¡LO SIENTO CON TODA EL ALMA!
No sé cómo debería disculparme con ustedes por la demora de la culminación de este fanfic. Había pensado finalizarlo el mes pasado; pero se me juntó una semana difícil en el lugar donde hago mis prácticas pre-profesionales, con un bloqueo de escritor. Mas aún, Mafer, que es la que me ayuda en la corrección, me señaló ciertos puntos que debía detallar más (en general, con respecto a los escenarios), así que recién ayer he podido completarlo y se lo mandé, a fin de que me apoye escribiendo esos escenarios. GRACIAS POR TODO MAFER.
Algunas aclaraciones antes de empezar, las palabras en cursiva son los pensamientos de los personajes. No los entretengo más y a leer.
CAPÍTULO 4: CORRECTION PEN
"Es necesario haber amado, después perder el amor y luego volver a amar todavía"
-Vincent Van Gogh
El "General Hospital of London" se caracteriza por poseer el mejor equipo médico y el mejor personal en rehabilitación física. Con 5 doctores especialistas y al menos 12 enfermeros, era considerado el mejor hospital para llevar a cabo una rehabilitación, así seas un alto miembro del parlamento, o un solitario empleado de hospital. La infraestructura del mismo, estaba pensado para brindar el mayor conforte a los pacientes, destacando también su área de emergencias. Poseía un amplio jardín con hermosas flores que estaba destinado a brindar confortabilidad a los habitantes del hospital, sean enfermos o familiares.
El área de rehabilitación estaba en el primer piso, muy cerca al jardín. Era el área que más usaba aquel lugar porque los pacientes se sentían más cómodos entre las plantas, en vez de estar rodeados de cuatro paredes blancas, siempre se veía en aquel jardín a algún miembro de rehabilitación ayudando a algún paciente con sus terapias. El módulo de enfermeros estaba en el primer piso, era un área bastante amplia que albergaba a una gran cantidad de los mejores enfermeros que había en la ciudad, eran muy atentos con cada uno de los pacientes y muy amables -claro, si no consideramos la actitud del jefe de enfermeros, mejor conocido como "el hombre de hielo"; era bastante rígido, pero uno de los mejores con respecto a su profesión-. El área contaba con una zona de descanso para ellos; donde, cuando no tenían a alguien que atender, pasaban largos ratos de ocio tomando café, mirando la televisión de la sala o jugando en la pequeña mesa de ping pong que había allí y donde se jugaban pequeños torneos entre ellos.
Iba a ser un día difícil. Fue lo que pensó en el momento en que vio el nombre del paciente que le sería asignado en cuanto saliera de cirugía: Gregory Lestrade. No era como si él supiera mucho de actores y cosas así, pero a pesar de eso, había escuchado su nombre en una de las tantas conversaciones que tuvo ese día apenas llegar al hospital. Todas estaban ansiosas de poder ayudarlo durante el tratamiento, pero al parecer, había sido elegido Mycroft Holmes como su enfermero a cargo; ¿la razón?, simple, había tenido como paciente a un actor antes. John se sorprendió del hecho, sin demostrarlo demasiado y preparándose mentalmente para lo que pensó, sería una larga charla de motivación, evitar la muy segura depresión que tenía el actor y empezar el tratamiento, dando todos los detalles necesarios para que el paciente obedeciera las ordenes. Había leído ya la historia clínica del señor Lestrade; contusiones leves en todo el cuerpo-quedarían por un par de días como moretones-, dos costillas rotas, una fractura expuesta de fémur que había sido recolocada y enyesada para mantenerla en su sitio. Ah, y según la tomografía computarizada a la que fue sometida, su capacidad motora e incluso su habilidad para comunicarse podría estar algo debilitada debido a daños menores en la región mediofrontal de la corteza prefrontal cerebral*.
Dejó los papeles en su escritorio, mientras giraba su silla en dirección opuesta a la puerta. No quería tener que relacionarse con nadie famoso, pero ahora no tenía elección. Regresó a su posición y tomó el teléfono que estaba del lado izquierdo de su escritorio...tomó una nota mental de pedir que lo cambiaran de posición, era incómodo para él. Marcó el anexo de la sala de descanso de enfermeras e inmediatamente escuchó la voz de Molly.
-Molly, por favor, en cuanto Mycroft se desocupe dígale que quiero verlo en mi consultorio-
-¿Necesita ayuda doctor? Puedo ir si desea-habló Molly en un tono suave, notorio aún en el teléfono-
-Gracias Molly, pero no estoy atendiendo ahora, solo debo conversar con él del nuevo paciente que tendremos-
-Le pasaré su recado, doctor-
En cuanto colgó, decidió esperar un poco antes de atender a su siguiente paciente. Trató de despejar sus pensamientos, cuando vino a su cabeza la conversación del día anterior con el joven de los anteojos. ¿Cómo sabía que él era médico de rehabilitación? No recordaba haberlo tratado antes, en ninguno de los hospitales en que se desempeñó como doctor. Además, tenía un nombre extraño, Sherlock. Mientras aún rememoraba estos eventos, escuchó el sonido de tres toques continuos y firmes en su puerta.
-Adelante-habló el rubio, mientras agarraba nuevamente los papeles de su escritorio.
-¿Me mandó llamar doctor Watson?-
-John, Mycroft, te dije que me llamaras John-
-Eso es poco conveniente, considerando nuestros respectivos empleos. Sumado a eso, solo ha pasado un día desde que lo conozco-
-¿Te han mencionado alguna vez que eres muy denso al hablar?-dijo John mientras su ceño fruncido indicaba su incipiente molestia
-Infinidad de veces-contestó Mycroft; el desinterés marcado en sus facciones.
-Bueno, te llamé para saber si estabas enterado del nuevo paciente que tendremos- el médico decidió cambiar de tema para no empezar a sentirse más enojado.
-Me informaron recientemente. No me dio tiempo de leer el historial-
-Pues para ser uno de mis primeros pacientes en hospitalización, es bastante peculiar- hizo una pausa, pensando que Mycroft preguntaría algo, pero al ver que no lo hacía, continuó- tenemos a uno de los pacientes del accidente de ayer, pero no cualquiera de ellos, sino que es el actor Gregory Lestrade-un pequeño indicio de molestia se presentó en el rostro del pelirrojo, que despareció casi de inmediato e hizo pensar al médico que sus ojos lo habían engañado-debemos estar preparados por si la prensa intenta ingresar a entrevistarlo y lidiar con su muy posible depresión debido al accidente-
-No se preocupe, doctor Watson. Seré cuidadoso- contestó Mycroft, después de una pequeña pausa, continuó- aún no han cambiado las cosas de sitio por lo que veo, pero siendo usted diestro se le ve un poco incómodo por la posición de ciertas cosas en su escritorio-
-En realidad soy ambidiestro, pero uso más la mano derecha, ¿cómo lo supo?-
-Solo lo observé en su comportamiento y en su escritorio-la explicación dada por Mycroft le recordó un poco a Sherlock, una expresión de curiosidad y alegría cruzó por su rostro.
Mycroft al verlo metido en sus pensamientos, decidió que era hora de irse, solo giró sobre sus pasos- se había negado a tomar asiento-y se retiró.
Tenía los recuerdos borrosos. En este momento no puedo ver ni sentir nada, es como si estuviera fuera de mi cuerpo. Poco a poco empiezo a recordar, íbamos en el auto y chocamos con otro, algo más había pasado. Empiezo a sentir nuevamente mi cuerpo; un latigazo de dolor se expande desde mi pierna izquierda hacia la parte superior de mi cuerpo. Las vendas en mi cabeza se sienten suaves, pero el dolor no se va, aunque intento abrir los ojos, no puedo hacerlo, mi cuerpo no responde a las órdenes de mi cerebro. De un momento a otro puedo escuchar los sonidos del sitio que me rodea, seguramente fui traído a algún hospital. Escucho la máquina de latidos a un lado de donde me encuentro; mientras una voz familiar se hace presente...
-No debiste venir a verlo William. ¿Qué son esas ropas?-
-Un disfraz- Ahh, esa voz suena como a William, la otra persona debe ser Anderson.
-¿Qué haremos si la prensa empieza a crear falsos rumores? No van a reconocerte con eso, pero averiguarán sobre Greg-
-Este hospital es la mejor opción que hay para evitarlo, sabes que ya antes ocultaron información de Richard Hammond-
-No fueron muy eficientes entonces-
-Quien reveló la información fue su manager; quería arruinarlo y aprovechó esa oportunidad-
-¿Cómo sabes eso? Espera, no me digas, vas a decir que lo dedujiste por su ropa o algo así-
-Solo observo- típico de él, adivinar cosas de las personas, pero no entiendo por qué vino a verme si se supone que no me ve como amigo.
-Me preocupa lo que pasará con las grabaciones de la segunda temporada de Empty-
-De una u otra forma se solucionará, es más... - por qué te detuviste Will, quería escuchar tu opinión. Ah, es cierto, él no puede oírme.
-Llama a una enfermera, el EEG** tiene cambios-
-¿Qué?-
-Solo llama al médico-escucho el sonido de la puerta, al parecer Anderson hizo caso de lo que dijo William. Me pregunto si escucharé algo de mi estado... Espero venga un médico también. Durante 5 minutos no sucede nada; vuelvo a escuchar la puerta, al parecer entraron 2 personas.
-Soy el doctor Watson, seré el encargado de atender al señor Lestrade-
-Y parece no estar muy conforme con eso. La última vez no pudo decirme si acerté o no en su profesión, pero veo que estaba en la razón-
-Me intriga saber cómo lo supo y por qué conoce a alguien tan popular como el señor Lestrade, pero debo examinar al paciente. ¿Observó un cambio en él? ¿Algún movimiento o señal de que está consciente?-
-Observe el EEG, eso le dirá todo-ah ah, parece que el buen doctor la pasará mal por culpa de William. Me pregunto a qué se refiere con EEG, ¿será algo importante?
-Es increíble que supiera lo que significaba, ¿tiene experiencia en medicina?-
-Solo un hermano que estudió para enfermero, a veces le quitaba los libros y los leía, pensé que me serían útiles en algún momento-
-Pues, el señor Lestrade salió del coma, en cualquier momento podría despertar, pero es obvio que puede escuchar lo que pasa a su alrededor, aunque aún no se mueva-
-Lo mismo pensé yo-
-Enviaré a alguien para mantenerlo vigilado, pueden quedarse con él hasta que termine el horario de visitas-
William no dijo nada, me pareció inusual que sea tan abierto con el médico, normalmente no es así. Parece que se conocen. Escucho otra vez el sonido de la puerta y dos personas más ingresan.
-Anthea, ponle un sedante al paciente, será mejor que descanse- Escuché una voz diferente a la del médico; sonaba como alguien seguro de sí mismo, aunque al mismo tiempo, percibo otro sentimiento, no sabía si era tristeza, rencor o ambos. Por alguna razón no me disgustó esa persona, quise saber más de ella, pero en ese momento empecé a sentir sueño, seguramente la enfermera Anthea me había inyectado el sedante. Me rendí ante el sueño, esperando poder abrir los ojos y ver qué clase de persona había hablado con esa voz cautivante.
-Ya se durmió, la actividad cerebral se normaliza al estado de sueño-Mycroft habló, dirigiéndose a John continúo-Enviaré a Molly a cuidar al paciente-
-Preferiría que lo hiciera usted, enfermero Mycroft-contestó John. Mycroft parecía renuente a esta idea, pero solo asintió con la cabeza.
- Fue un gusto volver a verlo, Sherlock-ya dirigiéndose a Mycroft, le dijo- acabo de notar que ambos tienen el mismo apellido, pero no se conocían de antes ¿verdad? El mundo trae muchas casualidades hoy-
Sherlock no contestó. Mycroft solo sonrió ligeramente y asintió con la cabeza. En cuanto Anderson salió acompañando al doctor, se dirigió a su hermano menor.
-Un poco inusual tu comportamiento hermano mío, además que le dijiste que te llamabas Sherlock Holmes. ¿Qué pasó con el actor William Scott? El doctor es algo despistado para no atar cabos-
-Considerando que me vio en mi disfraz, no veo el caso a que sepa mi nombre artístico. En realidad, ambos nombres y apellidos son míos, por lo que no estoy mintiendo. Y si no se dio cuenta que somos hermanos, es porque tú no dijiste nada al verme-
-No le vi el caso. Aunque noto cierto interés tuyo en él. El doctor Watson acaba de ingresar al hospital, así que no conozco de él más que lo que logré deducir-
-...será mejor que me vaya-Sherlock se dirigió a la puerta, dejando a su hermano y Anthea solos. La mujer sabía todo acerca de Mycroft y William/Sherlock, así que no había ningún problema. Ella era casi una amiga para el enfermero, aunque en ocasiones parecía más como si Mycroft fuera su jefe.
-Señor, puedo quedarme a cuidarlo en su lugar, si desea-habló Anthea a Mycroft; con esa actitud, parecía que él era realmente su jefe.
-Yo lo haré Anthea, aprovecharé para leer su historial. Tú encárgate de los pacientes de la lista- la mujer movió la cabeza en señal de asentimiento y se retiró.
En cuanto Mycroft se quedó solo, dirigió por primera vez su mirada hacia Gregory. No podía negar que, a pesar de todos los vendajes y el yeso, era un hombre atractivo. Se sentía incómodo al ser el enfermero a cargo, él era un actor, y por encima de eso, era el novato que le había robado el papel a Richard. Lo había escuchado lamentarse tantas veces que inconscientemente había guardado un rencor hacia Gregory. Sabía que no tenía sentido eso, ya que ahora no tenía nada que ver con el actor; sin embargo, cualquier cosa que le recordara a él le producía un dolor agudo. Aun cuando se mentalizó para olvidarlo, todo eso era demasiado para él.
Ahora debía centrarse en él como paciente; no dejaría que las emociones nublaran su juicio. Aunque ya era algo difícil de lograr, pues los recuerdos que con tanto esfuerzo había logrado tener fuera de su mente regresaban. Se acercó al borde de la cama donde se encontraba el historial y empezó a leer. Al terminar, revisó que todo estuviera correctamente y salió de la habitación, con un poco de suerte, solo lo vería lo necesario para hacer su trabajo.
Por otra parte, John estaba al borde de la alegría; parecía que el karma estaba a su favor, podía volver a ver a Sherlock Holmes, esa persona que había llamado su atención. Aunque llevaba el mismo apellido que Mycroft, no se parecían en nada, así que pensó que solo tenían apellidos homónimos. Tal vez tendría oportunidad de verlo más seguido, eso solo si visitaba varias veces al actor. Aprovecharía esos momentos al máximo, con la excusa que fuera.
"El FRACASO consiste en no persistir, en DESANIMARSE después de un error, en NO LEVANTARSE después de CAER"
-Thomas A. Edison.
*Lesiones en la región mediofrontal conllevan una disminución de la actividad motora, espontaneidad, habla, prosodia, aumento de la latencia de respuesta, perseverancia. Lesión: Mutismo, aquinesia, síndrome apático o pseudodepresivo. Se encuentra en el área prefrontal del lóbulo frontal del cerebro.
**Aquí hago referencia a la máquina de electroencefalograma, que mide las ondas cerebrales. Se supone que se usan para leer las mismas en caso haya un posible daño cerebral en caso de accidentes en los cuales se haya involucrado la cabeza.
Gracias por leerme aun cuando demoré tanto en actualizar, voy a hacer todo lo posible para continuar lo más pronto posible, pues quiero terminarlo para antes de San Valentín. Me esforzaré mucho para cumplir con mis propios plazos, así que pronto tendremos la conti. Dejen reviews, eso hace que los autores se motiven aún más cuando escriben…
