Fighting For The Malfoys
-Luchando por los Malfoys-
Capítulo 13 – El Verdadero Amor entra a los sueños de tu mente.
Después de la ceremonia, Draco, Hermione y su comité de bodas se vieron arrastrados a la intensa sesión de fotos. Solo las primeras eran para ellos. Las demás las tomó el fotógrafo que representaba tanto a El Profeta como a Corazón de Bruja. Aparentemente, las dulces imágenes tomadas durante la ceremonia no eran lo que el público deseaba ver.
La "sesión de fotos" con él no fue, en absoluto, lo que Draco y Hermione estaban esperando, ni deseando. La forma en la que se veían obligados a posar eran ridículas, por decir lo menos.
-¿Por qué estoy leyendo un libro en el día de mi boda? – preguntó Hermione mientras el fotógrafo la acomodaba en un sillón, con un libro llamado Los Beneficios de Casarse con un Sangrepura entre las manos. Ella miró el título y sonrió antes de devolvérselo – No hay modo en que me tomes una fotografía leyendo eso.
Cuando el fotógrafo no hizo siquiera el intento de moverse, Draco tomó el libro en su lugar y comenzó a pasar las páginas.
-Bueno, necesito que estés leyendo algo. Es decir, estamos en una biblioteca.
Hermione pensó en ello - ¿Qué tal algo de Gappelish? Después de todo, su cita pintada en el techo del salón principal es en gran parte el motivo por el que elegimos este lugar.
El fotógrafo mandó a su asistente a buscar algo de él.
-Hey, Mione, ¿sabías que si te casas con un sangrepura, no solo mejoras tu estatus sino también el potencial de tu magia?
-No puede decir eso.
-Oh, sí que lo hace. Hay un capítulo completo sobre eso, de hecho – se reclinó y se lo mostró.
-Obviamente, algunos de los libros en este lugar son terriblemente anticuados. – dijo ella, frunciendo la nariz.
Después de que el fotógrafo le tomara una foto con el libro, quería tomar una de todo el comité de bodas, pero Draco y Hermione se negaron. Aunque obviamente habrían adorado tener una foto con todos sus amigos más cercanos, eran sumamente conscientes de que un miembro del comité estaba mintiéndole a su suegro sobre su presencia en el evento. Una foto que evidenciara eso en El Profeta o en Corazón de Bruja no era una opción.
Cuando la idea quedó vetada, el fotógrafo pidió una fotografía de los Malfoys, lo que significaba que también quería a Lucius y a Narcissa en ella. Hermione se sintió increíblemente incómoda al posar con Draco abrazados, mientras sus padres se paraban uno a cada lado del otro. Quizás fue incluso más incómodo que ella leyendo un libro en un vestido blanco.
Cuando las fotografías se terminaron, Kingsley los llevó hacia el reportero para que respondieran unas cuantas preguntas. Para su disgusto, era Inga Utkin.
Fue increíblemente difícil mostrarse amable con alguien a quien ambos odiaban, sobre todo para Hermione. En cierto momento, Inga le preguntó si siempre supo que Draco era el indicado para ella, a lo que respondió cortantemente – Depende. Si digo que no, ¿intentarás ligar con él de nuevo?
Draco hizo lo imposible por contener una risita mientras Inga se sonrojaba furiosamente. Y aunque verla avergonzada era realmente divertido, no sacó de sus planes futuros asesinar a Sophie por delatarlo con Hermione. No tenía duda alguna de que ella había sido la chismosa.
Se suponía que Inga se quedaría en la fiesta también, pero Hermione la escoltó hacia afuera en su lugar, para disgusto de la reportera. Una vez que se marchó, Hermione y Draco finalmente consiguieron tener su primer momento a solas como marido y mujer.
Iban caminando tomados de la mano hacia el área de la recepción cuando Draco decidió desviarse hacia los estantes de libros. Estampó a Hermione contra uno de ellos y dijo – Merlín, te ves hermosa hoy – antes de besarla, lentamente bajando sus labios por su barbilla y hacia su cuello.
Hermione rió – Draco, no llevamos casados ni una hora. ¿Por qué no… mmm… - se mordió el labio para evitar gemir - …guardas un poco para la luna de miel?
-No puedo evitarlo. Jamás tuve la oportunidad de saborear a una esposa de Draco Malfoy antes.
-Hermione Malfoy – lo corrigió ella – No quiero oír nada de esa tontera de "Esposa de Draco Malfoy". Soy independiente.
-Lo que digas, Hermione Malfoy – dijo él, levantando las cejas sugestivamente mientras regresaba a sus labios.
Sus manos se abrieron camino hacia los muslos de ella, levantando las innumerables capas de ropa mientras intentaba conseguir acceso de alguna forma. Obviamente, estos vestidos de boda no estaban diseñados para lo que él tenía en mente.
-Draco… no… - gimió Hermione – Nuestra primera vez como marido y mujer no debe ser un polvo rápido entre estanterías de libros. Debe ser especial.
Draco se detuvo. Hermione, notando recién que tenía los ojos cerrados, esperó un segundo antes de volver a abrirlos y encontrarse con el rostro de él a meros centímetros por encima del suyo. Al instante en que sus miradas se encontraron, él sonrió – Estás en lo cierto. Eres una Malfoy ahora, y los nuevos Malfoy merecen mucho más que rapiditos en la biblioteca. Esta noche será especial – se inclinó y la besó cariñosamente – Te lo garantizo.
Draco la tomó de la mano y comenzó a llevarla nuevamente hacia el área de recepción. Hermione dio dos pasos hacia adelante hasta quedar a su altura, para caminar lado a lado – Bueno, espero que ser una Malfoy no signifique que nunca volveré a tener un "rapidito de biblioteca".
Draco sonrió – Nah. Solo serás una nueva Malfoy por un día más o menos. Después podremos tener polvos rápidos donde queramos.
Hermione le devolvió la sonrisa y se recostó sobre su hombro mientras caminaba, con su mente comenzando a divagar sobre sus futuros encuentros, comenzando por el de esa noche.
Justo cuando Draco y Hermione llegaban al final del pasillo, escucharon voces discutiendo y se detuvieron. Ron y Astoria estaban parados junto a una estantería de distancia de ellos, y no parecían muy contentos.
-Ya es un poco tarde para eso, Ron. No puedes simplemente enfadarte y romper conmigo cada vez que, accidentalmente, utilice una palabra equivocada en el día equivocado. De lo que no tenía idea, dicho sea de paso. ¡Tuve que enterarme de eso por Hermione, maldita sea!
-Sí, lo sé. Estuve mal y lo siento. Debí decírtelo en ese momento, ese mismo día, pero realmente no soy la persona más despierta para esas cosas. ¿Podrías perdonarme, por favor?
Ron se acercó. Ella dudó por un momento, antes de alejarse - ¡No! ¡Ya tomé mi decisión y no dejaré que me hagas cambiar de idea! ¡Estoy harta de salir con chicos a quienes yo quiero más de lo que ellos me quieren a mí!
-Ahora mismo, creo que yo te quiero más de lo que tú me quieres a mí.
Draco rió en silencio ante la estupidez de Ron. Hermione le dio un golpe tan silenciosamente como era posible.
-¡No es gracioso! – exclamó Astoria - ¿Lo ves? ¡Estoy intentando hablar esto con seriedad ahora mismo y, por algún motivo, no eres capaz siquiera de mostrar la misma consideración!
-Bueno, no sé qué quieres que diga. No soy bueno en este tipo de cosas – pasó saliva – Pero te amo. Sé que lo hago. Es solo que no sé como pretendes que mida algo como eso. Nadie puede, en realidad, medir quién ama más que el otro.
-Dejé a mi familia solo por una oportunidad de poder estar contigo, Ron. Hice eso sin ningún tipo de garantía en un futuro. No tenía más que un presentimiento de que puede que hubiese algo más entre nosotros, pero tú… ni siquiera pudiste enfrentarte a la tuya por mí.
-Lo hice.
-Y lo repito: es un poco tarde para eso. Dijiste que tu madre te da miedo y es complicada, pero ¿realmente creías que mi padre es más fácil? Porque, te lo aseguro, no lo es.
-Vamos, Astoria. Realmente estoy intentándolo. No quiero perderte – dijo él, mirándola suplicante.
Astoria respiró profundamente. Era evidente que quería ceder, pero, por algún motivo, se resistía – No quiero ser la chica con la que te conformaste, solo porque no puedes tener la que realmente quieres.
-¿Y de quién estarías hablando en ese caso?
Ella levantó sus cejas en su dirección. Como si no fuera evidente.
-¿Hermione?
Ella asintió.
-Pero ya te dije, no la quiero. Ya no más. es decir, hace tiempo lo hice, por supuesto, sí. La amaba.
-Todavía lo haces – le dijo ella.
-Bueno, sí, pero no de esa forma – dijo él – Fuimos amigos por mucho tiempo. Además, tú también eres amiga de tu ex. ¿Cuál es la diferencia?
-La diferencia es que Draco y yo salimos por tres semanas. Tú y Hermione salieron por tres años. Y el amor nunca estuvo involucrado en mi historia.
-¿Y? no sé cuántas veces tengo que decírtelo, ya la superé. Es decir, por el amor a Merlín, está casada. Si tenía la necesidad de un cierre, creo que ya lo tengo.
-No lo sé, Ron…
-Oh, simplemente acéptalo, maldita sea…
Los ojos de Hermione se abrieron de sorpresa mientras cubría con su mano la boca de Draco, pero ya era demasiado tarde. Astoria y Ron miraban en su dirección. Draco la tomó por la cintura y la acercó hacia las estanterías, para que no los vieran, pero dado que ya lo habían hecho, no tenía sentido.
Hermione estaba en medio de fulminarlo con la mirada y reprenderlo con un severo susurro cuando Astoria y Ron aparecieron junto a ellos. Los recién casados sonrieron inocentemente.
-¡Hey! ¡Qué casualidad verlos por aquí! – exclamó Draco.
-¿Estaban espiándonos? – preguntó Astoria, mirándolos con curiosidad.
Ambos negaron con la cabeza – Jamás lo haríamos – dijo Hermione.
-Claro que sí, es difícil no sentirse atrapado escuchando cuando ustedes dos están bloqueando la única salida.
-¡Draco! – Hermione le golpeó en el hombro.
-¿Qué? No es como si no supieran que estuvimos escuchándolos.
-Lamento eso – dijo Astoria, viéndose avergonzada mientras bajaba la mirada al suelo – No teníamos intención alguna de que esto sucediera en su boda.
-¡No! ¡Para nada!
-No hay problema. Estábamos ocupados besándonos allá atrás.
-¡DRACO! – Hermione volvió a golpearlo.
-Solo llevamos una hora de casados y ya comienzas con el abuso marital. Eso no está bien, Mione.
-Probablemente es tiempo de que vayamos a la fiesta, de cualquier modo – dijo Astoria, girándose – No queremos ser groseros.
-Astoria, espera – dijo Ron, tomándola por el brazo. Ella se sacudió de su agarre.
Draco rodó sus ojos - ¿Por qué pretendes hacerte la dura, de repente? ¿Esto es idea tuya, Mione?
-¿Mía? Si lo sacó de alguna parte, ¡es de ti!
-¿De qué hablan? – preguntó Astoria.
Draco bufó – Vamos, Stori. Todos aquí sabemos que quieres perdonarlo, entonces ¿por qué no lo haces?
Ella parpadeó – Yo…
-Vamos, todos sabemos que yo no soy un fanático de la Comadreja ni nada, pero me acabo de casar y estoy de muy buen humor…
Hermine lo miró de reojo y sonrió.
-Él está aquí – continuó Draco – Se enfrentó a sus padres. Ellos están aquí. Él parece genuinamente arrepentido. Él y Hermione arreglaron las cosas – miró a Hermione para confirmar eso último. Ella asintió – Tu te llevas bien con su hermana ahora. Y él te quiere de regreso. ¿Cuál es el problema, entonces?
-Yo… - Astoria pensó en ello - … no lo sé. Nada, supongo.
-Entonces, toma su mano, sal a la fiesta, camina directo hacia sus padres y muéstrales algo de maldita confianza – dijo él – después de la cena, obviamente. Y, también, deja el jodido apartamento de Caroline antes de que ella vuelva con su novio. Créeme, no quieres estar allí para cuando ese día llegue.
-Es cierto – dijo Hermione, asintiendo – Si crees que ahora es malo, espera a que él vuelva a mudarse allí. Yo definitivamente buscaría un sitio distinto donde vivir antes de que eso suceda – intentó mirar de reojo a Ron disimuladamente, pero resultó un intento patético.
Astoria lo miró menos disimuladamente – Solo estoy quedándome en lo de Caroline un tiempo, no vivo allí. Estuve buscando un nuevo apartamento toda la semana. No estaba viviendo realmente con Ron, de cualquier modo. Solo era temporal, ¿recuerdan?
-Era temporal seis meses atrás. Para esta altura, vivían juntos, maldita sea - dijo Draco.
-Pero mi nombre no estaba en el contrato.
-Deja de inventar excusas, Stori.
-Si eso es lo que quieres, considéralo hecho – dijo Ron
La boca de Astoria cayó abierta - ¿Q-qué?
-Quieres un compromiso. Una garantía. Bueno, esto es lo que te ofrezco, Astoria. Te amo, quiero estar contigo, y quiero vivir contigo. Le mandaré una jodida lechuza al encargado del edificio ahora mismo si es necesario.
-Polly anda por aquí, en algún lado – dijo Hermione, viéndose encantada – Déjame ir a buscarla y…
-¡Hermione, no! – exclamó Astoria, levantando su mano para detenerla – Este es el día de tu boda. Ya pasaste demasiado tiempo hablando con nosotros. Ve al salón y disfruta tu fiesta.
-No voy a disfrutar nada hasta que todo esto esté arreglado – dijo ella, colocando sus manos en su cadera.
-Quizás es tiempo de que emplees la carta de "la novia lo consigue todo", querida – susurró Draco.
-¡Oh, cierto! – sonrió Hermione – Olvidé que podía hacer eso – se aclaró la garganta – Astoria, soy la novia y este es mí día. Conseguiré lo que yo quiera, y lo que quiero es que le des una oportunidad más a Ron. Déjalo probarse a si mismo. Y, si después de todo, todavía sientes que nada cambió… bueno, tendrás todo mi apoyo para alejarte de él. Pero no sin darle una segunda oportunidad. Al menos se merece eso.
-No lo sé…
-¡Novia! – exclamó Hermione, apuntando su velo.
Astoria la miró escéptica por un segundo antes de darle una media sonrisa y negar con la cabeza – No es un argumento demasiado válido, pero supongo que lo dejaré pasar.
El rostro de Ron se iluminó.
-Con una condición, solamente.
-Lo que sea – dijo él, rápidamente.
-Cuando regresemos a la fiesta, quiero que vayamos directo hacia tus padres y les digas cómo son las cosas. Y si ellos dicen al menos una cosa mala sobre mí, espero que estés de mi lado.
Ron estaba a punto de decir que sí cuando Draco le cubrió la boca con la mano y dijo - ¡Whoa! Espera un momento. Como dije antes, quizás deberíamos esperar a que termine la cena antes de derramar todo el drama. Siento que el novio tiene al menos voto para decir eso, y es mi único pedido.
-Bien – dijo Astoria, volviendo a mirar a Ron y cruzándose de brazos – Al instante en que termine la cena, iremos con tus padres juntos. ¿Podrás soportarlo?
-Claro que sí – dijo Ron, una vez más estirándose para tomar su mano. Esta vez, ella no se soltó – Pero no creo que vayan a decir nada negativo. Tuvimos una charla bastante larga y creo que estarán bien con nosotros.
Astoria sonrió.
-Entonces, ¿todo quedó atrás? – preguntó Hermione.
Ambos asintieron, manteniendo los ojos fijos en el otro.
-Ugh, al fin – dijo Draco - ¿Deberían sellarlo con un beso, entonces?
Astoria y Ron giraron lentamente para verlo, ambos con las cejas levantadas.
-¿Qué? No me digan que solo porque fueron ex amantes nuestros tienen vergüenza de hacerlo. Adelante. Séllenlo. – Draco rodeó con su brazo a Hermione y esperó con ansias. Ella hizo lo mismo, obviamente nada molesta de que su ex novio besara otra bruja justo frente a ella.
Astoria y Ron volvieron a mirarse y se acercaron con incomodidad, antes de compartir un breve y casto beso.
-Oh, vamos. Pueden hacerlo mejor que eso.
-Draco, quizás deberíamos voltear para que puedan hacerlo correctamente – dijo Hermione, tomándole de la mano y girándolos, para mirar en otra dirección.
Después de oír el sonido de la saliva siendo compartida a sus espaldas, preguntaron si ya podían voltear. Cuando tuvieron permiso, apenas llegaron a felicitar a la recién unida pareja antes de que Kreacher se apareciera en el pasillo.
-¡Aquí están! ¡Todos están esperando! ¡Novia, novio, dama de honor, invitado de boda! ¡Todos vayan a sus lugares!
El elfo doméstico tomó la mano de Ron y lo empujó en dirección al salón de la fiesta antes de regresar y apurar a los otros tres en dirección hacia donde el resto del comité de boda estaba esperando. Las damas de honor inmediatamente se pusieron a acomodar el velo de Hermione. Era momento de que Hermione y Draco hicieran su primera entrada como marido y mujer.
Draco fulminó con la mirada a Sophie, quien por supuesto, no entendía por qué la miraba así, pero lo entendería pronto.
Todo el comité de bodas entró al salón de la fiesta siguiendo el mismo orden que en la entrada a la ceremonia. Hermione estaba del brazo de Draco, apretándolo cada vez más fuerte, a medida que las parejas iban saliendo.
Justo antes de que Harry y Ginny desaparecieran por las puertas, Draco se inclinó y le dio un beso – Solo relájate – le susurró – No tienes nada de qué preocuparte.
-¿Porque te tengo a mi lado? – sonrió ella.
Él le devolvió la sonrisa – obviamente.
Volvieron a besarse, solo para detenerse cuando escucharon a Kreacher gritándoles para apurarlos. Era su turno. Se miraron mutuamente y se sonrieron por última vez con nerviosismo antes de colocarse sus máscaras de confianza y dentro de la habitación con techo abovedado. Todos aplaudieron y festejaron al verlos entrar, caminando de la mano hacia su mesa, en donde Kreacher los estaba esperando para abrir una botella de burbujeante cerveza de mantequilla. Ahora que Hermione finalmente había dejado en claro su desagrado por el champagne, se habían asegurado de sacarlo del camino.
Mientras todos tomaban asiento para cenar, Hermione le echó un buen vistazo al salón decorado. Era la primera vez que lo veía completamente, en todo el día. El salón estaba cubierto con flores azules y blancas, decoradas con lazos de un intenso naranja, dorado y blanco. En ese momento, todos estaban sentados en mesas recubiertas con manteles de seda blanca. La cena era servida en porcelana china, mientras que la bebida se servía en copones de oro. Los de Draco y Hermione estaban además, decorados con pequeñas esmeraldas. Todo se veía perfecto.
En ese preciso momento, el mural del techo estaba cubierto con nubes rosas y doradas, mostrando una puesta de sol espectacular, quizás incluso mejor que la que podía verse afuera. Un Pegaso pasó volando, arrastrando una extravagante carroza que llevaba a unos Draco y Hermione dorados, haciéndolos ver casi como Dioses. Lo que encajaba muy bien con la cita de Gappelish. Aunque normalmente estaba escrita en Latín, esta noche estaba en Inglés, para beneficio de todos los invitados. No todos estaban tan familiarizados con idiomas extranjeros como Hermione y Draco. Entre los dos, sabían seis. Ambos sabían inglés, francés, latín y español, y luego él sabía japonés (un hecho que había sorprendido e impresionado a Hermione) y ella sabía alemán. Él se las arreglaba con alemán también, pero solo ella era fluida.
Los corazones fuertes son capaces de alcanzar hasta lo inalcanzable.
-¿Alguna vez tuviste la sensación de que esa cita habla de nosotros?
Hermione levantó la mirada para ver a Draco observándola. Sonrió – En realidad, sí. ¿Recuerdas la historia que va con ella?
-No, no en realidad – dijo él – mi madre solía leerme todos los escritos de Gappelish cuando era niño, pero no recuerdo mucho. ¿Me la contarás?
-No ahora mismo – dijo ella, dándole un vistazo a Kingsley quien no dejaba de observarlos de cerca – Pero lo haré. Quizás después de nuestra luna de miel.
-No puedo esperar – dijo él, besándola en la mejilla.
Lo cierto era que, después de que Hermione viera por primera vez aquí esa cita, había comenzado a leer a Gappelish y se había enterado de muchas cosas interesantes. Había una cosa en particular que moría por comentarle a Draco. Pero no ahora. No durante su fiesta. Se merecían disfrutar el día. El drama podría venir después. E indudablemente vendría.
Después de la cena, el personal utilizó sus varitas para limpiar las mesas. Regina observó maravillada. Estaba convencida de que Hermione se había casado con un miembro de una familia de hippies magos, y le parecía bien. No dejaba de insistirle a Narcissa para que le enseñara algunos de sus secretos. Narcissa respondió tiñendo de azul el cabello de Regina, lo que en realidad no supuso un enorme cambio en la anciana, y dijo – Trata de descubrir como lo hice – para luego escapar. Recibió una mueca de reprocho de Kingsley por hacerlo, pero Regina no parecía notar nada extraño, por lo que todo fue bien.
La banda comenzó a tocar pero Hermione y Draco no se apresuraron a la pista de baile. Permanecieron en el centro del salón mientras todos se alineaban para felicitarlos correctamente. Todos se mostraron educados, y la gran mayoría parecían emocionados por ellos.
Ollivander fue uno de los primeros en la fila, y estaba obviamente orgulloso por el hecho de que dos matrimonios habían surgido de su increíble proceso de elección de personal. Aunque, este año optó por contratar sus empleados de manera distinta. No tenía planeado leer ningún tipo de drama en El Profeta este año.
Justo detrás suyo estaba madame Rosmerta con su padre. Él todavía se veía un tanto perdido, pero nada parecido a como Draco lo había visto el verano pasado, y parecía tener sus ojos puestos en Regina. Eso solo podría significar un desastre monumental.
Grawp y Hagrid vinieron después, ambos dándole a la pareja apretados y dolorosos abrazos. Draco realmente disfrutó ver a Grawp en traje. Cuando Hermione le dijo que se veía muy apuesto, se mostró emocionadísimo - ¡Gracias, Hermy!
Neville y Hannah eran los siguientes, junto con el invitado de Luna, Rolf. Hermione inmediatamente comentó el diamante que Hannah tenía ahora en su dedo. Mientras ella hablaba de eso con la pareja feliz, Draco posó su mano en el hombro de Rolf y preguntó - ¿Cómo van las cosas con Luna?
Rolf la miró escépticamente mientras ella charlaba con otras damas de honor – Umm… no van de ninguna forma – dijo.
Draco rió – Déjame darte un consejo. Vas a tener que mostrarte sumamente obvio con ella.
-¿Cómo lo hago? – preguntó él, desesperado.
-Oh, estoy seguro de que se te ocurrirá algo – sonrió Draco.
Rolf asintió. Luego su rostro se volvió confiado, caminó directo hacia Luna, la tomó entre sus brazos y la besó. Pareció terminar todo bien.
-¿Qué fue eso? – rió Hermione detrás de él.
-Otro cliente feliz – dijo Draco.
Mientras Draco y Hermione conversaban con Charlie Weasley, algo comenzó a tironear de la pierna de Draco. Bajó la mirada para ver a Teddy intentando treparse a él. Se agachó y lo levantó del suelo.
-Ah, Teddy, mi hombrecito. ¿Ya le dijiste a mi esposa lo hermosa que se ve hoy?
Teddy miró tímidamente a Hermione y dijo – Te ves muy bonita hoy, Hermiwiny.
-Aw, gracias, Teddy – dijo ella, haciéndole cosquillas – Y tú te ves muy guapo también.
-Lo siento – dijo Andrómeda, corriendo hacia ellos – El pequeño insecto siempre se las arregla para escabullirse de mi vista.
-No hay problema – dijo Draco, devolviéndoselo.
Andrómeda sonrió, pero se congeló cuando notó a Narcissa mirándola por encima del hombro de Draco. Pasó saliva – Vamos, Teddy. Vamos a buscar a Victoire, ¿quieres?
-Parece que tienes un fan – dijo Hermione, notando el color del cabello del niño – Quién habría dicho que eras tan bueno con los niños.
Los siguientes fueron McGonagall, Flitwick, Sprout y Slughorn. Draco y Hermione no pudieron evitar mirar aturdidos la túnica violeta esponjosa que usaba la Directora.
-¿Perdió una apuesta, profesora? – preguntó Draco.
-Algo así – dijo ella, fulminando con la mirada a Flitwick, que intentaba disimular una risita. Lo mejor de todo era el modo en que la túnica rebotaba a cada paso que daba.
Draco y Hermione estaban encantados con todas las palabras positivas que recibían de los invitados de la boda. No fue hasta que Arthur y Molly Weasley se acercaron a ellos que finalmente se pusieron algo nerviosos. Eran los últimos para saludar, dado que se habían mantenido a un lado hablando con Ron y Astoria. Todo pareció terminar bien. O por lo menos, no hubieron maleficios ni miembros rotos a la vista.
-Hola, Sr. y Sra. Weasley – dijo Draco al notar que Hermione no hacía ni el intento por hablar – Me alegra que hayan podido venir.
-Sí, bueno, nos alegra que te mantuvieras firme con tu palabra de no sacarnos de la lista – dijo Arthur – Seguridad me mostró en dónde están aquellos que intentaron entrar sin invitación, y dijo que se quedarán allí todo el día. Estoy feliz de no estar entre esas personas.
-Esa fue idea de Hermione – alabó Draco – De esa forma, no intentarán volver a entrar en toda la velada.
-Ah. Brillante como siempre, Hermio…
-Perdón pero, ¿desde cuándo ustedes dos hablan? – preguntó de repente Hermione. Miró a Draco por una respuesta.
-¿El Sr. Weasley y yo? – preguntó para aclarar. Ella asintió – Bueno, desde hace varios meses, en realidad. Es difícil especificar la fecha exacta cuando…
-Tu memoria es tan buena como la mía, Draco. Sé que al menos te acuerdas de la semana, si no es el día exacto.
Draco frunció el ceño – Puede que haya sido cerca de la fecha en la que recibimos su respuesta.
Hermione estaba que echaba fuego por la nariz. Volteó hacia Arthur - ¿Fue grosero contigo?
Draco gruñó – No te enojes, Mione. Actué por impulso. Cuando vi su respuesta estaba tan enfadado que…
-No fue tan rudo conmigo como lo fuimos nosotros al negarnos a asistir en primer lugar.
Tanto Draco como Hermione se congelaron antes de voltear lentamente en dirección a los Weasley.
Arthur sonrió – Fui a casa ese día y le dije a Molly que pensaba que nos habíamos apresurado al mandar nuestra respuesta.
Ahora Molly, mirando a Hermione por primera vez, hizo lo posible por sonreír – Pensé que Arthur se había vuelto loco, pero después de que Ron hablara con nosotros el otro día, realmente pude ver la verdad. El objetivo de la guerra era derribar esas barreras que clasificaban y separaban a los magos y brujas, y no estábamos comportándonos mejor que los seguidores de Ya-Saben-Quién. Lo último que queríamos es ser comparados con ellos.
-Eso significa que… ¿ya no están enojados conmigo? – preguntó Hermione, mirando nerviosamente al suelo.
-Oh, queridísima… - dijo Molly, usando su mano para levantar la barbilla de la joven bruja – Jamás estuvimos enojados contigo. Aunque admito que estábamos un tanto molestos cuando Ron y tú terminaron, jamás te culpamos a ti. Estas cosas suceden.
-Siempre serás una hija más para nosotros, Hermione – la consoló Arthur – Nada cambiará eso.
Los ojos de Hermione comenzaron a lagrimear mientras les sonreía a ambos. Draco no pudo evitar sonreír también. Simplemente adoraba verla feliz.
-Les trajimos un regalo muy especial – dijo Molly, moviendo su varita. Poco después, una caja de gran tamaño apareció – Les vendrá bien para los meses que se acercan.
-¿Debería abrirla ahora? – preguntó Hermione, jugueteando con el lazo.
Ambos asintieron.
Hermione miró a Draco. Él deshizo el lazo y dejó que ella rompiera el papel. Ella lo quitó rápidamente y lo arrojó al suelo, antes de toparse con un segundo envoltorio de papel protector. Momentos después, sus manos emergieron de la caja sosteniendo un reloj dorado. Draco se estiró a por su varita para silenciarlo, pero antes de hacerlo notó que no hacía ruido.
-Ya nos encargamos de eso – dijo Arthur, sonriendo ante el rápido reflejo de Draco.
-¿Es igual al de ustedes, Sra. Weasley? – preguntó Hermione, mirándolo con los ojos abiertos. La mujer asintió - ¡Draco, mira!
Lo sostuvo en alto para que él pudiera observarlo bien. Había dos manecillas en el reloj, una con el nombre de él y otra con el nombre de ella, y en lugar de números había diferentes lugares. En ese momento, ambas manecillas apuntaban a "Biblioteca".
-Bueno, ¿no es esto increíble? – dijo él, tomando el reloj de sus manos para que ahora ella pudiera observarlo bien – Aunque no me gusta mucho ese de "peligro mortal". Quizás deberíamos esforzarnos al máximo para evitarlo.
-Eres todo un sabihondo – dijo Hermione, burlándose.
Él le entrecerró los ojos – Deberías ser más amable con tu esposo, dado que estás atrapada con él por un largo tiempo.
-Bueno, si sigues mintiéndome así, será menos tiempo del que te imaginas.
Draco rodó sus ojos – No te mentí sobre la conversación que tuve con el Sr. Weasley, Hermione. Simplemente evité mencionártelo.
-Oh, deja de buscarle las cinco patas al gato.
Draco la miró, descolocado - ¿Es ese un término Muggle?
Ahora Hermione rodó sus ojos – No importa.
-¡Hora del baile! ¡Hora del baile! – Kreacher llego corriendo hacia ellos, entrando en pánico como siempre. Miró hacia los padres de su ama y preguntó - ¿Ya terminaron?
-No aún – dijo Molly, acercándose a Hermione y abrazándola – No sabes cuán emocionados estamos de poder compartir este día contigo.
Molly miró a Draco antes de atraerlo a un abrazo a él también. Cuando lo tuvo cerca suyo, le susurró al oído – Por favor, cuídala.
-Lo haré – respondió él antes de separarse. Después de estrechar la mano de Arthur, Kreacher hizo que alguien del personal tomara el reloj y lo dejara en un sitio seguro mientras él empujaba a los recién casados hacia la pista de baile. La banda comenzó a tocar su canción, que era algo así como una canción de cuna que Hermione había oído a Bill cantársela a Victoire una vez. Le había fascinado en ese entonces, y cuando Draco la sugirió para el primer baile, ella supo que era la indicada. Era un poco fuera de lo tradicional para una buda, pero considerando el hecho de que ellos mismos eran un poco fuera de lo tradicional, decidieron seguir adelante con la idea.
¿Estás durmiendo bajo el sauce?
Las estrellas titilan mientras lo más profundo de tu corazón sangra.
Recuéstate contra la suave almohada,
Mientras el verdadero amor entra en los sueños de tu mente.
Cuando la mañana llegue lo encontrarás allí.
Esperando por ti mientras lo más profundo de su corazón sangra.
El amor puede ser verdadero pero no siempre es justo.
Mientras las visiones del verdadero amor entran a tu mente,
El fénix canta y llora por ti,
Curando las heridas de tu profundo corazón que sangra.
Juntos dejarán todo lo que conocen,
Y el verdadero amor no seguirá siendo solo un sueño en tu mente.
Draco y Hermione se pasaron gran parte de la noche en la pista de baile juntos, solo deteniéndose para cortar el pastel, una exquisita creación con una serpiente deslizándose por las distintas capas hacia el león en la parte superior. Cuando ambos se encontraron, las llamas los envolvieron y emergió un fénix, que se alejó volando entre la multitud.
Después del pastel, Draco y Hermione tuvieron que separarse para bailar con los otros invitados. Hermione bailó con su padre mientras Draco bailaba con Narcissa, y luego ella bailó con Lucius y él con Emily. Luego se turnaron con los distintos miembros del comité de boda.
Draco había estado esperando su turno de bailar con Sophie toda la noche. Una vez que la tuvo con él, comenzó diciendo – Sé que le contaste a Hermione sobre Inga.
Sophie lo miró inocentemente – No sé qué…
-Relájate, Sophie. Estoy a punto de darte la oportunidad de compensarlo.
-¿Cómo? – preguntó ella, con el rostro delatando su curiosidad.
-Hermione mencionó antes que nuestra primera vez como marido y mujer debe ser especial, y quiero que así lo sea – metió la mano en su bolsillo y tomó una llave – Encárgate de eso por mí.
Sophie tomó la llave y sonrió - ¿Qué tienes en mente?
-Oh, no lo sé. Pétalos de rosas, velas encantadas. Usa tu imaginación.
-Cuenta conmigo – dijo ella, dándole un beso en la mejilla antes de salir corriendo y tomar a Caroline. Ambas desaparecieron juntas.
Cuando Draco se alejó de la pista de baile, inmediatamente viéndose arrastrado hacia un costado por Wesley – Hijo, necesito un consejo.
Draco se sorprendió ante lo feliz que se sentía de que el padre de Hermione lo llamara hijo - ¿Qué es? – preguntó.
-Bueno, se supone que debo ir a encontrarme con tu adre afuera para fumar en cinco minutos, pero estuve hablando con Arthur Weasley por un rato, y como que lo invité a venir también. Ahora, sé que ellos dos no se llevan bien, en realidad. ¿Será un gran problema?
-Podría ser – dijo Draco con honestidad – Ambos tienen una fuerte rivalidad desde que tengo memoria. Incluso me sorprende que Arthur haya aceptado ir.
-Seh, ese es el meollo del asunto. En realidad no lo mencioné. Se me olvidó por un momento, y solo le dije - ¡Hey! ¡Encontrémonos afuera para fumar en cinco! Estuve buscando a cualquiera de los dos para advertirles, pero ambos parecen haber desaparecido. ¿Debería preocuparme?
Sí, definitivamente debería hacerlo – Oh, no lo creo – Draco miró a su alrededor, buscando a cualquiera de las dos personas en cuestión. No estaban por allí, pero Kingsley sí – Quizás deberías invitar al Ministro también. Él se lleva bien con ambos, y puede que sea apropiado para mediar.
-Ah, ¡buen plan! Me alegra saber que no solo eres una cara bonita, Draco. No hay dudas del por qué mi hija te eligió como esposo – Wesley prácticamente corrió hacia Kingsley y ambos se alejaron.
-Draco, ¿adivina qué?
Draco tomó un paso hacia atrás mientras un Phillip muy borracho invadía su espacio personal - ¿Qué, colega?
-ACABO de hablar con Atticus Quartz y él QUIERE ayudarnos con todo este desastre de Zandicus. Y ENTONCES, cuando todo esté aclarado, ¡quiere INNNN-VEEER-TIRRRR!
-¿Qué? ¡Eso es increíble! – dijo Draco, sonriendo ampliamente - ¿Qué lo hizo cambiar de idea?
-¡Lo CREERÉ cuando lo VEA!
El Phillip borracho tenía suerte de que Draco reconociera esas palabras como las mismas que Atticus había dicho después de que Sophie le contara que Draco se casaría con una hija de muggles. debió terminar de convencerse de que esto era real . Draco no pudo evitar sonreír.
-¿HAZ visto a mi ESPOSA?
Draco se frotó los oídos. Parecía que Phillip había tomado el terrible hábito de gritar palabras aisladas mientras estaba borracho. Normalmente solía comportarse mejor.
-Está haciéndome un favor. ¿Cuánto has bebido ya, colega?
Phillip se encogió de hombros – Quién SABE. No le dijimos a NADIE que está embarazada todavía, por lo que he tenido que beberme los tragos de AMBOS todo el tiempo. ¡Dile a la gente que DEJE de darnos de BEBER!
-Lo haré, colega – dijo Draco, notando que Hermione estaba parada sola en la pista de baile. Palmeó el hombro de su amigo antes de acercarse y unirse a ella. Ambos bailaron durante el resto de la noche, solo separándose durante un breve instante en el que un borrachísimo Phillip tropezó con ellos, dándole a Sophie la oportunidad perfecta para pasarle a Draco su llave.
Para el final de la fiesta, ellos y el resto de los invitados tomaron el ascensor hacia el piso superior, donde acomodaron una cómoda escalera hacia la terraza y comenzaron a disparar luces con sus varitas, mientras la feliz pareja ascendía. En la terraza había una carroza idéntica a la del mural esperándolos, solo que esta era tirada por Buckbeak, el hipogrifo.
Draco y Hermione ingresaron, ambos saludando a todos mientras la carroza despegaba. Draco tomó las riendas y la guió hacia abajo, para pasar por encima de las cabezas de todos los que seguían intentando ingresar sin invitación, dándoles un último vistazo de la pareja que morían por ver.
Cuando regresaron a su apartamento, Buckbeak los dejó afuera antes de alejarse volando. Hermione se movió para entrar, pero Draco la retuvo – Quiero mostrarte algo.
Tomó una cinta negra de su bolsillo y la anudó sobre los ojos de ella – Espero que no planees ponerte pervertido aquí afuera y a la vista de todos. Porque, te lo aseguro, que estarás decepcionado.
Draco rió – Tendré eso en mente. Toma mi brazo, por favor.
Él la sostuvo en alto y Hermione se estiró manoteando en el aire hasta encontrarla. Una vez que tuvo un firme agarre, él los apareció en alguna parte.
Hermione intentó adivinar dónde estaban mientras él la guiaba por unas cortas escaleras - ¿Estás lista? – le preguntó él.
Hermione asintió.
Draco le quitó la venta, revelando una puerta sencilla de madera frente a ellos. Hermione la miró con curiosidad por un momento, antes de mirar a su alrededor. Estaban en un vecindario Muggle, no muy diferente de aquellas en Grimmauld Place, en donde Harry y Ginny vivían desde su matrimonio.
Hermione pudo notar al instante de que la casa frente a ellos era diferente. Estaba protegida por magia y, por ende, era invisible para los muggles – Draco, esto es…
-¿Nuestro? Bueno, sí, lo es – dijo él, moviendo la llave frente a ella.
-Q-qué… c-cómo… ¿Cuándo?
-La terminé el otro día, en realidad. Sophie y Phillip me ayudaron a escogerla. Aparentemente, mi primera opción era mucho más grande de lo que ellos consideraban que tú querrías, y estamos a unas cuantas cuadras de distancia de los Potters. Pensé que eso te agradaría.
Hermione tomó la llave y la miró, descolocada – Tenemos… ¿tenemos una casa?
-Sí – sonrió él – Y no te preocupes. Dejando de lado las cosas de nuestro apartamento, está completamente vacía. Me imaginé que querrías amoblarla juntos.
-Draco, esto es… absolutamente increíble – lo miró y sonrió. Moviendo la llave, preguntó - ¿Puedo verla?
Él tomó la llave y abrió la puerta. Hermione intentó entrar, pero él levantó una mano para detenerla – Sophie me contó sobre esa tradición Muggle, en la que yo te cargo a través de la puerta. ¿Podría hacerlo?
Hermione asintió. Draco la cargó en sus brazos, y juntos atravesaron la puerta a su nuevo hogar por primera vez, solo despegando sus ojos de los de ella para asegurarse de no tropezar y dejarla caer. Cuando entraron, ambos sonrieron ante el camino de pétalos de rosa y velas flotantes que guiaban la marcha hacia el piso superior.
-Iremos para allí en un minuto – dijo Hermione, besándolo mientras él la bajaba – Primero, muéstrame la casa.
El inmueble tenía tres niveles. La planta baja tenía lo básico: cocina, comedor y salón. Éste último tenía en ese momento la pequeña cantidad de muebles que tenían en su apartamento, pero era mucho más grande que el anterior y necesitarían mucho más. Uno de los motivos que terminó de convencer a Draco de que esta era la casa ideal era una repisa para libros en la pared del fondo del salón. Se abría para revelar una pequeña biblioteca escondida detrás. Hermione no podía esperar para llenarla de libros.
El primer piso tenía dos habitaciones, una oficina y un salón mucho más grande y abierto. Draco estaba convencido de que ese sería algo así como un salón de juegos, y Hermione estuvo de acuerdo. Solo que ella pensó que los juegos serían más aptos para niños de lo que él tenía en mente.
-Para cuando las otras habitaciones estén llenas – dijo ella, con un guiño.
-Pero hasta entonces, un ajedrez mágico, una mesa mágica de pool y lugares para tener sexo son solo algunas de las necesidades básicas de los recién casados.
-Oh, simplemente adoro tu activa imaginación.
-Atrévete a soñar – le dijo él, dándole un beso.
Salieron de esa habitación y siguieron el camino de pétalos de rosas y velas hacia el último piso. Allí había tres habitaciones más, de las cuales una era la principal. Después de un rápido vistazo a las otras habitaciones, entraron a la suya y vieron lo que Sophie había preparado.
Solo una vela flotaba en cada una de las esquinas de la habitación, emitiendo una leve y dorada luz. El centro de la cama estaba recubierto de pétalos de rosa formando un corazón. Tan pronto como lo vieron, los reacomodaron hasta que formaron la palabra "Malfoy". Una tranquila y romántica música podía oírse en el ambiente, flotando a su alrededor, y el techo estaba recubierto de estrellas titilantes.
Draco tomó a Hermione entre sus brazos y la besó suavemente. Ella colocó sus manos en su pecho y lo movió hacia la cama. Después de sentarlo allí, le quitó la venda del bolsillo y le cubrió los ojos.
-¿Estás listo para ver cómo me veo debajo del vestido?
-Estuve listo durante todo el día – rió él - ¿Necesitas algo de ayuda con eso?
-Yo puedo – dijo ella, quitándose el vestido con un solo movimiento de varita. Se acercó a Draco y le quitó la chaqueta y corbata, antes de acomodarse en su regazo. Lo besó con pasión antes de alejarse, quitándole la venda.
Draco dejó que sus ojos se enfocaran, viéndose muy complacido ante la increíble visión frente a él. Hermione no usaba nada más que un minúsculo conjunto de lencería blanca, adornada con un lacito verde.
-Un regalo para ti, de mis damas de honor – dijo ella, sonriendo ante la cara de embobado de él – Solo que yo le añadí algo extra – señaló a su cadera. Él siguió su dedo y se emocionó al encontrar el blasón de la familia Malfoy allí.
-Absolutamente perfecto – dijo él, estirándose hacia ella, quien se acercó a él y le dejó acomodarla sobre él. Draco cayó sobre la cama y ambos se besaron por un momento antes de que él rodara hasta quedar encima de ella. Hermione comenzó a desabotonar la camisa de él mientras él pasaba sus manos por sus muslos. Después de quitársela, ella comenzó a trabajar en sus pantalones. Una vez que esos también estuvieron fuera, ambos se detuvieron por un instante y se miraron fijamente. Draco le acarició la mejilla mientras ella acariciaba sus brazos.
-¿Estás lista para follar con tu esposo por primera vez? – preguntó él.
Hermione rió – Estuve lista todo el día – lo imitó.
-Si no supiera que es cierto, podría ofenderme.
Las manos de Hermione dejaron de moverse y lo agarraron con firmeza. Aprovechó su agarre para empujarlo fuera de ella, hasta quedar encima de él. Trazó un camino de besos hacia abajo por su pecho, mientras que con las manos, lentamente le quitaba el bóxer. Draco gimió audiblemente, colocando sus manos en el cabello de ella, soltándolo de la apretada coleta hasta dejarlo caer alrededor de su rostro. La levantó para besarla de nuevo. Por mucho que odiara admitirlo, la lencería debía marcharse, dado que quería ver a Hermione al completo esa noche. Corrección. A su esposa al completo esa noche.
Cuando ella estuvo tan desnuda como él, Draco volvió a intercambiar posiciones, negándose a perder el juego del control.
Una vez que estuvo adecuadamente posicionado, posó una mano en su rostro y, mirándola profundamente, le dijo – Te amo, Hermione Malfoy.
Ella sonrió y usó su propia mano para quitarle un mechón de cabello rubio que le cubría sus ojos – Y yo te amo a ti, Draco Malfoy.
Hermione lo tomó por la nuca y lo atrajo hacia ella. Mientras se dejaba besar, Draco se movió hasta entrar en ella. No luchó contra ella al verse empujado nuevamente contra la cama, y la dejó quedarse arriba, finalmente dándose cuenta de que no estaba intentado ganar en un nuevo juego de control. Esa noche, ella solo quería complacerlo, y estaba haciendo un trabajo malditamente increíble.
Sus labios no se separaron ni una vez en toda la noche, mientras ambos se sentían sobrecargados de una emoción que ninguno reconoció. Era una de dicha completa, de verdadera euforia que Draco y Hermione creían haber experimentado antes, solo para darse cuenta ahora de que habían estado equivocados.
Todo era perfecto mientras hacían el amor toda la noche. Ginny había estado en lo cierto. La noche de bodas era incluso mejor que el sexo de recién comprometidos. Sería difícil superarla, pero ambos estaban seguros de que encontrarían la forma.
Draco y Hermione no se detuvieron hasta mucho después de que el sol saliera. Cuando finalmente decidieron irse a dormir, Hermione se acomodó entre sus brazos. Draco permaneció despierto durante mucho tiempo después de que ella se durmiera, pensando en lo increíblemente mágica que había sido esa noche, incluso sin todo lo que el mundo mágico tenía para ofrecerles. Hermione era ahora su esposa, y no podría estar más feliz por ello. Había algo realmente poderoso entre ellos, y no era una fuerza que debían subestimar. Juntos lograrían vencer esa profecía, y crearían un mundo mejor para las generaciones futuras.
Estaba absolutamente seguro de ello.
Nota de la Traductora: oficialmente de vacaciones, me declaro completamente LIBRE.
Hay muchas que odian a Ron, pero simplemente yo no puedo hacerlo. Me encanta él, no con Hermione, pero amo su personaje, y me alegra que las cosas mejoraran entre él y Astoria, y entre ellos y la flia Weasley. Sophie se pasó con esa preparación, no creen?
GRACIAS por los reviews! Como ya estoy de vacaciones, voy a poder volver a contestarlos, así que yeeey aquí vamos (extrañaba hacerlo):
Salesia: Hola nena! Mil gracias por todos los mensajes de buena onda para los exámenes, me ayudaron mucho :) tampoco comprendo por qué Lena llamó al padre de Hermione de esa forma, que se yo jajaja se que detestas a Ron, pero dale algo de crédito en este capi, quieres? El si que ama a Stori ;) Gracias por mantenerte siempre al día con la historia, por dejar tu comentario y por siempre mostrarte positiva. Me encanta leer tus predicciones, que siempre resultan ser ciertas! Un beso enorme!
Lily Leon: jaajajajajaja me hizo reír tu: NECESITO OTRO YA! SUBELO YA! No, mentira, estudia… JAJAJAJA sos una genia, aquí tenes un capítulo más, espero que lo disfrutes y te llenes de amor. Besote enorme y gracias por los mensajes positivos por Facebook!
Bliu Liz: Y las emociones no terminan allí! Siguen y no paran, y no van a parar hasta el final del fic! Jajaja disfruta el capitulo nena! Besote enorme!
Bueno, me siento en la obligación y necesidad de aclarar una cosa: el conflicto que hubo ayer con Albaa, una traductora y yo a raíz de la publicación de Turncoat, el fic de Elizayee. Según lo que avisé en el ultimo capítulo de Summer of the Dragon, iba a comenzar a publicarla en cuanto pudiera, pero Albaa ya la está subiendo y va por el capítulo 13 si mal no recuerdo. Se dijeron cosas y se reprocharon otras, pero lo importante es que hablamos y arreglamos la situación. NO VAN A QUEDARSE SIN LEER ESA HISTORIA, vale la pena y es fantástica. Googleenla y seguro la encuentran. Ya está, pasado pisado y en lugar de publicar Turncoat como tenía pensado, comenzaremos una historia nueva llamada "Feliz Navidad, Sr. Malfoy" , de Emerald Kisses (Merry Christmas Mr. Malfoy, en inglés) . ¿Algo más acorde a esta época del año? No lo creo! Jajaja solo cuatro días para la Navidad, mi época preferida del año, asique hay que sonreír y disfrutar como nunca!
En fin, vieron la foto de Tom Fletcher y Tom Felton que subi a Facebook? OSEAAA que perfección, Dios mío!
Ya salió el videoclip de uno de los temas nuevos de Mcfly/ Mcbusted, "Get Over It". Si quieren reírse un rato y pasarla bien, búsquenlo en youtube!
Como todos los fin de semana, estoy yéndome a mi finca, pero el lunes subiré otro capi, asi aprovechamos esta época más tranqui.
Esta nota se hizo eterna. Lena está hiper feliz por la respuesta al fic, y también yo.
Les mando un beso enorme, y no olviden pasarse por Cruel y Hermoso Mundo, que hace unos días Sunset82 publicó nuevo capi y esta recontra genial.
Pekis
