Negación.
Al día siguiente, todo había transcurrido casi normalmente, Kion no fue a patrullar, le pedí a Ono decirle que se quedara con su familia y que por la tarde lo esperaríamos para ver si él quería acompañarnos, Esa mañana hubo poca actividad, estaba nublado, pues la temporada de lluvias se avecina, de hecho está por comenzar a llover en cualquier momento, así que el resto de los animales de las praderas están ocupados buscando donde poner a sus familias a salvo. Ono dio su reporte de la mañana…
- las gacelas están comiendo como siempre… las cebras están comiendo como siempre… la familia de damanes esta durmiendo como siempre…
- está bien Ono, todos están haciendo lo de siempre…- dice Bunga
- así es, es una mañana tranquila… las leonas salieron a cazar para tener alimento para el resto del día…y la familia real está tranquila… ah!, por cierto, Kion sugirió que hoy por la tarde no hubiera patrullaje, si las lluvias se avecinan, lo mejor es que la guardia esté descansada por si suceden eventos por el resto del día y la noche. Nos pidió que descansáramos para estar listos en caso necesario.
- ¿descansar?, supongo que ya estoy tan acostumbrada a estar en la guardia que para mí es como si estuviera descansando…- le digo a los chicos.
- Bueno, entonces estaré en el abrevadero, si me necesitan, no duden en avisarme, Ono.
- Seguro, Besthe, yo te aviso si sucede algo.- Beshte salió de la guarida mientras Bunga sube a ver a Kion y Ono también se va.
Yo me quedo sola, me acerco al ojo de agua que hay dentro de la guarida y miro mi reflejo entre las ondas ligeras del agua…no me di cuenta de que alguien había entrado a la guarida, algunas veces me pongo a pensar "¿que estoy haciendo ahí?, ¿está bien estar sola todo el tiempo?, ¿vale la pena ser miembro de La Guardia del León?, ¿No deberíamos de cambiarnos el nombre a…?
- ¡Ah!, ¡aquí estás!- escucho una voz muy conocida que me sacó sobresaltada de mis pensamientos, a la vez que miro el reflejo de …
- ¡Kion!, ¡me asustaste!
- así tendrás tu conciencia, Fuli – me dice mientras se agazapa para ver el reflejo en el agua, yo lo miro también atrevéz del reflejo para responderle…
- mi conciencia está tranquila…- digo sin quitar mi mirada en el reflejo de los dos…
- lo sé, tu siempre estas tranquila…- me dice haciendo lo mismo… se acuesta completamente poniendo su cabeza entre sus patas cruzadas al frente, sin dejar de mirar el reflejo… permanecimos unos segundos en silencio mirando el reflejo de nuestras imágenes en el agua, yo lo miraba a él, él no sé qué es lo que estaría mirando- no me había dado cuenta de que… tienes unos ojos verdes muy hermosos…
- gracias, son herencia de mi madre, a mi padre no lo conocí, él se fue después de dejar encinta a mi madre
- ¿algún día podré conocer a tu madre?
- mmmh, si, si algún día la encuentro de nuevo, pero, ¿para qué quieres conocer a mi madre?- le digo extrañada volteando a mirarlo
- quiero conocer a la chita que te crió, decirle que en verdad hizo un gran trabajo, que tuvo a una hija maravillosa y que es miembro de la Guardia del León…- me le quedo mirando a los ojos y después de unos segundos muevo la cabeza en señal de negación mientras desvío mi mirada y voy hacia las pinturas que Rafiki hace en la guarida
- tú no tienes remedio- le digo mientras sigo mi camino y él me intercepta cortándome el paso
- es en serio, Fuli…- me dice con una dientona sonrisa
- bueno, ya, dime, ¿para que soy buena?…
- bueno, te estuve buscando porque… quiero hablar contigo de algo importante, más bien tengo que preguntarte algo…
- por supuesto, dime, que se te ofrece…
- bueno. Ehm… yo… - suspiro de resignación- Tiifu y yo nos vamos a casar.-
-¿casarse, que aún no se han casado?- le digo extrañada – pensé que tú y ella lo habían hecho en secreto…
- No, nunca haría algo así en secreto… no me había casado con ella, porque…- me dijo mirando a los dibujos de Rafiki… - … porque yo…- se detuvo mirando la escena en la que Rafiki pintó a la guardia en la que somos amigos y nos encerró en un círculo- … porque yo tenía otros planes en mente…
- ¿no amabas a Tiifu?
- no es eso, no sabía lo que yo quería, no tenía planeado hacer… tener… o, ¡rayos!, no sé explicártelo…
- solo dilo, Kion…
- creo que tenía pensado hacer otra cosa, esperaba algo más del ciclo de la vida, la respuesta a una pregunta que me hice a mí mismo hace tiempo… pero, sin saber cómo y sin darme cuenta, comencé mi relación con Tiifu, hasta llegar a donde estoy ahora con ella.
- ¿y..?
- y creo que ya no hay marcha atrás… por su honor, por el de Tai y por el mío, tengo que casarme con ella
- ¿y no quieres?
- no es que quiera, ya no es una opción, Fuli… Se lo plantee a ella y se puso feliz…
- es lógico… yo también lo estaría si me pidieras matrimonio…
- ¿lo dices en serio?...- se pone delante de mí, me mira Él con la ceja levantada…
- lo dije en sentido figurado, Kion, me refiero a que cualquier hembra a la que le pidieras matrimonio, sería muy feliz.
- ¿Incluyéndote a ti? – me dice acercándose a mi cara y mirándome seriamente… al ver su mirada me puse nerviosa… me quede silenciosa por unos segundos y trague saliva… no sé como me estaba acorralando nuevamente, pero en esta ocasión era con Kion… tengo que controlarme…
- tu sabes como soy, ¿no?
- si lo sé… "soy la solitaria Fuli… me gusta estar sola y blah, blah, blah…"
- ¿porque lo dices así?- le pregunto un poco indignada
- porque siempre me lo hechas en cara, parece como si…
- ¿como si que?
- como si huyeras de algo, Fuli… como si me ocultaras algo….- desvío mi mirada… el me busca nuevamente, como buscando una respuesta de mi parte.
- no tengo nada que ocultarte, Kion…- le digo seria. Él cierra los ojos un instante al mismo tiempo que suelta un suspiro…
- esta bien… bueno, a lo que vengo es a pedirte algo…
- te escucho…
- Tiifu quiere que su ceremonia sea especial, y me pidió que te dijera si quieres ser parte de su dama de compañía
- ¿quieres que sea una de las damas de la novia?
- yo no, ella me pidió que te lo dijera…
-es que… Kion, ¿tu realmente quieres casarte?
- ya te lo dije, debo hacerlo….
- pareciera que no quieres hacerlo
- lo mismo digo de ti… parece que no quisieras que yo me casara con Tiifu
- pues si, tienes razón, no quiero que te cases con Tiifu porque eso significaría que perderíamos a nuestro líder.
- ¿y ahora eso a que viene?
- tú sabes: ahora tienes algo más que perder, Kion: tu familia, tendrás una esposa, un hijo y eso tal vez haga que pierdas la concentración…
- Fuli, eso no va a cambiar nunca, mi responsabilidad y mis deberes con la Guardia del León seguirán como siempre han sido…
- ¿y si ella te pide dejar la Guardia…?
- ¡eso nunca!… ella sabe que mi responsabilidad es primero, de eso depende la seguridad del reino y de mi propia familia… Nunca abandonaría la Guardia del León, ni a mis amigos… ni a ti…- cuando dijo eso último, ambos nos miramos fijamente a los ojos…- Fuli… ¿sientes algo por mí?...
La respiración abandonó mi cuerpo en un gran suspiro de temor, la situación se estaba volviendo algo tensa… pero nunca esperaba a que él me preguntara esto… busqué las posibles respuestas y… no se me ocurrió más que decirle esto…
- no… por ti solo siento un gran cariño como… amiga… - le mentí… no tengo la fortaleza para decirle realmente lo que siento por él si él ya tiene su vida hecha. La última palabra me dolió tanto decírsela y estoy segura que él debe de haberlo percibido al bajar la voz cuando dije amiga…
- por un momento creí… que… … … olvídalo… tienes razón, eres mi amiga y te agradezco que lo seas en verdad, gracias a ti he encontrado la respuesta que necesitaba para dar el siguiente paso…
-¿siguiente paso?
- casarme, Fuli… no todos en esta vida queremos estar solos.
-Kion…
- pero estate tranquila, yo nunca dejaré mis deberes y mis obligaciones, Adiós… amiga…
Kion se fue dejándome con la palabra en la boca… no pude detenerlo, siento que se fue desilusionado. Por un momento me dió la impresión de que… … no, no lo creo.
Me siento frustrada, perdí mi oportunidad para decirle lo que siento, ¡aun así parece que trato de convencerme a mí misma de que lo que hice, está bien!.., ¡yo soy un chita y debo de estar sola!, amar a Kion sería interrumpir el equilibrio en el cíclo de la vida, son las leyes de la naturaleza, mi esencia y mi ser, y no debo de luchar contra eso… yo soy lo que soy y esto es lo que debe de ser: yo soy un chita… él, un león y eso nadie lo podrá cambiar, jamás.
