Bueno fans del Zoro x Robin al final he terminado este capitulo después de pensar un montón de veces el lemon, la canción de este capítulo y muchas más cosas. Pero por desgracias no poder publicar más capítulo de ningunos de mis fic porque bueno por desgracias aprobé todo en segundo de bachillerato, me gradué, me presente a selectividad y la suspendí por 0,2 décimas. Sé que jode y me hubiera encantado tener este verano libre para escribir, salir con mis amigos y adelgazar y eso pero por desgracias para mi es importante ir a la universidad. Así que me presentare a la selectividad de septiembre lo siento mucho la verdad pero no dejare a un lado los fic, eso jamás. Así que bueno la canción de este songfic seguro que la conocéis la mayoría porque es un temazo de este verano: Duele el Corazón-Enrique Iglesias.

Quiero agradecer a todo el mundo que me lee que luego abajo le dedicare algo por su gran apoyo. El lemmo y las parejas van dedicados a los que me queréis aunque no me conozcáis. Bueno también decir que estos personajes no son míos son del gran Oda porque si no Chopper seria mío, de mi propiedad.

Espero que lo paséis bien leyendo y no haya ofendido a nadie y más al pobre Sanji. Leerlo y mandarme Review.

Capítulo 3

Como decía Nami, la isla era una verdadera locura pero a la vez era un festín para los ojos, todos los habitantes iban disfrazados de trajes súper frescos y llamativos con cascabeles. Todos vestían con las típicas vestimentas, y algunas máscaras de los carnavales. Se parecía mucho a Arabasta.

La música del ambiente era envolvente, las frutas y las comidas se veían realmente deliciosas y las vestimentas provocaban sexualidad y que las miradas se posaran en ellos. Pero cierto espadachín eso le importaba una mierda. Lo que más le importaba ahora mismo era la morena que estaba a su lado, contemplando cada rincón de los carnavales como si fuera algo que nunca había visto. Parecía una niña pequeña en el día de Navidad. Tenía un brillo en sus ojos azules demostrando entusiasmos y curiosidad.

Observo sus azules ojos, bajo hasta la sonrisa infantil y radiante que había liberado al ver las atracciones que había al su alrededor, fue bajando hasta abajo recordando el acontecimiento del baño que había ocurrido hace 15 minutos, el deseo de volverla abrazar le había envuelto, más que la música latina del lugar. Se moría de ganas por quitarle su vestido y besarla hasta borrar sus labios carnosos, lo malo de todo esto es que miro a una chica joven que iba disfrazada como una bailarina del vientres, su mente no pudo evitar imaginarse a Robin vestida de esa forma, tan excitante y provocador, que llamaba la atención a observar lo que estaba prohibido.

Robin percato esto y volteo observando como el ceño fruncido y su ojo carbón del chico miraba a un punto fijo. Poso su mirada a la dirección que indicaba los ojos de él. En ese momento sus venas fueron recorridas por algo nuevo y que nunca la había pasado, pero también nunca se había enamorado y amado a alguien como el peliverde. El amor no se aprende en los libros.

Aparto la mirada de la chica que miraba ahora mismo Zoro, que era más joven que ella y estaba bien dotada, siendo sincera. La aparto con ira notable en sus rostro, mientras que Zoro seguía imaginándose como Robin llevaba un traje parecido que el de la bailarina, solo que a la morena le quedaba fatal por que no tardo ni un segundo en abalanzarse a ella y devoraba, mientras la embestía como un tigre en celo y la oía gritar su nombre mientras sentía clavar sus uñas en su espaldas. Pero sueños, sueños son, por desgracia para todo el mundo. La necesitaba. Temía que por imaginarse esa escena erótica hubiera tenido efecto secundario en cierta parte de su musculoso cuerpo.

Todas sus fantasías demasiados pervertidas, mas pervertida que la mentalidad de los hentais juntos, se dispersaron cuando sintió que la morena de infarto se había desvanecido delante de sus narices. ¿Dónde podía estar? ¿Y cuándo se había marchado?

Tan centrado estaba en esa fantasía que no se había percatado de la protagonista de su mente que se había marchado sin avisar. Empezó a mirar por todos los lados a la vez que empezaba a correr. La percibió cerca de él con su vestido blanco y su melena negra.

-Robin...- la agarro de los hombros obligándola a voltearse, pero para su desgracia se había equivocado de mujer. La chica tenía exactamente la estatura de Robin al igual que su pelo pero tenía los ojos negros, unas pecas, tenía un cuerpo muy delgado y dotado, pero no tanto como Robin y a la vez una nariz pequeña. Comparando con la arqueóloga con esta chica, se quedaba con Robin sin dudarlo ni un segundo y no porque estaba enamorada de ella, sino porque ella era más guapa, con un cuerpo atlético y bien dotado, unos ojos precioso y era tan inteligente y amable. Seguía preguntándose como una mujer así acabara enamorándose de él.-Lo siento me he equivocado de persona.

-Tran…tranqui…lo. No no pasa nada.- balbuceo la desconocida muy sonrojada.

Bruscamente la aparto y retornó a su misión de encontrar a la morena hasta que por fin la encontró al lado de una pancarta de juegos. Esta vez estaba completamente seguro de que era ella. Sin dudarlo por un segundo esquivo a toda la multitud, la agarró del brazo haciéndola que volteara y encararle con el ceño fruncido y su ojo negro para intimidarla.

-¿Robin donde narices te habías metido?- no quería sonar enfadado pero le salió por naturaleza.

-Estaba buscando a los chicos.-aparto la mirada. Zoro aprovecho para apresarla, colocando sus brazos alrededor de su mini cintura.

-Podías haberme avisado. Me había preocupado.- ahora sí que sonó suave, tanto que parecía un tanto dudoso, la verdad.

-No te quería interrumpir el espectáculo de esa bailarina. Parecías muy concentrado.- ahí está la clave de su enojo. Libero una carcajada silenciosa confundiendo a la morena que se sonrojo.- ¿De qué te ríes?

-Así que pensabas que me atraía esa chica. Estas maniacas.

-No se dé que me hablas.

-De que Nico Robin, esta celosa de una bailarina que no la llega ni a la suela de los zapatos. Mujeres.-deshizo su agarre y levanto los hombros. Robin se apartó de él. Zoro se lo tomaba a broma pero ella no. La volteo y la intento besar, pero le hizo la cobra evitando que la besara, ni siquiera los pudo rozar.

- Yo no estoy celosa.- no engañaba a nadie pero admitía, El pobre peliverde, que verla celosa por una confusión que no tenía ni pies ni cabeza, le parecía una provocación demasiada atractiva. Vamos que los pantalones de Zoro iba acabar muy mal. Suerte que no llevaba puesto un tanga como el de Franky sino hace tiempo se habría revelado los efectos secundarios.

-Sí que lo estás. Confiésalo.- cruzo los abrazos sobre su pecho, mientras que su voz sonó con una pizca de enfado. Los dos eran unos cabezotas y unos orgullosos. Tal para cual.

-No hay nada que confesar por qué no lo estoy. - Robin le imitó sin dejarse manipular.

-Entonces no te importa que me vaya con esa bailarina.

- No me importa en absoluto.- Zoro cerro la bocaza inmediatamente. Al parecer la victoria era para Robin… pero quien ríe el último ríe mejor.

- Pues vale.- Robin le dio la espalda con los brazos cruzados. La sorpresa que se llevó a continuación no se la esperaba nadie y menos yo que soy la que está escribiendo esta estupidez. La abrazo por detrás agarrando posesivamente para que sintiera su gran erección entre los glúteos de la morena. No pudo evitar soltar un gemido de sorpresa y a la vez de placer. Por una vez las erecciones solucionaban un problema.

Lentamente, impidiéndola que se diera la vuelta para abofetearlo porque sabía que iba a pasar, se acercó a su oído. Sintió el aliento cálido en su oído derritiéndola.

- Miraba a la bailarina porque pensaba como te quedaría ese traje.- su mano derecha se coló por debajo del vestido acariciando sus largas piernas hasta llegar a su pecho que lo apretó suavemente. ¿Porque tenía que decirlo con una voz que insinuaba una cosa que no quería que pasara porque había mucha gente a su alrededor?

-¿Me quedaba bien?- sus pulmones les quemaban. Por favor que hay gente delante.

- Jejeje. - en su rostro apareció una media sonrisa.- Te quedaba fatal por eso te lo arranque porque al quitártelo gritabas de placer cuando te embestías y gritabas mi nombre.- le mordió él lóbulo. Vale esto era karma, estaba más que segura, este era su castigo por provocar tanto al espadachín. Esto es ojo por ojo diente por diente.

La mano de Zoro que estaba quieta, empezó a cobrar vida y bajar hasta colarse en el tanga de la arqueóloga, explorando con la misma intensidad que lo hacia ella cuando veía una runa. Acaricio su parte intima que empezó a humedecerse rápidamente. Él quería más y ella, aunque quisiera seguir que Zoro cumpliera su misión entre sus piernas, tenía que detenerle. Si alguien les pillaba se podrían meter en severos problemas y si les pillaran un Marine en plena acción fijo que les atrapaban sin ningún problema. Cerró las piernas con fuerzas cuando Zoro metió dos dedos dentro de su sexo para comprobar el nivel de su humedad. Por desgracias o suerte, dependiendo el punto de vista de los dos, Robin estaba más que preparada y eso excito al peliverde, demasiado. Suerte que con tanto escándalo nadie notaba lo que estaba haciendo esta pareja en esa multitud.

Zoro se estaba divirtiendo como un niño pequeño en la feria, pero esta vez era en la entrepierna de la morena que la acariciaba levemente provocando que Robin mordiera fuertemente su labio inferior para no liberar ningún gemido. Ya no lo soporto más, apartó su mano de su sexo lloriqueando los dos en él proceso. Robin sin dudarlo le beso frente a frente sin perder detalle alguno de la roja cara del peliverde. La había excitado tal manera en tan poco tiempo que le escocía su vagina.

Se besaron con locuras sin importarles que sus pulmones se quedaran sin oxígeno. Pero todo lo bueno acaba demasiado pronto. Algo explotó la burbuja que se había formado a su alrededor y fue estallada por él mismo que hace unos minutos le interrumpió en él baño mientras hacían él amor, aunque menudo sitio fueron a ir para hacerlo.

A la pareja solo le dio tiempo a separar sus labios y dirigir la mirada al pesado ero-cook, pero sus cuerpos tenían la mínima intención de separarse, contando de que las piernas de Robin imitaban a la gelatina de fresa.

-¿MARIMO PORQUE ESTAS ABRAZANDO A MI ROBIN-CHWAN?-ya sabemos cómo es Sanji. Sus damas son como para Luffy la carne, que no la comparte aunque no sea de su propiedad, pues lo mismo con Sanji. Algún día se dará cuenta de que las chicas realmente tenían propietario y ninguna era de él.

En menos de un segundo apareció el resto al oír a Sanji gritar como un histérico, ni siquiera cuando llegaron los demás se separaron. Ninguno respondía a las miradas insinuantes de sus nakamas y más a la del cocinero. Jajajaja Zoro se decantaba en decirla la verdad, de que casi le pilla a los dos desnudo mientras embestía a su dama mientras que ella gemía de placer y gritaba su nombre. Si quien es el guapo que le aguante si se lo dice y luego la depresión y el infarto que le dará. Sí que le apetecía contarlo solo por joderle pero eso implicaría a SU mujer.

- Nada, Cocinero. Lo que pasa es que con él calor que hacer me ha dado como un pequeño mareo. Gracias a Zoro que me ha agarrado a tiempo. Fufufufufu.- mintió con esa sonrisa que la caracterizaba significando" quien le dice que no con esa carita" Colar coló para la mayoría y para él desangrado cocinero de los Sombrero de Paja. Por lo menos nadie adivino lo que estaban haciendo aunque estuvieran totalmente sonrojados y sudando pero todo se justificaba con él calorazo que hacía.

-Deberías hidratarte.- recomendó él renito apuntó de cortarse el pelo. El pobre estaba sudando como un... Cerdo.

- Si.- se quitó el sudor de la frente la pelinaranja e iba la más fresca de todos. -Deberíamos tomar algo fresco o me derretiré.

-¡YO TE DARE FRIO MI NAMI-SAN!- es obligatoria poner quien es y como lo hizo porque todos sabemos quién es de sobra. Y también sabemos que acabo por los suelos por él cacho capón que le planto Nami en la cara.

-Yohohoho. Cocinero-san nunca veras las bragas de Nami.-aquí huele a hostia.- Ahora que me acuerdo - Brook se acercó a la navegante. - ¿Nami-san... Me enseñarías...- la pregunta quedó en el aire gracias a la hostia que le metió la navegante provocando que saliera por los aires a una gran distancia

-¡RÉCORD!- gritaron los más infantiles súper animados.

Robin se apartó del peliverde cuando se aseguró que él miembro de Zoro había vuelto a su estado normal y no amenazaba ser confundido por una de sus katanas.

-Tks… Idiotas. - gruño. -Robin te vienes conmigo por un poco de sake.- era más una orden que una invitación. Ella aceptó sonriente dejando a todo el mundo con las mandíbulas rozando el suelo. Desde cuando Zoro era tan amable con Robin.

- Vale...estamos allí.- aviso Nami con los ojos de pez.

-¿Robin puedes traerme algo fresquito para mí, por fi?- pidió él renito acalorado y con la lengua sacada como un perro.

-Claro.- no lo dudó ni un segundo.

Los dos asintieron y se fueron a cualquier tienda para comprar sake para el peliverde dejando asombrado a todos, a excepción de Brook que seguía desaparecido y de Sanji que seguía besando el suelo.

Los dos fueron en silencio entre la multitud sin pronunciar palabra, eso no significa que habían reanudado lo que estaba haciendo hace unos minutos, mal pensados. Robin no perdía detalles de los ojos frustrados de Zoro tras las gafas de sol. Realmente quería besarlo pero sabía perfectamente que si sucedía acabaría cediendo a la tentación. Todo voló cuando llegaron a un chiringuito donde fueron atendidos sin ningún problema.

- Vaya que hace aquí una chica tan bonita y sin acompañante. - le tiro los tejos un joven apuesto, alrededor de unos 25 años aproximadamente. Esto no le gustó nada a Zoro. Que pasa, él no veía que estaba acompañada. Bufo disimilando un poco.- Dime preciosa que quieres de tomar.- ese tipo no lo hacía por ser amable a causa de su trabajo, no, por su mirada pudo identificar lujuria y Robin lo sabía pero no permitiría que ese le llevara al huerto.

- Dos botellas de sake, un granizado de cereza... ¿Tú qué quieres mujer?- hablo Zoro. Cuando él chico percato que la morena tenía un guardaespaldas como él, le dio miedo y más como le miraba. Si las miradas mataran él estaría más que muerto.

- Mmm...me apetece un Sexo en la Playa.- vale por si alguien no lo sabe, Sexo en la Playa es un cóctel muy popular y delicioso y al parecer Zoro no conoce ese coctel porque la boca abierta y él ojo en blanco le daba la sensación de que lo había interpretado mal

-Di que sí muñeca. Tu sí que sabes elegir.- Zoro aún seguía con su trance y pensando que se refería. Quería tener sexo con él dependiente que eso derivo a que para que iba a tener sexo con ese tío cuando él estaba mucho mejor en… ya sabéis gente, así que reaccionó con una mirada de las suyas que utilizaba siempre en las batallas.

-Si-si...- como él correcamino se fue a toda mecha para preparar en él encargo.

Robin reía divertida intentando contener una carcajada pero le era imposible haciendo que la ira de Zoro aumentase.

-¿De qué te ríes, mujer?- gruño.

- De tu cara.- soltó simplemente, él gruño sonrojado

-Mujer…- aportó la mirada.

- Mmm… -ese pequeño ronroneo hizo que Zoro volteara encontrándose una imagen demasiado provocativa para dirigir un momento de atención a esos ojos que transmitía lujuria - Eres un pervertido, luego te quejas del Cocinero.- le agarro de los pómulos atrayéndolo para besarlo levemente.- Creías que... quería acostarme con el camarero.-sus dedos pasearon por el musculoso torso invitándole a que la besara.

-No…ni tampoco lo hubiera permitido.

-¿Y por qué me lo impedirías?- rodeo un brazo el cuello del peliverde acercando sus labios invitándolo. Antes de que recibiera respuesta Zoro redujo a cero la distancia que separaba sus labios.

-Por qué…eres mía.- recordó separándose unos milímetros.

-Fufufufu. No sabía que era tuya.- en serio peguntaba eso. No lo había demostrado y yo no lo había escrito en el anterior capitulo.

Cuando se iban a volver a besar el camarero los interrumpió en él proceso. Fastidiando a ambos.

- Aquí les traigo lo que han pedido. - como ardía la mirada de Zoro. El camarero adivino que había jodido un momento íntimo pero...

- ¿Cuánto es?

- Déjalo, Robin. Pago yo.

-No hace falta caballero. Les invita la casa, por ti hermosura. - le guiño un ojo a Robin. Esto se estaba pasando más de marrón oscuro. Apuntó estuvo de desvainar su katana y cortarle el cuello pero Robin le detuvo a tiempo.

-Arigato.

Sin más cogieron las bebidas y se marcharon con lo demás sin dirigirse la palabra. En esta situación estamos observando a una arqueóloga excitada y a la vez un tanto celosa por lo de a bailarina, e incluimos a un espadachín con ganas de golpear a cierto camarero y con muchas ganas de secuestrar a la arqueóloga.

Nunca le había ocurrido. Su entrenamiento se basaba en el autocontrol tanto como cuerpo y mente, pero este ambiente provocaba que lo mandara a la mierda aunque una pequeña parte de su mente le decía que en esta isla había algo oculto y lo iba a descubrir. Pero como que no podía estar concentrado más de un minuto por la culpa de la morena que le tentaba a caer en la tentación llamado amor. No podía evitarlo. Esa onna le volvía completamente loco, acabaría un día con él, eso era seguro. Rezo porque el pervertido cocinero no le leyera el pensamiento.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por las voces de sus nakamas que les esperaba con las bebidas muy frías. Rápidamente la morena le dio la bebida al renito.

-Gracias, Robin. – sonrió el renito.

Ella le devolvió el gesto mientras se sentaba en una mesa de una terraza de un bar, viendo como comían un helado más grande que Franky. Todos empezaron a beber y a comer sus gigantescos helados de multi-sabores.

Solo era diversión como siempre. Robin y Zoro cuando pensaba que nadie les prestaba ni la mínima atención se dedicaba una mirada que no sabía a ciencia cierta su significado. Los fan vamos a resolver este pequeño problema. El problema dice así:

Si tenemos X (Robin) totalmente excitada y enfadada por la culpa de Y (Zoro) que está totalmente celoso a causa de Z (Camarero pervertido, cabron, mal nacido… y más palabras amables que le ha dedicado Y a este personaje.) le ha tirado los tejos a X (Robin) delante de Y (Zoro) como si fuera lo más natural del mundo. Y las condiciones son: de que X (Robin) quiere encadena a Y (Zoro) y torturarle cruelmente atado en una cama y ella con un latico en la mano. Mientras que Y (Zoro) no dejaba de maquinar un plan para cortar en trocitos a Z (Camarero subnormal, gilipollas…). Y Z estaba en su mundo de yupi o yo que sé…o tirando los trastos a otra chica.

Y la solución de este problema es…eeeh…pues…ni idea la verdad, según esto sería un problema que se solucionaría con el método Gauss, pero como que no… bueno sigamos con la historia que me está dando dolor de cabeza solo de pensar en este catastrófico problema.

Los chicos comían sin parar y más el capitán de goma que empezó robar la comida de los demás incluso de Nami pero no lo percato porque no le quitaba el ojo de encima a Robin y de Robin a Zoro y viceversa, como si fuera un partido de tenis. No sabía a qué venía esas miradas tan misteriosas y siniestras que mataría a cualquiera incluyendo a Brook, que ahora mismo estaba pidiendo las bragas a las chicas mientras tocaba uno de sus éxitos. Poco recibió el pobre esqueleto, solo más que hostias. Dedujo que el gran plan de dejarlos solos en el Sunny fue una malísima idea. Pero que equivocada estaba, no sé si malo significa haber bailado y confesado a la chica que estaba todo el rato en tu cabeza durante dos años y luego haber tenido una pequeña diversión en el baño con ella, entonces es muy grave. Jajajajajaja. Pero como esos dos no saben expresar sus sentimientos adecuadamente pues el resultado salió las miradas de intimación y odio por parte de los dos.

-Chicos…- golpeo Nami la mesa mostrando un folleto que no fue desapercibida para ninguno de sus nakamas.

-Concurso… de Baile… en pareja.- leyó un confundido moreno de goma, mientras seguía con su tarea principal…comer carne hasta explotar.- ¿Qué es eso?- se hurgo la nariz como siempre a cambio el recibió una colleja de Nami.

-Mira lo que pone idiota.- todos miraros con más detalle el cartel. Ahora sabían por que Nami le ponía tanto interés por una ridiculez como esa, porque a ella no le gustaba bailar delante de tanta gente.

-¡PRIMER PREMIO 1.000.000 DE BILLES!- grito con los ojos de forma de billes la pelirroja.-Gracias al estúpido estómago sin fondo de nuestro capitán hemos gastado más en comida que en otra cosa y estamos en número rojos.

-Pues ya está. Todos a dieta, excepto yo.- regaño en capitán recibiendo golpes a punta pala hasta dejarlo medio inconsciente y con un montón de chichones por la cabeza, a ver si con eso empezaba a funcionar.

-¡SI ES POR TU CULPA CABEZA HUECA!-regañaron todos con dientes de sierra y con el puño apunto de impactar otra vez en su cara.

- Y es por eso que tú vas a ser mi pareja de baile. -Vale aquí todos estaremos pensando de que Nami se había vuelto loca o que estar tanto tiempo navegando con Luffy le había afectado el celebro. Pero a quien preferiríais. A Franky que de un culetazo te manda volando hasta East Blue. Chopper no, porque era muy bajito y contaba también que con sus transformaciones pero siempre acaba pisando a alguien, pobre. A Usopp que seguro le diría que tenía la enfermedad de no-debería-bailar-porque-haría-el-ridículo, para eso no hace falta que baile delante de tanta personas. Sanji bueno aunque baila fenomenal sabemos dónde irían sus manos. Y bueno Brook acabaría golpeándole por sus famosísimas bragas. Así que solo quedaba… LUFFY. Aunque le costara reconocer que era la mejor opción que tenía en ese momento.

-NO PUEDE SER ¿POR QUE ESE IDIOTA?- Sanji había tornado a una depresión golpeando en el suelo acompañado de una aula oscura a pasar a un aura furiosa y abalanzarse hacia el confundido capitán de goma. Realmente no entendía absolutamente nada, pero tampoco había queja, sabiendo que si protestaba recibiría unos cuantos golpes de amor más potentes que los de su abuelo.

-Eso porque yo… no puede ser Sanji.- definitivamente los golpes le había afectado.

-¡POR QUE LO DIGO YO!

-Te apuesto lo que quiera que acaban mal.- cuchicheo Usopp a Franky.

-Apuesto un mes entero de vigilancia de que esos dos acaban juntos después de bailar.

-Si juntos en un hospital.- chisteo Usopp.

-¡QUE ESTAIS MURMURANDO VOSOTROS DOS!-Nami estaba echando fuego por la boca, literalmente.

-Nada.

-Pero Nami…- le quito el folleto Robin que desde que empezó la discusión no había abierto la boca.-Tu estas segura de que puedes ganar con el capitán.- al fin con alguien de sentido común, bueno todos los tenían pero quien tenía narices de decírselo a la pelirroja con la mala leche que tiene.

La susodicha miro al chico que seguía siendo golpeado por el rubiales.- Y es por eso que te apuntado a ti y a Zoro.

Zoro escupió todo el sake de la boca al escuchar esas palabras. Esto definitivamente se estaba desmadrando. Robin solo rio como hacia siempre recibiendo una mirada asesina del peliverde. ¿Cómo se podía reír en una situación como esta?

-¡ESTAS IDIOTA!¡YO NO PIENSO PARTICIPAR EN ESE ESTUPIDO CONCUERSO Y MENOS CON ELLA!-no estaba cabreado, no, lo siguiente de los siguiente. Decir que parecía un volcán a punto de entrar en erupción era quedarse muy corto.

-¡NO TE ATREVAS A INSULTAR A MI NAMI!- los dos empezaron una pelea llevándose por medio a Luffy que también recibió lo suyo. Hoy Sanji estaba muy juguetón. Nami los golpeo a cada uno deteniendo la segunda batalla de hoy.

-No pienso hacerlo.- reprocho y era más que lógico la verdad. Todo el mundo sabe que el Ex -Cazador, Roronoa Zoro, odiaba bailar y más con Robin, porque ya nos imaginamos que podía pasar.

-Venga, Espadachín. Será divertido.- gracias a esta frase sería suficiente para que reviviera Sanji por la gran sonrisa que le dedico al peliverde pero esque seguía besando el suelo de tantos microinfartos que le había dado en un periodo de tiempo muy corto.

Odiaba un monto que hiciera eso, te sonríe con picardía, luego te hablaba con su expenso vocabulario para decir palabras que no querías soltar para llevarte a su terreno y acabar vencido con un simple guiño. Como lo que acaba de pasar, solo que él se quedó más rojo que un tomate.

-¡NO LO PIENSO HACER NI LOCO!-ahora los gruñidos de protestas fueron para la divertida morena.

-No te preocupes Zoro no vamos a ser lo único en participar.- de repente suena un retoque de tambores y con una intriga a cada uno de sus nakamas. Con un dedo señalo a Sanji y a Usopp.

De repente el amiente se quedó en absoluto silencio

…3

…2

…1… todos empezaron a reírse a carcajada que seguro que le oía el cuartel de la Marina más próximo.

-Yo no pienso vestirme otra vez de mujer.- todos los recuerdos de los dos años vestida de mujer le volvieron y con la consecuencia de querer vomitar.

-Bueno si queréis podéis decir que sois marica.- este fue Zoro metiendo puya. (Gente respeto con los homosexuales que son buena gente.)

-¿QUÉ HAS DICHO, MARIMO?- hoy le da la depre a Sanji conmigo. Agarro de la camiseta de Zoro y empezó a balancearle violentamente.

La pelirroja se acercó con movimientos sexuales hasta estar muy cerca de los dos, que la miraban con temor de volver a ser golpeado por… ya he perdido la cuenta.

-Si participas Zoro reduciré tu deuda un 10%.- estaba siendo generosa.

-50%...

-15%...-esto está que arde.

-Paso…- lo dio por imposible pero no se rendiría, sabía perfectamente donde dar.

-Sanji tú te vestirás de mujer y a cambio te daré un beso.- Sanji era un objetivo fácil, porque rápidamente cayo solo mirándola el escote, así que poco iba a reprochar.

-De acuerdo mi Nami.- ella sonrió victoriosa.

-Oye Nami. ¿Porque a Sanji le das un beso y a mí no me das nada?- hizo un puchero Luffy, mientras que Usopp se mantenía al margen por si acaso recibía también. Por una vez Luffy tenía razón, no sería justo recompensar a los demás, aunque sea él, el culpable de que tuvieran que participar a la fuerza, pero si le motivaba las posibilidad eran mas positivas que negativas.

-De acuerdo. Si no me pisas ninguna vez y no metes la pata te daré toda la carne que quieras.- es una buena motivación.

- No.- todos se le cayeron la boca hasta el suelo. De verdad no podían creerse lo que acaba soltar Luffy por la boca. Acababa de rechazar a la carne, le había dado un golpe de calor.- Quiero que me des un beso como a Sanji.

La cara que puso Nami no tenía precio, estaba más roja que su cabello y el más beneficiado de todo esto fue Zoro que por fin empezaba a creer en el karma. Esto definitivamente era karma por haberle subido un montón de veces sus deudas a la mínima de cambio, mejor dicho, le subía solo por respirar.

-De… de… acuer…do.- sin decir nada más le obligo a levantarse. Luffy se levantó como si fuera un niño pequeño que iba a ser regañado por un adulto. Siempre delante de Nami se sentía demasiado pequeño y mira que Luffy le ganaba unos cuantos centímetros. Nami respiro profundamente, se acercó lentamente a la mejilla de Luffy, pero en el último segundo que pudiera rozar ese parte blandita, Luffy se movió sustituyendo su mejilla por sus labios.

Todos quedaron flipados y más el pobre Sanji que de esta no se recuperaba. Nami tenía los ojos abierto como platos pero tampoco ponía resistencia para separase de sus labios. Le gustaba ese inseguro beso y a la vez inocente. Pero desde cuando Luffy era lo suficiente listo para hacer este movimiento declarando Jake Mate a la reina blanca. Al parecer el que más disfrutaba de este ''inofensivo beso'' era Luffy porque sin permiso la obligo a abrir sus labios y jugar con su lengua, mientras que ella se dejaba hacer.

-¡IDIOTA!-grito totalmente roja Nami, cuando se finalizó el beso y le dio una cacho colleja que le dejó besando en el suelo. Esta vez no se recuperara fácilmente, si parecía un avestruz con la cabeza metida en el suelo.

Todos seguían flipando y Sanji le había dado un infarto al corazón, que era atendido por Chopper, pero no era nada grave, así que tranquilidad.

-¡Y VOSTROS IDOTAS IROS A CAMBIAR A ESOS CAMBIADORES!-Nami daba miedo que ninguno se atrevió a articular ni una palabra por miedo a recibir. Todos salieron corriendo a los vestuarios incluso los que no participaban. Bueno a bajini se lo tuvieron que llevar a rastra y a Luffy le tuvo que sacar Zoro de su madriguera. Solo quedaron allí las mujeres del barco.

Suspiro profundamente Nami.- ¿Cómo besa el capitán, navegante?- susurro Robin al oído de Nami sorprendiéndola y que diera un pequeño salto.

-¿Qu…que dice…Robin?- su sonrojo aumento cada vez más superando un nuevo nivel de color.

-Solo preguntaba. Fufufu.- se lo estaba pasando bomba.

-Ya.- la miro como diciendo" ya solo preguntas pero realmente te estas partiendo el culo"

-Navegantes no has dicho toda la verdad.- ella enarco una ceja.- Aquí dice que hay un premio sorpresa para la primera pareja. No te da la curiosidad.- señalo donde estaba escrito en una letra tan pequeña que necesitarías una lupa o un microscopio.

-A saber…- le quitó importancia al asunto.-Oye Robin podrías convencer a ese cabeza hueca con pelo de alga que participe.- no podía decirla que no y menos con esos ojitos de corderito, pero seguro que se negaría, era muy orgulloso y a la vez listo porque sabía que haría el ridículo delante de todos y estarían burlándose hasta el fin de su días.

-Creo que lo que me esta pidiendo es algo imposible.

-Venga, Robin. Seguro que si se lo pide como tú sabes, seguro que acepte. Si esta coladita por tus huesos.- le dio un codazo acompañada de un guiño juguetón.

-Fufufu. No digas tonterías Nami. Sé que no le gusto y menos se fijaría en mí. – eso sí que es mentir como una bellaca.- Aun así…- su cara torno a una siniestra que daba miedo.-Espero que no vuelvas a planear nada dejarnos a nuestros dos solo.- aunque no le importaría ahora mismo que los les dejaran solo en una isla desierta durante unos ideas, pero sabemos que no sucedería.

Camino hacia los vestuarios donde se encontraban los chicos que estaban en unos simples vestidores de centro comercial que con el mínimo esfuerzo podrías ver a la persona que había dentro desnudo o a punto de salir, pero aun así no se iba a cambiar allí. Pero no veía a alguien y no no era Nami que aún seguía en estado de shock por haber sido descubierta, ni tampoco hablo de Sanji que estaba con Chopper en una esquina intentado recuperarse de su gran crisis de depresión. Se acercó a ciborg para preguntar al único que faltaba de allí.

-Franky. ¿Dónde está, el Espadachín?- pregunto amablemente Robin.

-Se fue por allí.- señalo a la expensa vegetación. Agradeciéndoselo se fue donde señalo el ciborg.- ¿A dónde vas, Robin?

-Voy a buscarle seguro que se ha perdido.-

-"Si, seguro. Súper-Robin es una súper pervertida."- hizo su súper pose.

Se adentró a la profunda vegetación, era sospechoso que un lugar así no hubiera rastro de animales salvajes o algo parecido. Gracias a la luz de las estrellas, que daba paso entra las enormes palmeras y árboles se pudo orientar y esquivar los obstáculos naturales fácilmente. Pero no había rastro de Zoro, utilizo sus poderes para localizarle pero no hubo resultado.

-"¿Dónde se ha metido, el Espadachín?"- ya era desesperante.

Iba a darlo por imposible cuando algo le tapó la boca y fuertemente la empujo contara un árbol enorme y desarrollado. Sintió miedo al principio pero cuando vio los ojos carbón de su opresor, desapareció la sensación y se relajó, pero ahora estaba acorralada y no tenía ni una posibilidad de gritar a causa de la mano de su secuestrador. Se quedaron unos minutos mirándose a los ojos descifrándolos como si fuera un rompecabezas difícil de solucionar.

Aparto la mano lentamente convirtiéndose en una caricia que siguió su recorrido hasta su pómulo. Acerco más su musculoso cuerpo hasta dejar un espacio muy reducido e imposible de escapar. La tenía agarrada posesivamente por la cintura. Le sonrió de una forma arrebatadora antes de besarla. Cedió su boca sin oponer resistencia, sus lenguas danzaban sincronizadamente.

Las manos de la morena cobraron vida, empezó acariciando su rebelde pelo. Sus pulmones ardían y rogaban oxigeno pero su cuerpo no le hacían ningún caso. Se separaron durante unos segundos para volveré a mirar a los ojos que transmitían lujuria y cariño. Se volvieron a besar con pasión desenfrenada.

Sus manos se colaron en la camiseta del hombre disgustando su tacto, la musculatura dura de su amante, de un movimiento se deshizo de la molesta camiseta lanzándola lejos. Sus besos fueron bajando recorriendo el largo y dulce cuello de la morena, lo besos, mordió. Se deshizo de la pequeña tela que cubría el mordisco difícil de ocultar. Atendió esa parte durante unos minutos con una ternura que no era propia en él, mientras colocaba una pierna entre las de Robin y su mano derecha apoyaba su pierna ligeramente flexionada hasta poder disfrutarse su brazo trasero.

Escucho un gemido de desesperación por hacerla suya, que se sintió un monstruo, pero un monstruo deseoso de devorarla. Los tirantes finos de sus tirantes descendían sin enseñar nada, como si el vestido quisiera incitarle. Lentamente bajo la cremallera trasera de su corto vestido. Agradeció a Newton por descubrir la teoría de la gravedad, como una pluma descendió rozando cada parte de su cuerpo hasta dejarla completamente desnuda, a excepción de un tanga de color blanco. La luz de la luna llena y de las estrellas daba un toque mágico al evento carnal que disfrutaban esos dos individuos desenfrenados en el deseo. Su piel cubierta de sudor, sus pezones erectos, su pecho subir y bajar acorde con su costosa respiración, le excito tanto que su erección hizo presencia. No tenía ni idea de por qué siempre se tapaba sus enormes pechos ¿Se avergonzaba de ellos? O ¿Temía que no le pareciera atractiva? Porque si es por la segunda acción, estaba completamente equivocada.

La apretó contra él y el árbol obligándola abrazarle mientras la besaba. La mano que parecía solo acariciar su pierna izquierda entro en acción y se metió dentro de su tanga saboreando la humedad de su sexo.

-Aaahg…Zoro.- gimió de placer cuando sintió la mano del joven tentando la entrada de su intimidad, la acariciaba su pliegue sin llegar a penetrarla.

Sonrió victorioso al escuchar la llamada de excitación de su… ¿Cómo podía llamarla ahora? Le había confesado que la amaba pero como podía llamar su relación. Todo había ocurrido tan rápido. En menos de un día la amaba secretamente, ahora había bailado y acostado con ella y esta sería la segunda vez. Su mente estaba tan nula como su sentido de la orientación, decidió en solucionar eso en otro momento.

Seguía divirtiéndose en su cuello saboreando el pliegue de su sexo. Grito cuando Zoro introdujo dos dedos en su sexo mientras que el pulgar jugaba con su clítoris y su boca mordía un pezón de Robin. Tiraba de su verde pelo fuertemente indicando que para ser un novato, que esto no lo sabía la susodicha, parecía una fiera en la cama. Su interior era agradable, húmedo, calienta, más caliente que la temperatura de esta isla tropical. La embestida de sus dedos no cesaba cada movimiento le enviaba a la locura, gemía con más fuerza que le preocupaba que sus nakamas le escuchara. La beso silenciando sus gritos aunque quería oírlos. Sentía en sus piernas calambres que se centraba en un único lugar, perdería el equilibrio.

Acelero sus movimiento de dedos mientras Robin clavaba sus uñas en su espalda, a los pocos segundo exploto en un brutal orgasmo manchando sus dedos y su ropa interior. Saco sus dedos de su interior, ella oculto su cabeza en el hombro del peliverde abrazándolo y escuchando su ritmo cardiaco.

-¿Qué haces aquí?- susurro cerca de su lóbulo antes de morderlo juguetonamente.

-Fufufu.-sin avisar se lanzó hacia él aplacándolo y que cayera de espalda contra el suelo. Levanto la cabeza para ver a su atacante pero fue detenido por el pie en su pecho. Tenía una vista perfecta del cuerpo semidesnudo de la morena que le hacía más apetecible a causa de los reflejos de la luz de la luna.-Esa pregunta la tenías que haber dicho antes. Fufufufu.- en el rostro de Zoro apareció un rojo carmesí.

Se sentó en su regazo sintiendo la erección del chico entere su glúteos. No pudo evitar soltar un pequeño gemido. Unas manos fluer agarraron los brazos de Zoro convirtiéndose ahora el en el prisionero. Se acercó él hasta alcanzar su lóbulo derecho y le susurro sensualmente.-Sigues pensando que me quedaría mal el vestido de bailarina.-mordió su lóbulo mientras una mano acaricia su miembro por encima del pantalón.

No pudo contestar, por las acaricias que estaba realizando la morena en su pene. Como una leve acaricia le podía dejar sin habla. Recorrió desde su cuello hasta la parte que pedía agritos ser atendido. Saboreo sus pezones al igual que lo hizo él. Reconocía que le costó mucho mantener sus poderes activos a causa de la excitación que tenía y la fuerza que ponía Zoro por liberarse.

Sensualmente le quieto los pantalones hasta borrarlo de la existencia la igual que su calzado. Ahí es donde vio de primera mano el hambre que estaba pasando el peliverde, estaba totalmente duro y a la vez suplicando que le hiciera un mimo o algo parecido. Apoyo su mano donde su pene y empezó a subirla y bajarla sintiendo entre su mano cómo se tensaba por la masturbación que le estaba ofreciendo. Subía y bajaba aumentando la velocidad por segundos, mientras le oía gruñir como un tigre en celo. Besaba sus testículos y su glande haciendo retorcer al peliverde de placer. Cuando estaba a punto de correrse paro su masturbación, le miro con una cara asesina, estaba a punto de tocar el cielo y se detenía y mucho pero no la permitía tocarla por mirar a una bailarina más fea que Brook.

Se acercó hasta estar cerca de sus labios burlándose de que no podía moverse a causa de sus manos extras.

-¿Cuantos me deseas?- odiaba cuando hacia eso.

-Creo que mi amiguito lo ha dejado bien claro de cuanto te deseo.- esto sí que no se lo esperaba nadie.

Sin que se diera cuenta le libero de su prisión, no podría mantenerlo durante más tiempo. Le beso lentamente disfrutando del momento. Quería saborear sus labios, danzar con su lengua. Sin poderlo negar el peliverde movió sus manos descubriendo que le había liberado. Poso su mano en su cintura sin obligarla a nada, ahora ella llevaba las riendas, reconoció aunque fuera un ritmo tortuoso le encantaba. Poder acaricia la ardiente, suave y sudada piel de la morena, era todo tan mágico y tan íntimo que incluso se le olvido de su pequeño problema entre sus piernas.

Cuando los dos se separaron por la falta de aire Zoro vio la oportunidad para volverá tomar el control. Rodo delicadamente, asegurándose de que no le hiciera ningún daño, se puso encima de ella colocando entre sus piernas que fue envueltas por la pierna de la morena que libero un gemido de placer al sentir la erección del chico en su sexo. Apoyo su cuerpo muerto, para no aplastarla, en su antebrazo cerca de la cabeza de la morena, mientras que la otra se situaba en la pierna izquierda de la morena dedicándole una acción adictiva.

Gemía más alto, temblaba por la excitación y su cuerpo deseaba unirse con él y parecer quería torturarla hasta que la rogara pero no iba a ocurrir. Rodaron otra vez hasta que Zoro se dio en la cabeza contra el árbol, se tocó la nuca a causa del dolor y cuando vio hacia arriba, vio a la mujer que amaba desnuda y en su rostro se dibujaba una sonrisa picarona. Él levemente incorporado apoyado en el árbol y encima de él una ardiente morena. Ni en sus mejores fantasías.

Sujeto su erección, mientras que Zoro le ayudaba sujetándola de las caderas. En sus ojos podían leer sus mentes.

-Te amo.-dijo Robin unos segundo antes de introducir su duro pene en ella. Los dos gritaron de placer. Robin se quedó quieta esperando que sus paredes vaginales se adaptaran al enorme intruso, hubo un silencio que fue bienvenido para los dos. No la metería prisa, sentía su interior perfectamente cada rincón, la esperaría el tiempo que fuera necesario.

Repentinamente empezó su vaivén lento, tortuoso, exquisito, le costaba moverse que no le quedó otra que apoyarse en los hombros del peliverde como soporte. Subía y bajaba, se quedó hipnotizado a causa del movimiento de su melena carbón, su cuerpo perlado de sudor, la cara que ponía de llegar apunto del éxtasis, le encendía.

Desesperado y a la vez extasiado a punto de estallar en un orgasmo, fue al encuentro de las embestidas de la morena con movimientos violentos de su pelvis cortando la respiración a Robin. No podía aguantarlo más, estuvieron besándose, embistiéndose y saboreando la piel expuesta, mientras que Zoro saboreaba sus pechos erectos al igual que hacía lo mismo de lo que he narrado anterior. Estuvieron así hasta que explotaron en un deseado orgasmo. Robin arqueo la espalda gritando de placer, se desplomó sobre el cuerpo de Zoro ocultándose en su hombro con la respiración agitada. La abrazo acariciando su columna vertebral disfrutando del silencio, sin salir de su interior, disfrutando los últimos coletazos de su orgasmo.

-¿Qué haces aquí?- susurro. Seguía con la respiración pesada.

Robin se acurrucó más mientras se dejaba devorar por las acaricias del peliverde.-Quería estar contigo.- ronroneo como un gato complacido.

Rió bajito casi inaudible. –Buena excusa, mujer.- dijo irónicamente.- Pero no te creo.-le dio un pequeño beso en la frente.

-Al parecer no puedo engañarte, Espadachín.- le encaro.- La navegante me ha pedido que te convenza para que participes en el concurso.

-No. Me da igual lo que hagas. No me vas a convencer para hacer el ridículo.- protesto de forma infantil. Volteo su rostro evitando sus ojos azules como el mar.

Le agarro de los pómulos para que la mirara a la cara. Se acercó a sus labios de forma arrebatadora y peligrosa. Detuvo su acción a unos milímetros de su boca.

-No hace falta convencerte.- movió bruscamente sus caderas rozando sus intimidades siendo electrizante.-Solo falt…AAAAH.

No pudo protestar porqué Zoro se lanzó contra ella poniéndose encima y penetrarle de una simple embestida haciéndola gritar como si la estuviera maltratando pero sus embestidas eran salvajes, violentas y le encantaba. Colocó la pierna de la morena en su cadera intoxicando más las embestidas y que llorara de placer. Cada grito de placer le convertía en un tigre salvaje fuera de control. Temía que sus gritos se pudieran malinterpretar, la beso intentando silenciar sus gritos aunque con muy poco éxito.

-AAAHG ZORO…más rápido.

-Ruégamelo…-oooh ahora sí que se iba a vengar por intentan convencerle para una estupidez como esa. Sus embestidas ceso hasta tenerlo quieto e impidiendo que la morena hiciera de las suyas.

-Zoro…muévete…-estaba más que extasiada, lloraba por cada palabra que libero.

-No…-salió de ella para que aprendiera la lección. Nadie le timaba ni le tomaba por tonto.-Ruégame…

-No. – si es cabezota, ni siquiera cuando rozo sus intimidades cedió. Pero siendo sincero consigo mismo le gustaba esa actitud, fuerte y resistente, por eso le llamo tanto la atención de ella.

Paso al plan B, mordió su pezón derecho mientras que su mano derecha acariciaba levemente su clítoris. Como hace menos de unos minutos había tenido un orgasmo pues su clítoris estaba totalmente sensible y a la mínima le hacía tocar el cielo.

Su lengua degustó sus pezones, luego bajo por su vientre plano besándolo y saboreándolo. También necesitaba estar dentro de ella, daba gracias al autocontrol que había conseguido durante estos años. Paro cerca de su intimidad que estaba más rojo, húmedo y vibro cuando sintió el aliento de Zoro cerca de él. No podía más.

-Zoro, por favor…entra en mí y hazme tuya.-rogo desesperadamente.

-No.- subió hasta estar separado por unos centímetros de sus labios.

-Por favor.- rogo otra vez.

-Prométeme que no insistiras por lo del baile.- esto es terapia de choque o más terapia de parejas para que te hagan caso, la verdad.

-Lo prometo, Zoro.

La beso con delicadeza, pasión, cariño, apretó sus manos entrelazadas y entro en ella embistiéndola con el propósito de romperla las cuerdas vocales. Gritaba más, pedía más, mordía sus labios y él llegaba hasta lo más profundo de ella. Pasaron minutos que para ellos parecían años disfrutando de las embestidas que le brindaba el peliverde. Llegaba a lo más profundo de ella, tocando su punto G. Nunca había estado tan excitado y deseoso de llegar a la cima de la montaña rusa y poco tardo a los pocos segundo ambos estallaron en el orgasmo mezclando sus fluidos dentro de ella. No salió de ella solo por disfrutar de la fantástica vagina de su morena y saborear un poco su cuerpo. Se desplomo encima de ella sin salir de su interior y una mano enlazada con la suya, no la dejaría marcharse. Se ocultó del mundo entre sus pechos como un niño complacido mientras que lentamente cerraba los ojos para dormir una pequeña sienta…

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Media hora después…

Zoro se despertó desorientado, a rascándose la cabeza y bostezando como hacia siempre al despertar de sus largas siestas. A los pocos segundos, después de poner en orden y alertas sus sentido, se dio cuenta de que la mujer que hace unos minutos había hecho el amor no se encontraba allí. Escucho una pequeña risa procedente muy cerca de allí.

Volteo la cabeza para identificar esa sonrisa tan reconocido pero de ver de recibir un beso alguien le lanzó una…. ¿Camiseta? Bajo la mirada y descubrió que si realmente seguía desnudo.

-Vamos, Espadachín. Llegamos tarde a la fiesta…

Zoro quedo embobado por la imagen que tenía delante de sus ojos que hasta su boca casi rozaba el suelo. Robin iba vestida con un vestido corto sexual. Era de un color azul marino, su vientre estaba al aire, llevaba un escote demasiado provocativo que rebelaba más de lo que debería. Podía observar cada cuerva de sus cuerpo, la diminuta prenda que ocultaba y apretaba los pechos de Robin que quería que fueran sus manos las que tocaran. Realmente iba guapa y provocadora. Al acercarte podías notar un pequeño rastro de maquillaje por los labios y los ojos pero casi invisible. Estaba mejor que la bailarina esa pero con creces. ¿Porque era tan hermosa la condenada?

-Vale vale ya voy. —contestó levantándose de malas ganas hasta que cayo.-Como que la fiesta…

-No lo recuerdas. Van a bailar el Cocinero vestida de mujer con Nariz Larga y la Navegante y el Capitán…

Mientras le informaba y le deba intimidad al peliverde, le daba la espalda y no sabia porque ya que le había visto desnudo un par de veces pero seguro que él haría lo mismo, se vestido rápidamente con la misma vestimenta sólo que la camiseta fue sustituida por una camisa blanca que la dejo medio abierta.

-Y bueno nosotros somos los siguiente en bailar…- rió a lo último.

-¿Qué?- pregunto sorprendido.

-Que nos toca bailar.

-Robin…- apretó los puños de la vergüenza, pero no pudo protestar por que salio corriendo que no dudó en un segundo en perseguirla como si fuera un juego, para ser mas exacto el pilla pilla. Daba igual como llamara su relación lo mas importante es que se querían y para ellos eso valía. Pero seguía siendo una mentirosa, ni bailaría con ella aunque fuera muy tentador.

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Al final llegaron a donde se celebraba el gran concurso de baile y Zoro y Robin seguían corriendo por que aun no la había pillado, pero con un poco de suerte le agarro de la cintura atrapandola entre sus brazos y darla unas vueltas por el aire. La puso enfrente de ella regañandola, pero como que aumento la risa de Robin.

-¿Cómo que nos tocas…- le beso para tranquilizarle antes de que se la comiera con la mirada.

-Si miras enfrente podrás vengarte…- le susurro cerca de su oído haciendo caso a la morena.

Lo que vio exactamente fue a Sanji con unas tetas más grandes que la de Robin, que eran globos solo que Franky se había pasado con el tamaño, un montón de maquillaje, una peluca rubia larga y unas piernas peludas. Callo en la tentación de hacerla una foto, la pena es que se había perdido el fantástico baile de… es que no sé cómo llamarla en este momento.

No lo pudo evitar y empezó a reír a carcajada limpia. Ahora se iba a vengar por lo del baño. Por lo menos no sería el único en hacer él ridículo.

-No te rías, Marimo.- amenazo un travesti. Provocando que riera mas.

-Estas muy guapo, Sanji.- oculto su diversión con una mano, pero no pudo contenerse.

-Gracias, mi Robin.- bailo como siempre a su alrededor.- Espero que el estúpido Marimo no te pise uno de tus dedicados pies.

-Venga chicos tenéis que actuar ahora vamos. – empujo Nami a Zoro obligándole a subir al escenario.

-Que no quiero.- la freno en seco cayendo ella al suelo. Sin duda se notaba quien era más fuerte de los dos, tanto que fue fácil detenerla.

-Vale. Tu ganas… si subes a ese escenario te quitare el 40% de tu deudas.

-50%

-Vale.

-Echo y no trates de engañarme, tengo de testigo a Robin.- era la mas fiable.

-Vale vale.

Empujo a la pareja al enorme escenario donde había en el centro una multitud y una persona que sobresaltaba por que iba muy tapado detrás de unas cortinas imposible de reconocer, era muy sospechoso, no le quitaría la vista de él. Y aun lado estaban todos los chicos masculinos del barco a excepción de Chopper y Luffy que estaba con Nami en el público. Lo peor de todos es que Franky tenia el micrófono prosperando una catástrofe universal y mucha vergüenza ajena. Al mirar un poco a la derecha vio a los músicos atados y golpeados, inconsciente. Así que era un plan de Nami. De repente empezó a cantar el cyborg, seguro que después de esto acabaría enterrándolo.

Solo en tu boca
Yo quiero acabar
Todos esos besos
Que te quiero dar
A mí no me importa
Que duermas con él
Porque sé que sueñas
Con poderme ver
Mujer qué vas a hacer
Decídete pa' ver
Si te quedas o te vas
Sino no me busques más

Escuchó la voz de Franky empezando a cantar no creía que uno de los pervertidos cantara una cosa…romántica. Giro a ver a la morena que le ofreció su mano indicando a bailar y acercándola hasta quedar espalda con espalda y bailando una lenta para ir calentando la sexualidad. Un paso un lado una paso al otro. Le daba mucho palo hacerlo mal no por hacer el ridículo sino dejar en ridículo a la morena. Pero mírala ella se movía con elegancia y sexualidad que solo aumento la fantasías de los hombres del público, mientras que él lo hacía con las chicas pero por que tenía un cuerpazo por lo demás daba igual.


Si te vas yo también me voy
Si me das yo también te doy
Mi amor
Bailamos hasta las diez
Hasta que duelan los pies

Si te vas yo también me voy
Si me das yo también te doy
Mi amor
Bailamos hasta las diez
Hasta que duelan los pies

La hizo girar sobre si misma hasta agarrarla por las caderas y que ella hiciera un semi circulo con su espalda hasta juntar con sus cuerpo y luego bailar un poco de bachata. Movia sus caderas como una experta mientras él era un completo desastre, pero parecia que no le importaba por que le sonreía con seguridad. La hizo girar sobre sí misma como si fuera una peonza que luego soltó girando hasta que volvió como un bumerán. Zoro se agacho un poco cogiendo impulso para cuando ella estuviera cerca dar un salto enorme, sobrepasándola por encima y caer cerca de ella haciendo la rueda. Se giró hacia l que fue tomada por la mano del peliverde. Ya sé que esto es muy fantasioso, pero es Zoro por Oda.

Con él te duele el corazón
Y conmigo te duelen los pies
Con él te duele el corazón
Y conmigo te duelen los pies
Solo con un beso
Yo te haría acabar
Ese sufrimiento
Que te hace llorar
A mí no me importa
Que vivas con él
Porque sé que mueres
Con poderme ver
Mujer qué vas a hacer
Decídete pa' ver
Si te quedas o te vas
Sino no me busques más

Robin le dio la espalda y empezó bailarle de una forma sexual a su pareja excitando al público masculino, femenino y travesiti. Acaricio su rostro de forma delicada como si le estuvieran haciéndolo pero vestidos. Recogió una de sus piernas hasta rodearla en la cadera del joven e inclinarse hacia un lado convirtiéndolo en algo más íntimo y delicado. La gente gritaba, estaba afónica de tanto apoyar a esta pareja porque realmente era perfecta. Ni siquiera con los demás participantes gritaban así. Nami ya podía tocar el primer premio que no sabía que iba hacer con ello. Y que su plan estaba funcionando pero desde hace tiempo y que no debería saber.

Si te vas yo también me voy
Si me das yo también te doy
Mi amor
Bailamos hasta las diez
Hasta que duelan los pies

Si te vas yo también me voy
Si me das yo también te doy
Mi amor
Bailamos hasta las diez
Hasta que duelan los pies

Con él te duele el corazón
Y conmigo te duelen los pies (yeah)
Con él te duele el corazón
Y conmigo te duelen los pies

En ese momento en su mente le vino sus encuentros desenfrenados, el de hoy la veces que le había besado, saboreado escuchado gritar de pasión hasta romperle las cuerdas vocales y saborear esa duelce piel envuelta de sudor que le excitaba. no aguntaria mas si seguía asi. Pero reconocía que el público había desaparecido solo estaban ellos dos y nadie más, ni siquiera la vergüenza estaba presente en ese instante solo por ella. Ella era la que le hacía volar.

Quién es el que te quita el frío
Te vas conmigo, rumbeamos
Con él lloras casi un río
Tal vez te da dinero y tiene poderío
Pero no te llena tu corazón sigue vacío
Pero conmigo rompe la carretera
Bandolera si en tu vida hay algo que no sirve
Sácalo pa' fuera
A ti nadie te frena, la super guerrera
Yo sé que tú eres una fiera dale
Sácalo pa' fuera

Se apato de él al darle un vuelta sobre si misma que parecía una peonza. No sabía que quería hacer, pero rápidamente lo supo. Hizo un salto mortal, un tripe tirabuzón en el aire, un salto hacia atrás y luego una simple pirueta llegando a los brazos de Zoro que la elevo con una sola mano levantándola sin dificultad por encima de su cabeza. Eso si que quera gimnasia rítmica y psicología.

Si te vas yo también me voy
Si me das yo también te doy
Mi amor
Bailamos hasta las diez
Hasta que duelan los pies

Si te vas yo también me voy
Si me das yo también te doy
Mi amor
Bailamos hasta las diez
Hasta que duelan los pies

La cogio de la mano y como un yo-yo la bajo colocándola en la rodillas y tocando el suelo con sus propios pies. La sujeto de las dos manos, las cruzo formando una X para luego deslizar su ligero cuerpo para que pasara entre sus piernas y la ponía el otro lado para que ella cayera ligueramente, como lo hizo en el primer capitulo empujándola suavemente para luego rodear su cintura y pegarla a su cuerpo rozando sus labios que dibujaban unas sonrisa.

Con él te duele el corazón
Y conmigo te duelen los pies
Con él te duele el corazón
Y conmigo te duelen los pies

Solo con un beso
Yo quiero acabar
Ese sufrimiento
Que te hace llorar

-Solo con un beso, yo te haré acabar ese sufrimiento que te hace llorar…-susurro el peliverde el ultimo párrafo de la canción con ganas de besarla delante de todo el mundo y provocar un infarto al travestis.

El público grito eufónico, había sido el mejor de todos, debían ganar. Sus nakamas animaban a la multidud por que realmente se merecían ganar por ese baile tan sexual y bonitos donde mostraban tantos sentimientos ocultos. La mayoría gritaban como unas fanáticas, los hombres querían que Robin le dedicara un autógrafo, mientras que las femeninas se sonrojaban al ver lo atractivo de los que era el peliverde. Nami se felicitaba a si misma porque al fin había funcionado su plan. Luffy sonreía viendo a Zoro como violentamente se sonrojaba y veía a sus nakamas felicitándolo mientras él le mandaba, mentalmente al infierno. Este es el verdadero Zoro, que mandaba a tomar por saco a cada uno de ellos.

-Decidido…- de las cortinas se eschucho el veredicho del juez del concurso…-Tu serás mi nueva esposa…-

El misterioso personaje se revelo delante de todos enseñando su identidad. Todos los miembros de Sombrero de Paja se sorprendieron al ver al individuo. Cada uno cogio sus armas. Zoro fue más rápido y la puso detrás de ella cubriéndola y protegiéndola de su atacande desvainado sus katanas.

-Tenryuubito…-susurro Robin asuntada.

Continuara…

Review

Review

Bueno este es el penúltimo capítulo de este fic, que ocurrirá, se saldrá con la suya ese capullo que odiamos todos a muerto o Zoro podrá proteger a la morena que tanto quiere. Espero que os guste el lemmon, el LuNa, songfic…intentare subir cuando pueda pero como he explicado antes no tengo ni idea de cuando publicare. Pude que cuando condiga novio, es decir, nunca porque soy muy fea, la verdad. Siento mucho por las faltas de ortografías que se me hayan escapado. Espero que, me enviéis Review y decirme lo que os ha gustado, lo que odias, porque me ha salido muy mierda este capítulo, y las amenazas de muerte por lo de Sanji. Decirme vuestra opinión para mejorar. Bss y abrazos.

RESPONDIENDO REVIEW;

Kirika: Gracias guapa por la dedicatoria y darme suerte en los estudios pero bueno es una lata suspender por tan poco pero no me rendiré y seguiré al igual que este fic, lo terminare. Espero que te hayas divertido y disfrutado de mis alocadas ideas. Me alegro el día al recibir el review con tu apodo. Bss y abrazos guapa.

Nn: Espero que no te haya disgustado de este capítulo, porque me ha salido muy mierda la verdad. Quería darte las gracias por darme tantos consejos y que me hayas seguido desde el principio me hace ilusión ver un Review tuyo. Bss ya brazos.

Roronoalau: Gracias a tu Review he adelgazado tres kilos lo justo para entrar en el vestido de la graduación. jajajaja. algún día encontraras a tu Eric o a Zoro o las dos cosas a la vez. Quién sabe. Me alegra que te haya gustado el anterior lemmon espero que este también te guste porque me ha contado un montón y te dedico el LuNa y el ZoRo porque sé que te gusta guapa. A mí también me gusta tener a una nakama como tú, porque eres SUPER, como diaria Franky con su pose y todo. Me hace mucha ilusión tener una amiga así de que me apoya y que me sigan hasta el final de mis locuras. Espero tener un momento libre para leerme el libro que me recomendantes, que el Eric está tremendo. Bss y abrazos guapa.

Roronoa666: HUY me sonroje al leer tu Review, no sabía que mis lemmon tuvieran ese efecto la verdad espero que no te mueras desangrado por este lemmon porque si no tendré que llamar a Chopper. Jajjajaja. Gracias por tus ánimos ahora estoy bien y esto mejor que sana. Jajajaja. Espero que me mandes un Review si no acabas desangrada. Bss y abrazos.