Fighting for the Malfoys

-Luchando por los Malfoys-


Capítulo 20 parte II – Solo una palabra.

Hermione y Draco estaban sentados en su comedor, sin intercambiar ni una palabra. Solo el sonido de la leña quemándose en el fuego les permitía saber que, incluso aunque sus mentes estuvieran vagando lejos, el tiempo seguía corriendo.

Draco estaba en su sillón, mirando en blanco a las llamas mientras Polly lo observaba desde la chimenea. Hermione tenía sus pies acurrucados bajo su cuerpo en el sofá, y estaba acariciando a Crookshanks, quien estaba despatarrado a su lado. Ella no dejaba de observar a su esposo, para ver si hacía algún movimiento, pero no lo hizo.

-Draco, por favor habla conmigo – le pidió cuando no pudo seguir soportando el silencio.

Sus ojos permanecieron fijos en el suelo.

-No eres el único decepcionado, ¿sabes?

Las esquinas de su boca se torcieron levemente.

-Jamás pensamos que la respuesta en esa habitación sería una poción, de cualquier modo.

Él se apoyó contra el respaldo del sillón, pero sus ojos siguieron fijos en el fuego.

-No es para tanto. Ya se nos ocurrirá algo más.

-No quiero hacerlo, Mione.

Su cuerpo se tensó - ¿Q-qué? ¿Por qué?

-Porque… - finalmente sus ojos se movieron hacia ella – Lo dije antes y lo diré de nuevo. No creo que ese "poder" del que habla la profecía esté ahí dentro. Todo es una pérdida de tiempo.

Las mejillas de ella se encendieron - ¡Pero fue tu idea entrar ahí, en primer lugar! Yo me eché para atrás, ¿recuerdas? Pero tú insististe. ¡Dijiste que querías proteger a aquellos que amamos!

-Y, hasta ahora, ¡lo único que hicimos fue herirlos más! – exclamó él, levantándose de su silla – Ellos querían asesinar a Luna y Rolf, Hermione. Y Teddy estaba justo allí. ¿Qué hubiera pasado si también hubiera salido lastimado?

-Lo sé – dijo ella, cerrando los ojos e intentando hallar consuelo al acariciar a Crookshanks – Pienso en ello todos los días.

-Sé que se supone que no deberíamos dejar que esas preocupaciones gobiernen nuestras vidas, pero parece imposible de evitar que lo hagan.

-¿Y qué propones tú? – preguntó ella, abriendo nuevamente sus ojos.

Draco la miraba seriamente, con la respiración errática mientras se preparaba para decirle – Creo que deberíamos irnos.

-¿Qué?

-Salir de la ciudad por un tiempo. Si hay algún poder ahí fuera que debemos descubrir, entonces vendrá a nosotros sin importar dónde estemos.

-Draco, no podemos. Tenemos obligaciones…

-¡Al demonio con nuestras obligaciones!

La boca de Hermione cayó abierta.

-En lo que a mí respecta, mi única obligación somos tú y yo.

Las llamas desde la chimenea se reflejaban en los ojos de Draco, haciéndolos verse feroces y rojos mientras hablaba con tanta pasión. Hermione no podía terminar de decidir si se veía hermoso o aterrorizante.

-Te amo, Hermione – Draco cayó de rodillas y tomó las manos de ella entre las suyas – No quiero el peso de una nueva guerra sobre mis hombros. Solo quiero estar casado. Contigo. ¿Acaso no es lo que tú también quieres?

-Por supuesto – dijo ella, sin dudarlo - Pero…

-¡Entonces vámonos! Salgamos de aquí y…

-¡Draco, no! – exclamó ella, quitando sus manos de su férreo agarre – No podemos simplemente escaparnos solo porque fallamos en un experimento. ¡Necesitamos seguir investigando!

-¡Es que no es solo eso, Hermione! – gritó él, incorporándose - ¡Lo siento en mis entrañas! ¡Me niego a creer que tú no lo sientes!

-No sé lo que siento. Pero si hay una oportunidad…

-¡No hay ninguna jodida oportunidad! ¡No vamos a encontrar la respuesta en algún estúpido libro del Callejón Knockturn! ¡Estamos jugando con magia oscura ahora! ¡No deberíamos jugar con fuego!

-¿Cómo es posible que una magia relacionada al amor sea oscura? – preguntó Hermione, incorporándose también y parándose firmemente frente a él, manteniendo su terreno.

Draco se acercó un paso a ella, con sus ojos entrecerrándose, haciendo que las llamas reflejadas en ellas se vieran incluso más intensas. Ahora solo parecían aterradoras.

-No hay nada peor que forzar a la gente a amar a alguien que no aman. Obligarlos a perder el control completo de sus cuerpos, a volverse nada más que esclavos para quien los obliga a beber. En lo que a mí respecta, la Amortentia no es nada más que una maldición Imperio líquida.

Hermione pasó saliva. Sin dejar de verlo a los ojos y con la voz contenida y seca dijo – No voy a rendirme.

Draco echaba fuego por la nariz mientras la miraba fijamente. Tomó lo primero que encontró a su paso – una taza de porcelana – y la arrojó contra la pared, haciéndola añicos.

-¿Entonces qué vas a hacer? ¿Mentirme de nuevo? ¿Ir al Callejón Knockturn y leer todos los malditos librosque encuentres mientras mi padre te ayuda?

-¡Ni siquiera te atrevas a insinuar que soy la única que miente, Draco! ¡Has estado guardando tus propios secretos de mí, tanto como yo de ti!

-¿Y qué te hace pensar eso?

Hermione bufó - ¿Realmente crees que estás siendo tan sigiloso?

Él no dijo nada.

-¿Realmente crees que nadie te vio salir de la Tienda de Artículos de Calidad de Quidditch con Sophie ese día, y luego vino corriendo a decirme que estabas teniendo una aventura con ella?

Su rostro se puso blanco.

-¿O que nadie te ha visto escabullirte con Harry numerosas veces durante el último mes?

Draco miró al piso, avergonzado.

-Oh, no te veas tan sorprendido – se mofó ella – Escucho rumores de todo tipo, todos los días. "Oh, debes estar encantadísima de que tu esposo se haya vuelto tan cercano a Harry Potter" – imitó ella – "Los vi juntos aquí, los vi juntos allá, ¡los vi juntos en todos los malditos sitios! Y siempre con esa chica francesa" ¿Qué estás ocultándome, Draco?

Draco respiró profundamente varias veces – Yo… yo le prometí a Sophie que no…

-Bueno, ¡ella no es tu jodida esposa! ¡Yo lo soy! – gritó Hermione - ¡Y te estoy pidiendo – no, exigiendo que me lo cuentes!

Draco la miró y abrió sus brazos hacia ella – Ven aquí primero.

Hermione dio un paso hacia atrás.

-Por favor, Hermione…

Ella miró reacia sus brazos abiertos antes de ir hacia ellos. Él los envolvió a su alrededor, descansando su barbilla contra la cabeza de ella. Draco no habló hasta que Hermione se tranquilizó.

-Sophie… ella vio algo, Hermione – admitió él, finalmente – O, mejor dicho, vio a alguien.

-¿A alguien? – repitió ella - ¿Cuándo? – pudo sentirlo pasar saliva contra su cabeza.

-Cuando la atacaron. Vio a alguien y le reconoció. Luego fue al hospital – hizo una pausa – Y yo le reconocí. Conseguí que confesara, pero ninguno de los dos le delatamos.

-¿Por qué no? - Hermione se ahogó, con la respiración volviéndose superficial y forzada.

-Porque esa persona no podría confesar más. Esta es nuestra única pista, Hermione. Por eso involucramos a Potter, y él junto a dos aurores más han mantenido un ojo puesto sobre ella…

-¿Ella?

-Sí… Pansy Parkinson. Ella estuvo allí. Ella fue la que quitó el hechizo silenciador de la puerta, para que pudiéramos venir a encontrarlos. Su conciencia floreció cuando se enteró de que Sophie estaba embarazada.

-¿Por qué no podías simplemente contarme esto, Draco? – preguntó Hermione con lágrimas en los ojos. Pudo sentirlo encogerse de hombros.

-Ojalá lo supiera. Incluso Potter dijo que lo entenderías, pero no quise escucharlo.

Hermione se secó las mejillas húmedas – No sé por qué seguimos haciéndonos esto el uno al otro – dijo ella, lentamente abrazándolo por la cintura – Mantener secretos entre nosotros. Mentirnos. Decimos que es para protegernos mutuamente, pero no sé si es cierto. Algunas veces tengo miedo de que… no haya confianza entre nosotros.

Los brazos de Draco se soltaron levemente. Ella lo abrazó con más fuerza.

-Todo se ha movido tan rápido entre nosotros. Quizás si nos hubiéramos tomado más tiempo y… y esperado un poco.

Draco se separo de ella y la miró profundamente a los ojos - ¿Esperado a qué? – preguntó.

Hermione sollozó y se encogió de hombros – No lo sé. Todo, supongo. Viendo hacia atrás, toda nuestra relación parece tan… apresurada.

-¿Apresurada?

Ella asintió.

-Estás… ¿Estás diciendo que te arrepientes de casarte conmigo?

Hermione se congeó – N-no… claro que no.

-Pero dijiste que toda nuestra relación fue apresurada. Follamos dos semanas después de nuestro primer beso. Nos dijimos "te amo" cuando solo llevábamos juntos dos meses y medio. Nos mudamos juntos a los cinco meses. Nos comprometimos a los seis. Nos casamos al año.

Todo el rostro de Draco era una mezcla de dolor, enojo y confusión. Parecía inseguro sobre qué emoción debería demostrar, y el resultado era caótico. Hermione se estiró hacia él, pero él volvió a alejarse.

-Draco, no – lloró Hermione – Solo fueron palabras. No quise decir eso.

-¡No te atrevas! ¡No te atrevas a decir eso! – exclamó él, manteniendo un dedo firme junto al rostro de ella - ¡Esas no fueron solo palabras, Hermione! ¡Tenían sentimientos atrás!

-¡Pero no significa eso! ¡No me arrepiento de haberme casado contigo, Draco! ¡Te amo! ¡Supe que quería casarme contigo desde el momento en que te escogí! Solo significa que es… que es difícil. Algunas veces creo que el motivo por el que la confianza no es completa entre nosotros es por lo que pasamos antes. Por quienes solíamos ser.

-¿Te refieres a quien yo solía ser?

Hermione abrió su boca para negarlo, pero no salió nada más que un pesado sollozo.

Los ojos de Draco se humedecieron cuando la confusión y el enojo se convirtieron en nada más que dolor puro y neto - ¿Crees que estar contigo ha hecho mi vida más fácil? – su voz era suave y contenida - ¿Enamorarme de una sangresucia?

Hermione sintió que su corazón se sacudía con millones de agujas punzantes, todas apuñalándolas donde quiera que aterrizaran. Había pasado tanto tiempo desde la última vez en que él la llamó así. Lo había jurado. Había jurado nunca más llamarla así.

Sin decir ni una palabra más, Hermione giró en redondo y salió corriendo, si detenerse hasta llegar a su habitación. Cerró la puerta con fuerza y se recostó contra ésta, sollozando en sus manos por varios minutos antes de recomponerse. Fue y tomó una maleta pequeña del closet, metiendo lo que sea que cayera en sus manos antes de volver a abrir la puerta.

Hermione bajó las escaleras, con la maleta en la mano. Draco estaba parado en el recibidor, pero ella estaba determinado a no mirarlo.

-¿A dónde vas? – preguntó él, tratando de bloquear su camino.

-Iré a quedarme con Harry y Ginny. Necesito despejar mi mente un poco – lo empujó para pasar.

-Hermione, lo lamento – dijo él, tomándola por la muñeca.

Ella se soltó – Ambos estamos exhaustos, Draco. Por favor, solo déjame dormir algo, y hablaremos sobre esto después.

-Pero no quise decir eso. Solo son palabras. Eso fue lo que dijiste, ¿verdad? Solo una palabra. Sabes que no pienso en ti de esa forma. Yo… yo nunca…

-¡Ahora no, Draco! – exclamó ella, abriendo la puerta principal.

-Por favor, Hermione, mírame. Dime que sabes que solo es una palabra.

-No puedo mirarte ahora mismo, Draco – dijo ella honestamente, con lágrimas en los ojos – Te haré saber apenas pueda hacerlo.

Hermione se apresuró a salir, cerrando la puerta tras ella. Había medio esperado que él viniera corriendo tras ella, y cuando no lo hizo, lloró aún más. Ese día había comenzado tan positivamente. Con tanto amor y esperanza. ¿Cómo, en el nombre de Merlín, había acabado así?

XXX

Cerca de una hora después, Hermione se encontró a sí misma en el Ministerio. En el calor de su discusión, había olvidado que Ginny y Harry pasarían la noche con los padres de ella. Y, después, había olvidado que Sophie y Phillip habían salido de la ciudad para celebrar el primer aniversario de su boda. Fue durante esa misma época, el año pasado, cuando creyó que lo había perdido por siempre y ahora, un año después, aquí estaba ella pensando lo mismo.

Después de dejar su equipaje en una esquina, Hermione se sentó en su silla y lloró por un minuto. Desafortunadamente, mirar el escritorio en donde ella y Draco habían follado apenas unas horas atrás hacía todo peor, y comenzó a arrojar todo hacia los costados, determinada a destruir todo lo que le fuera posible.

Cuando ya iba por la mitad de su arrebato, la personalidad de Hermione salió a flote y comenzó a ordenar todo el desastre que había ocasionado. Una vez que todo estuvo en orden, miró la estantería y notó que la fotografía que Lucius le había dado seguía boca abajo. Fue hacia allí y la levantó, llorando al enfocarse en los rostros felices aunque incómodos de Draco y ella.

La puerta de la oficina se abrió. Hermione acomodó el cuadro y volteó lentamente, sorprendida de ver a Greta entrar.

-Greta, ¿qué, en la tierra, estás haciendo aquí?

Greta le devolvió la mirada con la misma sorpresa – Uh… solo terminaba algo de trabajo atrasado. Creí escuchar algo y…

-Es casi medianoche - dijo Hermione, caminando hacia ella – Ve a casa. Lo que sea en lo que trabajas puede esperar al Lunes.

-Sí, eh… ahora mismo – dijo ella, saliendo de la oficina y cerrando la puerta tras ella.

Hermione volvió a mirar la fotografía y al apuesto mago que la tomaba del brazo, estirándose y acariciándole el rostro. Fue entonces cuando se dio cuenta. Draco era lo más importante que tenía en el mundo. Si él decía que no quería seguir trabajando en la Cámara del Amor, entonces ella debería confiar en él y escucharlo. Sus entrañas le decían que estaban equivocados, y eso era suficiente para ella.

Hermione tomó su varita del bolsillo y la presionó contra su costado. No sabía como pero, de alguna forma, destruiría la maldita puerta de la Cámara del Amor. Se apareció en el pasillo del piso nueve y caminó hacia la puerta negra. Solo que ya estaba abierta un poco. Sus pasos se ralentizaron. Se escuchaban voces desde adentro.

Rápidamente, Hermione se aproximó a la puerta. Echó un vistazo adentro y casi jadea al ver cuatro personas toqueteando la puerta que daba hacia la Habitación Siempre Cerrada.

-¡No puedo creer que derritió mi maldito cuchillo! – exclamó Blaise Zabini viéndose frustrado - ¿Dónde demonios está esa jodida llave?

-Se los dije, lo intenté antes y no pasó nada – dijo Wiley Rosier, el Jefe del Departamento de Aplicación de Leyes Mágicas, viéndose casi aburrido – Hay algún tipo de truco. Tienes que ser una pareja casada o algo así.

Blaise bufó – Es una pena que tu esposito no esté aquí esta noche, Daph – dijo él, agarrando el trasero de la rubia – Quizás ese bastardo serviría para algo, por primera vez.

Daphne Greengrass se sonrojó – Sabes que él jamás aprobaría esto.

-Sí, sus lealtades son cuestionables – dijo blaise, volviendo a mirar la puerta y acariciando su barbilla.

-Además, tiene que ser una pareja enamorada – dijo una cuarta persona, quien Hermione reconoció como el auror Quinn – No una zorra cualquiera que engaña a su esposo a cada oportunidad.

-¡Hey! – exclamó Blaise, golpeando al otro mago - ¿Acaso te permití hablarle de esa manera?

-Lo siento – dijo Quinn, frotando su rostro mientras Daphne miraba el suelo – Solo estoy poniéndome un poco tenso. Necesito maltratar a alguna Sangresucia. Ha pasado casi un mes desde la última diversión.

-Sí, lo sé – dijo Blaise riendo – Todavía insisto en que me habría gustado ver el rostro de esa asquerosa sangresucia, sin siquiera una pista de que el auror que la interrogaba era el que le efectuó el último golpe.

Quinn sonrió cruelmente – Me gusta pensar que ese fue el que acabó todo. El que evitó que ese asqueroso niño sangresucia entrara a nuestro mundo.

Daphne pasó saliva – Solo era un bebé – dijo ella – No tenías por qué haberla golpeado esa última vez.

-No te hagas la inocente, corazón – dijo Blaise, atrayéndola junto a él y lamiéndole el cuello – Tuviste tu porción de diversión maldiciendo a la sangresucia.

Daphne lo empujó – Estás enfermo.

-Y lo amas – sonrió él – Rosier, ve a conseguir la jodida llave, ¿quieres?

Hermione dio varios pasos hacia atrás pero alguien la empujó hacia delante. Ella se vio impulsada contra la puerta, dentro de la habitación.

-¿Qué mierda? – dijo Blaise, frunciendo el ceño mientras la miraba.

-¡Te dije que cerraras la maldita puerta!

Hermione volteó y jadeó al ver a Greta entrar en la habitación detrás de ella. Su asistente le sonrió.

-¿Malfoy está aquí? – preguntó Blaise, ya sacando su varita.

-No – dijo Greta, negando con la cabeza – La encontré llorando sola en su oficina. Parece que tuvieron una pelea.

Hubo un eco de "awws" en toda la habitación.

Hermione levantó levemente la varita a un costado de su cuerpo. Otras cinco la apuntaron.

-Suéltala – le ordenó Rosier.

La mano de Hermione no titubeó.

-Él te dijo que la soltaras – repitió Blaise lentamente.

-Ustedes me dan asco. Tú – miró a Daphne – Tú estuviste en mi boda.

La varita de la bruja bajó levemente.

Hermione aprovechó ese momento para apuntar su varita hacia ella y gritar - ¡Immobulus!

Daphne cayó hacia atrás. Blaise se movió para atraparla. Eso solo dejaba a otros tres.

Hermione exclamó - ¡Expelliarmus! – dos veces hacia Rosier y Quinn, y atropelló a Greta mientras se apresuraba a salir por la puerta hacia el pasillo.

-¡Atrápenla! – escuchó a Greta gritar tras ella.

Una vez que tuvo suficiente distancia, se apareció fuera de allí. No quería ser evidente e ir a casa, por lo que fue a lo de Sophie y Phillip, incluso sabiendo que no estarían allí. Al menos podía aparecerse ahí dentro, a diferencia de su propio hogar.

Solo segundos después de haber llegado, llegaron los cinco magos y brujas que la seguían. Los aurores acababan de idear una forma de seguir a alguien cuando acababan de desaparecerse. Seguía en fase de prueba, pero con el cabecilla de los aurores entre ellos, evidentemente estaban usando el método.

Hermione se apareció en el apartamento de Ron y Astoria. Tampoco estaban en casa – Demonios – Fue a lo de Caroline antes de que sus perseguidores la encontraran. Vacío - ¿Dónde mierda está todo el mundo?

Hermione necesitaba tiempo para pensar. No sabía donde vivía Seth, por lo que no podía ir allí. Neville estaría en el Caldero Chorreante con Hannah. Se apareció cerca de allí, y la golpeó un hechizo desconocido justo antes de hacerlo.

Aunque había intentado aparecerse dentro, terminó en un callejón justo fuera del pub. Ese hechizo había sido para descolocarla un poco. No había nadie a su alrededor. Hermione se apresuró hacia la puerta, pero Rosier apareció y le mandó un hechizo de bloqueo antes de que ella pudiera llegar. Intentó desbloquearla, pero la puerta no cedía.

Intentó aparecerse dentro, pero terminó más abajo en la calle. Sin otra opción, Hermione finalmente se apareció en casa.

Con todos los hechizos rodeando la casa, Hermione aterrizó fuera. Estaba en la esquina de su manzana, todavía descolocada por el hechizo anterior. Se apresuró hacia su puerta, subiendo los escalones de dos en dos. Quitó los hechizos con su varita y tomó las llaves.

Finalmente consiguió abrir la puerta y dio un paso dentro de la casa antes de que algo la tomara por el tobillo y la derribara. Su rostro golpeó con fuerza el suelo de madera.

-¡DRA-

Alguien le disparó un hechizo silenciador a mitad del grito.

Draco, quien estaba en el piso superior en la ducha, pudo jurar que escuchó a alguien en la planta baja. Cerró el grifo y rápidamente tomó una bata - ¿Hermione? – la llamó.

Quien sea que hubiera agarrado el tobillo de Hermione, no dejaba de tironearla, pero ella estaba determinada y utilizó hasta sus uñas para arañar el piso, tratando de afianzar su agarre dentro. De repente, Blaise se apareció a su lado y le tomó las manos, manteniéndolas firme mientras la levantaba.

Todos se congelaron al escuchar a Draco llamarla desde las escaleras.

-¡Apresúrense! – gritó Greta desde afuera.

Hermione se aferró al marco de la puerta mientras Blaise la arrastraba hacia fuera. Quinn, quien era el que la tenía por los tobillos, los agarró con más fuerza y la sostuvo con firmeza mientras ella se retorcía en brazos de Blaise.

Consiguieron sacarla y Daphne cerró la puerta un momento antes de que Draco llegara a la planta baja. Él fue hacia la puerta y la abrió, fallando apenas de verlos desaparecerse con Hermione en sus garras.

Draco miró a su alrededor, jurando que había oído algo. Regresó adentro y volvió a llamarla - ¡Hermione! – nadie respondió. Entró al comedor y vio el reloj sobre la chimenea. El nombre de Hermione apuntaba en ese momento a "viajando". Suspiró. Si estuvo allí, ya se había ido.

Draco dejó el comedor y se fue a la cama, perdiéndose por un segundo el ver que la manecilla con el nombre de Hermione pasaba de "viajando" a "peligro mortal".


Nota de la Traductora: Corto, pero intenso, ¿a que sí? Quien odia a Lena por pelear a la pareja y luego separarla así? Yoooo, pero sigo amandola por ser una fucking genia! jajaa

Bueno, no sé qué mas decir. Se vienen tiempos difíciles, pero a no aflojarle! que todo mejorará!

Gracias por los Reviewwsssss! Salto de la emocion. Intenté responderlos todos, pero si me salteo alguien, me avisan! Guests, aqui van:

SALESIA: teorías, teorías y más teorías, querida amiga. Ya lo confirmaremos o negaremos muy pronto. Con respecto a la Amortentia, vemos que dejó a nuestros personajes bastante disgustados, no? en fin, ya veremos también en un futuro qué significa todo. Muchas gracias por comentar y leer!

Rosy Fdez: ya vemos que Hermione no es ninguna tonta, y que algo sabía sobre esos encuentros clandestinos (no tan clandestinos) de Draco, Harry y Sophie. Y la verdad es que los dos son de reaccionar rápido, y vemos que no midieron del todo las concecuencias :S Muchas gracias por tu comentario!

Guest: ajajaja me alegra ser causa de tu desvelo. Y sí, todos esperamos que esa máquina tenga más utilidad que la fabricacion de amortentia. Muchas gracias por leer y comentar!

Que más contarles? Estoy en mi finca, conseguí un poco de señal y actualicé, pero basicamente mis ultimos seis dias se redujeron a relajaaaaaarme sin moverme de mi campito querido :) ustedes como la llevan? No todos deben estar de vacaciones, pero bueno :P

Otra cosa: DRAMIONES AWARDS! Es imperativo que se den una vuelta por ahí, para nominar sus historias favoritas. Hay taaaantas historias nuevas que necesitan promoción, y tantos lectores Dramiones ansiosos por encontrar más fics. Dense una vuelta por ahí, compartan el link, que llegue a más personas. Hay cerca de 200 votos y sé que somos muchos más en este increible fandom. Expandamos las fronteras de nuestra parejita preferida :) Les dejo el link, quiten los asteriscos o sino simplemente googleenlo: https:* .com*/forms/*d/*17trsGbjjoodt9Tfz9V_*Hm8D45nieuiaOSTejEkdv_3M*/viewform

Hablemos de Fics: Cruel y Hermoso Mundo actualizó, y como siempre no nos defraudó. Capítulo intenso de comienzo a fin!

Y acabo de leer una historia recien comenzada, Los Secretos del Amor y el Pasado, de Cenizas-de-Amor, cuatro chicas talentísimas que apenas comienzan, pero escriben fantástico. Está dentro de mis follows y Favoritos, búsquenla ahi o en google. De verdad vale la pena darle una oportunidad!

Recomendacion McFly: un cover que ellos hicieron de I heard it through the grapevine, muuuuuuuy genial.

Nos leemos pronto!

Pekis :)