Fighting for the Malfoys

-Luchando por los Malfoys-


Capítulo 23 – La Comunidad del Dragón.

Mientras Hermione estaba tirada en el frío y duro suelo de piedra, con nada más que la manta para mantenerla caliente, tenía la terrible sensación de que alguien la observaba. Sus ojos temblaron al abrirse, y gritó al encontrarse un rostro sonriente justo por encima del suyo.

-¡Buenos días, ojitos brillantes! – exclamó Ethan, sonriendo aún más.

-Solo para los vampiros – dijo ella, sentándose – Para el resto del mundo, es la noche.

-Oh, cierto. Sigo olvidándolo – le guiñó un ojo. Luego, después de controlar a su alrededor para asegurarse que estuvieran solos, incluso sus oídos eran capaces de localizar la presencia de otra persona, Ethan metió la mano en su bolsillo y extrajo un pequeño frasco con un brillante líquido azul. – Lo manda Pansy – dijo él, dándoselo en la mano.

-¿Qué es? – preguntó Hermione, mirándolo con curiosidad.

-Es para el… - hizo una pausa y aclaró su garganta – Para el estómago.

Hermione se giró para mirarlo. Él rehuyó su mirada. Los ojos de ella se entrecerraron – Te lo dijo – no era una pregunta.

La boca de Ethan se retorció – Bueno, tenía que asegurarse de que te cuidaran debidamente, dado que ella no puede estar aquí los días de semana. Y entre yo y Zabini, diría que yo soy la mejor opción.

Hermione suspiró antes de abrir el frasco y beberse el líquido. Su estómago instantáneamente se sintió mejor. Tenía que concederle eso a Pansy. Desde que se había enterado que Hermione estaba embarazada, se había esforzado verdaderamente; dándole pociones para el estómago, pasándole comidas decentes, calentando el suelo con su varita para que no sea tan frío… Hermione tenía la sensación de que estaba intentando conseguir algún tipo de redención, por la última mujer embarazada que había fallado en proteger.

-Gracias, Ethan – dijo ella, pasándole el frasco vacío.

Él lo guardó – Es un placer. No podré alimentarte igual que Pansy, pero si me dices si tienes algún antojo, puedo llegar a conseguírtelo.

-No tengo antojos por ahora – mintió ella – Ni siquiera sé si estoy embarazada, en realidad. Además del vómito, no tuve ningún otro síntoma – otra mentira. En un momento u otro, había llegado a sentir cualquier síntoma cliché que una mujer embarazada podía tener.

Ethan, obviamente, no le creyó – Escuché que a las mujeres encintas les gustan los pepinillos y el helado. ¿Debería conseguir algo de eso para ti?

Hermione frunció el rostro – Eso es desagradable – O era…

-Bueno, avísame si cambias de idea – una pausa - ¡Hey! ¡Casi lo olvido! – metió la mano nuevamente en su bolsillo y sacó algo.

Hermione lo miró y notó que era una copia de El Profeta. Lo abrió y se encontró a todos los empleados de Thinx devolviéndole la mirada. Sus ojos se enfocaron en uno en particular. Sonrió.

-La inauguraron oficialmente – dijo ella, con orgullo. Ella se alivió de que no lo hubieran atrasado por su culpa. Merlín sabía que ya lo habían hecho lo suficiente.

El solo mirar la fotografía hizo que Hermione tuviera ganas de llorar. Alejó al periódico de su vista, para no correr la tinta con sus lágrimas. De verdad quería leerlo. Ethan posó una mano en su espalda y comenzó a palmearla con demasiada fuerza. No era muy bueno en eso, por lo que hizo reír levemente a Hermione.

-Tu esposo me parece conocido – dijo él, mirando la fotografía.

-¿Sí? – preguntó Hermione, sin querer parecer demasiado ansiosa por confirmar su identidad. Aunque Draco se parecía mucho a Lucius, también tenía una buena parte de Narcissa en él.

-Sí. ¿Pansy solía salir con él? siento como si ella me hubiera mostrado una fotografía de él alguna vez.

Hermione frunció el ceño – Sí, lo hacía – pero era suyo ahora.

Volvió a colocar el periódico en su regazo y comenzó a leer el artículo. La mencionaban un poco, pero principalmente para explicar que su esposo mantenía los espíritus alegres y las esperanzas altas puestas en su retorno.

Hermione sonrió cuando leyó que Thinx había provisto voluntariamente de celulares para la oficina de Aurores para ayudar en la búsqueda. Aunque seguramente Quinn no había recibido uno. Tampoco el jefe del departamento, Wiley Rosier.

El artículo no mencionaba lo que el Ministerio estaba haciendo para buscarla. La palabra "confidencial" aparecía en varios lugares. Después de leer el artículo una vez cuidadosamente, dobló el papel para poder ver solamente la fotografía. Luego lo dobló de nuevo hasta que solo apareció Draco.

-¿Lo extrañas mucho? – preguntó Ethan.

-Sí – dijo Hermione, lagrimeando de nuevo – No se ve muy feliz en esta imagen, ¿o si?

-Bueno, han secuestrado a su esposa recientemente. Eso empañaría los días de cualquiera, creo yo.

Hermione rió y sollozó al mismo tiempo, esta vez incapaz de alejar la fotografía de su vista, incluso después de que las lágrimas cayeran sobre ella. Sintió el brazo de Ethan rodearle los hombros, pero no lo registró realmente hasta que se sintió arrastrada hacia su pecho.

-Lo siento, Hermione – dijo él, acariciándole el cabello mientras ella lloraba contra él – No quería entristecerte. Solo pensé que te habría gustado ver el artículo. Eso es todo.

-No, Ethan, está bien. Me alegra que lo hicieras. Creo que no sabía lo mucho que necesitaba ver su rostro hasta ahora – ella sonrió incluso mientras seguía llorando – Merlín, jamás pensé que extrañaría esa presumida sonrisa tanto como lo hago.

Ethan tomó el periódico y estudió cuidadosamente la fotografía de Draco – Sí que parece un tanto presumido, pero me parece que le queda bien.

-No podría estar más de acuerdo – dijo ella, girando levemente su rostro lejos de su pecho para poder ver también la fotografía.

-¿Sabe sobre esto? – preguntó él, estirándose y palmeándole levemente el estómago.

Hermione posó su propia mano allí e intentó sentir si había algo vivo ahí dentro, pero todo lo que sentía era hambre. Frunció el ceño – No. Si es que hay "algo", él no tiene idea.

-Probablemente es mejor. No querrás preocuparlo más de lo que ya está – Ethan la miró y sonrió - ¿Qué te parece si subo y exploro el congelador por un poco de helado? Puedes describirme luego a qué sabe, ya que me dijeron que es absolutamente delicioso.

Hermione rió – Eso suena fantástico.

-Y quizás puedo ver si encuentro pepinillos.

-Absolutamente no.

-¡Oh, vamos! ¡Puede que te guste!

-Jamás en la vida.

-Bien, bien – hizo un puchero – Como quieras.

Ethan le dio un suave beso en la sien antes de encaminarse por las escaleras a la velocidad de la luz. Desafortunadamente, la encerró nuevamente cuando salió. Tan pronto se marchó, Hermione bajó la mirada a la fotografía de Draco y frotó su pulgar contra su rostro. Aunque le caía bien Ethan, temía que, algunas veces, solo lo mirara como su única forma de escape. Él parecía estar bastante encariñado con ella, y ella se preguntaba si había, quizás, algún modo en que pudiera convencerlo de ayudarla a salir de allí.

Lo único que la detenía de pedírselo era la inquebrantable – literalmente – fidelidad que parecía tener para con los Greengrass. Incluso aunque la ayudara, no creía que él fuera capaz de escapar junto a ella, y si él se quedaba, seguramente sería condenado a muerte. Pero ella necesitaba regresar con Draco. Si un bebé verdaderamente venía en camino, necesitaban descubrirlo juntos. Ella necesitaba salir de allí, sin importar el costo. Incluso aunque fuera a costa de la vida de un dulce vampiro con el rostro de un ángel. La única pregunta era, ¿podría reunir el coraje para preguntárselo?

XXX

Draco estaba sentado en su sillón en la sala, mirando el reloj que los Weasley les habían regalado, tal como hacía todas las noches, esperando algún tipo de cambio.

El único consuelo que encontraba al saber que Hermione estaba en "PELIGRO MORTAL" era que, al menos, estaba viva. Había ido al Ministerio un día para ver a Arthur Weasley y confirmarlo, y él dejó muy en claro que cuando un miembro de la familia muere, el nombre se desvanece del reloj.

Habían pasado ya casi dos semanas desde la desaparición de Hermione, y no estaban cerca aún de encontrarla. Pasado el día de la inauguración de Thinx, Draco no pudo volver a trabajar. Hermione debería haber estado presente el día en que la compañía se hizo pública. Ella era parte de todo eso tanto como el resto de la gente que trabajaba ahí. Definitivamente mucho más que Chastity. Detestaba que lo hubieran hecho sin ella, incluso aunque sabía que era lo que ella habría querido.

Draco había pasado el último fin de semana con Sophie y Phillip, como lo había prometido, pero ahora todo lo que quería hacer era regresar a casa, mirar el reloj y rogar por un cambio. No el desvanecimiento de su nombre. No podría soportarlo si eso sucedía, y estaba bastante seguro de que su corazón también se desvanecería, muy poco después. Es más, ya quería morir por haber fallado en protegerla.

No dejaba de pensar en la noche que había desaparecido. El modo en que habría jurado escuchar su voz llamándolo por su nombre. Y luego el reloj. Había mostrado el cartel de "VIAJANDO" cuando lo miró. Seguía libre en ese momento, ¿o acaso los secuestradores la estaban llevando a otra parte? Apenas había estado en el piso superior unos minutos, antes de escucharla, porque había estado esperándola junto a la puerta. ¿Qué hubiera pasado si la hubiera esperado solo cinco minutos más? ¿Habría entrado a la casa? ¿Habría necesitado su ayuda?

Draco se tragó las lágrimas mientras arrojaba su copa de whiskey de fuego a la chimenea. El fuego se acrecentó un instante antes de volver a reducirse – Hermione – dijo en voz alta, como lo hacía siempre, para nunca olvidar el sonido de su nombre.

Alguien llamó a la puerta. Draco le echó un último vistazo al reloj antes de ir a ver quién era, abriéndola con renuencia. Su boca cayó abierta un poco al ver a Goyle parado en el descanso.

-Te ves como la mierda – dijo Goyle con una pequeña sonrisa.

-Bien. Así me siento – dijo él - ¿Algún motivo en particular por el que estés aquí?

-Honestamente – dijo Goyle mirando a su antiguo amigo – Tuve un día realmente malo y pensé "hey, quien mejor para levantarme el humor que el tipo que es aún más miserable que yo".

Draco elevó una ceja y sonrió – Bueno, has venido al lugar correcto – abrió más la puerta – Aquí no encontrarás nada más que miseria y tristeza.

-Sabía que sí – dijo Goyle, devolviéndole la sonrisa mientras entraba.

Draco lo guió hacia la sala, donde tomó dos copas – dado que acababa de destruír la suya – y sirvió en ambas algo de whiskey escocés. Ya estaba cansándose del whiskey de fuego.

-¿Cuánto has tomado ya? – preguntó Goyle, tomando asiento en la silla que nadie usaba por lo general, junto al fuego.

Draco se sentó en la suya – ya perdí la cuenta – volvió a mirar el reloj. Nada cambió – Dado que sabes muy bien el motivo de mi miseria, ¿por qué no me cuentas el motivo de tu mal día?

Goyle se reclinó contra el respaldo y tomó un sorbo de su escocés – Es que ya estoy harto de Daphne y todas sus jodidas excusas. Jamás me dice a dónde va, pero insiste en saber exactamente donde estoy. Desaparece constantemente durante las noches; ni idea de a dónde va. Y lo más molesto de todo es que no deja de insistir en querer arreglar esto que tenemos. Jura que le importo y que quiere seguir casada conmigo, pero nada cambia. Estoy harto de todo – hizo una pausa y tomó otro sorbo de su bebida – Y no ayuda el que sea tan jodidamente obvio el que esté engañándome.

Draco elevó una ceja - ¿Sigue haciéndolo? – preguntó él.

Goyle asintió – Me engañó el día de nuestra boda. Me lo confesó en medio de su estupor borracho esa noche. Aunque no me dijo con quién. Asumo que fue algún invitado, pero no tengo idea de dónde comenzar a averiguar. Tuvimos una boda malditamente grande.

-¿Quieres saber quién es, colega? – preguntó Draco, preguntándose secretamente si debería decirle a su amigo de tanto tiempo lo que sabía.

Goyle pensó en ello – Supongo que no – dijo con un suspiro – Lo hace levemente menos real cuando estoy en la oscuridad.

Draco frunció el ceño – Bueno, puedo asegurarte que no fui yo. Así que, si en algún momento cambias de idea, puedes comenzar por tachar mi nombre de tu lista. Si recuerdas bien, me escabullí temprano para arruinar la boda de Potter.

-Sí, con Astoria – sonrió Goyle – El día que se enamoró de Weasley y toda la familia Greengrass se fue al infierno.

-Sin ofender, Goyle, pero tengo que decir que el hecho de haber recuperado a Hermione vale la pena cualquier destrucción familiar – dijo Draco, terminando su whiskey escocés. Se levantó y se sirvió uno más – Su familia de cualquier modo iba a irse al infierno.

-Supongo que sí – Goyle hizo una pausa por un momento, mirando fijamente el fuego – Nunca me contaste como terminaste enamorado de Granger – Draco se acercó con su vaso en la mano – Es decir, sabía que habías cambiado después de la guerra. Incluso durante la guerra, en realidad. Pero jamás pensé que cambiarías tanto como para permitirte enamorarte de alguien con su… - sabía que tenía que enunciar esto con cuidado - …pasado.

Draco tomó asiento, mirando una vez más el reloj y el letrero de "PELIGRO MORTAL" antes de tomar otro sorbo – Tampoco yo. Pero ¿qué puedo decir? Me ganó por agotamiento.

-¿Y cómo siquiera llegaste a ese punto?

Draco pensó en ello – Bueno, cuando comenzamos a trabajar juntos el verano pasado, estábamos tan enemistados entre nosotros como en nuestros años de Hogwarts. Pero eventualmente llegamos a una tregua y establecimos algo así como una mutua tolerancia. Luego pillé a Phil besándola y decidí en ese momento y lugar, que si uno de nosotros se la follaría, debía ser yo, no él.

-¿Tu padrino, Phil? – preguntó Goyle, elevando las cejas - ¿El que está casado con la Francesita super caliente?

-Ese mismo – dijo él – Pero en ese entonces, Sophie y él no estaban juntos. En realidad, era yo quien me follaba a Sophie – Uhg, eso no sonaba muy bien – Pero me detuve en el instante que decidí comenzar a follar a Hermione – ahora sonaba peor.

Goyle rió – Eres tan clásico, Malfoy.

Draco rodó los ojos – Como sea, la besé, le dije que escogiera y creo que una semana después ella me escogió a mí.

-¿Y luego?

-Luego tuvimos sexo. Mucho.

-¿Y luego?

Draco sonrió contra su copa – Como dije. Me ganó por cansancio. Hermione… me ayudó a deshacerme de los fantasmas de mi pasado. Pensé que las cosas que hice durante la guerra me perseguirían por siempre pero, gracias a ella, finalmente pude seguir adelante. No creo que haya sido feliz alguna vez antes de estar con ella… y no sé cómo ser feliz ahora sin ella.

Los ojos de Draco se humedecieron al mirar, una vez más, al reloj. Nada cambió.

Goyle se veía inseguro de qué debía hacer. Jamás fue bueno en ese asunto de consolar. - ¿Tienen alguna pista? – preguntó él después de una breve pausa.

Draco negó con la cabeza – Nada. Por supuesto, tenemos sospechas puestas en algunas personas, pero las sospechas no son suficientes como para comenzar a inspeccionar sus casas, incluso aunque eso es lo que más me tienta hacer.

Otra pausa.

-Estoy seguro de que está bien – dijo Goyle - ¿Qué razón podría tener alguien para lastimarla?

-Solo porque no tengan razón para hacerle daño, no significa que no se lo harán – dijo Draco, volviendo a mirar el reloj – Solo quiero verla. Saber que está bien – su garganta se sentía áspera, por lo que tragó saliva para aligerarla. No ayudó – Tuvimos una enorme pelea la noche en la que se marchó. Me hizo enfadar, y la llamé Sangresucia.

Esa era la primera vez que Draco le admitía eso a alguien. Luego se preguntaría por qué había escogido a Goyle para confesarlo, pero asumió que tenía que ver con su pasado, y como ellos habían usado esa palabra con tanta libertad en su juventud. Ninguna otra persona que conociera entendía cómo había sido tan cruel con ella, pero Goyle si lo hacía. Él sabía cómo había sido Draco en su juventud, y lo mucho que se odiaba por haber sido así.

-No hay excusas para lo que dije – siguió él – pero solo desearía tener la oportunidad de decirle lo mucho que lo siento. De recordarle lo mucho que la amo.

-Estoy seguro de que lo sabe.

-Igual – dijo Draco, llorando – Quiero ser capaz de decírselo. Quiero ser capaz de sostenerla entre mis brazos. Yo solo… solo quiero saber si está bien. ¿Por qué, quien sea que se la llevó, no me da una maldita señal? Cualquier cosa puede servirme. No me importa. Solo necesito saberlo. Necesito saber que toda la miseria que estoy sintiendo, esta pena, no es por nada. Que todavía hay esperanza de que alguna vez ella regrese a mí. Porque… - tragó - … sin ella en mi vida, soy tan miserable como solía serlo antes de conocerla.

Goyle miró a su amigo y frunció el ceño – Voy a ser honesto contigo, Draco. Verte así me descoloca un poco.

-Tanto a ti como a mí.

-Desearía saber qué se supone que debo decir ahora – suspiró Goyle – pero realmente, realmente no lo sé. Me gusta pensar que la encontrarás pronto, que definitivamente la tendrás de regreso, pero estoy bastante seguro de que eso es todo lo que la gente te dice normalmente, y obviamente no está haciéndote sentir mejor. Por lo que voy a decirte esto. Las cosas tienen su forma de hacerse exactamente como se supone que debían de hacerlo. Si tú y Hermione son parte de algún tipo de plan más grande que ustedes, la encontrarás sana y salva. No tengo dudas de eso.

Draco no pudo evitar sonreír – Bueno, eso definitivamente suena mejor que lo que todo el mundo me dice constantemente – tomó otro sorbo de su bebida – Gracias, Goyle – una pausa – Tienes que dejar a Daphne.

Las esquinas de la boca de Goyle se torcieron – Lo sé. Pero parte de mí quiere ver si realmente va a cambiar. El amor te hace hacer cosas estúpidas algunas veces. Esperarla es una de ellas.

Draco asintió.

Alguien llamó a la puerta. Ambos voltearon

-¿Esperabas a alguien? – preguntó Goyle.

-No – Draco se levantó y fue hacia la puerta. La abrió con cuidado. La silueta de su padre, entre las sombras, se distinguía desde el otro lado.

-Buenas noches, Draco – dijo él, directamente haciéndose lugar para pasar junto a su hijo y entrar. Lucius notó la desvelada – y obviamente intoxicada – apariencia de Draco – Espero no molestarte.

-Solo estaba disfrutando una tranquila noche en casa – dijo él.

Goyle salió de la sala.

Lucius volteó. Su rostro permaneció impávido mientras decía – Hola, Gregory. No esperaba verte aquí.

-Sí, bueno, solo pasé para ver cómo estaba Draco – dijo Goyle, viéndose un tanto nervioso – Quizás ya debería marcharme.

-No, Goyle, no tienes que…

-Creo que eso sería ideal – dijo Lucius, abriendo la puerta principal – Que pases una buena noche, Gregory.

Goyle miró de reojo a Draco, sin saber qué hacer antes de asentir levemente y encaminarse hacia la puerta. Lucius la cerró y la bloqueó.

-Bueno, eso fue grosero.

-No deberías estar alrededor de gente como él, Draco – dijo Lucius con severidad – Pensé que eras más inteligente.

-¿A qué te refieres con "gente como él"?

-A cualquier amigo tuyo antes de la guerra. Los magos como Gregory Goyle no tienen tu bienestar en mente.

-Oh, ¿y se supone que sí? – se burló Draco. Él regresó hacia la sala y tomó su bebida. Apenas consiguió darle un sorbo antes de que Lucius se la arrancara de las manos - ¡Hey!

-¿Cuánto llevas bebiendo?

-¡Un demonio si lo sé! – dijo Draco, tratando de volver a agarrarla.

Lucius lo transfiguró en jugo de calabaza antes de regresarle la copa – No tenemos tiempo para ese tipo de comportamiento, Draco.

Draco le frunció el ceño a su bebida sin alcohol antes de dejarla a un lado - ¿Qué te importa? Apenas te vi el rostro desde que Hermione desapareció.

-En un principio, pensé que distanciarme de esto era crucial, pero veo ahora que no hace la diferencia. Es tiempo que dejemos todo en la mesa, Draco.

-¿A qué te refieres? – preguntó Draco con ojos confusos.

-Significa que tengo algo de información, y creo que es tiempo de compartirla contigo. Justo como estoy seguro de que tú tienes información que no has compartido conmigo.

-No me he guardado nada para mi mismo – dijo Draco, dejándose caer en su silla – Pero hay poca gente en la que estoy dispuesto a confiar cosas así.

-Entonces esto es lo que debes hace – Lucius se movió hasta quedar parado frente a su hijo, mirándolo a sus ojos grises como la piedra desde los suyos – Reúne una lista con todos los nombres de quienes confíes. Para hacerla un poco más larga, podrías incluir todos aquellos en los que Hermione confía también. No mandes lechuzas, encuentra otro modo de conseguir que todos ellos vengan aquí mañana en la noche. A las siete. Compartiremos todo lo que sabemos e intentaremos elaborar un plan para encontrar a tu esposa, dado que, obviamente, hasta ahora no ha habido progresos.

Draco miró a su padre, con los ojos entrecerrándose – Tu nombre no está en la lista, sabes eso.

Aunque Draco sabía que sus palabras eran hirientes, el rostro de Lucius no varió. Siguió viéndose igual de frío y pomposo como siempre – Hermione confiaba en mí. Si no lo hiciera, jamás me habría permitido entrar en su mente. Por ende, hijo, estoy en la lista. Y regresaré mañana a las siete en punto.

-Genial, tú trae el vino, que yo me encargaré del queso – Draco se levantó y caminó hacia la botella de escocés. Apenas había tomado una nueva copa cuando Lucius se la arrancó de las manos - ¿Qué demonios? – gritó – Tengo veintidós años, padre. ¡Es tiempo de que dejes de tratarme como un niño!

Se estiró a por su vaso, pero Lucius la mantuvo fuera de su alcance.

-Lo haré en el momento en que empieces a actuar como uno, Draco. Si crees que este comportamiento está ayudando a tu esposa de alguna forma, entonces por favor, continúa.

Lucius le regresó la copa. Draco la miró vagamente.

-Si quieres ayudar a Hermione, entonces debemos mantenernos cuerdos. Tú no puedes caer. Por su bien. Y las personas como Gregory Goyle… tienen que mantenerse a cierta distancia. Esta es una guerra, Draco. Nunca sabes en quién puedes confiar.

Draco bajó la copa y miró a su padre - ¿Realmente te importa encontrarla?

-Claro que sí – dijo Lucius – Hermione es, quizás, una de las pocas personas del mundo mágico capaz de mantener una conversación inteligente. Y estás preocupado, y yo odio verte miserable. No fue hasta que ella entró a tu vida cuando realmente me di cuenta lo infeliz que eras antes. No quiero que regreses a esa época, Draco. Quiero lo mejor para ti, y tal parece que ella lo es.

-¿Y Madre? – preguntó Draco - ¿Vendrá mañana?

-¿Se lo mencionarás?

Draco pensó por un momento en ello, y luego negó con la cabeza.

-Tampoco lo haré yo.

Lucius se encaminó hacia la puerta principal. Draco lo siguió, esperando en el descanso cuando su padre salió. Lucius volteó e intentó sonreír, aunque nunca había sido muy bueno en ello.

-Duerme un poco, Draco. Te ves como si realmente necesitaras un poco de descanso.

Draco asintió y cerró la puerta. Se reclinó contra ésta por un momento, mirando con pesadez la sala mientras pensaba en la botella de whiskey escocés esperándolo. Entró en esa habitación y suspiró, antes de mover su varita en dirección al fuego extinguiendo las llamas.

Una vez que terminó, se encaminó hacia las escaleras, deteniéndose en el segundo piso mientras miraba hacia la puerta que llevaba hacia la habitación que compartía con Hermione. en su lugar, volteó hacia el cuarto de invitados donde habían puesto la vieja cama que antes compartían, y se trepó a ella sin cambiarse de ropa. No podía dormir en la cama que llamaban "suya". No hasta que volviera a ser de ellos.

Crookshanks lo encontró allí y se acurrucó junto a él. se había vuelto demasiado tranquilo desde la desaparición de Hermione, y Draco finalmente pudo dormir mientras lo acariciaba, algo que no había sido capaz de hacer durante Merlín sabe cuánto tiempo.

XXX

A la mañana siguiente, Draco pudo contactarse con todos los que formaban parte de la lista que había escrito, que principalmente consistía en todos los que habían asistido a su boda, menos los Granger, su madre, los Goyle y Grawp, dado que tener a un gigante en la casa realmente no era práctico.

McGonagall y Hagrid eran los únicos que venían desde Hogwarts, pero planeaban pasar la información a sus colegas más confiables y a Madam Rosmerta, si era necesario.

Todos los Weasley menos Percy y su esposa – porque estaban fuera de la ciudad – estaban allí, aunque Fleur y Angelina tuvieron que quedarse a cuidar a los niños. Andrómeda – quien no tenía una niñera – había traído a Teddy, pero él estaba más que feliz de jugar en la sala de juegos de Draco a medio construir, mientras los adultos hablaban.

Charlie Weasley había volado especialmente para esta reunión, y todos los miembros de la organización de dragones que habían conocido a Draco y Hermione el verano anterior también querían ayudar. Él les pasaría toda la información.

Cuando Draco fue a Thinx para avisar a todos sobre la reunión, había dudado en decirle o no a Chastity, pero terminó por rendirse. Ella los había ayudado mucho últimamente, y aunque no le agradaba mucho, confiaba en ella. Aunque, supuso, eso la ponía en la misma categoría que a Potter y a Weasel. No invitó a Atticus Quartz ni a su otro inversor, Dorian Dubois, dado que no los conocía muy bien como para determinar si eran o no de confianza.

Draco se aseguró de acorralar a Sophie antes de tiempo, para avisarle de que pondrían todo sobre la mesa en esta reunión, lo que significaba que el secreto que le había ocultado a Phillip debería ser expuesto. Ella se molestó pero no objetó. Lo que sea para ayudar a Hermione.

Kingsley había habilitado la red Flú para la casa de Draco solo por esa noche y, cuando Sophie y Phillip llegaron a la chimenea, era más que evidente que la confesión no había terminado bien.

-¿Cómo estás, Phil? – preguntó Draco, intentando aligerar la tensión.

-No me hables, Malfoy. Estoy aquí por Hermione. eso es todo.

Se aseguró de no sentarse junto a Sophie, quien obviamente intentaba no llorar.

La Sra. Weasley y Ginny habían venido temprano para cocinar la cena para todos en la cocina de Draco. Había sido usada muy poco, dado que él y Hermione habían estado tan ocupados con todo lo relacionado a la profecía brevemente después de mudarse, y le dolió saber que ellos no la habían estrenado todavía como correspondía.

Una vez que llegaron y se acomodaron alrededor de la mesa del comedor – la que Draco y Hermione habían escogido juntos – la Sra. Weasley y Ginny comenzaron a servir a todos.

Kingsley se paró en una de las puntas de la mesa. Había traído un pizarrón Muggle con él, que contenía la lista de temas a discutir esa noche. Chastity estaba sentada en una pequeña mesita a un costado, con un pergamino y pluma, dado que se había ofrecido a mantener el rastro de cada minuto de su reunión.

Lo primero en la lista de Kingsley para discutir era la Sala Siempre Cerrada. Quería que Draco compartiera lo que él y Hermione habían descubierto allí. Eso les llevó un total de cinco minutos.

-¿Puedes regresar allí? – pregunto Neville, después de levantar una mano.

-No sin ella – respondió Draco – Y, incluso si de alguna forma me las arreglara para entrar, siempre se las arreglaba para echarme de allí si yo me quedaba después de que ella se marchara.

-Solo tengo curiosidad – dijo Ernie Macmillan, quien había sido invitado dado que estaba ayudando a Harry con Pansy – Si esta habitación ha estado en el Ministerio por dos siglos, ¿por qué nadie ha conseguido entrar hasta ahora? Realmente encuentro difícil de creer eso.

Draco volteó hacia Kingsley, que dijo – Si alguien ha entrado, no hay registros de ello.

-Pero tiene que haber alguna forma de descubrir algo así – continuó Ernie – Creo que regresar a ese lugar debe ser nuestra principal prioridad.

-Creo que mi esposa es la principal priori…

-Estoy de acuerdo – interrumpió Kingsley – Esa será tu tarea, Draco – volteó hacia él – Encuentra algún modo de entrar.

Aunque Draco realmente creía que sus talentos podían ser utilizados en otra parte, y que la principal prioridad debería ser solo Hermione, no se sentía muy capaz de discutir, especialmente cuando todos lo miraban tan seriamente, por lo que accedió.

Después de eso, Kingsley le dijo a Draco que compartiera con todos cualquier cosa que considerara importante, por lo que él les contó todo sobre el ataque a Sophie y sobre Pansy Parkinson. Sophie y Phillip se mantuvieron en silencio durante todo el rato. Harry comentó sobre los avances – o falta de ellos - de los Aurores al rastrearla.

En ese momento Lucius se levantó y dijo que tenía algo para compartir. Draco se puso pálido cuando escuchó sobre el ataque de Wesley Granger, especialmente dado que nadie le había contado de ello antes.

-Bueno, si esos malditos bastardos saben donde viven ellos, ¿por qué demonios no tenemos a alguien cuidándolos?

-Lo tenemos, en realidad – dijo Kingsley – Tengo un amigo en quien confío mucho tiene un ojo puesto en ellos desde que eso ocurrió, e incluso mandé a otra persona casi inmediatamente después que Hermione desapareció. Los Granger están a salvo.

-¿Ellos saben sobre Hermione? – preguntó Ron, mirando a Draco. Todos los demás lo imitaron.

Draco pasó saliva y negó con la cabeza. Los padres de Hermione lo habían llamado casi todos los días desde que Hermione desapareció, tratando de comunicarse con ella, pero él los había estado ignorando. Esperaba que pudieran encontrarla antes de preocuparlos, pero parecía que eso no iba a suceder.

-Otra tarea para ti, Draco – dijo Kingsley – Cuéntales.

-Iré contigo, hijo – dijo Lucius.

Draco asintió, con las palmas de las manos comenzando a sudar. Esta tarea que le acababan de encomendar era menos placentera que la otra.

Después de mantenerse en silencio durante la reunión completa, Phillip finalmente levantó la mano. Draco lo miró con curiosidad. Kingsley lo señaló, dándole la palabra.

-Solo tengo curiosidad – dijo Phillip – La confesión que el Sr. Malfoy pudo sonsacarle más o menos a sus viejos conocidos revela que Zandicus Thinx no tiene culpa alguna, entonces ¿dónde demonios está él?

Chastity se removió en la esquina, claramente disgustada de cualquier conversación involucrando a su ex prometido, pero siguió tomando notas sin interrumpirse.

-No estamos seguros – dijo Kingsley – No sabe que nosotros sabemos de su inocencia, por lo que es seguro que está escondiéndose en algún lado.

-Cobarde – dijo Seth, tomando un panecillo del centro de la mesa y mordiéndolo.

-¿Fue el idiota de Greengrass el que dijo que fueron "sus" hijos? - preguntó Phillip, mirando a través de la mesa a Astoria, quien se hundía en su silla.

-Así es – respondió Lucius, también mirando a Astoria.

Pronto, todos la miraban. Ella echó un vistazo a su alrededor, sin hacer contacto visual con nadie antes de sentarse derecha y decir – Quiero creer que mi hermana no tiene nada que ver con esto, pero realmente no lo sé. Pero estoy segura de que Gregory no participó.

-¿Y qué piensas de Blaise Zabini? – preguntó Draco.

Astoria levantó sus ojos y sus miradas se encontraron. Él era, quizás, la única persona en todo el salón a quien no le temía – No dejaría de lado a ese bastardo. Ambos sabemos que ha hecho un montón de cosas horribles.

-Si te dijera que Daphne engaña a Goyle con él, ¿cambiaría tu respuesta?

Astoria palideció igual que una hoja de papel - ¿Qué?

-Es cierto, me temo – dijo Draco, frunciendo el ceño.

Los ojos de Astoria prácticamente se pusieron rojos de la furia. Tomó varias y profundas respiraciones y dijo – Daphne es pura mímica. Ha imitado a cada novio que ha tenido, excepto a Goyle. Si realmente está involucrada con Blaise, y él es culpable, entonces estoy segura de que ella también lo es.

Draco suspiró – Gracias, Stori.

-Creo que los Aurores deberían ir a investigar las casas de las personas en esa lista – dijo Harry, levantándose – De ambas generaciones.

-¿Bajo qué pretexto? – preguntó Kingsley.

-¿Por qué necesitamos un pretexto? – preguntó Harry - ¿Acaso la confesión de Lucius no es suficiente?

-Solo si quiere mi nombre en primer lugar en la lista de objetivos para ellos, Sr. Potter – dijo Lucius, mirándolo con frialdad – Sería mejor si buscaran otra excusa.

-Muy bien - dijo Harry, pensándolo - ¿Qué tal si decimos que es una visita rutinaria? Para ver si alguien tiene información de ella. Podemos mandar a los Aurores que no están aquí para que investiguen las casas de otros magos y brujas, así no levantamos sospechas.

No era la mejor idea de todas, pero a falta de una mejor, Kingsley accedió.

Lo que discutieron después fue el tema de Wiley Rosier. Él era una figura importante en el Ministerio, y no estaban seguros de como lidiar con él, dado que estaba incluido en la lista de nombres dado por Lucius. Todos los que trabajaban en el Ministerio estuvieron de acuerdo en que, por ahora, solo mantendrían un ojo en él.

Después de que eso fuera decidido, tuvieron que asignarle tareas a cada uno. Los Aurores y Draco ya tenían las suyas, y Luna y Rolf se ofrecieron voluntarios con su investigación sobre la habitación. Seth dijo que él se encargaría de hacer más teléfonos celulares para todos los que todavía no tuvieran uno, mientras que Phillip, Sophie y Chastity dijeron que ellos investigarían más en la conversión de tecnología Muggle en mágica. Quien sea que se llevó a Hermione seguro tenía la habilidad de detectar cualquier tipo de magia que utilizaran para espiarlos, pero no sabrían nada sobre aparatos Muggle, como micrófonos y cámaras.

Charlie, teniendo un trabajo que le obligaba a viajar por todo el mundo, tendría a alguien de su confianza con los oídos atentos mientras los otros Weasley hacían lo mismo en la ciudad.

McGonagall y Hagrid también harían eso en Hogsmade. Harían que Aberforth mantuviera un ojo en cualquier persona que pareciera sospechosa que entrara al Cabeza de Puerco, especialmente si alguna vez llegaba a oír sobre la persona que había esparcido la profecía y se la había llevado a Arron Greengrass. Hannah haría lo mismo en el Caldero Chorreante, dado que los pubs solían ser siempre los mejores lugares para encontrar información.

Astoria trataría de ponerse en contacto con Daphne, para intentar sonsacarle algo de información. Era difícil que resultara, pero no perdían nada intentándolo.

Lucius iba a distanciarse de todos los presentes. Lo mejor que podía hacer era intentar volver a hacer las paces con sus viejos amigos, pero eso era aún más difícil de lograr que lo de Astoria. Era muy probable que nunca volvieran a confiar en él, especialmente después de que Lucius hubiera confesado que Hermione le caía bien.

Ollivander, quien no había dicho nada en toda la reunión, tenía su propia idea de qué hacer. Quería prepararse para lo peor. Reunir cosas en caso de que realmente comenzara una guerra, y cualquiera de ellos tuviera que desaparecer rápidamente. Andrómeda se ofreció a ayudarlo con eso, aunque ella – como todos los demás – secretamente esperaba que no llegaran al punto de necesitarlo.

Una vez que todo estuvo organizado, solo quedó una cosa pendiente.

-¿Cómo deberíamos llamarnos? – preguntó Ron, con los ojos brillosos.

-¿Llamarnos? – se burló Draco - ¿Por qué demonios deberíamos llamarnos de alguna forma?

-Bueno, tuvimos la Orden del Fénix – dijo Arthur.

-Y el Ejército de Dumbledore – añadió Hannah, sonriendo cálidamente ante el recuerdo.

-¿Qué tal la Orden del Dragón? – preguntó Charlie – ya que Draco significa dragón, y él y Hermione se pasaron todo el verano pasado persiguiéndolos. Parece apropiado – le sonrió a Draco, quien rodó los ojos.

-¿Somos una Orden, entonces? – preguntó George – Siento que es repetir la historia.

-De todas las cosas que discutimos esta noche, realmente siento que el nombre de nuestro grupo es lo menos importante – dijo Draco, de repente ansioso por correr a todo el mundo.

-Grupo… ¿Qué tal los "Groupies de Granger"? – preguntó Ginny, riendo.

-Si solo Hermione siguiera siendo una Granger, Comadrejita – dijo Draco.

-Si solo yo siguiera siendo una Comadrejita, Malfoy – replicó Ginny.

-Lo siento, Sra. Potty – Draco le guiñó un ojo.

-Somos demasiado pequeños para ser un ejército – continuó George, claramente absorto en su propio mundo – Quizás deberíamos ser una Comunidad.

-¡Oh! ¡Como ese libro Muggle con los anillos! – dijo Ernie emocionado.

-¿Por qué no simplemente somos los Disidentes Malfoy, y acabamos la reunión de una vez? – dijo Seth, quien parecía ansioso por salir de allí. Aunque Draco no sabía por qué. No era como si él tuviera planes con alguien que no estuviera en la habitación en ese momento.

-Bueno, eso no tiene sentido. ¿Acaso ser el disidente de alguien, no sería lo contrario a todo el propósito disidentero? – dijo Caroline, que siempre amaba corregir a Seth.

-Primero, disidentero no es una palabra – se burló Seth.

-Segundo – interrumpió Kingsley – Sí, es todo lo contrario. Seremos la Comunidad del Dragón. ¿Alguna objeción?

Solo Draco levantó la mano.

-Muy bien, entonces. Hasta la próxima semana. Al mismo horario, en el mismo lugar.

Draco gimió en protesta.

-Se termina la reunión – Kingsley transfiguró una zanahoria en un martillo de juzgado y golpeándolo contra la mesa.

La Sra. Weasley empacó la comida para quien quisiera llevársela, y antes de que Draco se diera cuenta, todos se marchaban. La última en irse fue Andrómeda, quien fue arriba con él a buscar a Teddy. Lo encontraron dormido en la habitación de invitados, con su pequeña figura apenas visible bajo el enorme acolchado.

-Odio pedirte esto, Draco, ¿pero te molestaría que se quede aquí? Odiaría tener que despertarlo – susurró ella, sonriendo ante la mirada serena de su nieto.

-Claro que no – dijo Draco, secretamente encantado con la idea de tener una compañía que no le preguntara constantemente sobre cómo se sentía.

-Fantástico – dijo ella, saliendo de la habitación – Volveré a buscarlo en la mañana. Quizás puedo invitarlos a ambos a desayunar.

Aunque Draco detestaba la idea de salir de la casa, supuso que le haría bien despejarse un poco. Y, antes de que todo esto sucediera, él había querido tener la oportunidad de conocer mejor a su tía.

-Sí, me gustaría mucho – dijo él, esforzándose al máximo por sonar sincero.

Su tía se inclinó hacia él y le dio un enorme abrazo antes de bajar a la planta baja, hacia la chimenea, y viajar a casa.

Draco se debatió entre dormir en su propia habitación, dado que la cama de la habitación de invitados ya estaba ocupada, pero no pudo hacerlo a solas.

Después de cambiarse de ropa, se trepó a la cama junto a Teddy. El pequeño automáticamente se movió hacia él y se pegó a su cuerpo. Draco no pudo evitar sonreír. Se sentía bien volver a tener a alguien a su lado, incluso si solo era un niño. Quizás Andrómeda permitía que Teddy pasara la noche con él más seguido.


Nota de la Traductora: Ya seeeee que todos estaban esperando el capi, jaja espero que este, que es un poco más positivo, les suba el ánimo :) No tengo mucho más para contar, solo qe la vida universitaria es terriblemente acaparadora de vidas. Eeeeeen fin, cada uno recorre el camino que más le gusta, no?

Como notarán, he decidido poner todos los titulos de las traducciones al español. Después de todo, en cada capitulo aclaro el nombre en inglés :P

Gracias por los comentarios que recibo día a día! Me encanta ver que lectores silenciosos se animan a dejarlos, y ver que los lectores de siempre siguen fieles al fic. Un abrazote para todos!

Guests:

Rosy Fdez: primero que nada, gracias por tu comentario en Facebook, porque me subió el ánimo! segundo, sí, tal parece que está embarazada, pero ni ella parece querer admitirlo sin estar junto a Draco. Quiere que Ethan la ayude a escapar. la pregunta es, lo hará? Aqui vemos que Pip y Sap están de mal en peor :S una pena, la verdad. Muchas gracias por dejar tu comentario!

Lily Leon: jajaja nena que cosas se te ocurren! Darles Amortentia no creo que vaya a solucionar nada entre esos dos, y menos ahora que todo se descubrió. jajaja gracias también por lo que me dijiste por face, siempre apoyándome. Tu bebé se llama Axel? vi una foto en FB pero no se si era el :P Gracias por comentar!

SALESIA: Sieeeeeempre atenta a los detalles. Por eso me caes tan bien jajaj muchas cosas alrededor del asuntito Ethan. Solo sabemos que es un sol de dulce, por ahora, pero no te preocupes! Ya nos enteraremos más! Con respecto a Sophie y Phillip, encuentro esa situacion tan triste que me da pena hasta traducirla. Odio verlos peleados, pero si, Mione y Draco tienen suerte de tener amigos como ellos, que a pesar de todo siguen firmes a su lado. Muchas gracias por tu comentario, linda!

Eliana: primero que nada, Bienvenida! segundo, bueno, todos cruzamos los dedos para que no suceda nada.. hay que ver como sigue todo! me alegra que la historia te haya enganchado tanto :) Es lo bueno que tiene, retoma muchos puntos libres de Summer of the Dragon, y los reconstruye aquí. Muchas gracias por dejar tu comentario!

Bliu Liz: jajajaj cardico. Exacto, esa es una buena definición. Poco a poco las cosas van tomando forma, hay que ver como sigue! Muchas gracias por comentar!

Espero no olvidarme de nadie, y ya saben, si se me pasaron, me tiran las orejas!

Recomendación de hoy: para variar un poco, nada de McFly. Vamos a ir con un temita de 1989, el nuevo Cd de Taylor Swift: You R In Love. Aquí en Argentina ya estamos oficialmente en el 14 de Febrero, Día de los Enamorados... aunque puede que sea un día muy comercial, creo en el amor con todas mis fuerzas, así que lo disfruto estando en pareja o no :)

Me olvidaba ya de agregar esto: Vi que Cruel y Hermoso Mundo actualizó... NO ME DEN SPOILERS! porque *shame on me* no lo leì todavía por la falta de tiempo. Sandy, querida amiga y colega, te prometo pinky promise que mañana sabado lo leo y te dejo review!

Aviso: se viene actualizacion de Merry Chirstmas Mr. Malfoy en un ratitooo...

¡Y una sorpresa!

Estén atentos a la notificación, si me tienen agregada como autor favorito!

Nos leemos tan pronto me sea posible, ¡Feliz San Valentín!

Pekis :)