Fighting for the Malfoys
-Luchando por los Malfoys-
Capítulo 4 – El Lugar
Draco no volvió a contactar a sus padres hasta la Navidad, después de que ellos les hubieran mandado a su nuevo elfo doméstico con regalos para él, Hermione y los padres de ella. Dado que se habían traído a Polly con ellos, Hermione obligó a Draco a mandarles una lechuza agradeciéndoles de inmediato. Por supuesto, él no estaba seguro de lo que podrían hacer el Sr. Y la Sra. Granger con una Recordadora o un par de Omnioculares, pero Hermione parecía bastante contenta con el espejo doble que había recibido. Draco estaba convencido de que el regalo era el modo que tenían sus padres de afirmar que los teléfonos Muggle no eran necesario, pero no quería arruinar su ilusión al mencionarlo por lo que mantuvo la boca cerrada. Algo que era muy difícil para él.
Pasaron la noche de Año Nuevo en una fiesta que Sophie y Phillip habían organizado en su casa. Harry y Ginny se pasaron por allí un rato, pero Ron y Astoria no. Aparentemente, pasarían la noche en su casa. Solos. Ella todavía no había encontrado un lugar propio, y Ginny expresó su temor de que parecía que no fuera a hacerlo jamás. Las cosas iban bien entre ellos dos. Demasiado bien.
-Relájate, Comadrejita – dijo Draco, pasándole una botella entera de champagne y animándola a que la bebiera completa – Hay brujas mucho peores que Astoria con las que él podría terminar. No es justo que la odies solo porque fue una Slytherin.
Ginny se sonrojó, tomando un tono tan brillante de rojo que sus pecas casi pasaban desapercibidas – Yo… eso no es lo que… es decir…
-Sí, lo es. Pero, te lo aseguro, si hay un Slytherin que fue colocado en una casa equivocada, esa es ella. Si te pones a recordar, en su primer año el Sombrero Seleccionador tardó mucho en asignarle una casa. Pregúntale al respecto.
-¿Por qué no me lo cuentas tú?
-Porque tú deberías preguntárselo. Es muy probable que ella se convierta en tu cuñada algún día, por lo que tendrías que comenzar a acostumbrarte – él le dio una sonrisa presumida.
Poco después, Harry y Ginny se marcharon. Incluso aunque Harry había pensado que el comentario de Draco había sido un poco gracioso y probablemente cierto, Ginny no estaba divertida.
Hermione intentó mostrarse enfadada con él por perturbar a Ginny, pero cuando llegó la medianoche y él la besó, todo su enojo se desvaneció. Era difícil permanecer enojada con alguien quien, con cada beso, lograba que sus rodillas temblaran.
Cuando el Año Nuevo comenzó, y las reuniones con los inversores de Thinx se aproximaban, Draco y el resto de los empleados se vieron obligados a trabajar siete días a la semana. Hermione entendía la importancia de la compañía para Phillip y Sophie, pero no podía sentirse feliz con ello, dado que Draco y ella no estaban ni cerca de encontrar el lugar para la boda, ni de tomar el resto de decisiones concernientes a ésta. Ella había estado averiguando como loca sobre posibles lugares y planeaba visitarlos tan pronto él estuviera un poco más libre de trabajo. Era difícil decidirse solo mirando una fotografía, pero estaba segura de que ninguno de esos lugares era el indicado. Su boda con Draco debía ser perfecta, y ningún lugar parecía ser lo suficientemente bueno. Quizás solo deberían ahorrarse los gastos y casarse en la tienda en la que pasaron tantas noches juntos el verano anterior. Al menos tenía muchos recuerdos allí.
Lo único bueno de que Draco trabajara hasta tarde era que volvía a casa muy tensionado y listo para descargar algo de stress todas las noches. Aunque se sabía que, desde hace mucho, el libido de él era más fuerte que el de ella, Hermione lo extrañaba tanto que era probable que lo hubiera superado, aunque eso a él no le molestaba en absoluto. Solo significaba que tendrían menos tiempo para dormir, pero valía la pena.
La reunión con el primer posible inversor de Thinx fue dos semanas después de Año Nuevo. Era un mago llamado Atticus Quartz, dueño de una compañía que elaboraba alrededor del ochenta por ciento de las plumas usadas en el mundo mágico. Era un mestizo, como la gran mayoría de los posibles inversores, y parecía genuinamente interesado en la propuesta. Desafortunadamente, al final de la presentación del proyecto, él le murmuró algo a su asociado, quien procedió a comunicarles que, aunque pensaban que la compañía era genial y que les gustaban su entusiasmo, no podían trabajar con gente que tenía un Malfoy como parte del equipo. Considerando cómo estaban las cosas, ese nombre estaba demasiado dañado como para arriesgar a manchar su propia compañía si trabajaba con Draco.
Sophie intentó defenderlo al decirle que iba a casarse con una hija de muggles en Junio, pero Atticus solo rió y dijo – Lo creeré cuando lo vea.
Había una posibilidad de que todo hubiese mejorado si se limitaban a decirle que Hermione Granger era la prometida de Draco, pero nadie lo sacó a relucir. Sophie y Phillip querían lograr que Thinx brillara por mérito propio, y ahora se daban cuenta de que eso sería difícil teniendo a Draco Malfoy en el equipo. Además, cabía la posibilidad de que Atticus ya estuviera al tanto de ese detalle. Todo el mundo lo sabía, también.
A medida que la semana iba transcurriendo, las reuniones fueron de mal en peor. Uno de los posibles inversores, Benson Bentley, incluso tuvo la audacia de decir que tanto el trabajo de Draco en Thinx como su matrimonio con Hermione eran una táctica de publicidad.
-Aunque nunca entenderé el cómo lograste embaucar a una bruja tan dulce como Hermione Granger y conseguir que se casara contigo. Hazle un favor a todo el mundo y no sigas con eso. Ella se merece algo mejor que un idiota manipulador.
Draco estaba lívido. Le tomó toda su fuerza de voluntad no golpear a Benson en el trasero, pero, de alguna forma, se contuvo. En su lugar, educadamente – por lo menos, lo más educado que pudo mostrarse – le dijo al mago:
-Hermione no es una tonta. Si yo hubiera querido manipularla, es seguro como un demonio que me habría descubierto y me habría hecho sufrir lentamente, lo que es exactamente lo que hará con usted cuando le cuente el bastardo insolen…
Caroline arrojó su mano sobre la boca de él y comenzó a reír histéricamente – Eres tan gracioso, Draco – dijo ella, pellizcándole la mejilla para evitar que siguiera lamiéndole la mano.
-Gracias por venir – dijo Phillip solemnemente antes de guiar hacia la puerta a quien había sido la última esperanza del futuro de Thinx.
Tan pronto como se marchó, Caroline liberó a Draco. Para ese instante él estaba tan frustrado que inmediatamente se desapareció de la sala de conferencias para aparecer en su oficina. Usó su varita para arrojar sus cosas hacia todas partes, pero rápidamente se dio cuenta de que se sentía mejor al arrojarlas con sus propias manos. Al menos, los muggles hacían algunas cosas mejor que los magos.
Cuando toda su oficina estuvo esencialmente destruida, llamaron a su puerta - ¡Largo de aquí! – exclamó.
-Seh, soy tu jefe, colega. El "largo de aquí" no funciona conmigo.
Phillip entró un momento después con Sophie justo detrás. Ambos miraron alrededor de la oficina y fruncieron el ceño. Ella inmediatamente utilizó su varita para arreglar las cosas, y colocarlas en su lugar.
-Un poco exagerado, ¿no crees? – le preguntó Phillip.
Draco desvió su mirada de él y la dirigió hacia la ventana – Si viniste a despedirme, no hay necesidad. Renuncio voluntariamente.
-Nadie va a ggenunciagg, Dggaco. Y nadie va a despedigg a nadie – dijo Sophie, volviendo a colocar todos los libros en los estantes, ordenándolos por autor, justo como Hermione lo había hecho la primera vez que lo había visitado en el trabajo.
-Creo que esa es una mala idea. ¿Cómo esperan conseguir inversores teniéndome a mí trabajando con ustedes? Jamás había notado cuánta gente me odiaba antes, en realidad – o quizás había elegido no notarlo.
-Yo no te odio – dijo Sophie brillantemente, antes de posar una mano en su hombro – Y tampoco Phillip.
-Lo que me hace un ejemplo perfecto – dijo Phillip tomando un paso al frente – te juzgué abiertamente cuando nos conocimos por primera vez.
-Ambos lo hicimos – sonrió Draco.
Phillip rió levemente – Sí, bueno, me tomó algo de tiempo pero eventualmente noté mi error. No eres un mal tipo, Draco, y tarde o temprano alguien va a notarlo.
-Y con sueggte, ese alguien tendggá muchos galleones – rió Sophie.
Draco finalmente volteó para encontrarse con su oficina, una vez más, ordenada – Gracias – dijo casi tímidamente, mientras miraba el suelo, incapaz de ver a sus dos amigos a los ojos.
-No sé si lo notaron, pero tenía una terrible necesidad de golpearlo cuando sacó a relucir toda esa basura sobre manipulación.
-¡También yo! – se unió Sophie – Deseaggía que Caggoline no te hubiese detenido.
-¡Hey! – exclamó Caroline desde la puerta de la oficina. Entró seguida inmediatamente por Seth - Estaba velando por el bien de la compañía. Todos sabemos que esa horrible desgracia de mago habría corrido de inmediato a sus ricachones amigos y les habría contado sobre eso.
-Bueno, estoy seguro que no tengo interés en trabajar con ningún allegado a ese hombre – dijo Phillip. Todos jadearon. Jamás había dicho algo tan superficial sobre gente adinerada. Excepto sobre los sangrepura racistas, con los que tampoco tenía interés en trabajar.
-Y bien, ¿cuál es nuestro siguiente movimiento, jefe? – preguntó Seth, caminando hacia el escritorio de Draco y escarbando en sus cajones hasta que encontró una botella "secreta" de whiskey de fuego. Transfiguró un par de plumas en vasos y comenzó a servir.
Phillip dejó salir un pesado suspiro y dijo – Bueno, esa era la última reunión programada. Tomémonos unos cuantos días libres para respirar un poco antes de regresar y comenzar desde el principio.
Ahora los jadeos fueron más profundos. Phillip nunca les había dado tiempo libre antes.
-Entonces, cuando dices unos cuantos días, ¿qué significa eso exactamente? – preguntó Caroline.
Phillip pensó en ello – Bueno, es Viernes, por lo que los espero recién el Miércoles que viene, listos para la acción.
-¡Wuju! – exclamó Caroline. Se bebió todo su vaso de whiskey de fuego antes de decir – Los veo el Miércoles que viene, colegas! – y se desapareció de allí antes de que Phillip pudiera cambiar de idea. Seth la siguió al momento.
-¿Ustedes dos tienen planes? – preguntó Draco mientras Sophie se abrazaba al brazo de su esposo.
-Estaba pensando que hace mucho que no visitamos el chateaux de tus padres. ¿Qué opinas de eso, Soph?
-Cggeo que eso suena absolutamente peggfecto, mon chérie – se reclinó y lo besó en la mejilla.
-Prométeme que tú y Hermione harán algo para relajarse.
Draco sonrió y negó con la cabeza – No podemos. Tenemos que planificar una boda.
XXX
El fin de semana, Draco y Hermione lo pasaron visitando lugares posibles, uno tras otro. No querían tomar ninguna decisión antes de determinar el sitio del evento. Y aunque les gustaban varios lugares, ninguno se sentía el indicado.
Hermione se fue a la cama el Domingo bastante infeliz, pero su ánimo mejoró significativamente cuando Draco la sorprendió a la mañana siguiente con el desayuno en la cama - ¿Cuál es el motivo? – le preguntó mientras él acomodaba la bandeja y se sentaba junto a ella.
-El motivo es que mi amada prometida está estresada y necesito que se relaje un poco para que yo también pueda relajarme durante el único tiempo libre que probablemente vaya a tener – se inclinó y le besó el cuello.
-¿Entonces, todo esto es por ti? – le preguntó, alejándolo juguetonamente de ella.
-Claro que sí – sonrió él - ¿por quién más?
Sus técnicas de seducción eran cuestionables. Aunque, de alguna manera, funcionaban bien. Hermione solo legó a probar dos bocados de su desayuno antes de que desapareciera la ropa, y luego tuvo que apresurarse para alistarse y no llegar tarde al trabajo. Pero Draco se portó bien y le empacó la comida, para que pudiera llevársela.
Dado que Hermione iba a pasar todo el día en el trabajo, Draco decidió aprovechar el tiempo y elaborar un plan de acción para Sophie y Phillip. Incluso aunque se suponía que no debía trabajar durante ese tiempo, no podía quedarse de brazos cruzados. Habían perdido inversores por su culpa. Y, lo que era más importante, todavía querían tenerlo en el equipo. Se los debía.
Draco se vistió rápidamente y se encaminó hacia el Ministerio, donde saludó brevemente a Hermione avisándole que estaría allí antes de encaminarse hacia uno de los pisos más bajos para darle una leída a los archivos de negocios que se guardaban allí. Tenían información sobre cada uno de los emprendedores mágicos del mundo, y dado que los Malfoy eran más o menos consejeros en el Ministerio, le garantizaron acceso completo.
Aunque tenía planeado investigar nuevos posibles inversores, algo lo llevó hacia aquellos que ya había conocido. Varios parecían más que interesados en la compañía y, con la adecuada persuasión, estaba seguro que podría convencerlos para que reconsideraran la idea.
Se pasó horas allí abajo, leyendo todo lo que podía encontrar sobre esas personas, lo que iba desde artículos de El Profeta tanto positivos como negativos, y autobiografías tanto humildes como arrogantes. Y entonces, un poco después del almuerzo, comenzó a investigar a Atticus Quartz. Era un mago bastante impresionante. Un mestizo criado solo por su madre Muggle. Había nacido en la nada, y fue reclutado para trabajar en Plumas de Calidad justo después del colegio. En menos de cinco años se volvió vicepresidente y elevó las ganancias de la compañía en un doscientos por ciento.
Cuando el dueño se negó a hacerlo socio, renunció y comenzó su propia compañía, Plumas de Quartz. Sacó del mercado a Plumas de Calidad en solo tres años.
Aunque estaba enfocado principalmente en su compañía, pasaba mucho tiempo trabajando en varios proyectos de caridad. Dos años atrás, había mudado su compañía arriba de la biblioteca mágica más grande del mundo, la que él había fundado y construido diez años antes que eso. Había una foto de él del día cuando fue inaugurada, en donde salía cortando un gigante lazo rojo, en El Profeta. El lugar era magnífico. Justo detrás de él se vislumbraba un largo y blanco corredor de marfil que parecía ser interminable. A cada lado del pasillo habían filas y filas de libros que se acomodaban en, al menos, tres pisos. Las paredes eran de trullo (1) rústico y oro, y Draco incluso pudo vislumbrar a lo lejos un enorme salón en el medio con un techo abovedado. Definitivamente, Hermione amaría visitar un lugar así.
Draco casi cae hacia atrás cuando todo le cayó encima, con el peso de una tonelada de galleones. Éste era. Era el lugar perfecto. Era tanto hermoso como clásico, lo que lo complacía totalmente, pero era también una biblioteca, que era uno de los sitios favoritos de Hermione.
Olvidando todo lo de su trabajo, Draco arrojó nuevamente los papeles que había sacado en su lugar y salió del Ministerio. Utilizó la red flú para llegar a la Biblioteca Quartz y fue recibido inmediatamente por el aroma a libros e incienso. Justo entonces supo que el lugar era absolutamente perfecto.
Caminó alrededor hasta que encontró el pasillo que había visto en la foto. Era como si lo hubiesen construido para que una novia caminara por allí hacia el altar. Lo siguió hasta que llegó al salón con el techo abovedado y levantó la mirada. Arriba había un mural móvil de nubes doradas con todos los tipos imaginables de criaturas mágicas volando alrededor. Junto a los bordes había una frase en latín, que Draco tradujo a grandes rasgos como: "Los corazones fuertes son capaces de alcanzar hasta lo inalcanzable"
-Sr. Malfoy – Draco desvió sus ojos del techo y localizó la fuente de la voz. Atticus Quartz estaba parado justo unos cuantos pasos por detrás, viéndose ligeramente perturbado – Mi socio me dijo que usted estaba vagando por aquí. ¿Teníamos una reunión de la que no estaba enterado?
-No, señor – dijo Draco, con sus ojos volviéndose hacia el mural de nuevo – En realidad vine a ver la biblioteca.
-De algún modo encuentro eso bastante difícil de creer.
Draco comenzó a fruncirle el ceño pero rápidamente se abstuvo – Le aseguro que es cierto. como ya sabe, voy a casarme en unos cuantos meses, y mi prometida y yo estamos teniendo problemas para dar con el lugar indicado. Encontré por ahí una fotografía de su biblioteca hoy, y me encaminé hacia aquí de inmediato. Verá, mi prometida es una gran fan de los libros.
-Sí, eso escuché.
Draco inclinó un poco su cabeza y sonrió. Claro que no le sorprendía que Atticus supiera quién era su prometida. Todo el mundo lo sabía. Aparentemente, su nombre no habría hecho la diferencia.
-Si cree que casarse en un sitio de mi pertenencia hará que cambie de idea, le aseguro…
-Eso no tiene nada que ver – dijo Draco, francamente – Lo admito, planeo convencerlo para que reconsidere la idea en el futuro, pero no hoy. Y no usando a Hermione. Justo ahora, todo lo que quiero es encontrar un lugar donde casarnos y creo que ella amará este sitio. ¿Lo alquiló alguna vez para una boda?
-No – dijo Atticus, mirándolo con curiosidad – Ustedes serían los primeros.
-¿Lo consideraría?
Él se encogió de hombros – Supongo que lo haría por la bruja mano derecha de Harry Potter.
-Excelente – dijo Draco, sin siquiera importarle que fuera el nombre de Hermione el que consiguiera conseguir el lugar, y no el suyo – La traeré mañana en el horario de su almuerzo y si ella lo aprueba, lo que estoy seguro que hará, uno de sus asociados y yo hablaremos de números.
-Creo que tomaré eso en mis propias manos, Sr. Malfoy.
Draco asintió. Caminó hacia él y sostuvo su mano en alto. Atticus se la estrechó con renuencia antes de que ambos se dirigieran en direcciones opuestas. Draco abandonó la biblioteca casi saltando entre paso y paso. Parecía que finalmente se las había arreglado para hacer algo bien.
XXX
A la mañana siguiente, Draco se encontró con Hermione en su hora de almuerzo. Le había dicho que había encontrado el sitio perfecto para la boda, pero se había negado a decirle dónde era. Ella estaba nerviosa y emocionada al mismo tiempo mientras recibía el beso que él le daba, y se dejó guiar hacia las chimeneas fuera del Ministerio. Él se mostraba tan entusiasta sobre todo que ella no podía evitar rogar que le gustara el sitio. Merlín sabía que no era buena enmascarando sus emociones.
Dado que viajarían por red flú para llegar, y Draco quería sorprenderla, le había mandado una lechuza a Atticus esa mañana solicitando permiso para llegar a su oficina en su lugar. Él no tuvo problemas con ello.
Draco dejó que Hermione fuera primero, diciéndole que dijera "Quartz Incorporated". Ella elevó una ceja antes de tomar un puñado de polvos flú y arrojarlo a las llamas. Él la siguió poco después.
Apenas llegó, Hermione se sorprendió al ser recibida por nada más y nada menos que Atticus Quartz. Había leído sobre él en la sección de negocios de El Profeta más de una ocasión, y lo reconoció de inmediato. También reconoció su nombre de la lista de Phillip de posibles inversores, dado que siempre revisaba las notad de Draco para ver si había algún modo en el que pudiera ayudar.
Cuando llegó Draco, Atticus acababa de terminar de presentarse a sí mismo, y estaba estrechando la mano de Hermione – Sí, sé quién es usted. ¿Esto significa que está reconsiderando la idea de invertir en Thinx?
Draco rió levemente antes de decir – No estamos aquí para discutir de negocios, Mione.
-Solo tenía curiosidad – dijo ella, tomando la mano de Draco y sonriéndole – Pero estás en lo cierto. Este es tu día libre. Tomemos un tema estresante a la vez. Creo que tiene un sitio que mostrarme, Sr. Quartz.
-Sí – dijo él, mientras estudiaba el modo en el que Draco se inclinaba hacia ella – Síganme.
Él los guió hacia un gran elevador, donde una bruja –su secretaria, quizás – ya les tenía la puerta abierta. Todos entraron y Atticus presionó el botón "V", lo que Hermione asumió que significaba vestíbulo.
-Tengo que decirlo, me siento honrada de que usted sea quien nos enseñe el lugar, Sr. Quartz – dijo ella tan pronto las puertas se cerraron – Me imaginé que alguien en su posición tendría a uno de sus empleados de menor categoría para enseñarnos un sitio posible para una boda – miró a Draco y le dio un leve guiño. Él rió ante su tierno intento de ablandar al mago y le presionó la mano.
-Me esfuerzo en hacer que mis empleados se sientan como iguales – respondió Atticus – Ninguna tarea es demasiado pequeña o insignificante siquiera para que yo la realice.
-¿Eso significa que usted prepara el café cuando se termina? – preguntó Draco – Porque Phil… uh, el Sr. Prior nunca lo hace.
-Bueno, él está muy ocupado, Draco – justificó Hermione – Y yo probé el café de Phillip. Tú eres mucho mejor preparándolo.
Atticus rió – En realidad hago un café muy bueno.
El elevador se detuvo y las puertas se abrieron. Atticus salió primero seguido justo después por Draco, que llevaba a Hermione de la mano.
Ella lentamente salió del elevador, con los ojos amplios al mirar la magnífica sala en la que acababan de entrar. Era alta y amplia, con ventanas en la parte más alta, que permitían el paso de la luz, iluminando fila tras fila de libros. Todo el sitio parecía brillar con el rústico oro. Estaba en completo asombro.
-Esos… son muchos libros – dijo ella, con los ojos abriéndose cada vez más - ¿Creen que es posible leerlos a todos?
Draco sonrió – Estoy seguro que tú estarías dispuesta a comprobarlo.
-Este lugar es absolutamente impresionante – sus labios se curvaron en una sonrisa - ¿Realmente no te molestaría casarte en una biblioteca?
-Claro que no – dijo Draco, dándole un beso en la mejilla – Quizás no soy un lector tan fanático como tú, pero pasé el mismo tiempo que tú en la biblioteca de Hogwarts.
-Sí, lo recuerdo. Odiaba eso – dijo ella, codeándolo juguetonamente.
-¿Es que acaso te distraía con mi hermosura?
-No. Era en realidad que me distraías con tus continuas molestias. Simplemente no podías dejarme estudiar en paz. Recuerdas esa vez que tú y Pansy no paraban de conjurar colas de ratas y de arrojármelas, hasta que conseguí meterles una a cada uno en el…
-Bueno, esta es mi idea – dijo él, cambiando de tema. La llevó a través del salón hacia el pasillo rodeado de estanterías llenas de libros – Este parece ser el lugar perfecto para que la hermosa novia camine hacia el altar, que podrá colocarse aquí – señaló él – en la entrada de ese salón central.
-Es un camino bastante largo para caminar – Hermione miró el pasillo, con la boca torciéndose hacia un lado mientras visiones de ella tropezando y cayendo de lleno sobre el rostro invadían su mente – Nuestra boda será bastante pequeña. Quizás podría comenzar a la mitad del pasillo.
-¿Te preocupa caer? – dijo él, elevando una ceja.
Ella entrecerró sus ojos en su dirección – Sal de mi cabeza.
-Sé Oclumancia, no Legelemancia, Mione.
-Estoy segura que podrías hacerlo si lo intentaras.
-No tengo interés en hacerlo. La tuya es la única mente que me interesa comprender, y eres tan fácil de leer como uno de estos libros.
Hermione levantó uno de sus puños como si fuera a golpearlo, pero luego lo besó – Quiero ver ese salón – dijo ella, arrastrándolo por el pasillo. Atticus los siguió justo por detrás.
Entraron al salón circular y Hermione dejó escapar un – Oh – por la impresión, al levantar la mirada y ver el mural - "Los corazones fuertes son capaces de alcanzar hasta lo inalcanzable" – tradujo en voz alta.
-Gappelish – dijeron ambos, reconociendo la cita de un libro de historias de magos antiguos que esencialmente convertían a los magos y brujas en Dioses. Charidon Gappelish era el autor.
-Oh, conocen a Gappelish – dijo Atticus, quien sonreía de repente – Y, Srta. Granger, ¿sabe latín?
-Ambos sabemos algunas cosas – dijo ella, mirando a Draco – pero ninguno lo habla con fluidez. Esa cita es bastante famosa, por lo que no fue realmente un desafío.
-No sea humilde, Srta. Granger. Incluso ser capaz de leer tanto es impresionante en los días que corren.
-Gracias – dijo ella, volviendo a mirar el mural – Después de la boda, este lugar será increíble para la recepción, ¿no crees?
Draco asintió.
-¿El mural está encantado para cambiar según el momento del día?
-Sí - respondió Atticus.
-¿Cómo se ve por la noche? – preguntó ella.
Él sonrió – Exquisito.
Finalmente despegando sus ojos del mural, Hermione miró a Draco - ¿Podríamos hablar en privado un momento? – comenzó a alejarse, pero Atticus educadamente regresó al anterior salón del que acababan de venir. Una vez que estuvieron solos, ella dijo – Draco, sé que este lugar es hermoso y… bueno, perfecto en realidad, pero ¿cuánto costará rentarlo para una noche completa? Me imagino que no es barato.
-No te preocupes por ello.
Ella se cruzó de brazos y frunció sus labios – Aunque admiro tu entusiasmo, algunas veces me pregunto si acaso te olvidaste de que ya no cuentas con el dinero de tus padres. Lo admito, Phillip te paga bien, pero no tan bien como para esto – dijo ella, señalando el salón que los rodeaba.
-No todo el dinero que tenía antes le pertenecía a mis padres, Hermione. Varios parientes Malfoy y Black me dejaron en herencia una enorme cantidad de galleones. No tuve la oportunidad de utilizarlos todavía, pero si hace falta, lo haré.
-¿Y quieres usar ese dinero en la boda?
Draco asintió – Sí, absolutamente. Quiero usarlo en la boda y también para comenzar nuestras vidas juntos. Tan pronto como nos casemos quiero cambiar nuestro pequeño apartamento por algún lugar más lindo. Sé que pensaste en eso también.
-Por supuesto que lo hice. Pero siempre pensé que ahorraríamos parte de nuestros ingresos y los combinaríamos hasta encontrar un sitio que juntos pudiéramos pagar.
Draco rió – Vamos, Hermione. Estás casándote con un Malfoy. Luchar día a día con el dinero no está en nuestro futuro.
Hermione frunció el ceño – Supongo que estás en lo cierto. Pero tampoco tienes en mente comprar un sitio igual de grande que la Mansión Malfoy, ¿verdad? Porque todo ese espacio es en realidad innecesario.
-Lo que sea que tú quieras, amor mío – dijo él, atrayéndola junto a su cuerpo – Podemos empezar a lo pequeño. Solo cinco o seis dormitorios.
Hermione rodó sus ojos.
Draco rió y pegó su frente a la de ella – Entonces, ¿vamos a por esto?
Hermione miró a su alrededor, al salón que los rodeaba. Volvió su mirada hacia él y sonrió – Muy bien, sí. Vamos a por este lugar.
Draco la levantó del suelo y la giró alrededor mientras la besaba. Ella arrojó sus brazos alrededor del cuello de él y lo besó con pura dicha. Éste era el indicado. En cinco meses se casarían en este mismo lugar, y ninguno podía esperar más.
(1)Tipo de construcción antigua propia de Italia que se realiza íntegramente con muros de mampostería de piedra en seco, rematada con una gran cubierta de forma cónica.
Nota de la Traductora: Hola! Un capítulo más de esta historia. Sé que puede parecer que avanza a tranco de hormiga, pero ya falta poco para que el drama comience. No. No termina mal la historia. Sepan que soy amante de los finales felices, amante de un "y vivieron felices por siempre" y no tolero los finales trágicos, así que jamás subiré algo así. Puede que todos suframos en el transcurso, pero al final vale la pena, si? Paciencia! :)
Muchas gracias a los RR que recibí! Gracias a: Candice Saint Just – Luna maga – Elegv – Luly Len – AKAmart – SALESIA – Nyx 88 y Sally Elizabeth HR por tomarse el tiempo de comentar. Gracias!
Estuve viendo que ya llevamos casi un mes de esta historia (el 24 se cumple) y solo vamos 4 capítulos! Nop, definitivamente tengo que volver a subir, al menos, dos veces por semana, no creen? Asique voy a intentar ponerme manos a la obra con esto.
Como siempre, no olviden escuchar cualquier canción de McFly, que son todas fantásticas. En esta ocasión, les recomiendo: Ultraviolet.
Nos leemos pronto, con suerte!
Pekis :)
