Fighting For The Malfoys
-Luchando por los Malfoys-
-Perdón la tardanza, estuve sumamente complicada con las cosas. Este probablemente es el capítulo más largo de todos, e incluso la autora admitió que debería haberlo dividido, pero aquí esta. ¡Disfruten!
Capítulo 30 – Avances
La Navidad se acercaba rápidamente, y Draco no podía creer que fuera a pasarla sin Hermione. Se supone que iba a ser su primera Navidad como una pareja casada, y aquí estaba él, solo y miserable. Ni siquiera quería pensar en cómo debía estar sintiéndose ella. Probablemente ciento un veces peor que él.
En realidad, a Draco le habría gustado simplemente pasar por alto la Navidad, pero no podía hacerlo con un niño viviendo con él. Teddy estaba realmente emocionado por estas fiestas, e incluso le rogó a Draco que compraran un árbol, por lo que un fin de semana él y Phillip lo llevaron a comprar uno. Más tarde ese día, invitaron a Andrómeda, lo decoraron y bebieron chocolate caliente junto al fuego. Aparentemente, era una tradición en la familia Tonks.
Cada día desde entonces, Teddy hacía una nueva decoración para el árbol. Pensaba que no se veía muy hogareño, algo percibido hasta por un niño de cuatro años.
Ahora, justo unos días antes de la Navidad, Luna estaba ayudando a Draco a escoger un regalo para Teddy, por lo que necesitaban sacarlo de la casa. Teddy y él pasaron el día de compras en el callejón Diagon, pero después, Draco tuvo que ir a la Cámara del Amor. Pasaba allí al menos un rato cada día, solo en caso de que ese fuera su día de suerte.
Kingsley había encontrado, de alguna forma, un modo de que solo los miembros de la Comunidad del Dragón pudieran ingresar al Ministerio los fines de semana. Era el mismo tipo de magia que Draco y Hermione habían utilizado para mantener a personas que no habían sido invitadas fuera de su boda. Siempre y cuando sus nombres estuvieran en la lista, podían viajar allí por Red Flú.
Teddy estaba sentado en la mesa comiendo una golosina mientras Draco hojeaba los diarios que Astoria había organizado, tratando de encontrar algún avance. Phillip lo ayudaba, mientras Neville y Hannah mantenían a sus padres entretenidos.
En cierto momento Draco pudo sentir un par de ojos sobre él. Levantó la mirada para encontrarse a Hannah observándolo.
-¿Qué sucede, Hannah, osita?
Neville levantó los ojos y lo fulminó con la mirada. Draco solo sonrió con burla.
-¿Pudiste hablar con Astoria? – preguntó Hannah, sin inmutarse por el apodo – Ha pasado un mes desde que regresó a la casa de sus padres, y estoy enferma de preocupación.
-Sí, su padre la tiene con la soga corta – dijo él – Pero la visito en el trabajo al menos una vez por semana. Está bien, solo muy, muy aburrida. No ha visto a Daphne desde que llegó.
Hannah frunció el ceño – Es solo que no comprendo lo que pasó entre ella y Ron. Parecían tan felices.
Draco se encogió de hombros – Ella cree que su padre tuvo algo que ver con eso, pero le pregunté a la Comadreja al respecto y él dice que no es así. Que sus sentimientos cambiaron simplemente. Es un maldito idiota, si me lo preguntas. Jamás cambiará.
Hannah suspiró - Espero que cambie de idea. Ella realmente está loca por él.
Draco asintió. Era cierto, a pesar de que no podía imaginarse el por qué. Él solo deseaba que ella siguiera adelante. Ya había pasado un mes. Su más larga ruptura. Y esta vez él la había corrido de su casa. Literalmente. Un movimiento bastante estúpido. Y justo cuando Draco comenzaba a pensar que Ron era un buen tipo después de todo. Cambió de idea rápidamente.
-¡Mamá, deja de tocar eso!
Draco volteó para encontrarse a Neville tratando de alejar a su madre de una estantería. Había estado tratando de tomar un libro de allí desde hace un par de semanas. Y siempre del mismo lugar…
-Déjala agarrarlo, Longbottom. Quiero ver cuál es el que busca.
Neville dejó ir a su madre, quien dio un paso al frente de nuevo. Sus dedos acariciaron un par de libros antes de finalmente detenerse sobre el lomo de un libro. Lo sacó y se lo arrojó a Neville. Él miró la portada.
-Es solo Historia de Hogwarts. Nada espe… ¡Mamá!
Alice Longbottom no había terminado. Había movido su cabeza cerca del lugar donde había estado el libro y había mirado el oscuro espacio antes de meter la mano por allí. Aparentemente, había algún tipo de palanca oculta porque ahora la estantería comenzaba a moverse. Y en su lugar, apareció una nueva habitación.
-¡Un cuarto secweto! – exclamó Teddy con dicha. Intentó salir corriendo hacia allí, pero Hannah lo agarró justo a tiempo.
-Deja que los adultos miren allí primero, Teddy – dijo ella.
Él hizo un puchero pero no intentó volver a moverse.
Draco y Phillip se levantaron y caminaron hacia la nueva habitación, a la que Neville intentaba impedir el paso a sus padres. Estaba oscura como boca de lobo.
-Lumos – murmuró Draco, moviendo lentamente su varita hacia la oscura habitación.
No podía ver nada más que paredes avejentadas de piedra, por lo que dio un paso más adentro, sosteniendo su varita lo más adelante posible. Pudo notar algunas antorchas a los costados en las paredes.
-¡Incendio!
Draco repitió eso varias veces hasta que la sala completa estuvo iluminada. Era una habitación circular con paredes tan altas que parecían ascender por siempre. Miró a su alrededor con curiosidad antes de caminar al centro del salón. Tan pronto como lo hizo, levantó la mirada. Algo caía lentamente del oscuro abismo que se elevaba sobre su cabeza. Sostuvo sus manos en alto, y atrapó un pedazo de pergamino.
-¿Qué es? – preguntó Phillip, dando un paso hacia adentro con duda.
-Es un hechizo – dijo Draco, leyendo el pergamino – Bueno, una serie de hechizos, en realidad. Parece como si todos los que estuvieron aquí lo fueron adaptando levemente.
-¿Qué tipo de hechizo? – preguntó Neville desde la otra habitación, dado que seguía tratando de contener a sus padres.
Draco se encogió de hombros – No lo sé. Phil, - levantó la mirada para verlo - ¿Te importaría ser mi muñeco de pruebas?
-Realmente preferiría n…
-¡Tuitio!
Phillip chilló como una niña pequeña y cerró sus ojos con fuerza mientras una extraña luz azul emergía de la varita de Draco y lo rodeaba. Se amoldó a la forma de su cuerpo antes de brillar con más intensidad, y luego desaparecer.
Phillip abrió un ojo, y luego el otro - ¿Qué sucedió?
-No tengo idea – dijo Draco.
-¡Se veía como algún tipo de escudo! – gritó Neville.
-Fue muy bonito, ¿verdad, Teddy? – preguntó Hannah.
-¡Fantástico!
Draco volvió a mirar el pergamino, y luego de nuevo a Phillip, y al pergamino, y a Phillip, y al pergamino…
-Cuando Hermione me contó por primera vez sobre esta habitación, mencionó que el objetivo de Gappelish era replicar de alguna manera el autosacrificio por amor en un hechizo, y no he dejado de preguntarme por qué no hay notas sobre eso en la habitación principal. ¿Creen que sea esto?
Draco hizo una pausa y esperó que los otros respondieran.
Neville dio un paso al frente, sosteniendo sus brazos a sus costados para evitar que sus padres pasaran – Bueno, el autosacrificio por amor actúa en cierta forma como un escudo, y ese ciertamente se veía como un hechizo escudo.
Phillip respiró profundamente, se acercó un poco más a Draco y se detuvo con firmeza – Prueba el siguiente.
Draco levantó las cejas - ¿Estás seguro?
Phillip asintió – Por Hermione, ¿verdad? Hazlo.
Y Draco lo hizo. Y al siguiente. Y al siguiente. Hasta que hizo cada uno de los hechizos del pergamino. Ninguno era perfecto, pero los garabatos de los Longbottom al final eran definitivamente los mejores. Creaban un escudo que brillaba alrededor de Phillip durante unos buenos cinco minutos. Le dispararon unos cuantos hechizos que, si hubieran tenido éxito, habrían causado demasiado daño. Por los primeros minutos todos fueron repelidos, pero después, los más poderosos lograron romper el escudo.
Draco frunció el ceño – Necesita trabajo.
-Aun así, es un gran avance, Draco – dijo Hannah, quien ahora estaba sentada contra una de las paredes de la habitación, con Teddy en su regazo.
-Lo sé – dijo él – Solo esperaba que esto fuera más fácil.
-Creo que el punto de todo esto es que no sea fácil – dijo Phillip.
Para ese momento se había hecho tarde y Draco tenía que llevar a Teddy a casa y meterlo en la cama. Pero, antes de irse, tomó uno de sus cuadernos y escribió los hechizos que fueron más útiles del pergamino, dado que cada vez que intentaba sacarlo de esa habitación, se volvía polvo en sus manos. Aunque siempre se regeneraba.
Durante los siguientes días, Draco regresó a la Cámara del Amor y trabajo en ese hechizo. Desafortunadamente, San Mungo no le permitió a Neville sacar a sus padres en los días entre Nochebuena y Año Nuevo, pero por lo menos ahora Draco tenía suficiente material para trabajar en casa con los hechizos. De otro modo, no habría aguantado tantos días.
En la víspera de Navidad, Andrómeda, Lucius, los padres de Hermione, Regina, Madame Rosmerta y su padre vinieron a cenar. Él, Phillip y Teddy eran los encargados de cocinar y, aunque la comida no resultó de lo mejor, era al menos comestible y eso era lo importante.
-¿Cómo es que Narcissa no está aquí, Lucius? – preguntó Emily mientras estaban sentados en la sala, bebiendo chocolate caliente mientras Teddy sacudía sus regalos bajo el árbol.
Lucius y Draco compartieron una mirada antes de que el mayor dijera – Mi esposa tenía un compromiso previo. Normalmente pasamos la víspera de Navidad en una fiesta de unos amigos, pero este año sentía que era más importante estar aquí. Desafortunadamente, no había forma de declinar el otro compromiso.
Draco tuvo que morderse la lengua. No estaba seguro del por qué su padre insistía en cubrirse por ella. No era culpa suya que ella fuera una perra materialista y egoísta.
Draco inmediatamente sintió culpa por pensar semejante cosa sobre su madre. Incluso aunque fuera cierto.
Cuando Teddy comenzó a bostezar, Draco le preguntó si quería abrir un regalo grande antes de irse a la cama. Teddy, por supuesto, dijo que sí.
-Bueno, está en el piso de arriba – dijo Draco, levantándose y sosteniendo su mano hacia él
Teddy la tomó y comenzando a saltar de la alegría mientras Draco lo guiaba por las escaleras hacia el tercer piso.
Draco se agachó hasta quedar al nivel de Teddy y le dio un pequeño apretón – Tu regalo está ahí dentro – dijo él, señalando una de las puertas al otro lado de la habitación principal.
Teddy sonrió ampliamente antes de correr hacia la puerta y abrirla de un golpe. Su boca cayó abierta mientras miraba la habitación con los ojos como platos.
La habitación había sido pintada por Luna, mostrando lo que sería la visión infantil de un sueño. Había colinas y bosques, escobas voladoras e hipogrifos gigantes. Nuevos juguetes decoraban la acolchada y dorada alfombra, y la cama que flotaba encima del suelo tenía la forma de un caballo volador.
-Es… ¿esto es mío? – preguntó Teddy después de que pasara el shock inicial.
-Claro que sí – dijo Draco, caminando detrás de él – Incluso cuando regreses a vivir con tu abuela, quiero que recuerdes que siempre tendrás un lugar para ti.
Teddy sonrió aún más y abrazó su pierna. Draco despeinó su cabecita antes de agacharse y alzarlo en brazos – Bueno, tu tía Luna hizo todas estas pinturas bonitas. Tendrás que recordar agradecerle la próxima vez que la veas.
Teddy asintió de forma entusiasta. Draco lo bajó y él comenzó a correr alrededor de toda la habitación, ansioso por investigar todas las cosas nuevas.
-Wow, te superaste, Draco – dijo Andrómeda, entrando a la habitación – No puedo imaginar cómo haré que regrese a casa después – sonrió ella.
-Sabes que esa no fue mi intención – dijo Draco, mirándola de reojo – Pero no me sentía bien redecorando el resto de la casa sin Hermione, por lo que fue lindo hacer algo diferente en este lugar.
-O quizás estabas ansioso por recuperar la habitación de invitados para ti solo – bromeó ella.
-No lo creo – dijo Phillip, subiendo las escaleras – Teddy tiene ahora su propia habitación de niño grande, y es tiempo que tú también la recuperes. Vuelve a tu habitación, Draco, y deja que yo me quede con la de invitados. Jamás fui bueno en Transformaciones, y ese sofá se vuelve siempre un incómodo colchón.
-Bueno, siempre podrías regresar a casa con tu adorada esposa…
-¡Hey, Teddy, muéstrame todo lo que te compraron! – dijo Phillip, ignorándolo por completo mientras entraba a su habitación.
Después de prácticamente arrancar a Teddy de sus cosas nuevas, Draco le leyó una historia de navidad hasta que se durmió.
Los adultos bajaron nuevamente, donde bebieron cerveza de mantequilla y whiskey de fuego junto a la chimenea. Los Granger fueron los primeros en irse – dado que tenían que conducir – seguidos poco después por Madame Rosmerta y su padre. Lucius se fue un poco pasada la medianoche, y Andrómeda estaba alistándose para partir cuando llamaron a la puerta.
-¿Santa? – dijo Draco, levantándose y yendo hacia la puerta.
La abrió un poco y echó un vistazo hacia afuera. Había una figura encapuchada parada muy cerca, tratando de alejarse de la lluvia.
-¡Oh, bien! ¡Qué bueno que estás despierto!
-¿Seth? – Draco abrió la puerta un poco más, y la luz de adentro cayó sobre los ansiosos ojos azules de su compañero de trabajo.
-Lo siento. Sé que es tarde y, bueno, Nochebuena y todo, ¡pero acabo de tener el más increíble descubrimiento!
Draco finalmente abrió del todo la puerta y dio un paso a un costado, para que Seth pudiera entrar - ¿Un descubrimiento en víspera de Navidad? ¿No deberías salir con Chastity o algo?
Seth se sonrojó mientras se quitaba la capucha – Seh, uh… eso como que terminó.
-¿De verdad?
Draco y Seth miraron a Phillip apoyado contra un sillón en la sala. Seth se sonrojó aún más.
-¿Y por qué?
Seth miró al suelo – Sabes por qué – dijo entre dientes.
Phillip no dijo nada en respuesta.
-Lo siento, no sabía que estabas aquí – dijo Seth, levantando la mirada.
-Vivo aquí – dijo Phillip, dando un paso hacia ellos.
-Temporalmente – añadió Draco con severidad – Entonces, ¿qué es este gran descubrimiento tuyo? – era hora de volver al punto.
-¡Oh! – dijo Seth, de repente recordando el motivo de su visita, y sonriendo ampliamente – Los micrófonos Muggle. Finalmente conseguí que funcionaran bien, por lo que podremos instalarlos a miles de kilómetros de aquí y escucharlos desde la comodidad de nuestras oficinas. Ya saben, como la distancia que hay desde aquí a cualquier casa de veraneo de los sangrepura.
El corazón de Draco se detuvo – No estás jodiendo conmigo, ¿verdad?
-No me atrevería a joderte, Draco. Especialmente con algo como esto. No tengo ganas de morir.
-Bueno… ¿puedo verlo? ¿Me lo enseñarías?
La sonrisa de Seth se agrandó – Es por eso que estoy aquí. Me imaginé que si esperaba más tiempo para avisarte, me asesinarías. Y, como dije, no tengo ganas de morir.
-Bueno, ¡vámonos! – exclamó Draco, caminando hacia el closet a buscar su capa.
-¿No estás olvidándote de algo, Draco? – preguntó Phillip, también yendo al closet y tomando su propio abrigo - ¿Cómo el niño en el piso de arriba?
-¡Demonios! –dijo Draco, estremeciéndose.
-No pasa nada, puedo quedarme.
Él volteó para ver a Andrómeda parada en la puerta de la sala.
Draco suspiró con alivio – Gracias – fue hacia ella y la abrazó – No tardaré mucho. Solo quiero verlo en persona antes de hacer planes para comenzar a usarlos.
-No tienes que explicarme nada. La seguridad de tu esposa es lo más importante aquí. Tómate el tiempo que necesites.
Draco asintió y fue hacia la puerta, con Seth y Phillip. Una vez afuera, se aparecieron en la oficina de Thinx y se encaminaron directamente al laboratorio de Seth. Allí, Seth tomó con orgullo el micrófono que había estado probando y se lo pasó a Draco.
-Di algo.
Draco se aclaró la garganta antes de mover sus labios cerca del micrófono y decir – Probando.
Casi inmediatamente, su voz resonó en la pequeña cajita negra que Seth tenía sobre la mesa. Seth la apuntó y sonrió.
-¿Ves? ¿Qué te dije? Y podremos tener diferentes frecuencias en cada caja, para poder mantener el rastro de cada casa que espiemos.
-Seth, si no fueras tan horrible, ¡podría besarte ahora mismo! – dijo Draco prácticamente saltando de dicha, al escucharse nuevamente. Le arrojó el micrófono a las manos de Phillip – Llévalo a tu oficina, quiero escucharlo a distancia.
Phillip no discutió. Salió del laboratorio y Draco se inclinó más cerca de la caja, esperando ansiosamente que algo sucediera.
-Uhh… probando, probando… - la voz de Phillip resonó menos de un minuto después.
Draco volvió a saltar. Esto era realmente emocionante.
-Hey, chicos… umm, hay sonidos extraños viniendo de la oficina de Sophie.
Toda emoción se desvaneció.
-Vengan, por favor.
Draco y Seth se miraron con nerviosismo antes de correr fuera del laboratorio y hacia la oficina de Sophie. Cuando llegaron, Phillip estaba parado fuera con su oído pegado a la puerta. Él se giró y les hizo señas a los otros para que se acercaran.
-Es como el sonido de algo sorbiendo. No creo que haya alguien robando el lugar, pero definitivamente es raro.
Draco y Seth se acercaron más y pegaron sus orejas a la puerta.
-Esperen – dijo Draco, alejándose – Ya escuché ese sonido antes.
Abrió lentamente la puerta y usó su varita para encender las luces de la oficina.
-¡AHH!
Sophie se levantó de donde estaba tirada en el suelo y rápidamente tomó la escoba a su lado. Lo golpeó con ella. Fuerte.
-Sophie, ¿qué demonios?
-¿Dggaco? – Sophie bajó la escoba y lo miró con curiosidad - ¿Qué estás haciendo aquí?
-Podría preguntarte lo mismo.
Draco miró a su alrededor y notó que Sophie estaba rodeada de flores Polly moradas secas. Su rostro estaba cubierto por la jalea. Cuando ella notó que él miraba eso, se limpió el rostro con su manga.
-¿Una noche dura?
-Podggías decigglo – dijo ella, levantando una flor fresca y comenzando a succionarla.
-Pensaba que irías a Francia a pasar las vacaciones con tu familia.
Sophie negó con la cabeza – No podía enfggentaggme a ellos. Ya cggeían que estaba teniendo una aventugga con Phillip cuando él estaba casado con Chastity. ¿Qué pensagguían de mí ahogga?
-Bien, lo entiendo. ¿Pero qué haces aquí?
-He estado duggmiendo aquí – dijo ella.
-¿Por cuánto tiempo?
Sophie se encogió de hombros – Casi un mes ya.
-¿Hablas en serio? – se escuchó una voz detrás de ellos.
Los ojos de Sophie se abrieron mientras intentaba ver detrás de Draco.
-Quizás debería mencionar que Phil y Seth están aquí también – dijo él.
-Sí, eso habggía sido ideal – dijo Sophie, bufando mientras se incorporaba y trataba de limpiarse más el rostro.
Draco movió su varita hacia ella para limpiarla correctamente antes de abrir la puerta aún más.
-¿Por qué no estás durmiendo en casa? – preguntó Phillip, metiendo su cabeza a la oficina.
-¿Pogg qué no estás tú allí? – preguntó ella, cruzándose de brazos.
-Porque tú estás ahí – él se acercó a ella un par de pasos.
-Bueno, no quieggo quedaggme ahí. Es toda tuya – y luego ella tomó unos cuantos pasos hacia él.
-Bueno, ¡yo tampoco la quiero! – otro paso más.
-¿De verdad, chicos?
-¡Cierra el pico, Seth! – gritaron Phillip y Sophie, sin despegar los ojos del otro.
Seth levantó sus manos defensivamente y se alejó un poco.
Una puerta se abrió y se cerró de golpe en el pasillo. Todos saltaron, y Sophie instintivamente se aferró al brazo de Phillip, mientras él se movía de forma protectora frente a ella.
-¿Qué demonios fue eso? – preguntó Draco.
Phillip y Sophie se miraron antes de, lentamente, comenzar a alejarse en direcciones opuestas.
-Aparentemente, este es el sitio de reunión para la víspera de Navidad – dijo Seth.
-Es obvio que así lo creen Sophie y tú – Draco caminó hacia el pasillo.
-¡Espegga! – exclamó Sophie, tomando su escoba del suelo y corriendo hasta quedar primera.
-Sophie, eres una bruja. ¿Por qué demonios atacarías a un intruso con una escoba?
-¿Habggías pggefeggido que te hechizagga?
Buen punto – Dame eso – Draco tomó la escoba y emprendió la marcha.
Caminaron lentamente por el pasillo, todos al mismo ritmo y con los ojos alerta. Los truenos resonaban afuera y Sophie se sobresaltó ligeramente.
La puerta del laboratorio de Seth estaba cerrada, pero definitivamente había movimiento dentro. Draco tomó la perilla de la puerta. Todos prepararon sus varitas y él la abrió.
Chastity saltó al verlos a todos parados allí, apuntándola con las varitas.
Se cubrió el corazón con una mano – Merlín, ¡me asustaron a muerte!
-¿Qué estás haciendo aquí? – preguntó Draco, dando un paso al frente.
-Phillip me envió un mensaje, diciendo que me encontraran con ustedes aquí.
Draco, Seth y Sophie miraron a Phillip y levantaron las cejas.
-¡Oh, cierto! me había olvidado de eso.
Draco y Sophie rodaron los ojos antes de entrar al laboratorio. Phillip estaba justo detrás de ellos, pero Seth no se movió del pasillo.
Phillip volteó hacia él – Seth, entra aquí.
Seth respiró profundamente antes de seguirlos dentro del laboratorio, y cerrar la puerta. Él y Chastity evitaban contacto visual.
-¿Hay alguna razón en particular por la que querías que viniera en vísperas de Navidad, Phillip? – preguntó Chastity.
-Umm… sí – Phillip miró incómodamente a Seth – No tenía idea de que ustedes dos habían dejado de verse.
Seth y Chastity lo miraron.
-Y probablemente debería haber mencionado esto antes… pero realmente no tengo problemas con esto. Y por "esto", me refiero a ustedes – señaló con incomodidad a los dos.
Seth palideció - ¿Qué?
-Sí, yo, uhh… - Phillip pasó una mano por su cabello – Puede que yo supiera que estabas enamorado de ella la primera vez que la invité a salir, hace años.
Seth pasó de estar pálido, a un brillante rojo.
-Fue un movimiento de hijo de puta, lo admito, y es exactamente por eso que no voy a meterme en medio de esto ahora. Así que… Seth, Chastity, tienen mi bendición. Solo asegúrense de mantener las muestras de afecto públicas al mínimo cuando estén frente a mí. Solo pensar en ustedes dos follando me hace querer vomitar.
-Asqueggoso. Imagen mental… imagen mental… - dijo Sophie, frunciendo los ojos y tratando de quitar la imagen de su cabeza.
Seth y Chastity seguían mirando a Phillip, ambos aún en shock, antes de eventualmente mover sus ojos hacia el otro. Pasó un largo momento antes de que ambos sonrieran. Comenzaron a acercarse, pero luego se detuvieron. Volvieron a mirar a Phillip.
-Oh, cierto. Supongo que quieren besarse. Esperaremos en el pasillo.
Phillip, Draco y Sophie se encaminaron hacia la puerta mientras Seth y Caroline se acercaban aún más. Draco llegó primero y la abrió. Jadeó al ver una figura escondida entre las sombras al otro lado. Sophie gritó y le arrancó la escoba de las manos, para luego comenzar a golpear repetidas veces al intruso.
-¡Sophie! Bruja… ¿recuerdas? – le dijo Draco, arrancándole la escoba de las manos.
Todos levantaron sus varitas y apuntaron con ellas a la figura. La persona, que se había acurrucado para evitar los golpes de Sophie, se enderezó y los miró, con sus ojos eventualmente deteniéndose en Chastity y Seth, quienes estaban abrazados al fondo.
-¿Qué demonios es esto? – dijo Zandicus Thinx, entrecerrando los ojos – Y justo cuando pensé que no podías caer más bajo.
Chastity se sonrojó levemente, pero no soltó la mano de Seth - ¿Qué estás haciendo aquí? – preguntó ella, llevando a Seth a su lado mientras daba un paso adelante.
-Te seguí – dijo él, abriéndose paso entre los otros hasta entrar al laboratorio.
-¿Me seguiste? ¿Qué, has estado espiándome?
Zandicus no respondió.
-¿Dónde demonios has estado, de cualquier modo? Se sabe que no fuiste el responsable del ataque a Sophie desde hace meses.
Zandicus no se veía sorprendido por ello – Sí, lo escuché. Pero no tenía motivos para volver, por lo que decidí pasar unos meses en Aruba. Realmente necesitaba vacaciones.
-Que bueno por ti – dijo Draco, rodando los ojos.
-No espero que tú me entiendas – dijo Zandicus. Movió su mirada hacia Phillip – Sé que tuvimos nuestras diferencias en el pasado, pero el motivo por el que seguí a Chastity hasta aquí fue porque esperaba encontrarlos a ustedes. Me gustaría ofrecer mis servicios.
Phillip levantó las cejas - ¿De verdad? ¿Cómo es eso?
-Supongo que ya se enteraron de que los sangrepura están reclutando gente para esta guerra "profetizada".
-Así es – dijo Phillip, mirando a Draco.
-Bueno, vinieron a buscarme una semana atrás, y todavía no tengo una respuesta para darles.
-¿Estás diciendo que te gustaría ser un agente doble? – Phillip no pudo evitar reírse un poco.
-Sí, es lo que estoy diciendo.
-¿Y qué ganas con esto? – preguntó Draco, dado que solo había algo demasiado obvio en juego.
Zandicus sonrió – Creo que ya saben qué podría ganar.
-¡Uh, Uh! ¡Ni hablagg! – exclamó Sophie, dando un paso al frente - ¡Ganamos el nombgge Thinx de foggma justa! ¡No hay modo alguno de que te dejemos quedaggtelo!
-Espera un minuto, Soph – dijo Phillip, levantando su mano e impidiendo que ella caminara hacia el mago que odiaba – Si Zandicus es capaz verdaderamente de conseguirnos información útil, entonces digo que se lo demos.
La boca de Sophie cayó abierta - ¿Qué? Peggo Phillip…
-Hay cosas más importantes que un estúpido nombre en juego en este momento – Phillip miró a Zandicus – Si consigues darnos información útil que podamos utilizar para guiarnos hacia Hermione, el nombre vuelve a ser tuyo.
-Phil, ¿estás seguro de esto? – preguntó Draco – Sé cuan importante es el nombre Thinx para ti.
-Sí, bueno, Hermione es más importante, y estoy seguro de que Zanzar lo entendería. Además, el trato solo será válido si él tiene éxito, y dudo mucho que no vaya a traicionarnos.
-No lo haré – dijo Zandicus, muy seriamente – Pero probablemente deberíamos mantener esto como un contrato de palabra. Mejor no tener pruebas escritas de esto.
Sostuvo en alto su mano. Phillip la miró con renuencia antes de estrechársela. Cuando todo terminó, ambos se limpiaron las manos con sus capas.
-Estaré en contacto.
Zandicus se encaminó hacia la puerta. Antes de irse, volvió a mirar a Chastity, y luego hacia las manos unidas de ella y Seth. Hizo una mueca.
-Cuando termines de tontear, Chastity, avísame.
Y con eso, se marchó. Sophie le sacó la lengua antes de cerrar con un portazo.
-Se está haciendo tarde – dijo Draco, caminando hacia la pequeña caja conectada al micrófono - ¿Te importa si me llevo esto a casa, Seth? Quiero experimentar un poco con el antes de imaginar un plan donde usarlos.
-Por supuesto – dijo Seth – Me aseguraré de que haya varios de ellos funcionando para Año Nuevo. De esa forma, podremos comenzar a implantarlos de inmediato.
-Gracias – dijo Draco - ¿Todavía tienes el micrófono, Phil?
Phillip tomó el pequeño aparatito de su bolsillo y se lo pasó.
-No me odies, pero sabes que no podemos permitir que Sophie pase la Navidad, sola en su oficina, ¿verdad?
Phillip miró a Sophie y se sonrojó.
-Dggaco, no pasa nada – dijo ella – De veggdad estoy bien.
-Pero en realidad no lo estás – dijo él – Es solo un día. Podrán sobrevivir ustedes dos.
Sophie se mordió el labio y miró de reojo a Phillip, sin querer decir nada hasta escuchar su aprobación.
-Es la casa de Draco – dijo él – Si él quiere que vayas, no puedo decir que no.
-Bueno, con una invitación como esa…
-Ignóralo, Soph – dijo Draco, levantando la caja – Solo háganme un favor y aparézcanse en mi casa tomados de la mano. Tengo un fotógrafo que pasa horas fuera de casa y no quiero que tome alguna que se vea sospechosa.
-Solo déjame que busque mis cosas y estaggé lista – dijo Sophie, abriendo la puerta y saliendo del laboratorio.
Draco miró entre Phillip y la puerta abierta varias veces hasta que el mago atrapó la indirecta y, con un gruñido, la siguió.
Tan pronto se marcharon, Draco miró de nuevo a Seth y Chastity, quienes estaban reclinados uno contra el otro, y se daban un tierno beso.
-Espero que sepan que las demostraciones públicas de afecto también se aplican a todos nosotros – sonrió él con burla – Feliz Navidad a ambos. Y visita a tu madre – dijo él con severidad a Seth, antes de aparecerse en casa.
Apenas había terminado de desbloquear la puerta principal cuando dos Pops sonaron detrás. Phillip y Sophie se sostenían de las manos con incomodidad mientras subían los escalones. Justo a tiempo, el fotógrafo apareció y les tomó una foto.
-Traviesos – les guiñó un ojo.
-¿Realmente no tienes nada mejor que hacer con tu tiempo? – protestó Draco antes de abrir la puerta y entrar.
Sophie y Phillip entraron justo después y él cerró su puerta en silencio. Inmediatamente se soltaron. Una rápida mirada a la sala les demostró que Andrómeda se había dormido en el sofá.
-Parece que tu cama ya está ocupada, Phil.
Todos caminaron hacia las escaleras.
-Solo una de las habitaciones de huéspedes está amoblada. Supongo que dormiré en mi propia habitación esta noche, pero ustedes tendrán que arreglárselas solos.
Phillip y Sophie protestaron.
-¿De verdad, Draco?
-¿Qué? No voy a dejar que ninguno de ustedes duerma en mi cama. Arréglenselas solos – giró en redondo y subió las escaleras – Los veré en la mañana.
Había pasado mucho tiempo desde la última vez que Draco durmió en su propia habitación. La cama estaba impoluta. Caminó hacia allí y se sentó, acariciando con cuidado una almohada antes de olerla. Todavía olía a ella. Suspiró.
Draco se levantó y colocó los micrófonos y la caja en la cómoda antes de desnudarse hasta los bóxers. Desde el momento en que comenzó a trabajar en la habitación de Teddy, supo que las noches volverían a ser solitarias, pero supuso que todo valía la pena al ver el rostro del niño cuando la vio.
Después de treparse a la cama, Draco permaneció quieto por un momento, mirando fijamente el oscuro techo. Habían pasado casi cuatro meses desde la desaparición de Hermione. El hecho de que todavía no la habían encontrado le daba ganas de vomitar. Daría lo que tuviera y más por volver a tenerla entre sus brazos en ese momento.
Draco se durmió lentamente, con visiones de Hermione en su cabeza. En cierto momento durante la noche, una leve canción le llegó a los oídos con la voz de ella:
¿Estás durmiendo bajo el sauce?
Las estrellas titilan mientras lo más profundo de tu corazón sangra.
Recuéstate contra la suave almohada,
Mientras el verdadero amor entra en los sueños de tu mente.
Draco se despertó bañado en sudor frio.
-¿Hermione? – llamó.
Nadie respondió, pero habría jurado que había escuchado su voz. Era la cosa más real que había sentido en mucho tiempo.
Cuando la mañana llegue lo encontrarás allí.
Esperando por ti mientras lo más profundo de su corazón sangra.
El amor puede ser verdadero pero no siempre es justo.
Mientras las visiones del verdadero amor entran a tu mente,
Draco miró a su alrededor, frenético. Era ella. Tenía que ser ella. Esa voz desafinada pero aun así dulce. La reconocería en cualquier parte.
Pero la habitación estaba oscura, y vacía. Ella no estaba aquí y, al instante, la voz se desvaneció.
Draco volvió a recostarse y se frotó el rostro con las manos, solo para que terminaran húmedas. Ni siquiera se había dado cuenta de que estaba llorando. No sabía exactamente qué acababa de pasar, pero lo que fuera, sabía que la había sentido allí. De alguna forma, simplemente sabía que Hermione había estado cantando esa canción. Pero ¿cómo había llegado hasta él? Puede que su amor sea fuerte, pero magia como esa era casi inexistente. ¿Acaso había intentado buscarlo? ¿O era todo un accidente?
Draco negó con la cabeza y se secó unas cuantas lágrimas antes de volver a cerrar los ojos. Estaba siendo ridículo. Fue simplemente un sueño muy real. Nada más.
Le tomó algo de tiempo, pero eventualmente Draco volvió a dormirse. Pero la voz no regresó.
XXX
La Navidad llegó y pasó, y antes de que Draco se diera cuenta, era Año Nuevo. Apenas unos días después, discutía de estrategias con Harry y Neville, sobre cómo iban a implantar los micrófonos en las casas de los sangre pura.
El plan era que los Aurores fueran nuevamente en otra ronda de visitas casuales, mientras Draco los seguía, cubierto por la capa de invisibilidad de Harry. Ellos distraerían a los dueños mientras él iba por allí, colocando los micrófonos alrededor de las habitaciones principales de la casa. También buscaría donde pudiera y mientras le fuera posible, pero todos los dueños se mostraban demasiado ansiosos de que los Aurores se fueran, y no pudo tener mucho tiempo extra para hacerlo.
Fue realmente extraño cuando llegaron a la casa de verano de los Greengrass. Goyle y Daphne no estaban allí, dado que estaban en unas vacaciones previas al bebé, pero su padre sí, y se veía bastante renuente a dejarlos pasar.
Mientras Arron guiaba a Harry y Neville por un recorrido por la casa – su modo de demostrar que no tenía nada que ocultar – Draco colocó varios micrófonos. Dos en el recibidor, uno en la cocina, y otros más en los pasillos.
En cierto punto, escuchó que una puerta se abría y notó a Blaise salir de allí. Comenzó a caminar hacia la parte trasera de la casa, pero cuando escuchó las voces se apresuró en la dirección contraria.
Draco se encontró de repente extremadamente ansioso por saber qué había detrás de esa puerta. Tan pronto Blaise se marchó, la abrió levemente, pero solo consiguió visualizar una escalera que bajaba antes de que Harry, Neville y Arron Greengrass aparecieran por el pasillo.
Draco se presionó contra la pared y, cuando los tres pasaron por allí, empujó a Harry hacia la puerta que había dejado ligeramente abierta. Harry se tropezó con ella y apenas logró estabilizarse antes de caer por las escaleras. Fulminó con la mirada el aire, en la que pensó que era la posición de Draco, antes de mirar las escaleras de nuevo.
-¿Qué hay ahí abajo?
-Solo un viejo sótano – respondió Arron – Diseñado por mi padre durante la primera guerra, por lo que entenderán por qué nunca vamos allí abajo.
-Si nunca bajan, ¿Por qué está la puerta abierta?
-No estoy seguro – dijo Arron, obviamente pensando en las numerosas formas en las que quería asesinar a Blaise después de esto.
-¿Le importa si echamos un vistazo? – preguntó Harry, ya en camino hacia abajo.
-Para nada – dijo Arron, siguiéndolos con renuencia.
Neville bajó después de ellos, y Draco fue al último, asegurándose de bajar un escalón al mismo tiempo que Neville, para que Arron no escuchara un par de pisadas extra.
El sótano era, obviamente, algún tipo de prisión. Cada familia sangrepura tenía una así. Había cerca de una docena de celdas y todas parecían estar vacías, pero Draco tenía la sensación de que había alguien más allí abajo con ellos. Casi podía sentir una leve y superficial respiración, pero simplemente podría tratarse de una casa vieja haciéndole jugarretas. Aun así, deseaba tener un micrófono extra para colocar aquí abajo, porque definitivamente algo pasaba por alto.
-Entonces, ¿no han usado este lugar desde la primera guerra? – preguntó Harry, caminando hacia la parte trasera de la prisión.
Arron lo miró con cuidado, con los ojos girándose levemente hacia la celda izquierda más alejada – En realidad, ni siquiera fue usada en ese entonces. Mi padre la construyó como precaución pero, como estoy seguro de que ya lo sabe, nadie en mi familia fue Mortífago.
-Sí, lo sé – dijo Harry, mirando la celda que Arron no dejaba de mirar. No había nada allí.
-Bueno, si ya terminó de invadir el hogar de mi hija y mi nuero, Sr. Potter, creo que es momento de que se marche.
-Sí, supongo que sí.
Harry se encaminó hacia las escaleras. Neville se detuvo un segundo extra para dejar que Draco pasara primero, ambos asegurándose de imitar las pisadas de Harry. Arron fue el último en subir, y cerró con seguro la puerta detrás suyo. Tan pronto lo hizo, la mano de Pansy resbaló fuera de la capa de invisibilidad que Blaise había colocado encima de su cuerpo inconsciente.
Una vez fuera, Harry y Neville montaron sus escobas. Harry esperó hasta sentir a Draco trepado detrás suyo antes de despegar.
-¿Qué te pareció el sótano, Malfoy? – preguntó Harry, tan pronto estuvieron a cierta distancia.
-Zabini salió de allí – respondió Draco – Me habría gustado tener más micrófonos a mano, porque juraría que sentí algo allí abajo.
-Sí, también yo – Harry miró a Neville, quien fruncía el rostro como si estuviera inmerso en sus pensamientos – Neville, ¿qué sucede? – preguntó.
-No es nada. Solo que… ¿recuerdan que la última vez aquí tuve que usar el baño?
Harry asintió.
-Bueno, acabo de darme cuenta que durante nuestro recorrido, no pasamos por ese baño. Y juraría que fuimos por todas partes. ¿Acaso nos pasamos algún pasillo?
-No lo creo – dijo Harry – Y no sentí ningún tipo de magia allí, además de ese maldito escudo anti aparición.
-Si hay suficiente tiempo, una bruja o mago poderoso es capaz de colocar un escudo mágico indetectable – dijo Draco – Probablemente estuvieron anticipando tu regreso desde hace tiempo.
-¿Crees que Hermione está allí en alguna parte? – preguntó Harry.
Draco respiró profundamente – No lo sé – respondió con honestidad.
Pero en realidad esperaba que no estuviera allí. Porque, de lo contrario, no creía posible que Goyle no lo supiera. Y Draco no podía soportar otra traición. Ya había demasiadas traiciones en su vida.
XXX
Lucius dejó su teléfono sobre su escritorio después de leer el mensaje de texto que Draco acababa de enviar en cadena a todos sobre los micrófonos. Parecía que el Año Nuevo había comenzado muy bien.
Pensando que debería celebrar, Lucius se estiró hacia un cajón de su escritorio y sacó una botella de licor. Frunció el ceño a notar que estaba casi vacía. Curioso. No recordaba haber bebido tanto.
-¡Fluckey! – exclamó, pero la elfa doméstica no apareció. Narcissa debió enviarla a hacer algún recado. Suspiró antes de abandonar su oficina y encaminarse hacia la cocina.
Tan pronto se marchó, Narcissa salió de una de las habitaciones de ese pasillo y se metió en su oficina. Una vez dentro, escaneó el área antes de que sus ojos finalmente aterrizaran en el teléfono Muggle de su escritorio. Fue hacia allí y lo abrió.
Narcissa había visto a Lucius utilizarlo lo suficiente como para saber cómo funcionaba. Inmediatamente fue hacia los mensajes recibidos y comenzó a leerlos, como hacía todos los días para encontrar algo que fuera información valiosa para los sangre pura.
El mensaje más reciente era sobre algo llamado "micrófono". Escuchó a Lucius hablando sobre ellos por teléfono una vez. Era algún tipo de aparato Muggle para grabar. Y solo podía asumir que si Draco decía que ya estaban colocados, significaba que los habían implantado en los hogares de los sangre pura. Narcissa sonrió. Esto era justo el tipo de información que necesitaba.
Dejó el teléfono y usó su varita para controlar que no hubiera ninguna presencia en el pasillo, antes de salir de la oficina de Lucius. Pasó por su habitación y tomó su capa del closet antes de encaminarse a la sala. cuando llegó, Lucius salía justo de la cocina con una botella de licor en sus manos.
-Voy a salir por un rato – dijo ella, mientras caminaba hacia la chimenea.
-Lo que te haga feliz, querida mía – dijo Lucius con frialdad. Se encaminó hacia su oficina sin siquiera mirarla.
Narcissa suspiró antes de tomar un puñado de polvos flú y arrojarlos a las llamas. Dio un paso dentro de la chimenea y dijo – Residencia de Verano Greengrass.
Arron Greengrass había hecho que, si la gente quería viajar por red flú hacia su casa de veraneo, terminara en su lugar en el pueblo local. Narcissa llegó a un pub, e inmediatamente salió y se encaminó hacia una vieja tienda de libros. La chimenea de ahí era la única que podía llevarla al lugar correcto.
Narcissa volvió a arrojar un puñado de polvos flú y repitió – Residencia de Verano Greengrass.
Esta vez, terminó en salón de ellos, donde Arron Greengrass, Gorden Goyle, Stuart Parkinson, Orson Crabbe, Quincy Nott y Wiley Rosier estaban reunidos. Todos parecían estar en medio de una conversación muy seria.
-Narcissa – dijo Arron, levantándose - ¿A qué le debemos el placer?
-Espero no interrumpir – dijo ella.
-No, no. Solo estábamos conversando sobre…
-¿Sus visitantes? – dijo ella, levantando una ceja.
Arron sonrió – sí, en realidad. Supongo que tu presencia aquí significa que tienes algo de información para nosotros.
-Así es – dijo Narcissa, sacando su varita y haciendo un hechizo para detectar elementos muggles. Lo siguió hacia una pequeña mesa junto a uno de los sofás y metió la mano bajo ella, sacando un pequeño y negro artefacto.
-¿Qué es…?
Antes de que Arron pudiera decir algo más, Narcissa lo arrojó al suelo y lo destruyó con su tacón.
-Se llama micrófono – dijo ella, levantando los restos y pasándoselos a Arron – Sospecho que encontrarán uno en todos sus hogares. Es tecnología Muggle utilizada para escuchar conversaciones.
-Bueno… definitivamente nos salvaste de un problema – dijo Arron, pasando el aplastado artefacto a sus compañeros, para que le echaran un buen vistazo.
-¿Significa que ya puedo verla?
Todos los hombres intercambiaron una mirada.
-Una pregunta primero – dijo Arron – Sabemos por fuentes confiables de que tu hijo ha conseguido regresar a la Habitación Siempre Cerrada. ¿Qué hace allí?
-Lo mismo que siempre – respondió Narcissa – Tratando de crear un nuevo poder profético.
Todos los hombres rieron.
-¿Qué es tan gracioso? – preguntó ella.
-Oh, ya lo verás – dijo Arron.
Blaise entró de repente a la habitación – Está intentando hechizarme de nuevo. No sé como hace para mejorar cada vez más su magia.
-Si tienes tanto miedo de ella, manda a Theo – dijo Arron.
-Se niega a ir – dijo Blaise, recién notando a Narcissa – Sigue enojado porque ustedes no lo dejan salir.
-Sus servicios son necesitados aquí – dijo Quincy, levantándose.
-Oh, por favor. ¡Ni siquiera me dejan mandarle una carta a mi jodida novia! – exclamó Theo desde Merlín sabe dónde - ¡Ha pasado un mes! ¿Tienen idea de lo irracional que es esto?
-Si te dejo mandarle una carta, ¿dejarás de actuar como un maldito niño? – exclamó Quincy hacia las paredes.
Una pausa. Theo de repente apareció desde una pared donde aparentemente había estado escondido. Narcissa estaba ligeramente sorprendida. Ni ella era capaz de atravesar las paredes, y él parecía estar en medio de ellas.
-Lo consideraría – dijo Theo – Pero no volveré a cubrir a Zabini de nuevo. Quizás si él dejara de comportarse como un idiota, ella dejaría de maldecirlo cada vez que se apareciera en la habitación.
-Oh, esto es ridículo – dijo Arron – Simplemente que vaya el maldito vampiro y terminemos con todo esto.
Un flash - ¿Me llamó?
Los ojos de Narcissa se enfocaron en el recién llegado. Pudo contener un jadeo, pero su boca cayó abierta ligeramente. Allí, parado justo frente a ella, estaba su primer novio, Ethan. Y no había envejecido ni un día.
Arron la miró con los ojos abiertos ampliamente y gruñó antes de decir – Por favor, no entres corriendo con tan poca delicadeza cuando tenemos invitados, Ethan.
-Lo lamento – dijo el vampiro, mirando de reojo a Narcissa. Su propia boca cayó abierta un poco al verla. Pero se recompuso – ¿Necesitaba algo?
-Sí, quiero que alimentes a la prisionera en un rato, pero primero, ve y átala de brazos y piernas. Tenemos que darle una visita.
-Por supuesto – dijo Ethan, apresurándose a salir de la habitación, sin despegar sus ojos de Narcissa.
Cuando se marchó, Arron preguntó - ¿Pasa algo malo, Narcissa?
Ella entrecerró los ojos en su dirección – No seas condescendiente conmigo, Arron. Sabes perfectamente qué es lo que va mal. ¿Qué está haciendo él aquí?
-¿Ethan? – dijo Arron, mirando en la dirección por la que acababa de alejarse el vampiro – Es mi sirviente. Lo ha sido por años – volvió a mirarla – Solo para dejar algo en claro, no tiene recuerdos de su vida pasada, y preferiría que siga de ese modo.
-¿Pero cómo…?
-Te sugiero que hables de ello con tu esposo.
Narcissa palideció.
-Ahora – sonrió Arron, e hizo señas hacia el pasillo de la izquierda - ¿Vamos?
XXX
Hermione caminaba por su habitación, sonriendo para sí misma mientras recordaba la mirada en el rostro de Blaise cuando ella lo hechizó con éxito con un Hechizo Punzante. Con la ayuda de Theo, su magia sin varita estaba mejorando drásticamente. Solo que él no había estado por aquí últimamente. Ella sabía que estaba frustrado porque su padre no lo dejaba salir. Esperaba que al menos le permitieran enviarle un mensaje a su novia, que sabía de su arreglo con Kingsley, pero, hasta ahora, no había tenido mucho éxito.
El seguro en la puerta sonó, y Hermione rápidamente se preparó para hechizar a Blaise de nuevo. Se encontró ligeramente decepcionada cuando Ethan ingresó en su lugar, trayendo consigo algunas sogas.
-¡Hermione! – dijo él, alegremente – ¡La mujer más hermosa que vi en mi vida está aquí! Juro que casi podía sentir mi corazón latir al verla.
Hermione sonrió - ¿En serio? ¿Quién es ella?
-No lo sé – dijo él – Pero me dijeron que te atara. Creo que la traerán a verte.
La sonrisa de Hermione cayó - ¿Cómo se ve?
-Hermosa – repitió Ethan, mientras caminaba hacia ella. Hermione levantó sus brazos y él comenzó a atarlos – Cabello largo y rubio, con ojos azules taladrantes. Y la piel más cremosa que vi jamás. Casi puedo imaginar lo dulce que debe saber su sangre.
-Huh – dijo Hermione, demasiado consciente sobre quién podría ser esa mujer misteriosa.
Ethan se inclinó y comenzó a atarle sus piernas – Hay algo muy conocido sobre ella. No apostaría mi dedo en ello, pero…
La puerta volvió a abrirse y Arron Greengrass entró. Cuando vio a Hermione atada y en su sitio, miró hacia atrás y dijo – Probablemente deberías prepararte.
Gorden, Stuart, Quincy, Orson, Wiley, Theo y Blaise entraron después que él, todos con sus varitas preparadas. Hermione estaba en realidad halagada de que pensaran que eran necesarias tantas personas. Su magia no había mejorado tanto.
Todos dieron un paso al costado e hicieron espacio para que entrara una persona más. Narcissa entró lentamente a la habitación, manteniendo sus ojos en Hermione mientras los otros hombres observaban con perversa fascinación. Una vez que estuvo adentro, los ojos de ella bajaron por su cuerpo lentamente y se ampliaron.
-¿Hay un Malfoy ahí dentro? – preguntó ella, estirándose hacia el estómago abultado de Hermione.
Incluso con las piernas atadas, Hermione trató de alejarse hacia atrás. No quería a esta asquerosa mujer en ningún sitio cerca de su bebé.
-¡Claro que sí! – espetó Hermione.
Narcissa respiró profundamente y miró a Arron – No me dijeron que había un bebé.
-¿Acaso hace la diferencia? – preguntó él, levantando ligeramente su varita.
Sus ojos se movieron de nuevo hacia Hermione – Por supuesto que no. Pero ¿qué planean hacer con él?
-Daphne ya accedió a criarlo.
El desagrado era demasiado evidente en la expresión de Narcissa.
-Gregory todavía se muestra escéptico, por lo que ella lo llevó de paseo durante la semana para tratar de convencerlo. Si no tiene éxito, ya tenemos un plan de repuesto – miró hacia Blaise, quien sonrió con burla.
Gorden miró con odio a ambos – No se adelanten ustedes dos. Mi hijo es un buen hombre. Terminará de convencerse.
-Por tu bien, espero que lo haga – dijo Arron.
Narcissa miró a un lado y notó que Ethan la miraba con ojos de cachorrito. No pudo evitar sonreír ligeramente. Era bueno saber que todavía tenía sus encantos intactos.
XXX
Astoria paseaba por el hogar de sus padres, tratando de organizar sus pensamientos. Ella sabía que su padre estaba metido en algo pero, después de un mes y medio viviendo con él, no podía descubrir qué era.
Y Daphne… ¿dónde demonios estaba Daphne? supuestamente estaba embarazada, pero Astoria no había visto pruebas de ello aún. No había visto a su hermana ni una vez en todo el tiempo que llevaba allí. Y sus padres no parecían muy emocionados con la idea de convertirse en abuelos. Daphne debería estar al menos de siete meses para ahora, y nadie siquiera había planeado un baby shower. Algo definitivamente no iba bien.
Astoria había escuchado por su madre que Daphne y Goyle estaban fuera de la ciudad de vacaciones juntos. Eso significaba que la casa estaría vacía. Era el momento perfecto para comenzar a investigar.
Sin pensarlo dos veces, Astoria fue hacia la sala y arrojó algo de polvos flú a la chimenea – Residencia de Verano Greengrass.
Fue transportada rápidamente, pero se sorprendió al darse cuenta de que no terminó en el recibidor de Daphne. En su lugar, estaba en un pub de mala muerte. Miró a su alrededor con curiosidad.
-Tú eres esa chiquilla Greengrass, ¿verdad? – dijo un hombre desde una de las mesas.
-Así es – dijo Astoria, mirándolo. ¿Cómo demonios sabía alguien tan descuidado quién era ella?
-Tu padre dijo que podrías venir por aquí algún día. Cruza la calle, hacia la librería. Esa chimenea te llevará hacia donde quieres ir.
-Gracias – dijo Astoria, saliendo de allí rápidamente. Tenía el presentimiento de que el hombre pensaba que ella era Daphne. Oh, bueno, no tenía sentido corregirlo.
Astoria fue hacia la tienda de libros, que parecía estar abandonada, y localizó la chimenea. Arrojó polvos flú y volvió a intentar llegar a su destino. Esta vez, aterrizó en el lugar correcto.
El recibidor estaba vacío, pero varios vasos estaban distribuidos en la mesa como si hubiera gente allí. Miró en los dos pasillos cercanos y eventualmente eligió uno hacia la izquierda para comenzar. No estaba segura de qué estaba buscando, pero no hacía daño echar un vistazo alrededor. Si alguien estaba por allí, ella simplemente podría decir que vino a recoger sus globos de nieve o algo.
Con esa excusa en mente, Astoria comenzó a caminar hacia su antigua habitación. Solo que su caminar se desviaba hacia una dirección completamente diferente. Eso era extraño.
Se detuvo en las escaleras del segundo piso y sacó su varita. Después de un rápido hechizo, el pasillo que no había podido localizar antes, apareció de repente.
A pesar de que el instinto de Astoria le decía que no siguiera adelante, su curiosidad la sobrepasó. Tomó una profunda respiración y se encaminó hacia el pasillo en dirección a su antigua habitación. Cuando estaba cerca, pudo oír voces saliendo de la habitación justo al lado de la suya. Caminó hacia allí y pegó su oreja a la puerta. Había varias personas adentro, pero no podía distinguir qué decían.
Astoria se alejó de la puerta. Era una mala idea. Tenía que salir de allí mientras pudiera…
La puerta se abrió y todos abrieron los ojos al encontrarla allí. Nadie más que su padre.
-Astoria, ¿qué…
Ella no lo escuchaba. Sus ojos habían encontrado el centro de la habitación, donde una Hermione muy embarazada estaba parada.
Astoria jadeó. Se mantuvo allí, congelada, sin saber qué hacer.
Nadie se movió. Todos dudaban tanto como ella.
-¡Corre! – gritó Hermione de repente.
Astoria sacudió la cabeza hasta enfocarse. Miró a los ojos de Hermione por ultima vez antes de girar en redondo y salir corriendo por el pasillo.
-Blaise, ¡atrápala! – gritó su padre.
Astoria podía oír a Blaise corriendo tras ella, pero no se atrevió a mirar hacia atrás. Llegó a la chimenea y trató de viajar hacia Thinx, dado que sabía que Draco trabajaba ese día, pero solo terminó nuevamente en la vieja tienda de libros. Después de varios intentos fallidos de aparecerse – había algún escudo impidiéndoselo – Salió hacia el pub. Una vez dentro, fue de inmediato a la chimenea, tomó un puñado de polvos flú y lo arrojó allí. Entró a las llamas y dijo - ¡Thinx Incorporated!
Astoria llegó a atrapar un vistazo de Blaise entrando al pub, justo cuando ella era absorbida por las llamas.
-¿A dónde se fue? – preguntó Blaise al mismo hombre con el que Astoria había hablado antes.
-Algún lugar llamado Thinx – dijo él – Ni idea de qué es.
Puede que él no lo supiera, pero Blaise seguro que sí. Tomó un puñado de polvos, lo arrojó a las llamas, y la siguió a Thinx Incorporated.
XXX
Draco, Harry, Ron y Seth estaban en la oficina de Draco, todos rodeando varias cajas negras.
-Cada una está conectada con su correspondiente casa – explicaba Seth – Las etiqueté para saber cuál estamos escuchando. Solo hay que presionar este botón para cambiar los micrófonos – presionó un botón en la caja bajo el nombre de Goyle y Daphne. Después de varios intentos, hizo una pausa – Curioso – presionó todos los botones, eventualmente deteniéndose de nuevo en el que estaba en silencio – Este parece que no funciona.
-¿Puedes arreglarlo?
-Puedo intentarlo – dijo Seth – Tendré que buscar un par de cosas de mi laboratorio. Necesitaré ayuda para traerlos. Las herramientas Muggle son pesadas.
-Seguro – dijo Draco, siguiendo a Seth hacia la puerta – Comadreja, quédate aquí y escucha cualquier conversación, ¿de acuerdo?
Ron asintió y se sentó en la silla de Draco. Seth, Harry y Draco salieron de la habitación.
Ron comenzó a presionar todas las frecuencias de las cajas, eventualmente deteniéndose cuando escuchó algo que parecían pasos apresurados en la casa de Goyle y Daphne. sonaba como si alguien corriera, persiguiendo a alguien más.
Presionó el botón unas veces más y se detuvo cuando volvió a escuchar pasos. Y luego la voz de Astoria exclamando -¡Thinx Incorporated!
Ron se levantó y miró la habitación principal, pero ella todavía no aparecía por ahí. Otra voz repitió lo que ella había dicho. Alguien sí estaba persiguiéndola.
-¡Malfoy! – gritó, pero nadie respondió - ¡Malfoy, apresúrate!
Ron dejó la oficina y comenzó a correr en dirección al laboratorio de Seth, pero se detuvo al ver una jadeante Astoria, que acababa de aparecerse frente a él.
-¡Ron! – gritó ella, tomándolo de la camisa - ¡Ron, tienen a Hermione! ¡Está en casa de Daphne y Goyle, en una habitación protegida con magia! ¡Tienes que ayudarla! Está emb…
Blaise apareció de repente tras ella, y le cubrió la boca con las manos - ¡Cierra la jodida boca! – exclamó.
Astoria se retorció contra él, quien envolvió su otro brazo alrededor de su pecho para mantenerla en su sitio.
-Sugiero que te guardes esto para ti solo, comadreja. A menos que quieras caer muerto.
Astoria dejó de retorcerse y sollozó contra su mano.
-No te preocupes, Stori. No voy a hacerlo yo. Tu novio aquí hizo un Juramento Inquebrantable con tu padre. Básicamente, intercambió tu vida por la de Hermione. ¿Qué se siente ser siempre la segunda en su corazón?
Astoria miró a Ron, incapaz de controlar sus lágrimas al ver la verdad en sus ojos.
-Zabini, si la tocas…
-¿Qué? – rió Blaise - ¿Qué vas a hacer? Si la ayudas, mueres. Solo recuerda eso.
Blaise le guiñó un ojo y se inclinó contra Astoria, pasando sus labios por su cuello.
-He estado esperando que metas la pata, Stori. Oh, cómo voy a disfrutar esto.
Astoria se estremeció de nuevo e intentó gritar el nombre de Ron, mientras Blaise los desaparecía de allí.
La llevó a su apartamento, donde usó su varita para atarla mientras buscaba su escoba. Después de aparecerlos en el punto más cercano posible antes de chocar contra el escudo alrededor de la casa Greengrass, Blaise montó en la escoba con Astoria retorciéndose en sus brazos y voló de regreso a la casas.
Cuando llegó allí, todos los esperaban en la sala, incluyendo Rita Skeeter.
-¿Llegó a alguien? – preguntó ella, al momento de verlos entrar.
-Solo a Weasley- respondió Blaise – Y él no puede decir nada.
Arron dio un paso al frente y miró con nerviosismo a su hija.
-Arron, te sugiero que te marches – dijo Rita – No podemos arriesgarnos a que te retractes de tu juramento solo para hacerla feliz, ¿verdad?
-¿Qué… qué van a hacer con ella?
-Es mejor si no lo sabes. Por favor, márchate.
Arron miró a Astoria una última vez antes de respirar profundamente y encaminarse a la chimenea. Cuando se marchó, Rita miró a Blaise.
-Te dejaré decidir el castigo, Sr. Zabini. Sé que estás ansioso por ello.
Blaise sonrió – Con placer.
Levantó a Astoria y la llevó gritando y pateando hacia la parte trasera de la casa, sin detenerse hasta llegar a su antigua habitación.
-¡Blaise, no! – gritó ella, cuando él la arrojó sobre la cama – Por favor… ¡no lo hagas! Tú… tú estas involucrado con Daphne, ¿verdad? ¡Sé que lo estás! Si haces esto, ¡ella jamás te lo perdonará!
-Oh, eso no me preocupa – dijo Blaise – Rita ya tiene planes para deshacerse de Goyle y, cuando lo haga, tu padre me ha dado permiso para reemplazarlo. Lo que Daphne quiera no importa.
-¡Blaise, por favor! No puedes… ¡AH!
Blaise la había abofeteado duro en el rostro - ¡Puedo hacer lo que yo quiera, joder! – volvió a abofetearla y Astoria cayó hacia atrás. Él comenzó a treparse sobre ella.
-¡NO!
Hermione se levantó de la cama. Podía escuchar todo lo que sucedía a través de las paredes. Corrió hacia la puerta y sostuvo en alto su mano.
-¡Alohomora! – exclamó. No pasó nada - ¡Alohomora! - Nada aún - ¡Alohomora! ¡Alohomora! ¡MALDITA SEAS, ESTÚPIDA MAGIA! ¡FUNCIONA!
Hermione corrió hacia la pared y comenzó a golpearla.
-¡ZABINI! ¡Zabini, detente ahora o te mataré! ¡Te voy a matar, joder!
Astoria no dejó de gritar.
Hermione comenzó a llorar histéricamente, y se deslizó de espaldas a la pared hasta que quedó sentada en el suelo. Llevó sus rodillas a su pecho y sollozó contra ellas.
-Astoria… lo siento. Lo siento mucho…
Después de un largo momento de llanto, Hermione notó que todo estaba en silencio. Levantó su cabeza y escuchó. Ese tipo de quietud solo podía significar que habían hechizado la habitación. Hermione sollozó de nuevo, y colocó su mano en su estómago.
-Gracias, bebé. Pero eso no hace que todo lo que está sucediendo desaparezca. Por favor… ayúdame a salir de aquí.
Pero Hermione sabía que no había magia en ella ahora mismo. No había nada que pudiera hacer para detener esto. No era justo. Astoria era una excelente persona. No se merecía esto. Y todo por haberse enamorado con alguien que la sociedad consideraba incorrecto. Igual que Hermione.
ía esto. Y todo por haberse enamorado con alguien que la sociedad consideraba incorrecto. Igual que Hermione.
XXX
Ron se mantuvo allí congelado, incapaz de despegar sus ojos del sitio donde Astoria había estado. Fue mucho después que desaparecieran cuando Draco, Harry y Seth regresaron del laboratorio.
-¿Qué haces aquí, Comadreja? – preguntó Draco, pasando justo a su lado con las manos llenas de extraños artefactos.
Todos regresaron a su oficina, y Seth comenzó a toquetear la caja, tratando de conseguir que el canal muerto funcionara. Después de varios minutos sin éxito, suspiró y bajó las herramientas.
-Creo que lo perdimos.
-¿Sabes cuál es? – preguntó Draco.
-Es uno de los que estaban en la sala. Por suerte pusiste dos allí.
-Sí, pero es una habitación muy grande. Con suerte, el otro podrá captar todo.
-Draco.
Draco levantó la mirada y vio a Ron parado en el marco de la puerta, viéndose a punto de vomitar.
-¿Pasa algo, comadreja?
Ron asintió – Yo.. hice algo estúpido.
-¿Rompiste el micrófono? – preguntó Draco, cruzándose de brazos.
Ron negó con la cabeza – No. Esto es mucho peor.
Una pausa.
-Bueno… escúpelo.
Draco, Seth y Harry miraron a Ron expectantes.
Varias lágrimas cayeron por las mejillas de Ron. Las secó – Astoria está en problemas. Tú… tienes que prometerme que la ayudarás. No puede tratarse solo de Hermione. Ella necesita tu ayuda también.
-Comadreja, Astoria está bien. La vi ayer.
-¡Promételo!
Draco levantó las cejas – Bien. Lo prometo. Ahora, ¿qué va mal?
-No tengo mucho tiempo, por lo que tendrás que escuchar con atención.
Todos se inclinaron hacia él.
Ron respiró profundamente – Hice un trato con el Sr. Greengrass para mantener a Hermione viva. La tienen en la casa de Daphne y Goyle. Astoria se enteró y Blaise va a …
Ron levantó su mano y presionó su corazón. Sus ojos rodaron hacia atrás en su cabeza y comenzó a caer hacia atrás.
-¡Weasley! – gritó Draco, corriendo hacia él en pánico.
-¡Congelo! – exclamó Seth.
El cuerpo de Ron se puso rígido y siguió cayendo. Harry, quien era el más cercano, fue capaz de atraparlo.
-Seth, ¿Qué demonios hiciste? – preguntó Draco, mirando de cerca a Ron.
-¡No lo sé! – dijo Seth, con los ojos abiertos ampliamente - ¡Es un hechizo de congelación realmente fuerte!
-¿Lo congelaste en mitad de la muerte?
-¡Entré en pánico! Es decir, ¿qué demonios le pasó? ¡Comenzó a morir, maldita sea!
-Yo… creo que se trata de un Juramento Inquebrantable – dijo Harry, con el rostro en shock mientras miraba a su amigo congelado.
-Bueno… ¡mierda! – exclamó Draco, llevando su mano a su cabeza.
-¿Qué se supone que debemos hacer ahora? – preguntó Seth, mordiéndose las uñas.
Draco respiró profundamente varias veces – Primero, lo llevaremos a San Mungo. Le diré a Kingsley que se reúna con nosotros allí.
-¿Por qué? – preguntó Seth.
-¿Acaso no lo escuchaste? Ya sabemos dónde está Hermione, ¡y maldito sea yo si esperamos un minuto más para salir con un plan! Vamos a traerla de regreso.
Draco miró a Ron y sintió un extraño pesar en su corazón. Esto era todo. Finalmente sabían donde estaba Hermione. ¿Pero a qué costo?
Hermione jamás se perdonaría a sí misma si Ron moría por ella. Draco tenía que encontrar alguna forma de ayudarlo. De protegerlo. Y también tenía que mantener su palabra de proteger a Astoria. Y a Hermione…
-Mierda… - dijo de nuevo. No había una mejor palabra para esto.
Nota de la Traductora: Hola! Tanto tiempo, pero como dije arriba, Life sucks y me tuvo alejada de FF sin darme ni diez minutos. En fin, se acerca el reencuentro, pero como pensó Draco... a qué costa? Ron congelado a mitad de la muerte.. Astoria, bueno... pobrecita. Me dio mucha pena, pero como Lena dice siempre: la Tragedia se caracteriza por eso: cosas malas pasándole a la gente buena.
A pesar de la tardanza, las promesas incumplidas de actualizacion, y los errores que viven pasándose en las traducciones, GRACIAS a quienes siguen aquí fieles leyendo la historia. Gracias por perdonarme, y por disfrutar a pesar de todo. Gracias por sus comentarios, por subirme el ánimo y por todo su apoyo. Como los quiero!
Guests:
Bliu Liz: Hola! Que bueno volver a verte por aquí! jaja tal cual, explicas muy bien lo que sentimos al leer la historia. Pasa tanto, y al mismo tiempo tan poco! Muchas gracias por leer, un beso grande!
Alejandra: Hola! bueno, me alegro muchisimo que te animaras a dejar un comentario, yo valoro que leas el fic y lo disfrutes. Espero que este capi también haya sido de tu agrado! un beso enorme!
Rosy Fdz: Hola nena! a mi me alegran el día sus hermosos reviews! Theo es genial, su táctica de "tengo que cartearme con mi novia" es muy buena jajaj Si antes te daban pena Astoria y Ron, imagino ahora.. pronto, pronto el reencuentro! gracias por leer!
Lily Len: jajaja sé que amas a Theo jajaj por suerte aquí es un tipazo. Astoria no es ninguna tonta, pero ya vemos donde le llevó esas intensas ganas de ayudar :( aquí lo nuevo, espero que lo disfrutes! beso!
SALESIA: wow, primero decirte que tu idea de que conviertan a Hermione en vampira, siguiendo los pasos de Ethan me pareció bastante probable. Es decir, al margen de saber cómo va a seguir el fic, me interesa saber por dónde viajan las ideas de los lectores, y esa es una ruta muy muy muy interesante! Theo ya va a conseguir alguna forma de pasar la info.. y de nuevo pienso: WOW. Esa idea de Ron simplemente pensando en lo que hizo también es WOW por dios mujer sos brillante. Cómo no estabas ahí para avisarle antes de que el pobre entre en pánico por Stori.. Y Phillip, bueno, ya va a ceder. Aquí notaste que poco a poco va aflojando. Yo no sé como puede mostrarse distante de una esposa que claramente lo ama, sabiendo lo que daría draco por tener a Mione nuevamente a su lado. En fin... gracias por leer, por comentar, y por entretenerme con tus ideas! un beso enorme!
Qué más para contarles... Ah, sí! Hace dos semanas mas o menos subi un nuevo Two-shot de Completely Done. Sé que ustedes son fieles Dramioneros, pero si tienen ganitas de animarse a algo más, las historias de ella son de Scorpius-Rose. YO personalmente soy de las que van al Dramione sin más, peeeeero estos Scor-Rose me conquistaron. La autora tiene una forma muy particular de escribir, y se los recomiendo. Por supuesto, hay otros OS de ella también en mi perfil traducidos, así que si no los leyeron todavía, aprovechen!
Intentaré traducir un capi más de Merry Christmas para lo antes posible.. si consigo tiempito libre.. sé que están esperandolo tambien :)
La recomendacion McFly de hoy es: Deck The Halls.. la típica cancioncita navideña pero en las gloriosas manos y voces de mis amorcitos.
ELEGV este capi es para vos, que a pesar de todo seguís por aquí. Espero que las historias sigan entreteniéndote, y llevándote algo de alegría. La mayor de las fuerzas :*
Nos estamos leyendo tan pronto me sea posible! los adoro!
Pekis :)
