~Love me… (SasuHina)

Género: Romance

Categoría: M

Universo Naruto.

Aviso: los personajes no me pertenecen sino a Masashi Kishimoto.

Advertencia: Este Fic tendrá alto contenido sexual y lenguaje soez y/u obsceno. Las escenas tipo "erótico" presentadas en este Fic, no deja nada librado a la imaginación.

OoOOoOo~…Love me…~OoOoOoO

"…Orgullo…"

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Siempre camino con la frente en alto, siempre he sabido que soy mejor que los demás.

Y eso, me hace sentir jodidamente feliz.

Lo sé, soy un cabrón y un bastardo, siempre supe eso y siempre lo sabré.

Pero lo que más me jode, es saber que no te he dado permiso de que me ignores.

¿Quién te crees que eres? ¿Quién coño te dio el permiso de dejarme atrás?

Lo sé, soy un cabrón y un bastardo.

Pero el orgullo es algo que siempre tendré y ni siquiera diré que necesitaré algo de ti.

Nunca.

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Enojo. Definitivamente estás enojado. ¿Y por qué?, por el simple hecho de estar parado a las 5:45 a.m., esperando a que el idiota de tu mejor amigo saliera lo más rápido posible para ir a la estúpida misión que tenían, aunque claro, tenían que encontrarse con el tercer integrante en la entrada de la aldea: Hyuuga Hinata.

Y ahí estabas tú, apoyado en la barda de su casa, abrazándote a ti mismo mientras tratabas de entrar en el calor que no tenías, deseando no hacer esa estúpida misión, pero sobre todo, tú sabías el por qué de no querer hacer esta misión, ¿no Uchiha? Frunces el ceño y aprietas la mandíbula, haciendo que tus dientes rechinasen de tan sólo hacer que tu cerebro pensara en la causa de tu molestia.

Y joder, no era sólo eso, el hecho de pensar de que ella tendrá la oportunidad de pasar un fin de semana con él –aunque sea en una sencilla misión-, provocaba que tu mal humor aumentara y que algo extraño se albergara en tu pecho. Gruñiste por lo bajó. Ya estabas levantado, ya habías destrozado tu escandaloso despertado al haber interrumpido un sueño bastante interesante. Suspiraste y bajaste tu mirada.

-¡Nos vemos, Sakura-chan!

Escuchaste al Uzumaki gritarle a su mujer. Levantaste la mirada levemente y tus cejas se alzaron un poco ante la sorpresa de ver como tu ex compañera de equipo, Haruno Sakura, vestía una sencilla bata de dormir, pero eso no fue lo que ten llamó la atención, claro que no… lo que más te llamó la atención es que, por primera vez que estuviste enterado de que el matrimonio Uzumaki iba a tener un bebé, habías visto la pequeña pancita de 4 meses de embarazo de la pelirrosa.

Y una visión cruzó por tu cabeza al imaginarte a 'cierta' persona con una pequeña barriguita del mismo tiempo de gestación que la pelirrosa, con sus mejillas sonrojadas mientras acariciaba su estomago con ternura y te observaba sonriente. Tragaste grueso con sólo imaginártelo, ya que, según tú, no estabas listo para algo así. Nunca.

-Cuídate sí…

La escuchaste decir, sacándote de tus pensamientos. Ves como ellos se dan un pequeño beso de despedida, incomodándote sin querer, y carraspeas la voz para hacerte notar para ese par de tortolos.

-Muévete, Dobe… - ordenaste con voz ronca y el Uzumaki te volteó a ver con el ceño fruncido.

-Ya voy, no seas amargado Teme. – El rubio dejó a su mujer en la puerta de su hogar e inició a caminar hasta tu dirección. Tú sin esperarlo, te adelantaste primero para que él te siguiera.

Mientras caminaban, sentías como su mirada azulina se encontraba sobre de ti, como si te estudiara. Tú frunciste el ceño y apretaste la mandíbula, para después, mirarlo de reojo.

-¿Qué tanto me ves?

Naruto por su parte, puso una expresión pensativa mientras entrecerraba los ojos. - ¿Por qué estás molesto?, lo noté cuando me viste con Sakura-chan…

Vaya. Algo nuevo descubierto, el Uzumaki no están idiota como pensabas Uchiha. Tu ceño se frunció más. - ¿Y todavía me lo preguntas, usuratonkachi?, fuiste tú el que me dijo que llegara temprano.

Él empezó a reír nerviosamente. – Es que… - ves como sus mejillas empezaban a tornarse rosas. – Pues verás, últimamente Sakura-chan está algo… - y tú alzaste una ceja, esperando a que prosiguiera. – Cariñosa. – Naruto empezó a reír escandalosamente mientras se rascaba la cabeza. - ¡Ya sabes-dattebayo, el embarazo las hace más traviesas!

Al escucharlo, un escalofrío te recorrió la columna. - ¡No me cuentes tus porquerías, idiota! – le gritaste mientras acelerabas tu paso, pero de pronto, sientes como él se detenía, haciendo que tu lo miraras, parado como tarado mientras tenía sus brazos por sus caderas y con una extraña mirada en sus ojos.

-¡Es que Teme!, tú no tienes a alguien a tu lado para saber lo que te digo. ¿O me equivoco?

¿Y lo hacía, Uchiha? Tú rodaste los ojos mientras iniciabas a caminar. – Sólo cállate y vamos que Hyuuga debe estar esperándonos…

-¡Ah!, ayer me encontré con ella y estaba sola con una niño… - y con eso, te detuviste abruptamente más no te volteaste. Tu mirada formó una mueca confusa y él prosiguió. – Le pregunté si te había visto y cuando iba acompañarla a su casa, me dijo que tenía cosas que hacer… y se fue. ¿Tú sabes algo?

Lo miraste de reojo. - ¿Por qué debería? – ves como el rubio forma una mueca mientras caminaba primero.

-Qué raro… ella me dijo que ya eran más cercanos, así que supuse que-…

-¡¿Qué fue lo que te dijo?!

No pudiste evitar preguntar al escuchar esos vocablos. El simple hecho de que ella dijera que se ha estado acostando contigo te alarmó.

-¡Nada hombre!, sólo me la encontré y cuando pregunté por ti fue lo que me respondió.

Sientes como algo en tu interior se calmó con su respuesta. No dijiste nada más y retomaste tu camino hacia la entrada de Konoha. Después de unos minutos sientes como él se te queda mirando fijamente. - ¿Y ahora qué? – preguntaste sin voltearte.

-Nada… sólo creí ver algo morado en tu cuello… - y cuando Naruto terminó de decir esto, hace una expresión escandalosa, provocando que voltearas a verlo y darte cuenta que te apuntaba, como si te estuviera culpando, ¿sorprendido Uchiha?

-Buenos días… - afortunadamente, cuando el rubio iba a proseguir con el tema, escucharon como una suave voz los interrumpía. Ves como el Uzumaki recobra la compostura mientras forma una amplia sonrisa en su rostro.

-¡Hola Hinata-chan! – tu cabeza se gira hacia la dirección de esos dos y sin que ella dijera nada, la notas nerviosa, incluso, incomoda. Mierda. – ¡¿Estás lista para la misión?! – frunces el ceño cuando escuchas como el rubio le pregunta, pero no es eso, por supuesto que no. Lo que provocó que fruncieras el ceño es la cercanía de él hacia ella.

La Hyuuga por su parte, sólo ves como asiente mientras evitaba tu mirada. ¿Pero qué mierda ocurre ahí?, si dije que antes tu ceño estaba fruncido, ahora está más arrugado. Ves como ella se da la media vuelta y abre la boca para hablar. - ¿Podemos irnos? – y ella es la que empieza a caminar primero, dejándolos confundidos por esa actitud tan distante.

-¿Te ocurre algo, Hinata-chan? – escuchas como ella susurra un: "no". Tu entrecierras los ojos y miras hacia el frete, pensando que si ella no deseaba hablarte por alguna razón de mierda, estaba bien por ti, aguantaste tres semanas sin ella, podrías aguantar un par de días, ¿cierto Uchiha?

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estás jadeante por el esfuerzo. Haber llebado unos jodidos artefactos hasta el país del Té, se había sido sencillo, más sin embargo, cuando estaban de regreso hacia Konoha, había complicado un poco para el equipo de ustedes a causa de que unos jodidos ninjas ladrones querían quitarles sus pocas pertenencias. Mueves tu katana hacia el aire, rozando el pecho de contrincante y cuando ésta salió con fuerza por su hombro izquierdo, una salpicadera de rojo carmesí te bañó.

-¡Hakke Kûshô!

Escuchaste como gritaba la Hyuuga; la miraste de reojo y sólo lograste ver como ella daba una vuelta completa mientras mantenía su palma derecha al frente de sí y mandaba una gran onda de chakra hacia su oponente. El grito de dolor rodeó el ambiente mientras tú lo ignorabas y te cerciorabas con la vista para ver si la peliazul se encontraba bien. Ves como ella te devuelve la mirada y medio movía la boca, pero antes de que ella dejara soltar algún vocablo, el gritó de un "Rassengan" se escuchó a tu espalda, provocando que tu miraras y como una especie de cámara lenta, vieras como tu mejor amigo atacaba uno de los enemigos que iba hacerte daño a ti.

-¿Están bien? – el rubio les pregunta con voz agitada, seguramente por el esfuerzo recién empleado. Tú levantas la mirada hacia el cielo y caes en cuenta de que ya estaba comenzando a anochecer. Suspiras y los miras fijamente.

-Hay que buscar un lugar en donde dormir. Vamos. – ordenaste con voz segura y ves como tus compañeros iniciaban a caminar hacia la dirección del pueblo más cercano. Tú buscas la mirada color perla nuevamente de ella y cuando lo logras, extiendes tu mano, diciéndole sin palabras que te entregara su equipaje para ayudarla con él. Tus ojos se abren levemente al ver como ella niega con la cabeza y te deja atrás.

Aprietas la mandíbula con fuerza, haciendo que tus dientes rechinasen. Recuerdas que desde el día anterior en que lo hicieron en la sala de tu casa, ella se ha estado comportando extraño. Cuando terminaron de follar salvajemente, ella empezó a actuar más distante, alegando que tenía cosas que hacer en casa y sin decir nada más, sin dar una despedida "decente", tomó sus pertenencias y salió de tu casa lo más rápido que pudo; dejándote completamente solo.

Estúpida Hyuuga, si ella te ignora, tú también puedes hacerlo. Tú eres un genio y sabías a la perfección que ella sería la primera en rogar en regresar a tus brazos y tú, no se lo negarías, oh, claro que no.

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-¿Cuántas habitaciones desea señor? – te pregunta completamente embelesada la estúpida recepcionista del hotel al que llegaron. Revisaste el dinero que tenías en la mano y levantaste la mirada para observarla con indiferencia.

-Quiero dos habitaciones.

La mujer de cabello castaño te entrega dos llaves con los números 12 y 23 y tú, se las arrebatas para después, darte media vuelta, ignorando el suspiro de encanto hacia tu persona. Caminas hasta llegar al salón de la recepción del lugar, en donde tus compañeros se encontraban sentados esperando tu regreso.

Te acercas a Naruto y lo miras con entre indiferencia y aburrimiento. – El Dobe y yo dormiremos en la misma habitación. – y extiendes tu brazo con las llaves de la habitación 12 en la mano hacia Hinata pero, sin verla. – y tu Hyuuga, dormirás sola.

Escuchas un leve: "buenas noches", seguido de sus pasos desapareciendo hacia el pasillo de las escaleras. Te agachas para recoger tus cosas y empiezas a caminar hacia la misma dirección que ella y solo escuchas un: "¡Espera, Teme!" por parte del Uzumaki cuando estabas por el pasillo.

Sientes un fuerte tirón en tu hombro, haciendo que dejaras caer tus cosas y te giraras con fuerza mientras el rubio te tomaba de tus muñecas para sostenerte fuertemente en la pared. - ¡¿Se puede saber que le hiciste a Hinataa?! – entrecierras los ojos al escucharlo, zafas tus muñecas de su agarre y lo empujas para que se aleje de ti.

-¡No se dé que mierda me hablas!, yo no le he hecho nada.

El rubio te mira con enojo mientras te señalaba con un dedo índice. - ¡Serás cabrón!, sé que algo le has hecho porque se comporta de una manera muy distante.

Y tú sonríes de lado. - ¿Y qué te hace pensar que yo le he hecho algo y no al revés?

-¡Porque ella es tímida, callada y rara, pero jamás ignora a las personas!, desde que te miró en la entrada de Konoha se empezó a comportar distante con nosotros.

Suspiras cansadamente. Te agachas para tomar de nueva cuenta tus pertenencias y te diste la media vuelta sin avanzar. – Y por qué no se te ocurre pensar que tal vez se siente incómoda estando a tu lado. – dices con arrogancia y caminas en busca de tu habitación mientras lo dejas parado en medio del pasillo.

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Después de una hora, cuando habían dejado Naruto y tú su pequeña riña atrás, ambos habían bajado a cenar –sin Hinata obviamente- y habían regresado a su habitación para descansar después de un día sumamente agitado.

Tú secas tu cabello con la toalla del hotel mientras disimuladamente observas como el rubio se recostaba en su cama de la habitación. Cierras los ojos, pero no puedes evitar escuchar como él suspira pesadamente para después, levantarse levemente, apoyándose con uno de sus codos.

-¿Tú crees que tal vez sea la causa de la molestia de Hinata-chan?

Abres los ojos y lo miras con intensidad mientras caminas hacia tu equipaje para buscar tu ropa. – Sí. ¿Por qué otra razón sería?

Y el Uzumaki vuelve a suspirar mientras se recuesta nuevamente, llevando sus brazos bajo su cabeza. – Pero es que ahí ya no es mi culpa, ella y yo dejamos las cosas claras desde me enteré que iba a ser padre… - te dice mientras miraba fijamente el techo. Tu volteas tu cara hacia tus pertenencias con tranquilidad, pero ese sentimiento desaparece cuando el suelta una exclamación escandalosa. - ¡¿Y tú como sabes todo eso?! Yo nunca te conté sobre ella y me dices en la mañana que ella y tú no son nada…

Miras de reojo como él tiene los ojos entrecerrados y tú, te encojes de hombros mientras te colocabas tu bóxer. – Las malas lenguas hablan…

¿Y será cierto Uchiha?, por supuesto que no. Aun recuerdas ese segundo encuentro tan… interesante, en el cual la tomabas con tanta posesión, el día en que ella había aceptado ser tu amante.

-Bueno, como no puedo hacer algo por ella, me iré a dormir… - lo escuchaste decir y la palabra: "idiota" cruzó por tu mente. Te colocaste un pantalón de pijama y una camisa de algodón sencilla y, te metiste en la cama, para tratar de dormir y despejar tu cabeza.

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Rodabas, rodabas y rodabas en tu cama. Joder, Naruto con sus ronquidos no te dejaba dormir como Dios manda. Gruñes sonoramente y lo volteas a ver, frunces el ceño al darte cuenta que ni eso lo despertó. Haces tus sabanas a un lado con furia y rapidez, te pones de pie y te encaminas hacia la puerta de tu habitación para salir y dejar que el rubio ronque solo.

Cuando abres la puerta, sientes como el frío de la brisa nocturna te cala los huesos del cuerpo, te abrazas a ti mismo mientras cierras la puerta atrás de ti. Y te quedas pensando, ¿y ahora?, buena idea Uchiha, no tienes donde dormir.

Bueno, en realidad, sí. Pero es algo que no vas a admitir, ¿por qué?, porque te has negado en pedirle algo a ella, porque es algo que tú mismo decidiste, porque es algo que tú mismo vas a arreglar, porque… porque… porque se te da la gana. Joder.

¡Al diablo!, al diablo con ella, contigo, con Naruto, con todo el mundo. Te quedarás ahí, sentado frente a la puerta de tu habitación, abrazándote patéticamente a ti mismo mientras deseas internamente tocar su puerta, dormir a su lado, recibir el calor de su cálido cuerpo, y tal vez, jugar un rato.

¡No!, tienes orgullo, tienes dignidad. Si ella quería jugar al estúpido juego de: "Yo te ignoro, tú me ignoras" está bien por ti. Espera, ¿acaso no fuiste tú el que quiso jugar ese juego solo?, patético Uchiha, ¿No que eras un genio? Por ahora, la necesitas, y lo sabes. Y tú mismo pensaste, o tienes dos opciones, quedarte como un idiota sentado frente la puerta de tu habitación de hotel, o ir a su recamara, pedirle que te deje 'pasar' la noche con ella, recibir su calor y tal vez un poco de diversión.

Y admitiste que la segunda opción sonó tentadora. Gruñes, aprietas los puños, gruñes, aprietas los dientes y vuelves a gruñir. ¿Acaso es eso humo lo que sale de tu cabeza? Te levantaste e iniciaste a caminar a grandes zancadas hasta llegar a las escaleras que conducían al segundo nivel del edificio.

Espantaste con tu mirada a las pocas personas del lugar. Ahuyentándolas con tu aura oscura. Y cuando divisaste la habitación 12, te detuviste en seco y levantaste tu mano hacia la puerta para tocarla con los nudillos. No obtuviste respuesta, pero pronto los seguros de ésta empezaron a sonar, signo de que ella estaba ahí adentro. Ves como ella entre abre la puerta mientras se frotaba los ojos. Pero cuando deja de hacerlo y su vista se despejó, sus ojos se abrieron como platos blancos mientras sus mejillas se tornaban rojas.

-¿Qu-qué haces a-aquí?

Tú sólo la miras de arriba para abajo y viceversa, observando como ese fino camisón de seda blanca lucía a la perfección en su cuerpo.

-¿Puedo pasar?

Ella empezó a removerse nerviosa y tú, entrecerraste los ojos cuando te diste cuenta que quería evitarte a toda costa.

-¿Pa-para qué?, es algo tarde… así que… cre-creó que me iré a dormir… – te dijo tímidamente mientras llevaba su mano detrás de la puerta, dispuesta a cerrarla. Tú te das cuenta y colocas tu brazo para impedírselo mientras la mirabas con intensidad, obligándola a que tragara grueso.

-No tengo donde dormir. ¿Podría dormir aquí esta noche? – ¿y no te faltó un "por favor" en esa oración, Uchiha? Ves como ella se removía incomoda mientras miraba de un lado a otro. Observas como ella suspiraba resignada mientras se hacía a un lado, dándote paso.

Tú ingresas al lugar y repasas la mirada sobre éste, dándote cuenta que ella contaba con una sola cama, y no como tú en tu habitación con Uzumaki. Sientes como tus ojos se nublan y que tu miembro da un respingo cuando 'unas' imágenes muy sugerentes pasaban por tu cabeza.

Escuchas como ella se aclara su garganta detrás de ti, obligándote a dejar tus pensamientos descarados a un lado y tus cejas se arrugaron levemente cuando viste que ella tenía una sabana individual en sus manos.

-Te-te a-agradecería que durmieras en el sofá de aquí… onegai.

Te pidió y tú la miraste con enojo. Y sin poder evitarlo, comenzaste a caminar lentamente hacia ella, como si fueras un león en busca de su presa. - ¿Por qué me estás evitando?, contesta. – ordenaste y miraste como ella dejaba caer el pedazo de tela y empezaba a retroceder. - ¿Acaso he hecho algo malo?, ¿te he faltado al respeto?

Ella empezó a negar e iba a contestar, pero sus rodillas chocaron con la orilla del mueble, provocando que ella cayera sobre éste y que su camisón se levantara hasta mostrar un poco más de la mitad de sus muslos cuando abrió sus piernas levemente. – No-no. Es… - te dijo pero volteó su rostro mientras sus mejillas agarraban color. – No puedo decírtelo.

Y tú, Uchiha Sasuke, te colocaste entre sus piernas semi abiertas y bajaste tu torso hasta que tu rostro estuvo cerca del suyo. - ¿Ah, sí?, bueno… - dijiste mientras llevabas tus manos tras su cintura y la levantabas, obligándola a que enrollara sus piernas en tus caderas. –…creo que te he conocido lo suficiente como para que no haya secretos entre nosotros, ¿no Hyuuga?

Ella chilló cuando la levantaste del sofá. Sientes como coloca sus manos sobre tus hombros y se obligaba mirarte. - ¡Sasuke-kun, bájame!

-¿Por qué? – preguntaste con un tono de 'inocencia' mientras hacías que se encaminaran hasta la cama.

-¡Po-por favor, ah…!

La oyes gritar un chillido la recostaste en la suave superficie. – Ahora, no quiero. Papá quiere jugar.

Y ves como su rostro se torna rojo de vergüenza y de enojo, divirtiéndote repentinamente. Intentas acariciar su antebrazo derecho pero ella te lo impidió. - ¡Eso es lo que me molesta de ti!

Tus cejas se alzaron levemente mientras en tu mirada, se tornaba un brillo juguetón. Ignoraste las palabras que ella había gritado e inevitablemente, descendiste para besar y jugar con su cuello. - ¿Qué te molesta de mi…?

Escuchas como ella suspiraba de vez en vez cuando mordías su cuello y el lóbulo de su oreja. Sientes como sus manos se aferran a tus hombros mientras trataba de empujarte. Levantas un poco tu mirada y ves como ella tenía el rostro sonrojado e internamente sonríes con soberbia. – Qu-qué tu-tú sólo buscas com-complacerte a ti mismo… ¡Ah! – y escuchas como gimió cuando clavaste tus dientes en su escote.

-¿En serio? – preguntaste con calma mientras empezabas a descender y acariciabas sus piernas. Escuchas como susurra un leve: "s-sí" y eso, provocó que tu levantaras la mirada mientras tu mano derecha bajaba hasta su intimidad. Escuchas como suspira con anticipación y tú, sonríes de medio lado cuando desvías tu mano hacia el interior de sus muslos. - ¿Entonces, quieres que te mime…? – Su rostro se tornó rojo cual tomate ante tu pregunta, tu desciendes hasta su oído y le susurras lentamente. – Contesta, Hyuuga… - y tu mano empezó a ascender por sus muslos hasta que rosaste peligrosamente su intimidad.

-¡Ah…, Sasuke…!

La escuchas jadear tu nombre mientras se aferraba con fuerza a tus brazos. Tú inicias un camino de besos hasta que nuevamente tus labios llegaron a su escote y llevaste tu mano libre hasta las tiras del camisón y empezarte a tirar de ellas, provocando que uno de sus senos quedara en descubierto. Llevaste tu boca hasta su pecho y soltaste tu aliento sobre el pezón, haciendo que se levantara poco a poco orgulloso para ti.

-Sasuke-kun…, onegai, detent-…

Pero tú interrumpes su suplica llevándote el pequeño botón rosado de lleno a los labios, escuchas como entre jadeaba y gemía a la vez. Haces que la mano que acariciaba sus muslos suba por sus piernas, para que el camisón subiera y pudieras ver el inicio de sus bragas. Tu mano libre baja hasta la orilla del camisón de seda y tú, a regaña dientes, te separaste de ella y del valle de sus senos para quitarle la estorbosa prenda. Y, antes de que ella hiciera replica alguna, bajaste hasta su plano vientre e iniciaste a repartir besos por ahí mientras mantenías la mirada fija en el rostro de la Hyuuga.

Observas como ella, entre su muy nublada mente, baja la mirada y te mira fijamente al igual que tú. Sonríes y antes de que llegaras a su intimidad, vuelves a subir tu rostro hasta el suyo, haciendo que las puntas de sus narices rosasen. - ¿Te gusta que te mime, Hyuuga…? – preguntaste mientras ingresabas tu mano al interior de sus bragas y dejabas que las puntas de tus dedos jugaran con su clítoris. Ella, gime en voz alta y en su intento vano de alejarte de su cuerpo, mueve su pierna y accidentalmente choca su rodilla con tu erección, sacándote un gemido ronco.

-¡Sasuke, onegai…!

Y tú sonríes divertido mientras bajabas tus labios a los suyos pero sin hacer movimiento alguno. - ¿Onegai, qué?

Miras sus ojos y ves que ella te miraba a ti, con suplica. – Sasuke…

Muevas tus labios hacia su oreja e inicias a jugar con el pabellón sensible de ésta mientras volvías a susurrarle. – Dilo, quiero oírte pedir… - y aumentas el movimiento circular que hacían tus dedos sobre su pequeña perla.

Ves como ella muerde su labio inferior mientras clavaba sus uñas en tu espalda. - ¡Sasuke!, ha-hazlo…

Y nada fue más efectivo para ti que esas palabras. Te separaste un poco de ella y sólo bajaste tus pantalones lo suficiente como para que tu miembro erecto saliera y le arrancaste las estorbosas bragas. Le abriste considerablemente las piernas y te adentraste a ella con cuidado, sacándoles suspiros a ambos ante la humedad que ella tenía. Ella muerde su labio inferior un poco más para evitar que gemidos se escaparan de tu garganta, y tú, apretaste los dientes cuando entraste de lleno en ella. ¿Se siente bien, Uchiha?

Y mierda, tuviste que juntar todo tu autocontrol para evitar embestirla con fuerza, así como tú lo deseabas. Comenzaste con unas estocadas lentas, placenteras para ambos mientras tratabas de mirarla a los ojos a pesar que tu vista se encontraba semi nublada. Fuiste más profundo y en el delicado rostro de ella, se formó una mueca, aun que no supiste si era de dolor o de placer. – Shh… tranquila… ¡Ah! – le susurraste levemente para calmarla, pero tenías que admitir que ni tú mismo podías hacerlo. La estreches de ella, la forma en que ella encajaba a la perfección con tu miembro, era simplemente deliciosa.

Sientes como ella desciende sus propias manos de tu espalda a tu trasero, lo cual te sorprendió levemente. Suspiras al sentir como te apretabas tus globos y cuando llevas tu mirada hacia la tuya, te das cuenta de que ella te mira con ¿suplica? Sientes como tu ego sube a grandes escalas y, así que, colocas una de tus manos sobre su trasero y espalda y la obligas a que rodaran en la cama, dejando que ella quedara sobre ti.

Le aprietas suavemente el trasero, provocando que ella gimiera mientras observabas como su pecho subía y bajaba a causa de lo que hacían. Empiezas a mover tus caderas de arriba a abajo mientras le ordenabas suavemente un: "muévete…". Ella te obedece, llevando las palmas de tus manos para apoyarse en tu duro estomago mientras que tú la ayudabas sosteniéndola firmemente por las caderas. Continuaron unos minutos así, soltando gemidos, jadeos y gruñidos por tu parte mientras disfrutaban de ese vaivén jodidamente placentero. Sientes como las uñas de ella se empezaban a calvar en tu abdomen, dándote una pequeña señal de que estaba por correrse, así que tú, como todo un genio, te obligas a salir de ella y la cargas hasta hacer que ella se sentara sobre tu rostro.

-¡Sasuke, no! – y tú la ignoras, llevaste tu boca hacia su intimidad y empezaste a jugar con su sexo mientras sostenías con una mano sus caderas para impedir que se levantara y tu mano libre la llevabas a tu hinchado miembro y te auto complacías a ti mismo. Sientes como ella lleva sus manos a tu cabello y enredaba sus delgados dedos en tus hebras. Elevas tu mirar y ves como ella trataba de sobre manera evitar gemir alto y llevaba su cabeza hacia atrás mientras el largo de su cabello te provocaba un poco de cosquillas en tu estomago. - ¡Sasuke-kun…! – le escuchas decir mientras apretaba su agarre en tu cabello. Tú sorbes más fuerte su clítoris, provocando que ella elevara la voz mientras inconscientemente movía sus caderas.

-¡Sasuke! – y la oyes gritas mientras sientes como tu cara se llena de roció y tú llegabas a tu propio orgasmo. Sonríes abiertamente mientras cierras los ojos y sientes como ella caía hacia adelante, agotada por tu pequeña travesura. Sientes tu respiración agitada y tú tratas de calmarla poco a poco. Abres los ojos y ves como ella te miraba fijamente mientras tenía un pequeña sonrisa es sus labios, ¿orgulloso Uchiha?

Te apoyas con tu codo derecho y estiras tu mano hasta sujetarle una de sus formadas piernas para jalarla hacia ti y que su rostro quedara frente al tuyo. - ¿Mejor, Hyuuga? – preguntantes divertido, provocando que ella asintiera mientras en su cara se formaba la expresión de una pequeña niña al haber hecho una inocente travesura. Ella lleva sus manos a tus mejillas y dejas que las acaricie con ternura para después, acercar sus labios y besar los tuyos levemente. Mientras se besaban, sientes que su pequeño juego les pasaba la factura y ambos dejaron que el sueño los venciera. Fin al cabo, al día siguiente podría tornarse más interesante.

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Sientes como los rayos del jodido sol te interrumpían de tu sueño reparador. Joder, gruñiste sonoramente mientras llevabas tus puños a tus ojos para frotarte los ojos levemente pero sientes algo ligeramente pesado sobre tu pecho, provocando que abrieras de lleno tus ojos y observaras una pequeña cabeza azulada sobre ti. Sonríes ampliamente cuando los recuerdos de la noche anterior llenaron tus memorias e inevitablemente, acariciaste suavemente los cabellos de Hinata.

Ves como ella poco a poco se removía sobre ti, el cómo sus ojos empezaban a castañear, abanicando sus largas pestañas mientras hacía pequeños sonidos al igual que un ronroneo. Cuando ella abre sus perlados ojos, ves como se alarma por un segundo y al otro, ves como se tranquiliza. Ella levanta su mirar hacia ti, sus mejillas se tornan de un color rosado y ves como te sonríe tímidamente. Tú se la devuelves mientras te apoyabas con los codos y ella se acercaba a ti para besarte, pero justamente cuando sus labios iban a chocarse, los incesantes ruidos provenientes de la puerta de la habitación se los impedía.

-¡Hinata-chan, abre!

Ves como ella empezaba a removerse sobre ti nerviosamente, no buscando que hacer o contestar primero. – Vístete rápido. – ordenaste mientras la hacías a un lado y comenzabas a buscar tu propia ropa. Te colocas tus bóxers y tu pantalón de pijama mientras buscabas frenéticamente con la mirada tu playera.

-¡Hinata-chan!

-¡Ya voy! – la oyes gritar mientras trataba de abrocharse el sostén de encajes. Encuentras tu camisa de algodón cerca del borde de la cama, te lo colocas rápidamente mientras te acercas a ella para abrocharle los pantalones y ella, torpemente, se colocaba la camisa de red. Buscas su gran chamarra de color lila mientras sientes como ella se encaminaba a la puerta.

-Toma. – le dices con urgencia mientras le extendías su prenda. Ella la toma y ves como se la coloca pero si abrochar.

-¡Hinata-chan…! – ambos escuchan a Naruto gritar mientras arrastraba él: "chan". Te escondes tras la puerta mientras ves como ella abría la puerta, seguido por una exclamación del rubio cuando ésta estaba abierta. - ¡Ah, como tardas!, ¿has visto al Teme?, se supone que durmió en la habitación y cuando desperté, ya no estaba.

Ella empezó a balbucear, tú por tú parte, rodaste los ojos mientras la escuchabas hablar. – Él-él durmió en el sofá per-…

-¡Ah, entonces no hay problema, tiene visitas!

Y ante la palabra "visitas", frunces el ceño y te despegas de la parte de atrás de la puerta para mirarlo fijamente, pero antes de que pudieras hablar, escuchas un muy animado: "Sasuke-kun" para después, sentir como tus labios eran devorados por unos labios femeninos.

-¡Vamos a desayunar, Hinata-chan! – dijo emocionado el rubio.

-Así que ella es Hyuuga Hinata…

Te alarmaste al escuchar ese tono seductor, intento de hombre galante y separaste con fuerza a quien quiera que haya sido capaz de besarte con tal atrevimiento. Tus ojos muestran tu enojo mientras tu Sharingan se activa al ver a una muy molesta pelirroja sonriente frente a ti. - ¡¿Pero qué-…?! – te interrumpiste al darte cuenta de que Suigetsui y Karin estaban parados frente a ti. Miras de reojo hacia la dirección de Hinata y te das cuenta que ella te miraba pero al segundo, volteaba su rostro para evitar mirarte. Mierda. Tu buen humor acaba de irse al caño. Miras completamente furioso a la Uzumaki y la sueltas con fuerza mientras le advertías. - ¡Te mato si te me vuelves acercar!

Te das la media vuelta sin ver su expresión y sientes que algo en tu orgullo se ha dañado cuando ves que ella te vuelve a ignorar mientras se iba con el par de escandalosos que tenías frente a ti. Ay, pobre Sasuke, tu orgullo y tu soberbia han sido dañados nuevamente por una mujer, en especial, por ella.

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FIN CHAPTER 8.

Notas de Aika:

Creo que es el lemon más laaargo que he hecho, ¿verdad? Díganme la verdad, sé que me salió un poco más fuerte de lo que normalmente me salen. Pero seré sincera, quise hacer algo más… atrevido en esta ocasión xDDD pero si ustedes creen que me salió vulgar, díganmelo, así en el próximo capi le bajo lo intenso xD

También sé que me he tardado, siento por la espera, pero los que leyeron mi último one-shot, se habrán enterado el por qué, pero de todos modos lo repetiré: he estado muuuy enferma, ya que he tenido calentura, tos y gripe (me he recuperado pero no del todo por si se lo preguntan xD), he tenido muchas tareas por el cole, y he tenido cero inspiración para nada.

Por eso he actualizado Love me primero, porque siempre es el fic que menos problemas me da, por cierto, quisiera aclarar algo sobre el fic: cuando yo empecé a publicarlo, no lo hice con la intención de que soy un pervertida (y lo soy xD) y quería expresar mis pensamientos a todo lo que da, sino porque he notado que hay muchos fics con lemos que ponen como prioridad el placer del hombre (Sasuke) que el de la mujer (Hinata), entonces, ¿Cuál es mi punto?, pues quería mostrar en un fic en donde no sólo los hombres disfrutan a la hora de tener sexo, sino que también las mujeres lo hacen (lo sé, soné feminista pero no es así) entonces, ¿qué pasaría si agrego la perspectiva de una tercera persona?, simple, no podré expresar los sentimientos de cada uno sino de esa tercera persona, ¿me explico?, si narro la perspectiva de esa otra tercera persona, será sobre esa persona y no de los protagonistas, entonces sería un capítulo innecesario. Espero que entiendan :D por eso he tratado de explicar un poco más sobre lo que Naruto ve en Sasuke e Hinata en los últimos tiempos :D.

Espero traer para la próxima conti de You belong to me; ya que como dije se me facilita más. Con Only One*Aika suspira…* he estado corrigiendo los capis porque he cambiado pequeños detallitos (principalmente en Hinata) que me ha quitado tiempo, así como My Hina-chan. Espero que me tengan paciencia, nunca dejaré algún fic sin concluir. También, discúlpenme por no contestar los reviews, ya que no he tenido tiempo y porque también me he dado cuenta de que hay algunos capis que son más contestaciones que texto y pues no queremos que sea así, ¿no? xD

Gracias a las personitas: a-satoshi :* LaCrazyWriter (Love u loca!); Orenji-chan :D Magic ann love :D nahuni1 (muchas gracias por el review, me animaron tus palabras :D) Luna07 (no imaginaste nada) :) shaoran28; maribelteka :* JenSchiffer :) Mary (espero que entiendas el punto al que quiero llevar el fic C: ) Vero (espero haberte complacido con la trama está vez ;D) Dark Amy-chan (love u Ero-chama! :*) Cherrymarce :) Chany-sensei (gracias por tus palabras:D) Uter Que; deskeri98; shadow hallow (me alegra que te gustara la última pregunta que se hace Hinata) :D Methy (no sé si habrá conflictos con Hiashi, planeo meterlo pero aun no sé cómo xD) SaBaKu-No-MeNnY (espero que el capi te haya gustado y en cuanto a lo de escondidas o no, lo sabrás más adelante ;D) Girl-Evil-Undead (no hay de qué ;D) iitzel (claro, envíame un PM para cuando publiques tu fic y lo leeré ;D) …que se dan su tiempo para dejarme un review, me hace muy feliz que les guste mis fics ;W; Bye, bye… ;D ah!, cierto, ¡Hola! xDDD