Fighting For the Malfoys
-Luchando por los Malfoys-
Capítulo 10 – Tú y todas las demás.
-Draco, ¿ya empacaste tu cepillo de dientes?
Draco volteó para encontrarse a Hermione espiando por encima de su hombro mientras él arrojaba cosas al azar en su equipaje.
-Sí, Madre – dijo él, sonriéndole.
-¿Y qué me dices del jabón extra? Algunas veces, las personas no tienen uno para los invitados, ¿sabes?
-Todos los elementos de higiene ya están guardados.
-¿De verdad? – preguntó ella, cruzándose de brazos.
-Sí.
-Entonces, ¿cómo es que no los tachaste de la lista que te di? – sostuvo en alto una lista con solo dos elementos tachados.
-Todo está empacado, te lo aseguro – dijo él, volviendo a mirar su equipaje.
-Aunque realmente confío en tu competencia, preferiría si me dejaras revisar esa valija y controlar con mi lista.
Hermione se estiró hacia la valija de Draco. Él la alejó de ella y la sostuvo fuera de su alcance – Hermione, estás siendo ridícula. No puedes controlar todo, ¿sabes?
-No, no lo sé. Ahora déjame ver.
Draco sostuvo el bolso por encimad e su cabeza.
-Draco, no es gracioso. ¡Déjame ver! – exigió ella, estirándose en el aire para tratar de alcanzar la valija.
-Di las palabras mágicas.
-¡AVADA KEDABRA!
-Ah, ah, esa no – dijo él, apuntándola con un dedo.
Hermione volvió a estirarse por el bolso, pero esta vez, Draco la tomó por la cintura. Arrojó la valija lejos de ellos y colapsó sobre la cama con ella entre sus brazos. Ella se retorció en ellos pero Draco no la dejaba ir. La sostuvo con fuerza y la silenció con un beso.
-Tus técnicas de seducción son patéticas, Malfoy – bufó ella.
-Mione – sonrió él - ¿Por qué sigues intentando que nos peleemos cuando estamos a punto de pasar dos noches completas lejos el uno del otro? – él comenzó a jugar con una hebra de su cabello – Si este es tu método para que yo te extrañe, adivina que… está funcionando – levantó sus cejas sugestivamente antes de besarla de nuevo. Hermione se tranquilizó lo suficiente como para devolverle el beso, pero no soltó el agarre de sus manos a cada lado del cuerpo de él.
Cuando terminaron, se miraron a los ojos – No estoy buscando una pelea – dijo ella, frunciendo su nariz en su dirección.
-Casi me engañas.
Hermione finalmente se dejó caer y presionó su oreja contra el pecho de él – Honestamente no entiendo el punto de estas despedidas de soltero y soltera. Todo lo que hacen es animarte a pasar tiempo lejos de la única persona con la que estás a punto de comprometerte de por vida.
-Existen para que puedas pasar una de tus últimas noches de soltero con tus mejores amigos.
Hermione levantó su cabeza - ¡Pero no estamos solteros! Tú no eres soltero, Draco. – dijo ella, firmemente.
-Ya lo sé – Draco la miró con curiosidad – Hermione, no estás… preocupada de que vaya a engañarte, ¿verdad?
-¡No! – respondió ella, quizás demasiado rápido.
Draco la miró con frialdad – No puedo creer que siquiera pienses eso. ¿Para qué demonios te engañaría ahora, una semana antes de nuestra boda, cuando no me mostré nada más que fiel desde el día de nuestro primer beso? Menos ese minúsculo tiempo que rompimos y me besé con Astoria.
Hermione levantó una ceja.
-Y con esa bruja en la despedida de soltero de Goyle. No te lo comenté para que me lo sacaras en cara todo el tiempo, ¿sabes?
-Draco, no es que piense que vas a engañarme. Es solo que… - suspiró - … sé que las oportunidades se presentan solas y no quiero que alguna bruja se aproveche del estado de ebriedad en el que indudablemente te encontrarás.
-Oh, relájate. Solo hay una bruja capaz de aprovecharse de mí, y ella ni siquiera va a estar presente – dijo él, besándola en la mejilla.
-¿Hablas en serio? – preguntó ella, mirándolo desesperadamente.
Draco rodó sus ojos – Claro, Hermione. En lo que a mi respecta, solo hay dos mujeres en el mundo. Tú… y todas las demás.
Hermione sonrió – Maldito seas tú y tus dulces palabras – se reclinó y lo besó.
-Y, además, soy el que verdaderamente debería estar asustado. ¿Sabes cuántos hombres intentan levantarse a una chica en sus fiestas de despedida de soltera, porque saben que será sin compromiso de por medio?
-¿Hablas por experiencia propia? – rió ella.
-¡Pues claro que sí!
-Realmente eres de lo peor.
-Ah, ah, Mione. Era, no soy.
¡Pop! ¡Pop! ¡Pop! ¡Pop! ¡Pop! ¡Pop! ¡Pop! ¡Pop!
-Hermione, Draco, ¿están allí? – escucharon preguntar a Ginny desde la sala.
-¡Sí, aquí estamos! – respondió Hermione, comenzó a bajarse de Draco pero él volvió a atraerla para un último beso antes de soltarla.
-Están completamente vestidos, ¿verdad? – ese era Harry.
-Oh, ¿a quién le impoggta? – dijo Sophie, abriendo la puerta sin más.
Draco notó a Harry estremeciéndose en el otro lado. Sonrió para sí mismo.
-Heggmione, ¿estás lista? – preguntó Sophie, prácticamente saltando de arriba abajo.
-Solo un segundo.
Hermione volteó hacia Draco y sostuvo en alto su mano. Él rodó sus ojos antes de tomar su equipaje y entregárselo. Ella usó su varita para ordenar todas las cosas antes de repasar y tachar los elementos de la lista. Cuando terminó, lo miró y negó con la cabeza – Draco, olvidaste guardar ese shampoo extra que te preparé.
-Merlín lo prohíba – dijo él – No es como si Goyle tuviera shampoo, ¿verdad?
-Mejor prevenir que curar – dijo ella, antes de ir al baño y regresar con una botellita de shampoo tamaño ideal para viajar. Aunque parte de él no quería llevársela, la parte orgullosa, sabía que era preferible evitar una pelea cuando ella ya parecía estar de mal humor, por lo que cedió.
Hermione tomó su propio bolso, que ya estaba empacado de hace días, y Draco hizo lo mismo. Él tomó su mano y ambos caminaron hacia la sala donde Ginny, Harry, Sophie, Phillip, Seth, Caroline, Luna y Astoria ya estaban esperándolos.
-Señoritas – saludó él a las cinco brujas en la sala – Espero que mantengan un ojo atento en mi chica. Si algún hombre la mira, espero que le lancen un maleficio al trasero. Caroline, tu conoces los mejores hechizos para eso. Quizás puedes darle una rápida lección antes de que se vayan mañana en la noche. Estoy seguro de que todas la necesitan – miró a Luna especialmente.
-¿Estás seguro de que soy capaz de darles una lección, considerando que soy la única persona en esta sala que no forma parte del comité de boda?
-Sí, sí, sabemos como te sientes al respecto. Y no, no vamos a permitir que tú seas la niña de las flores, y que le robes el papel a una niña de dos años.
-Pero es que esa es la peor edad para ser niña de las flores. Sabes que solo vagará por el pasillo sin importarle nada mientras arroja una mínima cantidad de flores. Yo sería capaz de arrojarlos de forma maravillosa.
-¡Oh, pero Victoire se ve tan hermosa en su pequeño vestido! – alabó la orgullosa Tía Ginny.
Caroline rodó sus ojos – Mis planes arruinados, nuevamente, por la ternura de una niña de dos años.
Draco notó que durante todo el intercambio, Astoria permanecía sentada incómodamente quieta en el sofá. Se acercó a ella y se sentó a su lado - ¿Todo bien, muñeca?
-No – dijo ella, en un susurro – Ron y yo terminamos anoche – sus ojos comenzaron a nublarse por las lágrimas.
Draco estaba a punto de pedir más información cuando escuchó que Sophie decía – Bueno, ¡es hogga de moveggse! Señoggitas, hacia la gged Flú. Caballeggos, hacia… el medio de tgganspoggte que decidieggon usagg.
-Serán escobas – dijo Phillip – Draco y yo pensamos que podríamos jugar un pequeño y divertido partido de Quidditch mañana – le guiñó un ojo a Draco, quien sonrió hacia Harry.
Hermione se reclinó hacia el sofá y le susurró – Sé bueno – antes de darle un beso.
Todas las brujas se encaminaron hacia la chimenea – Estaba hablando en serio sobre el tutorial de maleficios – le recordó a Caroline.
Ella lo saludó antes de encaminarse primera a la chimenea, hacia la Mansión Labelle en el sur de Francia. Sophie fue la siguiente, después de darle a Phillip un sonoro beso de despedida, por supuesto, y seguida por Ginny quien hizo algo similar con Harry pero mucho menos repulsivo – excepto para Draco, que lo encontró incluso más que el de los Prior – y luego Hermione dio un paso al frente. Pero antes de que pudiera marcharse, Draco se levantó del sofá, la tomó del brazo y la giró en su lugar, dándole un beso que no olvidaría en mucho tiempo.
Cuando se separaron, ambos jadeaban pesadamente. Draco le acarició la mejilla mientras la miraba directo a los ojos – Solo existes tú ante mis ojos. Nunca te olvides de ello.
Hermione sonrió – Lo sé. Y solo estás tú en los míos – él la besó una vez más antes de soltarla y ella volteó hacia la chimenea – Y, que conste – dijo ella, volteando y dándole una maliciosa sonrisa – No necesito que Caroline me enseñe ningún maleficio. Si algún hombre se me acerca a menos de cinco pasos, estaré encantada de dejarle una lengua de serpiente en tu honor – le guió un ojo antes de arrojar un puñado de polvos flú y dar un paso hacia delante en las llamas verdes.
-Merlín, como la amo – dijo Draco, mientras ella era absorbida por la chimenea. Astoria dio un paso al frente tan pronto Hermione desapareció, pero antes de que pudiera arrojar el polvo, Draco la agarró – Hermione tiene un teléfono Muggle con el que se comunica conmigo. Solo pídeselo y ella te enseñará cómo usarlo si necesitas hablar conmigo.
Astoria intentó sonreír – Gracias, Draco, pero voy a intentar no decir nada. Este es el fin de semana de ella, y Salazar sabe que ya será suficientemente incómodo con su hermana allí, considerando que me odia y eso.
-Ella no te odia.
Ella suspiró – Ya lo veremos.
Y con eso, Astoria se marchó. Draco volteó para ver a Phillip, Seth y Harry esperando – Esta es tu última oportunidad de zafar de esta, Potter. Aunque, debo advertírtelo, Hermione se aseguró de empacar una cámara para capturar todas nuestras aventuras, y estoy segura que es solo un modo de comprobar tu presencia.
-Dije que iría y hablaba en serio, Malfoy. Además, ambos sabemos que Hermione no dudará en usar una maldición asesina en ambos si no voy.
-Eso es cierto – sonrió Draco – Muy bien, caballeros. Monten sus escobas. Tenemos un largo viaje por delante en territorio prohibido.
¿Prohibido? – repitió Seth – Pensé que íbamos a la casa de tu amigo.
-Así es. Pero también es una residencia Greengrass, y todos sabemos cómo se sienten los Greengrass con los traidores a la sangre como nosotros – dijo Draco, guiñándole un ojo.
Polly chilló desde el dormitorio.
-Oh, bien – dijo Draco, quien casi olvidaba la lechuza – Supongo que ella también viene con nosotros.
Él fue y la liberó de su jaula. Una vez que estuvo libre, los cuatro magos y la lechuza salieron y montaron las escobas. Despegaron y volaron en dirección a lo que sería, sin lugar a dudas, un fin de semana inolvidable, lleno de deporte, alcohol, risas y drama… obviamente.
XXX
La residencia veraniega de los Greengrass se encontraba en un punto ciego de un enorme bosque. Los jardines estaban completamente a oscuras a la noche y, su diseño, era bastante fantasmal. En cierto punto del viaje volaron por encima de lo que parecía ser un pozo sin fondo y, después de que Draco empujara a Harry de su escoba, descubrieron que era un lago.
La casa no fue difícil de encontrar dado que era la única luz en medio de un océano de oscuridad. Era enorme, posiblemente mucho más grande que su casa normal. Cuando llegaron allí, llamaron a la puerta y fueron inmediatamente recibidos por un elfo doméstico quien los llevó hacia dentro, excepto a Polly, quien obviamente planeaba permanecer fuera durante el fin de semana. El elfo los guió hacia el recibidor. Podían escuchar voces discutiendo desde el otro lado de la puerta, pero al instante en que la mano del elfo tocó la perilla de la puerta, se silenciaron.
Goyle y Daphne estaban parados en el centro del recibidor, ambos viéndose un tanto tensos. Daphne intentó sonreír cuando los vio – Wow, debieron volar increíblemente rápido. Esperaba no estar presente para cuando ustedes llegaran.
-Lamentamos correrte de tu propia casa – dijo Draco, devolviéndole la sonrisa.
-Oh, no hay problema. No se preocupen por ello. Pansy y yo hace siglos que venimos planeando tener un fin de semana de chicas – Draco notó que Goyle rodaba sus ojos. Daphne lo notó también, y su sonrisa se desvaneció – Los dejaré tranquilos – se levantó en puntillas para darle un beso a Goyle pero, aunque buscó sus labios, él giró su rostro y terminó por encontrar su mejilla. Ella suspiró antes de salir de la habitación.
Tan pronto como se marchó, Goyle se animó. Miró con curiosidad a Harry, quien seguía mojado, y preguntó - ¿Fuiste a nadar, Potter?
-Sí. También me sorprendió a mí – respondió él , mirando de reojo a un Draco que no dejaba de sonreír.
-Quizás deberías ir a secarte un poco antes de que apoyes tu trasero en los muebles de mis suegros. Pinko, por favor muéstrales sus habitaciones – dijo él al elfo doméstico.
Pinko asintió y se encaminó hacia las puertas en el lado opuesto del salón. Los otros comenzaron a seguirlo, pero Goyle se estiró y detuvo a Draco.
-Tu estás del otro lado, Malfoy.
-Ooh, ¿me van a dar un ala entera para mí? – preguntó él, levantando sus cejas.
-A menos que quieras compartir cama con Potter, no hay nada para ti por allí – sonrió él – Asumí que querrías la habitación más agradable disponible, que está en esta dirección.
-Asumiste bien.
Goyle guió a Draco a través de las puertas que estaban al otro lado. Atravesaron la cocina mientras caminaban, y un montón de puertas más, incluyendo una que era particularmente simple y aburrida, que solo podría llevar a un sótano.
Después de varias vueltas y giros alrededor de pasillos, Goyle abrió una puerta con apariencia muy Slytherin - ¿La habitación de los padres de Daphne? - preguntó Draco.
-Obviamente.
-Es una pena que Hermione no esté aquí. Sería divertido dejar un poco de "Sangresucia" en als sábanas. ¿Crees que las quemarían después?
-Sin lugar a dudas – rió Goyle.
Draco arrojó su equipaje y ambos regresaron a la cocina. Draco se sirvió a sí mismo una copa del sumamente caro whiskey de fuego del Sr. Greengrass mientras Goyle iba a ver por qué tardaban tanto los otros.
Mientras esperaba que él regresara, Draco comenzó a vagar hacia el vestíbulo mientras miraba las numerosas obras de arte dispuestas allí. Los Greengrass apreciaban más el arte abstracta que los Malfoy, quienes invertían en pinturas realistas y viejas armaduras. Algunas de las esculturas aquí eran un tanto retorcidas, y casi demoníacas. Definitivamente no eran su estilo.
Draco estaba del otro lado del vestíbulo ya, cuando escuchó que una puerta se abría. Levantó la mirada para encontrarse a Daphne saliendo de una habitación con una pequeña valija de mano. Se estaba secando los ojos como si hubiera estado llorando. Sin mirar, se encaminó hacia el recibidor. Draco la siguió.
Se detuvo en el marco de la puerta y la observó caminar hacia la chimenea y tomar un puñado de polvos flú de un bote a un costado. Draco se acercó un poco más mientras ella lo arrojaba a las llamas.
Daphne dio un paso al frente y dijo cuidadosamente – Residencia Zabini.
Draco estaba en el medio de la habitación ahora, y ella encontró su mirada un segundo antes de ser absorbida por las llamas. Él nunca había visto a alguien verse tan avergonzada en su vida.
-Malfoy, ¿por qué demonios comenzaste sin nosotros? – los ojos de Draco lograron enfocarse justo a tiempo para ver a Seth arrancarle el vaso de la mano y bebérselo de un trago – Esto está bueno.
-¡Qué comience la bebida! – exclamó Phillip, dando un giro antes de darse cuenta de que no tenía idea de dónde estaba el alcohol.
Goyle rió antes de guiarlos a todos hacia la cocina. Fue entonces cuando Draco notó realmente cuán falsa era su sonrisa. Goyle no era un idiota. Sabía qué estaba pasando con Daphne pero, con suerte, no sabía con quién, y mucho menos que ese mismo "alguien" era el mismo que había intentado follarse a su cuñada menos de un año atrás. Gracias a Merlín, nunca había tenido éxito al hacerlo. Eso habría sido enfermo y retorcido, como todo lo demás en esta casa. Por supuesto, Draco no era nadie para opinar. Él mismo se había follado a algunas hermanas en su época. Por supuesto, casi nadie sabía sobre ello.
XXX
Draco no pudo conciliar el sueño esa noche. Justo antes del amanecer, tomó su celular de la mesita de noche y lo abrió. Dado que tenían tanto tiempo libre en el trabajo últimamente, a raíz de que el problema con Zandicus todavía no se solucionaba, Seth se las había arreglado para configurar otro teléfono más, por lo que ahora tanto Draco como Hermione tenían uno. Sin pesarlo, Draco marcó su número.
Después de tres llamados, alguien contestó - ¿Hola? – dijo con la voz rasposa.
-Buenos días, rayito de sol.
-Buenos días, Draco – casi podía sentir su sonrisa del otro lado - ¿Ya me extrañas?
-Te extraño incluso desde antes de marcharme.
-Oh, eres tan dulce como el azúcar.
Draco rió - ¿Por qué hablas así?
-Oh, no lo sé. Estoy cansada. Estuvimos despiertas hasta hace solo unas horas aplicándonos máscaras faciales y manicuras y bebiendo champagne – una pausa – Realmente no me gusta el champagne. Estaré súper feliz cuando todo este asunto termine, para no tener que volver a beber eso en mucho tiempo.
-¿Asunto? ¿Eso es lo que es todo esto?
-Mmhmm – dijo ella con un bostezo.
-Te castigaré por ese término tan pronto lleguemos a casa.
-Estoy segura de que lo harás – rió ella – Entonces, ¿siguen en pie los planes de Quidditch hoy?
-Ese es el plan.
-Asegúrate de ser bueno con Harry, ¿podrías? Siento que lo arrojé a un pozo de serpientes.
-No un pozo. Solo un lago.
-¿Qué?
-¿Qué?
Incluso podía sentirla rodando los ojos – Repito: sé bueno.
-Sí, querida – dijo él. una pausa – Hermione…
-¿Sí?
-Gracias.
-No es nada – dijo ella, con seguridad - ¿Por qué me agradeces?
-Por no engañarme con Blaise Zabini.
-Umm… bueno – otra pausa – No me digas que Daphne…
-Estoy bastante seguro de que él sabe que ella lo engaña, pero no creo que sepa con quién. ¿Debo mecionárselo?
Hermione suspiró – No, no lo creo. Solo hará que se sienta más herido de lo que ya está. Lo que sea que suceda entre ellos es asunto suyo. A menos que él lo saque a flote, probablemente no deberías mencionar que sabes sobre eso. Solo lo avergonzarás.
-Sí… supongo que estás en lo cierto – dijo él – Perdón, amor, por despertarte.
-No importa. Sabes que adoro levantarme con el sonido de tu sexy voz.
-Siempre aprovechando para burlarte de mí – rió él – Ya sabes, estoy acostado en la cama del Sr. Y la Sra. Greengrass justo ahora. Realmente adoraría follarte aquí.
-Apuesto a que sí – rió ella.
-Quizás en un futuro. Te veo mañana, Mione. Te amo.
-Te amo también – dijo ella mandando besos por el teléfono - ¡Y no olvides tomar fotografías! – añadió antes de colgar.
Draco permaneció acostado por un momento en silencio antes de levantarse y vestirse con su ropa para el día. Tomó su cámara de su valija y se encaminó hacia la cocina, donde se alegró de encontrar a Pinko preparando el desayuno. Se sentó y el elfo inmediatamente le trajo una taza de café.
Un rato después, Goyle, Phillip y Seth se le unieron - ¿Potter todavía no se levantó? – preguntó él, mientras todos se sentaban.
-Imagino que no – dijo Phillip – Su habitación está justo junto a la mía, y juro que estaba hablando en sueños toda la noche. Incluso se esmeró en hacer diferentes voces.
Draco rió - ¿De verdad? ¿Qué decía?
-No pude descifrarlo, pero es seguro como un demonio que me mantuvo despierto. Dónde está el cafff-¡oh! Gracias – dijo cuando Pinko colocó una taza frente a él.
-¿Cómo consiguió Granger que lo invitaras el fin de semana, de cualquier modo? – preguntó Goyle – Entiendo todo el asunto de padrino de boda y eso, pero debe tener unas técnicas de debate increíbles como para conseguir que ambos accedieran a ello.
-No tienes idea – dijo Draco, terminando su café. Pinko levitó la cafetera hacia allí y le sirvió un poco más – En realidad nos acorraló a ambos al mismo tiempo. Nos hizo difícil admitir cómo nos sentíamos realmente.
-Nunca tuviste problema en decirle a Potter cómo te sientes – rió Goyle.
-Y todavía no los tengo… cuando ella no está alrededor. Es solo que no vale la pena el castigo.
-Aww, ¿acaso te deja sin sexo? – bromeó Seth.
-Sabes que lo hace – Draco miró el reloj encima de la alacena – Bueno, supongo que mejor voy a despertar a Potty – dijo, levantándose y tomando la cámara – Quizás capturo un buen momento para ella – guiñó un ojo antes de dejar la cocina.
Draco no estaba realmente seguro hacia dónde iba, considerando que ese sitio era casi un laberinto, pero eventualmente encontró el camino que llevaba hacia los dormitorios en ese ala, que estaban en el segundo piso. Escuchó sonidos viniendo de una de las puertas y, dado que todos los demás ya estaban en la cocina, solo podía tratarse de una persona.
Sin pensarlo dos veces, Draco abrió la puerta de una patada y tomó una fotografía. El flash fue tan brillante que hizo que Harry rodara de la cama, tirando las sábanas con él. Lo único extraño fue que alguien más cayó, en una esquina. Draco miró hacia allí para encontrarse a Ron levantándose de un salto y mirándolo con los ojos bien abiertos.
-¡Oh, demoooooooooonios! – exclamó.
-Malfoy, puedo explicar esto – dijo Harry, tratando de desenredarse de las sábanas.
-Lo admito, siempre asumí que ambos eran amantes, pero ¿realmente tenían que follar en el fin de semana de mi despedida de soltero? ¡Eso es enfermo, en demasiados niveles!
-Cierra el pico, Malfoy – dijo Ron, con sus orejas volviéndose rojas.
-¿Qué demonios estás haciendo aquí?
Las mejillas de Ron se sonrojaron y desvió la mirada. Draco miró a Harry con una fría mirada de aclaración.
Harry suspiró – Me envió una lechuza anoche diciendo que necesitaba hablar, así que le dije dónde estábamos y viajó por red flú hacia aquí.
-¿Esto es sobre Astoria? – preguntó Draco.
-¿Ella te contó? – preguntó Ron, finalmente reuniendo el coraje para mirarlo.
-Por supuesto que lo hizo. Aunque, en realidad no tuvimos tiempo para entrar en detalle. Sabía que era cuestión de tiempo hasta que tú arruinaras las cosas. Pareces tener esa increíble necesidad de salir con chicas muy superiores a ti.
-¿Lo ves? Esto es parte del problema – dijo Ron, girándose hacia Harry – Cada vez que algo sale mal, ella va y confía en él.
-¿Disculpa? – dijo Draco, frunciendo el entrecejo – Deberías mostrarte agradecido de que yo sea a quien recurra con algo referido a ti. ¿Quién te crees que pensó en esa increíble idea para tu regalo de cumpleaños? – guiñó un ojo.
-Oh, creo que voy a vomitar – dijo Ron, palideciendo de repente.
-Tú y yo – dijo Draco – ¿Crees que me complace que el ex de mi prometida arruine mi despedida de soltero?
-No te preocupes, no voy a quedarme – dijo Ron, levantándose – Solo necesitaba hablar con Harry, y ya lo hice, así que ya me voy.
-Quizás debería ir contigo.
-No lo creo, Potter – dijo Draco, apuntándolo con un dedo – Hermione me recordó esta mañana que necesitamos tomar miles de fotografías – le tomó otra. Harry se frotó los ojos.
-¿Tomaste ese hábito de Hermione? – preguntó Ron, apuntando con su propio dedo – Ella suele hacer eso muy seguido.
-Probablemente sí – dijo él, tomando una foto de Ron.
-Pero no creo que debería dejar a Ron solo. Este rompimiento parece ser definitivo.
-No lo será – dijo Draco.
-¿Y cómo lo sabes? – preguntó Ron, viéndose esperanzado.
Draco se encogió de hombros – Porque vas a casarte con ella. Eso es lo que ella dice, al menos. Declara que "jamás sintió por nadie lo que siente por ti" – se burló él mientras rodaba sus ojos - ¿Qué hicieron tus indigentes padres esta vez?
-¡Hey!
-Lo siento. De escasos recursos.
-¡Ellos no hicieron nada! ¡Fue ella! ¡Ella se enojó cuando se enteró que mis padres no irían a la boda, y los llamó insolentes!
-Son insolentes.
-¡Ya lo sé! Pero siguen siendo mis padres, así que los defendí.
-Ooh – Draco chasqueó la lengua – Mal movimiento. No me ves a mí defendiendo a mis padres cuando hay conflictos entre ellos y Hermione, ¿o sí?
Las orejas de Ron volvieron a ponerse coloradas mientras miraba al suelo – Debería irme – intentó caminar hacia la puerta.
-Espera, Comadreja – dijo Draco, tomándolo por el brazo mientras pasaba a su lado, haciéndolo volver dentro de la habitación – Por mucho que odie decirlo, no deberías estar solo ahora.
-Realmente… por qué…?
-Ambos sabemos que solo irás a casa y pensarás en esto hasta que se te ocurra el modo perfecto para empeorar todo.
Ron lo fulminó con la mirada.
-Así que esto es lo que vas a hacer.
Ron esperó que él continuara hablando, tratando de esconder su anticipación.
-Na-da – Draco moduló cuidadosamente.
Ron se veía confundido - ¿Q-qué?
-Dale algo de tiempo. Déjale tener la oportunidad de verdaderamente extrañarte. Se verán obligados a verse la semana que viene, de cualquier modo – guiñó él – Arréglense ese día. Dile que fuiste un idiota. Ella parece apreciar eso.
-Pensaré sobre ello – dijo Ron, intentando otra vez ir a por la puerta.
Draco lo volvió a agarrar y tirarlo dentro de la habitación - ¿Acaso no acabo de decirte que no debes estar solo? Vamos a jugar al Quidditch y seguro nos vendría bien tener un jugador más. Iba a hacer que Phillip se quedara en la banca. El mago puede ser enorme, pero es terrible en los deportes. Él puede estar en su equipo – dijo, sonriéndoles a ambos.
-No tengo una escoba.
-Por favor, deja las excusas. Estamos en la casa de alguien que jugaba al Quidditch en el colegio. ¿Realmente no crees que no tiene escobas extra alrededor?
Ron lo miró con curiosidad - ¿A qué estás jugando, Malfoy?
Draco se ofendió inmensamente - ¡intento ser amable!
-¿Y Hermione podría matarte si lo dejaras marcharse? – sonrió Harry.
-Exactamente. Ahora, vístete, Potter – dijo él, mirando al mago en calzoncillos con disgusto – Estoy seguro de que el desayuno ya se enfrió, dado que me pasé demasiado tiempo hablando con ustedes dos idiotas.
Draco los dejó solos y regresó a la cocina. Tenía razón sobre el desayuno frío, pero Pinko le calentó el suyo. Les advirtió a los otros sobre Ron, para que todos pudieran dedicarles las apropiadas miradas de desdén cuando llegara. No lo decepcionaron. Draco les dio una sonrisa satisfecha. Adoraba la lealtad.
Tan pronto como todos terminaron de desayunar, tomaron sus escobas y se encaminaron hacia el jardín trasero, donde los Greengrass tenían un campo de Quidditch en miniatura.
Dado que no tenían suficiente gente como para completar dos equipos, decidieron tener una persona en cada uno que jugara ambos papeles de Buscador y Golpeador; Draco y Harry obviamente. Goyle y Ron eran los Guardianes, y Seth y Phillip eran los Cazadores. A Pinko le entregaron la cámara con las correspondientes instrucciones para que tomara fotos.
Durante la primera hora del juego, la Snitch no apareció. Draco se pasó la mayor parte del tiempo revoloteando alrededor de Ron mientras canturreaba "A Weasley Vamos a Coronar" para volverlo loco. Funcionó bien hasta que Seth recibió un golpe en la cabeza de una Bludger y le gritó a Draco que se enfocara en el juego.
-¡Lo siento, colega! – dijo antes de guiñarle un ojo a Ron y alejarse volando.
Cuando la Snitch finalmente apareció, tanto él como Harry la notaron, pero él estaba más cerca y casi la agarra, hasta que una Bludger salió de la nada y lo golpeó, haciendo que su escoba girara y se impulsara justo en dirección a Harry. Era más difícil de lo que imaginaban jugar en ambas posiciones. Después de eso, la Snitch volvió a desaparecer.
Pasaron cerca de dos horas más antes de que volviera a dejarse ver. En ese momento, el contador estaba 340-280, a favor del equipo de Draco. Phillip era tan terrible como Draco se lo imaginaba pero, desafortunadamente, Ron era mejor Guardián de lo que recordaba. Los puntos de cada equipo estaban cerca constantemente, así que evidentemente solo estaba en manos del Buscador ganar el juego.
Cuando la Snitch reapareció, estaba justo encima de la oreja de Harry. Draco intentó no mirarla demasiado, porque el otro mago estaba mirando hacia abajo y no se había percatado. Draco aprovechó ese momento para lanzarse a por ella. Se encaminó hacia el suelo con Draco justo por detrás. Pudo escuchar un sonido veloz que lo seguía, que solo podía significar que Harry ya lo seguía. Con el suelo acercándose cada vez más, Draco estiró su mano, con las puntas apenas acariciando la Snitch mientras se daba cuenta de que era tiempo de detenerse o morir – o al menos lastimarse seriamente. De cualquier modo decidió acelerar, aferrando la Snitch justo a tiempo para poder virar su escoba, que derrapó en el suelo en lugar de hacerlo aterrizar de cabeza. Al menos unos cuantos raspones y moretones eran mejor que daño cerebral. Incluso si se hubiera lastimado con gravedad, todo habría valido la pena.
-¡Woo! ¡Eso es por el segundo año, Potter! – exclamó antes de besar la Snitch.
Seth y Goyle bajaron y todos chocaron las manos antes de dar una vuelta de victoria alrededor del campo. Harry y Ron se veían un tanto heridos en el orgullo, pero Phillip solo se reía de ellos - ¡Hey! ¡No es bueno regodearse!
-¡Solo dices eso porque perdiste! – le exclamó Seth desde arriba.
Aunque a Draco no le importaba compartir su victoria con sus compañeros de equipo, no quería mencionarles la verdadera razón por la que realmente se emocionó por el juego. En los diez años que llevaban conociéndose, esta era la primera vez que Draco Malfoy vencía a Harry Potter en Quidditch. ¿Y saben qué? Se sentía jodidamente increíble.
Nota de la Traductora: Bueno, nos queda éste y otro más, con la segunda parte de esta "alocada" despedida de soltero, más la de Hermione y nos vamos de cabeza a la boda!
Capi recién terminado de traducir, me llevó dos horas y apenas lo terminé, lo estoy subiendo, así que está hecho a las apuradas y seguro con errores, sumado a que estuve medio distraída porque lo traduje con la música del nuevo cd de Taylor Swift de fondo (está MUY bueno, dicho sea de paso, a pesar del cambio de género que al principio me resultó bastante incómodo y me generó un toque de rechazo. Vale la pena, Taylor es una reina, y sus letras son FANTÁSTICAS. Con todo el asunto de la nueva soltería y bla bla bla, me vino barbaro porque tiene canciones de despecho y es lo que necesitaba jejejej ) (fue un parentesis muy largo, perdon)
Ya quiero que empiece el drama, y la tristeza, y las manchas de rímel a causa de las lágrimas jejejeje soy mala. También pensé en cambiarle el género porque Tragedia causa un poco de rechazo antes de leer, por lo general. Tipo que es muy dificil que yo me lea un fic titulado con ese genero, así que quizás simplemente lo cambio a Drama, porque de eso hay MUCHO :)
GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS POR LOS REVIEWS! Me hacen tan pero tan felices, chicas! gracias!
Recomendacion musical de hoy: Nuevo tema de Mcfly/Mcbusted : Get over it (irónico que lo recomiende, repito, dada mi situacion, porque me viene como anillo al dedo. Traducido, es "SUPERALO!" ) SE VIENE EL NUEVO CD DE MCBUSTED! EL PRIMERO DE DICIEMBRE! no - puedo - esperar.
Nos estamos leyendo tan prontito como pueda subir otro capitulo :)
Muchos besos y buen fin de semana!
Pekis :)
