Los personajes no me pertenecen pero sí la trama.
Chapter 3.
EPOV
La tenía tan cerca. Su boca me llamaba a gritos y yo estaba dispuesto a responder a su llamado. A la mierda con Tanya. Ya estaba cansado de mentirme. ¿Cómo pude siquiera pensar que podría olvidar a Bella con Tanya? Era una locura…
-Bella - supliqué una vez más.
-Cierra los ojos- susurró rosando intencionalmente mis labios. Y eso hice, como el mismo idiota que era lo hice. Bella me tomó de la nuca y me dio el beso más ardiente, lujurioso, y caliente de mi vida. Jugando con mis labios. Pero se alejó muy pronto para mi gusto, dejándome con ganas de más. Abrí los ojos- Buenas noches, Edward.
Y con una sonrisa socarrona se alejó. Meneando ese trasero que tanto me enloquecía.
¿Pero qué carajos fue eso? ¿Sólo un beso? Cielos, yo necesito más que un beso para bajar la tienda de campaña en mis pantalones. Esto era increíble… Bella era increíble. Ella sabe muy bien lo frustrado que me pongo cuando no consigo lo que quiero y ella no me lo había dado. Era una arpía. Una jodidamente sexy y caliente arpía.
Golpeé mi cabeza varias veces contra la puerta que daba al jardín. Ella no iba a ceder tan fácil, eso lo sé. Pero nadie se resiste a mí, y mucho menos mi ex esposa. Volví a la sala en donde estaba la fiesta de Emmett en pleno apogeo. Tomé una copa de vino de un mesero que pasó a mi lado. Estaba tan malditamente cabreado.
-Vaya hermanito, no te ves muy contento- Emmett apareció de no sé donde- ¿Qué sucedió? ¿Belli Bells jugó con tus sentimientos?- dijo moviendo las cejas sugestivamente.
-Cierra la boca, Emmett- gruñí.
Lo que me faltaba, Emmett y sus bromas pesadas.
Se carcajeó en mi cara.
-Oh vamos, ¿De verdad creíste que se acostaría contigo? Mi hermanita es dura- sonrió con orgullo- Es igual que Rose.
-Lo sé.- Un plan se estaba formando en mi cabeza. Oh sí, ganaste esta ronda Bella, pero no ganaras las siguientes.- Necesito hablar contigo y con Jasper en el estudio de Carlisle, ahora- tomé un sorbo de mi copa.
-Oh no, no me gusta esa mirada de perro loco. ¿Qué estas tramando ahora?
-Algo realmente bueno- sonreí maléficamente cuando mi mirada se topo con la de Bella, que estaba hablando con Carlisle- No será fácil pero valdrá la pena, créeme.
BPOV
Estaba hablando con Carlisle sobre las vacaciones familiares que hacían los Cullen todos los años, cuando sentí que me miraban. Un escalofrío recorrió mi espina dorsal cuando la mirada de Edward se topó con la mía, dándome su famosa sonrisa derrite bragas.
Oh Dios…
Edward debería de estar furioso. Pero se lo merecía. No voy a caer en sus brazos tan fácilmente. Se necesitaba mucho más que un baile provocativo para llevarme a la cama, y él lo sabía. Pero la mirada que me estaba dando no presagiaba nada bueno.
-Bella, ¿Estás escuchándome?- me giré toda avergonzada hacia Carlisle. No escuché ni papa de lo que dijo por estar pendiente de Edward.
-Ah, lo siento Carlisle, me distraje.
Me dio una sonrisa dulce.
-Está bien. Lo que te decía era que a mí y a Esme nos encantaría que Nessie asistiera a las vacaciones familiares.
-Me parece maravilloso. Ella está por salir de la escuela así que no habrá inconveniente- Nessie se aburriría mucho pasando las vacaciones en casa.
-También nos gustaría que tú fueras Bella- me congelé.
-Me gustaría complacerlos, pero yo ya no soy una Cullen- dije- además estaré trabajando todo el verano. No tendría tiempo.
-Suenas igual que Edward- se quejó.
Esme apareció detrás de su esposo:- Oh Carlisle por favor- reprendió- Bella no se parece a Edward en nada. Ella sí le presta atención a su hija.
-¿Qué estás queriendo decir, mujer?- se indignó- ¿Qué mi hijo es un mal padre? Edward es un excelente papá, igual que su padre.
-Puf. Él ni siquiera tiene tiempo para ver a Nessie, Cullen.
Los dos se enfrascaron en una discusión por… toda la noche. Al final Esme ganó. Y Carlisle se quedó una semana sin sexo por defender a su irresponsable hijo. O eso fue lo que dijo Esme.
Esme podría ser muy dulce, pero también tenía su lado amargo.
Alice y Rose me arrastraron de nuevo a la pista de baile. Baile con Emmett, Carlisle, Esme y Jasper, el prometido de Alice. La verdad la pasé mejor de lo que esperaba. A pesar de que ya no llevara el apellido Cullen, me seguía sintiendo como una, y eso me gusta.
-¡Bella!- Alice venía corriendo como una psicópata por el camino de entrada a la mansión- ¿Por qué te vas tan temprano? La fiesta apenas comienza.
Me eché a reír.
-Alice, son las tres de la madrugada- me burlé. Sospechaba que estaba ebria- Nessie debió estar en la cama hace ocho horas.
Suspiró.
-Lo sé, lo siento. De verdad me gustaría que me ayudaras con algo. Pero tenemos que hablarlo en privado- parecía acomplejada.
-¿Todo está bien?
-Sólo dale a Nessie a Archer y nos vemos en el estudio de Carlisle en cinco minutos-demandó. Parecía un gatito mandón.
-Está bien, pero deja de mandarme. Te pareces a Reneé- me burle. Archer es el guardaespaldas exclusivo de Nessie. Edward es un psicótico protector.
Miré a Archer y le di a Nessie:-Si le pasa algo mientras no estoy, te quedaras sin bolas Archer.
-Sí, señora.- sonreí. Archer era un tipo serio, fornido y alto. Daba miedo a simple vista.
Alice me esperaba impaciente en el estudio de Carlisle, que para mí era más bien un museo con escritorio. Entrar a este estudio me hizo recordar cuando Edward y yo hicimos el amor en el escritorio… ¿Y yo por qué pienso en eso?
-Muy bien, ¿Qué sucede?- Ella está hiperventilando.
-Jasper y yo estamos peleados porque él y su ex novia María, se están viendo desde hace dos semanas.- Explicó- Pero él dice que no tengo que estar molesta porque no están haciendo nada malo, solo hablar. Pero ¡Demonios! Es su ex novia, tuvo sexo con ella, ¿Cómo no quiere que me moleste?
Wao, la gatita de Alice estaba muy, muy enojada.
-Y todo esto se está yendo a la mierda, Bella. Tengo miedo que cancele nuestro compromiso y se olvide de mí- Sus ojitos están llenos de lágrimas- Y… Estoy embarazada.
Me quedé muda.
-Oh, por Dios Alice.- La abracé muy fuerte. Comenzó a sollozar en mi hombro- Eso es increíble, felicidades.- me aparté un poco- ¿Jasper lo sabe?
Negó.
-¿Por qué no?
-No se lo diré hasta que arreglemos las cosas. Se lo merece por idiota.
-¿Quién se merece que por idiota?- Jasper entró junto a Edward y Emmett. Oh, mierda…
Alice le lanzó una mirada de muerte.
-Nada que a ti te importe- le gruñó- Bella y yo ya nos íbamos.
Me arrastró a la puerta. Jasper la tomó de la mano cuando pasó a su lado.
-Alice, por favor. ¿Por qué sigues enojada?
-¿Por qué sigo enojada? ¡Porque tú prefieres pasar el tiempo con tu ex novia operada! ¡Por eso sigo enojada Jasper!- le gritó, su cara poniéndose toda roja del enfado.
-Por favor Alice, no es como si se estuviera acostando con ella- replicó Emmett en un intento de ayudar a su cuñado, obviamente fallando. Eso sólo hizo que Alice se pusiera de todos colores y explotara.
-Emmett no ayudes tanto- me quejé.
-¡¿Te acuestas con ella?!
-¿Qué? Por supuesto que no- aseguró Jasper- Te juro que es un malentendido, amor. Emmet es un idiota que no sabe mantener la boca cerrada-gruñó esto último dándole una mirada fea.
Si las miradas mataran…, pensé. Edward estaría bajo tierra hace tres años, dijo una vocecita en mi cabeza.
-No quiero escucharte ni a ti, ni al idiota de Emmett- bramó Alice- Esto se acabó Jasper Withlock. No quiero volverte a ver en mi vida.
Se quitó el anillo de compromiso y se lo lanzó a la cara dándole en un ojo.
-¡Ay! Alice por favor, no me dejes- suplicó de rodillas. Pobre, creo que las hormonas del embarazo estaban afectando la mente de Alice.
-Alice, relájate y piensa mejor las cosas- dije.
-Bella tiene razón, no hay porque alterarnos hermanita-me apoyó Edward.
Pero la pequeña duende no escuchó y salió corriendo; Jasper tras ella. Esto estaba muy jodido. Edward, Emmett y yo nos quedos ahí parados, mirándonos.
-Yo ya me voy, nos vemos luego- Emmett salió corriendo antes de que lo matara. Dejándome sola con Edward. Oh mierda, ¡me dejó sola con Edward!
Entré en pánico.
-Así que… Bella- lentamente me fue acorralando contra la pared.- Dejando de lado lo de mi hermana, tú y yo aún tenemos mucho de qué hablar- su aliento chocando con mis labios entre abiertos.
Oh no, no de nuevo, Cullen.
-Que yo sepa, Señor Cullen, usted y yo no tenemos nada más que hablar-dije seductora, acariciando el nudo de su corbata. Colocó sus manos a cada lado de mi cabeza con fuerza, haciendo que el golpe resonara en mi cabeza.
-Sé lo que estás haciendo, Bella.
-¿A sí?- asintió- ¿Y que se supone que estoy haciendo?
-Estás jugando con mi auto control, provocándome. Haciendo que pierda la cabeza con tu inocente coqueteo- rozó sus labios con los mios- Pero a ese juego pueden jugar dos, mi pequeña Bella. Y te aseguro que yo saldré victorioso e ileso de él.
Santa madre.
-¿Está usted amenazándome, Señor Cullen?- pregunté llevándome una mano al pecho, aparentando estar sorprendida.
Sonrió maléficamente. Esa puta sonrisa…
-Tómalo como quieras, Bella- Llevó sus labios a mi oído- Pero te aseguro que para final de año, ya te tendré entre mis brazos y suplicando por más,- mis piernas temblaban- y estaré más que dispuesto a complacerla, Señorita Swan.
Y yo le creía.
-Pues déjame decirte, Edward- escupí su nombre- que yo no te lo pondré fácil. Y acabas de hacer este juego mucho más interesante- le di mi mejor sonrisa malvada.
-En ese entonces, Bella- escupió mi nombre como yo. Idiota- que gane el mejor, preciosa.
Mordió mi labio inferior antes de alejarse, y dejarme sola en el estudio.
Oh sí, la guerra había comenzado oficialmente. Y Edward no iba a ganarla, como que me llamo Isabella Swan.
Esto se puso bueno, ¿Qué locuras harán estos dos? Nos vemos en el siguiente capítulo, y recuerden: ¡Reviews, reviews, reviews!
