Sepia

por Mie Ame


Era una mañana lluviosa, fría... con uno de esos climas que te hacen querer quedarte en cama todo el tiempo. Teníamos el día libre, dado que era fin de semana, así que lo aprovechamos, disfrutando del letárgico ambiente.

La mañana empezó, al despertar con mi cabeza en el hombro de Taichi, rodeado de ese aroma a canela y especias que lo caracterizaba, muy parecido a una buena taza de espeso té chai, invadido por un sentimiento reconfortante, típico del calor de hogar. No podía pedir nada más para llenar mi alma de dicha.

Al poco tiempo sentí que se movió a mi lado, con cautela, tal vez pensando que aun me encontraba dormido. Volteó a ver si me había despertado y lo miré con una sonrisa burlona en los labios. Movió de un lado a otro la cabeza con una ligera sonrisa en sus labios y se levantó, poniendo un dedo sobre su boca, pidiendo que guardara silencio, y empujó suavemente mi cabeza hacia la almohada para que me durmiera de nuevo. Pretendí volver a dormir y él salió de nuestra habitación con sigilo.

Veinte minutos más tarde regresó trayendo consigo una charola con el desayuno: Pan francés, café con leche y fresas con miel. Sólo a él le permitía consentirme de ese modo, con cualquier otra persona me sentía un inútil mal agradecido, por no prestar una mano en la cocina.

Lo ayudé a que se metiera de nuevo en la cama y juntos desayunamos viendo películas románticas de los noventas en Netflix, acurrucados el uno con el otro, por el resto de la mañana. Ese fin de semana era únicamente para nosotros dos, sin interrupciones, sin compromisos fuera, sólo Taichi y yo. Y eso, me encantaba, aunque no se lo dijera. ¡No conseguiría que yo dijera tal cosa en voz alta!

Todos y cada uno de los momentos compartidos con Tai, por diminutos y simples que parezcan, salpicados de pequeños detalles que sólo las parejas pueden soportar, son recuerdos que tienen un lugar especial en mi corazón.

Fin


Último aporte para el Mes Taito, con "Tema Libre".

Estaba entre continuar alguna de las historias previas, o escribir algo nuevo… Esto fue lo que se me ocurrió, es una escena muy característica de mis escritos más recientes, una "fotografía" cotidiana del día a día en la vida de la pareja. A veces se suelen descartar estos momentos, restándoles importancia, pero en la vida real, son justo esas experiencias las que nutren una relación, las que las mantienen vivas y con chispa.

¡Siento mucho la tardanza! En verdad creí que ya había subido el capítulo, pero parece que sólo soñé que lo subí (suele sucederme seguido). xS

Quería hacer algunos comentarios antes de dar por terminado este fic:

No sé si se lo han preguntado, o no, pero como expliqué en el primer capítulo, el nombre del fic "Azul y Ámbar" hace referencia a los colores con los que identifico a Yamato y a Taichi. Ahora, debido a esto, decidí que el título de cada capítulo tendría alguna relación con los colores, la pintura o, en general, el arte. No fue tarea fácil encontrar una palabra adecuada para describir los capítulos, que tuviera relación con el tema de esa semana y que, además, guardaran cierta conexión con el arte:

01: Estampa – Impresión - "Primeras Impresiones"
02: Trazo – Trayecto - "Evolución"
03: Revelación – Descubrimiento - "Punto de Inflexión"
04: Efecto – Resultado - "Reacciones"
05: Pigmento – Sustancia que da color - "Hjjos/Descendencia"
06: Tintura – Teñir - "Rating M"
07: Esmalte – Objeto cubierto o adornado con este barniz. - "Universo Alterno"
08: Sepia – Recuerdo - "Tema Libre"

Espero que esta pequeña explicación haya aclarado un poco mi locura.

¡Gracias por leer!

Hasta la próxima. ;)