Fighting for the Malfoys

-Luchando por los Malfoys-


Capítulo 26 – Magia sin varita

-¿Estás seguro de querer hacer esto? – le preguntó Pansy a Goyle con los labios entreabiertos.

-Estoy aquí, ¿no? – dijo él, presionándola contra la pared más cercana.

-Sí, pero… - los labios de él bajaron por su barbilla – Yo solo… - pasaron por su cuello – No sé cuánto deseas hacer esto.

Goyle se detuvo mientras Pansy comenzaba a frotar su mano contra el frente de sus pantalones. Aunque nada había sucedido ahí abajo antes, el simple contacto cambió las cosas.

Pansy sonrió con burla – Lo lamento. Parece que solo necesitabas un poco de motivación.

Ella cayó de rodillas y comenzó a desabrocharle el pantalón, pero él le alejó las manos.

-¡Aquí no, Pansy! ¡Alguien podría vernos!

-Pensé que ese era el punto de todo esto – dijo ella, parándose con renuencia – Mira, Goyle, si no quieres hacer esto, entonces tienes que decírmelo ahora.

-Yo… si quiero – dijo él, poco convencido.

Pansy levantó una ceja - ¿De verdad?

-¡Sí, por supuesto! Estoy jodidamente enojado con Pansy. Ya sabes eso. Por culpa de ella, ahora tengo que criar al hijo de mi mejor amigo, que él ni siquiera sabe que tiene, después de que mi familia mate a su esposa. ¿Sabes que su padre le contó al Ministerio entero el otro día que Daphne está embarazada? Y lo hizo en el momento en que Draco estaba allí, visitando a Potter o algo así. ¡Y él me felicitó, joder! ¡Toda su familia está jodidamente enferma!

-Y ella está engañándote.

-¡Y encima está engañándome!

-Mucho.

Una vez, se lo habría perdonado!

-Estoy bastante segura de que ella ha tenido más sexo con él que contigo en el último año.

Pansy podía ver, literalmente, el humo saliendo de las orejas de Goyle. En un brusco movimiento, él volvía a tenerla en sus brazos y la estrellaba con fuerza contra la pared, golpeando una mesa con algo rompible sobre ella, sin saber por qué estaba allí. Le arrancó la camisa y llenó sus manos con sus pechos desnudos mientras ella llevaba las suyas nuevamente a desabrocharle el pantalón.

Levantándola por las piernas hasta envolvérselas alrededor de la cintura, Goyle llevó a Pansy hacia la habitación desocupada que ella ocupaba del otro lado del pasillo. Una vez que estuvieron dentro, él usó su varita para bloquear la puerta, pero no colocó ningún hechizo silenciador.

Pansy se bajó de él y lo empujó hacia atrás, hasta hacerlo aterrizar sobre la cama. Se puso de rodillas y le bajó los pantalones, tomando con sus manos su ahora desnuda, y bastante alegre, longitud, dándole un par de caricias antes de decir – Feliz Aniversario, Goyle – y metérsela entera en la boca.

Bueno, si no había sido infiel antes, ahora definitivamente lo era. Se sentía sorprendentemente más placentero de lo que se imaginaba. Pero, en realidad, cualquier cosa sería placentera con la boca bien entrenada de Pansy sobre su miembro. Draco no había mentido en el colegio cuando dijo que ella era malditamente buena en esto.

XXX

Goyle dejó la habitación de Pansy una hora después, sintiéndose mucho menos complacido que antes. ¿Qué demonios acababa de hacer? Literalmente acababa de rebajarse al nivel de Daphne. Últimamente, estaba haciendo un montón de cosas que lo hacían odiarse a sí mismo.

Incapaz de componerse lo suficiente como para ir a la habitación que compartía con Daphne, Goyle decidió distraerse con una bebida. O veinte. Fue hacia la cocina y se sirvió una copa de whiskey de fuego antes de dirigirse a la sala, esperando que el emborracharse frente al fuego lo ayudara a despejar su mente un poco. Pero, cuando llegó allí, se sorprendió al encontrar a Daphne sentada en el sofá, esperándolo. Ella se levantó e intentó sonreír, incluso aunque las lágrimas eran claramente visibles en sus ojos.

-Feliz Aniversario – dijo ella.

-¿Qué haces despierta? – preguntó Goyle, tomando un sorbo de su bebida, pero sin acercarse a ella.

-Yo… quería sorprenderte con algo, pero estabas… ocupado.

Goyle levantó una ceja. De repente, volvía a sentirse complacido - ¿Estabas espiándome?

-No necesitaba espiarte, Gregory. Sabes tan bien como yo que los gritos de Pansy son difíciles de no escuchar. Y ella parecía asegurarse de gritar tu nombre. Una y otra vez…

La cabeza de Daphne giraba. Volvió a sentarse en el sofá para estabilizarse y se frotó las sienes. Definitivamente no se imaginó tener esa conversación esa noche.

-¿Podrías, por favor, acercarte? – le preguntó ella, sin mirarlo.

Goyle se acercó a ella reacio, parándose a su lado un momento antes de dejarse arrastrar por ella, hasta quedar sentado junto a ella.

-Gregory, por qué… - tragó saliva - ¿Por qué hiciste eso?

-¿Necesito una razón?

-Sí.

-No lo sé. ¿Por qué demonios lo hiciste tú? – preguntó él, volviendo a levantarse y caminando hacia el ardiente fuego.

Daphne no respondió. Pero se levantó y se movió hasta colocarse a su lado – Gregory… tenemos que arreglar esto.

-¿Qué es lo que está roto? – preguntó Goyle, tomando otro sorbo de su bebida – Nuestro matrimonio fue concertado, Daphne. No es como si alguna vez hubo verdadero amor entre nosotros.

Daphne intentó controlarse, pero a Goyle no le pasó desapercibido sus sollozos contenidos – Eso no es cierto – susurró ella.

Él suspiró - ¿Qué es lo que quieres que diga?

-Que estamos a mano – lloró ella – Que no volverás a tocar a Pansy jamás, y que finalmente podremos intentar ser una pareja casada.

-No estamos a mano, Daphne, ni cerca de estarlo. – espetó él – Me engañaste. En nuestro día de bodas. Y no te detuviste. ¿Tienes idea de lo que se sintió eso?

-Imagino que te sentiste de forma similar a como me siento yo ahora mismo – dijo ella – Pero estoy dispuesta a dejarlo pasar.

-¿Dejarlo pasar? – Goyle volteó y la fulminó con la mirada – Vete a follar a tu novio.

Intentó alejarse, pero ella lo retuvo - ¡Pero eso ya se terminó, Gregory! ¡Ya se terminó! Por favor… ¡déjame arreglar lo que tenemos!

Daphne envolvió sus brazos alrededor del cuello de él, pero él mantuvo los suyos firmes a ambos lados, con una de sus manos todavía aferrando la copa que necesitaba rellenar.

-Gregory… - Daphne se puso de puntillas y le susurró al oído – Te amo – lo besó en la mejilla, antes de moverse a sus labios.

-¿Qué haces? – le preguntó él, mientras ella no dejaba de besarlo, tratando de obtener algún tipo de reacción de su parte – Acabo de besarme con Pansy, debería darte asco ahora mismo.

Daphne negó con la cabeza y dijo – Jamás podrías darme asco – antes de volver a besarlo.

Goyle le tomó los brazos y los arrancó de su cuello. La empujó hacia atrás – Bueno, tu sí me das asco.

Daphne lo miró, con el dolor y la confusión reflejados en los ojos que él llegó a amar alguna vez. Ahora ni siquiera era capaz de mirarlos.

-Por tu culpa, ahora soy un secuestrador, un adúltero, estoy mintiéndole al único amigo verdadero que tuve en la vida, y estoy haciendo todas estas cosas estúpidas que jamás pensé en hacer ni en un millón de años. No quiero estar aquí. Quiero salirme.

-Pero… Gregory…

-Y si alguna vez tengo la oportunidad de conseguir sacar a Hermione de aquí, más te vale saber que la aprovecharé. Estoy harto, Daphne. Hasta aquí llegué. Con todo.

Y con eso, Goyle giró en redondo y regresó por donde había llegado.

-¿A dónde vas? - le llamó ella.

-¿Dónde demonios crees que voy?

Podía escuchar a Daphne lloriqueando detrás de él – Pero… pero es nuestro aniversario. ¡No puedes ir y follártela en nuestro aniversario!

-Es mejor que follarme a alguien el día de mi boda.

Daphne no intentó llamarlo después de eso, pero sus sollozos eran más que audibles.

Goyle dejó su copa en la cocina y se bebió de un sorbo más de la mitad de la botella de whiskey de fuego antes de volver al pasillo, asegurándose de girar hacia la izquierda en lugar de seguir por las escaleras para ir a su habitación, sin detenerse hasta llegar a la puerta de Pansy. Llamó, igual de determinado que estaba al dejar a Daphne en la sala.

La puerta se abrió y Pansy apareció del otro lado. Se reclinó contra el marco y sonrió con burla - ¿Ya estás listo para más?

Él la miró fijamente por un momento, con los labios ligeramente abiertos mientras intentaba buscar algo para decir. Cualquier cosa. Pero ninguna palabra salió. Y entonces, justo igual que Daphne, rompió a llorar.

La sonrisa de Pansy se desvaneció y sus ojos se abrieron con sorpresa – Goyle, ¿qué va mal?

Él no podía responder. Intentó hacerlo, pero nada salía de su boca. Solo más sollozos.

-Bueno, entra de una vez, maldita sea – dijo ella, tomándole el brazo y arrastrándolo dentro. Lo sentó en la cama y le sirvió un vaso con agua de la jarra que tenía sobre una mesa. Una vez que él bebió un par de sorbos, ella se sentó junto a él - ¿Mejor?

Él asintió.

Pansy sonrió – Bien. Ahora, dime qué pasó.

XXX

De nuevo en la sala, Daphne lloraba inconsolablemente contra una almohada en el sofá. Sos sollozos eran tan audibles que ni siquiera llegó a escuchar a alguien entrar al salón y acercársele.

-Oh, querida. ¿No salió bien?

Ella se levantó e inmediatamente se encontró con los arrogantes ojos y la irritante sonrisa de Blaise - ¿Qué demonios estás haciendo aquí? ¡Te dije que te fueras!

-Oh, relájate – dijo él, sentándose junto a ella – Solo quería quedarme por aquí y ver tu rostro cuando toda esa mierda de "arreglemos esto" se fuera al carajo. Te dije que no funcionaría.

-¡Vete de aquí! – gritó Daphne, levantándose de un salto y apuntando a la chimenea.

-Cálmate, Daph – dijo Blaise, tomándola por la cintura y sentándola en su regazo – No es solo tu aniversario con Goyle, ¿sabes? Deberíamos celebrar.

Él intentó besarla, pero Daphne rápidamente lo alejó de ella y tomó varios pasos hacia atrás.

-Ya te lo dije, no volveré a hacerlo.

Blaise entrecerró los ojos en su dirección – Pero él está engañándote ahora mismo. Con tu mejor amiga. ¿Por qué demonios quieres mostrarte fiel?

Daphne se cruzó de brazos y dijo – Tomé un compromiso con Gregory, y planeo atenerme a él. Volverá a mí. Una vez que sienta que estamos a mano.

-Eso es jodidamente enfermo – dijo Blaise, levantándose también.

Daphne se alejó varios pasos más – Solo porque tú me hayas informado de esta pequeña infidelidad, no significa que cambié de idea con respecto a ti. Dije que ya terminé con esto, ¡y hablo en serio! Además, Gregory y yo vamos a tener un bebé pronto, y estoy segura que eso arreglará…

-¿El bebé de Malfoy? – dijo Blaise, levantando las cejas - ¿Realmente quieres al bebé de Malfoy?

Daphne se encogió de hombros – No lo sé. Pero sí sé que quiero una familia, y eso es un comienzo.

-¿Quieres una familia con Goyle? – preguntó él, con una sonrisa de burla.

-¡Claro que sí! Gregory será un padre increíble. Es un tierno por naturaleza. Es por eso que lo escogí.

Ahora Blaise rompió en carcajadas – Querrás decir que tu padre lo escogió.

-¡No, yo lo hice! – dijo ella, con severidad – Mi padre me dio cuatro opciones: Gregory, Theo, Draco o . Escogí a Gregory sin dudarlo. Era el único de todos ustedes con el que me imaginaba un buen futuro, y que escogí correctamente. Fue divertido mientras duró, Blaise, pero ya se terminó. Ahora, ¡vete de mi casa!

Daphne volteó para regresar a su habitación, pero Blaise le agarró el brazo - ¡Daphne, espera!

Ella se soltó y siguió caminando.

-¡Te arrepentirás de esto! – le gritó él – ¡Ambos sabemos que el motivo por el que te quedaste a mi lado tanto tiempo es que él no te hace sentir de la misma maldita manera que yo!

Daphne le hizo un gesto vago con la mano antes de desaparecer por el pasillo.

La nariz de Blaise se agitó mientras daba vueltas alrededor de la sala. Estaba furioso. ¡Jodidamente furioso! ¿Cómo ella se atrevía a dejarlo? Nadie jamás lo había dejado. Especialmente no por el maldito de Gregory Goyle. Lo odiaba. ¡Lo odiaba, joder! Y la odiaba a ella. Oh, a ella la odiaba más que a nadie.

Blaise se dejó caer en el sofá y aferró su cabeza antes de comenzar a mecerse hacia adelante y atrás. Ni siquiera fue su idea la de comenzar con todo este jodido desastre, en primer lugar. Fue la de ella. Todo era su culpa.

Para la fecha de la boda de ella y Goyle, él estaba saliendo con Pansy. Era nuevo, y ninguno estaba realmente inmerso en la relación, pero ella estaba enfadada por el verano que Malfoy había pasado con Granger, y él estaba enfadado con Astoria por haberlo rechazado, por lo que ambos buscaron consuelo en la cama del otro. Y en cualquier otra parte que encontraran. No iba a mentir; ella realmente era una jodida buena follada.

Poco después que él y Pansy hubieran visto a Malfoy alejarse con Astoria, subieron al baño de mujeres que nadie estaba usando y follaron contra una de las repisas. Ella salió primero, dado que todavía debían mantener las apariencias frente a sus padres, y él esperó un par de minutos más.

Fue entonces cuando Daphne entró tambaleándose, ebria hasta el cuello y sollozando histéricamente vestida en su traje de novia. Antes de enterarse qué estaba sucediendo, la tenía llorando entre sus brazos. Y luego ella lo estaba besando. En realidad él sí que la alejó en un principio, pero ella se mostró persistente y lo empujó contra uno de esos sillones acolchados que siempre parecen estar en los baños de las mujeres. Antes de que su mente pudiera registrar qué estaba pasando, tenía los pantalones desabrochados, ella tenía el vestido blando levantado hasta la cintura y lo montaba. Justo allí. En el baño de las chicas. El jodido día de su boda. Era la cosa más caliente que hizo en su vida.

Después de eso, Blaise no conseguía saciarse de ella. Daphne aclamó estar ebria y que no volvería a hacerlo jamás, pero después de presionar los botones correctos pudo hacerle cambiar de idea. Y de ahí no pararon.

Hasta ahora. Un jodido año después, y de repente ella encontraba su consciencia. Pero Blaise no había terminado todavía. No estaba listo para dejar la adrenalina. La haría pagar por esto. La haría sufrir. Para que supiera de lo que se estaba perdiendo. ¿Pero cómo podría…?

Y luego se le ocurrió. Blaise sabía exactamente a quién debía follarse para ganar su atención. Quien lograría hacerla enfadar por sobre todas las cosas. Y de paso, lograría enfurecer también a unas cuantas personas más que odiaba.

Blaise se levantó y caminó hacia el pasillo de la izquierda. Iba a hacerlo. Nadie lo interrumpiría ahora. Se follaría a la esposa de Draco Malfoy. Esté ella de acuerdo o no.

XXX

Hermione rodó en su cama por la millonésima vez en la noche, aún incapaz de dormirse, a pesar de sus mayores esfuerzos. Por supuesto, no había ayudado que Pansy y Goyle hayan estado follando más fuerte de lo necesario al otro lado del pasillo veinte minutos atrás. Ella estaba segura de que todo era un show. No había ningún otro motivo por el que una chica gritaría de esa forma a menos que quisiera que alguien la oyera. Hermione esperaba en secreto que tuvieran éxito. Aunque no justificaba la infidelidad bajo ninguna circunstancia, odiaba completamente a Daphne y sentía que se merecía todo lo que le dieran.

Hermione rodó hacia el otro lado para quedar de cara a la ventana. Miró a través de ella y suspiró. Esto ya era ridículo. Ahora que estaba en el piso superior, realmente necesitaba inventare un plan para salir de allí. Y si eso no era posible, debía al menos encontrar algún modo de mandarle un mensaje a Draco. Hacerle saber que estaba bien. Pero no quería contarle del bebé. No hasta que estuviera segura en sus brazos. No había necesidad de preocuparlo más de lo que indudablemente debía estar.

Tampoco ayudaba a su necesidad de dormir el estar sola esa noche. Había llegado a depender de la presencia de Ethan, pero Arron Greengrass tenía varios encargos para él, y que los había pospuesto por vigilarla. Ella no se atrevió a preguntar qué tipo de "encargos" podían existir para los vampiros, dado que tenía el presentimiento de que no le iba a gustar la respuesta.

Por alguna razón, parecían pensar que Hermione encerrada en una habitación era menos peligrosa que Hermione encerrada en una jaula. ¿Quién sabe el por qué? Se sentía menos atrapada ahora, y eso solo la ayudaría a inventar algún plan para escapar cuanto antes.

La cerradura de la puerta sonó al ser desbloqueada. Hermione volvió a girarse y la miró, con esperanza de que Ethan haya terminado temprano y hubiera venido a verla.

Una delgada línea de luz se filtró en la habitación. Una silueta oscura entró. Hermione parpadeó varias veces para que sus ojos se ajustaran. Se ahogó con su respiración y se congeló. No. No era Ethan.

La puerta se cerró detrás de Blaise, haciendo que toda la luz desapareciera de la habitación. Ella intentó bajar de la cama y gritar, pero él se abalanzó tan rápido sobre ella, con las manos sobre su boca, que ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar.

-¿Cuál es la prisa, Sangresucia? Ni siquiera comenzamos todavía.

Blaise movió su varita y todas las luces se encendieron. Él sonrió con burla.

-Mucho mejor. No quiero que pretendas que soy Malfoy, ¿sabes?

Hermione forcejeó bajo él, pero cuanto más se movía, más grande se volvía la sonrisa de él.

-Hoy voy a descubrir aquello tuyo que mantiene a Malfoy tan hipnotizad. Ese mago era capaz de tener a quien sea que quisiera. Ha tenido a quien quiso. Algunas veces a tres a la vez. Pero te escogió a ti. Solo a ti. Muéstrame por qué, Sangresucia.

Blaise sacó su mano, pero estampó sus labios contra los de ella antes de que fueran capaz de vocalizar algún sonido. Ella agitó sus brazos y fue capaz de golpear con uno de ellos el rostro de él, quien luego los agarró y los mantuvo quietos. Ella aprovechó ese momento para morderle el labio, y lo mordió con fuerza.

El sabor de la sangre invadió su boca. Blaise se alejó y gritó - ¡Jodida Sangresucia! – le dio una bofetada y levantó su varita.

Hermione estaba furiosa. No estaba pensando con claridad, e instintivamente gritó - ¡Expelliarmus!

Pueden imaginarse su sorpresa cuando tanto Blaise como su varita salieron volando y se estrellaron contra la pared detrás de ellos.

Blaise cayó contra el suelo. Levantó la mirada y dijo - ¿Qué demo…

-¡Crucio!

El cuerpo de Blaise comenzó a retorcerse erráticamente y sus ojos rodaron hacia la parte trasera de su cabeza.

Normalmente, Hermione estaba en contra de utilizar una maldición imperdonable, pero en lo que concernía a Zabini, no podía importarle menos. Merecía todo eso, y más.

Después de que la maldición perdiera su efecto, Blaise se levantó más rápido que un gnomo en el jardín de los Weasley y se abalanzó hacia su varita.

Hermione no estaba segura de lo que acababa de hacer, dado que solo había llegado a aprender lo básico de magia sin varita, pero no podía permitir que él llegara a su varita. Tenía que intentarlo de nuevo. Por lo que levantó su mano y exclamó - ¡Crucio!

Blaise volvió a caer. Su nariz comenzó a sangrar mientras su cuerpo convulsionaba una y otra vez. Lloró en agonía. Hermione escuchó una puerta abrirse en el pasillo. Comenzaba a sentir la fuerza de poder comenzar a desvanecerse. Necesitaba la varita de Blaise.

Desafortunadamente, él pudo moverse de nuevo, por lo que volvió a levantar la mano y exclamó - ¡Crucio! – por última vez. Fue mucho más débil esta vez, pero aún así efectiva.

La puerta se abrió y Pansy y Goyle entraron de golpe. Sus ojos viajaron entre la mano extendida de Hermione y el cuerpo retorcido de Blaise en el suelo.

-¿Qué mie…

Hermione se apresuró hacia la varita de Blaise y le disparó a Pansy un hechizo aturdidor antes de que ella llegara a terminar la frase. Goyle apenas se limitó a dejar caer su varita y dar un paso a un lado, señalando con su mano a la puerta.

Aunque su repentina audacia la sorprendía, ella no iba a detenerse y cuestionarla. Hermione mantuvo su varita apuntándolo mientras pasaba junto a un Blaise que no dejaba de retorcerse, asegurándose de patearlo al pasar. Después de sobrepasar a Pansy, salió por la puerta y comenzó a correr tan pronto se encontró en el pasillo.

Fuera de la habitación, Hermione intentó aparecerse, pero no funcionó. Por suerte, se había asegurado de memorizar el camino de regreso la primera vez que Goyle la había llevado a esa habitación, por lo que sabía exactamente hacia dónde estaba yendo. Giró unas cuantas esquinas, pero cuando llegó a las escaleras, se sorprendió al ver a Daphne corriendo hacia ellos. Le disparó a las manos y pies de Hermione un hechizo de ataduras, antes de que ella tuviera tiempo de levantar su varita.

Hermione forcejeó contra las ataduras en el suelo mientras Daphne caminaba hacia ella. bajó la mirada hacia sus ojos en llamas y dijo – Quizás mi esposo está listo para rendirse a nuestra familia, pero estoy segura como un demonio que yo no lo estoy.

Tratando de incorporarse hasta quedar sentada, Hermione se inclinó hacia ella y le escupió.

Daphne sonrió con burla antes de presionar un pie contra el pecho de Hermione y empujarla nuevamente de espaldas contra el suelo – Ten cuidado, Sangresucia. No dudaría en hechizarte, si no fuera mi bebé el que estás cargando.

-No es tu bebé, jodida…

-¡Stupefy!

El cuerpo de Hermione se estremeció mientras todo se volvía negro.

XXX

Hermione estaba sentada en su cama, aburrida y sola en lo que ella creía que era una tarde de Sábado. Tenía la mano sobre su abultado estómago, y en ese momento era capaz de sentir las pataditas del bebé. Habían comenzado a hacerse sentir la semana pasada y, incluso en su actual situación, no podía evitar sonreír cada vez que las sentía.

Habían pasado casi dos semanas desde su casi escapada, y ahora estaban tomando precauciones extra para asegurarse de que no volviera a suceder. Lo único positivo de todo eso era que Blaise nunca volvería a vigilarla. Por lo que había llegado a entender, él estaba siendo castigado por haberla dejado escapar.

Incluso aunque Blaise le dijo a todo el mundo que Hermione había usado magia sin varita con él, nadie le creyó. Todos estaban completamente seguros de que si ella supiera magia sin varita, entonces se habría escapado mucho antes. Por supuesto, Pansy y Goyle habían, más o menos, sido testigos de eso. O al menos habían visto a Blaise convulsionando y a ella sin una varita en la mano, pero todavía no la delataban. Ella tampoco los había visto desde esa noche a ellos. Solo a Ethan… y a Daphne. Demasiado a Daphne.

Hermione todavía no comprendía qué es lo que había sucedido. Ella, obviamente, había probado realizar magia sin su varita antes, pero no sabía mucho más que la mayoría de los hechizos básicos. Y había logrado ejecutar con éxito una de las Maldiciones Imperdonables sin una varita. Varias veces. Eso era magia avanzada, incluso para ella.

De repente, la puerta se abrió. Hermione levantó la mirada, esperando ver a Ethan, pero se sorprendió al encontrarse a Pansy en su lugar. Ella llevaba una bandeja de comida.

-Estás de vuelta - dijo Hermione, sin saber si la bruja estaba enfadada con ella por dispararle un hechizo aturdidor o no.

-Solo por esta tarde – dijo Pansy, dejando la bandeja de comida frente a Hermione, sobre la cama – No quieren que vuelva a vigilarte, dado que soy un fracaso y todo eso, pero hay una reunión sobre ti esta noche, y dado que mis dos padres van a asistir, dijeron que simplemente podrían ponerme al día después – Se sentó en la silla junto a la puerta.

-Entonces, ¿ya no tienes permiso para vigilarme?

-Así es.

-¿Y qué me dices de Goyle?

Pansy sonrió – Bueno, él nunca tuvo permiso para hacerlo. Daphne intentó cubrirlo, pero él admitió dejarte salir sin problemas. Fue jodidamente gracioso, si me lo preguntas. Solo que ahora ellos confían aún menos en él que antes, y se aseguran de nunca dejarlo solo. Ni siquiera en el trabajo. Tuvo una "promoción" – Pansy rodó los ojos – Y ahora trabaja justo debajo de ese idiota de Rosier.

Los labios de Hermione se abrieron ligeramente. Eso significaba que ahora Goyle trabajaba en el Departamento de Leyes Mágicas. Justo al lado de Harry. Intentó no levantar falsas esperanzas, pero si Goyle realmente estaba tratando de revelarse, quizás había alguna forma de conseguir que todo esto funcione a su favor.

-Bueno, si ahora tienen a Goyle vigilado tan de cerca, ¿eso significa que su pequeño romance ya se terminó?

Pansy se sonrojó por un instante antes de recordar con quién estaba hablando. Y luego simplemente sonrió - ¿Lo escuchaste?

Hermione asintió.

-Quedamos que sería una cuestión de una sola vez – explicó ella – Solo queríamos probarle un punto a Daphne. Además, jamás le haría repetir algo que lo hiciera sentir tan horrible.

-Y, ¿cuál, exactamente, era el punto que buscabas probarle a Daphne? – preguntó Hermione.

Pansy sonrió maliciosamente y se encogió de hombros – Que los que engañan son engañados. No lo sé. ¿Acaso importa?

-Supongo que no – sonrió Hermione.

Hubo una pausa.

-Solo tengo curiosidad, Pansy – dijo Hermione - ¿Cuándo dejaron de ser amigas tú y Daphne? La última vez que controlé, seguían siendo bastante unidas.

Pansy suspiró – En realidad, no hemos sido cercanas en mucho tiempo. Pero apostaría a que el día en que se acostó con mi pseudo-novio en su día de bodas fue un punto de inflexión.

-Sí, supongo que eso las marcaría – dijo Hermione, frunciendo el ceño.

Pansy miró entre Hermione y la bandeja que había colocado frente a ella - ¿No vas a comer? – preguntó.

Hermione la miró – Sí, supongo que debo hacerlo.

Ambas brujas permanecieron en silencio mientras Hermione comía. En cierto punto, Pansy se levantó y caminó hacia la ventana. Le echó un vistazo al bosque. Hermione pensó que se veía nerviosa sobre algo, pero no estaba segura de qué era.

Cuando Hermione estaba a punto de terminar, Pansy preguntó - ¿Sentiste que pusieron escudos alrededor de la casa cuando casi logras escapar?

-Sí – dijo Hermione.

-Sí, lo hicieron para que nadie pudiera aparecerse dentro o fuera de ahora en adelante. Los Greengrass siempre tuvieron ese escudo para evitar que nadie se aparezca dentro de la casa, pero ahora lo extendieron hacia afuera también. Abarca todo esto, hasta el lago allá afuera – señaló al sur – Si Potter decide regresar alguna vez, solo puedo imaginar que tendrá sus sospechas.

Hermione bajó el tenedor que sostenía y miró con curiosidad a Pansy. ¿A dónde quería llegar con todo eso?

-También se aseguraron de que nadie pudiera salir o entrar por la Red Flú. La única forma de salir de aquí es en escoba. ¿Ves ese cobertizo ahí afuera?

Pansy volteó la cabeza y miró sobre su hombro a Hermione, quien asintió.

-Ahí es donde guardamos todas nuestras escobas. ¿Sabías que soy fantástica volando?

Hermione negó con la cabeza.

Pansy volvió a mirar por la ventana – Seh, siempre quise jugar al Quidditch en el colegio, pero mi padre no me dejaba postularme en el equipo. Decía que el Quidditch es un deporte de magos, y que el campo no era apto para las brujas – suspiró – Para mi cumpleaños del año pasado, mis padres me regalaron una Thunderbolt (1). Es la mejor escoba que el dinero puede pagar. La escondo en la parte de atrás, detrás de las escobas más viejas, para que Quinn no me la quite. Siempre lo intenta.

-¿Por qué me dices esto? – preguntó Hermione, bajando de la cama y moviendo la bandeja hacia la mesa junto a la puerta. Utilizó la jarra sobre ésta para servirse un vaso con agua y comenzó a beber.

-Oh, por ninguna razón – dijo Pansy, juntando las manos tras su espalda y caminando por la habitación, viéndose inocente – Sabes, estas dos semanas que pasaron estuve leyendo un montón sobre la magia sin varita.

Hermione se congeló a mitad de un trago. Alejó la copa de sus labios y tragó pesado - ¿Lo hiciste?

Pansy sonrió – Lo hice. Y aprendí cosas sumamente interesantes. ¿Sabías que hay unos cuantos casos registrados en los que brujas embarazadas que jamás hicieron magia sin varita, de repente parecieron volverse expertas en ello?

Hermione volvió a tragar pesado, y negó con la cabeza.

-Oh, sí, es bastante raro, por supuesto. Solo las brujas extremadamente poderosas, cargando a bebés incluso más poderosos son capaces de hacerlo. Es como si sus poderes se combinaran, o algo así – Pansy miró el estómago de Hermione – Supongo que eso indica que no estás cargando un Squib.

Bajando la copa, Hermione preguntó - ¿Cómo es que aún no me delatas? Estoy segura de que Blaise se mostrará muy agradecido.

-¡Como si me importara lo que ese bastardo piensa! No tengo ningún tipo de simpatía por los violadores.

Hermione estaba aliviada de escuchar eso. Pero… - Eso no responde mi pregunta.

Pansy se encogió de hombros y volteó para volver a mirar por la ventana - ¿Cuál es el punto? No es como si supieras como usarla o algo. De lo contrario, ya estarías fuera.

-Saber como usarla… - repitió Hermione - ¿Eso significa que hay un truco? – dio un paso al frente.

-Por supuesto que sí - dijo Pansy – En cada uno de los casos registrados, hubo un detonante que permitió liberar ese poder. Una determinada emoción debía ser sentida para poder utilizarlo. ¿Tienes idea de qué emoción podría ser?

Hermione respiró profundamente – Furia – respondió sin dudarlo.

-Sí, la furia es parte de eso – dijo Pansy – Pero no debes estar simplemente enojada. Hay más de todo eso.

-¿Y qué es? – preguntó Hermione, con la garganta sintiéndose seca.

Pansy giró y lentamente le sonrió – Tienes que sentir que tu bebé está en peligro.

Y con eso, Pansy levantó su brazo y abofeteó a Hermione directamente en el rostro. Utilizó tanta fuerza que Hermione cayó de rodillas. Levantó la mirada confundida - ¿Qué estás…

Pansy volvió a golpearla. Hermione volvió a caer, y se golpeó la cabeza con la pata de la mesa.

-¿No vas a defenderte, Granger? – Pansy tomó a Hermione por la camiseta y la levantó - ¿Dónde está ese fuego que yo solía odiar tanto en el colegio? ¿Acaso este lugar te ha hecho perder tu rumbo?

Pansy la empujó hacia atrás, hasta hacerla golpear contra la pared.

-¡Vamos! ¡Enfréntame, Sangresucia! – volvió a abofetearla.

Hermione frunció el rostro y giró sus ojos hacia la feroz bruja.

-¡ENFRÉNTAME! – repitió Pansy, volviendo a golpearla - ¡O quizás debería utilizar la Maldición Cruciatus contigo ahora mismo! – sacó su varita y la apuntó al estómago abultado de Hermione – No podría importarme menos ese maldito bebé. Un Sangresucia menos en el mundo. Y entonces quizás, una vez que haya muerto, podremos deshacernos de ti también, ¡y Draco será libre de estar conmigo! Él se merece algo mejor que tú, sucia y estúpida Sang…

-¡Expelliarmus!

Pansy salió impulsada hacia atrás y golpeó con fuerza la ventana. Si Goyle no le hubiera puesto escudos para protegerla, definitivamente el vidrio se habría hecho añicos. Hermione corrió hacia la varita de Pansy, que había salido volando de sus manos, y apuntó con ella a la otra bruja.

Pansy lentamente logró incorporarse del suelo y se frotó la cabeza. Cuando sus ojos se reenfocaron, notó a Hermione parada allí con su varita en alto. Miró a los ojos a la otra bruja y sonrió con burla – Bueno, debes hacer que valga la pena.

Los ojos de Hermione se llenaron de lágrimas, pero rápidamente logró contenerlas. Le había llevado un tiempo, pero en algún momento durante todas las bofetadas, había captado lo que Pansy estaba haciendo. La estaba ayudando a escapar.

Hermione asintió hacia ella y gritó - ¡Stupefy!

Pansy volvió a caer, inconsciente.

Hermione bajó su varita y susurró – Gracias, Pansy – antes de ir hacia la ventana y quitar todos los escudos.

Pansy le había dado a Hermione todo lo que necesitaba para salir de allí. Sabía que la aparición y la red flú estaban fuera de consideración, y que la escoba más rápida estaba en el cobertizo, detrás de las más viejas.

Con los escudos removidos, Hermione finalmente logró abrir la ventana, asegurándose de tomar una grande y profunda bocanada de aire fresco. Era magnífico.

Hermione se vio rápidamente sacada de su ensimismamiento cuando la manija de la puerta comenzó a moverse. Su corazón se detuvo. Alguien estaba desbloqueándola. Sin pensarlo dos veces, saltó por la ventana y corrió por el costado de la casa, hasta quedar fuera de vista.

Escuchó que alguien que sonaba como Daphne gritaba - ¡Mierda! – y entonces comenzó a correr.

"Mierda" era lo correcto. No tenía mucho tiempo. Su corazón comenzó a latir desesperado. Hermione se apresuró a correr hacia el cobertizo. Podría hacerlo. Podría salir de allí. Lograría escapar. Y podría estar con Draco. Todo lo que debía hacer era llegar más allá del lago que Pansy le había comentado, y entonces podría aparecerse en casa.

Casa.

Estaba tan cerca que podía sentirlo. Sin importar qué, Hermione lograría volver a casa.

XXX

Draco estaba sentado en su oficina, tarde en el Sábado por la noche, tratando de terminar el trabajo que le habían asignado. Había pasado demasiado tiempo con Luna y Rolf, tratando de ingresar a la Cámara del Amor sin Hermione, que había dejado de lado sus otras responsabilidades.

Los tres habían logrado algo ese día, a pesar de todo, por lo que podía afirmar que no todo era en vano. Habían estado en la biblioteca Quartz, investigando todos los escritos de Gappelish cuando Atticus Quartz se les acercó. Había estado observándolos durante un par de semanas y, aunque no tenía idea de lo que estaban haciendo, asumió que se trataba de algo relacionado a Hermione.

Notando la fascinación que tenían con Gappelish, le mostró a Draco una habitación en el fondo de la biblioteca, donde guardaba para mayor protección una tonelada de libros viejos y arte de demasiado valor como para dejar a simple vista. Terminó mostrándole a Draco una pintura de él en esa Cámara. La única pintura conocida de Charidon Gappelish. Draco casi se desmaya cuando la ve.

Después de eso, Atticus dejó a Draco solo, dándole tiempo para que charlara con el misterioso mago con el que parecía tan fascinado.

El retrato de Gappelish se mostró más que feliz de ayudar. Realmente era un romántico y, resultó ser, que la historia: La Cámara del Amor, no era en realidad sobre él, pero sí de alguien que él conocía. Un "amigo", aclaró.

-¿Por qué hizo que solo las parejas casadas pudieran ingresar a la cámara? – preguntó Draco después de algún tiempo.

-¿Lo hice? – dijo el retrato del mago, con curiosidad – Es curioso. Habría jurado que lo hice para que sus seres queridos también pudieran ingresar.

Draco casi tuvo un ataque al corazón después de oír aquello. Entonces, ¿habrían podido tener a más personas ayudándolos, todo el tiempo? Pero en realidad, cuando Kingsley había entrado una vez, rápidamente fue expulsado, y Draco estaba bastante seguro de que Hermione lo amaba. Un tipo de amor entre maestro y aprendiz, al menos. Le preguntó sobre eso a Gappelish.

-Bueno, si no es alguien que ambos amen, entonces no vale la pena – respondió él.

Después de explicarle al retrato todo lo que le había pasado a Hermione, Draco preguntó - ¿Hay alguna forma de que yo ingrese allí sin ella? necesito entrar para ayudarla.

-Me temo que la única forma es que entres con otra pareja, una que ya haya estado ahí dentro alguna vez. Encontrar a alguien nuevo que entre no funcionará.

Draco suspiró. En realidad ya habían pensado en ello y habían hecho que Potter y la Pottercita intentaran abrir la puerta. Ellos eran considerados, aparentemente, no lo suficientemente aptos. Aunque debería haberse sentido molesto por ello, en realidad Draco encontró gran satisfacción en eso.

-¿Hay algún modo de saber quién podría haber ingresado?

-Creo que tengo un hechizo para eso, en alguna parte – dijo Gappelish, caminando hacia un escritorio en la parte trasera de la pintura, y buscando en él hasta dar con un rollo de pergamino - ¡Ajá! – caminó nuevamente hacia el frente de la puntura y lo sostuvo en alto para que Draco lo leyera – Cada persona que entra a la Cámara del Amor se va con una señal en ella. Simplemente recite este hechizo sobre la puerta, y se lo revelará.

-Infig…

No aquí! – exclamo Gappelish, bajando el pergamino - ¡No intente ejecutar el hechizo en ninguna otra parte que no sea junto a la puerta! Si lo hace, sucederán cosas muy malas. ¿Lo entiendes?

Draco asintió. Después de eso, le agradeció a Gappelish y se fue.

Había querido dirigirse después directamente al Ministerio, pero después de lo que había sucedido con Hermione, Kingsley había tomado precauciones extra y había colocado escudos por todos lados, para que nadie pudiera entrar o salir de allí durante el fin de semana, ni siquiera él mismo.

La principal razón por la que Draco había venido a trabajar era para mantener su mente alejada de todo eso. Tenía esta nueva información disponible en la palma de su mano, pero no podía hacer nada con ella hasta el Lunes. Cada minuto que Hermione pasaba lejos de él, era un minuto demasiado largo.

Miró su reloj de bolsillo y lo miró. PELIGRO MORTAL.

Esos escudos estúpidos eran una pérdida de tiempo.

Incapaz de concentrarse, Draco comenzó a revolver las cosas de su escritorio, buscando una botella de whiskey de fuego. Desafortunadamente, no le quedaba ninguna, pero, por suerte, Phillip siempre tenía una extra escondida en su oficina. Se levantó y salió al pasillo.

En el nuevo edificio de Thinx, la oficina de Phillip estaba mucho más alejada de lo que solía estarlo. Draco y Caroline tenían oficinas contiguas, y habían varios cubículos justo fuera de ellas para los otros empleados que habían contratado. Una vez que pasabas todos esos, tenías que pasar por la puerta del laboratorio donde Seth trabajaba, y luego atravesar un largo pasillo hasta el otro lado, donde había dos enormes puertas. Cuando las abrías, te encontrabas con un escritorio donde estaba Chastity, y las oficinas de Phillip y Sophie a ambos lados de esa pequeña salita.

Había una puerta que conectaba ambas oficinas desde adentro pero, desafortunadamente, parecía que nunca era utilizada. Phillip y Sophie no habían vuelto a ser lo mismo desde que perdieron el bebé, especialmente Phillip. Y, después de que descubriera que Sophie había estado mintiéndole todos esos meses sobre ver a uno de sus atacantes, decidió mudarse a la habitación de invitados. Y hasta donde sabía Draco, todavía no habían vuelto a compartir habitación.

Mientras Draco se encaminaba hacia el pasillo, muy determinado a conseguir su whiskey de fuego, no pudo evitar detenerse y mirar la leve luz que salía del laboratorio de Seth. Seth no era exactamente el mago más social de todos, pero no era tan patético como para estar ahí trabajando un sábado en la noche.

Draco levantó su varita y caminó con precaución hacia la puerta, pegando la oreja contra ella. podía escuchar cierto traqueteo dentro. ¿Acaso estaban robando la empresa?

Sin pensarlo dos veces, abrió de un golpe la puerta y apuntó con su varita hacia los malhechores.

-¡No se muevan! – exclamó.

Dos personas voltearon y gritaron. Los ojos de Draco se entrecerraron y luego refulgieron cuando vio a Seth y a Chastity. Sobre una mesa de laboratorio. Medio desnudos.

-¿Me están jodiendo?

-Uhh… Draco, puedo explicarlo – dijo Seth, bajando de la mesa y buscando su camisa. Chastity lo imitó, agachándose un poco para que Draco no la viera en sostén.

-¿Me están jodiendo? – repitió Draco - ¡Esa es la ex mujer de tu mejor amigo!

-Sí, sí, lo sé, pero…

-¡No hay pero que valga para eso!

-Quizás debería irme – dijo Chastity, completamente vestida y parada muy tensa.

-¿Tu crees? – espetó Draco.

Chastity salió rápido del laboratorio, asegurándose de no despegar la vista del suelo cuando pasó junto a él. Él cerró la puerta detrás de ella.

-¿Qué demonios estabas pensando? – le gritó, tan pronto se marchó.

-Yo… honestamente no lo sé – dijo Seth – Ni siquiera sé como comenzó todo en realidad, pero…

-¿Hace cuánto?

Seth lo miró en blanco - ¿Qué?

-¿Hace jodidamente cuánto tiempo ha estado sucediendo esto, Seth?

-Umm… supongo que, quizás hace un poco más de un mes.

Los ojos de Draco refulgieron aún más - ¿Cómo…? ¿Por qué…? Oh, no lo sé. ¡Dame algo para poder explicar todo esto!

Tomó su reloj de bolsillo y volvió a mirarlo. PELIGRO MORTAL.

-Bueno, es solo que… uhh, Chastity y yo solíamos ser grandes amigos en el colegio, y como que siempre estuve enamorado de ella. Pero entonces… bueno, ella solía burlarse de mí por no tener ningún amigo hombre, por lo que cuando conocí a Phillip, los presenté y… supongo que por algún motivo ellos pensaron que yo intentaba emparejarlos, aunque no estaba haciéndolo, y en realidad mis sentimientos nunca pasaron, ¿sabes? Y luego pasó todo ese asunto con Zandicus, y…

-¡Si estuviste enamorado de ella durante todos estos años, entonces debiste decirle algo a Phil, antes de que cualquier cosa pasara entre ellos dos! Él se habría hecho a un costado si se lo hubieras pedido.

-Sí, lo sé, pero estaba nervioso y…

-Bueno, ¡jodidamente mal! ¡Perdiste tu oportunidad! Ahora, termina esto de inmediato, antes de que tenga que llamar a malditos refuerzos.

Seth palideció – Tú no… no irás a decirle a Phil…

-¡Joder, no! ¡Eso lo destruiría! – exclamó Draco - ¡Estaba hablando de Caroline!

-Merlín, ¡eso es peor! ¡Ella de verdad me asesinaría!

-¡Y te lo tienes bien merecido! ¡Esto no está bien, Seth! Acaba con esto – exigió.

-Sí, sí, lo haré. He… he querido hacerlo. Yo solo… no puedo despegarme de ella.

Draco tomó su reloj de nuevo y lo abrió.

-Bueno, más de vale hacerlo, joder, porque…

La voz de Draco se desvaneció al mirar el reloj de oro en sus manos. Su garganta se puso seca y su corazón literalmente se saltó un latido. No podía creerlo.

-Draco, ¿qué sucede? – preguntó Seth, dando un paso adelante – Acaso… - tragó pesado - ¿Acaso el nombre de Hermione desapareció?

Draco negó con la cabeza. Entrecerró los ojos para asegurarse de estar viendo bien. No había forma de confundirse. De repente, su corazón volvió a latir, esta vez saltando con rapidez en su pecho.

-Viajando… - susurró.

-¿Qué? – preguntó Seth, acercándose.

-Viajando… - repitió él - ¡Está viajando! ¡Está viajando!

Draco estampó el reloj contra el rostro de Seth para mostrarle de qué estaba hablando. Seth jadeó. No podía creerlo. Por primera vez, en casi dos semanas, el nombre de Hermione se había movido de "PELIGRO MORTAL" a "VIAJANDO". Ella estaba en movimiento. Y ellos tendrían que actuar rápido.

(1) Rayo. Lo dejo en inglés porque queda más lindo el nombre.


Nota de la Traductora: Hola! Que lindo es estar de vuelta por aquí, respirando aires fanfictioneros! Qué más decirles que lo de siempre, exaaaaaamenes finales, pero por suerte aprobé! (Todos deben pensar que siempre me va bien en la facu, porque solo aviso cuando apruebo, pero no crean jajaja también tengo algunos aplazos jajaja) Ennnn fin, estoy muy contenta por regresar, tenía varios fics en la cola por leer, todavía tengo pendiente el capi nuevo de Cruel y Hermoso Mundo, y durante la Semana Santa (Felices Pascuas a todos!) me DEVORÉ la trilogía de Isabel Allende: La Ciudad de las Bestias, El Reino del Dragón de Oro y El Bosque de los Pigmeos. Al primero lo leí hace aaaaños, y recién ahora leo los otros dos. Qué decirles de esos libros? MEGA recomendados, y definitivamente de mis preferidos. Son puros, tan llenos de intensos e importantes mensajes para el alma, amistad de la BUENA, no, no, no, de verdad chicos, anímense a leerlos, porque son realmente supremos.

Un poquito del fic, a ver... nos habíamos quedado en que Goyle recibe la "agradable" noticia de que va a ser padre del hijo de su mejor amigo, incluso contra su voluntad. Y gracias a Merlín decide revelarse contra todo, meterse en esa habitacion con Pansy y darle a entender a Daphne que toda oportunidad de "arreglar" ese intento de matrimonio no tiene sentido. Bien por él. No solo eso, sino que los dos terminan de ayudar a Hermione a escapar. Al fin! Qué harán ahora? Nerrrrvios!

Bueno, sé que la espera por estos capítulos fue enorme, y me disculpo de nuevo, así que voy a intentar volver prontitisimo para compensar.

Los comentarios... qué decirles que no sepan ya, y sin repetirme en la otra actualización: es hermoso leer sus palabras, así que gracias de verdad a quienes se toman esos dos segunditos extra para dejar un comentario.

SALESIA: definitivamente Goyle no sabe hacia donde ir, hasta este momento! parece haber decidido dónde está parado, y ojalá se mantenga firme, aunque desde una posicion desde donde le sea posible ayudar a la Comunidad del Dragón jajaja Pansy también está ayudando mucho, demasiado ya, en dejarse vencer para permitirle escapar. Bien por ella también. Y sí, Astoria sabe muy bien con quién están sus lealtades, quiere demasiado a ese pelirrojo, así que no dudará en condenar a su familia, aunque todo depende de cada situacion.. Ethan... es complicado, ya veremos! Muchas gracias siempre por hacerme disfrutar tus predicciones y sospechas. Es un placer leerte. Disfruta el capi :)

Bliu Liz: jajaja es cierto! Lena pone todos esos datos juntos y amontonados, que poco a poco van tomando forma por separado, llevandonos por distintos caminos. Interesante esa sospecha! también va anotada a mi libretita donde llevo la cuenta de hacia donde apuntan las mayores apuestas. Muchas gracias por comentar, nena! besote, y que disfrutes el capi!

Lily Leon: jajajaja será un gran lector si su mamá sigue alentándolo a eso :) No te sientas mal si Pansy te cae bien, comienza a reinvindicarse con todo lo que va haciendo. y Goyle, bueno, uno comete locuras por amor, pero aquí vemos que le pone un stop a Daphne, y ya era hora. jajaa besote enorme reina gracias por el comentario y que disfrutes el capitulo!

Info sobre McFly/McBusted: esos pillos están de Tour por toda Inglaterra, Gales e Irlanda, pero ni pintan por venir aqui a Argentina. No valen nada jajajaja en fin, si tienen ganas de escuchar algo de ellos, busquen en Youtube el Cd completo que se llama McBusted Deluxe... es taaaaaan rgaetñohaeñt perfecto, que ya es necesario escuchar todas sus canciones. 23.59 está muy muy muy buena!

Bueno, ya me retiro a ver si aprovecho lo poquito que me queda del día para avanzar las traducciones, que estoy hiper atrasada.. cuakkkk!

Muchisimas gracias por la buena onda, siempre! Buen inicio de semana!

Pekis :)