Fighting for the Malfoys

-Luchando por los Malfoys-


Capítulo 14 – La habitación siempre cerrada.

Hermione estaba extremadamente feliz por entrar a su nuevo hogar con su nuevo esposo, al regresar de su luna de miel. Emily y Wesley les habían dado una semana en Bora Bora como regalo de boda, y Draco se había subido por primera vez a un avión. Lo adoró, al igual que todo lo demás en su escapada estilo Muggle.

Por muy divertida que resultara su luna de miel, ambos estaban contentos de volver a estar en casa. Polly se apresuró a bajar las escaleras y recibirlos volando en círculos por encima de sus cabezas. Los padres de Hermione también habían dejado allí al gato de Hermione, Crookshanks, quien corrió hacia ellos y comenzó a frotarse contra la pierna de Hermione. el único motivo por el que no había estado viviendo con ellos desde antes es que el apartamento era muy pequeño. Bueno, esa era la excusa de Draco para mantener lejos al animal, de cualquier modo. Ahora eso no contaba. Crookshanks estaba aquí para quedarse.

Hermione levantó su gato y lo llevó hacia el piso superior con ella, dejando a Draco solo para lidiar con los equipajes.

Cuando él llegó a su habitación, ella estaba recostada sobre la cama acariciando a Crookshanks, quien estaba estirado sobre su estómago. Polly ululaba cerca de ellos y comenzó a picotear al gato, para después acomodarse en el hueco del cuello de Hermione. Crookshanks comenzó a molestarlo con las garras y el ave salió volando, con el gato por detrás.

-¡Pórtense bien, ustedes dos!

-No es como si pudieran entenderte, Mione – dijo Draco, dejándose caer sobre la cama – Solo son animales estúpidos.

-No permitas que te escuchen decir eso.

Hermione abrió sus brazos y Draco se acurrucó entre ellos, reposando su cabeza en el pecho de ella – Ah, mis dos almohadas preferidas - comentó, frotando su nariz contra sus senos.

Ella rió – Cualquiera pensaría que estarías harto de ellas después de todo el tiempo que pasaron juntos la semana pasada.

-Jamás.

Hermione movió su mano para acariciarle el cabello – Desearía no tener que ir a trabajar mañana.

-También yo – dijo él, pasándole las manos por las piernas.

-No puedo esperar para amoblar todo este lugar y poder invitar a la gente a conocerlo.

La mano de Draco se detuvo – No es exactamente lo que yo tenía en mente, querida.

Hermione bajó su mirada hacia él y sonrió burlona – Sí. Imagino que lo que tenías en mente era probablemente lo mismo que quisiste hacer a cada minuto de cada día en nuestra luna de miel.

-Y lo habría hecho si me hubieras dejado.

-Bueno, perdóname por querer pasar algo de tiempo al aire libre, fuera de nuestra habitación, mientras estábamos en el paraíso.

-No estamos en el paraíso ahora – dijo él, inclinándose hacia ella y besándola.

Hermione le devolvió el beso con dulzura. Cuando se separaron, ella sonrió – Tendremos muchísimo tiempo para eso después, esposo mío. Primero necesitamos abrir nuestros regalos de boda, para poder enviar las tarjetas de agradecimiento y para que yo pueda hacer una lista con las cosas que vamos a necesitar comprar.

-¡Buuu! – abucheó él, mostrándole los pulgares hacia abajo.

-Vamos, esposito. ¡Vamos a por ellos! – dijo ella, empujándolo lejos de su cuerpo y bajando de la cama.

-Mione – protestó Draco - ¿Por qué no follamos primero?

-Porque tú y yo sabemos que cuando follamos primero, nunca hacemos nada más después.

Draco rió – Sí. Y es genial.

-¡Arriba! – dijo ella, dándole un azote en el trasero.

-Bueno, bueno – dijo él, rodando fuera de la cama y parándose entre tropezones.

El estómago de Hermione gruñó – Supongo que no tenemos comida en la casa, ¿verdad?

-Nop – dijo Draco, equilibrándose – Por supuesto, si hubieras dejado que mis padres nos regalaran ese elfo doméstico que ofrecieron, estoy seguro de que nuestra cocina ya estaría completamente equipada.

-Ambos sabemos que fue otro patético intento de tu madre de hacerme enfadar.

-Bueno , claro que sí – dijo él – No es como si realmente hubiera intentado esconder la malévola sonrisa en su rostro cuando lo ofreció.

-Ginny y Harry no dejan de hablar de este lugar de comida china cerca de aquí – dijo Hermione, rápidamente cambiando de tema – Iré a buscarnos algo. ¿Podrías arreglártelas para ordenar los regalos hasta que regrese?

-¿Y cómo te gustaría que los ordenara? ¿Alfabéticamente a partir del apellido de quien nos lo regaló?

-No seas ridículo – dijo ella – Los ordenas según el tamaño.

Draco rió. Lo más divertido era que hablaba en serio – Sí, querida. Es decir, esposita – le guiñó un ojo.

Ambos bajaron las escaleras y Draco le dio un beso en la puerta de salida antes de encaminarse hacia la sala, donde estaban todos los regalos.

Cuando Hermione regresó con la comida, echó un vistazo hacia la sala y encontró a Draco sentado en el escritorio leyendo algo. Crookshanks estaba a sus pies y Polly estaba paradita en el estante superior de la biblioteca. Nada estaba ordenado - ¡Draco!

-¿Ya regresaste? – dijo él, volteando. Desvió la mirada desde su rostro enfadado hacia la pila de regalos – Oh, perdón – movió su varita y todos se ordenaron automáticamente por tamaño.

Hermione rodó los ojos -¿Qué tienes ahí? – preguntó caminando hacia el escritorio y mirando por encima del hombro de él.

-Parece que Sophie y Phil nos dejaron una copa tanto de El Profeta como de Corazón de Bruja cuando vinieron a dejarnos los regalos. El artículo de El Profeta es solo un breve resumen, pero en Corazón de Bruja nos dedicaron veinte páginas. Incluyendo esa fotografía adorable tuya leyendo el libro.

-Oh, maravilloso – dijo Hermione. Tomó El Profeta e inmediatamente se encontró con una fotografía móvil de ellos compartiendo su primer beso como marido y mujer. Sonrió ante el modo que Draco la había inclinado hacia abajo. Se había sentido como una estrella del viejo Hollywood en ese momento.

El artículo no era malo. Se enfocaba solamente en la boda, con una breve descripción del modo en que la pareja se había formado. Por mucho que odiara admitirlo, inga Utkin realmente era una buena escritora, y no tenía ese sentimiento de venganza personal con ellos como lo tenía Rita Skeeter. Bueno, no todavía, al menos. Quizás Hermione debería comenzar a ser más amable con ella. Luego miró a Draco y recordó el motivo por el que había comenzado a odiar a la reportera. Nop. Ser amable no era una opción. Pero al menos podría intentar ser educada.

-¿Qué tal está? – preguntó Hermione mientras comenzaba a acomodar la comida en su pequeña mesita de café.

-Nada mal. Un tanto soso, pero era una boda, por lo que supongo que puedo dejarlo pasar. Aunque habla mucho de mi familia. La portada es la imagen de nosotros cuatro. Eso no me agrada.

Levantó la revista para que ella pudiera verla. Justo ahí en el frente estaba la incómoda fotografía que se habían tomado con Lucius y Narcissa. Debajo de ella estaba el titular: Conozcan a los Malfoy, y luego cambiaba a Una mirada dentro de la boda Dramione.

-¿Qué es un Dramione? – preguntó ella.

-Somos nosotros, querida – dijo él, pasándole la revista para que ella pudiera hojearla – Mi madre dice que tenían una cuenta regresiva para nuestra boda en El Profeta, y usaban ese nombre para referirse a nosotros.

-¿De verdad? – dijo Hermione, viéndose horrorizada e intrigada al mismo tiempo – Por superficial que vaya a sonar esto, creo que deberíamos guardar algunas copias para nuestros hijos.

-Creo que sería mejor si nunca se lo mencionamos.

Hermione sonrió - ¿Por qué? ¿Preferirías que nos llamaran Hermico?

-Tengo una terrible necesidad de llenarte el rostro entero con el chow mein (1) ahora mismo.

-Oh, por favor hazlo. Muero de hambre.

Ambos se pasaron las siguientes horas riendo junto a la comida china mientras abrían sus regalos. Hermione hacía una lista detallada con todo lo que recibían y de quién lo recibían, mientras Draco iba separando las cosas en distintos grupos: las cosas que irían al primer piso, al segundo, al tercero, al depósito, y las cosas que debían hacer desaparecer. Hermione no le prestó mucha atención a ese último grupo, pero le permitió armarlo. Especialmente después de ver la horrenda fuente que Percy y su esposa les habían regalado.

Resultó ser que ordenar los regalos según su tamaño fue un gran error, dado que el regalo de George – una caja llena de artículos de Sortilegios Weasley – era una de las más pequeñas y fue por donde comenzaron. Después de abrirla, fue casi imposible conseguir que Draco se alejara de esa caja. Jugó con los artículos mientras Hermione seguía abriendo regalos.

Habían recibido un buen surtido de regalos, a pesar de la pequeña boda que habían tenido. Después de que la idea del elfo doméstico fuera descartada, Narcissa y Lucius les habían regalado un juego completo de cocina – platos, bowls, copas, cubiertos de plata, etc. – con el símbolo familiar de los Malfoy en ellos. Sophie y Phillip – siendo los únicos que realmente conocían su nuevo hogar en ese momento – habían decidido comenzar la colección de libros de Hermione para su nueva biblioteca. Todos sus libros favoritos estaban allí, junto con otros libros a los que ya les había echado el ojo, y un par de novelas románticas que Sophie había insistido en que leyera. Esas eran definitivamente las últimas en su lista.

Ginny y Harry les habían regalado varios elementos en conjunto para él y ella, como pantuflas, toallas y salidas de baño. Ron, en un evidente intento de crear problemas les había regalado un sillón muy cómodo que había encogido hasta hacerlo caber en una pequeñísima caja. Por mucho que Draco odiara admitirlo, realmente era más cómodo del que tenían. Pero iría a la sala de juegos, no al salón. Después de todo, debían mantener las apariencias.

Aún así, por encima de todos los regalos recibidos, Hermione amaba más que nada el reloj que el Sr. y la Sra. Weasley les habían regalado. Lo colgó encima de la chimenea y dio varios pasos hacia atrás para asegurarse de que estuviera derecho. Draco vino por detrás y la abrazó por la espalda. Ella volteó para besarlo, pero se sorprendió al ver que no había ninguna cabeza rubia. Rodó los ojos antes de quitarle el Sombrero Sin Cabeza, y luego lo besó como corresponde.

Cuando se alejó, sonrió y volvió a mirar el reloj – Adoro el modo en que señala a "Casa". Realmente lo hace parecer real.

-Es real, Mione. Tu y yo estamos casados, esta es nuestra casa, esas son nuestras adorables mascotas… - señaló al gato y la lechuza, que se habían puesto cómodos en lados opuestos de la repisa.

-Y quién lo hubiera dicho, apenas un año atrás compartíamos nuestro primer beso.

-Sí. Y luego fuiste y te besuqueaste con Phillip justo después.

-¡No lo hice! ¡Él me besó a mí!

-Es lo mismo – sonrió él antes de besarle la mejilla – No importa. Al final, todo terminó como debía hacerlo. Él está con Sophie, tú estás conmigo, ahora estamos en nuestro hogar, los regalos ya están desenvueltos, la cama está arriba…

-Sí, lo sé – Hermione miró a la lista de regalos y sus correspondientes remitentes. Frunció los labios – Supongo que podemos esperar hasta mañana para escribir las tarjetas de agradecimiento. Además, ni siquiera sé dónde terminó nuestro…¡woah! ¡Draco!

Draco la había levantado y la había arrojado sobre su hombro. Corrió escaleras arriba lo más rápido que le permitieron las piernas, mientras ella reía e intentaba no caer.

Incluso aunque fuera pequeña, cargarla durante dos tramos de escaleras en un hombro era demasiado para Draco, y colapsó sobre la cama completamente sin aliento. Sería responsabilidad de ella estar a cargo ahora.

Hermione lo recostó sobre la espalda en la cama y se trepó sobre él. Al instante en que sus labios se tocaron, la energía regresó a él, quien le arrancó la camisa mientras ella hacía lo mismo con la de él. Crookshanks comenzó a entrar a la habitación, pero Hermione saltó de la cama, tomó al gato y lo sacó de allí, cerrando la puerta después. Regresó corriendo a la cama y se trepó a Draco, dándole un millón de besos mientras él reía y le quitaba el sostén.

Crookshanks no dejó de arañar y maullar a la puerta mientras sus dueños seguían desnudándose. Una vez que se quitaron toda la ropa, Draco decidió que no había necesidad de que follaran en la cama, cuando había una pared en perfecto estado que todavía no estrenaban.

Sin pensarlo dos veces, tomó a Hermione y la estampó contra la pared, levantándole las piernas y enganchándoselas alrededor de la cintura. Merlín, ella amaba cuando se ponía agresivo.

Draco la tomó por el cabello y le tiró la cabeza hacia atrás mientras la penetraba, chupando su cuello y adorando el modo en que se sentían las vibraciones de sus gemidos contra su lengua. Había algo que realmente le fascinaba sobre saber que estaba follándose a su esposa, como si no importara qué hiciera o cuán sucio fuera con ella, porque estaría justificado. Tampoco es como si la falta de justificación lo hubiera detenido antes.

Una de las piernas de Hermione cayó al suelo, y él levantó la otra mucho más alto. Estaba determinado a hacerla gemir mucho más fuerte para que no tuvieran que oír al jodido gato maullando. Tendría que recordar encerrarlo en la planta baja la próxima vez. Draco giró a Hermione y la hizo doblarse por la cintura. Aceleró sus embestidas, tomándola incluso con más fuerza por el cabello antes de girarle el rostro y encontrar sus labios en un absorbente beso.

Le mordió con fuerza el labio inferior y movió su mano libre para acunar sus pechos mientras ella no dejaba de gemir en voz alta. En poco tiempo, las manos de ella se fruncían contra la pared mientras gritaba su nombre. Él la siguió poco después y, después de unas últimas embestidas, Draco y Hermione colapsaron sobre el suelo.

Solo habían estado recostados ahí por un minuto más o menos cuando Hermione miró la alfombra y dijo – Sabes… todavía no estrenamos esta, tampoco.

Draco siguió su mirada y sonrió ampliamente. Estar casados era fantástico.

XXX

Varias horas después, Draco y Hermione finalmente lograron llegar a la cama. Estaban recostados y abrazados pacíficamente, mientras disfrutaban la tranquilidad y el silencio. En algún momento durante la tercera ronda habían recordado que eran magos y habían colocado un hechizo silenciador sobre la habitación, para detener el maullido.

-Ugh, vamos a estar tan exhaustos mañana – dijo Hermione, sin molestarse siquiera en mirar el reloj para comprobar qué tan tarde era – Esto es tan poco profesional.

-Hermione, somos recién casados. Todo el mundo espera que estemos exhaustos.

-Supongo que es cierto – dijo ella, acercándose y dándole un beso - ¿Sabes lo que Phillip tiene planeado para ti mañana?

Draco se encogió de hombros – Solo tendremos que prepararnos para enfrentarnos al Wizengamot el mes que viene. El padre de Chastity estará allí para ayudarnos a preparar una buena defensa, al igual que Atticus Quartz. Aparentemente, ha estado ayudándolos toda la semana.

-Me alegra que se haya sumado – dijo ella, dibujando círculos con su dedo sobre el pecho de él - ¿Crees que puedas unirte a mí para el almuerzo mañana? Hay algo que quiero enseñarte. Y, no, no es mi nuca mientras me follas por detrás sobre mi escritorio – añadió antes de que él pudiera sugerirlo.

Draco le guiñó el ojo – Estoy seguro de que podré escaparme por una hora. ¿Qué es?

-Lo verás mañana – ella intentó sonreír, pero como no resultó creíble, escondió el rostro en el pecho de Draco para que él no pudiera ver el miedo en sus ojos. Si ella estaba en lo cierto, lo que solía ser normal, esto cambiaría todo. Draco acarició su cabello con una mano y le besó la frente. Ahora pudo sonreír genuinamente. Bueno, quizás no cambiaría todo.

XXX

Al día siguiente, Draco no dejaba de controlar la hora en su teléfono celular mientras todos los demás en Thinx, junto a Atticus Quartz, y Chastity y Reginal Hanson estaban sentados en la sala de conferencias. Todavía no podía comprender el motivo que mantenía a Chastity aquí. Probablemente estaba aburrida, desde que su plan de convertirse en una esposa trofeo se le había arruinado. Quizás necesitaba un pasatiempo.

-Draco, ¿necesitas ir a algún sitio? – preguntó Phillip desde el otro extremo de la mesa.

-¡No! – dijo Draco, rápidamente volviendo a guardar su teléfono en su bolsillo – No es nada, lo siento. Continúen.

-Se supone que va a ggeuniggse con Heggmione pagga el almueggzo – dijo Sophie, revoloteando las pestañas.

-Veo que todavía estás atrapado en la dicha de recién casados – dijo Caroline, guiñándole un ojo.

Draco sonrió – Por divertido que suene, Hermione dijo que tiene algo para mostrarme. Algo no-sexual, solo para aclarar.

-¡Suena ggomántico! – sonrió brillantemente Sophie – Phillip, ¿puedes dejagglo maggchagg?

-Ya ha estado fuera una semana entera, Soph. Necesitamos prepararnos.

-Parece demasiada preparación para algo que durará unos jodidos cinco minutos – dijo Caroline, estirándose en su silla - ¿Me explican de nuevo por qué vamos a enfrentarnos a todo el Wizengamot? ¿No es algo que va más con la investigación de solo un agente?

-Sí, pero de esta forma realmente podríamos conseguir una moción de 50 porciento a favor – dijo Phillip – Zandicus, al ser… bueno, su forma de ser ha hecho un asunto de estatus de sangre, y si investiga el caso solo un agente que esté en contra de los hijos de muggles, bueno, no vamos a ganar precisamente, ¿verdad?

-Y Heggmione nos ayudó mucho para conseguigg una cita con el Wizengamot, pogg lo que debeggíamos mostggaggnos aggadecidos… y peggmitigg que su esposo la visite duggante el almueggzo.

Phillip rodó los ojos – Bien. Draco, tienes exactamente una hora comenzando desde ya. Te tomaré el tiempo – miró a su reloj – Y asegúrate de traer comida para todos nosotros cuando regreses, ¿quieres?

-Comprendido, jefe – dijo Draco, levantándose y desapareciéndose fuera de allí.

Cuando llegó a la oficina de Hermione, la encontró sentada leyendo un libro. Ella levantó la mirada cuando lo escuchó aparecerse – Wow, Phillip te dejó salir antes de lo esperado – sonrió antes de tomar un memo interdepartamental en forma de avioncito y mandarlo a volar.

-Bueno, solo me liberó con una condición – dijo él, deslizándose por encima de su escritorio y sobre su estómago para darle un beso – Tengo que llevar el almuerzo para todos cuando regrese. ¿Me dejarías aprovecharme de tu secretaria una vez más?

-Supongo que sí – dijo ella, levantándose de su asiento y saliendo de su oficina, con él siguiéndola por detrás. Ella todavía tenía el libro en la mano.

Después de que Draco le entregara las órdenes a Greta, Hermione le tomó de la mano y lo llevó hacia el elevador. Una vez dentro, presionó el número nueve. Draco levantó una ceja ante eso – Si quieres enseñarme la profecía, debes saber que ya la vi.

-No es eso – dijo ella, apretando el libro con más fuerza.

-¿Qué es eso que sostienes? – preguntó él, tomando el libro - ¿Gappelish?

-Umm… sí – dijo ella, quitándoselo.

-¿Entonces ahora vas a contarme esa historia de donde salió la cita? – rió él.

El rostro de Hermione se ensombreció – En realidad, sí. Lo haré. Una vez que lleguemos a nuestro destino.

-Hermione, qué es…

Las puertas se abrieron y Hermione se apresuró a salir. Llegaron al largo pasillo en donde Draco había estado con Potter solo unos cuantos meses antes, y caminaron hacia la sencilla puerta negra. Draco se sorprendió al ver a Kingsley esperándolos.

-Buenas tardes, Ministro – saludó él, ahora invadido por la curiosidad – Solo puedo asumir que tu presencia aquí significa que lo que sea que Hermione va a mostrarme ahora, tiene que ver con la profecía.

-Siempre supe que era inteligente, Sr. Malfoy – dijo Kingsley, guiando el camino hacia la puerta que ya estaba abierta.

Hermione miró a Draco e intentó sonreír antes de tomarle la mano y llevarlo junto a ella. al momento en que todos estuvieron dentro, la puerta se cerró de un golpe y las paredes circulares que los rodeaban comenzaron a girar. Kingsley levantó su varita y la detuvo inmediatamente. Miró alrededor y señaló la puerta en cuestión. Cuando ni él ni Hermione se movieron, Draco caminó hacia allí e intentó abrirla. Estaba bloqueada.

-Alohomora – nada sucedió. Volteó a mirarlos con un encogimiento de hombros. Ninguno dijo nada – Solo tengo cuarenta y cinco minutos más, Mione. ¿Te importaría comenzar a hablar?

Hermione se giró hacia Kingsley, quien asintió. Ella volvió a mirar a Draco y se aclaró la garganta – Se llama La Habitación Siempre Cerrada.

-Acabo de comprobar que le hace fe a su nombre…

-Pero para los funcionarios más importantes del Ministerio, es conocida como la Cámara del Amor.

-Suena cursi – sonrió él.

Hermione suspiró – Esto es serio, Draco.

-Lo siento – dijo él, levantando sus manos defensivamente – Continúa.

-Muchísimos años atrás, Gappelish escribió una historia llamada "La Cámara del Amor". – sostuvo en alto el libro y pasó unas cuantas hojas.

-Realmente dudo que esta puerta estuviera aquí miles de años atrás, Mione.

-El Ministerio hizo que transfirieran la cámara aquí hace dos siglos – dijo Kingsley – para que pudiéramos estudiarla mejor. Solo que nadie consiguió entrar en ella.

-¿Por qué no?

-Ya llegaremos a eso – dijo Hermione, pasándole el libro, ya abierto en la página correcta – Comencé a leer a Gappelish después de que escogiéramos la biblioteca para nuestra boda, y algo sobre esta historia no dejaba de fascinarme. Es sobre un mago que no entiende el amor, por lo que se va en una misión para aprender más de ello. Eventualmente logra inventar la Amortentia, que considera como amor embotellado.

-Dicen que la historia se trata del mismo Gappelish – añadió Kingsley – pero fue hace tanto tiempo, que nadie puede saberlo con certeza.

-Termina conociendo una bruja y se obsesiona con ella, pero ella no le da ni la hora.

Draco pasó las páginas hasta que encontró un dibujo de la renombrada bruja. Se veía un tanto parecida a Hermione, aunque con el cabello más oscuro y no tan bonita.

-Por lo que en secreto comienza a suministrarle Amortentia, con la esperanza de que le haga abrir los ojos hacia él, antes de ir, de a poco, quitándole la dosis para que pudiera enamorarla de verdad.

-Déjame adivinar. No funcionó – dijo Draco, dando vuelta la página para encontrar una imagen de un hombre de rodillas, rogándole perdón a la misma bruja.

-Claro que no – dijo Hermione – Porque el amor no funciona de esa manera. Una vez que su mente estuvo clara, ella le explicó que el amor no es algo que pueda ser forzado, y que si realmente la hubiera amado jamás habría intentado engañarla. Incluso aunque sus acciones hubieran simulado un enamoramiento, durante el tiempo que consumió la poción y tuvo la mente nublada, su corazón se mantuvo limpio. El mago en la historia se pasó el resto de la vida en su cámara intentando comprender el amor desinteresado y el poder detrás de él, dado que era obviamente incapaz de sentirlo. Pero, antes de que pudiera terminar su investigación, murió protegiendo a la bruja que amaba de un mago violento, que también estaba obsesionado con ella.

Draco miró a Hermione observar la puerta nuevamente.

-Si la historia es cierta - dijo Kingsley – ese sería uno de los primeros casos registrados del auto sacrificio por amor.

Draco parpadeó - ¿Como lo que tuvo Potter?

El Ministro asintió.

-Obviamente, Gappelish no murió así – añadió Hermione – dado que no habría sido capaz de terminar su propia historia. Así que, incluso aunque la Cámara del Amor sea sobre él, tiene su porción de ficción. Aunque eso no lo detuvo a la hora de crear su propia versión de la cámara de la historia.

-¿Y qué estaba intentado lograr, exactamente? ¿Embotellar el autosacrificio por amor? – preguntó Draco.

-No – Hermione negó con la cabeza – No embotellarlo.

-Quería replicarlo… en un hechizo – dijo Kingsley con voz profunda.

-Es solo que nunca lo consiguió – añadió Hermione – Y puso las cosas muy difíciles para cualquiera interesado en continuar su investigación.

-¿Cómo se las arregló para hacerlo?

-Al poner un hechizo en la cámara – Hermione miró hacia la puerta, nerviosa – Los corazones fuertes son capaces de alcanzar hasta lo inalcanzable. Así termina la historia.

-¿Y qué significa eso?

-Significa – dijo Kingsley – que solo dos almas poderosas enamoradas son capaces de abrir la puerta. Y aunque no está explícito, deben estar casadas.

-Es un poco anticuado, pero así funciona. Quizás no era matrimonio en ese entonces, pero debió tratarse de algún tipo de ceremonia de unión o algo así. Para unir dos corazones.

Draco se congeló, con los ojos sin siquiera pestañear mientras miraba fijamente a los ojos a Hermione – Crees que esto es, ¿verdad? El nuevo e inmensurable poder.

Hermione pasó saliva – La profecía menciona un amor poderoso, y no hay nada más poderoso que esto.

-Pero jamás se te habría ocurrido esto si no fuera por la profecía en primer lugar. Qué si nunca la hubiésemos escuchado y…

-Estuve leyendo esto desde Febrero – dijo Hermione de repente.

Draco levantó las cejas.

-Y solo me contaste de la profecía dos semanas atrás – le recordó ella.

-Sí, me acuerdo.

Las manos de Hermione comenzaron juguetear con su cabello – Le pregunté a Kingsley poco después del baile sobre esto, y estaba pensando en preguntarte si te interesaría probar a abrirla. Algo como un lazo de unión para recién casados, supongo – suspiró ella – Pensé que sería divertido para nosotros.

-Bueno, toda la diversión se fue ahora – dijo él, cerrando de un golpe el libro y dándoselo de vuelta – No estoy interesado.

Hermione se quedó boquiabierta - ¿Qué? Pero, Draco…

-Sería mejor para todos olvidarnos de esta profecía – dijo él, severamente – Imagina que alguien encontrara algún modo de crear este "poder". Podría ser una invitación abierta al lado oscuro para probarlo y adueñárselo. Pero no podrán llevarse algo que no existe, así que…

Hermione frunció el ceño – Draco, esta profecía va a suceder sin importar lo que hagamos. Si al menos comenzamos desde temprano, quizás ganamos una oportunidad de tener más ventaja y…

-¿Tener más ventaja? – repitió él - ¿Eso es lo que estamos haciendo? Porque, para mí, parece como si nos estuviéramos colocando directamente al alcance de ellos. Saben que el Ministro está aquí con nosotros y, tan pronto nos marchemos, sabrán de alguna forma que este es el motivo por el que estoy aquí. Me niego a caer en su trampa.

-Draco, por favor – Hermione intentó acercarse a él, pero Draco se alejó.

-Se supone que eres inteligente, Hermione, pero esto… esto es estúpido y arriesgado. Es decir, realmente estás intentando encontrar un modo de brindarles, a la gente incapaz de amar, un medio para protegerse a sí mismos con este "poder".

-Quizás, pero también puede proteger a los inocentes. Si lo hacemos correctamente, podríamos terminar conjurando un escudo muy poderoso durante cualquier posible guerra.

-Sí, y si ambos bandos consiguen el hechizo, estaremos parados unos frente a otros sin poder tocarnos. Será incómodo.

Hermione frunció aún más el ceño – Draco, no estás tomándote esto en serio…

-En realidad, sí – dijo él – Tan seriamente que, de hecho, me doy cuenta de que si consigo obtener este "poder", estaré exponiendo al peligro a la persona más importante que existe en mi mundo. No lo haré, Mione.

La garganta de Hermione se secó, mientras le devolvía la mirada con los ojos acuosos – Draco, yo… - no sabía qué más decir desde allí.

-Al menos dinos que lo considerarás – dijo Kingsley, dando un paso al frente.

Draco quitó su mirada de Hermione y miró al Ministro – No hay nada que considerar. El mundo mágico estará mejor sin este tipo de magia. Es mi última palabra al respecto.

Justo entonces, el bolsillo de Draco comenzó a vibrar. Sacó su celular, lo abrió y leyó el mensaje – Phil necesita que regrese ahora mismo – Draco levantó sus ojos para mirar a Hermione, quien hacía todo lo posible por ocultar su desilusión. Suspiró y le dio un beso en la mejilla – Lo siento Hermione, pero realmente es lo mejor.

Ella lo miró y asintió poco convencida.

-¿Te veo en casa?

Ella volvió a asentir. Draco se inclinó y la beso en los labios antes de salir de la sala circular, y regresar a la oficina de ella para tomar la comida que Greta le había comprado.

Tan pronto como se hubiese marchado, Kingsley miró a Hermione y preguntó – Imagino que te das cuenta de que, si realmente este es el poder del que habla la profecía, tendremos que buscar algún modo de que ocurra. Nada bueno puede ocurrir si lo ignoramos.

-Lo sé – dijo ella, mirando la puerta por la que acababa de salir Draco – No se preocupe, no planeo rendirme todavía. Si esto está destinado a ocurrir, Draco terminará cediendo. Solo necesita algo de tiempo.

Kingsley la miró con curiosidad - ¿Estás segura de eso?

-Segura – la cabeza de Hermione comenzó a girar de repente. Cuando se llevó la mano a la cabeza, se tambaleo.

-Hermione, ¿estás bien? – preguntó Kingsley, estirándole la mano para ayudarle a estabilizarse.

-Sí, estoy bien – dijo ella, enderezándose – solo un poco cansada. Creo que iré a recostarme por el resto de mi hora del almuerzo. Lo veré después, Ministro.

Hermione dejó a Kingsley parado allí, sin despegar la intensa mirada de la puerta cerrada. Ambos eran demasiado orgullosos para admitirlo, pero Draco no era el único temeroso de que el poder que esa cámara contenía cayera en las manos equivocadas.

Ojalá no estuvieran cometiendo un terrible error.

(1) Un plato chino de fideos fritos con carne o mariscos y verduras.


Nota de la Traductora: okay, primero que nada: POBRE CROOKS QUE QUEDÓ AFUERA AISLADO DE SUS DUEÑOS MIENTRAS ELLOS HACÍAN COCHINADAS, Y EL NO DEJABA DE MAULLAR :(. Ahora que me saqué el sentimiento veterinariezco (?) de adentro, comentemos el fic: comenzamos los avances con el misterio de la historia. ¿Qué opinan de la historia de la Cámara del Amor? ¿Qué opinan de la reacción de Draco? Yo creo que tiene un punto, pero bueno, hay que ver como sigue todo.

Solo quiero comentar que el capi pasado fue tooodo un asunto para subir, porque estaba en medio del campo, sin señal de internet y si no hubiera sido por la diosa única bonita de Yami Yampa, que se encargó de colgarlo, no habría podido actualizar. Gracias genia !

Gracias por los reviews! Que linnnnnndo que vayan disfrutando la historia, me fascina ver como le agarraron la mano, sus opiniones al respecto y demás. A quienes tienen cuenta, ya les contesté. A quienes no, aquí va:

Bliu Liz: Me alegra que disfrutaras la historia. Sii, Turncoat es de mis historias preferidas en el mundo Dramione. Y actualiza seguido, que es genial! Muchas gracias por tu comentario, nena!

Lily Len: Mi gran gran amiga, siempre me subís el animo y me da mucha alegría leer tus comentarios. Ja! fotos de mi navidad? Seguuuro subo! atenta a mi Facebook :) Gracias por tu fidelidad :* disfruta el capi y gracias por tu comentario!

Bueno, solo dos noches para Nochebuena, y tres noches para Navidad! yupiiiii :) hoy estuve de compras! AMO las compras Navideñas! (le compré un huesito a mi perrita Zamba, para que ella también tenga su presente el día de Navidad jajaja)

No olviden pasarse por Cruel y Hermoso Mundo, y ya que están por allí, vayan al perfil de la genia de Sunset82 y revisen otras traducciones FAN TAS TI CAS. ¡Que buena es esa chica, por Dios!

Recomendación Mcfly/Mcbusted del día: I See Red.

Noticias sobre Feliz Navidad Sr. Malfoy: prooooooonto...

Nos leemos, con suerte, mañana!

Besotes,

Pekis :)