Fighting for the Malfoys

-Luchando por los Malfoys-

Solo una pequeña aclaración: quienes no lo notaron, la canción que Draco escuchó en sueños en el capi pasado, y que se repite aquí abajo, es la canción con la que bailaron él y Hermione por primera vez como marido y mujer, en su boda. Si siguen sin recordarlo, remóntense al capi de la boda :)


Capítulo 31 – La Reunión.

Hermione recostó su espalda contra el cabecero de su cama y miró fijamente el espacio en blanco frente a ella, incapaz de dormir después de todo lo que había sucedido esa noche. Eventualmente el Hechizo Silenciador alrededor de su habitación se consumió, y fue claro por el sonido de los solitarios sollozos de Astoria que Blaise ya se había ido. Hermione había intentado hablarle a través de la pared, pero ella no le respondió. Apenas un rato atrás el llanto había cesado. Hermione le rogó a Merlín que se hubiera dormido, aunque lo dudaba. Incluso ella seguía teniendo problemas para dormir en este lugar, por las noches.

Lo único suficientemente fuerte como para traer a Hermione nuevamente a un estado de total conciencia, fue la repentina patadita en su estómago. Ella sonrió y bajó la mirada hacia su barriga de embarazada.

-Parece que tú tampoco puedes dormir – le dijo, colocando su mano encima para poder sentirlas – Pero realmente deberíamos intentarlo un poco. Quizás Theo venga mañana y podremos trabajar en nuestra magia juntos.

Hermione se deslizó hacia delante y se recostó en la cama.

-Y, por cierto, no juzgues a tu padre solo por tu horrible abuela. Él no es nada parecido a ella. Con suerte, algún día lo comprobarás por ti mismo.

Hermione respiró profundamente y cerró los ojos. El bebé no dejó de patear. Pasando su mano por su barriga, Hermione hizo lo único que parecía calmarlo en noches como esta. Comenzó a cantar.

¿Estás durmiendo bajo el sauce?

Las estrellas titilan mientras lo más profundo de tu corazón sangra.

Recuéstate contra la suave almohada,

Mientras el verdadero amor entra en los sueños de tu mente.

Manteniendo los ojos cerrados, Hermione comenzó a pensar en Draco. Algunas noches, cuando ella cantaba, juraba que casi podía sentirlo. Como si él estuviera allí justo a su lado.

Cuando la mañana llegue lo encontrarás allí.

Esperando por ti mientras lo más profundo de su corazón sangra.

El amor puede ser verdadero pero no siempre es justo.

Mientras las visiones del verdadero amor entran a tu mente.

El bebé comenzó a calmarse ante el sonido de sus palabras. Hermione podía sentirse a sí misma deslizándose a los sueños, pero eso no hizo que dejara de cantar el último verso.

El fénix canta y llora por ti,

Curando las heridas de tu profundo corazón que sangra.

Juntos dejarán todo lo que conocen,

Y el verdadero amor no seguirá siendo solo un sueño en tu mente.

Hermione volvía a sentirlo. Allí, justo a su lado. Y entonces pudo verlo. Tenía los ojos cerrados y estaba sentado en una silla, en una habitación de hospital. Él estiró su mano y tomó la suya, acariciándola levemente antes de susurrar – Hermione.

Ella abrió los ojos de golpe - ¿Draco?

XXX

Draco jadeó mientras se levantaba de la silla, en la habitación de Ron en San Mungo. Se suponía que él lo cuidaría mientras su familia hablaba con el Sanador a cargo, pero accidentalmente había comenzado a dormirse. Una vez más, había escuchado a Hermione cantando su canción. Había pasado muy seguido, últimamente. Casi todas las noches. Esta vez, él podría haber jurado que tocó su mano. Se había sentido tan real. ¿Cómo podría no serlo?

Después de respirar profundamente varias veces para calmar su corazón acelerado, Draco se levantó y fue hacia un lado de la cama de Ron. Lo miró, con el corazón sintiéndose extrañamente pesado, y no lo comprendía. ¿Podía ser que Ron Weasley había comenzado a caerle bien? Por improbable que eso sonara, tenía un gran presentimiento de que de eso se trataba.

-Ella jamás se perdonará a sí misma si mueres, ¿sabes? Espero que te des cuenta de eso.

El rostro de Ron parecía frío y azul mientras Draco seguía mirándolo. Él se estiró y acarició su mejilla, encontrándola verdaderamente congelada. Gran hechizo el que Seth había lanzado.

-Si puedes escucharme de alguna forma allí, quiero que sepas que me encargaré de sacarlas de allí. Tanto a Hermione como a Astoria. Así que, cuando despiertes, ellas estarán aquí esperando por ti.

La puerta se abrió y Draco volteó para mirar a los recién llegados. Todo el clan Weasley entró, junto a Harry y Kingsley.

-¿Qué dijeron? – preguntó.

Molly Weasley fue hacia un lado de la cama y se aferró a la mano de su hijo, mientras Arthur Weasley iba a pararse junto a Draco. Todos los demás los rodearon.

-Bueno, sigue vivo y es lo que más importa – dijo Arthur, mirando con solemnidad a su hijo – Pero si lo descongelan, están seguros que no sobrevivirá.

-¿Hay alguna forma de detenerlo?

Arthur suspiró – No. No la hay. Pero, si de hecho se trata de un Juramento Inquebrantable, la muerte del otro involucrado podría ser un modo de conseguir revivirlo.

-Pero tendrá que morir primero, a pesar de todo – dijo Bill, rodeando con un brazo a Fleur – Y eso es demasiado riesgoso. Tiene que haber otra…

-No la hay – dijo Molly, presionando con más fuerza la mano de Ron – Deberíamos aceptarlo de una vez.

-¿Por lo menos sabemos con quién hizo el Juramento? – preguntó Charlie.

Draco y Harry se miraron.

-Fue con el Sr. Greengrass – dijo Harry, atrayendo a Ginny cerca mientras ella escondía el rostro en su hombro – Dijo que hizo algún tipo de arreglo para mantener viva a Hermione.

-Tengo el presentimiento de que es el motivo por el que rompió con Astoria también – añadió Draco – Su padre quizás la quería de regreso. Solo que ahora ella también está en problemas.

-Tenemos que hacer todo lo posible para mantener esto lejos de la prensa – dijo Kingsley, dando un paso al frente – siempre y cuando Ron siga vivo, no pueden herir a Hermione. Si se enteran de que Ron cedió, solo puedo imaginar que será cuestión de tiempo antes de que vengan a por él.

Molly se estremeció y secó sus lágrimas.

-Draco, sé que estás ansioso por ir a buscar a Hermione, ahora que sabemos dónde está – dijo Kingsley, mirando con seriedad – pero todavía no es el momento. Necesitamos reunir a todos los que podamos, e idear un plan de ataque adecuado.

-Supongo entonces que una guerra es inevitable – dijo George, sentado en la silla que Draco había dejado libre, con su esposa Angelina apoyada contra él – Es bueno. Justo estaba pensando que nos hacía falta una.

-Estoy de acuerdo en no actuar precipitadamente, Ministro, pero insisto en que vayamos a buscarla en el transcurso de esta semana. Quizás Hermione está a salvo por ahora, pero Astoria no lo está, y no creo que alguno de nosotros quiera que Weasley… eh, Ron… se sacrifique por nada. Él hizo esto porque quería que la trajéramos viva, y es exactamente lo que planeo hacer.

-Estoy de acuerdo con eso – dijo Kingsley – Arreglaremos una reunión en tres días. ¿Eso será suficiente?

Draco miró a Ron y suspiró – Supongo que pedir que sea antes no será posible, así que supongo que no discutiré.

-Entonces debemos comenzar a contactar a todos de inmediato. Me encargaré de los arreglos. Ustedes vayan a casa y descansen – Kingsley sacó su celular y salió de la habitación.

-Arthur y yo nos quedaremos – dijo Molly, acercando una silla junto a la cama de Ron.

-¿Quieres que nos quedemos contigo, mamá? –preguntó Ginny.

Molly negó con la cabeza – Estaremos bien. Vayan a descansar.

Todos los Weasley se despidieron de Ron y sus padres, y lentamente comenzaron a salir de la habitación.

Cuando Draco fue el único que quedaba, miró a Arthur y Molly y dijo – Realmente siento todo esto. Astoria me dijo que pensaba que su padre tenía algo que ver con la repentina ruptura de ella y Ron, y no quise creerle. Desearía haberlo hecho.

-Está todo bien, mi niño – dijo Arthur – No tenías cómo saberlo.

Draco asintió. Echó un último vistazo a Ron y se fue, sin saber cómo podría descansar sabiendo dónde estaba Hermione, pero sin poder hacer nada al respecto.

XXX

Blaise estaba sentado en el sofá del recibidor de Daphne y Goyle, viéndose bastante satisfecho, mientras Astoria hacía girar una hebra de su cabello alrededor de su dedo. Ella sonrió con adoración antes de inclinarse hacia él y comenzar a besarle la oreja.

Quinn observaba desde un sillón cercano con gran diversión – Todavía no puedo creer que hicieras eso – rió él.

-Me harté de que se negara – dijo Blaise, girando el rostro para encontrar los labios de Astoria.

-Mmm… sabes más dulce que la miel – gimió ella sobre su boca – Eres tan hermoso, Blaise Zabini. Todavía no puedo creer que seas mío.

Quinn rió más aún – Sí, el bastardo más hermosamente odioso que vi en mi vida.

La cabeza de Astoria se giró en dirección de Quinn y lo fulminó con la mirada - ¡Cómo te atreves a llamarlo así! ¡El único bastardo odioso que veo es el que está sentado allí! – lo señaló.

Quinn prácticamente se ahogó de dicha.

-Bueno, bueno, Stori, no seas dura. Quinn solo bromeaba.

-Lo siento – dijo ella, acercándose a él y besándolo en la mejilla – No quería molestarte.

-No lo hiciste – dijo Blaise, frotando su mano contra el muslo de ella - ¿Pero sabes qué me haría muy feliz?

Astoria negó con la cabeza y esperó con ansiedad.

-Si pudiéramos mostrarle a Quinn todo lo que haces por mí. ¿Podemos hacerlo? – preguntó él, moviendo su mano hacia arriba por su falda.

Astoria estaba a punto de decir que sí cuando se escuchó un 'swoosh'. Todos miraron hacia allí para ver a Daphne saliendo de la chimenea con una maleta en la mano. Se congeló al ver a su hermana pequeña sentada en el regazo de Blaise.

-Volvieron antes – dijo él, sonriendo orgullosamente mientras frotaba su nariz contra la mejilla de Astoria.

-El… eh, clima era malo… - Daphne negó con la cabeza y trató de enfocar sus ojos – Perdón, pero, Astoria, ¿qué haces?

-¡Blaise y yo estamos enamorados! – Astoria sonrió mientras se abrazaba con fuerza a él – Daphne, ¿no deberías tener una barriga más grande?

Daphne bajó la mirada hacia su muy poco embarazado estómago – Yo, uh…

Astoria rió tontamente - ¡Está bien! Blaise me lo contó todo. Como ustedes dos criarán al bebé de Hermione y Draco juntos. Él es increíble, ¿no es cierto? ¡Tienen tanta suerte! Desearía que fuera yo…

Daphne miró boquiabierta a Blaise. Él no dejó de sonreírle con burla.

'Swoosh'

Goyle salió de la chimenea, cargando su propio equipaje. Caminó hasta el lado de Daphne y se congeló de la misma forma. Su maleta cayó al suelo.

-¿Qué demonios está pasando aquí? – preguntó él, con las venas de su cuello comenzando a saltar.

Quinn rió y se levantó de su sillón – Te dejaré lidiar con todo esto solo, Zabini. Ven a buscarme después si sobrevives a esto, y haremos eso de lo que hablamos – le guiñó un ojo antes de salir de la sala.

Tan pronto se marchó, Blaise movió a Astoria fuera de su regazo y se levantó. Ella se levantó con él y se abrazó a su cuerpo.

Los ojos de Daphne se llenaron de lágrimas mientras observaba a su evidentemente embrujada hermana – Blaise… ¿qué hiciste?

-Lo que me dijeron que hiciera – respondió él, con su sonrisa imperturbable – Astoria se enteró de nuestra invitada, y trató de contárselo a Malfoy. Me dieron instrucciones de castigarla, y eso hice

-Estar contigo jamás podría ser un castigo – dijo Astoria, parándose en puntillas y besándolo apasionadamente.

En ese momento, algo dentro de Goyle estalló. Lo más profundo de su ser se estremeció al ver a Astoria, la chica que amaba como a una hermana, siendo obligada a arrojarse a Blaise de esa forma, como si lo deseara. Sin pensarlo dos veces, se abalanzó sobre Blaise y le dio un puñetazo en el rostro, más fuerte de lo que nunca en su vida había golpeado a alguien.

-¡Me mataré! ¡Te mataré, joder! – exclamó Goyle, sin dejar de golpear al bastardo, quien había caído nuevamente sobre el sofá, una y otra vez.

-¡Detente! ¡Por favor, detente! – Astoria lloraba mientras trataba de aferrar su brazo - ¡Lo amo, Goyle! ¡Por favor!

Daphne dejó su maleta, tomó a Astoria por los hombros y la alejó de ellos – ¡No lo amas, Astoria! – gritó ella, aferrando a su hermana por las muñecas y sacándola de la habitación con una fuerza increíble.

Astoria continuó retorciéndose para liberarse mientras Daphne la arrastraba por los pasillos, llamando a Theo, pero él nunca apareció. Después de limpiar sus lágrimas, Daphne se tragó su orgullo y la arrastró hacia la habitación de Hermione. cuando llegaron allí, abrió la puerta de un golpe y se apresuró a entrar.

-¡Te necesito, Sangresucia!

Hermione se bajó de la cama y caminó hacia Astoria. Estiró sus brazos hacia ella, pero Astoria se estremeció.

-¡Lo están matando! ¡Por favor, detenlos, Hermione!

Hermione negó con la cabeza – Astoria, no lo entiendo. ¿A quién…?

-Creo que Blaise le dio Amortentia – dijo Daphne, secándose más lágrimas – Jamás fui buena en pociones. Tienes que fabricar un antídoto.

-¡No! ¡No, él jamás lo haría! ¡Yo lo amo!

Hermione suspiró y secó sus propias lágrimas – Atúrdela – le dijo a Daphne – Será más fácil si la dejamos aquí.

Sin dudarlo, Daphne exclamó - ¡Stupefy! – Astoria cayó hacia atrás, y ella la atrapó.

Después de que Daphne y Hermione colocaran su cuerpo sobre la cama, salieron al pasillo y Daphne bloqueó la puerta. Ni siquiera se molestó en atar las manos de Hermione mientras la guiaba hacia la cocina, dado que lo único que ambas tenían en común era Astoria. Ambas la amaban, y ninguna quería que algo como esto le siguiera sucediendo.

Mientras Hermione preparaba el antídoto, Daphne se sentó en el taburete más cercano, llorando contra sus manos. Hermione deseaba poder sentir pena por ella, pero parte de ella estaba feliz de que finalmente demostrara que podía sentir dolor.

-Creo que deberías saber que la Amortentia es un truco nuevo. Definitivamente no la usó cuando él abusó de ella anoche.

Daphne levantó el rostro y la fulminó con la mirada - ¿Por qué me dirías algo así?

-Porque es la realidad – dijo Hermione, agregando unos cuantos ingredientes más. Hizo una pausa y respiró profundamente - ¿Duele, no? Cuando algo así le sucede a la gente que amas.

Daphne se estremeció.

-Claro, cuando me pasó a mí no te importó en absoluto.

-Eso no es cierto – susurró Daphne.

Hermione bufó – Por favor. En todo este tiempo no has demostrado arrepentimiento, así que puedes comprender por qué encuentro tu negación difícil de creer.

-Mi esposo acababa de ser reprendido. No iba a arriesgar su seguridad por defender a alguien que apenas conozco.

-Puedes inventarte todas las excusas que quieras, eso no cambia el hecho de que no eres una buena persona. De hecho, dejando de lado a Astoria, toda tu familia está podrida.

-¡Cómo te atreves! – exclamó Daphne, saltando del taburete – No sabes absolutamente nada de mi fam…

-Sé lo suficiente.

-¿Cómo qué? – preguntó Daphne, cruzándose de brazos.

-Comencemos con algo simple – dijo Hermione - ¿Dónde está tu padre?

Daphne se congeló - ¿A qué te refieres?

-Es decir, ha pasado casi todo su tiempo aquí, desde el día que me secuestraron. Así que, ¿dónde está él? Simplemente me parece sospechoso que desapareciera justo al mismo tiempo en que decidieron mantener cautiva a Astoria, y castigarla, ¿no?

-Seguro no estás sugiriendo que mi padre sabe algo sobre esto, ¿Verdad?

-Estoy haciendo más que sugerirlo. Estoy afirmándolo – espetó Hermione, inconscientemente mezclando con más agresividad los ingredientes del caldero – Escuché sobre el Juramento Inquebrantable que hizo con Ron. Él le prometió asegurarse que Astoria viva una vida feliz, y no puede mantener esa promesa si permite que Rita la castigue, ¿verdad? Entonces, ¿qué es lo que hace? ¡Se aleja! Es un maldito cobarde, si me lo preguntas.

-¿Cómo te atre…

-¡Te advertí meses atrás de que Rita iba tras Astoria! ¡Sabía que era una posibilidad, pero tenía que arriesgarme y advertirte, y tú lo ignoraste! ¡Lo ignoraste, y ahora tu hermana ha sido golpeada y violada!

-¡Detente!

-¡Por el maldito bastardo con el que engañaste a tu esposo por un año! Espero que estés orgullosa de ti misma, estúpida…

-¡Dije que te detengas! ¡BASTA! – exclamó Daphne, rodeando la mesa y levantando su varita contra ella.

Hermione sonrió con burla - ¿Me amenazas? A una bruja desarmada y embarazada de siete meses. Ahora, dime, Daphne, ¿qué buena persona haría eso?

Daphne bajó su varita con duda, tratando con todas sus fuerzas de no llorar. Hermione encontró su mirada y la miró fijamente antes de regresar hacia el caldero.

-Está casi terminada. Por favor, tráeme un frasco.

Daphne abrió una alacena cercana y sacó uno. Hermione mezcló el antídoto unas cuantas veces más antes de apagar el fuego y verter un poco en el frasco con ayuda de un cucharón. Ni siquiera tuvo oportunidad de limpiar antes de que Daphne la arrastrara por el brazo hacia la habitación.

Astoria seguía inconsciente en la cama cuando llegaron. Daphne revirtió el hechizo y Hermione la mantuvo recostada mientras le daba la poción. Casi inmediatamente, los ojos de Astoria se abrieron con sorpresa y luego se inundaron de lágrimas. Comenzó a llorar histéricamente en el momento en que todo la golpeó de lleno.

Daphne intentó abrazar a su hermana pequeña, pero Astoria la alejó. En su lugar se alojó en los brazos de Hermione y lloró contra su pecho mientras Daphne simplemente se quedaba allí, sin saber qué hacer.

-¿Por qué sigue aquí? – le dijo Astoria a Hermione – Quiero que se vaya.

Hermione miró a Daphne y suspiró – Creo que deberías hacer lo que ella pide.

-Pero ella es mi hermana y…

-¡Dije que te fueras! - exigió Astoria, apuntando con fuerza a la puerta.

Viéndose herida, Daphne se bajó de la cama y se encaminó a la puerta. Cuando llegó allí, miró nuevamente hacia su hermana y dijo – Lamento muchísimo que esto te pasara, Astoria. Sabes que jamás… - tragó saliva – Jamás habría querido que esto…

-Solo vete – dijo Astoria, girando su rostro para no tener que seguir viendo a Daphne.

Daphne salió corriendo de la habitación y cerró con un portazo, antes de que Astoria la escuchara llorar. Una vez en el pasillo, le colocó un hechizo bloqueador a la puerta y se deslizó contra ella hasta quedar en el suelo, llorando.

Cuando finalmente logró componerse, se levantó y se encaminó hacia el recibidor. Cuando llegó, encontró a Goyle sentado en un sillón junto al fuego. Estaba solo.

-¿Qué pasó con Blaise? – preguntó, caminando hacia él.

-Quinn llegó y me detuvo. Lo puso en una habitación, y trajo a la madre de Pansy para que lo curara. Ahora se marchó para decirle a esa mujer Skeeter lo que hice. Supongo que ella vendrá a buscarme pronto.

Daphne se estremeció antes de acercarse y colocarse frente a Goyle. Tomó asiento a sus pies y envolvió sus manos con las de ella, sobre su regazo – Hice que Granger preparara un antídoto para Astoria, y ya se recuperó.

-Ben – dijo Goyle, alejando sus manos de las de ella.

Daphne suspiró – Gregory, ¿cuándo dejarás de castigarme por lo que hice?

-Después de lo que pasó esta noche, creo que nunca lo haré.

-¿Por qué? – preguntó ella con la voz contenida.

-Oh, vamos, Daphne. ¿Realmente crees que soy tan idiota? ¿Qué no descubrí que Zabini era con quien me engañabas?

Daphne secó sus lágrimas – Si me lo hubieras preguntado, te lo habría contado.

-Pero no quería saberlo. Solo que él lo dejó malditamente en claro. El modo en que te mira me pone tan enfermo que ni siquiera puedo soportarlo. Como si quisiera poseerte o algo así.

-Es cierto – dijo Daphne, estirándose y volviendo a tomar sus manos – Pero no lo dejaré.

Goyle respiró profundamente y cerró sus ojos – Bueno, quizás deberías dejar que lo hiciera.

La sala estaba en silencio, además del sonido del fuego chisporroteando. Incluso la respiración de Daphne se había vuelto tan superficial que, si no tuviera sus manos entre las suyas, Goyle se habría preguntado si ella seguía allí. Abrió sus ojos de nuevo. Su esposa lo miraba con ojos llorosos que brillaban con la luz del fuego. Jamás la había visto tan herida antes y, lo que era más importante, ya no le interesaba. Goyle deseaba con su vida que le importara, pero todo lo que había sentido alguna vez por Daphne se había evaporado.

-¿Por qué me dirías algo así? – preguntó ella finalmente

-Porque es cierto. Mira los hechos, Daphne. Alrededor del tiempo en que me dijiste que habías dejado de engañarme con él, intentó violar a Hermione. Dos veces. Sé que jamás se resignó a no tenerte porque es Zabini, y sé lo que hace y como piensa. Compite, y gana. Pero, al momento en que comienza a dudar de sí mismo, como cuando me llevas en un viaje para intentar convencerme de ser más cooperativo para que no me asesinen, va y abusa de tu hermana. Tu jodida hermana menor, Daphne. Ahora, así es como lo veo. Si solo te hubieras quedado con él, como él quería, nada de esto habría sucedido. Terminar tu aventura con Zabini fue el mayor jodido error que cometiste, desde que me engañaste.

-No… no, no es cierto – dijo Daphne, negando con la cabeza – Blaise siempre quiso a Astoria. Él quería casarse con ella, ¿recuerdas?

-Oh, por favor. A él no le interesaba una mierda casarse con ella, hasta que pensó que Draco la quería. Como dije, todo se trata de ganar para él, y me niego a seguir compitiendo. Si te quiere, puede tenerte.

-Pero… pero te amo, Gregory. ¡Y sé que me amas! ¡Tienes que hacerlo! ¡ Solo tienes que hacerlo!

Goyle negó con la cabeza – No hay nada de amor aquí, Daphne. Ya no. De hecho, planeaba irme esta noche. Al instante en que llegáramos, planeaba tomar a Pansy y escapar. Alejarnos lo más posible de aquí, antes de que ordenaran nuestras ejecuciones. Pero ahora no puedo hacerlo. No con Astoria aquí. Me niego a dejarla atrás. Porque ella se merece algo mejor que tu familia. Ella se merece algo mejor que tú. Y también yo.

Sin decir otra palabra, Goyle empujó lejos las manos de Daphne y se levantó de su silla. La dejó allí, sentada en el suelo mientras él salía de la sala y se iba al sótano.

Goyle bajó las escaleras hacia la celda más lejana, donde se sentó contra los barrotes. Pansy estaba recostada en el suelo, inconsciente, con todo el cuerpo cubierto de sangre y moretones, de cual fuera la tortura implementada ese día, al igual que los anteriores.

Estirándose dentro de la celda, Goyle le tomó la mano y la sostuvo con la suya. Había bajado y hecho eso casi todos los días desde que la encerraron. Al principio ella siempre le devolvía un apretón, pero ahora estaba demasiado débil como para reconocer siquiera su presencia.

-Sé que te prometí una cosa, pero tendrás que aguantar un poquito más, ¿de acuerdo?

La respiración de Pansy era muy superficial. Algunas veces él tenía que colocar una mano en su pecho solo para asegurarse que su corazón siguiera latiendo. Él sabía que no le quedaba mucho tiempo, pero Astoria era como familia para él. No había forma de que la dejara aquí.

-Pronto, Pansy. Pronto saldremos de aquí.

Cuando Goyle dijo esto, sintió de repente un ligero apretón en su mano. Sonrió con alivio y le devolvió el apretón. Pansy siempre había sido una luchadora. Era bueno saber que algunas cosas nunca cambian.

XXX

Hacia el final del día el Lunes, Draco fue al Ministerio a ver como iban los arreglos de Kingsley sobre la reunión, a falta de una palabra mejor. El Ministro explicó que todo iba en orden y que incluso más personas de lo esperado irían. Y por esa razón, estaban tratando de encontrar un lugar más grande que la casa de Draco, para que todos entraran.

Draco inmediatamente pensó en el Caldero Chorreante. Tenía una sala trasera de buen tamaño, y podría generarse una entrada secreta. Estaba totalmente seguro de que Hannah podría convencer a Tom de que les dejara usarla.

Con eso decidido, Draco dejó a Kingsley para tratar de atrapar a Neville en la oficina de Aurores antes de que se marchara, para pedirle que hablara con Hannah. Neville seguía allí, hablando con Harry y Ernie cuando él llegó. Todos coincidieron en que el Caldero Chorreante era el lugar perfecto para tener su "reunión". Neville se fue poco después para hablar con Hannah, y Ernie salió poco después.

Tan pronto se marcharon, Harry comenzó a decirle a Draco que se había puesto en contacto con los ex miembros del E.D., y que la mayoría asistirían. Draco encontraba muy divertido el saber que un enorme grupo de gente que él había metido en serios problemas durante el tiempo en el colegio fueran a ayudarlo. Bueno… ayudar a Hermione, lo que él consideraba más o menos lo mismo.

De repente, una puerta se cerró cerca de allí. Draco giró el rostro y vio a Goyle salir de la oficina de Wiley Rosier. Habían pasado unos cuantos meses desde la última vez que lo vio, y no estaba preparado para esto.

Goyle había perdido grandes cantidades de peso, su piel estaba pálida y sus ojos se perdían detrás de dos grandes ojeras oscuras. Draco deseaba haber notado eso antes porque, quizás entonces, se habría dado cuenta realmente que él tenía algo que ver.

-Malfoy… no.

Draco miró a Harry, que lo veía con seriedad. Fue entonces cuando se dio cuenta de que todo su rostro quemaba, y que tenía los puños fruncidos a ambos lados. Había estado listo para atacar. De hecho, seguía estándolo.

-Él lo sabe, Potter – espetó Draco, volviendo a mirar a quien solía ser su amigo, mientras caminaba hacia su escritorio, todavía sin notar la presencia de Draco.

-Sí, pero no podemos arriesgarnos a que ellos se enteren de que nosotros lo sabemos. Si deciden movilizarla, volvemos a primera base.

-Bien. No diré nada, siempre y cuando él no presione los botones equivocados.

Justo entonces, Goyle se levantó para marcharse. Cuando vio a Draco, dio un paso atrás, pero intentó de igual forma sonreír y decir – Buenas tardes, Draco.

¡Eso fue todo! Draco se abalanzó hacia delante y tomó a Goyle por el cuello, consiguiendo arrojarlo con éxito contra la pared más cercana, incluso aunque el otro tuviera el doble de su tamaño.

-¡Jodido traidor! ¿Lo sabías todo este tiempo? ¿Todo el jodido tiempo?

-Draco, ¿qué estás…?

-¡YO CONFIABA EN TI!

-¡Malfoy, déjalo ir! – exclamó Harry, tirando a Draco por sus brazos - ¡No seas idiota!

El agarre de Draco se soltó un poco, pero seguía echando fuego por la nariz mientras miraba intensamente a su otrora mejor amigo.

Los ojos de Goyle se dirigieron hacia la puerta cerrada de la oficina de Rosier antes de regresar y encontrar los de Draco. Respiró profundamente – No lo sé desde siempre, me enteré hace un tiempo y no inventaré excusas sobre ello – dijo con la voz contenida – Pero no puedo ayudarte a sacarla de ahí. Hay personas importantes para mí que están retenidas como prisioneras, y a menos que encuentre alguna forma de sacar a todas de allí, no me arriesgaré. Hermione está a salvo, lo prometo. Y si alguna vez intentan herirla, te prometo que voy a hacer algo.

Draco dejó ir a Goyle, pero su rostro se mantuvo contraído y enfadado - ¿Todo esto por una esposa que tendrá un niño que probablemente no es tuyo?

-No. Esto no se trata de Daphne. Ya le dije que lo nuestro se terminó. Y tienes razón, no es mío. Es…

-Gregory.

Todos voltearon para ver a Wiley Rosier caminando hacia ellos.

-¿Qué está pasando aquí? – preguntó, hasta quedar entre Draco y Goyle.

-Nada – dijo Goyle, mirando nerviosamente al suelo – Solo hablábamos.

Wiley levantó las cejas - ¿Sobre qué?

-Nada de tu jodido interés – espetó Draco. Harry tomó su brazo y lo alejó.

Wiley los miró fríamente antes de tomar el hombro de Goyle – Vamos, se supone que nos reuniríamos con tu padre para cenar hace diez minutos.

Goyle ni siquiera tuvo oportunidad de despedirse antes de que Wiley lo arrastrara hacia el elevador. Y desde ahí, lo arrastró hacia el atrio y las chimeneas, observándolo para asegurarse que Goyle viajara hacia la dirección indicada. Lo siguió y aterrizaron en el pub del pueblo cercano, luego caminaron hacia la tienda de libros y de ahí fueron por red flú a la casa de verano de los Greengrass. Cuando llegaron, Rita, Gorden, Orson, Stuart, Quinn, Blaise, Daphne y Theo estaban sentados en el recibidor.

-Draco estaba hablando con él – dijo Wiley, dando un paso fuera de la chimenea y empujando a Goyle hacia delante – Theo, dinos qué le dijo.

Daphne se levantó con Theo, viéndose aterrorizada. Si Goyle había dicho algo, esto seguramente sería el fin para él. el hecho de que siguiera en pie después de lo que le hizo a Blaise era un milagro en sí mismo.

Theo caminó hacia Goyle y rápidamente dijo - ¡Legilimens! – En cuestión de segundos, había visto todo y salía de la mente de Goyle.

-¿Y bien, Sr. Nott? ¿Qué llegó a decir? – preguntó Rita.

Theo se giró hacia ella, sacó algo de su bolsillo y sonrió – Déjenme mandarle una carta a mi novia y se los diré.

Rita rodó sus ojos y levantó la mano. Theo caminó hacia ella y le dio la carta. Ella la leyó, hizo un rápido arreglo con su varita y se la devolvió.

-Ella no necesita saber dónde estás, pero todo lo demás está bien.

Eso estaba perfectamente bien para Theo. Después de lo que acababa de ver en la mente de Goyle, parecía que Draco ya sabía dónde estaba Hermione. realmente, solo quería que supieran que él seguía vivo a esta altura.

-Sr. Zabini, por favor vaya a buscar la lechuza de los Greengrass por él.

Blaise se levantó y salió de la habitación, asegurándose de darle una sonrisa burlona exagerada a Goyle antes de salir. Cuando regresó con la lechuza, Theo ató la carta a su pata y la mandó.

-Ahora tiene lo que quería, Sr. Nott. Es hora que regrese el favor.

Theo miró a Rita y sonrió – Malfoy está enojado. Cree que Goyle sospecha algo porque no ha hablado con él por meses. Pero Potter lo alejó y Rosier apareció antes de que Goyle pudiera responder. No pasó a mayores.

Goyle estaba asombrado, pero hizo lo posible por disimularlo. Theo acababa de mentir por él. ¿Pero por qué? No es como si fueran cercanos. Aunque siempre se había preguntado el por qué Theo había entrado en todo esto de forma tan voluntaria. Siempre había parecido desinteresado en estas cosas. Si resultaba ser un espía, eso tendría mucho sentido.

-Supongo que debimos ver venir esto – dijo Rita. Se giró hacia Gorden – Es obvio que tu hijo no puede regresar al trabajo hasta que todo termine.

-¿Van a mantenerme encerrado ahí abajo? – preguntó Goyle, palideciendo.

-Otra víctima del arresto domiciliario de la Srta. Skeeter – dijo Theo, sonriendo con burla.

Rita lo miró y levantó las cejas – No me ponga a prueba, Sr. Nott.

-Hablando sobre no ir al trabajo – dijo Wiley de repente – Ron Weasley no vino a trabajar – miró a Blaise y Quinn – Descubran el motivo. Es increíblemente sospechoso que no apareciera, apenas días después de que Astoria llegara a él.

Todos se tomaron su tiempo para pensar el motivo por el que podría estar ausente. Eventualmente, se escucharon varios ¡Oh! Alrededor del lugar.

-Pero Arron habría de saberlo si el Juramento se rompiera, ¿verdad? – preguntó Orson, uno de los últimos en comprender.

-Por lo que entiendo, él habría sabido en el momento en que Weasley muriera – respondió Stuart – Lo que significa que eso todavía no sucedió.

-De cualquier modo, quiero saberlo – dijo Wiley. Miró a Blaise y Quinn de nuevo antes de señalar hacia la chimenea – Vayan.

-Y cuando lo encuentren – añadió Rita – si se presenta la oportunidad, quizás es tiempo de que nos deshagamos de él. estoy segura de que Arron lo apreciará.

-Lo haremos – dijo Quinn, levantándose de su asiento, caminando hacia la chimenea y arrojando los polvos flú.

Blaise lo siguió poco después. Trató de atrapar la mirada de Daphne antes de irse, pero ella se negaba a verlo. O quizás no podía. Era difícil saber cuál posibilidad era. De cualquier modo, Blaise finalmente comenzaba a darse cuenta de que quizás había hecho algo mal. Ya era jodida hora de que lo hiciera.

XXX

La noche siguiente, Draco estaba sentado en la habitación de Ron. Jugueteaba con su celular mientras Harry y Ginny iban en busca de té. Kingsley acababa de mandarle un mensaje diciendo que todo estaba listo para la reunión de la noche siguiente. Él deseaba que ya llegara ese día. De esa forma, el plan para rescatar a Hermione y Astoria ya estaría en marcha, y él podría tenerla pronto entre sus brazos nuevamente.

La espera era más enloquecedora ahora que Draco sabía dónde la tenían. Pero había prometido no apresurarse, y tenía intenciones de cumplirlo. Cada vez que actuaba por impulso, alguien salía herido. No se arriesgaría a que fuera Hermione. Ya había pasado por demasiado.

Hablando de sus impulsos, Draco se encontraba extremadamente preocupado por el hecho de que Goyle no había asistido al trabajo ese día. Incluso aunque estaba enfadado con él – y con todo derecho – una parte de Draco seguía preocupándose mucho por su viejo amigo, y no quería que saliera herido por un instante de estupidez de Draco. Y, más importante, no quería que los sangrepura supieran que él sabía dónde estaba Hermione.

Muy poco después del altercado, él y Harry habían contactado a Seth y le habían dicho que espiara a los sangrepura con los micrófonos. Pero, para cuando él los encontró en el recibidor de la casa de Goyle y Daphne, estaban escoltando a Goyle a otro sitio y todos se separaban. Con suerte, Goyle había mantenido su boca cerrada, pero por supuesto, si habían utilizado Legeremancia en él, definitivamente estaban jodidos.

Draco dejó su celular en la mesa más cercana y se levantó, frotándose el rostro con las manos. No podía creer que hubiera sido tan estúpido. ¿Qué pasaba si hubiera arruinado todo por haberse enfrentado a Goyle? Merlín, rogaba no haberlo hecho.

La puerta se abrió y Harry y Ginny entraron con té para los tres. Se quedaron con Ron hasta que la hora de las visitas acabó.

Después de que el Sanador les dijera que era hora de marcharse, todos se pararon con renuencia, Ginny dándole un beso en la frente a su hermano antes de seguir a Draco y Harry hacia fuera. Mientras caminaban por los pasillos, la puerta del Ala de Daños Causados por Hechizos se abrió y Seth y Chastity salieron, tomados de la mano. Seth se sonrojó al verlos ahí.

-Seguiste mi consejo, ¿cierto? – preguntó Draco con una sonrisa burlona.

-Sí, bueno, Chastity quería conocerla – dijo Seth en voz baja.

-No seas tan modesto, Seth – dijo Chastity, frotándole el brazo – Ha estado visitándola casi todos los días desde Navidad. Es que ella se emociona muchísimo cada vez que él viene. Incluso está hablando más. El Sanador nos contó que ella dijo una oración entera ayer: "¿Cuándo viene Seth?" ¿Acaso no es dulce?

-Ella llama Pecas a Chastity – rió Seth.

Chastity sonrió al verlo así – Creo que es tierno.

Un Sanador pasó junto a ellos, jugueteando con su varita en el bolsillo. Nadie notó que se metió en la habitación de Ron.

Justo entonces, todos sus celulares comenzaron a sonar. Todos los buscaron, y Draco notó que no tenía el suyo.

-Kingsley acaba de mandarnos información para poder llegar a la "reunión" mañana – dijo Harry, al ver que Draco intentaba espiar la pantalla de Ginny.

-Creo que dejé el mío en la habitación de Weasley. Ahora vuelvo.

Draco giró y regresó por donde había venido. Llegó a la habitación y se alegró de encontrar la puerta todavía sin seguro. Abrió la puerta y…

-¡WHOA!

Un Sanador que jamás había visto estaba parado junto a la cama de Ron, con su varita apuntándolo. Levantó la mirada mientras Draco entraba y le disparó una maldición asesina.

Draco cerró la puerta y volvió a abrirla una vez que escuchó que la maldición golpeó contra ella. Sacó su varita y lanzó un hechizo aturdidor en dirección al Salador. Cayó duro contra el piso.

-Malfoy, ¿qué…?

Harry se acercó a Draco, pero se encontró siendo empujado por otro Sanador. Este entró a la habitación, le echó un solo vistazo a su colega inconsciente y levantó su varita hacia Ron.

-Avada…

Stupefy!

El nuevo Sanador cayó sobre el otro. Draco bajó su varita y miró a Ron. Lo habían encontrado.

-Joder – dijo Draco, una vez más sin palabras.

-¿Qué pasó? – preguntó Ginny, metiendo su cabeza en la habitación. Jadeó al ver los dos sanadores inconscientes en el suelo.

-¿Alguien más viene por el pasillo? – preguntó Draco.

Ginny miró por sobre su hombro, y negó con la cabeza.

-¡Seth! ¡Chastity! ¡Asegúrense que nadie viene por aquí! – gritó él, hacia los otros.

Por respuesta solo obtuvo el sonido de dos pares de pies moviéndose.

-Llama a Kingsley, Potter – Draco alejó su varita, tomó su celular de la mesa y se movió hacia Ron – Dile que venga ahora mismo – Tomó a Ron y alzó su cuerpo congelado de la cama – Voy a sacar a Weasley de aquí. Al margen de que sepan el motivo por el que Ron está aquí, es evidente que están listos para matarlo.

Harry asintió y sacó su teléfono. Mientras esperaba que lo atendieran, preguntó - ¿Dónde te lo llevas?

-¡NO HAY MOROS EN LA COSTA! – avisó Seth desde fuera de la puerta.

-El último lugar donde lo buscarán – dijo Draco antes de llevar a Ron hacia la puerta.

XXX

Lucius Malfoy estaba bastante sorprendido cuando escuchó un llamado a su puerta a una hora muy inapropiada. Se sorprendió incluso más cuando su elfo doméstico, Flukey, guió a su hijo hacia la sala, abrazando al chico Weasley inconsciente.

-Draco, qué…

-Madre no está aquí, ¿verdad? – preguntó Draco.

Lucius negó con la cabeza, sin despegar sus ojos de Ron – Sabes que pasa todas las noches de los martes con sus amigos.

-Y yo contaba con que mantuviera su rutina. Me alegra que eso no haya cambiado – Draco inmediatamente comenzó a caminar hacia la parte trasera de la mansión - ¿Qué habitación crees que es la que madre menos visita?

XXX

Draco estaba sentado nervioso en la sala trasera del Caldero Chorreante. Estaba en una mesa con Harry, Ginny, Luna, Rolf, Neville, Ernie, Sophie, Phillip, Chastity y Caroline, todos esperando a que llegaran los demás a la "reunión". Habían embrujado un pasillo en un callejón fuera del pub para que funcionara como puerta, para que la gente llegara hasta allí. La contraseña para ingresar era "Pigmy Puff", escogida por Teddy, quien ahora correteaba por ahí con Victoire, mientras Fleur mantenía un ojo en ellos y hacía botar a Dominique sobre su rodilla. Angelina estaba sentada junto a ella, tratando de calmar a un alborotado Fred.

Draco estaba contento de que hubiera otros niños allí. Había tenido la sensación de que Teddy, últimamente, no interactuaba mucho con chicos de su edad.

Draco observó fascinado como tanto la gente que él conocía como la que no, comenzaban a llegar. El personal de Hogwarts llegó bastante temprano, con Rosmerta y Aberforth. Hagrid dijo que él también representaba a la comunidad de los gigantes, dado que eran demasiado grandes como para asistir, pero que absolutamente estaban de su lado. Bajo el mandado de Gurg Grawp, todos accedieron a luchar.

Charlie llegó con todos los miembros de su club de dragones, que habían trabajado anteriormente con Draco y Hermione. Annaleigh, Daniel, Jen y Jay se acercaron a saludar. Chastity le dio un beso en la mejilla a su prima, y se sentó en el regazo de Seth para que Anna pudiera sentarse. Ella y su novio Daniel se amontonaron en una silla.

Caroline se estremeció ante la visión de Seth y Chastity. Ella era la única que no se acostumbraba a la idea de ellos dos juntos y, a esta altura, probablemente nunca lo haría. Su propio novio, Jack, también estaba allí esa noche. Desafortunadamente, estaban en una de esas infames rupturas, por lo que estaba en otra mesa, pero seguía con un ojo puesto en ella.

La mayoría de los miembros del E.D. llegaron juntos. Alicia Spinnet y Katie Bell llegaron y de inmediato se acercaron a angelina, ambas más que contentas de sacarle al alborotado Fred de encima. Katie miró a Draco y sonrió. Él trató de devolverle la sonrisa, pero seguía sintiendo algo de nauseas cada vez que la veía. Casi asesinar a alguien, incluso por accidente, podía dejarte marcas permanentes.

Dean Thomas, Seamus Finnegan, Lavender Brown, Parvati Patil, Padma Patil y Dennis Creevey todos vinieron y se amontonaron en esa mesa, incluso aunque ya no había espacio para ellos. Lee Jordan y Oliver Wood fueron hacia la mesa en donde estaba George con angelina, todos intercambiando saludos al llegar.

Anthony Goldstein, Michael Corner, Terry Boot, Justin Finch-Fletchey y Susan Bones también estaban allí, pero la mayor sorpresa fue cuando Cho Chang entró con Marietta Edgecombe. Ginny instintivamente se estiró y acercó a Harry más cerca de su cuerpo.

Cho saludó con su mano a todos antes de ir y sentarse junto a Michael. Draco miró boquiabierto a la chica que la acompañaba por un momento, tratando de recordar de dónde la conocía… y entonces se acordó. Sus ojos se abrieron.

-¿Qué hace ella aquí? – preguntó en voz baja, señalando a Marietta.

-No lo sé – dijo Ginny – pero ella definitivamente no es bienvenida – sus ojos definitivamente estaban sobre Cho.

-Hablo de la otra, Sra. Potty.

-Igualmente.

-¿Conoces a Marietta, Malfoy? – preguntó Harry.

-¿Así se llama?

Todos giraron su cabeza hacia Draco. Él miró avergonzado a la mesa.

-Uhh… sí. Como que la conozco un poco – miró a Harry – ¿Recuerdas en mi despedida de soltero, cuando Weasley preguntó con cuántas chicas estuve en Hogwarts?

-Sí – dijo Harry, ya sabiendo hacia dónde iba todo esto.

-Bueno, ella fue mi explosiva experiencia de closet de quinto curso.

Todos jadearon un poco. Terminaron mirando a Marietta al mismo tiempo. Ella, obviamente, lo notó, y giró el rostro rápidamente.

-¡Espera! ¿Quinto curso? – repitió Ernie - ¿Hablas del mismo año en que comenzamos el E.D.?

Más jadeos.

-¿Ella dormía con el enemigo todo ese tiempo? – exclamó Ginny, con las orejas tan rojas como solían ponerse las de Ron.

-Eso duele, Comadrejita.

Sra. Potty!

-Bueno, ahora ya sabemos por qué nos delató – dijo Neville – Probablemente te contó todos nuestros secretos, también.

-¡Oh, cierto! recuerdo cuando ella los delató. Fue divertí…

Ojos furiosos lo fulminaron desde todos lados.

-…¡Horrible! ¡Fue terriblemente horrible! – Draco aclaró su garganta – Si los hace sentir mejor, en realidad no tuve nada que ver con eso. Nuestra relación no dependía realmente en las palabras, lo que normalmente se necesita para contar secretos.

Kingsley comenzó a golpear con un martillo en la mesa y todos inmediatamente guardaron silencio.

-Parece que todos llegaron ya. Quizás es hora de que pongamos en marcha la operación "Salvar a Hermione Malfoy".

-¡Y Astoria Greengrass! – añadió Molly Weasley – Es el deseo de mi hijo que la tengamos en cuenta también.

Kingsley asintió antes de continuar.

Teddy, que se había sentado con su abuela, corrió de repente hacia Draco y se trepó a su regazo. Andrómeda los miró y sonrió.

Durante el transcurso de la reunión, fue una decisión prácticamente unánime que luchar sería inevitable. Dada la ubicación de Hermione, decidieron que sería lo mejor enfrentarse a ellos en su propio territorio, es decir, el bosque rodeando la casa de verano de los Greengrass.

Draco, Harry, Phillip y Seth contaron a todos lo que podían sobre el área y ayudaron a Kingsley a dibujar un mapa para todos. Harry recordaba muy bien el lago, considerando que había nadado en él y todo.

El bosque era enorme y, aunque eran un grupo bastante grande, rodear a los sangrepura por todos lados era realmente imposible.

Zandicus le había pasado a Phillip el número de gente que habían reclutado para luchar del otro lado, y estaban en ese momento, en un número alto de dos cifras. Los Dementores también estarían entre ellos.

Hagrid anunció que estaba dialogando con los centauros. Muchos querían ayudar, pero no todos. Especialmente considerando que tendrían que viajar.

Pudieron, más o menos, planificar las posiciones de batalla de todos esa noche. Draco quería ser el que fuera dentro y sacara a Hermione mientras la lucha comenzaba, pero todos dijeron que sería mala idea, dado que los sangrepura indudablemente mantendrían un buen ojo sobre él. En su lugar, eligieron a Neville para esa tarea, dado que ya conocía el diseño de la casa, con Ernie como compañero.

Una vez que todos supieran qué harían en la batalla, decidieron que el mejor día para atacar sería el domingo. La reunión terminó y los empleados de Thinx entregaron celulares para todos aquellos que aún no tenían. Mientras Seth, Chastity, Sophie y Caroline explicaban cómo se usaban para todos los que preguntaban, Draco bajó a Teddy y fue a hablar con Kingsley. Cuando llegó a él, lo encontró en una conversación privada con Lucius.

-¡Ah, Draco! – dijo Kingsley, girándose hacia él – Justo le contaba a tu padre sobre esos Sanadores que detuvieron en la habitación de hospital del Sr. Weasley.

-¿Qué pasa con ellos? – preguntó Draco.

-Bueno, tenía mis sospechas al descubrir que ninguno trabajaba en ese piso. Ambos son sanadores exclusivos del Ala Dai Llewellyn para Mordidas Peligrosas. Así que hicimos pruebas para la Maldición Imperio, y comprobamos que ambos estaban bajo ella.

El ala de mordidas peligrosas… -¿No estuvo ese auror que siempre está cerca de Blaise, en ese ala hace poco? – no era realmente una pregunta, dado que Draco ya sabía que el mago había estado allí por una mordida de vampiro. Había investigado a Quinn un par de meses atrás, cuando había visto a Blaise y a él juntos.

-Sí. Debatíamos si debemos cuestionarlo mañana o no.

-No lo hagan – dijo Draco – Estamos demasiado cerca de terminar con todo esto como para arriesgarnos así. Weasley está seguro ahora. No tentemos el destino.

-Esas son palabras muy sabias, Draco – sonrió Lucius.

-¿Ministro?

Todos voltearon para ver a Katie Bell detrás de ellos. Ella miró rápidamente a Draco, ambos sonrojándose antes de que ella volviera a mirar a Kingsley.

-Me llegó una carta – dijo ella, metiendo la mano en su bolsillo y pasándosela.

-Entonces, ¿está bien? – dijo Kingsley, abriendo el pergamino y escaneándolo.

Katie asintió – Eso creo. No dice mucho, pero definitivamente es su letra.

-Parece que no quieren arriesgarse mucho con los nuevos reclutas – Kingsley volvió a doblar la carta y la guardó en su bolsillo. Cuando notó a Draco y Lucius mirándolo con curiosidad, dijo – El novio de la Srta. Bell es el único emisario que tengo, que haya logrado infiltrarse en el círculo de los sangrepura con éxito. Solo que últimamente no ha podido reportar tanta información.

-Nada antes que esto – dijo Katie, de repente viéndose enferma de preocupación.

-¿Quién es él? – preguntó Draco, mirando a Kingsley.

-Por el bien de su seguridad, probablemente es mejor si no lo digo.

-Aunque coincido con usted en eso, Ministro, también me preocupa su seguridad durante la batalla. Las personas de nuestro bando no sabrán que no deben herirlo – Katie respiró profundamente – Es por eso que inventé un hechizo que permite que todos los de nuestro bando brillen con una luz azul. El otro lado no podrá verla, solo nosotros.

-Me temo que eso será un poco distractor, Srta. Bell.

-Sí, pero…

-Solo hazlo, Kingsley – dijo Draco.

Katie lo miró de reojo. Él le sonrió.

-Es importante que mantengamos seguros a todos los de nuestro bando. No todos aquí se conocen entre ellos, y se sabe que los errores como esos suelen suceder en las guerras.

Kingsley no se veía muy seguro.

-Es eso, o un uniforme.

Katie rió entre dientes. Draco volvió a sonreírle.

-Muy bien, muy bien. Tiene mi permiso, Srta. Bell.

-¡Gracias, Ministro! – dijo Katie, sonriendo.

Draco miró a su alrededor y notó que casi todos ya se habían marchado. Sus compañeros de trabajo habían entregado ya los últimos celulares, y solo permanecían allí su círculo de allegados más cercano, así como Arthur y Molly Weasley.

XXX

Hannah miró escéptica al grupo que acababa de entrar. Blaise, Quinn, Wiley, Quincy, Stuart, Orson, Gorden y Arron se encaminaron directamente a su sector y tomaron asiento. Todos tenían los ojos en ella.

Hannah pasó saliva. No había asistido a la reunión para mantener las apariencias. Trabajaba en el Caldero Chorreante todos los miércoles por la noche y, si no llegaba a estar, seguro sería sospechoso. Respiró profundamente antes de caminar hacia allí.

-Buenas noches, caballeros. ¿Qué van a servirse?

Quinn levantó la mirada y le sonrió de forma extraña - ¿Qué tal algo de información? – preguntó él.

-Estoy más preparada para servirles bebidas – respondió ella.

-¿Por qué hay tantas personas en ese pasillo, detrás del pub, esta noche? – preguntó Blaise - ¿Acaso hay una fiesta privada a la que no estamos invitados?

-No estoy segura de qué están hablando, pero si no van a ordenar…

La mano de Wiley la tomó por la muñeca - ¿Dónde se llevaron a Ron Weasley? – exigió saber.

-Cuidado – dijo Arron, con severidad – Prometieron no mencionar su nombre a mi alrededor.

-No tengo segundas intenciones – dijo Wiley, sonriendo ampliamente hacia Hannah – Solo tengo curiosidad.

Ella alejó su muñeca, pero Quinn rápidamente agarró la otra – Ahora, sobre ese callejón…

-¡Hey!

Todos levantaron la mirada para ver a Tom acercándose a ellos con un enorme camarero por detrás. Quinn se levantó y dobló el brazo de Hannah para que ella funcionara como un escudo humano frente a él. Wiley se levantó y lanzó al camarero un hechizo aturdidor. Tom lo miró y jadeó. Cuando su mirada volvió a ellos, Wiley sonrió y dijo - ¿Te importaría guiarnos hacia la sala trasera?

Blaise dio un paso al frente y tomó a Tom, mientras los otros se dispersaban, disparando hechizos al resto de la gente, que intentaba huir. Cuando la sala principal estuvo vacía, Blaise arrastró a Tom hacia la parte trasera del pub mientras los otros los seguían, Quinn sin soltar a Hannah.

Blaise hizo que Tom abriera cada puerta hasta llegar a la que estaban buscando. La puerta se abrió y varis rostros sorprendidos se giraron, incluyendo el de Draco Malfoy. Su objetivo actual.

-El premio mayor – dijo Blaise, empujando a Tom por la puerta.

Wiley levantó su varita hacia el dueño de la posada y exclamó - ¡Avada kedavra!

Hannah gritó mientras el hombre caía al suelo, instantáneamente muerto.

-Pensamos ganarles de mano, Malfoy – dijo Blaise, levantando su varita – Tu esposa quiere verte.

En un rápido movimiento, todos se separaron. Andrómeda escondió a Teddy bajo una mesa y le dijo que se quedara allí mientras sacaba su varita. Neville, Ernie, Luna y Rolf hacían lo que podían para alejar a Hannah del agarre de Quinn, pero él no tenía ganas de dejarla ir tan fácilmente.

Draco se escudó detrás de una mesa mientras Blaise venía a buscarlo. Kingsley, Lucius y Katie se escondieron junto a él para evitar la lluvia de hechizos.

-¡Sal de ahí, Malfoy, joder! – exclamó Blaise, incendiando la mesa.

Draco tomó su varita y saltó de allí, disparándole un hechizo de piernas de gelatina a Blaise, que apenas logró esquivar.

Blaise rió – Tan niñato.

-No quiero matarte, Zabini. Te mereces algo peor que la muerte.

Draco le disparó un hechizo aturdidor, que Blaise consiguió bloquear. Contraatacó con un hechizo de cosquillas, como burla, y consiguió darle a su objetivo. Draco cayó hacia atrás, riendo. Katie, que había estado apagando las llamas de la mesa, se apresuró a remover el hechizo.

Draco volvió a levantarse y trató de golpear a Blaise con otro hechizo aturdidor, que bloqueó… de nuevo. Para ser impredecible, le disparó entonces el famoso hechizo vomita-babosas de Ron. Blaise definitivamente no estaba preparado para eso, e inmediatamente comenzó a escupir las asquerosas criaturas. Desafortunadamente, Quinn apareció, ya sin sostener a Hannah, y removió el hechizo.

Mirando a su alrededor, Draco notó que ella ahora luchaba contra Wiley, junto a Neville, Luna y Rolf. Suspiró con alivio.

Blaise y Quinn le dispararon unos cuantos hechizos más, pero Draco pudo bloquear todos. Katie intentaba ayudarlo en lo posible y, por suerte, no le prestaban mucha atención. eso hasta que logró golpear con éxito a Quinn con un hechizo de piernas de gelatina. Enfadado, se sentó usando la fuerza de la parte superior de su cuerpo y la aturdió. Después de que ella cayera hacia atrás, él quitó el hechizo y volvió a levantarse.

Harry, Ginny, Sophie y Phillip estaban tan enfocados en su lucha con Arron – Ginny incluso apuntando a matar para salvar a su hermano – que ninguno notó cuando Teddy sacó su cabecita por debajo de la mesa, buscando nervioso a Draco. Lo vio, e inmediatamente notó que estaba en problemas.

-¡Dwaco!

Teddy salió a trompicones de bajo la mesa y se abalanzó hacia Draco. Pasó corriendo justo al lado de Lucius y Kingsley, quien acababa de detener a Stuart Parkinson, y de Seth, Chastity y Ernie, quien estaban pasando un duro momento luchando contra Quincy Nott. Caroline lo vio y saltó frente a un hechizo ejecutado por Orson Crabbe que iba en esa dirección. Cayó hacia atrás mientras su novio – o quizás ex novio – seguía luchando.

Andrómeda desvió la mirada de su duelo con Gorden Goyle cuando notó al pequeño de reojo – ¡Teddy! – gritó.

Corrió tras él y dejó a Gorden en manos de Molly y Arthur Weasley.

-¡Dwaco! – exclamó Teddy.

Draco se giró hacia la voz e inmediatamente recibió un hechizo, que hizo que la varita le saltara volando de las manos.

Quinn sonrió con maldad cuando vio al pequeño niño congelarse frente a él – Esto es por casarte con esa jodida perra, Malfoy. ¡Avada…

-¡TEDDY! – Andrómeda finalmente llegó a él y lo alzó en brazos, dándole la espalda a Quinn para hacer de escudo para su nieto.

-…Kedavra!

-¡NO! – gritó Draco mientras su tía caía al suelo, aun sosteniendo a Teddy en sus brazos sin vida.

-¿Acaso acabas de intentar asesinar al jodido niño? – exclamó Blaise, empujando a Quinn.

-¿Y qué con eso? Hiciste que matáramos al bebé de esa zorra cuando todavía lo tenía en el vientre. ¿Cuál es la diferencia?

Blaise no pudo responder.

-No es momento de comenzar a tener una jodida consciencia, Zabini.

Phillip, que había escuchado todo, dejó su duelo con Arron y se abalanzó directo a Blaise, con fiera venganza en los ojos.

Crucio! – exclamó.

Blaise cayó hacia atrás y comenzó a convulsionar.

-Maldita sea – dijo Quinn, tomando el cuerpo que no dejaba de retorcerse - ¡Es hora de desaparecer de aquí!

Se desapareció antes de que alguien más respondiera. Orson y Gorden inmediatamente lo siguieron, pero Wiley, Quincy y Arron consiguieron sacar a Stuart de las garras de Kingsley y Lucius antes de seguirlos. Neville y Ernie utilizaron la nueva magia para intentar seguirlos, pero regresaron rápidamente. Aparentemente, los sangrepura habían encontrado alguna forma de bloquear ese tipo de magia, enviándolos a una dirección completamente diferente.

Draco quedó sentado en el suelo, inmóvil, viendo como Teddy salía del agarre de Andrómeda. Estaba llorando histéricamente y trataba de sacudirla. Ginny corrió hacia él y lo alejó, sin dejarlo mirar a su abuela no importa lo mucho que lo intentara.

-¡Pero mi awela! ¡Mi awela necesita ayuda! ¡Dwaco, por favor ayúdala!

Draco comenzó a llorar mientras Teddy seguía llamándolo. Trató de moverse, pero simplemente no pudo. El niño ya había perdido demasiado y ahora, por culpa suya, acababa de perder lo último que le quedaba de familia inmediata.

Al pasar por todo esto, Draco solo había aprendido una cosa: no todo es justo en la guerra y el amor.


Nota de la Traductora: Es horrible que después de dos semanas de espera, el capi que les traiga sea tan amargo. ¡Perdón! Al menos sepan que pronto volverán a encontrarse Draco y Hermione.. Ya no queda casi nada, y al menos Goyle llegó a aclarar que hará lo que pueda. Me da mucha pena Astoria y Pansy.. las dos la están pasando terriblemente. Y daphne? a mi parecer, Daphne está cosechando lo que sembró.

Una cosita que me gustaría decir, antes de pasar a los reviews:

Ustedes saben que si fuera por mí, les traería un capi todos los días. Lamentablemente, no puedo. No es que no quiera, pero les juro por todos mis animales que es imposible para mí pasarme todo el día con una traducción. Tardo muchísimo, no es que me lleva solo una horita y chau. Al menos requiero tres horas por día, para llegar a la mitad de un capítulo. ¡Imagínense eso! Algo que leemos en quizás, ¿cuanto? Diez, quince minutos? me lleva casi seis horas hacerlo, imposible de corrido. Si a eso le sumo una carrera en estudio que me absorbe, como lo es Veterinaria, y a eso sumamos UNA VIDA, les juro juradito que siempre salgo perdiendo jaja. Esto lo digo por un comentario duro que recibí hace poco.. diciendo que como me demoraba en actualizar, la persona en cuestion iba a dejar la historia. Qué vamos a hacer, habrá quien lo entiende, habrá quienes imitarán a este lector y dejarán la historia. Sepan que ADORO traducir, pero no es lo único que hago, y sé que muchos adoran la historia tanto como yo. Simplemente me da pena que alguien decida perderse la historia por mi culpa, por no actualizar más seguido. En fin. Como dije, hago lo que puedo. Hasta ahí llego. Prueben de leerlo con el traductor de Google si les molesta la demora. No es lo ideal, y queda espantoso, pero si eso les sirve para paliar la ansiedad, ¡adelante! Quien maneje el inglés pruebe un momento traducir algo, lo que sea, y cuénteme cuánto demora. Les aseguro que aquellos que hacemos traducciones no utilizamos un traductor online. Lo hacemos palabra por palabra, y la tarea se multiplica cuando hay que adaptar dichos comunes en inglés y pasarlos a un dicho común en español. No todos tienen su equivalente en ambos idiomas, y algunas veces hay que romperse la cabeza buscando algún dicho equivalente. Sandy, si lees esto, seguro lo entiendes!

En fin, no quería hacer catarsis por aquí, pero simplemente me dolió.

Ahora sí, pasemos a lo importante y a lo "Oh-por-Dios-sumamente-Genial": la lluvia de comentarios del capi pasado! Si mal no recuerdo, es la mayor cantidad que recibí por un capi, sumamente agradecida! chicos, son geniales!

Luny: fue tu comentario el que me dolió, por si no te diste cuenta. Después de lo dicho arriba, y si por algún motivo regresaste a la historia, solo me queda decirte que espero que disfrutes el capítulo. No me demoro a propósito, gracias por comentar, y lamento que no tengas cuenta como para hablarlo más en privado.

Bliu Liz: ¡Ay sí! y ahora todo empeoró! Narcissa no aparece por aquí, pero ya sabremos más de ella! jajaja y sí, si lo leyeras de corrido pasarás por una montaña rusa de emociones, seguro! jajaja muchas gracias por leer y comentar nena!

Rosy Fdz: Realmente Zabini es de lo peor. No solo abusa de ella, sino que también la mantiene embrujada. Es muy cruel. Al menos está dandose cuenta que no está haciendo las cosas bien, pero de qué sirve ahora? Muchas gracias por tu comentario nena! :*

SALESIA: Gracias por las palabras de contención, me alegra saber que lo entiendas! Teddy tiene ahora su propio nidito en casa de draco y hermione.. Es cmo si fueras bruja, no? jaja ni Andromeda sospechaba que algo malo le sucedería, pero tú sí, y mira ahora. La pobre entregó su vida por su nieto. De Narcissa no sabemos nada tdavía, pero pronto habrá más info! Phillip toma la desicion correcta, y ahora va y defiende a su bebé no nato.. pronto lo tendremos de vuelta! Zandicus está haciendo su trabajo parece, el nombre de thinx está en juego.. Como le dijo Hermione a Daphne, Arron tuvo que irse de la casa para no "faltar" a su juramento de no herir a astoria, pero todos sabemos que él sabe que algo malo le harán.. en fin, el daño está hecho. Sobre el juramento con Ron, sabemos que Arron debe morir, pero lo nuevo es que Ron tambien debe hacerlo, y luego revivir. Aquí ya nos enteramos quien es la novia de Theo, te sorprendió? Narcissa vio a Ethan, pero hizo algo al respecto? todavía no. y Draco ahora se encontró con Goyle.. ya se enterará más. Muchas gracias por comentar, como siempre disfrutoo tus comentarios! beso enorme!

Ahora sí, me voy despidiendo. Déjenme saber si les gustó el capítulo en sus comentarios, y si no, tambien! No olviden pasarse por el nuevo capi de Cruel y Hermoso Mundo, por el que todavía no me pasé por falta de tiempo.. Ya andaré por ahí!

Recomendación McFly del día: Ignorance.

Un beso enorme,

Pekis :)