"Perdóname, te amo"


Resumen: Beetlejuice ha sido encarcelado por tratar de casarse con Lydia para obtener su libertad, mientras esta en esa celda reflexiona sobre lo que de verdad siente y lo que hará cuando salga. Fic continuación de la película.

Disclaimer: Nada me pertenece. ¡Créanme! Si fuese así yo estaría con Beetlejuice =D.


Capitulo 4: La doctora y el paciente.

Sentía que estaba recostado sobre algo suave. Intento moverse, pero un dolor agudo en su cabeza lo hizo desistir. Odiaba eso. Como fantasma no sentía nada, pero como un ser vivo solamente había sentido dolor desde que revivió.

Los recuerdos de lo sucedido llegaron a su mente. Un automóvil lo había atropellado. Se obligo a abrir los ojos para ver donde se encontraba. Solo estaba seguro de una cosa, muerto no estaba, ya que el dolor que sintió al abrir sus ojos fue muy real.

Observó a su alrededor y notó que estaba en una gran habitación. Unas cortinas obstruían la luz del sol. Intento levantarse pero no pudo. Sorprendido se destapo y notó que sus piernas estaban enyesadas.

-"Genial… ni siquiera cuando era un mocoso me quebré algo…. ¡VIVIR ES UNA MIERDA!".-Pensó molesto mientras se dejaba caer en la cama. Una de sus manos fue hacia su cabeza y notó que tenía un gran vendaje rodeando sus sienes.

Cerró los ojos y la imagen de una mujer llego a su mente. Él, sorprendido, abrió los ojos y recordó a aquella mujer. Era la que lo había atropellado, era la que le había dicho que no se durmiera era…

-¡Oh! Veo que ya se despertó.-Una voz lo sacó de sus pensamientos. Observó en dirección a la puerta y vio a una joven vestida con una bata blanca, como su piel, que contrastaba con sus cabellos negros. Era ella, estaba seguro. Era su…

-Lydia…-Habló Beetlejuice sorprendido. Observó como la muchacha se acercaba la ventana para abrir las cortinas.

-Sí, soy la doctora Lydia Deetz.-Habló Lydia pensando que el hombre había visto su nombre en el credencial que había en su bata.

-¿Qué me sucedió?.-No podía decir nada más. Estaba embelesado observando a Lydia. Ella había crecido mucho en esos ocho años en que él estuvo encerrado. No había crecido en estatura, pero si se había desarrollado como una mujer.

-Bueno… vera…-Lydia se puso nerviosa.-Yo iba manejando… cuando usted se cruzó en la calle y yo lo atropelle…-Lydia estaba esperando que el hombre comenzara a gritarle, pero eso nunca llego.

-Fue simplemente un descuido. Nada más.-Dijo Beetlejuice observando por la ventana hacía el cielo. Algo le decía que se abuela había hecho algo para que aquello sucediera. Esa vieja siempre pensaba en todo y sabía perfectamente que él se gastaría el dinero en alcohol en vez que buscar a Lydia.

-¿No está molesto?.-Preguntó anonadada. Siempre le habían tocado pacientes que eran violentos o había escuchado a los fantasmas que rondaban el hospital, ya que ella aún podía verlos, historia sobre las víctimas de accidentes y de cómo trataban a los responsables.

-No.-Dijo simplemente Beetlejuice.-Lo único que me molesta es que no podre caminar por una buena temporada.-Habló con tono de voz sarcástico. Notó como la mirada de Lydia se ensombrecía. Se maldijo mentalmente, se supone que volvió a la vida para tener una segunda oportunidad y lo estaba arruinando antes de comenzar.-Pero no te preocupes Babes.

-¿Babes?.-Lydia pregunto sorprendida. Juraría que alguien más ya la había llamado de esa forma anteriormente, pero no recordaba quien.

-Un apodo de cariño, Babes.-Dijo Beetlejuice sonriéndole.

-Bueno… usted ya sabe mi nombre. ¿Cuál es el suyo?.-Preguntó Lydia tratando de mantener un sonrojo escondido. Ese hombre le hacía sentir cosas extrañas.

-Debió encontrar mi billetera, Babes. En ella estaba mis documentos y mi dinero…-La cara de confusión le Lydia le hizo notar que había perdido su dinero.-Mierda…

-Solo lo subimos rápidamente a la ambulancia. Nadie se preocupo de eso. Fue ingresado como alguien anónimo.-Dijo Lydia mirando la cara ofuscada de su paciente.

-Mi nombre es Bardock Jones.-Dijo casi escupiendo su nombre. La razón por la cual odiaba ser llamado así era porque era el nombre de su asesino, era el nombre de su padre.-Pero solo dígame BJ.

-¿BJ?.-Lydia rápidamente comprendió lo del diminutivo. Pero ella sentía que había dicho esas dos letras para otro nombre. Un sonido de un bíper sonó y Lydia rápidamente lo reviso.-Tengo que irme. El deber me llama.-Dijo sonriendo antes de salir de la habitación.

-Es... espera Lyds.-Pero Beetlejuice no alcanzó a detenerla. Lydia salió de la habitación dejándolo solo. Bueno, solo no. A pesar de ser un humano Beetlejuice sintió una presencia en la habitación.-Juno.-La mujer apareció frente la cama de su nieto.

-Se ve que no has mejorado mucho Bardock.-Dijo Juno mirando a su nieto. Esta vez ya no estaba fumando, por raro que fuese.

-Ya me conoces vieja. A pesar de todo siempre logro lo que quiero.-Habló Beetlejuice sentándose en la cama.

-No te esfuerces. Fuiste atropellado, además aún no te acostumbras totalmente a la vida.-Juno dijo con preocupada por su nieto.-Únicamente venía a decirte una cosa que se me olvido…

-Veo que la edad te está afectado.-No podía dejar pasar la oportunidad para burlarse.

-Como iba diciendo.-Juno acostumbrada a las cosas que decía su nieto siguió hablando tranquilamente.-No puedes decirle a la señorita Deetz tu nombre Bardock. No puedes decirle que te llamas Bee…

-No digas la palabra con B.-Sabia que ya no le pasaría nada, pero no podía evitarlo.

-Ya no te afectara… pero si ella recupera la memoria sobre ti, no creo que te quiera cerca.-Juno miro la cara turbada de su nieto.

-Sé perfectamente que hacer. Ahora márchate antes de que entre cualquier persona y piense que estoy loco hablando solo.-Le molestaba cuando Juno le restregaba las cosas a la cara.

-Cuídate.-Dijo desapareciendo en una nube de humo. Beetlejuice no dijo nada más. Solamente volvió a recostarse en la cama. El sueño rápidamente lo fue invadiendo y se quedo dormido. Hace siglos que no sentía esa necesidad de dormir.

TBC.


Gracias a las que leen este fic y dejan su comentario. Acepto criticas.