuvo.

- WOW…que zarpada, listo, ya está me voló la cabeza – dijo recuperando el aliento.

Cuando salió de los vestidores las chicas estaban reunidas parecía que Mora les contaba algo muy divertido pues en cuanto vieron a León comenzaron a reír, el pobre chico quería que se lo tragara la tierra, tímidamente se despidió a la distancia, superviso que todo estuviera cerrado al salir, pero no dejaba de sentir las miradas de las chicas a cada paso… De seguro Mora le conto a las chicas, por eso se están cagando de risa… pensó. Salió al gym que estaba al otro lado del Club, Nacho ya lo estaba esperando.


-(En el Hogar Mágico)-


Cari recordaba cada instante que paso en el futuro, Nacho seguía siendo el mismo pirata, pensaba, recordaba aquella imagen que vio manipulada por Juan Cruz, Nacho y Tefi abrazándose (en el futuro); quien diría que era cuestión de tiempo para que la ilusión óptica se convierta en realidad.

"El oro caliente te lo saca, te saca el orzuelo" esas palabras le traían escenas vivas a su memoria y recordaba lo fácil que era perderse en esos ojos brillantes color miel... ¡Sos una tonta Caridad! ¡Lo que se deben de estar riendo de vos!... se mortificaba, se reprochaba su inocencia, no le salía desconfiar de la gente, que irónico que el chico que más ama le haya enseñado.

- Eu! Que pasa Cari? – dijo Luca que recién entraba a la habitación.

- No, nada me quede dormida – dijo un poco confundida, mientras Luca se sentaba junto a ella y le secaba las lágrimas.

- Dormida, Lloras mucho cuando dormís?! – dijo Luca, claramente veía que Cari estaba mal.

Caridad era demasiado buena a veces, no quería decirle a Luca que Tefi y Nacho les estaban poniendo los tarros a los dos.

- ¿Todo bien con Nacho, se mandó alguna?- pregunto Luca, era fácil intuir algo así.

- No, no es nada… - intento articular una respuesta coherente pero le dolía demasiado, rompió en llanto.

Luca se limitó a abrazarla, Cari necesitaba ser contenida mientras pensaba si decirle la verdad a Luca. De fondo en la habitación se veían los ositos, detalles y obsequios que Nacho le daba a Caridad, uno por cada traición, de reojo Luca los veía y pensaba… Que tan tonto o garca tenes que ser para tratar así a una chica tan buena como la Paisa, Cari es tan sencilla, transparente, no busca impresionarte pero sin quererlo lo consigue, diferente a Tefi, siempre producida para impactar, planeando, segura de sus armas…. Entonces Luca reacciono y fue consiente de la situación, Cari descansaba en su pecho aun sollozando.


-(En el Depto. de los Chicos)-


Melody y Teo seguían en el apartamento de los chicos, era casi el mediodía, el delivery les trajo el almuerzo. Después de comer Teo aprovecho para jugar con Amadito que estaba más inquieto. Melody tenía mucho sueño, no sabía si era el cansancio o era por la comida, pero los ojos se le cerraban, aunque algo la inquietaba, al final se quedó dormida con una extraña pesadez.


- {Melody, Sueños}-

- Las imágenes se confundían, y la sensación de vacío cayendo en espiral como Alicia tras el conejo blanco, de repente volvía al futuro, volvía la pesadilla, el muro, la corporación, la resistencia. Las hojas crujían a sus pasos, la oscuridad la confundía, sofocada corría por el bosque llevando en su vientre a su hijo. Las luces de una camioneta la perseguían, el aire le faltaba y las ramas lastimaban sus piernas, ni siquiera recordaba porque estaba ahí, ni de quien huía. Las fuerzas se le iban y tropezó, apenas se detuvo unos segundos para respirar cuando intento ponerse en pie, levanto su mirada y vio un arma apuntando a su frente, quien la sostenía era Teo, se congeló; volvió a sentir miedo como aquella vez, se tocó el vientre. Teo puso el cañón del arma en su frente, Melody pudo sentir el frio y duro metal…¡Melody!¡Melody!... -


Teo sostenía a Amadito, mientras con su otro brazo trataba de despertar a Melody, …¡Melody!... le gritaba para que la chica abriera sus ojos y saliera de su pesadilla.

- ¡Amado!...- despertó gritando sofocada el nombre del bebé, de inmediato Teo la tomo fuertemente. Mel lloraba angustiada, todo había sido tan real, le temblaban las manos y Teo le besaba la frente y la abrazaba más fuerte para que se tranquilizara.

- Ya, ya paso, todo está bien - susurraba Teo, Melody seguía aferrada a él comenzaba a calmar su respiración y a tranquilizarse para no asustar al bebé.


-(En el Club)-


La tarde se consumió entre máquinas y fierros, y Nacho no podía despegar su mirada de los espejos del gimnasio, se miraba fijo a sí mismo, y esas escenas no podían salir de su mente, León contaba lo que le sucedió en el día, pero Nacho no le prestaba atención, solo una voz se oía en su cabeza.


- Tenemos que parar con esto Nacho, nos está haciendo mal –

- No es tan fácil, vos lo sabes, porque sentís lo mismo que yo – decía con los ojitos suplicantes mientras Tefi se le derretía en los brazos.

- Basta Nacho! No da para más, los dos sabemos dónde va a parar esto! – decía ella tomando fuerzas.

- ¡¿Y cómo pensas que vamos a encargar a Nerdito?! Es cuestión de tiempo – intento persuadirla, sin éxito.

- Sabes que el tema de Nerdito no es lo que estamos discutiendo acá -

- Entonces Estefanía Elordi, decime, lo quiero oír de vos, ¿Qué es lo que estamos discutiendo acá?-

- Que nos pasan cosas Nacho, eso es lo que pasa, y ni vos ni yo tiene el suficiente valor para blanquear las cosas con Luca y con la Paisa – En ese momento hicieron un silencio aterrador por varios minutos, Tefi se refugiaba en el pecho de Nacho y tímidamente se daban un beso, el primero desde que regresaron, y que les reafirmaba ese deseo irrefrenable de estar juntos. Desde lejos alguien los veía sin que ellos lo notaran, era Caridad.


- Eu, dale movete, es mi turno – Dijo León sin obtener respuesta.

- Eu, Cachetón dale ¡Despertá! – Grito para sacar a Nacho del recuerdo de esa mañana que lo consumía por completo. Nacho se levantó de la máquina que utilizaba en ese momento en su rutina de ejercicios, articulo un par de frases sin sentido y se fue directo a los vestuarios. León termino su entrenamiento y lo alcanzo minutos después.

El agua tibia estuvo cayendo por varios minutos sobre Nacho que ni siquiera noto que León llego a la ducha junto a la suya, termino de darse un baño, y el aún continuaba como tildado – Nacho ¿Vos estas bien? - dijo León cerrando la llave de la regadera –Dale capo vení, te va hacer mal, te podes resfriar – le dijo mientras guiaba a Nacho hasta los lockers.

Después de charlar un rato mientras se vestían, León ya podía sospechar que era lo que agobiaba al Cachetón. Sin un gran esfuerzo León logro que Nacho le confesara lo que le venía pasando con Tefi desde que regresaron.

Ingenuamente Nacho y Tefi creyeron que todas sus dudas ese torbellino de energía que los sacudió en el futuro se desvanecería al regresar a su tiempo. Nacho pensó que el extrañar tanto a La Paisa, necesitarla tanto amarla tanto así; acallaría todas las cosas con Tefi, eso sin mencionar que el tema de Nerdito seguía pendiente.

Esa mañana después de luchar con esa fuerza demoledora que los arrastraba el uno junto al otro, Tefi y Nacho decidieron alejarse, darse un tiempo para pensar cómo resolver el tema de Nerdito sin lastimar a Luca y Cari, esa mañana decidieron acabar con eso que sentían; pero el beso con el que sellaron su acuerdo fue suficiente para romper el corazón de Caridad, y de desencadenar un huracán que ni Tefi, ni Nacho pudieron dimensionar.

- Nacho, no sé qué decirte, pero te veo mal Cachetón - dijo León, veía a Nacho casi tan mal como cuando La Paisa murió (en el futuro).

- Cari te ama, se ha bancado como una campeona todas las cagadas que te mandas, no se merece que vos y El Tero la garquen así, pero mírate te está destrozando… - analizaba a su amigo – ¿Exactamente que sentís por Tefi? - León había dado en el blanco.

- No sé Lleca, no sé; pero me duele dejarla, me duele saber que no puede ser – dijo Nacho.

- Claramente Tefi no es una mina más para vos, y no sé quizá me equivoque pero al menos deberías darte una chance de averiguarlo - dijo León sonando más maduro de lo que se pudiera pensar.

La idea quedo rodando en la cabeza de Nacho. Terminaban de vestirse aunque León se tomaba su tiempo.

- ¡Dale pibe!, qué esperas ¿que venga Mora? mira que si me ve acá ¡fuiste! Se enamora de mi a primera vista - dijo Nacho recobrando un poco de ánimo.

- ¡Pará un poco! si vos sos un veterano para ella - A León le causo mucha risa que Nacho a pesar de los quilombos que traía le haya puesto atención.

- ¡Que creías que no te escuchaba enano! - dijo Nacho a manera de agradecimiento a León por estar en esos momentos junto a él.


Conducían hacia la misma dirección sin saberlo ambos desde puntos diferentes se acercaban al Hogar Mágico, el primero en llegar era Nacho necesitaba hablar con Caridad explicarle de alguna forma que la amaba pero lo que estaba sintiendo por Tefi lo estaba desarmando por dentro. Unos pasos atrás venía Tefi que quería blanquear las cosas con Luca, pero no alcanzo a hacerlo. Nacho le salió al paso aun ahogándose de asombro por lo que acababa de ver en el Salón de Baile, evito que Tefi viera la escena entre Luca y Cari, mientras por dentro el corazón se le destrozaba.


-(Un Huracán y Una Mariposa)-


Quizá por las circunstancias, tal vez por inercia; pero ahora Luca estaba recostado en la cama de Cari y ella dormía en su pecho. Aunque eso puede sonar explosivo, tiene una explicación; ella se quedó dormida de tanto llorar, no tenía más fuerzas. Luca por su parte, no paso una muy buena noche, así que entre la contención y los mimos que le hacía a Cari para que se tranquilizara también cayó vencido por el sueño.

Nico ayudaría a Luca a organizar un evento de autos la semana próxima, por eso Luca fue al Hogar Mágico esa mañana, pero Nico tuvo que salir, y Luca se quedó a almorzar; o al menos eso pretendía antes de encontrar a Cari, así que ahora tenía mucha hambre e imaginaba que Caridad también. Bajo a la cocina por una bandeja con algo de comida para ambos. Estuvieron charlando por horas, Luca sabía que sin Mar, Vale o Jaz, la Paisa se sentía sola, así que quiso quedarse a contenerla. Poco a poco ambos se sorprendían de las cosas que no sabían el uno del otro, tantos años viviendo en el mismo lugar, compartiendo situaciones, y no habían tenido el tiempo de conocerse más de cerca.

- Te queres parecer a la Gitana? O el rubio está de moda y nadie me aviso? – dijo Luca a la Paisa evidenciando su reciente cambio de look.

- ¡Si Jaz me ve me mata! decía que mi pelo era lindo así castaño, que ella lo quería tener así como el mío ¡no sabes lo que me retaría! – decía Cari luciendo su rubia melena con coquetería – Ayer me fui de Shopping con Mora, una amiga, y ella me convenció, me quedo lindo, eh?! - dijo Cari sonriendo, precisamente esa mañana iba a mostrarle su cambio de look a Nacho en el club.

- Te estas riendo, viste que te hizo bien mi compañía – le dijo Luca, Caridad hizo una mueca triste recordando lo que le dolía pero luego se le dibujo una sonrisa.

Los dos bajaron a dejar la bandeja a la cocina, y cuando subían pasaron frente al Salón de baile, donde Tina les daba clases de música a los chiquitos, Cari y Luca entraron a ver. Se quedaron allí hasta que termino la clase y todos se fueron. Luca saco su teléfono y empezó a reproducir su música favorita, compartió los auriculares con Cari.

Los dos sentados lado a lado sobre la alfombra, escuchando aquella canción mientras caía la tarde tras la ventana.

-(Música de fondo)-

-{Mana: Lluvia al Corazón}-

Por qué lloras mi amor
Qué te fluye en la piel
Te despiertas en el llanto
Con espantos de dolor

Son los monstruos del ayer
Son tus miedos corazón
Sabes bien que yo te amo
Y te pido que tengas fe


Melody trataba de relatar su pesadilla, mientras Teo la tranquilizaba. Hay heridas tan profundas que dejan cicatrices que irónicamente a simple vista no se ven, cicatrices que marcan por dentro; y el temor se apodero de Teo, él sabía que aunque despertó, aunque recupero su identidad, dentro de sí estaban los recuerdos implantados por la Corporación de Gobierno, dentro de sí había otro Teo por el que ni él mismo podía responder.


No sufras más, no mi bebé
Eres la mariposa
Que vuela hacia el huracán
Cuéntame de tu pesar
Suelta todo tu dolor, dímelo

Luca y Caridad escuchaban atentos la canción mientras por inercia ella apoyaba su cabeza en el hombro de él. Luca pensaba en lo indiferente que estaba Tefi en esos días, Luca siempre parecía muy seguro de sí, pero nunca tuvo las cosas fáciles, esa vida casi perfecta no parecía la suya, a veces sentía que Tefi esperaba más de él, quizá por eso aún no habían estado juntos . Nunca hasta hoy se había dado el tiempo para pensar, para sentir eso.

Aaaaaaaaaa amor
Un huracán y una mariposa
Llegan se dan la cara
En medio de la mar

Lluvia de esperanza
Lluvia al corazón
Siempre ahí estaré
No te fallaré
Desde el cielo lluvia al corazón
Sol que lanza la esperanza
La esperanza y la luz
No importa lo que pase
No importa jamás no no
Lluvia al corazón.

Una sensible fibra dentro de cada uno se estremeció esa tarde mientras el sol más intenso del verano se despedía en el cielo, cada uno, Luca y Caridad, Melody y Teo se contemplaban mientras en su corazón llovían las más inquietantes verdades.


Fuera del edificio donde se ubicaba el departamento de los chicos, un camión cómo de mudanzas traía los muebles desde la tienda donde Nacho las compró, los empleados se encargaron en menos de una hora de dejar aquel lugar como un digno depto. de solteros. Teo se despedía de Mel y Amadito prometiéndose hablar sobre esas constantes pesadillas que les robaban el sueño.


En el Salón de Baile del Hogar Mágico, dos miradas se cruzaban con temor, el aire se compartía para dos que respiraban nerviosos, era inevitable sus labios se juntaban, era extraño tanto tiempo de conocerse y jamás se habían sentido así, pero se sentía tan bien, ni Luca ni Cari querían soltarse, veían algo en sus ojos que antes no podían ver y volvían a besarse con más pasión que la primera vez. Hay cicatrices que no se ven pero duelen, y hay dolores que solo se curan a besos; desafortunadamente desde una puerta entreabierta una mirada vigilaba dolorosamente la escena y una herida se habría en lo profundo de aquel corazón.


Conducían hacia la misma dirección sin saberlo ambos desde puntos diferentes se acercaban al Hogar Mágico, el primero en llegar era Nacho necesitaba hablar con Caridad explicarle de alguna forma que la amaba pero lo que estaba sintiendo por Tefi lo estaba desarmando por dentro. Unos pasos atrás venía Tefi que quería blanquear las cosas con Luca, pero no alcanzo a hacerlo. Nacho le salió al paso aun ahogándose de asombro por lo que acababa de ver en el Salón de Baile, evito que Tefi viera la escena entre Luca y Cari, mientras por dentro el corazón se le destrozaba.


Gracias por leer hasta el final del capitulo, yo sé que mis caps son especialmente largos, pero me gusta que sean bastante completos, espero que les haya gustado. ¿Sera posible enredar aun más a estas parejas?¿Que les parece una pareja León/Mora?¿Quien ganará el mundial Brasil 2014? JAJAJAJA! Dejenme sus dudas, comentarios y/o sugerencias acá como reviews, o en twitter como AleppCaz.